Vergüenza.

Disclamer: Ni Hetalia ni Latín Hetalia me pertenecen. Lo único mío es Leo –México 2p– y la trama de esta historia.

Sitiado en el mismo universo Panorama. Esta historia es la penúltima de este universo -según recuerdo-. Algún día editaré esta historia y acomodaré los drabbles en el orden cronológico correspondiente y arreglare los posibles errores ortográficos que tenga.


Leo se quería morir. Quería, literalmente, que la tierra lo tragase y no volver a salir jamás. No podía creer que Martín lo hubiera visto haciendo "eso" dentro del apartamento además de estarlo volviendo loco provocándole esos ataques injustificados e inexplicables de ternura ¡Era un macho! ¡Un capo de la mafia! No podía ir por ahí comportándose como una colegiala enamorada cada tres al cuarto ¡No señor!

Que Hernández descubriera uno de sus más íntimos secretos lo enfurecía y lo apocaba al máximo a la vez. Para la próxima no dejaría la música tan alta cuando el rubio estuviera en la casa o se aseguraría de que nadie lo mirara antes de ir a su "escondite secreto" . Leo se llevó las manos a la cara y gimió exasperado, eso era aún peor que cuando llevó a Martín a cenar a la pizzería de Dago y Salvatore para celebrar las buenas ganancias que había obtenido en el Barrio Rojo.

No podía creerlo. Hace apenas un momento se sentía tan libre, tan vivo y ahora sólo quería morirse antes que salir y encarar a Martín de una vez por todas, no quería hacerle ver al rioplatense que tenía razón sobre él, dejarle ganar ¡eso nunca!

Y ahora el argentino estaba en su lugar oculto, averiguando porque el nombre de Leonardo David López Fernández le hacía tanta justicia ¡Diablos! Se suponía que nadie debía entrar en su lugar especial hasta que muriera. Al recordar la mirada de Martín sobre su cuerpo mientras estaba preso del ritmo de la música se convertía en una brasa humana. ¿Quién lo mandaba a no cerrar bien la puerta? ¿Por qué le pasaba eso a él precisamente?

El mexicano apoyó la espalda contra la puerta de la azotea hasta que escucho unos suaves golpes resonando contra su espalda a través del metal de la entrada. Leo miró el cielo pintado de un suave tono violeta, sería agradable compartir esa vista con Martín si lograba superar su vergüenza, esa ternura y no le daban los ataques de metedura de pata otra vez.

-Una palabra (o frase), historias cortas ArgMéx.