Disclaimer: No me pertenecen ninguno de los personajes de Harry Potter :(
A/N: Disfrútenlo! :D
CAPÍTULO 10: EL DESTINO SOLO COMPLICA LAS COSAS
-Qué es lo que estaban haciendo?- aquella en definitiva era la pregunta correcta. Como es que habían llegado a esa extraña y tan poco probable situación? Acaso era un sueño? O mejor una pesadilla de la cual ambos querían despertar. De por sí ya todo era más complicado con la presencia del otro Malfoy como para tener que pensar en sus… sentimientos?. Un escalofrío les recorrió el cuerpo.
Los premios anuales desviaban las miradas, negándose rotundamente a ver los ojos del otro. Lo que parecían ser horas no eran más que minutos, y ahí seguían los dos estudiantes más inteligentes de Hogwarts, sin tener la más mínima idea de cómo solucionar aquel embrollo.
Hermione inhaló profundamente, preparándose mentalmente, ya no podía soportar aquel silencio que no hacía más que empeorar todo –Malfoy- se escuchó su voz y el muchacho se tensó de inmediato –Yo… bueno, yo creo que…-jugaba con sus manos nerviosa –Por merlín!- exclamó con frustración haciendo saltar al rubio.
-Demonios Granger!- bramó Malfoy molesto con la mano en su pecho –Qué diablos te ocurre!- recompuso su postura y la miró exasperado.
La gryffindor caminaba de un lado a otro por la cocina para luego terminar en la sala mordisqueando su labio inferior –Es que esto me aterra tanto como a ti Malfoy!- respondió sin detenerse.
-Yo no estoy asustado!- replicó él enojado, alzando la cabeza altivo.
–Ay por favor Malfoy!- ella rodó los ojos, aquel no era el momento para su escenita de típico Malfoy engreído y arrogante. –Esto es serio- dejó de caminar y lo enfrentó. –No puedes decirme que esto no te asusta-
Malfoy tragó grueso, pasó su mano por su cabello rubio y la bajó con fuerza furioso –No lo sé ok Granger?!- se acercó bruscamente a ella tomándola por los hombros acercándola a él, su respiración agitada golpeaba su rostro, su esencia de vainilla inundaba sus sentidos. Apretó ligeramente su agarre y la soltó volteándose como si aquel contacto le quemara.
-Realmente no sé qué es esto- susurró Hermione fijando la vista en el suelo –Pero… si no desaparece?- preguntó observando el fuego que ardía en la chimenea.
Draco la miró por el rabillo del ojo–Esto es…- comenzó a decir y se dejó caer en el sofá, frotó sus ojos para luego apoyar la cabeza entre sus manos –Mira Granger… la verdad no tenemos por qué ponerle nombre a esto- levantó la mirada con determinación y la fijó en ella –Esto…- se señaló y luego a Hermione –Lo que sea que esté ocurriendo…-
-No es nada y probablemente nunca lo sea- no rompió la conexión, quería que ella supiera que debían ponerle fin a aquel sentimiento que recién empezaba a surgir en ambos –Es solo Draco jugando con nosotros- dijo convencido y aquellas palabras quebraron algo en su interior.
Ella sabía que tenía razón, todo lo que decía el slytherin tenía sentido, desde que Draco apareció, su mente estaba más alborotada que nunca. Inhaló profundamente, si… eso debía ser. Después de todo, nunca en sus años en Hogwarts había visto a Draco Malfoy de otra manera que no fuera con odio o molestia. Aquel sentimiento que había surgido, no era más que un error. El más grande de su vida.
No había ninguna otra explicación, después de todo… como podía olvidar el resentimiento que sentía por el slytherin para reemplazarlo por… afecto? Una corriente helada pasó por su cuerpo.
–Tienes razón- contestó decidida.
El acuerdo de la castaña lo tomó desprevenido, había escuchado bien? –E-entonces…- comenzó a decir él esperando que continuara.
-Entonces nada…- se limitó a decir sentándose en el sillón cruzándose de brazos –Esto jamás pasó y volveremos a ser nosotros mismos- afirmó.
Él la miró incrédulo de pronto apretando sus manos –Acaso… pretendes hacer como si nada hubiera pasado?- preguntó con recelo.
Hermione asintió una vez –Esa me parece la solución más…- se movió incomoda en el asiento y aclaró sus garganta -…práctica-
Después de aquellas palabras ninguno dijo nada más. El sepulcral silencio se extendió por la sala común y al cabo de unos minutos se hizo insoportable. Sin poder tolerarlo más, Malfoy se puso de pie y se dirigió a su habitación sin voltear a verla antes de azotar la puerta.
Hermione movía su pie impaciente, acomodándose aquel mechón rebelde detrás de su oreja una y otra vez. Aquella era la decisión correcta… estaba segura de ello. O no?
Luna comía tranquilamente en el gran comedor, disfrutando su desayuno. Se había dado cuenta desde que entró que había llamado la atención de los alumnos que se encontraban ahí, principalmente del sector masculino.
Aquello le resultaba algo inquietante, no estaba acostumbrada a que la observaran de otra manera que no sea burla o con superioridad. Varios chicos le sonreían y uno que otro se atrevían a guiñarle el ojo, logrando que sus orejas le ardieran.
Disimuladamente busco con la mirada en la mesa de slytherin a su nuevo amigo pero todavía no había llegado. Sin querer se topó con la intensa mirada de Theodore Nott. El guardián de slytherin tenía en su mano una manzana verde y le dio un mordida sin perder la conexión con la rubia.
Aquello fue todo lo que la pequeña ravenclaw pudo soportar, aun sin terminar su plato y con sus mejillas totalmente teñidas de rosa se puso de pie torpemente y caminó hacia la puerta saliendo del gran comedor. Ya afuera, agito su mano de arriba a abajo acalorada. Como era posible que Theo pudiera provocar aquella reacción con una simple mirada?
-Hey- Luna dio un respingo dejando caer su mochila - Oh eres tu Blaise- dijo aliviada.
-Si... a mí también me da gusto verte ah...-
Luna sonrió -Blaise!- lo llamó entusiasmada y le dio un pequeño abrazo mirándolo divertida.
El slytherin rodó los ojos pero sin poder evitar que sus labios se curvearan. Le acomodó el lasito azul que tenía en su cabello y recogió su mochila poniéndosela en el hombro.
-Vamos, te llevo a tu salón- movió la cabeza indicándole la dirección.
-Pero... Todavía no has comido nada...- comentó ella intentando tomar su mochila pero el slytherin se negó.
-No hay problema, luego iré por algo rápido a las cocinas- ella sin estar muy convencida lo siguió.
-Oh!- exclamó recordando algo y busco dentro de su túnica. -Puedes comer esto!- sonrió ampliamente tendiéndole una pequeña barrita en sus manos. Blaise miró el objeto curioso y lo tomó -Qué es?-
-Es un barra energética- continuó al no recibir respuesta de él -Es una barra de cereal, Hermione me regaló todo un paquete de ellas, sus papas se las enviaron-
-Comida muggle- murmuró levantando una ceja. Nunca había sido gran fan de los muggles.
-Oh vamos Zabini!- exclamó ella riendo -No te lo ofrecería si no fuera agradable no crees?- tenía las manos en la cintura y comenzó a golpear el suelo con su pie derecho.
-De eso no estoy seguro- Luna apretó los labios y estaba a punto de replicar -Bien bien no pongas esa cara Lovegood- dijo el chico tomando la barrita de cereal abriéndola. Le dio una buena mordida y tras saborearla se alzó de hombros. No quería admitirlo... pero la verdad era que estaba muy buena.
La ravenclaw rodó los ojos al darse cuenta de ello y rio al verlo dar otra mordida a la barrita que ya casi había terminado. Regresó a su lado y entrelazó sus brazos con el suyo retomando el camino. Pudo sentir a Blaise tensarse bajo su agarre y recordó lo que le había pedido.
-Así que...- comenzó a decir incómoda -Pensaste en lo que te dije ayer?- preguntó nerviosa mirándolo de reojo.
-Uhm?- soltó el pelinegro sin mucho interés y siguió comiendo -Sobre qué?-
-Ya sabes...- Giró a ver que no hubiera nadie cerca y se puso de puntitas para alcanzar la oreja del alto muchacho.
-Sobre el…- sintió un cosquilleo en su oído -B-e-s-o...- Blaise se atragantó y empezó a toser en lo que Luna le daba palmaditas en la espalda preocupada. Después de recuperar el aliento la miró sorprendido -Iba en serio?- alzó una ceja incrédulo pero ella asintió acomodando su cabello a un lado.
-Debes estar bromeando- soltó un bufido y siguió caminando rápidamente haciendo que ella corriera tras él.
-Oh vamos Blaise?!- Insistió jalonando la manga de su túnica como si fuera una niña pequeña -No- fue la única palabra que salió de la boca de la serpiente.
-Oh por favor siii?- repetía.
-No Luna y no insistas que no lo haré- comentó en definitiva.
Luna se detuvo molesta cruzándose de brazos. Observándolo desafiante. -Enséñame- dijo determinada, no se movería hasta que aceptara, ya de por si era humillante tener que pedir algo como aquello como para tener que suplicar.
Blaise se giró, paso una mano por su cabello en un inútil intento de calmarse -No haré eso que me pides, así que no insistas más- se repuso arrugando la frente.
La ravenclaw puso una mano en su cintura y entrecerró los ojos -Haber... Déjame ver si me quedó claro- replicó acercándose unos pasos -Tu... - señalo al chico -El gran player de Hogwarts, que ha besado a lo que parece ser centenas de chicas- extendió los brazos mostrándole la gran cantidad -Te niegas la oportunidad de aprovechar el ofrecimiento de una?- sus mejillas enrojecieron con furor al darse cuenta de lo que acababa de decir, tal vez ofrecimiento no haya sido la palabra más apropiada.
Al darse cuenta de ello el slytherin sonrió de lado arrogante, altivo y con el ego inflado. Caminó hacia ella y la rodeo observándola de arriba abajo. Su cuerpo se congeló y su corazón había comenzado a palpitar con fuerza contra su pecho -Vaya genial idea de molestar a una serpiente Luna- tragó grueso.
Se quedó en su lugar como de piedra, notando como él la observaba con detenimiento con aquella sonrisa arrogante y endemoniadamente sexy. Aquel pensamiento sólo intensificó el color de sus mejillas.
-Aún no lo sé Luna- escuchó la seductora voz del muchacho, sus palabras golpeando suavemente en su oído -No podrías conmigo- se tensó ante aquella seguridad que demostraba -Soy demasiado...- el pelinegro se puso frente a ella y acercó su rostro al suyo, observando sus labios sonrosados y relamió los suyos -Intenso...- Luna pudo ver una llama flamante en sus ojos, aquel brillo la estremeció y ya no pudo más, desvió la mirada totalmente avergonzada y la fijó en un punto ciego.
Blaise rio, se enderezó lentamente orgulloso y satisfecho con su reacción. Guardó una mano en su bolsillo -Si crees poder conmigo solo házmelo saber y ten por seguro que jamás- levanto una ceja arrogante -jamás lo olvidarás-
Sin decir nada más siguió su camino sin esperar a la ravenclaw que estaba más colorada de nunca. El calor la sofocaba y debió sacarse la capa pues sentía hervía dentro de ella. De cuándo acá Blaise se comportaba de aquella manera. Agitó la mano frente a ella esperando recobrar un poco de aire, nunca antes se había sentido tan abstraída por la presencia de alguien, ni siquiera Theo la había llevado a sentirse de tal manera.
-Creo que necesito un poco de aire- respiró hondo, no importaba que Blaise se hubiera llevado su mochila, ahora lo único que quería era que su corazón dejara de golpear agitado su pecho.
En el otro extremo del castillo se encontraba Draco dando vueltas y vueltas en su habitación. Como era de esperarse, Malfoy había arruinado todo -Eres un idiota lo sabias- se ganó una mirada fulminante de su clon -Por qué tienes que ser tan necio!- chillo acercándose al rubio que se encontraba recostado en la cama con las manos bajo su cabeza.
-Estábamos así de cerca Malfoy- mostró una pequeña separación entre sus dedos -Y tu...- le golpeó el brazo -Tenías que arruinarlo todo-
Malfoy había tenido que soportar los reproches de Draco desde la noche anterior, no había parado de quejarse y ya se estaba hartando -Tonto tonto tonto tonto- repetía su otro yo sosteniendo su cabeza agitándola de un lado a otro.
-Y qué demonios esperabas que pasara eh?!- bramó finalmente furioso poniéndose de pie y caminando hacia Draco amenazante. Lo empujó sin contenerse -Que estuviera conmigo?!- lo empujó una vez más con más fuerza -Que fuera mi novia?!- lo tiró al suelo y lo agarró del cuello de su camisa.
-Que fueras feliz Malfoy- murmuró su otro yo mirándolo con igual intensidad, tomando sus manos en un fallido intento de apaciguarlo. Malfoy soltó una carcajada y lo dejó caer por completo. -No digas estupideces Draco- gruñó con fastidio y caminó hacia la puerta mirándolo sobre su hombro -Lo último que necesito para ser feliz es a esa testaruda sabelotodo- dicho esto azotó la puerta, aquello ya se estaba haciendo una costumbre aquello.
-Demonios- maldecía por lo bajo pateando una mochila de un niño de primero fuera de su camino. No sabía hacia donde iba pero cualquier lugar era mejor que estar en su torre. No podía tener ni un minuto de paz en su propia habitación porque el idiota de su otro yo no hacía más que hablar de Granger. Todo el tiempo que Hermione esto que Hermione lo otro. –Arggh- gruñó fastidiado, soltó su corbata y la arrojó al suelo. Se acercó al gran ventanal que daba a los jardines y apoyó sus manos en él.
Cerró sus ojos y recordó lo ocurrido en aquel aula vacía. La cercanía de Granger, su aroma, sus labios… Golpeó con fuerza el muro y abrió los ojos en donde ahora dominaba la inseguridad y el temor –Esto es una pesadilla-
Luna había faltado a sus clases de la mañana y de la tarde, e incluso al almuerzo pues había estado evitando a Blaise. Miraba sus zapatos distraídamente mientras caminaba hasta que vio unos negros bien plantados frente a ella. Ladeó la cabeza confundida y levantó la mirada para encontrar a un alto muchacho frente a ella.
Observó detenidamente sus masculinas facciones, su cabello rubio y sus ojos azules. Traía puesto el uniforme de quidditch de Hufflepuff y a juzgar por su aspecto agotado podía entender que acababa de tener una práctica con su equipo. –Uhm uhm…- carraspeó la garganta el muchacho y le sonrió.
Luna enrojeció por el hecho de haberlo examinado de pies a cabeza y se llevó una mano a la cabeza riendo tontamente avergonzada. Aquel acto le pareció de por demás adorable –Hola- saludó tendiendo su mano –Soy Zacharias Smith-
La pequeña ravenclaw parpadeó un par de veces y tomó su mano sin decir nada. El rubio amplió su sonrisa –Esperaba que pudieras decirme tu nombre- dijo divertido.
-Oh… lo siento!- sacudió su cabeza –Me llamo Luna. Luna Lovegood-
-Y qué haces por aquí Luna?- preguntó apoyándose en su escoba.
Recién en aquel momento se dio cuenta donde estaba, había caminado sin rumbo y ahora estaba en el campo de quidditch. –Creo… que me distraje y sin querer llegué hasta aquí- respondió, se sentía algo tonta.
-Ya veo…- asintió –Pero ya se acerca la hora de la cena así que será mejor que retornemos- sugirió indicándole el camino para que pasara ella primero. La rubia sonrió ante el gesto y caminaron juntos de regreso al castillo.
-Me parece haberte visto antes…- comentó ella frunciendo el ceño intentando recordar –Eres… el capitán del equipo de Hufflepuff cierto?!- juntó sus manos en una palma.
-Pues de hecho si…- sonrió el hufflepuff avergonzado frotando su cuello. No era de los que solía presumir su posición.
-Wow!- exclamó Luna con los ojos muy abiertos –Sí que eres genial! El partido pasado sí que nos dieron una paliza!- aplaudió maravillada sin darse cuenta que eso significaba que su propia casa había perdido. –Lo hicieron genial-
-Te lo agradezco Luna, de hecho si hemos estado trabajando duro para derrotar al equipo de gryffindor que por ahora es nuestro principal objetivo- frunció el ceño profundamente, realmente quería ganar la copa este año.
-Pues si siguen así estoy segura que lo lograrán- lo animó con los brazos levantados y apretando ligeramente los puños. Su frescura y pasión lo atrajeron de inmediato. A pesar de haber terminado agotado de aquella práctica, sentía que reponía energía con cada cumplido que le hacía. –Nunca te había visto de cerca Luna- le dijo acercándose un poco mas a su lado –Eres muy bonita- sonrió al ver que ella se llevó las manos a las mejillas instintivamente y bajo la mirada.
-G-gracias-
-Puedo hacerte una pregunta?- dijo deteniéndose en lo que ella asentía –Podría… invitarte a salir?-
Ok en definitiva Luna era un tomate, pestañeaba sin parar y apretó los labios confundida –Puedo?- insistió el rubio que ahora él también tenía algo de color en su rostro.
-Yo…- empezó a decir Luna –Supongo… que sí podrías- sonrió de lado nerviosa.
El hufflepuff no contuvo la amplia sonrisa y se acercó a ella tomando su mano derecha de su mejilla y la acercó lentamente a su rostro para posar sus labios sobre ella. Aquello le pareció de lo más tierno a Luna y lo observó casi embobada hasta que el muchacho se enderezó aun sin soltar su mano.
-Interrumpo?- se oyó una voz tosca y rasposa frente a ellos.
Luna giró y de inmediato arranchó su mano del agarre de Zacharias y retrocedió unos cuantos pasos.
-Oh pero por favor que mi presencia no los incomode- siseó entrecerrando los ojos y levantando la barbilla de forma altiva.
-Uhm… B-Blaise- Luna no sabía por qué se sentía tan nerviosa, como si hubiera hecha algo horrible. Respiró hondo e intentó calmarse.
-Zabini- asintió Zacharias saludando al slytherin.
-Smith- respondió con tono despectivo y mirándolo de arriba abajo –Practicando tan pronto?- preguntó con aquella mueca sonrisa dominada por los slytherins –Te aseguro que no vale la pena perder el tiempo en prácticas- siseó –Todo el colegio sabe que ni llegarán a las semifinales- El rubio apretó el agarre de su escoba avanzando amenazadoramente hacia la serpiente. Era de su altura así que se miraban fijamente de forma retadora.
-Sabes que es verdad- se burló Blaise socarronamente enfureciendo más al muchacho frente a él.
-Y tú qué sabes Zabini- escupió su nombre –Tú ni siquiera perteneces al equipo de slytherin- se burló –Y tampoco es que hiciera falta otro jugador en su equipo que juegue sucio-
Blaise lo empujó con fuerza contra la pared –Soy guardián del equipo Smith- dijo con furia en sus ojos.
-Oh enserio? Ah ya recuerdo… fuiste reemplazado por Nott cierto?- Zabini no aguantó más y lo golpeó con fuerza en el rostro haciendo que el capitán de Hufflepuff cayera al suelo. Luna brincó asustada. Turnando su mirada en Zacharias y luego en Blaise.
-Basta! Deténganse por favor!- suplicó intentando separarlos pero ninguno le hacía caso.
El pelinegro lo golpeaba una y otra vez en sus costillas, haciendo que Smith gruñera de dolor. A pesar de que ambos tenían la misma complexión musculosa y fuerte, Blaise sin duda era más temerario, su furia iba más allá de lo que se podía imaginar.
Luna observaba con desesperación, por un segundo vio a Smith empujarlo de lleno contra la pared y con toda la fuerza que le quedaba estampó su puño en el estómago de Blaise. El slytherin soltó un quejido ronco, como pudo terminó boca abajo apoyándose en sus manos tratando de recobrar el aliento. El cazador no desperdició aquella oportunidad y justo cuando lo iba a patear para darle el golpe definitivo, Luna se interpuso con los brazos extendidos.
El Hufflepuff pudo detenerse a tiempo y aunque la ira todavía estaba presente en sus ojos, suavizó su mirada al verla con los ojos llorosos. –Luna…- comenzó a decir haciendo ademán de acercarse pero ella negó con la cabeza.
-No lo lastimes más- suplicó con la voz quebrada –Por favor- rompió en llanto aun sin bajar los brazos.
El chico se limpió la sangre de su labio y asintió con la mirada en el suelo –Lo siento- fueron sus palabras antes de recoger su escoba y desaparecer por el pasillo.
La pequeña ravenclaw esperó a que se fuera Smith y de inmediato se agachó a ver a Blaise limpiando la sangre que tenía en el rostro con su pañuelo azul. El slytherin le empujó la mano pero ella insistió tratando de ayudarlo.
-Suéltame Lovegood!- gritó el slytherin asustándola y alejándola de él. Con mucho esfuerzo se puso de pie apoyándose contra la pared y recostándose en ella respirando pesadamente. Escupió la sangre que se había acumulado en su boca e hizo una mueca de dolor al intentar enderezarse. –Cómo es que había perdido la cordura?!- se regañó, él nunca había sido una persona impulsiva.
Luna quiso acercarse pero él la fulminó con la mirada deteniéndola al instante. Con todo el orgullo que le quedaba hizo su camino por los pasillos, tambaleándose pero sin atreverse a caer. Luna lo seguía en silencio y con la mirada baja, quería asegurarse de que fuera donde la señora Pomfrey o que al menos llegara a salvo a su sala común. El sltyherin se detuvo de pronto y ella hizo lo mismo, mirando sus zapatos con tristeza.
El muchacho miró por su hombro –Estás bien?- preguntó serio, intentando borrar aquella nota de preocupación en su voz.
Ella se limpió las lágrimas que todavía corrían por sus mejillas y asintió –S-si Blaise- él exhaló profundamente, al parecer aliviado.
Siguió avanzando pero se detuvo a dos pasos, apretó sus manos conteniéndose. –Dímelo Blaise- susurró la rubia observándolo. El chico se giró con violencia y el dolor inundó su lado derecho, sostuvo el lugar donde lo habían golpeado. -He dicho que no te acerces- rugió molesto al verla acercarse.
-Qué demonios estabas haciendo con él Lovegood- un aire frío se caló por el cuerpo de la chica al oír su voz tan vacía. –Dímelo!- exigió y ella no pudo hacer nada más que encogerse en ella misma.
-Yo…- dijo con voz temblorosa. –No te entiendo Blaise- terminó de decir y aquello pareció enfurecerlo más.
-Acaso crees que soy estúpido?!- amenazante se acercó a ella emoujandola contra la pared y encerrándola entre sus brazos. La intensidad de su mirada asustaba a Luna. Aquel no era el Blaise que ella conocía y eso le aterraba. –Acaso crees que te transformé para que anduvieras tras todos los chicos del colegio? Ah?- escupió con odio –Crees que fui tan imbécil de ayudarte para que fueras una zor- El golpe en su mejilla resonó en el vacío corredor. Su pecho subía y bajaba, sin cambiar de posición le lanzó una gélida mirada a Luna. –Qué había pasado con su Blaise?- se preguntaba temblando bajo la cercanía del slytherin y también por temor.
Zabini sonrió vacío –No me digas que te ofendí-
-Basta- murmuró Luna asustada pero decidida.
-Qué? Acaso no te gusta que esté cerca de ti?- repitió con una voz fría y llena de… rencor? Decepción? O era tal vez... –Oh vamos Luna- susurró su nombre de forma seca –Parecías disfrutar de la compañía de Smith- Acercó su rostro al de ella enfocándose en sus ojos que lo veían temeresos y cristalizados –Acaso Nott te aburrió?- ladeó la cabeza recorriendo con su nariz el cuello de la ravenclaw hasta llegar a su mejilla –Quien sigue ahora?-
-Basta Blaise- repitió quebrándose. Quería que se detuviera. Que se alejara de ella. Que la dejara sola. Pero lo que más quería era entender qué era lo que le pasaba? Donde había quedado el Blaise que la había hecho sentir feliz y segura? Donde estaba?
-Luna…- siguió ahora jugando con su cabello, soltando el lazo azul que lo sujetaba. –No soy suficientemente bueno para ti?- se burló.
-No lo eres!- gritó ella con fuerza empujándolo pero él no se apartó de ella sino que la empujó con su cuerpo aún más contra la pared.
-Qué me dices de aquel beso eh?- susurró él cerca de sus labios y se relamió los suyos –Debería ser el primero no te parece?- Luna sentía sus respiración golpeando sus mejillas, su piel se le había erizado por el contacto y proximidad. Ella lo miró confundida y en aquella mirada había algo extraño. Blaise se dio cuenta y se apartó bruscamente de ella.
-Pero qué demonios le ocurría?- estaba nervioso y se le notaba, la barrera fría que había formado hace unos minutos se había derrumbado regresándolo a la realidad. Se pasó la mano por su cabello frustrado, -Yo…- como había sido tan idiota para tratar a la persona más pura del colegio de aquella manera? Se sentía una escoria.
–Yo…- pero no continuó pues la ravenclaw se había lanzado a sus brazos llorando si contención alguna en su pecho, escuchaba sus sollozos y aquello solo lo hizo sentirse peor. –Blaise… Qué bueno que eres tú de nuevo- lloró hundiendo más su rostro en su cuello. Y él la sostuvo sin querer separarse.
Luna levantó la mirada y posó una mano en su mejilla. El roce cálido en su rostro lo hizo sentirse en paz. Cerró los ojos esperando conservar aquel momento en su mente, su aroma. Y ahí fue cuando sucedió. Luna se había puesto de puntitas y apoyando su mano en su pecho firme, juntó sus labios a los suyos con delicadeza.
Blaise abrió los ojos sorprendido y ella se separó sonriéndole. –Solo acertaste en una cosa Blaise- dijo de forma inocente observándolo con sus grandes ojos azules –Sí debías ser el primero- Ella amplió su sonrisa y rodeó con sus brazos su cintura atrayéndolo a ella.
-Hermione...- la castaña mordió su labio inferior ignorando los golpes en su puerta. Pero cada vez se le hacía más difícil evitar al rubio. La buscaba de día antes de ir a clase, por la tarde al regresar del almuerzo y por las noches justo antes de dormir. Tanto que estaba considerando seriamente regresar a la torre de gryffindor.
-Sé que estás ahí Mione... te vi entrar hace unos minutos- la gryffindor suspiró cansada -Pasa Draco-
El muchacho asomó su cabeza por la puerta y con timidez entró a la habitación sentándose junto a Hermione en su cama. -Se de lo que quieres hablar y te ruego que no lo hagas Draco- dijo Hermione suplicándole.
Draco miró sus manos en su regazo y asintió. Ambos permanecieron en un silencio perturbador e inquietante.
-Pero es que no comprendo nada Hermione!- exclamó el rubio exasperado y ella se golpeó la frente con su mano. Sabía muy bien que Draco no podría contenerse. -Un día lo besas. Otro día él te besa. Luego se vuelven a besar. Y ahora resulta que no sienten nada el uno por el otro?! Es ridículo!- chilló molesto.
Hermione respiró hondo antes de hablar, el más afectado por aquella situación era el inocente rubio que no comprendía nada -Draco- susurró su nombre con ternura tomando su mano -Sé que esto es difícil para ti, pero simplemente no estaba destinado a pasar- afirmó con cuidado.
-Sé que tú crees que Malfoy es un arrogante estúpido egocéntrico pero te aseguro que no es así Mione!- regresó a la cama y la miro suplicante -Dale una oportunidad si?- apretó su agarre y llevó sus manos al pecho -Por favor- su mirada se tornaba borrosa por las lágrimas que comenzaban a formarse en sus ojos -Te lo suplico- insistía acercándose más a ella.
Hermione no sabía qué hacer, aquella imagen del tierno rubio le rompía el corazón, pero... darle una oportunidad a Malfoy? Era en definitiva una locura. Sabía muy bien que sentía algo... Bueno no sabía cómo calificarlo aún pero si sentía algo por el rubio. Pero salir con él, era llevar las cosas a otro nivel.
-Vamos Mione, hazme este único favor. Te lo suplico!- la soltó y se arrodilló frente a ella rompiendo en llanto sorprendiendo por completo a la castaña que se arrodilló a su lado intentando calmarlo. -Oh vamos Draco no hagas esto- lo miro preocupada.
-Ahhhhh por que no quieres salir conmigo Hermione?! Por qué?!- se hechó a llorar más libremente –Acaso no soy lo suficientemente atractivo para ti?- Esas palabras enrojecieron a la gryffindor -Es por eso cierto?! Soy horrible!- el lloriqueo del rubio se hizo más fuerte y Hermione había quedado más que sorprendida.
... eres horrible Draco...- dijo entrecortadamente -Oh Draco por favor no hag...-
-Por queee?! Por qué?! Aaah por qué Mione? No me quieres?- siguió el rubio totalmente rojo y empapado de lágrimas.
No sabía qué hacer, se mordía el labio preocupada de que Malfoy pudiera oírlos, pero aceptar? La castaña cerró los ojos e inhalo profundamente -Esta bien Draco lo haré- no podía creer lo que acababa de decir.
El rubio la miró aún lloroso y triste sin poder creer lo que decía -Lo harás?- ella asintió y levantó su dedo índice -Pero serás tú quien hable con Malfoy porque estoy segura de que no querrá escucharme a mí- dijo ella finalmente agotada.
Draco estaba a punto de romper en llanto de nuevo -Draco por favor- insistió Hermione intentando calmarlo antes que iniciara otro berrinche, sus oídos ya habían sufrido bastante -Por qué Hermione por qué?- siguió lloriqueando.
-Lo haré- se escuchó una voz profunda que hizo que Draco se callara de inmediato y volteara a ver a la persona que los había interrumpido. Hermione se sonrojó al verlo y agitó la cabeza intentando controlarse.
-Lo harás?- preguntó Draco limpiándose la nariz con la manga de su polera negra.
Malfoy pasó con dificultad la saliva acumulada en su boca y asintió. Una enorme sonrisa se formó en los labios de Draco y se limpió las lágrimas de las mejillas -Maravilloso!- se puso de pie sobando sus rodilla que le habían empezado a doler -Ahora si puedo ir a comer algo- se frotó su estómago que gruñía con fuerza
-Me estaba muriendo de hambre- les mostró una tierna sonrisa y salió de la habitación dando unos brinquitos llenos de felicidad -Los espero abajo!- y sin más desapareció.
Hermione estaba más que en shock. Había sido una trampa del pequeño duende ese, de pronto se empezó a poner roja de ira. Como había podido caer en el truco de la manipuladora serpiente. -Es... es...- apretó sus puños -Arrgh... Ya verá cuando le ponga las manos encima!- se paró echando humo.
Malfoy que la había visto transformarse de una cariñosa y preocupada gryffindor a una molesta y aterradora leona se burló socarronamente de ella. Hermione lo fulminó con la mirada -T-tu!- lo señaló con su dedo índice -Sabías que esto era una trampa!- le gritó segura.
Malfoy se alzó de hombros recostándose en el marco de la puerta -El mocoso no ha dejado de molestarme desde aquel día y francamente ya me canse de tener que soportarlo joder toda la noche- hizo aquella mueca sonrisa típica de un Malfoy.
Y eso solo empeoró la situación pues Hermione había comenzado a lanzarle todo lo que tenía cerca de sus manos. -Ustedes dos me están volviendo loca!- chillo por última vez y azotó la puerta. No quería ver más a ninguno de los dos.
Sin embargo, una vez cerrada la puerta, se apoyó suavemente contra ella. Sin querer dejó escapar una pequeña sonrisa en su rostro y resbaló por la puerta hasta caer al suelo sin que esa sonrisa desapareciera.
Mientras al otro lado de la puerta ocurría exactamente lo mismo con el slytherin. Sacudió su cabeza intentando borrar aquella tonta sonrisa que sabía que tenía en el rostro y se dirigió a su habitación. Necesitaba una muy larga ducha
La mañana siguiente, Hermione se encontraba recostada bajo un árbol leyendo un libro. Ya habían terminado sus clases de la mañana y tenía periodo libre antes del almuerzo. -Hermione!- la castaña levantó la mirada y vio a Luna acercarse.
-Luna! Creí que ya no vendrías-
-Lo sé, lo siento Mione- se sentó a su lado -Es que me encontré con Blaise y ...- la ravenclaw se sonrojó al recordar lo que había sucedido la noche anterior. Y aquella mañana para su mala suerte se había encontrado con Blaise saliendo de sus clases. Era obvio que ambos se pusieron nerviosos y de inmediato ella se diculpó pues había quedado con una amiga de verla.
-En fin...- era preferible cambiar de tema.
-Fue él quien te regaló todos esos paquetes que llevabas el otro día?- los ojos de Luna se abrieron -Si bueno...- jugó con sus manos.
-Jaja no hace falta que me des explicaciones Luna- comentó notando la incomodidad de su amiga -Por cierto te ves muy bonita hoy- ella sonrió feliz y se acomodó la vinchita de su cabello.
-Y como va todo con... Uhm... con Theo. Todo en orden?- la castaña había quedado sumamente preocupada por Luna desde lo ocurrido en Madam Puddifoot.
-Pues...- no sabía como responder a esa pregunta, no había pensado mucho en Theo últimamente y aquello le resultaba extraño pues siempre lo hacía.-Creo que todo... está en orden- dijo no muy convencida.
-Y me podría decir qué tiene que ver Blaise en todo esto?- preguntó atenta a su reacción.
-Pues…- se aclaró la garganta que de pronto se le había secado -Blaise me ha estado ayudando con Theo- observó el lago pensativa –Él ha sido muy bueno conmigo Mione. Me siento una persona totalmente diferente gracias a el- regresó su atención a la castaña -Y no lo digo por la ropa que me regaló, no. Sino que me ha hecho una persona más segura y mi confianza aumentó así de alto- levantó su brazo lo más alto que pudo riendo.
-Bueno realmente me alegra que él sea de más ayuda que yo. Creo que yo solo empeoré las cosas-
-Nada de eso Mione! Tu iniciaste todo! Si no fuera por ti, Quien sabe… ahora estaría en algún rincón observando a Theo desde lejos pero gracias a Merlín que no lo estoy- se carcajeó ante el pensamiento acosador.
-Entonces me parece muy bien Luna. Espero que pronto Theo se dé cuenta de lo maravillosa que eres. Ten por seguro que lo hará-
-Si...- respondió ella distraída, no entendía cómo se sentirse respecto a eso. Hermione regresó la vista a su libro y suspiró.
-Pasa algo Mione? Hoy te ves... más cansada que otros días. No deberías exigirte demasiado con los estudios- posó su mano en su pierna y la sacudió un poco.
-No es eso...- ahora era su turno de sincerarse. Luna había sido muy valiente en contarle la verdad, y ahí estaba ella, aún sin siquiera poder confiarle su secreto a su mejor amiga.
-Hay algo que he querido decirte hace tiempo Luna- la miró triste -y aunque todavía no encuentro la forma correcta de decírtelo, creo que lo mejor será simplemente mostrándotelo-
La rubia de ojos azules no comprendía lo que le había dicho su amiga, ahora se encontraba en la sala de premios anuales esperando sentada en el sofá a que regresara Hermione. Cuando por fin escuchó unos pasos bajando de las escaleras se puso de pie y vio, para su sorpresa, a su amiga bajando tomada de la mano de Draco Malfoy. Aquello era más que raro.
Cuando finalmente se encontraban frente a ella, les indicó que se sentaran. -Hermione- comenzó a decir ladeando la cabeza y mirando a Malfoy extrañada -No soy muy intuitiva que digamos...- se aclaró la garganta que de pronto se le había secado -Hay... Algo entre ustedes?- preguntó esperando que Malfoy no la insultara por sugerir algo tan barbárico.
-Algo así...- la boca de Luna cayó de inmediato, estaba totalmente atónita. Más que impresionada.
-E-enserio…?- susurró aun sin poder creerlo.
-Bueno sí y no...- dijo la castaña confundiéndola aún más. -Verás... Él- señaló al rubio sentado a su lado -No es exactamente Malfoy- soltó con voz entrecortada –Lo que sucedió fue que…-
-Granger! Debes decirle a los descerebrados de tus amigos que dejen de meterse conmigo porque créeme que no dudaré en lanzarles un imperdonable si no dejan de joder!- vociferó Malfoy entrando a la torre echando humo. Ya suficiente tenía con todo lo que estaba pasando como para tener que soportar a los estúpidos de sus amigos.
Cuando finalmente reparó en la expresión atónita de la gryffindor y con sus ojos algo desorbitados, se exasperó -Quita esa cara Granger. Qué tienes- preguntó frunciendo el ceño. Vio a Hermione mover la cabeza hacia un lado y el siguió la dirección encontrando a una rubia de ojos saltones con una mano en la boca y con la otra señalándolo turnándose entre él y el rubio que estaba sentado en el sofá con una amplia sonrisa.
-Ahhhhhhh!- se oyó un grito ensordecedor en la torre de premios anuales.
Vaya manera de decir la verdad Hermione... la castaña movía la cabeza de un lado a otro, no pensó que resultaría de aquella manera.
A/N:
Hola! Qué tal les pareció el nuevo capítulo? Las cosas definitivamente se complican cada vez más y a pesar de que siempre surge alguna solución, siempre hay algo que se interpone y echa todo a perder.
Ahora que pasará con Malfoy y Hermione que finalmente han decidido darse una oportunidad? Podrán admitir lo que sienten? O Complicarán todo de nuevo? Bueno sin duda sabemos que tenemos a nuestro querido Draco para solucionar todo con su tierna personalidad manipuladora :)
Y Luna y Blaise no se quedan atrás, ambos han dado un gran paso hoy pero seguirá así? O llegará Theodore para entreverar todo.
Espero verlos en el siguiente capítulo de: Reconoce que me amas Malfoy!
Y no se olviden de dejar un Review para alegrarme el día :)
Las quiero a todas!
xoxo
Karina349
