Tu cara...
Cuando alguien se da cuenta de uno de tus secretos...
Tsubaki estaba lavando los platos mientras miraba de reojo a su técnico, pensando en lo que le había contado Maka
-¿será...realmente por eso?- se preguntó con un pequeño sonrojo en sus mejillas. La verdad era que, como toda mujer, tenía la tendencia a acomplejarse por algo de su anatomía, casualmente por lo mismo que Maka: el tamaño de sus senos.
Pero, por el contrario, en ella era por su tamaño un poco...más grande que el común.
Siempre la había hecho sentir incomoda el sentir miradas en aquella curvada parte de su cuerpo, le molestaba sentir que...tal vez...no, no era posible que el chico estrella la quisiera solo por eso.
Eso le destrozaria el corazón en tantos pedazos que podrían poner uno por centimetro en toda la tierra y les sobraría.
Muy bien...hora de afrontar la verdad
-Black Star...-
-dime- le dijo el pitufo dejando de hacer flexiones
-he notado que...últimamente me...abrazas mucho...¿hay...algún motivo en especial?- el joven se quedó callado -es que...alguien que tiene más o menos tu estatura me dio un abrazo y no pude evitar pensar que...bueno, quedas...aquí- la joven señaló su pecho.
Lo siguiente hizo que todo rastro de verguenza o duda se le cambiara por una enormes y jodidas ganas de reirse hasta que se le partieran las cuerdas vocales.
Un fuerte (y para nada masculino, habría dicho el chico) sonrojo le trepó por las mejillas, movio las manos con nerviosismo y pareció que los ojos se le salian de las orbitas. Para más remate, pasó algo que muchos creían imposible.
Black Star empezó a tartamudear
-n..n...n...no...l...- el chico se desarmó los de por si ya desordenados cabellos mientas murmuraba cosas de lo más incoherentes
-Black Star...si...-
-¡NO ES POR ESO, LO JURO!- le gritó con tanta fuerza que posiblemente a Maka, que estaba comodamente en el sillón de su departamente, se le habría caído el libro del susto.
La espada demoniaca hizo un titanico esfuerzo para no cagarse de la risa
-iba a decirte que...-
-¡DE VERDAD QUE NO ES POR ESO, NO TE ABRAZO PARA MANOSEARTE, ES EN SERIO!- en todos sus años de vida, Tsubaki pensó que vería a Black Star tan histerico
-mejor dejemoslo así...- no, el pitufo pervertido pagaría por su osadía, pero, al menos por el momento, trataría de no tocar el tema a menos que quisira que al chico le diera un ataque.
Aunque, viendolo de esa forma, tambien sería una buena venganza.
