Hola
Gracias por su apoyo y como la mayoría pidió que tenga la apariencia de un Hanyou pues así será, solo quería saber su opinión ya que me gusta complacer a los lectores….
-conversación telefónica –
Capítulo N° 9: El despertar
Después de una noche agotadora y tensa, Kagome decide faltar los 2 siguientes días de clases para estar al lado de su amado dándole fuerzas para lo que viene. Mientras Sesshomaru sigue buscando información sobre el paradero de la espada legendaria pero sin tener éxito aunque no es el único buscándola, también Naraku trata de encontrarla pero no lo logra y hoy está de muy mal humor…
-¿todavía no llega esa persona?
- lo siento señor Naraku, pero esa persona dijo que estaría aquí cuando haya acabado de arreglar unos asuntos pero que la espera valdría la pena
- más te vale que sea así Kagura, porque si no, tú pagarás con tu vida, estoy harto de estar rodeado de incompetentes que no son capaces de encontrar a una Princesa
- le aseguro que pronto tendrá a la Princesa Kagome en su poder
- eso espero
- y en cuanto esa preciosidad este en mis manos, me encargaré de hacerle pagar por escapar del castillo – terminó de decir con una estruendosa carcajada
En la hora de almuerzo, Kagome se fue a la habitación de Inuyasha para ver su progreso y vió que le había crecido las uñas y su cabello había cambiado a un plateado pero aún le faltaba crecer los colmillos. Kagome se quedó contemplando a su amado mientras comía su almuerzo. Luego de terminar se recostó a su lado quedándose dormida encontrándose en un sitio muy extraño y frente a ella había una hermosa mujer vestida con ropa muy extraña era como un traje de sacerdotisa cubierta con una armadura que parecía muy resistente…
-¿quién eres tú? – preguntó Kagome
- mi nombre es Midoriko, soy una antigua guerrera del bien que ha venido a darte un mensaje
- ¿un mensaje?
- sí, Kagome, tú eras la elegida para derrotar al mal que es representado por Naraku
- pero¿cómo haré para derrotarlo si no sabemos el paradero de la espada legendaria?
- yo te daré la ubicación de ella a su tiempo, por ahora, debes prepararte para que puedas dominar la espada
- está bien
- tengo entendido que tienes a un protector a tu lado
- bu- bueno sí – dijo Kagome muy sonrojada
- él será muy importante para esta batalla, su ancestro fue el gran perro Inu no Taisho, un gran guerrero
- no sabía de eso
- creo que él tampoco, pero ya se lo informarás a su tiempo mientras tanto sé feliz el tiempo que les quede de paz, ya que después no lo tendrán
- ¿cuándo sabré el paradero de la espada legendaria?
- cuando llegue el momento de pelear, yo te avisaré
- gracias Midoriko
- cuídate mucho Kagome – Midoriko desapareció
Cuando Kagome despertó ya era de noche, decidió levantarse y salir a la sala donde se encontraban Shippo y Sesshomaru quienes estaban sentados en el sofá con una bolsa de pop corn…
-hola chicos
- hola Kagome – saludaron los dos
- tengo algo que contarles – les informó muy seria
- ¿de que se trata Kagome? – preguntó Sesshomaru
- bueno….
Kagome empezó a relatarles lo que soñó ganándose un par de miradas confusas, preocupadas y sorprendidas todo a la vez…
-vamos a tener que esperar a que Midoriko te diga donde se encuentra la espada, mientras tanto tú e Inuyasha entrenarán juntos para hacer crecer sus poderes
- si, pero tengo miedo de no poder manejar esa espada legendaria
- no te preocupes Kagome se que tú podrás salvarnos
- gracias Shippo, solo espero que todo salga bien
- no te preocupes, solo hay que tener esperanza de que ese mounstro será destruido y podremos vivir en paz
- eso espero Sesshomaru, no quisiera que por mi culpa todo se arruine
- por eso vas a entrenar junto a Inuyasha
- estaré encantada de entrenar con él – dijo Kagome muy emocionada
- eso ya lo sabemos, ni que fueramos tontos
- no digas eso Shippo – regañó Kagome
- es tarde, será mejor que vayamos a descansar
- si, estoy agotada
- buenas noches
- buenas noches Shippo – respondieron Sesshomaru y Kagome
Al día siguiente, Kagome fue a ver a Inuyasha y se dio cuenta que le habían salido unas lindas orejitas felpudas y blanquitas sobre su cabeza que parecían atentas a cualquier movimiento o sonido de a su alrededor. Estuvo observándolas por un momento sin saber que hacer hasta que se decidió tocarlas. Las estrujó, acarició y frotó tiernamente dándose cuenta que gracias a eso Inuyasha empezaba a ronronear inconscientemente. Después de entretenerse con las sensibles orejitas se dirigió al comedor donde la esperaban Shippo y Sesshomaru con el desayuno listo para ser devorado.
-buenos días Kagome – saludaron los dos
- buenos días chicos¿han visto a Inuyasha esta mañana?
- ¿no, por qué? – preguntó Shippo
- es que…. Le han salido un par de orejitas de perro bien monas
- debe ser por su antepasado, es normal
- tienes razón Sesshomaru, pero son tan suaves que dan ganas de…
- tranquila Kagome, no te las vayas a comer o dejarás a tu "amado" sin sus "suaves" orejas – la interrumpió Sesshomaru bromeando
- yo quiero ir a verlas
- lo siento Shippo pero va a tener que ser cuando regreses del colegio porque se te hace tarde
- esta bien, pero voy a venir lo más rápido posible para tocarlas a ver si es cierto lo que dices – dijo saliendo de la casa
- cuidado Kagome, no vaya a ser que Shippo termine comiéndose las orejas "suaves" de tu amorcito – rió Sesshomaru saliendo también de la casa
- ja- ja que gracioso
En un lugar no muy lejos de ahí, una chica de mirada fría estaba en su habitación preparándose para un largo viaje cuando de pronto recibe una llamada…
-¿cuánto te falta para venir?
- no me falta mucho, dentro de un par de días estaré viajando para allá
- más te vale que sea así, las cosas se están poniendo peor conforme el tiempo pasa
- ese no es mi problema, yo puedo llegar cuando quiera
- solo te advierto que "ÉL" se está desesperando
- pues tendrá que esperar hasta que yo llegue si es que quiere que le diga lo que quiere saber
- esperamos que llegue lo más pronto posible si es que no quiere conocer su furia, la estaremos esperando – se corta la conexión
- que sigan esperando, yo tengo algunas cosas que hacer aquí antes de ir a ver a ese señor como se llame, muy pronto Inuyasha será sólo para mí y podré deshacerme de esa tal Kagome – termina de decir con una carcajada
A la mañana siguiente (sábado) Kagome, Shippo y Sesshomaru estaban desayunando cuando de pronto alguien aparece en el umbral de la puerta del comedor…
-¡Inu mi amor!
- hola preciosa, me alegra despertar y ser recibido así
- hola Inuyasha¿te has visto al espejo?
- si, pero no entiendo ¿por qué me salieron estas orejas de perro, hay vampiros que tienen sus orejas así? – le preguntó a Kagome que aún seguía abrazada a él
- no, pero primero desayuna para que te lo explique
- si, estoy hambriento
- es lógico, estuviste inconsciente durante 3 días y es mejor que comas bien porque a partir de mañana comenzará tu entrenamiento – informó Sesshomaru
- pero ¿por qué tan pronto?
- no hay tiempo que perder, entrenarás con Kagome
- es una buena noticia – dijo mirando tiernamente a su princesa
- pero los estaré vigilando de cerca para que lo hagan bien y no estén como animales en celo
- oye, eso fue grosero Sesshomaru – reprendió Kagome
- pero si es la verdad – dijo en tono inocente
- chicos, el desayuno se enfría
- es verdad, gracias Shippo – agradeció Kagome
Así pasó el día con una Kagome que no paraba de acariciar las orejitas felpudas de Inuyasha quien trataba de zafarse del agarre sin obtener éxito. Shippo y Sesshomaru reían sin parar la escena sin saber que muy pronto comenzarían los problemas…
