Este es el último capitulo, disfrútenlo y ámenlo.


O-o-o-o- CAPITULO 10–o-o-o-O

Damien tomó impulso y dio un salto trayendo consigo una ola de fuego.

Lilith rio.

— ¿No olvidas algo, querido? —movió su brazo—linda gente de South Park.

En el aire un tercio del pueblo formaba un escudo humano.

Damien se detuvo. Él era un demonio, bueno, medio demonio, proteger, cuidar o si quiera pensar en la gente de ese patético pueblo jamás había pasado por su mente, a menos que te llamases Phillip Pirrup, pero ahí estaba deteniéndose a mitad de un ataque por no carbonizar a gente como el doctor Mephesto y Stephen Stotch. Repugnante, realmente repugnante.

— ¿Qué sucede, Dami? ¿No quieres hacer cenizas a esta pobre gente?

— ¡Eres una perra!

—Oww, di lo que quieras, no puedes hacerme nada, tengo el control de esta ciudad y lo sabes.

— ¡Es un pueblo, puta idiota!

Ella frunció el ceño, luego sonrió.

— ¿Siquiera sabes por qué estoy aquí, querido Damien? — su voz era dulce.

— ¿Porque eres una puta que no pudo enredarse con mi padre y ahora quieres que te follé, cosa que no pasará ni aunque el infierno se congele?

—No te des tanto crédito, querido.

—Pero ese era tu plan— murmuró Damien con la certeza de que Lilith estaba realmente loca.

—Sí, sí, lo que digas.

—Pero lo dijiste hace unos segundos.

— ¡Cállate! No, no vine por ti.

Damien suspiró, a solo segundos de perder la paciencia — ¿Entonces…?

—Planeo tomar este mundo.

—Ese… es un plan bastante original.

Ella le dirigió una mirada con cuchillos incluida.

—No, Damien, planeo tomar el mundo para las mujeres.

— ¿Así que ahora eres feminista?

—Siempre tan subyugadas, tan sumisas, viviendo a la sombra de los insensibles hombres.

— ¿Sumisa? ¿Tu? ¿La perra Lilith?

—No me digas perra, querido, o aplastaré a uno de estos pueblerinos.

—De acuerdo, de acuerdo, ¿qué es lo que quieres?

— ¡Cásate conmigo!

— ¿Qué? no, no has entendido que…

—Y tú pareces no entender la situación.

—Tienes a unas… ¿dos mil personas? ¿Y solo con eso piensas…? ¿Has pensado bien este plan?

—Claro que sí, ¿qué te crees que soy?

—Admítelo, desde el momento en que terminaste en el cuerpo de Bebe y no en el de Pip tu plan fracasó.

El semblante de Lilith cambio, una idea brilló en su mente.

—Tienes razón, Damien. Mi plan falló.

Y con una sonrisa en el rostro desapareció.

— ¿Pero qué…-

El suelo se removió, y tras un sonido infernal la estatua se hizo añicos lo suficientemente pequeños como para no dañar a nadie.

Todos los habitantes cayeron uno sobre el otro como piezas inertes de domino.

Damien sabía que no era todo pero no quería pensar en la maldita perra de Lilith, al menos no en ese instante. Ah… quería encontrar a Pip, abrazarlo, besarlo y echarse a dormir por una buena temporada.

Fue ahí, mientras veía como los padres de Kyle despertaban, que comprendió.

¡Pip!

Oh, por Satán, tenía que encontrarlo.

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— ¿Cuánto tiempo estaremos aquí? — preguntó Craig, mirando la taza en sus manos llena de mierda.

Las paredes eran de mierda, los muebles eran de mierda, las lámparas eran de mierda, la casa entera era de mierda. Tenía que serlo estaban en la casa del señor Mojón, aunque por las dimensiones más era un castillo que una casa, el señor Mojón se había apoderado de las alcantarillas.

—E-e-e-e-e-ss culpa de Ky-kyle. — Jimmy estaba sentado en uno de los sillones de la sala con el ceño fruncido en dirección a Kyle. Él había sido el de la idea de buscar al señor Mojón.

Y no hubiera sido mala idea si él no se hubiera puesto a coquetear con Pip en el preciso momento en que lo vio. El Mojón tenía esposa, hijos pero le valió poco todo. Con sus poderes construyó un castillo de mierda y a su esposa e hijos los dejo en quién sabe dónde.

Pip apretaba la taza que tenía con bastante fuerza, llevaba al menos media hora sentado ahí. Había escuchado al señor Mojón "halagándolo" con comparaciones con la buena y dura mierda producto de una dieta rica en fibra, ya estaba exhausto. Pero algo le decía que estaba mejor ahí en las alcantarillas rodeado de toda la mierda del pueblo en lugar de estar arriba con los robots adoradores de Bebe.

Solo le preocupaba Damien. ¿Estaría bien?

— ¡Oh, Dios! ¡¿Qué es eso?! —gritó Tweek, señalando una de las paredes.

La pared tenía una rajadura que crecía y crecía sin parar.

— ¡Oh, Dios!

Después del grito de Tweek la pared explotó en pedazos.

— ¡Pip! — se escuchó un grito, y caminando entre el polvo que dejo la explosión de mierda, apareció Damien— ¡Pip!

Él se puso de pie— ¡Damien!

Antes de llegar a tocarse, le cayó mierda a Damien, en la cara.

El culpable: Craig.

Inmediatamente, a su lado Tweek vomitó manchándolo.

Damien sonrío a través de la máscara de mierda.

—Oh, chicos— habló el señor Mojón, sacando la suciedad de la cara del anticristo— ¿pero qué sucede? ¿Por qué atravesaste mi elegante pared?

—Necesito a Phillip.

—Oww, Damien, yo también te necesito.

El anticristo sonrió.

—Gracias, Pip, yo…también te necesito pero no es eso a lo que me refería.

Pip se sonrojó—Oh.

—Oh.

—No le digas "oh" a Pippers! —gritó Craig con el rostro aun manchado.

Damien lo ignoró para tomar la mano de Pip.

—Tenemos que irnos.

— ¡¿irse?! —gritaron los chicos, incluidos el señor Mojón.

—Sí, Pip y yo. Solos.

Los reclamos no se hicieron esperar. Todos gritando argumentos de porque Pip debía quedarse con ellos. Damien iba a desaparecerse junto con Pip pero antes de que lo hiciera un humo negro cubrió el castillo.

— ¡Maldición! — gritó Damien.

—Oh, Jesucristo— se espameo Tweek.

— ¡No quiero morir!

—No vas a morir, Clyde— lo tranquilizaba Token.

— ¡Oh Dios mío, mataron a Kenny! — habló Stan.

— ¡Hijos de puta! —respondió Kyle.

— ¡No digan eso! —gritó una voz— ¡estoy vivo!

Era Kenny y estaba vivo.

Entre la oscuridad Craig intentó tomar la mano de Pip pero de algún modo terminaba chocando con las muletas de Jimmy.

Cuando el humo se disipo, la pared ya estaba reparada y no había rastro alguno del señor Mojón.

— ¿En dónde está? — se preguntaba Kyle, nadie más podía haber reparado esa pared.

A Damien no le interesaba ni le importaba. Aún tenía la mano de Pip e iba a irse de ahí con él.

Se concentró, se cubrió en llamas pero ni él ni Pip se movieron.

— ¿Damien, qué ha pasado?

—Nada.

No había pasado absolutamente nada.

Seguía ahí en el castillo de mierda.

Lo intento de nuevo.

Nada.

—Damien…—comenzó Pip pero fue interrumpido por los gritos de Tweek.

— ¡Oh, por Moisés!

Kyle veía con horror el techo del castillo. Ahí pegado y sin vida estaba el señor Mojón.

Todos se vieron unos a otros y antes de que alguien pudiese decir algo el pequeño cuerpo estalló en llamas.

— ¡Mataron al señor Mojón! ¡Mataron al señor Mojón! — las rodillas de Kyle temblaban y pronto sus piernas no soportaron su peso— No puede ser…

Stan corrió hacia él.

En el techo solo quedaba una marca negra con la forma del Mojón.

— ¿Qué ocurre? —preguntó Craig.

—Tenemos que irnos— advirtió Damien.

— ¿Damien?

—Es Lilith, Pip.

—Oh, Dios…—Pip se llevó ambas manos al rostro— ¿cómo es posible?

— ¡¿Lilith?! — gritó Kenny desde el otro lado del salón— estamos en problemas, en serios problemas.

El resto de chicos se miraron entre sí.

— ¿Quién es Lilith? —preguntó finalmente Token.

Damien suspiró.

—Es la ex de mi padre.

— ¿De Satán? —habló Clyde.

Damien alzo las cejas mirándolo como "¿es en serio?"

— ¡Ah!, solo ignóralo, —dijo Tweek— e-es idiota por naturaleza.

— ¡Hey!

—Ca-a-a-a-allate, Clyde.

Craig le mostró el dedo medio— ¿Puedes seguir, Thorn?

—Bien. Lilith salía con mi padre antes de descubrir su lado homosexual. Ella se ardió e intento poseer a Pip.

— ¿Poseerme?

—Sí, la vieja y la pócima, Lilith te la dio.

—Oh Dios…fui un estúpido.

—El poder comenzaba a consumirte, por suerte el frasco se perdió y acabo en manos de Bebe. Ella sí enloqueció por el poder, el hechizo de Lilith le hizo efecto. Así logró poseerla.

— ¿Pero dónde está? ¿Qué es lo que quieres? ¿Y cómo es que Kenny la conoce? —quiso saber Craig.

—Kenny conoce a gente del infierno por…—Damien lo miró, Kenny movía las manos y negaba con la cabeza— por…razones. Y Pip conoce mi historia familiar. Lo que ella quiere, pues joderme la vida y está…ella está aquí.

— ¡¿Aquí?! —gritaron todos.

Damien asintió.

—Ella fue la mato al señor Mojón.

—No solo a él.

Todos voltearon a mirar a Token.

El afroamericano señalaba una esquina del lugar donde Stan seguía consolando a Kyle

—Detrás de ellos.

Se acercaron rodeando al par. Una mata de cabello rubio y ondulado pegado a un cuerpo inerte y maltratado.

—Bebe…

Pip miró a Damien, apretando su mano con fuerza.

— ¿Qué significa esto?

Damien se acercó más a él, luego miro a los demás en el salón.

—Uno de nosotros está siendo poseído por Lilith.

El silencio reino por varios segundos hasta que Kyle se puso de pie.

— ¿Ella mato al señor Mojón?

Damien asintió.

—Bien— Kyle tomó una de las botellas del suelo y tras un movimiento rompió la base— matemos a la perra.

—No es tan fácil—dijeron Damien y Kenny al mismo tiempo.

Kenny le dijo con la mirada que siguiera.

—Es un demonio, una simple botella no le hará daño. Además si apuñalas al demonio…

—Apuñalas a la persona—completo Craig,

—Exacto.

— ¡Oh, Dios! debemos salir—Tweek fue directo a la puerta y comenzó a aporrearla—no puede ser, estamos atrapados.

—Eso es lo que quería.

— ¡Oh Jesús, ngh! Y cualquiera puede ser el demonio.

—No cualquiera—habló Clyde, los demás voltearon a verlo— es Jimmy.

— ¿Cómo lo sabes? —preguntó Stan.

—Solo lo sé.

—No puedes solo saberlo—dijo Token.

—E-e-e-e-e-e-s ci-cierto, yo-yo no soy un demonio.

— ¡Ah, cielos! —Tweek temblaba —es Craig!

Todos se apartaron del chico mientras que Kyle apuntó con la botella.

— ¿Qué? No soy el demonio. ¿Tweek, por qué dices eso?

— ¡Porque él es el demonio! —gritó Kenny.

Todos se alejaron de Tweek.

—N-no soy el demonio.

—Es verdad— Token cruzó sus brazos— si fuera así Clyde también tendría que serlo.

— ¿Entonces hay dos demonios? —dijo Clyde ladeando la cabeza poco consiente de la situación.

—No hay dos demonios. — Stan se sujetaba el puente de la nariz.

—E-E-E-sto es un-una porquería, amigos.

—Jimmy tiene razón—Kyle había dejado de apuntar con su botella— no podemos solo señalar a alguien y decir que es el demonio.

—S-sigo pensando, Ngh, que es Craig.

Mientras la discusión volvía a empezar.

Damien rodó los ojos. De todos con quienes podía estar atrapado le tocaba estar con esos inútiles.

Lo bueno, estaba con Pip. Sosteniendo su mano, el pobre debía estar nervioso no para de mover su índice sobre su palma dibujando una y otra vez círculos invisibles.

Círculos invisibles…

Círculos….

Damien giró bruscamente hacia Pip.

Él le sonrió.

Oh, era tan lindo. ¡No, basta!, Damien concéntrate. Círculos…

Círculos.

— ¡Eso es!

Todos dejaron de discutir y Kyle de amenazar a Kenny con la botella rota.

Damien soltó a Pip para acercarse al centro del salón.

—Esto es lo que haremos. Kyle ven aquí.

— ¿Qué? ¿Por qué?

—No te emociones, solo quiero tu botella.

Kyle la entregó con el ceño fruncido.

Con la botella Damien comenzó a dibujar un enorme círculo en el suelo hecho de mierda. Y en medio del círculo un pentagrama con símbolos que el resto no supo identificar.

— ¿Qué es eso? —preguntó Kyle.

—Una trampa del diablo—respondió Damien tirando la botella a un lado— sirve para atrapar demonios.

—Muy bien… — habló Craig— ¿pero cómo vamos a atraerlo adentro?

—No lo haremos— Pip avanzó hacia la trampa del diablo y entró—nosotros entraremos.

Kyle siguió a Pip

— Así si todos entran significa que el demonio no está en nosotros— ya junto a Pip, Kyle lo tomo de la mano—eres muy listo, Phillip.

Él agradeció para luego alejarse dos pasos.

Damien refunfuñó por lo bajo, él era el único cuya entrada a la trampa del diablo no era necesaria.

Los demás entraron uno a uno juntándose y pegándose a Pip, por lo visto la pócima aún tenía efecto en ellos, todos…menos Craig.

— ¿Por qué no entras? —preguntó Token.

Él respondió con el dedo medio.

— ¡Yo-yo lo dije! ¡Ah! Craig es el demonio.

—No es cierto— Clyde habló— ¿no, Craig?

Él sonrió

Y luego de un parpadeo sus ojos se hicieron rojos

—Craig no está disponible, querido. Damien un placer verte de nuevo.

—Perra.

— ¿Qué esperas? —gritó Kyle— ¡mátala!

Token lo empujó hacia el borde del círculo.

—No puede, idiota. Es Craig.

— ¡Gah! Yo se los dije.

—Sí, honey. Lo sabemos — Lilith se acercó a Damien consciente de que el anticristo no haría nada en su contra, no mientras tuviera a uno de sus amigo. Ella hubiera preferido tener al pequeño ingles pero…detalles detalles. Estaba con Damien y eso era lo único que importaba. Se le junto restregándole el cuerpo de Craig— Oh, mi Dami ¿me extrañaste?

—Ugh—respondió él pero no fue el único con el sentimiento de asco subiéndole por la garganta.

—Oh—se quejó ella—no sean así.

Tiró de Damien hacia el sofá colocándose encima de él.

—Eres una puta.

Lilith sonrió, se veía extraño en Craig, y sin decir nada más lo abofeteo con toda la fuerza que había en el cuerpo de Tucker. El rostro de Damien giró con violencia, la marca roja resaltando en su blanca mejilla.

El anticristo la miró, aquellos ojos rojos tan parecidos a los propios, el cuerpo…era otro.

Ahí donde fue el golpe, Lilith le dio un beso.

—No me digas puta, querido.

Damien la miró con odio capaz de hacerla estallar en llamas pero ese el cuerpo de Craig y aunque Tucker no era de sus personas favoritas no quería verlo hecho cenizas.

— ¿Por qué no la pasamos bien? —Lilith vio a los chicos en la trampa del diablo—ustedes pueden ser nuestros testi… ¡Ay! —miró a Pip—. ¿Te has atrevido a lanzarme una botella?

Pip le sonrió con altanería.

—Y llena de mierda

Efectivamente el chullo de Craig estaba cubierto de excremento.

— ¡Ah! —chillo ella levantándose y señalando a Pip—pequeña rata.

Damien aprovechó el momento para empujarla. Los demás ayudaron para atraerla a la trampa. Lilith perdió el equilibrio y tras un par de tumbos termino dentro. Los demás salieron dejándola sola ahí.

Ella gritó tirada en el suelo.

—Grita todo lo que quieras Lilith— habló Damien con Pip entre sus brazos—no vas a salir.

— ¿Por qué tocas a Phillip?

—Sí, ¿por qué?

Los chicos comenzaron a discutir sobre porque Damien tocaba a Pip. Hasta que Lilith volvió a hablar.

—Chicos…—era la voz nasal de Craig—déjenme salir.

— ¡Oh, Jesús! —Tweek jaló de sus cabellos—ella aún tiene a Craig.

Lilith comenzó a reír de manera histérica mientras arañaba sus brazos, los brazos de Craig.

— ¡Damien mátala! —Kyle fue por su botella.

—E-e-e-e-s Craig, no-no puede hacerlo.

—Damien tienes que hacer algo—dijo Pip— va a matar a Craig.

El anticristo lo miró.

— ¿Te importa, Craig?

Pip frunció el ceño a punto de doler

—No seas idiota. He estado todo el puto día con estos estos…—señalo a los demás chicos que lo miraban embelesado—estos sujetos. No estoy para ti y tus niñerías de...—imitó la voz de Damien, demasiado aguda a su parecer— ¿te importa Craig? Estoy harto ¡HARTO!

—Pip, lo siento, no quise…

— ¡No tú te callas y ayudas al maldito cuerpo de Craig! —Pip le dio la espalda cruzando los brazos— Saca a esa puta de aquí.

Damien extrañamente animado… fue hasta donde Craig convulsionaba de manera violenta.

—La voy a regresar al infierno.

—Pues bien —comentó Pip aun sin verlo, los otros chicos al acecho.

Damien rodó los ojos.

—No es tan fácil, me tendré que ir con ella.

— ¿Qué? —Pip volteó casi tropezando con las muletas de Jimmy— ¿Por qué?

El anticristo le sonrió, Pip preocupado era mejor que el Pip molesto.

—Le haré un exorcismo, nos llevará a ambos.

— ¿Pero volverás, verdad?

—Claro.

Se acercó, iba a darle un beso pero Kenny andaba en medio, al igual que... todos los demás.

—Descuida—le dijo Pip apartando unos centímetros a Clyde—nos vemos luego. Este… cuando…ella se vaya ¿ellos volverán a la normalidad?

Oh…Damien no había pensado en ello.

—Sí—mintió esperando que fuera cierto—. Nos vemos.

Pip lo despidió con la mano.

Tras eso Damien comenzó a decir el exorcismo en latín. Lilith peleo y peleo pero pronto Damien y ella se fueron.

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Días después el pueblo volvió a la normalidad, si es que alguna vez fue normal. Lo que Damien dijo se hizo verdad, ida Lilith se fue el efecto de la pócima. Los chicos volvieron a sus yo idiotas de siempre dejando de babear por Pip. Tuvieron que explicar una o dos cosas a la esposa del señor Mojón y a sus hijos, Kyle hizo una pequeña tumba y luego de unas palabras abandonaron las alcantarillas.

En los días siguientes, Pip no tuvo noticia alguna de Damien.

Para el octavo día comenzó a impacientarse. Pero tenía que confiar en Damien. Él dijo que volvería así que debía creerle.

Esa noche fue a la cama con la luna llena brillando a través de su ventana, esperando con ansias el día siguiente.

Durante la noche, una sombra cubrió la luna y dos golpes tocaron a su ventana.

Pip había abierto los ojos en el primer golpe y sonreído en el segundo.

— Te esperaba…

—Te dije que volvería.

Damien tomó asiento en la cama.

Pip hizo lo mismo saliendo de debajo de las sábanas.

— ¿Cómo has estado? —preguntó Damien acercándose.

Pip entrelazo sus dedos con los del anticristo.

—No ha sido lo mismo.

Ambos se mantuvieron en silencio disfrutando la compañía y la calidez del otro.

Pip estaba feliz y Damien, a pesar de ser el anticristo, nervioso, ¿estaba rojo? Esperaba que no.

—Damien…—habló Pip con suavidad.

Él se volvió a verlo, los ojos de su ángel brillaban.

— ¿Sí?

—Ya bésame ¿sí?

—Oh, ya, yo…sí

Damien se inclinó y juntó sus labios con los de Pip. Él no vacilo y correspondió al beso con bastantes ánimos, lo había extrañado y mucho.

Ambos respiraron de un mismo aliente, Damien sintiendo en sus dedos aquellos cabellos dorados y Pip haciendo presión en la nuca de su amado. Ambos cediendo a algo desconocido dentro de ellos, más y más a cada segundo.

No hay más que decir, solo que el amor y el deseo se encontraron esa noche.

Fin.


Ok...este es el finalllll. Espero que lo hayan disfrutado y que no peguen.

Ah...ha sido un largo camino, prometo que no volveré a subir un fic sin haberlo planificado. El resultado final no es lo que esperaba pero me gusta y trabajé mucho en esto.

Uff...¿Reviews finales? ¿Lectores fantasma? Where?

Nos leemos pronto, chicos, chicas, ¿árboles..? okya

Hasta entonces.

BCD