DON'T GO HOME WITHOUT ME

X.


El hogar está donde el corazón duele.


Hay una fiesta en el bar de anfitrionas donde trabaja la hermana Shimura y, por supuesto, la Yorozuya está allí. El Shinsengumi acaba de alguna manera metido en la celebración por órdenes ridículas que Kondo decide emitir y que sus afiliados acatan con alegría. Tae Shimura sonríe constantemente, como siempre, y Okita se figura que sólo está feliz de sacarles el sueldo del mes completo de los ridículos de sus compañeros.

Él se une a la celebración de todas formas y toma un poco de tequila, un poco de brandy y un poco de ron de vez en cuando. Acaba alegre y mareado, mas no borracho, cuando se encuentra a Kagura entrando por equivocación al baño de hombres en lugar de al baño de mujeres. La intercepta antes de que entre y la hace caer de bruces contra el suelo. Ella lo maldice en medio de balbuceos poco entendibles y no le hace falta ser un genio para saber que está borracha.

—Debería arrestar el jefe —articula cuidadosamente Okita, procurando que no se le note el nivel de alcohol al hablar—. Por corrupción de menores.

Ella le maldice nuevamente y acaba gateando por el suelo en busca de la pared para levantarse. Sougo se la pone difícil y la hace tropezar otras tres veces.

—Eres un ido... idiotuta. La prócima semana cumploh diecisiete. No soy camaleón de menores.

—Es corrupción de menores, China. Y eso sigue siendo minoría de edad, no seas tarada. Aprende a contar.

—Como sea. ¡¿Quieres pleitoh?! No voe a dejar que abrestes a Gin.

La chica Yato lanza un golpe con poca puntería, luego una patada y más tarde otros dos puñetazos. Ninguno atina y Okita se marcha dejándola discutir, literalmente, con la pared.

Ah, China es tan estúpida… Pero ¿eso en qué lo convierte a él?