Con una alegría poco característica en él, Draco entró a la cocina de la mansión, en busca de su cuidador elfo. Sin poder encontrarlo, se movió hacia la escalera que lo llevaba a la cava, donde su cuarto se localizaba.

Dobby estaba sentado en el suelo, junto a su cama. Alrededor de él, había una multitud de botas de cuero esperando a ser pulidas con el trapo que tenía el elfo en la mano. Alzó la mirada y sonrió a ver a su encargado de vuelta de la estación de tren, sano y salvo. Siempre se preocupaba cuando Draco salía de la mansión, aun cuando fuera por un corto periodo de tiempo, para atender las necesidades de sus amos cuando se aventuraban al Londres muggle y no podían llevarse al elfo.

—¡Dobby! La cosa más fantástica sucedió. Conocí a Harry Potter.

—¿En serio, amo Draco? Esas son las más maravillosas noticias. ¿Fue bueno con usted?

—Oh, sí. No le importó que yo no fuera mago, y dijo que quería ser mi amigo aun después de que el amo Theodore le dijo que yo era basura. No estrechó su mano, pero sí estrechó la mía. ¡La mía, Dobby! "El niño que vivió" estrechó mi mano como si fuéramos iguales. —El rubio estaba brillando de la emoción.

—Oh, amo Draco. Dobby está muy feliz por usted.

Draco asintió con entusiasmos y le sonrió al elfo de oreja a oreja. Dobby miró a su protegido con cariño en los grandes ojos. El joven Draco, que vivía en ese lúgubre cuarto entre desechos y cosas rotas, y nunca se quejaba o se volvía amargado. El pobre Draco, a quien la magia se le había negado, por fin había experimentado un momento perfecto de magia pura. Era algo hermoso de ver, y Dobby estaba contento.

Segundos después, el humor del squib se nubló un poco, cuando se hizo consciente de su realidad.

—Pero luego tuvo que irse a Hogwarts con el amo Theodore y yo me quedé en la estación. Va a aprender toda clase de brillantes hechizos. Dijo que me va a escribir, pero no sé si vaya a tener tiempo, y si así sucede, ¿qué podría responderle? Dobby, yo no sé cosa alguna.

—No diga eso, amo Draco. Hay muchas cosas que usted sabe.

Draco sonrió con amargura y tomó el trapo para pulir de la mano del elfo. Comenzó con el par más cercano de botas.—O sea, como limpiar y cocinar y cosas así. Sé todas esas cosas, Dobby, pero ninguna podría interesar a alguien como Harry. Él es tan listo y astuto. Pudo entrar a la plataforma después de que le describí la forma en la que otros lo hacían. Yo nunca lo he hecho, pero él lo entendió a la primera. El amo Theodore lo intentó dos veces antes de poder hacerlo en su primer año, e incluso ahora no puede entrar sin cerrar los ojos, pero Harry no tuvo miedo. Es tan valiente, Dobby. Desearía poder ser así.

El elfo le sonrió al niño con calidez. Su Draco tenía tanto cariño por dar que era difícil mantenerlo contenido. Era verdaderamente doloroso que viviera una vida donde era constantemente menospreciado y ridiculizado por algo que no podía controlar. Dobby veía que, desafortunadamente, eso había resultado en rasgos de inseguridad que manchaban cada interacción del niño, aun en los confines de la mansión.

—Me dio esto —dijo el rubio, y sacó una elegante pluma de águila de su bolsillo, —y me hizo prometerle que la usaría para escribirle. Podemos hacer un poco de tinta, y el amo Lucius tira pergamino en el que solo ha escrito una o dos líneas, y olvida usar Incendio en ellos. Voy a tener una carta lista para él, y así Hedwig, la lechuza de Harry, se la pueda llevar de vuelta cuando venga.

—Esa es una gran idea, amo Draco. Puede empezar ahora; yo terminaré las botas del amo.

—No, Dobby, no me molesta. Además, tengo que pensar qué es lo que voy a escribir. No quiero que piense mal de mí.

—Solo sea usted mismo, y a él le gustará mucho más —le aseguró el elfo.

Draco sonrió con timidez y continuó su tarea.

Oblina la elfina fue la primera que notó que había algo diferente en Draco. Había un cierto brillo en el niño, mientras completaba sus tareas. Pronto, los otros elfos se dieron cuenta de que tenía mucho que ver con las frecuentes entregas que hacía una hermosa lechuza blanca, que bajaba hacia Draco cuando estaba arreglando el jardín. Después de insistirle un poco, Dobby reveló que estaba recibiendo cartas del mismísimo Harry Potter. Los elfos quedaron sumamente impresionados y felices por el niño. Le prometieron a Dobby que no revelarían el secreto a los Malfoy.

Las semanas se convirtieron en meses, y Draco comenzó a sentir un apego emocional al "Niño que vivió". Supo de todas las maravillosas cosas que Harry estaba experimentando en Hogwarts, en especial de las amistades que había hecho. Conoció a Ron y Hermione a través de las muy detalladas descripciones incluidas en las cartas. Rio con las artísticas representaciones del moreno de cada uno de sus profesores, en especial del profesor Snape. Draco tenía que admitir que se parecía al original en gran medida. Draco sintió la felicidad de volar por primera vez y el resentimiento hacia los engañosos Slytherins y su líder Theodore, mientras trataban de hacer tropezar a los Gryffindors en cada momento.

Por su parte, Harry también esperaba las respuestas de Draco con mucho entusiasmo. Comenzó a apreciar sus observaciones agudas y a veces enternecedoras del mundo que lo rodeaba. Escribía del fuerte lazo que lo unía con los elfos, así como de las veces que había sufrido la ira de Lucius. Una carta en particular hablaba solo de su ama Narcissa, y cómo parecía tan infeliz y sola. Draco quería hacer algo lindo para ella, pero sabía que la mujer sentía repulsión al verlo. Harry admiraba la fuerza de Draco, al encarar tanta adversidad. Ser mago y saber que sus padres lo amaban le había dado a Harry una fuerza interior que evitaba que se derrumbara bajo el estrés. Draco no tenía ninguna de las dos, pero también era un sobreviviente, y hasta podría decirse que sin heridas.

Después de un tiempo llegaron las vacaciones, y Harry le informó a Draco que pasaría la Navidad en casa de su amigo Ron, y que si lo podía ver ahí. Draco, que regularmente pasaba las Navidades en la cocina, compartiendo sobras con los elfos, quedó completamente anonadado por la posibilidad de ver a Harry una vez más.

~TBC~


Notas del traductor:

Mi corazón fue feliz con este capítulo… Y sí, yo también puse cara de "What?" con el último párrafo, pero estará bonito…

Adigium21