Disclaimer: Narnia y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a C.S. Lewis y las personas que tengan los derechos, No escribo esto con ánimos de lucro, solo pura diversión y aburrimiento.
Razones y recomendaciones: Espero subir más rápidamente capítulos pero no sé porque con las tareas y otras cosas a veces no me da tiempo, pero lo más importante es que aun no tengo el clímax de la historia. Si se han dado cuenta la historia es de Caspian pero a veces necesito poner algunas escenas extras de los sentimientos de los otros personajes.
CAPÍTULO 10
ATANDO CABOS
Hoy sería el día en que yo le dijera a mi esposa que nuestro matrimonio se tenía que terminar y sobre todo hablar del nuevo bebe que venía en camino ¿Cómo lo haría? Esa era una pregunta que me había hecho desde hace tres días, hoy tenía que ser valiente y decirle la verdad.
Cuando llegue a casa me di cuenta que mi esposa e hijo estaban fuera como siempre acompañando a la madre de los reyes y los demás Susan y Lucy fueron a comprar algo que decían era muy importante cosas de chicas, Peter estaba con su padre ayudándole en el trabajo y Edmund estaba con unos amigos, siempre era así me encontraba por un momento solo.
Aún no acababa de entrar completamente en la casa cuando llamaron a la puerta, al abrirla me encontré con un hombre de baja estatura vestido con un uniforme militar, tenía un parche en el ojo izquierdo y una gran cicatriz que se distinguía en el pómulo izquierdo, su cara era pálida, tez blanca, un hombre como de cincuenta años pero lo que más impactaba era su mirada ya que era penetrante y algo familiar.
-Disculpe que se le ofrece –dije amablemente
-¿Se encuentran la familia Pevensie? –preguntaba aquel hombre misterioso
-No, en este momento solo yo algún mensaje para algún miembro de la familia, me puede decir su nombre –dije sin pensarlo solo quería descansar
-Si tengo un mensaje –me miro fijamente –para el rey de Narnia
Me paralice al escuchar aquellas palabras, pero ¿Quién era ese sujeto? ¿Por qué conocía a Narnia? Como era posible aquello.
-Creíste que no te encontraría Rey Caspian X, que iluso fue Aslan en pensar al enviarte con los reyes de antaño, eso me facilita las cosas –dijo con una voz ronca quitándose el parche del ojo dejando ver que tenía un hueco.
-El mal nunca gana –dije tratando de cerrar la puerta y tomar una arma para poder defenderme
-Eso ya veremos –sin más me empujo con la puerta
Tenía una fuerza increíble a pesar del tamaño, choque contra una mesa de cristal cerca de la pared, me arrastre buscando algo para defenderme pero no encontraba nada, de repente lo vi frente a mi fue donde recordé un sueño, lo conocía de un sueño, esperaba despertar pero esta vez era real.
Se acerco más y vi que tenía una daga en la mano de tan desesperado que estaba por no encontrar nada tome un pedazo de vidrio roto y lo use como espada pero el tipo aquel era tan ágil que me lo destruyo en un instante, me quede indefenso fue donde me ataco de nuevo, me pego hasta que se canso yo estaba a punto de desvanecerme cuando vi que el puñal lo clavo en mi pierna, fue un dolor ya vivido.
-Fallaste –dije casi sin aliento
-No, solo es un mensaje –dijo enojado
-¿Quién eres? –pregunte mi voz sonaba muy débil
-Tú ya sabes –dijo y sin más salió de la casa
Me quede tirado en el piso tratando de quitarme el puñal del muslo donde lo había clavado aquel sujeto, pero mis fuerzas se estaban perdiendo de repente mi vista se nublo y mi ser quedo inconsciente.
Peter se despidió de su padre ya estaba muy cansado así que decidió ir a casa a descansar, cuando estaba cerca de la casa vio que un hombre de extraño aspecto salió de ella, no presto mucha atención pesando que era algún amigo de su padre o de Caspian.
Al acercarse más a la casa noto algo extraño, la puerta estaba entreabierta por dentro maldijo a Caspian por no poner atención a eso.
Cuando abrió la puerta vio un cuadro tétrico la mitad de su casa estaba desordenada y destruida pero lo que lo impacto fue ver a Caspian tirado en el piso cubierto de sangre con una daga en la pierna, acto seguido llego a él reviso los signos que tenia y vio que solo estaba desmayado, trato de reanimarlo hasta que despertó.
-Caspian me oyes ¿Qué paso? –decía asustado Peter
-Pe… ter lo siento no pude hacer… nada, ten cuidado –decía con dificultad Caspian
-Tranquilo, no te muevas, deja le hablo al amigo de papá, es más mejor hablo a una ambulancia –decía Peter
-No, espera, mejor llama al amigo de tu padre nadie se tiene que enterar de que esto paso y mucho menos tu hermana se preocuparía mucho y en su estado podría pasarle algo y no quiero preocupar a nadie de tu familia han hecho mucho por mi –decía avergonzado Caspian
-Estás loco estas herido necesitas que te revisen –mirándolo a enojado –bueno está bien pero necesito que me ayudes mira deja te pongo este pedazo de tela para que deje de sangrar un poco y…
-¿PERO QUE PASO AQUÍ? –gritaba Edmund
Caspian y Peter lo voltearon a ver asustados pero al ver quien era se tranquilizaron.
-Cálmate Edmund y qué bueno que llegas ayúdame con Caspian, está herido –le ordenaba Peter
-Pe… pe… ¿Estas herido Caspian? Necesitas un doctor –decía anonadado Edmund al ver la herida
-Si lo se
-¿pero como paso? –preguntaba Edmund
A Caspian se le había olvidado decirle a Peter lo que había pasado pero era necesario para que lo ayudara y más porque era hermano del amor de su vida y rey de Narnia.
-Cuando llegue… ayyyyy… -se quejaba porque Peter lo había lastimado
-Lo siento
-No hay problema, entro un tipo muy raro a la casa y me dijo… me dijo que tenía un mensaje para el rey de Narnia y después sin que pudiera defenderme me ataco y dijo que esto solo había sido un mensaje y temo que no solo a mi me quiere, la invasión de Narnia está aquí –decía preocupado Caspian
-Era un tipo de baja estatura con un parche en el ojo –decía Peter
-Si ¿Por qué? –preguntaba temeroso Caspian
-Porque lo vi salir de la casa unos minutos antes de que llegar y encontrarte pero se me hizo familiar –decía pensativo Peter.
Los dos hermanos se quedaron preocupados si no solo quería a Caspian ellos también estaban en peligro si no toda su familia, pero si como lo contaba su inquilino era una fuerza que podía viajar dentro los dos mundos y en este mundo no sabían como combatirlo, primero se concentraron en ayudar a Caspian llamando al doctor amigo de su padre y decidieron no decir nada hasta saber quién era y que quería, se dieron prisa en recoger todo lo destruido para que no sospecharan.
En cuanto llego el doctor y vio como se encontraba Caspian se sobresalto en la cara no tenia tantos hematomas donde tenía muchos golpes era en el torso y la herida estaba muy profunda por lo que tuvo que suturarla, le receto algunos medicamentos para el dolor y solo le dijo que tenía que estar en cama durante unos días porque se le podía abrir de nuevo la herida.
Peter y Edmund hablaron con el doctor diciéndole que no le comentara nada a su padre sobre la sutura ya que Caspian era un invitado muy especial y no quería que se preocuparan, el doctor accedió sin problemas y se fue.
-Estás listo pero ¿Cómo le vas hacer en el trabajo? Si no quieres que te descubran y tú esposa apoco no se dará cuenta de los golpes, duermes con ella –decía Edmund
-No te preocupes me tomare una semana de descanso me la deben y por mi esposa no te preocupes yo me las arreglo, acuérdense que voy a decir que me querían asaltar y que como me defendí recibí algunos golpes en la cara –decía Caspian tratándose de levantar del sillón donde estaba pero no pudo porque la herida le dolió mucho.
-Creo que hoy te vamos a tener que ayudar –decía burlándose Edmund
-No se preocupen peores heridas he tenido
-Si lo sabemos pero con la poción de Lucy te las has curado –decía Peter
-No es verdad pero si me he recuperado rápido, lo que tenemos que pensar es en como lo vamos a destruir
Los tres reyes varones se la pasaron ideando planes y como evitar que les pasara algo sabían que estando con sus padres no pasaría nada pero cuando estuvieran solos como le harían.
Ya pasada la tarde empezaron a llegar todos los faltantes, pero siempre que entraban preguntaban que le había pasado a Caspian, Susan solo podía preguntar pero en su interior quería abrazarlo aunque fuera una cursilería, pero su mirada se entristeció al ver cuando la esposa da Caspian hacia lo que ella deseaba.
-Mi amor mira como te dejaron –decía Liliandi
-No te preocupes sabes que a tu esposo unos asaltantes no le harán nada –decía Caspian reprimiendo el dolor de la pierna ya que Rilian se sentó en ella
-Rilian no vayas a lastimar a papá no ves que se defendió de uno ladrones –decía cariñosa Liliandi a su hijo
-Sí, ve con mamá –decía Caspian eso de no decir la verdad era mucho sufrimiento
Pero fue peor cuando la señora Pevensie dijo que tenían que ir a cenar, tendría que levantarse del sillón y caminar hacia la mesa, se entretuvo diciendo que los alcanzaba para que Peter o Edmund le ayudaran a levantarse.
Cuando llego a la mesa todos se pusieron a recordar lo que habían hecho durante la mayor parte del tiempo, Caspian tenía que reprimir algunas muecas de dolor por la herida, y más cuando su pequeño hijo le daba algunas patadas por accidente debajo de la mesa.
Como pudo se levanto tratando de caminar lo más normal, su hijo y esposa dijeron que estaban muy cansados y necesitaban dormir pero él tenía que tomar aire y hacer guardia no permitiría que ese ser hiciera daño a las personas que más quería, salió al patio le llamo la atención un pequeño cuarto sabia que eso era para resguardarse de ataques enemigos.
Era un pequeño cuarto tipo sótano pero más pequeño, era un lugar muy intimo abrió la puerta para pasar y relajarse un momento se recargo en la pared para resbalarse poco a poco a una cama anticipada en un pequeño colchón, su pierna no soportaba más, se bajo el pantalón quedando solo en ropa interior, vio que los vendajes estaban un poco sucios y llenos de sangre, se los fue quitando poco a poco y no había tenido tiempo de ver con cautela la herida observo que fue muy profunda y peligrosa.
Caspian estaba tan concentrado en lo que hacía que jamás se pudo imaginar que alguien lo iba a descubrir, por lo que saco una venda limpia de su chaqueta y empezó a desenrollarla.
-¿Por qué no me dijiste que estabas herido? –preguntaba una asustada Susan
-¡Susan! –solo dijo Caspian sin saber qué hacer, no podía correr, la mujer que menos quería que supiera se entero de la peor manera.
-¿Qué no confías en mi? déjame ayudarte –tomaba la venda mientras que Caspian sintió que algunas lagrimas salían de los ojos de su amada
-Susan, no llores, lo siento no quería preocupar a nadie bastantes problemas tengo como para otro más –tratando de abrazarla
-No te asaltaron verdad –decía tristemente
-No
-¿Qué te paso? –acabando de ponerle la venda
Cuando Caspian se puso de nuevo el pantalón esto hizo que los moretones del torso salieran a relucir, Susan se asusto tanto que un mareo se le hizo presente, pero el rey de Narnia fue rápido y la sostuvo en sus brazos, se preocupaba de que algo pasara a ella y a su futuro hijo
-Susan ¿Estás bien? –preguntaba preocupado Caspian
-Si solo que me afecto verte así, dime ¿Qué te paso? –voltea a verlo enojada
-Me… me ataco… me ataco alguien de Narnia que puede viajar dentro de los dos mundos, dejándome indefenso creo que es alguien que tiene que ver algo con la invasión y por eso no te quería decir nada porque todos estamos en peligro y yo me moriría si a ti te pasa algo –decía triste esto ultimo
-No me pasara nada mientras que te tenga a ti –decía dándole un beso
-Quédate hoy aquí conmigo –poniendo una mirada triste
-Pero si alguien nos descubre –decía preocupada Susan
-No creo que alguien venga a ver a este pequeño cuarto, por favor –decía atrayéndola hacia él
Sin decir nada más los dos se quedaron abrazados toda la noche, aunque ellos pensaron que nadie sabía de su pequeño escondite una sombra los observaba esperando que la vulnerabilidad llegara para poder desatar su plan maestro.
A la mañana siguiente los padres de los reyes de antaño despertaron temprano a causa de un ruido extraño, el señor Pevensie sin encontrar nada dentro de la casa decidió buscar en el patio, pero tampoco encontró nada, cuando iba de regreso a la casa vio que la puerta del pequeño sótano estaba entreabierta y se veía una luz que salía de ella. Fue cauteloso llegando a la puerta la abrió lentamente y cuando entro vio a su hija mayor en brazos de un sujeto que le confió todo, la ira empezó a recorrer sus venas llegando a una locura terrible.
-¡SUSAN PEVENSIE! –grito furioso el señor Pevensie
-¡Papá! –solo pronuncio la chica
-Señor no es lo que parece –trataba de explicar el joven rey
-TE DI MI CONFIANZA, MI CASA Y TÚ ME PAGAS CON ESTO
-Papá por favor deja que te expliquemos –empezaba a llorar Susan
-Que quieres explicarme si lo que acabo de ver es más que claro este –tomando a Caspian para que se levantara –teniendo esposa y engatusando a mi hija –dijo furioso el señor empujando a Caspian fuera, este a su vez se lastimo al caer por la herida que tenia.
-¡Papá déjalo, lo vas a lastimar! –suplicaba Susan
-En este momento tomas tus cosas y te largas de mi casa –decía sin dejar de empujar al joven rey
-Señor necesitamos explicarle no es como lo piensa
Entraron a la casa y con tanto alboroto todos se despertaron cuando los tres reyes de antaño vieron la expresión de su padre y de Caspian entendieron que todo se había descubierto, Peter al ver lo enojado que estaba su padre trato de calmar la situación y a demás Caspian no iba a soportar otra golpiza.
-¡Papá déjalo, no vale la pena! –ordenaba Peter
-¡DEJAME, QUE LE DIGA QUIEN MANDA EN ESTA CASA! –gritaba forcejeando el señor Pevensie
-No por favor, déjalo que explique sus razones, no te basta con la guerra, se un poco humano y razona Arthur –suplicaba la señora Pevensie
-Caspian mi amor ¿Qué pasa? –preguntaba una recién llegada Liliandi
-Hubo un problema –contestaba fríamente Peter
-Señor yo jamás quise hacerle daño a su familia pero su hija y yo… -decía viendo a sus esposa
-Lo dirás enfrente de tu esposa –decía el señor Pevensie
-Aquí no hay nada que esconder papá –decía Edmund
-¿Cómo? –preguntaba desorientado el jefe de la familia
-Si papá nosotros ya lo sabíamos incluyendo a su esposa –explicaba Edmund
-¿Por qué Edmund? ¿Por qué? –decía una desesperada Susan
-Porque tú lo amas y ya es necesario que la verdad salga a la luz
-Dejen a ver si entiendo quieren decir que tu hermana y este patán tienen una relación a escondidas y todos ustedes excepto su madre y yo no lo sabíamos –decía indignado
Un silencio sepulcral se hizo presente, pero solo un momento duro cuando el padre de los Pevensie tomo a Caspian por el cuello tratando de asfixiarlo si no es por Peter y Edmund el rey no lo logra, mientras que Caspian quedaba mucho mas lastimado y los hermanos calmaban a su padre, Susan no soporto tanta presión y de nuevo se desmayo, Caspian quiso llegar a ella rápidamente pero no pudo a causa de la herida.
-¡Quédate hay Caspian! –ordenaba Peter al verle la mano llena de sangre a causa de la herida abierta de nuevo
-Díganme que está bien –decía Caspian
-Por favor Caspian aun estando yo aquí eres sínico tan siquiera disimula –decía tristemente Liliandi
-Peter llama al médico recuerda que Susan está en una situación muy vulnerable –decía Lucy a su hermana
-Mira lo que causaste, mi hija está en shock –reclamaba el señor Pevensie
-Cálmate Arthur por favor mira como se puso tu hija por tus arranques violentos
-Ya cállense los dos por favor –decía Lucy mirando con severidad a sus padres
-Estoy decepcionado de todos ustedes, si nos hubieran dicho esto no estaría ocurriendo –reclamando a sus hijos
-Papá cállate, no sabes cómo está la situación –decía Edmund ayudando a su hermano a poner a Susan en el sillón
-Tú –señalando a Caspian – ¡coge tus cosas y te largas de aquí! –pronunciaba el padre de los reyes
-Creo que no lo puedes correr, no vez que está herido –decía Lucy
-No me importa mira lo que sucedió y cuando Susan despierte hablare seriamente con ella
-No puedes hacer esto –decía Peter que ya se había desesperado de las palabras que decía su padre por lo tanto tenía que decir el secreto que todos tenían que guardar.
-¿Por qué no? ¿Por qué lo defienden tanto? –preguntaba furioso
-Porque… primero está en peligro y no solo él todos –su padre lo veía incrédulo –y segundo… perdóname Susan…
-No por favor –suplicaba Lucy
-Déjalo que hable tu hermano ¿y que mas? –ordenaba el señor Pevensie
-Es que… -no podía decirlo
-Susan está embarazada de Caspian –dijo desesperado Edmund
Todos los presentes se quedaron sin palabras, Liliandi se alejo de su esposo con los ojos cubiertos en lagrimas, el señor Pevensie vio con coraje a Caspian, la señora Pevensie se acerco rápidamente a ayudarle a sus hijos para tratar de despertar a su hija mayor, Caspian pedía disculpas con la mirada a todos los presente pero en especial a su esposa.
Nadie se dio cuenta ya que estaban en un mundo muy turbio en ese momento pero un niño príncipe de una tierra inimaginable observaba como su familia se fragmentaba pero sabía que su papá no era malo solo era un simple humano.
Nuevo capitulo
espero que les guste pronto vendra mas drama
y un romanse inesperado
nos vemos resibo propuestas
bye
