LA TRAICION CONOCE MI NOMBRE

LUKA CROSSZERIA & RUOLIN KUCHIKI


Capitulo 10: La contratista

¿Por qué todo se volvía más difícil para ellos? Solo querían estar juntos, ¿el amor entre un demonio y una humana era un pecado acaso? El amor sincero no podía ser un pecado.

― Ruolin… ¡Corre! –grito Luka. Ruolin titubeo por un segundo, no quería dejarlo solo con todos los Zweilts. – ¡Kuchiki Ruolin! –volvió a gritarle más fuerte y con más severidad, enseguida, Ruolin reaccionó y corrió alejándose de la estación.

― No puedes usar tus poderes, hay mucha gente aquí. –le advirtió una mujer de treinta años de cabello corto y oscuro.

― ¿De verdad crees eso? –El demonio Brand Zess era el que hablaba con esa voz fría y sin sentimientos, quien entornaba la mirada intimidante a la persona que había hablado.

― Onegai, Luka, escucha lo que tenemos que decir. –pidió Yuki.

― ie. –negó Luka mientras elevaba su mano blanca y de ella emanaba una bruma purpura.

― ¡Onegai, Luka! –grito Toko segundos antes de que Luka les lanzara aquella bola de energía oscura. Escucho quejidos y toses tanto de los transeúntes como de los Zweilts. A pesar de todo, Luka había lanzado su ataque para no dañar a nadie, solo para provocar una distracción. Una nube negra sobrevino luego de la explosión, de lo que Luka iba a aprovecharse para escapar cuando de repente, sintió un corte profundo en su hombro y se detuvo.

― Detente, Crosszeria. –escucho la voz de Hotsuma. Al parecer tendría que pelear por unos momentos más para poder regresar con Ruolin.

Cuando la nube se hubo disipado, observo que todos los transeúntes habían escapado y que los Zweilts estaban en posición de ataque… pero faltaba alguien. Faltaba la mujer de pelo negro que él no conocía, seguramente había ido tras Ruolin.

Luka lanzó un gruñido, visiblemente molesto.

― Sodom. –Luka llamó a su pequeño dragón y éste apareció en el hombro de su amo. –Ve con Ruolin y protégela. –la bolita negra se convirtió en un lobo negro que se dirigió ferozmente hacia donde Ruolin había escapado.

― Luka-kun, por favor escucha lo que tenemos que decirte. –dijo Tsukumo dejando su pistola en el suelo y acercándose a Luka con las manos levantadas en señal de que no quería pelear. –No queremos hacerte daño, ni a Ruolin ni a ti… Takashiro-sama…

― ¡Takashiro quiere que Ruolin regrese con su clan! –vociferó enojado, con el ceño fruncido.

― ¡No! –grito Toko dejando caer su espada. –No es así, Luka. Él al principio quería hacer eso, pero cambió de idea. Está dispuesto a proteger a Ruolin-chan.

― Mentiras. –exclamo Luka. –Solo son mentiras de Takashiro para que le lleve a Ruolin en bandeja de plata.

― No es verdad, Luka. –dijo Yuki. –Yo le propuse a Takashiro-san que Ruolin-san y tú se queden en la mansión; protegidos.

― Si Takashiro cambió de idea y no quiere entregar a Ruolin, ¿entonces cuál es el problema con que ella y yo nos vayamos lejos? –preguntó Luka.

― Bien pensado, Luka. –dijo Shusei. –Es digno de ti que notaras esa parte. Yo te diré la respuesta a eso: Ruolin es peligrosa. Ella es la persona que te hará regresar al inframundo, al lado del Rey demonio.

Luka se quedó sin habla, no sabía qué pensar acerca de eso.

― ¿Qué dices a eso, Luka Crosszeria? –inquirió Shusei.

― Digo que necesitas un psicólogo. –acoto Luka. –Si quieren pelear, pelea tendrán, Zweilts de Takashiro. –musito Luka para después sacar su enorme espada negra, dispuesto a blandirla.

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Ruolin corría a toda la velocidad que sus piernas le permitían. Corrió sin saber a dónde dirigirse, solo pensaba en zigzaguear por las calles para llegar a un lugar seguro donde Luka pudiera encontrarla después, porque era obvio que Luka vencería a los Zweilts, aunque ella misma no quisiera que las cosas no se hubieran dado así. Apreciaba a Toko y Tsukumo, y hasta un poco al revoltoso de Hotsuma.

Cuando volteo hacia atrás, observo que una persona a lo lejos venía siguiéndola. Ruolin intento correr más fuerte de lo que podía y luego dio vuelta por un pasillo… gran error… solo se había topado con un callejón sin salida.

― Mierda. –murmuro Ruolin e hizo el intento de salir del callejón oscuro y húmedo cuando una figura alta y refinada le tapó el paso. Ruolin retrocedió inmediatamente, casi cayéndose con unas cajas vacías que estaban tiradas por ahí. La figura femenina vestida con pantalones y saco negro se adelanto sin vacilación hacia ella y se detuvo a dos metros de distancia. Ruolin sintió cómo su corazón latía cada vez más rápido ante la adrenalina.

― Kuchiki Ruolin, la traidora del clan Kuchiki que huyó con el asesino que dio muerte al clan.

― K-kare-san. – tartamudeó Ruolin. Su tía era una de las mejores peleadoras del clan, una peleadora que sabía en qué puntos del cuerpo golpear para provocar una muerte rápida… o lenta.

― Sabes lo que tengo qué hacer, ¿no es cierto?

― Tía Kare, ¿por qué quieres matarme? ¿Por vengar al clan Kuchiki o porque soy la persona que devolverá a Luka al inframundo?

― Por ambas cosas. –sonrió de medio lado, malignamente. –Prepárate, Kuchiki Ruolin, prepárate a morir.

Kare avanzó con gran velocidad hacia la delgada Ruolin con el puño cerrado, dispuesta a darle un golpe fatal en la cabeza cuando de pronto, un gran peso cayó sobre ella y la obligo a quedarse tirada en el suelo frío con dolor. Kare sintió extrañamente cuatro patas pesadas en su espalda.

― Sodom. –lo reconoció Ruolin. El verlo la hizo sentirse más aliviada.

― ¡Ruolin, dile que se quite! –le grito Kare con dolor, la pesada caída posiblemente le había roto por lo menos un par de costillas y la quijada le dolía demasiado.

― Sodom, por favor no la lastimes tanto. –le dijo al lobo negro, pero éste no le hizo el menor caso. – No puedo detenerlo, tía Kare, Sodom solo obedece a Luka.

Kare extendió su mano hasta su bolsillo y saco una navaja filosa, inmediatamente se la enterro a Sodom en una de sus patas. El lobo en vez de quejarse, le mordió ferozmente el hombro que había movido. Kare grito con dolor.

Ruolin prefirió bajar la mirada para no ver. Camino con rapidez por un lado de Sodom y su víctima, saliendo del callejón. Quería irse de allí rápidamente y encontrar un lugar seguro donde esperar a Luka pero… no siempre todo salía como se planeaba.

― Sodom, vámonos. –le pidió Ruolin. El lobo dejo en paz a la mujer y corrió hacia donde Ruolin lo esperaba.

― T-teme. –susurró Kare, arrastrándose de lado para ver a Ruolin. –No te dejaré… -flexiono su pierna izquierda y se levantó el pantalón holgado, alcanzando una pequeña pistola negra que estaba cargada. –No te deja-re esc-escapar… -enderezo su brazo y apunto con gran habilidad a la mitad de la espalda de Ruolin. –No dejar-e q-que vivas. –Kare apunto firmemente y luego tiro del gatillo varias veces.

Las balas volaron directo a un pulmón de Ruolin, atravesándolo limpiamente, haciendo que la sangre roja salpicara. Ruolin sintió los disparos repentinos y lanzo un quejido leve, estremeciéndose. ¿Había sido lo que ella creía?

Sodom ladró lastimeramente, viéndola con las orejas hacia abajo, con tristeza. Sin poder creerlo, Ruolin se llevó una mano su espalda y comprobó con ojos llorosos y sorprendidos la sangre fresca en su mano temblorosa.

— ¿Q-que…? –tartamudeó.

De repente sintió cómo la fuerza abandonaba sus piernas temblorosas y cayó de rodillas al suelo.

No supo cuantos segundos permaneció así, solo vio que de un momento a otro la tía Kare estaba frente a ella, con Sodom gruñéndole muy de cerca. La mujer de pelo oscuro se agarraba el costado derecho con dolor en las costillas.

― K-kare-san. –susurró Ruolin.

― Te engañe. Te engañe completamente querida, a ti y a todos. Solo fue por venganza. –le dijo con debilidad en su voz, aunque claramente estaba con más fuerza que su sobrina.

― ¿D-de que hablas? –pregunto Ruolin confundida, haciendo uso de toda la fuerza que le quedaba para mantenerse de rodillas.

― Eso de la chica que devolverá a Luka Crosszeria al inframundo… eso no es verdad. –se rió con maldad.

Los ojos de Ruolin se abrieron grandes ante aquella revelación.

― ie, ¡ie! ¡K-kare-san…! tú no… tú eres m-mi tía… – musito sollozando y con dificultad, sin poder creer lo que acababa de pasar. – Eres mi familia…

― Deje de ser tu tía cuando traicionaste al clan… ouch! –se quejó del dolor en su costilla. Repentinamente aquel dolor se intensificaba más.

Al siguiente instante, Sodom se abalanzó sobre Kare, mordiéndole la costilla con fuerza. Kare-san dio gritos de dolor y después el lobo negro la dejó muy lejos de Ruolin, muriendo sola y desangrada por las heridas.

Ruolin por otra parte cayó de lado finalmente, sin fuerzas, sintiéndose terriblemente débil.

El suelo estaba frío y húmedo, posiblemente hacía una media hora que había dejado de llover. Los ojos violetas de la joven observaron el cielo nocturno sin rastro de estrellas o de una luna plateada, solo las nubes negras que presagiaban una tormenta eléctrica. De repente, un trueno retumbo y un relámpago brillante ilumino el cielo negro.

¿Moriría?

Escucho unos pasos a lo lejos, primero apresurados y luego lentos. Su visión del cielo nocturno fue nublada por el rostro blanquecino de Luka con algunas pequeñas heridas. Él ya había inmovilizado a los Zweilts cuidando de no matarlos.

Los ojos plateados de él miraron con seriedad el charco de sangre donde estaba Ruolin tirada. Se arrodillo a un lado de ella y pasándole un brazo por debajo de la espalda la levantó un poco para atraerla hacia él, cerca de su pecho.

― Luka. –susurró ella y al instante se ahogo un poco cuando salió sangre de su boca.

― No, Ruolin… -la veía anonadado, con una profunda tristeza en sus ojos grises, tan grises como el color de su corazón en esos instantes. Ruolin estaba respirando con mucha dificultad… estaba muriendo. –Lamento haber llegado hasta ahora.

― G…g-go-me…n –musito con dificultad sin evitar que más sangre roja saliera lentamente de su boca.

― ¿Por qué pides perdón? Yo soy quien debe disculparse… no morirás, ¿verdad? –exclamó Luka desesperado, sintiendo ganas de llorar como los humanos aunque no pudiera hacerlo, porque los demonios no tenían lágrimas. –Tranquila, no hables, todo estará bien.

Luka luchó por concentrarse, por recordar cuales eran las palabras exactas para aquél contrato.

—Yo… Brand Zess juro lealtad eterna a esta humana; Kuchiki Ruolin. El demonio Opast Brand Zess se redime profundamente en el contrato negro No. 03; un definitivo, infierno y tierra conectados… -el Opast abrió la boca y sacó levemente la lengua, hiriéndosela al encajar una de sus uñas puntiagudas en ella para que le saliera sangre. Posteriormente, con la mano con la que sostenía la cabeza de Ruolin, la acercó y la besó, intercambiando la sangre. – infierno y tierra conectados, infierno y tierra conectados… Ruolin, ahora di "Zess, yo te contrato". –le pidió, pero Ruolin no parecía escuchar nada.

Ella se sentía muy cansada, veía todo muy borroso, su respiración se iba haciendo más lenta y la voz de Luka se apagaba cada vez más en su mente. –Ruolin, dilo. –él la sacudió suavemente pero ella no movió más sus ojos violetas que ahora estaban tiesos, mirando el rostro de Luka con tranquilidad. – ¿Ruolin? –la llamó con duda. – Ruolin, respóndeme… ¡Ruolin!... ¡RUOLIN!

Luka abrió grandes los ojos al darse cuenta de la realidad. Había sido demasiado tarde, Kuchiki Ruolin ya no estaba en el mundo de los vivos, había muerto ya. Su frágil y delgado cuerpo yacía sin vida en los brazos del demonio que la amó.

Lo único que su mente le permitió pensar, fue en abrazar a Ruolin con fuerza.

—… no… no puede estar pasándome esto… despierta, Ruo… despierta, no me dejes solo… -le decía mientras la estrechaba con fuerza contra él.

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Días después.

De no ser tan respetuoso habría mandado volar a todos los Zweilts heridos y a Takashiro de ahí, sin embargo, era el entierro de Kuchiki Ruolin y debía mantenerse sereno… y distante, distante de todos los que estaban alrededor del féretro que estaba siendo cubierto por tierra suave y fresca.

La muerte de Ruolin le había dejado un gran vacío, como un hoyo profundo en su ser que no podía llenar con nada… y que no pensaba llenar nunca, porque sería el recordatorio de que una vez ella existió, de que una vez él amo a una humana y de que una vez… solo por una vez, pudo haber tenido la vida tranquila que siempre quiso.

Cuando los presentes terminaron sus oraciones y se dispusieron a abandonar el lugar, fue el momento en que por fin Luka salió de su escondite tras un árbol de tronco grueso para acercarse al lugar donde los restos de Ruolin descansaban en paz.

— Sabes que mataría porque estuvieras a mi lado. Si te reviviera, solo serías un cadáver reanimado sin humanidad… sin la humanidad que tanto me gustó de ti. –dijo Luka con voz normal y luego hizo una larga pausa, mirando con detalle la tierra que sepultaba la caja de madera. –Te amaré por siempre. Y… te esperaré. –sonrió débilmente para después alzar la vista y mirar el cielo azul iluminado por un sol radiante lleno de esperanza, tan lleno de esperanza como Luka Crosszeria.


Hola! Si llegaron hasta aquí, entonces gracias por leer! :) Pero la historia no queda ahí, ok? El próximo capítulo que suba será el epílogo de este fanfic; el final definitivo. Nos vemos en el final de la historia, espero haya sido de su agrado! Cuídense!