-"Hola soy Rick, encantado de por fin conocerte" – Rick tenía 20 años, se veía muy atractivo con su traje elegante. Tenía el pelo castaño peinado con gel que le daba un aspecto alborotado. Su mirada esmeralda transmitía calma y candor. En claro, todo lo que Draco no podía soportar. El rubio lo miró de arriba para abajo.
Cuando Rick hizo ademan de darle la mano a Hermione, Draco le dio la mano al chico, apretándola con firmeza.
-"Hola soy Draco Malfoy" – Hermione rodó los ojos ante el comportamiento celoso de su novio. Pero no pudo evitar sentirse halagada. Rick apretó la mano del rubio y saludó al resto de los invitados. Todos se dirigieron hasta el comedor cuando Diana y Herman bajaron.
Hasta ahora todo parecía marchar bien, Gabriel y Emilia hablaban sin parar para alimentar la conversación, el plan funcionaba de maravilla. Rick estaba sentado al oposito de Hermione, que estaba sentada al lado de Draco. Herman y Diana estaban sentados opuestos cada una no ocupando el sitio al extremo de la mesa. Rick había estado invitado por Diana, era el hijo de una de sus amigas. Estudiaba la física y quería ser un científico, se quería dedicar a la ciencia y contribuir a todos los avances que se podían hacer gracias a ella. Emilia le había preguntado sobre el por qué de esta pasión que tenía por la ciencia y Catherine y Brad parecían muy interesados. El plan funcionaba tan bien que por un minuto Hermione pensó que tal vez su mama había olvidado que Draco también estaba.
-« ¿Que hacen sus padres joven?" – preguntó Diana. Hermione suspiró, no parecía que a su mama se le había olvidado la presencia de su novio.
-"Mi padre es gerente de su empresa y mi madre organiza eventos sociales" – Ahora todas las miradas estaban dirigidas hacia Draco. Diana había empezado con su interrogatorio.
-"¿Que va a hacer ahora que esta graduado?"
-"Voy a ingresar una escuela de comercio"
-"No le parece demasiado fácil, seguir en los pasos de su padre. No será usted uno de esos jóvenes que se deja influenciar por sus papas y que esta incapaz de tomar sus propias decisiones" – preguntó Diana con falsa curiosidad.
-"Mama por favor" – interrumpió Hermione, dejando su ensalada olvidada en su plato.
-"Por favor qué, acaso no puedo conocer a tu amigo hija."
-"Está bien, para contestar a su pregunta señora. No me parece en nada fácil, si quiero estudiar el comercio es porque me gusta y me fascina. Además quiero crear mi propio negocio y crear mis propias relaciones de trabajo." – Draco mantenía una apariencia calmada e inescrutable.
-"Suena muy bonito pero lo dudo" – Diana probó su vino y siguió con sus preguntas –"Me he enterado del premio que recibió, segundo de su promoción, sus padres deben estar contentos"
-"Sí, los resultados son importantes para ellos. Yo solo me esfuerzo para hacer un buen trabajo. Sin embargo tengo que confesar que mi empeño no tiene comparación con el de su hija. Ser primera de su promoción es un logro enorme." - Draco apretó la mano de Hermione por debajo de la mesa y le sonrió. Hermione le devolvió el apretón para agradecerle el esfuerzo que estaba haciendo con su mama.
-"No esperaba nada menos de un hijo mío joven. Mi hija sabe muy bien la cantidad de trabajo que se debe investir para obtener resultados. Esto no se consigue por arte de magia. Aunque a veces esto también lo dudo." Gabriel y Emilia estaban boquiabiertos, su mama podía ser tan insufrible a veces. Herman no podía creer lo que acababa de insinuar su esposa, los logros de su hija no tenían nada que ver con la magia. Los demás invitados estaban demasiado intimidados por la señora de la casa para hablar. Hermione ni se fijó en el comentario de su mama, ya estaba acostumbrada a este tipo de comentarios. Sin embargo Draco no estaba acostumbrado y le pareció una vil patraña lo que acababa de decir Diana.
-"Esto no tiene nada que ver señora, todo el mundo sabe que los logros no se deben al arte de magia" – soltó Draco.
-"Y usted conoce muchas cosas de magia. ¿No es cierto?" – preguntó con sarcasmo.
La respuesta de Draco fue interrumpida por la venida de Rose que venía a servir el plato principal. Beth recogió las ensaladas y Rose pudo servir los platos. Héctor les había cocinado una especialidad francesa que se llamaba "boeuf bourguignon" acompañado con arroz o pasta. Todo el mundo se sirvió y empezó a comer. La conversación anterior había dejado silenciosos a los invitados, solo tenían ojos para sus platos. Gabriel intercambió una mirada furtiva con Emilia para que diga algo. El rubio fue quién habló primero.
-"Como decía señora, no, no conozco nada de magia y usted tampoco por lo que veo" – Draco no se pudo aguantar las ganas de cerrarle el pico, era insufrible esta mujer. Suegra o no, fastidiaba.
-"¿Qué quiere decir con esto?" – se exclamó Diana, dejando a un lado su tenedor, le lanzó una mirada furtiva a Hermione –"Parece que mi hija tenga que revisar su lista de amigos"
-"Basta querida, dale tiempo, Draco apenas conoce a nuestra familia y pienso que sería bueno que seas más tolerante con él. El se tiene que acostumbrar a nuestra familia" – Herman dijo con calma.
-"¡Ay Herman! Ni que fuera su novio u otra cosa. Solo es un amigo, dudo que lo vayamos a tener a cenar todos los viernes." – dijo Diana con sarcasmo. Muchas cosas ocurrieron después de este comentario. Gabriel empezó a carraspear, Emilia abrió los ojos como platos, el tenedor se le escapó a Hermione, provocando que un leve tintineo resuene en el comedor, Draco se tensó de repente, apretando fuerte el tenedor que tenía en la mano.
-"¿Qué les pasa?" – preguntó Diana molesta.
-"Señora le pedí a Hermione que me presentara a ustedes porque quería presentarme formalmente" – Hermione apretaba la mano de Draco hasta hacerlo sangrar pero él no se fijó –"Como decía, quería presentarme formalmente como el novio de su hija. Ella y yo, somos novios"
-"¿Esto es verdad?" –Diana le preguntó a Hermione, sin fijarse en Draco. Hermione asintió sin decir una palabra, Diana suspiró y taladró a su hija con la mirada.
-"Bueno entonces nos van a perdonar pero necesito hablar a solas con mi hija. Por supuesto se quedan en su casa" – Diana se excusó y se levantó de su asiento. –"Hija me acompañas" – Hermione dejó su servilleta y se levantó de su asiento. Le sonrió a Draco y se fue tras de su mama.
-"No se preocupen, las mamas siempre tienen que dar "la plática" cuando conocen al novio de su hija. Hermione es la menor así que supongo que la plática esta al orden" – bromeó Herman. Brad, Catherine y Rick se tragaron el cuento con facilidad. - "Mejor las acompaño" – Al oír esto Gabriel y Emilia suspiraron de alivio. Su padre era más tolerante que su mama, tal vez el la pueda convencer.
-"No te preocupes hermanito, mama nada mas quiere hablar con ella" – Emilia vio como Draco miró a su mama, se veía que había sospechado algo.
Diana había llevado su hija al estudio que se situaba en la planta baja de la casa, se situaba a unos metros de las escaleras que llevaban a las otras plantas de la casa.
-" ¿! A que estás jugando, se puede saber?" – Diana estaba fuera de sí, andaba de un lado a otro del estudio. – "¡No te enviamos en este colegio para que hagas migas con este tipo de muchacho! ¡Para el colmo lo traes aquí para presentarlo como tu novio!"
-"Mama pasé siete años con este tipo de muchachos, tengo amigos. No esperabas a que me quedara encerrada en mi habitación y rechazara a cada uno. ¿No?" – preguntó Hermione sarcástica. Estaba apoyada sobre el escritorio que estaba en el estudio, viendo como su madre enfurecía poco a poco.
-"No te quiero cerca de ningún mago de pacotilla. Esta gente no la puedo soportar. Cuantas veces te dije que no quería que te fijaras en ningún brujo. Sabes lo que pienso, esto no lo voy a aceptar." – dijo con vehemencia.
-"Es mi novio mamá, y este brujo tiene nombre. Soy parte de este mundo, soy una bruja mama. ¿Cuándo lo vas a aceptar?"
-"¡No me cambies el tema niña! Eres mi hija, es diferente. Te prohíbo terminantemente que te veas con este Draco. El no está para ti, mejor fíjate en este Rick. El, sí te conviene. No te quiero cerca de este joven. Me has entendido." – Diana taladró a su hija con la mirada, su expresión muy intimidante para su hija.
-"Mama por favor, por lo menos haz un esfuerzo para conocerlo" – suplicó.
Herman entró en este momento y vio como las dos se estaban mirando. Se acercó a su esposa y miró a su hija.
-"No es de buena educación dejar solos a tus invitados Diana"
-"Herman, Hermione y yo estamos en plena conversación y todavía no terminamos. Le puedes decir a los invitados que en cinco minutos regresamos."
-"No pienso que sea una buena idea" – dijo Herman con suspicacia.
-"Papa está bien, mama y yo estamos hablando, en seguida regresamos" – Herman asintió al salir besó su esposa y le dio un beso en la mejilla a su hija.
-"Mama por favor trata de conocerlo, no entiendo. Te llevas muy bien con Brad y Catherine. Draco merece el mismo favor"
-"Ay por favor Hermione tu también te llevas con Brad, es el vecino. Catherine apenas la conozco. Draco es otra historia, es brujo. Lo hago por ti, apártate de este chico, no te conviene." – vociferó Diana.
-"Me conviene mama, yo sé que me conviene. " – dijo exasperada –"¿Qué harías si me quedara con él?" – cuestionó con calma.
-"No sé de qué sería capaz y es mejor no saberlo. Ya estas bastante grandecita para saber con quién te relacionas. Pero déjame decirte que no acepto esta relación. Eres mi hija y ninguna hija mía se rebaja a salir con un vulgar brujo. Entendido"– escupió con disgusto.
-"Pues gracias por tu comprensión mama" – sin decir una palabra más Hermione se fue. Su madre salió después, suspirando, esta hija la iba a volver loca.
Las dos regresaron en el comedor donde la cena transcurría, Emilia estaba contando un chiste de cuando eran niños que tenían a los invitados muertos de la risa. Gabriel les había levantado a las siete de la mañana un sábado y les había hecho creer a Hermione y ella que tenían clases. Obviamente las dos se habían preparado a toda velocidad sin apenas tomarse el desayuno. Estaban a punto de salir cuando Rose les dijo que era un sábado y que no tenia clase. Este día habían perseguido a Gabriel por toda la casa.
-"Ves hermanito a las ocho, mi hermana ya era una fanática de la escuela, como yo. Aunque tenga que decir que no sigo tan fanática de los estudios como mi hermana" – Draco sonrió al imaginarse una pequeña Hermione con su mochilita, su pelo alborotado y enojadita con su hermano.
-"Deja ya de reírte Gabriel esto no tenía nada de gracioso" – dijo Hermione al sentarse, fulminando a su hermano. Draco tomó la mano de Hermione por encima de la mesa y entrelazó sus dedos con los suyos. Diana miró este gesto con disgusto.
-"No estoy de acuerdo. Por cierto yo tengo otro chiste"
Y así pasaron el resto de la cena, riéndose de los chistes de Gabriel. Las protagonistas de estos chistes no estaban tan contentas que digamos. Gabriel había revelado casi todos los momentos en los que se había burlado de ellas o les había jugado una mala pasada. Todos se reían menos las dos hermanas, Diana parecía relajada, la discusión con su hija ya parecía olvidada. Las dos hermanas podían decir lo que querían, el plan de Gabriel para relajar los invitados había funcionado, pero a qué precio, pensaban irritadas.
-"Tu mama es una persona muy especial" – dijo Draco. Estaban caminando en los jardines, la cena se había acabado y Hermione quiso acompañar a Draco antes que se desaparezca para su casa ya que tenían el permiso para desaparecer.
-"Te dije que no te hicieras ninguna ilusión con ella"
-"Lo bueno es que no tendrás que vivir ahí, porque mañana te quiero mostrar el apartamento que he encontrado. Está en la parte mágica de Londres. ¿Te conviene?" – preguntó el rubio mientras abrazaba a la castaña.
-"Vivir contigo es lo que me conviene. Además será muchísimo más fácil ver a mis amigos" – Draco asintió.
-"Cuéntame lo que dijo tu mama. ¿De qué hablaron?" - Hermione se separó del rubio y se abrazó a sí misma.
-"Lo normal, que no quería que saliera con un brujo, que no me convenías y otras cosas" – no quería mentirle pero tampoco le quería contar todo lo que le había dicho su mama o su amenaza.
-"Exactamente lo que me dijo mi padre cuando le dije que quería vivir contigo. Pero parece que cambió de parecer cuando vio que tu padre no era un mugre muggle" – Hermione se cruzó de brazos al oír esto.
-"No me habías dicho que habías hablado con él" – dijo con suspicacia.
-"Hermione esto pasó hace mucho tiempo cuando el intentó salvarme de su plan y remplazarte por Pansy" – la castaña abrió los ojos como platos. –"No me mires así, el pensó que me estaba salvando. A esta época ya había empezado a sentir algo por ti, por eso le dije que no. Estaba en el mismo estado que el de tu mama o peor aun" – dijo el rubio.
-"Nada mas imaginarte comprometido con esta me revuelve el estomago." – bufó la castaña.
-"Esto nunca va a pasar" – negó rotundamente.
-"Me encanta cuando te pones así de serio, te ves muy lindo" – Draco arqueó una ceja.
-"Un Malfoy no es lindo, es guapo" – corrigió el rubio con suficiencia.
-"Esto no te quita lo lindo" - dijo sonriendo, antes de que el rubio pueda replicar ella se había echado a correr y Draco se echó a correr tras ella.
-"Esta feliz con él Diana, haz un esfuerzo. Ya le has pedido mucho, pienso que llegó el momento para que aceptes algunas cosas." – Herman estaba con su esposa en su recamara, se preparaban para irse a dormir. Diana estaba en el baño, aplicando sus cremas de noche.
-"Herman, lo único que quiero es que viva una vida normal, sin magia, sin magos. La quiero lejos de este tipo de personas. Yo sé cómo es esta gente y la quiero alejar de su mala influencia. Por más que le haga entender, sigue igual de testadura"
-"Diana no mezcles las cosas, lo que pasó hace unos años no signifique que todos los magos sean deshonestos. Mi hija es una bruja y no se parece a la descripción que haces de los magos."
-"Por eso quiero a mi hija lejos de estos sujetos antes de que la lleguen a corromper" -Diana se acostó al lado de su marido y Herman la tomó en sus brazos.
-"Estas demasiado dura con ella, ella no tiene la culpa"
-"A veces se me olvida sabes" – dijo Diana con tristeza – "A veces se me olvida que solo es una niña que no tuvo nada que ver en esto"
-"Eso es Diana, no tuvo nada que ver en esto"
-"Lo sé Herman, trato de hacerla entender a mi manera que solo quiero lo mejor para ella." – Suspiró Diana -" Porque es mi hija y la quiero aunque no lo demuestre de la mejor manera. Herman amo a mis hijos, los amo a los tres." – Entonces Diana se echó a llorar en los brazos de su marido, no podía soportar la distancia que parecía haberse creado entre su hija. Todo era culpa suya lo sabía, pero lo único que quería era mantener a su familia lejos de este mundo mágico.
-"Diana si sigues así vas a perderla, se va alejar de la familia. Ella solo quiere tu aprobación, siempre fue lo que quiso. ¿Por qué crees que trabaja tanto?" – Diana miró a su marido desconcertada.
-"Pienso que quiera compensar el hecho de ser una bruja con buenas notas. Así te fijaras más en sus resultados que en su fallo al estar la hija que deseas. No dice nada pero la veo, se ve en su mirada. Quiere que por una vez seas orgullosa de ella Diana. ¿Le vas a negar esto?"
-"Estoy orgullosa de ella Herman pero que le puedo decir, felicidades hija que estupenda bruja eres"- soltó Diana sarcástica.
-"No claro que no. Interésate un poco en lo que hace allá, aprende a conocerla Diana. Te quiero Diana pero no voy a permitir que hagas a nuestra hija odiarte. Porqué la criaste y es tu hija, es nuestra hija. "– insistió Herman. Diana suspiró, la decisión la tenía que tomar porque no quería perder a su marido y tampoco a su hija, aunque ya pareciera que la había perdido.
Mientras los dos padres estaban tratando de encontrar un medio para arreglar las cosas con su hija. Las dos hermanas estaban en plena conversación, Emilia como previsto había ido a buscar sus respuestas. Así que se introdujo en la habitación de su hermana declarando que quería dormir con su hermanita querida porque tenían muchas cosas de que platicar.
-"No te estarás precipitando Hermy, quiero decir que apenas terminaste el colegio" – las dos estaban acostadas boca abiertas, el reloj marcaba las once de la tarde.
-"A veces me pregunto lo mismo. Pero en Hogwarts ya compartíamos una sala común. Esto no será tan diferente sabes"
-"Si pero que le vas a decir a mama y papa si te preguntan" – interrogó Emilia girándose de lado para ver a su hermana.
-"Que viviré cerca de la universidad con unas amigas"
-"Estas segura que te van a creer, es que imagínate si papa te quiere visitar sin avisar"
"Por qué habría de hacer esto Emilia, solo le tengo que decir una mentirita y entonces veremos lo que pasa. Pero estoy segura que no será un problema. Todos los días pasaré por la casa, así que no sentirá la necesidad de verme. Me verán todos los días."
-"Te encaprichaste con este verdad, estas completamente embobada Hermy"- se rió Emilia.
-"Puede ser, que te puedo decir Emilia."
-"Bueno por lo menos lo aceptas. Siempre te lo he dicho Hermy, si le das tu corazón a un chico, cuidado que no acabes bien jodida después. ¿Sabes lo que significa verdad?"
-"Si pero es un riesgo que hay que correr. ¿No?" – preguntó la castaña con cautela a su hermana.
-"Sí Hermy. Sí tienes razón, lo único que espero es que este paliducho sepa lo que está haciendo contigo porque si no, se las a ver conmigo" – dijo amenazadoramente.
-"Que linda manera de tratar a tu hermanito." – Emilia bufó al oír el chiste de su hermana.
Pasaron la noche cotorreando, haciendo confidencias, Hermione se sorprendió al escuchar una de las historias de su hermana. Nada más que la que se llevó la sorpresa más grande fue Emilia cuando se enteró de que su hermana hacia otras cosas que estudiar en Hogwarts.
"Tu mama quiere que pongas tu premio en la vitrina de la sala de estar hija" – dijo Herman.
Herman y sus hijos estaban tomando el desayuno cuando se recordó de lo que su mujer le había pedido antes de irse a trabajar. Trabajaba como médico cirujano en un hospital. Lo que explicaba su ausencia la mayoría del tiempo.
-"Ah sí, está bien" – Hermione se sorprendió ante la petición de su madre, no le había dicho nada ayer. Echó un vistazo a su reloj y vio que estaba por llegar tarde. Se despidió de sus hermanos y de su padre y se desapareció. Emilia soltó un grito de sorpresa, Herman y Gabriel tenían la misma expresión de asombro en la cara. Todavía no estaban acostumbrados a este tipo de salida, además solo sabían que se podía hacer. Nunca habían presenciado esta salida por lo que todos se quedaron sorprendidos.
Draco estaba esperando a Hermione delante de una tienda en Diagon Alley "Magic Jumba Juice". Llevaba minutos ahí esperando, estaba irritado. Tenía hambre y además no le gustaba la tardanza. Se molestó aún más cando vio la castaña digerirse hacia él sin apurro. Pero en lugar de saludarlo o disculparse por su retraso la castaña se exclamó "Jumba Juice". El rubio se volteó para ver quién era ese Jumba Juice, que nombre ridículo. Iba a preguntar cuando Hermione lo arrastró en la tienda. Salieron de ahí con dos smoothie de frutas, Hermione ya estaba bebiendo el suyo con una pajita mientras Draco ojeaba la bebida con suspicacia. El smoothie era un Tutti fruti por lo que le daba un color rosa, Draco no se veía del todo convencido.
-"Draco no es veneno, pruébalo" – soltó la castaña irritada por la desconfianza del rubio.
-"¡Déjame sí, ya que llegaste tarde no me apures!" – gritó el rubio irritado, Hermione rodó los ojos.
-"Entonces volvamos a empezar ¿vale?"
-"Hola amor" – Hermione le dio un beso rápido, cuando se separó vio la cara que ponía Draco y preguntó –"Alguien se despertó gruñón por lo que veo". Draco bufó, probó un sorbo de su smoothie de frutas y la tomó de la mano para desaparecer. Por poco Hermione perdía el equilibrio, Draco ni siquiera la advirtió de que iban a desaparecer. Hermione lo fulminó con la mirada, Draco ni se fijó seguía probando su smoothie mientras hacía muecas de disgusto. Hermione entonces le quitó el smoothie de las manos y lo remplazó con el suyo. El rubio miró la bebida con suspicacia otra vez, este era de color naranja. Dio un sorbo y pareció satisfecho con el sabor que tenia.
Cuando el coraje se le pasó, Hermione se percató que estaban en lo que parecía ser un salón. Por un momento pensó que estaban en una residencia muggle, había una pantalla plana con alta voces a cada lado del televisor y un equipo de música. El interior estaba amueblado de manera sencilla y moderna. Había cuadros de paisajes, Hermione pudo reconocer uno de Monnet, ni quería saber donde Draco había podido encontrar este. La cocina era de un estilo americano, un bar servía de separación con la sala con unos taburetes. Había un ventanal que daba acceso a un balcón donde había una mesilla y dos butacas.
- "¿Amueblaste este lugar solo?" – preguntó Hermione sorprendida.
-"Claro que sí"- contestó Draco ofendido.
-"No sé qué decir, esta padrísimo"
-"Ya lo sé" – contestó con suficiencia, trajo la castaña a ver a las demás habitaciones.
Estaban en una habitación con una cama enorme donde por seguro podían dormir cuatro personas si se apretaban un poquito. Las paredes estaban pintadas de un azul marino, las cómodas de color miel, el juego de sabanas de color crema. Había una gran ventana con vista sobre el resto de la ciudad. Draco ya había puesto la misma foto que tenía en su recamara en Hogwarts sobre una de las dos mesillas. Hermione sonrió al notar este detalle. Una puerta llevaba al baño que era bastante amplio donde había una ducha italiana y al otro extremo una bañera. Había dos lavabos y una cómoda para arreglar la ropa de baño.
La segunda habitación era otro cuarto con una cama menos enorme que la otra pero mantenía un buen nivel de conforte. Había una cómoda y otro baño con menos detalles. Tenía que ser la recamara para los invitados pensó Hermione.
-"Esta es tu recamara" – dijo Draco, Hermione abrió los ojos como platos. El rubio sonrió –"Por si nos peleemos, iras a dormir en esta recamara"
-"No puedes hablar en serio Draco"
-"Si"
-"Si nos peleamos el que dormirá aquí serás tú, cortesía para las damas. Esto te suena" – preguntó ofendida la castaña.
-"Entonces dormiremos en la misma cama aunque estemos enojados porque yo no voy a dejar mi cama" – contestó de mala gana el rubio.
-"Esta bien"
-"¿Perfecto, entonces cuando nos instalamos amor?" – preguntó el rubio mientras tomaba la castaña entre sus brazos para depositar besos por su cuello.
-"Hay un pequeño problema Draco"
-"¿Qué es lo que llamas pequeño? "- interrogó el rubio. Hermione tomó su mano y lo llevó en el salón. Draco se sentó sobre el diván y Hermione se sentó en su regazo.
-"El problema es que no me puedo venir a vivir aquí hasta el fin de las vacaciones." – Draco alzó una ceja y cuando quiso decir algo, la castaña lo interrumpió – "No le dije nada a mis padres, después de lo de ayer no tuve el valor de decírselos, lo siento"
-"Me estas tomando el pelo verdad" – preguntó el rubio sorprendido.
-"No pero me encanta tu pelo" – contestó la castaña inocentemente, mientras pasaba una mano por el pelo de Draco.
"Déjate de estupideces Hermione" – Draco se levantó de un salto dejando Hermione caer sobre el diván.- "Me dejaste decirles a mis padres que íbamos a vivir juntos cuando tu ni siquiera lo hablaste con los tuyos. Yo creía que los Gryffindor eran unos valientes pero parece que esta regla no te incluye a ti"
-"Tienes que entender que mis padres tienen una manera muy diferente de ver las cosas Draco. Dame un mes para que yo les vaya a preparar a la idea. Te prometo que en un mes todo estará arreglado. "
-"¿Un mes? ¿Estás segura, no será una más de tus mentiritas blancas?" – preguntó el rubio frunciendo los ceños.
-"Claro que no, me conoces"
-"Por eso te pregunto, porque te conozco" – bufó Draco, entonces se abalanzó sobre ella –"Por eso quiero una garantía"
-"¿Qué será esta garantía?" – Hermione se enderezó, acortando la distancia entre los dos.
-"Quiero que te vengas a dormir cada noche aquí conmigo" – dijo puntualizando cada palabra con un beso.
"Tentador" – contestó sonriendo.
-"Debería ser más que tentador" - dijo el rubio irritado, Hermione sonrió y le dio un beso.
-"¿Dime amor, amueblaste este apartamento pero sabes utilizar los aparatos que compraste?" – preguntó la castaña cuando se percató del montón de aparatos muggle que tenían.
-"No, pero como ya estás aquí puedes empezar con decirme cómo funciona el telesor" – se acomodó sobre el diván y atrajo la castaña a su lado. Hermione se echó a reír, acomodó su cabeza sobre su hombro y besó su cuello.
-"Se dice televisor amor"
-"¿Eso fue lo que dije, no?" – Draco preguntó mientras trataba de utilizar el control remoto del televisor con una expresión perpleja.
-"Si, eso fue lo que dijiste" – Hermione lo besó en la mejilla y prosiguió a explicarle cómo funcionaba el aparato.
En muggle London, una muchacha pellirroja vestida de manera muy elegante se encontraba delante de un edificio residencial muy grande. Estaba buscando a la persona que le iba a ser muy útil para sus planes. Pansy Parkinson se enteró de parte de Blaise que Draco se había ido a cenar con los papas de la sangre sucia. Se enteró de un detalle que le llamó la atención, el galán que había invitado la madre. Este Rick se había comportado como todo un galán ante los padres de Hermione pero Draco no lo soportaba. En este momento supo que había encontrado la persona perfecta para su plan. Lo iba a utilizar para sus fines y hacer que separe a los dos. Si todo funcionaba bien Draco llegaría hasta a maldecir el día en que conoció a la Gryffindor. Pansy no pudo evitar soltar una risilla.
Por eso quería ver a su futuro cómplice en persona, había hecho su pequeña investigación y se enteró de que el tipo vivía solo en un apartamento de una residencia muy elegante. Se paró enfrente del número indicado y tocó a la puerta. Después de dos toques, un joven de pelo moreno con ojos color esmeralda abrió la puerta.
-"Hola quisiera hablar con Rick por favor" – preguntó Pansy con una voz angelical.
-"Soy yo, le puedo ayudar en algo señorita" – Pansy quería brincar saltos por el aire, este era perfecto para su plan. Perfecto para hacer arder el rubio de celos.
-"Encantada, me presento soy Ginny, una amiga de Hermione. Ella me habló muchísimo de ti y hasta creo que la impresionaste mucho. Perdón, pero estoy un poquito apenada hablar de estas cosas afuera, puedo pasar. "– Pansy adoptó su mejor cara de modestia.
-"Oh perdón, que mal educado soy. Anda pasa" – Rick abrió mas la puerta para que Pansy pueda pasar. Pansy vio lo estilado y lo grande que era el apartamento y sonrió. Perfecto, este hombre iba a ser perfecto, no podía estar más contenta.
-"Así que eres una amiga de Hermione, que raro, no hablé mucho con ella. ¿Estás segura de lo que me dices?"
-"Claro no la conoces como yo. Pero te aseguro que ella está muy interesada en ti, le moviste el tapete por seguro." – Rick no lo podía creer, apenas había cruzado dos palabras con ella. No se atrevió a hablar con ella, su novio no tenía cara de buenos amigos y no quería armar un lio entre los dos.
-"Pues me alegro, es que está bien simpática y quisiera conocerla. No sé invitarle a salir o algo. ¿Pero no tiene novio?"
-"¡Draco! Ay que te puedo decir, la pobrecita no sabe qué hacer con él. No soporta sus escenas de celos. Quiere dejarlo pero él no quiere. Así que la pobrecita se queda a su lado para no lastimar su ego."
-"Que imbécil es este Draco, como le puede forzar a una mujer a quedarse con él. Por eso Hermione estaba tan nerviosa durante la cena." Rick invitó Pansy a sentarse y le sirvió un vaso de agua. Pansy trató de no mostrar su suspicacia cuando Rick le tendió el vaso.
-"Es que no sabes lo violento que puede ser cuando se enoja." – dijo Pansy aterrada. Rick abrió los ojos como platos.
-"Tengo que decirle eso a Diana, no va a permitir que ese Draco le pegue a su hija" – gritó Rick.
"¡No! De todas formas Hermione lo va a dejar pero por el momento ella necesita un amigo y creo que eso sea el mejor medio para que te acerques a ella."
-"¿Pero cómo voy a poder acercarme a ella si tiene un novio tan celoso?"
-"Tengo una idea" – contestó Pansy con una sonrisa llena de malicia.
Después de haber hablado con Rick, Pansy dejó el apartamento de Rick y se desapareció a casa de Millicent.
-"Pansy no estoy segura de que lo que estés haciendo es muy legal que digamos" – soltó Millicent asustada.
-"Mili ya hemos superado el límite de lo legal y lo ilegal. Esta Gryffindor va a aprender que conmigo nadie se mete"- contestó enfurecida.
-"Si pero" – Millicent se paró en seco cuando vio la mirada que le lanzaba su amiga.
-"¿Ya viste a dos Hermione Granger Milli?" – preguntó Pansy inocentemente, Millicent negó con la cabeza. Pansy se echó a reír –"Pues prepárate para el espectáculo." – susurró la morena con odio.
Millicent miró a su amiga con grandes ojos, estaba asustada. Su amiga Pansy parecía loca no quería ni pensar que iba a hacer su amiga. Su amiga era muy rencorosa, Millicent solo podía pensar en lo que esperaba a la Gryffindor.
Blaise y Draco estaban en el apartamento, Draco lo había invitado para que vea su trabajo y para que lo ayude a mover sus cosas. Blaise había ayudado Draco a amueblar el apartamento, conocía los aparatos muggle por tener un padrastro que trabajaba con los muggle. Su madre se había divorciado de su padre y desde ese día estaba con Frank, un socio de Lucius.
Estaban sentados en el diván viendo la tele con unas cervezas de mantequilla, whiskey de fuego y unos bocadillos.
-"¿No crees que todo esto sea demasiado rápido?" – Draco frunció el ceño – "Quiero decir apenas se conocen, empezaron a salir en Octubre y ya viven juntos"- Blaise cambió de canal para ver si había otras cosas interesantes que ver, se decidió por un partido de quidditch que había en el canal de deportes. Lo genial era que con el satélite podían captar canales muggle como mágicos.
-"No creo, vivimos bajo el mismo techo todo el año escolar Blaise y míranos, seguimos con vida" – bromeó el rubio.
-"Déjate de bromas Draco estoy hablando en serio. ¿Estás seguro de que quieras vivir con Granger, tan en serio van las cosas entre los dos?" – preguntó el moreno con inquietud.
-"Blaise tu y yo sabemos muy bien que no tomo decisiones a la ligera. ¿Cuántas veces me he tomado la pena de conocer a los padres de las chicas con las que he estado?" – preguntó el rubio con un aire desinteresado viendo la tele.
-"Una. No cuento Parkinson, porque son amigos de tus padres" – contestó el moreno, probando su whiskey de fuego.
-"Eso es. Mira Blaise te lo voy a decir una vez y que este quede entre nosotros, de acuerdo" – dijo el rubio taladrando a su amigo con la mirada. Blaise asintió y esperó a que hablara el rubio.- "Ella me desafía, me mantiene espabilado y esto necesito. No le importo por el dinero que tengo ni por la influencia que tengo, para ella estoy como cualquier otro. Esta conmigo porque quiere estar conmigo. Créeme que esto no se encuentra todos los días en el círculo de relaciones que tiene mi familia. Por eso voy a hacer todo para que esta relación funcione" – confesó el rubio con seriedad.
Blaise conocía a Draco como un hermano, su experiencia con las chicas siempre había sido tumultuosa. Estaba incapaz de quedarse con una chica por más de un par de semanas. La única que había sido su novia oficial era Pansy pero todo había estado orquestado por los padres de su amigo.
-"¡Vaya no estarás pensando en pedirle matrimonio!" – bromeó el moreno.
-"Por mí no hay problema pero ella quiere que esto sea decisión mía y no de mis padres. Si solo supiera" – bufó el rubio. Blaise abrió los ojos de par en par.
-"Estas bromeando"- contestó Blaise sorprendido.
-"No. Pero ni modo, solo tendremos que esperar dos o tres años. Espero que sea suficiente tiempo para que lo considere como una decisión mía. Pero esta tan testadura que ni la pude convencer de lo contrario." – dijo el rubio irritado.
-"Vaya, por fin te convertiste en un hombre de bien hermano. ¡Salud!" – Draco sonrió con suficiencia y Blaise levantó su vaso y Draco el suyo. Estaba por empezar una nueva vida con la mujer que amaba.
Gracias por los reviews, de verdad no saben cuánto me alegran el día.
¡Este capítulo los ha gustado o no, comenten R & R :D!
