Hermione sumergió la cabeza en el pensadero y yo me senté nervioso en el sillón esperando su reacción, siempre fue muy comprensiva conmigo y me preguntaba si seguiría siéndolo o si al final la había apartado de mi como suelo hacer con todo el mundo. Unos minutos después ella quitó la cabeza y me miro a los ojos llorando y yo me estremecí. Hermione se lanzó hacia mi con sus ojos rojos y comenzó a pegarme en el pecho con sus manitas preguntándome porqué lo había hecho y durante unos segundos no reaccioné, simplemente la deje llorar y que se desahogara golpeándome, solamente cuando sentí que sus piernas temblaron y que se iba a caer, pude reaccionar, la tome de la cintura y la abrace, estuvimos así durante un rato.

-Hermione, pequeña, lo siento.

-¿por qué me has quitado los recuerdos?, no tenías derecho, eran míos, son míos.

-lo sé, lo siento, pensé que era lo mejor para ti, pero si todavía quieres puedo devolvértelos.

-¿y por qué habría de querer recordarte?, para que cuando te vuelva a interesar tenerme lejos de ti tú vuelvas a quitármelos?

-nunca volveré a hacerlo pequeña, te lo juró. Fue un error, ahora me doy cuenta.

-yo no lo entiendo profesor Snape, no entiendo porque hizo algo así. Tan insoportable le resulto, usted me lo dice mucho en clase, que soy una sabelotodo insufrible.

-yo no creo eso realmente Hermione, yo... tú eres lo más importante que tengo en mi vida y por eso hice lo que hice, creí que había sido un error contarte todas las cosas que te conté. Realmente creí que quitándote tus recuerdos sobre mi, creí que te estaba evitando muchos problemas, pensé que sería más fácil para ti tenerme delante diciéndote todas esas cosas que te digo, si no me recordases, porque lamento decirte que si quieres que te devuelva tus recuerdos nada puede cambiar, no puedo ser amable contigo Hermione.

-pues si me quitaste mis recuerdos para que no me metiese en problemas pues la verdad es que no te ha servido de nada padrino, porque desde que llegué aquí no hago más que meterme en problemas y seguiré haciéndolo si con eso ayudo a Harry.

-Lo sé, ese es uno de los motivos por los que quiero devolvértelos, quiero que si vuelves a tener algún problema, puedas acudir a mi.

-uno de los motivos, ¿es qué hay más?

-sí ahijada, hay un motivo más, el más importante de los dos

¿y cuál sería ese motivo?

-Te hecho de menos pequeña.

Me acerqué a ella, le levanté la cara con mi mano en su mentón y le sonreí. Hermione me miró y me devolvió la sonrisa.

-Entonces sí quiero que me devuelvas mis recuerdos, pero no vuelvas a hacerlo padrino, no quiero olvidarme de ti.

-Es una promesa Hermione.

-entonces, ¿tendré que seguir llamándote profesor Snape siempre?

-siempre no, solamente cuando estemos en clases, cuando estemos solos podrás seguir diciéndome Severus o padrino, como te guste más. Y ahora, te voy devolver tus recuerdos.

Hermione me sonrió, yo me alejé un poco para recuperar sus recuerdos y poder devolvérselos, una vez lo hice ella me abrazó y se despidió de mi para ir a su última clase del día y también del año.

La fiesta de fin de curso llegó enseguida, la cena como siempre fue espectacular, y por lo que me dijo Albus el baile estuvo increíble. Yo naturalmente después de la cena me fui y me dirigí a las mazmorras para poder descansar, no llevaba allí ni cinco minutos cuando alguien llegó por la chimenea.

-Hermione, ¿qué haces aquí?

-Padrino, hice las maletas para irme mañana a casa de mis padres y por eso estoy aquí, he venido a despedirme

-espero que nadie haya notado que has venido.

-nadie lo sabe, están todos en la fiesta de fin de curso todavía, yo terminé de cenar y me fui a mi habitación, prefiero recuperar estos dos años perdidos.

Y así nos pasamos algo más de una hora, hablando como lo hacíamos antes y sorprendiéndome cada vez más de lo madura que es mi ahijada. Me contó de sus aventuras estos dos primeros años en Hogwarts, de sus amigos, de que el joven Ron Weasley le gustaba pero que el no le hacía caso. Yo me reía oyéndola hablar de él, y le dije que los niños tardaban más en madurar en algunos aspectos que las niñas, y que seguro que ella le gustaba pero que aún no se había dado ni cuenta. Cuando Hermione empezó a bostezar la obligué a irse a su cuarto a dormir, ella accedió enseguida, me dio un beso en la mejilla y se despidió de mi hasta que yo fuese a pasar unos días con ella y con sus padres, y fue entonces cuando me acordé de que no le había contado que sus padres tampoco me recordaban, por sugerencia de Albus. Le dije que nos veríamos en el curso siguiente.

Al día siguiente Hermione regresó a casa y yo me quedé en el colegio preparando mis clases y exámenes para el curso siguiente. Tres semanas después de la marcha de mi ahijada me dispuse a ir a pasar unos días a la casa que tengo alquilada en la zona de Londres de donde es Hermione, cuando me llegó la lechuza que le regale a Hermione con un mensaje suyo:

"Padrino, por favor, ven, te necesito, por favor"

No ponía nada más y yo me desesperé pensando en lo peor, me vestí con magia, me presenté en el despacho de Albus exigiéndole que retirase los hechizos anti-aparición y salida del castillo, que tenía que irme, el enseguida lo hizo, sin preguntar ni cuestionar nada. En cinco minutos estaba delante de la casa de los padres de Hermione, olvidando que ellos ya no me reconocían. La que me atendió fue Hermione, llorando y con los ojos hinchados y completamente rojos, en cuanto me vio se lanzó a mis brazos, yo la abracé fuerte y le acaricié la espalda. Luego de unos minutos le pregunté por sus padres y fue cuando me lo contó, ellos habían tenido un accidente de coche, iban ellos tres junto con Jacob, ella y su madre estaban bien porque el impacto más fuerte se lo llevaron delante. Su padre y su padrino estaban muertos. Yo no me lo podía creer, me sentía culpable, no por el accidente, pero si por haberles borrado los recuerdos, ellos eran mis mejores amigos, y John y Jacob se habían muerto sin acordarse de mi, y yo no pude despedirme de ellos. Hermione me pidió que le devolviese los recuerdos a mi madre, que ahora más que nunca ella necesitaba a sus amigos cerca.

Hermione me llevó al tanatorio donde estaban los cuerpos, yo lance un hechizo estatua, que consiste en que la gente se queda en la misma posición en la que están durante ocho minutos, y después vuelven a su estado original. Un hechizo muy útil si quieres robarle a alguien, o en mi caso, devolverle los recuerdos a alguien sin que haya testigos. Para cuando el hechizo termino, Jane ya se acordaba de mí. Hermione, quien junto a mi fue la única persona allí presente que no se quedo como estatua, se quedó alucinada y por un momento tuvo un brillo en su mirada que no era provocado por las lágrimas y el dolor, pero enseguida regresó la tristeza a ella.

Jane en cuanto me vio, me abrazo y luego los tres nos encaminamos a la pequeña capilla que había en el tanatorio para escuchar una misa que se daba por John y Jacob. Ellas me pidieron que me sentase delante con ellas y lo hice. Jane tenía las manos sobre su regazo y estaba demasiado entera para lo que había pasado, supuse que ya había llorado todo lo que tenía que llorar, aunque había algo que me resultaba extraño, sin embargo no sabía muy bien el que. Después de observar durante unos segundos a Jane, volví mi mirada a Hermione, quien tenía su cabeza apoyada en mi hombro, llorando, incapaz de calmar su dolor. Yo le besé la cabeza y le acaricié el brazo. Finalizando la misa, Hermione se quedo dormida, y la gente supo entender que estaba cansada de tanto llorar. Yo la cogí en brazos y la tape con mi capa y después de despedir Jane a la gente que fue hasta allí, ella, Hermione y yo nos dirigimos al taxi que había pedido Jane y nos dejo a los tres en su casa. Jane me pidió que acostase a Hermione mientras que ella preparaba algo para cenar, así que eso hice, me dirigí escaleras arriba, abrí la puerta de la habitación de mi pequeña, le puse el pijama con magia y la arropé en su cama, después de observarla unos segundos, regresé a junto Jane. Los dos cenamos en silencio y ella me pidió que me quedase a dormir esa noche, que al día siguiente llegarían los padres de John, quienes estaban de vacaciones en Australia y a quienes no les dio tiempo de llegar para el tanatorio, pero sí estarían para el entierro. Esa noche me acosté más tarde que Jane, quien a las doce ya estaba en cama, yo sin embargo no podía dormir. Cuando por fin parecía que el sueño me iba a vencer, me levanté y fui a verificar que Hermione siguiese durmiendo, cuando vi que así era, volví a bajar y me acosté en el sofá cama. Al día siguiente, en la mañana temprano llegaron los abuelos de Hermione. Ellos me saludaron, pues hacía tiempo que no los veía y la madre de John, una mujer de 75 años, con el pelo corto y gris, con la que siempre me había llevado muy bien, me abrazó y me dio las gracias por estar allí en esos momentos.

Ese verano no me separé ni de Jane, ni de Hermione. Todos los días intentaba distraer a Hermione y a su madre, así que un día nos fuimos de picnic, otro día al museo, otro al cine, y a hacer todo lo que se me ocurriese para mantenerlas entretenidas. Un día Hermione quiso ir a comprar un libro y se lo dijimos a su madre, pero ella no se encontraba bien, así que fuimos Hermione y yo, y pasamos toda la tarde los dos solos.

El tercer año de Hermione enseguida comenzó. Cuando nos quisimos dar cuenta ya era septiembre y era hora de regresar a Hogwarts, yo la verdad ya lo estaba deseando, pues si bien, las cosas con Hermione eran igual que siempre, con su madre no era tan así, y me incomodaban la forma en que ella me miraba, y las insinuaciones que me hacía cuando Hermione no estaba delante, así que regresar al mundo mágico y a Hogwarts fue en parte un alivio.

Hermione y yo antes de volver a ser profesor y alumna, asentamos unas reglas por las que nos íbamos a regir para que nadie sospechase que ella y yo nos conocíamos desde siempre, y también para poder vernos de vez en cuando, fuera del contexto de las clases.

Este tercer año iba a resultar ser muy interesante.

Primero aclarar sobre los padres de John, ya que antes no los había nombrado, ellos viven en el pueblo donde la familia Granger iba a pasar los fines de semana y es allí donde Severus los conoció.

PHOENIX19936: Tienes razón, es Slytherin. Creo que Hermione se lo tomo muy bien, yo no habría reaccionado igual, probablemente hubiese tardado un día en perdonarlo, jajaja, tampoco soy tan mala, jajaja. Me alegra que te guste.

YAZMINSNAPE: Sí le devuelve todos sus recuerdos, no se ha dejado nada. Espero que la respuesta a porque decide devolvérselos, te agrade. Gracias por tus reviews.

NICO: Me alegra que te guste tanto. No tarde en actualizar.

Gracias a todos los que me seguís, de una forma u otra.

Bicos a todos y hasta el próximo capítulo, que será el día 19 si todo va bien.