Disclaimer: Estos personajes no son míos, pero eso es obvio ¿no? Los personajes pertenecen a J. K. Rowling, Warner Brothers y alguien más creo, no me acuerdo. El punto es que no son míos y no ganó nada con ellos y no merezco ser demandada.

Nota de la Autora: Hola queridos lectores, quiero disculparme por todo lo que me ha demorado subir este capítulo, pero en mi defensa digo que e estado de lo más ocupada, todo se me juntó. Mi hermano se mudó a Alemania, tuve problemas con el Internet, salí de viaje; así que perdonen y dejen muchos reviews de este capítulo; agradezcan porque con los capítulos de los otros fics tuve aun más líos y no los subiré aun en una semana, más o menos. En el capítulo, el plan de los chicos, las chicas quieren venganza y se declara la guerra en pleno salón de clase. Pero antes de iniciar el capítulo respondo reviews:

Tana Abbott: Gracias Tana por la ayuda, aunque me parece que era error de la pagina, porque varios capítulos de otros fics que leí estaban iguales, no sé que te pareció el capítulo anterior, dijiste que tenías problemas para dejar review después de que dejaste este, ya me lo dirás al final de este, que espero te guste también. Nury: Hola Nury, que bueno que te gusto y que no tuviste problemas con el largo. Si hubieras visto el largo que iba a tener antes, era demasiado. Sí, hubo mucho Sirius, que bueno que lo disfrutaste, a mí también me gustaría verlo en la ducha *o* pero como ya dijiste, ese es otro tema. Sí el lobito está molesto, para él fue una invasión a su privacía. Que bien que Michael o Micky como prefiere llamarlo Arabella, te halla gustado, ¿está guapo verdad? Así qué eso es 'La Orden Siriusana' que loco. La nueva dirección de correo en hotmail la abrí hace poco, ya instale el msn, pero aun no lo uso pues tengo unos problemas con él. En estos días te agregó a mi lista, si es que no lo hice ya para cuando este capítulo suba a la red. Ya me contaras todo cuando conversemos. Bye, te dejo con el nuevo capítulo, espero que te guste. kmila: Hola kmila. Sí, estabas perdida, pero me alegra que hallas vuelto. Me alegra mucho saber que te gustaron los capítulos que no habías leído, y que te gustaron los dos últimos. Sí los chicos ya se enteraron, quieren venganza, y el caos ya se instaló en Hogwarts, como cambian las cosas ¿no?. Yo también espero que Remus la perdone, pero quien sabe, será cosa de ellos, él cree que ella fue cínica al tratar el alboroto de las chicas como si no supiera nada, pero la rabia no es eterna ¿o no? ¿Te parece que hacen buena pareja? Ella es buena chica, aunque un tanto loquita; pero tiene resistencia para aguantar situaciones como la de la biblioteca, que bueno que te agrada. Que bien que te gustaron los chicos, están guapos; y Micky (el del dragón) sí el chico es muy sexy @@U. Bye y espero que disfrutes del nuevo capítulo también.

"El calendario"

Autora: Lorien Lupin

Capítulo 9: Se declara la guerra de los sexos

1. Vamos chicos, a dar ideas vamos que podemos hacer - dijo Sirius
mirando a todos los presentes uno por uno, pero no obtuvo respuesta -
vamos chicos, en algo tienen que pensar; y se van olvidando de las
consideraciones con el enemigo, olvídense de que tratamos con
mujeres. Aunque no deben exagerar tampoco.

Podríamos hacer lo que ellas nos hicieron - sugirió Keneth White con una sonrisa pervertida en el rostro - y tomarles fotos en pijama, aprovechemos la hola de calor.

No seas payaso, no podemos hacer eso - le dijo Frederick a su amigo dándole un pequeño en la nuca - ¿verdad qué no? - añadió con voz de duda mirando a los demás.

Por supuesto que no - dijeron Remus, James, Michael Clarick y Nicholas Mirrow, al mismo tiempo, el resto no respondió y puso cara de estar considerándolo - Ni lo piensen - agregaron viendo las caras de los otros que al instante cambiaron de actitud.

No, claro que no. Como se les ocurre - se apresuró a decir Sirius - yo sugeriría empezar con guerra psicológica, que no sepan si sabemos o no, que tengan miedo, que se sientan inseguras.

Sí, que sufran, que sufran - dijo Peter arrugando los ojos con rencor - pero ¿y luego qué? - añadió después regresando a su expresión normal y mirando a sus amigos en busca de ideas.

No lo sé Peter, podemos hacerles bromas - empezó Remus - ponerlas en vergüenza. Divulgar sus secretos más vergonzosos.

Eso podría ser - dijo James con una sonrisa maligna en el rostro y apartándose del rostro un mechón de su rebelde cabello negro, y olvidándose por completo de las consecuencias de eso para conseguir en el futuro una relación con Lily - una completa y sistemática humillación.

Bombardearlas por todos los flancos - dijo Michael con una amplia sonrisa que tenía un claro toque diabólico.

Genial acordemos los detalles de la primera fase, mañana en el almuerzo veremos el resto - dijo Sirius sentándose por fin en su cama y sacando un cuaderno para tomar apuntes - empecemos entonces.

**************

El anciano profesor Binns entró a su salón de clase en medio del ruido y alboroto habituales. Tras él entraron Sirius, Remus, James y Peter, que llegaron a sus asientos en el mismo momento en que el profesor daba la cara a la clase.

Llegan tarde - dijo el maestro, mirando a los cuatro alumnos de pie junto a sus sillas, y adoptando la expresión de fría seriedad que últimamente guardaba sólo para ellos.

Sí, lo sentimos - dijo Sirius sin el menor rastro de burla o risa en su rostro.

Lo lamentamos mucho profesor Binns, pero se nos hizo tarde en el camino hacia acá - especificó Remus con una estudiada expresión mezcla de arrepentimiento e inocencia, y echando una mirada rápida y desconfiada a las chicas del salón.

Verá profesor es difícil moverse con libertad en el colegio últimamente - empezó James mirando a las chicas de Ravenclaw con algo de recelo - y tuvimos que tomar otro camino. Aun así se nos presentaron inconvenientes que nos retrasaron - agregó James echándole otra mirada a las chicas de Ravenclaw, que los miraban de forma atrevida y emocionada.

Tiene que entender profesor que fue algo fuera de nuestro control - añadió Peter con expresión implorante.

¿Terminaron ustedes cuatro? - preguntó el profesor Binns con la misma voz fría y seria.

Sí, creo que sí - dijeron al mismo tiempo los cuatro muchachos con voz de duda.

Entonces siéntense - dijo el profesor con algo de dureza, ellos se sentaron - guarden silencio - continuó el maestro de Historia de la magia, y los cuatro hicieron la mímica de cerrar la boca con la llave y tirar la misma - y que no vuelva a pasar.

No pasará de nuevo profesor - dijeron al instante, al mismo tiempo y en voz alta.

Silencio - repitió el anciano maestro y los cuatro muchachos volvieron a hacer la misma mímica de un momento atrás - espero que así sea - terminó mirando a los muchachos que solamente levantaron la mano como jurando.

********************

Mírenlas - empezó Sirius con expresión de rencor, mirando hacia donde Arabella, Lily, Olive y Stella se reían alegremente - tan felices y despreocupadas.

No tienen conciencia alguna - secundó Peter, entre la lástima y la indignación.

Que cínicas - dijo Remus, con el ceño fruncido y cólera en la voz; y agitando la cabeza con desaprobación - las pagaran - dijo Remus con rencor, sus dos amigos asintieron aprobatoriamente.

Pero chicos, no creen que esto entra entre las cosas que no podíamos hacer, yo creo que - empezó James, pero tres pares de ojos se dirigieron a él al instante; dos de las cuales tenían una amenaza implícita contra cualquier defensa de las culpables.

¿Sí? - dijeron Sirius y Remus al mismo tiempo.

Nada, yo no dije nada - agregó James con resignación. Necesitaría mucha suerte para conquistar a Lily después de la "guerra" que habían planeado, pero ya no veía modo de evitarla.

Los chicos esperaron a que todos estuvieran aburridos y soñolientos a causa del ritmo que últimamente habían tomado las clases de Binns; y cuando todos dormitaban, menos ellos y el últimamente distraído profesor, levantaron sus varitas disimuladamente.

Lento Reducto - murmuraron tres voces dos de ellas con malicia y una de manera reticente, Peter no era tan bueno en encantamientos como para participar de uno experimental como ese, así que no su varita seguía en su mochila.

"Esto definitivamente no ayudará a mi plan de conquista" pensaba James después de decir las palabras, y mientras él y sus amigos observaban disimuladamente el hechizo reducto hacer efecto de manera lenta y sistemática, exactamente como lo habían planeado.

*********************

Arabella se dobló hacia delante en su carpeta; apenas realizó ese movimiento sintió como su túnica se abría hacia los lados quedando más como su larga chaqueta negra, que la túnica del colegio. Arabella dirigió una mirada a su ceñida túnica negra alarmada ante la posibilidad de haber subido tanto de peso en unas pocas semanas. Arabella giró con la intención de comentar algo a sus amigas sobre la túnica apretada y posibilidad de haber engordado sin haberlo notado; pero vio con muda sorpresa que sus amigas parecían sopesar ideas similares, las tres se miraban cada una sus propias túnicas, todas ceñidas y abiertas hacia los lados.

¿Qué creen que sea? - murmuró Arabella inclinándose en su asiento para hablar de cerca a sus amigas.

¡Silencio! - dijo Binns con voz severa, aunque visiblemente agotado y aburrido - nada de cuchicheos en mi clase.

Las cuatro chicas guardaron silencio, dirigiendo su atención hacia el profesor, volviendo a caer en poco tiempo en un sopor igual al anterior. Cada cierto tiempo y sin notarlo siquiera, jalaban sus camisetas o se removían incomodas en el asiento a causa de sus faldas "desde cuando se volvió tan incomoda esta ropa" pensaban las cuatro chicas casi dormidas.

¡Psss!!!! - llamó Sirius con obvia diversión en su voz y ahogando una risa, mientras zarandeaba el brazo de un dormido James y la cabeza castaña del también dormido Remus. A Peter no lo alcanzaba, pero de todas maneras era siempre más divertido ver a Remus despertarlo - ¡psss!!! - repitió - despiértense y miren esto.

¡Ahh!! ¿Qué? Nosotros no fuimos - balbuceó James levantando la cabeza, con las gafas redondas colgando hacía abajo por un lado de su rostro. En otro momento Sirius se hubiera reído mucho de eso, pero en esos momentos le importaba más mostrarles el inicio de la esperada guerra y sólo emitió una corta risa entre dientes - ¿qué? ¿Qué sucede? - preguntó ya despierto y acomodándose los lentes.

¿Qué pasa de qué? - Preguntó Remus alzando la cabeza y mirando a ambos con los ojos dorados entrecerrados aun por el sueño, al tiempo que se arreglaba con una mano, el cabello que Sirius le había alborotado.

Miren eso - exclamó Sirius señalando hacia las chicas.

Los dos chicos miraron en la dirección a la que por fuerza se refería Sirius y rieron entre dientes, aguantando las ganas de reírse en voz alta.

Peter, no puedes perderte esto, mira - exclamó Remus tomando la cabeza de Peter por el cabello de su frente y levantándolo hacia arriba.

¿Qué demonios? - empezó Peter - ¡Remus suelta.!! - se quejó en voz baja Peter, pero no acabó su frase, sus ojos se habían topado con la broma de acción retardada que ellos habían mandado.

Los cuchicheos en el aula iban en aumento, voces masculinas emocionadas y voces femeninas entre escandalizadas y burlonas, todos los ojos fijos en las cuatro chicas que lentamente empezaban a despertar en los asientos de adelante, y que observaban con horror y rojas de pies a cabeza como sus blusas y camisetas se habían convertido en ajustadas y cortas camisetas que apenas y cubrían la parte del busto, aunque no por mucho tiempo, según parecía. Sus túnicas eran ahora cortas chaquetitas, que se ajustaban a sus espaldas; y sus faldas ya no dejaban ninguna parte de sus piernas a la imaginación del alumnado masculino presente, y parecía que pronto sería así con el resto de su anatomía también.

La falda de Lily, que antes era una linda falda recta y un poco ceñida a medio muslo, era ahora poco más que una correa ancha color azul y tan ajustada como si fuera echa de tela elástica y no del inflexible lino que la componía. Las faldas tableadas de Olive y Arabella parecían ahora salidas de un club de desnudistas y la linda minifalda en línea A de Stella, antes a medio muslo, habría hecho a su madre caer desmayada de la impresión si la hubiera visto en ese momento.

Todo eso lo notaron en cuestión de segundos, y al mirarse a sí mismas, y entre ellas. Y luego, como si recién hubieran empezado a hablar, llegaron a sus oídos los comentarios, ahora en alta voz de los demás alumnos. Los vítores de los chicos del aula, que silbaban y aullaban, formando grupos a su alrededor, o que observaban su ropa cada vez más pequeña parados encima de sus carpetas con los ojos muy abiertos y sonrisas pervertidas. Los comentarios burlones y las risas de las chicas; el profesor Binns que les ordenaba, a ellas que se cubriesen, a los chicos que se callaran, se calmaran y se sentaran, y a las demás chicas que ayudaran en algo; todo inútil.

Ante la preocupante noción de que su ropa seguía encogiéndose, las cuatro chicas corrieron fuera del aula, por los pasillos prácticamente vacíos y hacia el baño más cercano, no sin antes notar cuatro caras masculinas que reían entre la multitud de chicos aullantes que llenaban el aula, y que no parecían sorprendidos como estos pero sí emocionados, aunque de forma distinta.

*******************

Fueron ellos lo sé - decía Arabella furiosa, frunciendo el ceño y apretando los puños, mientras se asomaba por un pasillo desierto antes de salir a él, seguida por sus tres amigas.

Todas ellas lucían igual de furiosas y vestían aun su encogida ropa. Juntas habían llegado a la seguridad de los baños de mujeres y allí habían logrado detener el encogimiento de la ropa después de quitársela. Lo que sí, no habían logrado encontrar, a pesar de estar media hora intentándolo, fue un contra hechizo; por lo que se dirigían hacía su sala común, a través de pasillos poco frecuentados, con la esperanza de que todos estuvieran almorzando y ninguna persona más las viera con esa ropa.

Claro que fueron ellos - exclamó Lily entornando los ojos con expresión de ira - no sé como pudo llegar a gustarme ese Potter.

Ni a mi Black - exclamó Arabella.

Ni a mi Lupin - terció Stella con igual tono voz.

Así qué ya volvieron a ser Potter, Black y Lupin ¿eh? - preguntó Olive que aunque estaba tan molesta como ellas por la bromita, no encontraba en ella una razón más personal para enojarse, como sí les sucedía a sus tres amigas.

Sí - respondieron las tres al mismo tiempo, con igual tono voz y mirando a Olive con idéntica expresión ceñuda.

Está bien - respondió ella, levantando las manos en señal de rendición, con la intención de evitarse problemas - lo que me intriga, es que hace mucho tiempo que no nos jugaban bromas pesadas, porque retomar ahora la estúpida costumbre - preguntó Olive mientras, las cuatro entraban al pasillo de la dama gorda, hasta la cual llegaron sin encontrarse con ninguna persona.

No lo sé - dijo Arabella, de repente más pensativa que molesta - ¿creen qué sepan algo de nuestro negocio? - añadió preocupada.

No lo creo - respondió Lily, luego de decir la contraseña y entrar por el agujero del retrato, ignorando los comentarios de la señora gorda sobre sus impúdicos atuendos - nos habrían linchado entre todos los involucrados o nos habrían denunciado con el profesor Dumbledore o la profesora McGonagall - añadió mientras cruzaban la desierta sala común y subían por las escaleras rumbo a los dormitorios de las chicas - dudo mucho que esos cuatro quieran evitarnos problemas, aunque no podría estar segura.

Por mi parte declaro - empezó Stella, mientras se cambiaba de ropa frente a su cama - que de ahora en adelante, Remus J. Lupin está muerto para mí, demostró ser tan infantil, desconsiderado, majadero y mañoso como cualquiera de los otros.

Yo declaro lo mismo - dijo Arabella con voz entre solemne y ofendida.

¿Lupin también está muerto para ti? - preguntó Olive con confusión en su mirada después de que terminara de pasar una camiseta azul por su cuello.

¡Hay, si serás babosa! Yo hablo de Sirius - dijo Arabella con exasperación, y dando un pequeño resoplido se puso una blusa blanca de mangas cortas y que ya tenía en el cuello una pequeña corbata desanudada de una brujita sobre su escoba - él está muerto para mí.

Querrás decir Black - corrigió Olive.

Por supuesto que quise decir Black. Tu me enredas - se quejó Arabella, terminando de abrocharse una nueva minifalda tableada que asemejaba un piano; y unos zapatos negros de plataforma gruesa y suela en forma de cuña.

¡Acaben ya! - demandó en voz alta Lily quien también terminaba de vestirse y que sacaba de su baúl su túnica de repuesto - tenemos que volver a clases, el almuerzo ya terminó hace mucho rato y la primera clase de la tarde ya debe estar por empezar.

Está bien - accedió Arabella, terminando de peinarse con dos cortas colas de caballo, muy altas y alborotadas; y colocándose también su túnica de repuesto, pero sin abrocharla como sus compañeras - podemos irnos - declaró Arabella cuando se colocó la túnica, ya que había sido la última en terminar.

Las cuatro chicas salieron del dormitorio rumbo a su clase de Transformaciones, aun preocupadas por la posibilidad de haber sido descubiertas, pero sin compartir ese miedo con sus amigas, y todas con la idea de una revancha fijada en la mente.

****************

El gran salón estaba llenó de alumnos y profesores, todos almorzando para poder reposar antes de las clases de la tarde. En la mesa de Gryffindor los merodeadores reían alegremente mientras explicaban entre risas a los otros ocho chicos, los resultados de la broma planeada la noche anterior, con lujo de detalles y hasta descripciones de expresiones faciales de los demás chicos del aula.

Genial, se lo merecen - exclamó Michael Clarick dejando de reír, pero sin borrar una maléfica sonrisa de su rostro - así al menos tendrán una idea de cómo nos sentimos nosotros.

Deberían agradecer que no las mostramos en ropa interior como ellas lo hicieron con nosotros la mayoría de nosotros - agregó Terrence Down antes de engullir con gusto un enorme pedazo de filete.

¡Devórame a mí hombre salvaje! - gritó una voz femenina perdida en el mar de rostros femeninos, todos enfocados en esa esquina de la mesa. ¿Quién fue? ¿Díganme quién dijo eso? - bramó la profesora McGonagall, a sabiendas que no conseguiría averiguarlo, pero con la esperanza de poder mantener algún tipo de apariencia de orden y normas en el caótico colegio.

Terrence frunció el ceño y entornó los ojos con cansancio y mal humor. Alejando su vista de los inútiles esfuerzos de la profesora de pociones y mirando a sus compañeros de casa.

¡Voy a matar a esas cuatro! - Bramó el guardián de Gryffindor - esto no puede seguir así.

Todos aquí estamos de acuerdo con eso - empezó James con algo de duda - pero debemos consid.. - pero no terminó de hablar ya que otro grito, antecedido por escandalosos chiflidos (N.A. como silbido pero usando los dedos, más barrio, ustedes entienden).

Si esto no es el banquete, que hace junto tanto manjar - dijeron a coro varias voces femeninas, la profesora volvió a pedir orden e información de los responsables, otra vez inútilmente.

Al diablo, que sufran por meternos en este lío - concluyó James con cansancio.

Ese es mi amigo - exclamó Sirius pasando un brazo por los hombros de James - ahora sí, acordemos lo de mañana ya que lo de la cena lo vimos ayer.

Podríamos usar esas fotos que tenemos desde el año pasado, aun no les habíamos hallado uso recuerdas - dijo James mirando a Sirius.

No las usamos por que tu no querías avergonzar a tu amada - exclamó Remus mirando a James burlonamente, pero con una sonrisa en el rostro por primera vez en todo el día.

Bueno yo. Pues eso. ¡Oh, cállate! - exclamó al fin con una expresión molesta que hizo reír a Remus - volvamos con el plan de mañana.

*****************

Las chicas llegaron al salón de transformación acompañadas de los silbidos de sus compañeros, y de numerosas frases y miradas libidinosas; las noticias si que viajaban rápido en Hogwarts, pero por una vez, hubieran deseado que no fuera así. Las cuatro avanzaban lentamente por los pasillos, en alto la cabeza, en un gesto de dignidad y orgullo que era desacreditado por sus rostros colorados. Entraron en el aula poco antes que la profesora McGonagall, al paso de la cual, todo se había quedado en silencio y la lujuriosa multitud masculina se había dispersado rumbo a sus aulas respectivas, y se habían sentado en las dos carpetas delanteras en donde siempre se sentaban.

*****************

Las viste, parecían tomates de lo rojas que estaban - rió Peter, quien estaba sentado al lado de Remus.

Tu y la comida - sentenció Remus, cuyo mal humor reciente había aumentado a causa del descubrimiento sobre en quien caía la responsabilidad de la broma - si pensaras en otra cosa, no estarías tan gordo.

¡Vaya, sí que estás de mal humor! - Se quejó Peter, poniéndose de pie y alejándose de Remus antes de continuar - no es mi culpa que estés molesto con tu noviecita.

El resultado no se hizo esperar y las previsiones de Peter se vieron justificadas. Aunque fueron inútiles ya que Remus, con un movimiento repentino se puso de pie, y atrapó a un muy asustado Peter por la túnica, antes de que este se pudiera alejar aun más.

Ella no es, ni será jamás mi novia - bramó el joven de cabello castaño; mientras sus ojos, usualmente de mirada dulces, brillaban de ira.

Los demás alumnos del aula, incluidas las cuatro responsables del problema del calendario, voltearon a mirar hacia donde Remus y Peter estaban de pie, mirando con aprehensión a la recién llegada profesora.

Señor Lupin, haga el favor de soltar al señor Pettigrew y de sentarse - dijo suavemente, pero con firmeza la profesora McGonagall, después de caminar en su dirección hasta detenerse frente a ellos. Remus soltó a Peter que casi cayó al piso y ambos se sentaron rápidamente. Sirius y James no sabían como hacer para aguantar la risa y se cubrían las bocas con las manos, al tiempo que escondían los rostros en la carpeta - mucho mejor, ahora podemos empezar la lección de hoy - dijo la profesora alejándose nuevamente en dirección a su escritorio.

****************

¡Stella, yo creo que hablaban de ti! - exclamaron Arabella y Olive con voz traviesa, y girando sus rostros sonrientes hacia la carpeta de al lado.

¡Oh cariño, no te pongas así! - exclamó Arabella acercándose a Stella y poniéndole la mano en el hombro.

Sí Lita, Remus está molesto eso es todo - aseguró Olive mirando con compasión a su amiga que parecía a punto de llorar - no lo dice de corazón.

Sí lo hace, jamás sentirá nada por mí - murmuró Stella sin mirar a sus amigas.

Eso no es cierto - exclamaron las otras tres chicas a la vez.

Pero si lo enfurece hasta que se lo digan de broma - murmuró Stella en un tono un poco más alto, y muy dolido - no debe ni haberse dado cuenta que existo, fuera de las clases y las tareas.

Eso no es cierto - afirmaron las tres nuevamente, pero todas las razones con que pensaban acompañar esa frase fueron cortadas por la voz seria y calmada de la profesora McGonagall que pedía silencio de su parte.

*****************

¡Hey Sirius! - llamó James en voz baja, picando a su amigo en el hombro para que lo mirara a él en lugar de a su pluma, que ahora se desplazaba por el pergamino, tomando notas por él - ¡Sirius! - repitió James alzando un poco la voz para que Sirius lo oyera, pero sin que está pasara aun de un murmullo bajo.

¿Qué pasa? - preguntó Sirius apartando su atención de su pluma a vuelapluma y mirando a James.

No crees que Remus está un poco malhumorado últimamente - exclamó James con voz tan baja como para que sólo Sirius pudiera oír lo que él decía.

Está así desde que se supo lo del calendario ese, tu sabes que es más tímido de lo que parece - explicó Sirius sin encontrar nada de raro en la ira de Remus.

Ya lo sé - admitió James - pero yo digo que está aun más molesto desde que supimos quienes eran las responsables - explicó James lanzando una mirada significativa a su amigo al tiempo que señalaba con la cabeza a una obviamente triste Stella.

¡Ohhhhh!!! - exclamó Sirius con una sonrisa, entendiendo por fin lo que su amigo trataba de decirle - que a Remus le gusta Stella y le dolió que ella le mintiera de manera tan abierta.

Sí, eso creo - afirmó James - y ella me parece que está enamorada de él, me parece que le dolió lo que dijo Remus.

¿Eso de que jamás sería novio de ella? - preguntó Sirius.

James asintió en silencio.

No creo, digo yo ya sabía que la chica babeaba por lunático - admitió Sirius - pero de ahí a que esté enamorada de él, no lo sé. Me daría lastima por ella, ya sabes lo que dice Rem sobre relacionarse seriamente con una chica.

Lo sé, pero yo creo que deberíamos intentar hacerlo cambiar de opinión - insistió James - no puede pasar toda su vida así.

Tienes razón, yo sé que la tienes, tu sabes que la tienes y Peter sabe que la tienes, pero Remster no lo va a considerar así, así que yo recomiendo que no le digas nada al respecto. Sabes lo terco que puede ser - concluyó Sirius.

Lo sé, si se lo digo me arranca la cabeza de un mordisco y luego se niega rotundamente - exclamó James - lo que yo creo, es que deberíamos tratar de crear una relación de amistad con ellas, tratarlas en bases regulares, y por supuesto amistosas, así él solito se daría cuenta de que está equivocado.

Lo que pasa es que a pesar de lo del almuerzo, tu aun quieres conquistar a Lily Evans y crees que con la guerra que planeamos empezar no te quedará ninguna oportunidad - afirmó Sirius, James frunció el entrecejo - ¿ves? Te conozco como a mí mismo.

Pero Sirius, no entiendes que después de lo que planeamos para la cena, ella jamás volverá a mirarme siquiera - casi rogó James.

Muy Slytherin de tu parte fingir preocupación por un amigo, para alcanzar tus metas. ¡Qué vergüenza James Bradley Potter! - exclamó Sirius con fingida desaprobación.

No me llames Bradley - exigió James en un murmullo enfadado - además sí me preocupa Remus y creo que lo que dije lo ayudaría y sí de paso me ayuda a mí, bienvenido sea.

¿Qué tanto murmuran ustedes dos? - preguntó Remus levantando la vista del pergamino y mirando con curiosidad a los dos chicos de la carpeta de adelante al tiempo que se adelantaba en la suya para estar más cerca y no tener que alzar la voz.

De nada - exclamaron al mismo tiempo ambos chicos, los dos con una falsa sonrisa de inocencia en sus rostros.

No quiero saberlo, sé que hablaban de mí y sé que algo planean, pero hoy no quiero saberlo, tengo suficiente de sus ideas con lo de la mañana - después de eso el chico de cabellos castaños volvió a sentarse bien en su asiento y bajó sus ojos dorados de nuevo a su pergamino.

¿Por qué tiene que ser tan desgraciadamente perceptivo? - se quejó Sirius.

Sí, puede ser tan inquietante a veces - exclamó James.

Y molesto - agregó Sirius, James asintió, concordando en silencio con su mejor amigo antes de volver a prestar atención a la profesora McGonagall.

*********************

¿Está todo listo para la cena? - preguntó Sirius a Michael Clarick, cuando se lo cruzó en un pasillo poco frecuentado; a su lado iban Terrence Down, el guardián del equipo de quidditch y Nicholas Mirrow el premio anual, quien no parecía prestar atención a los posibles infractores de reglas y solamente a las posibles hordas de chicas locas.

Sí, todos sabemos a la perfección lo que tenemos que hacer - dijo Michael - ¿no es cierto chicos? - preguntó luego mirando a los dos muchachos que lo acompañaban.

Claro que sí, hable con los gemelos Wallace, están listos y dicen que Julius Lakewood sabe que hacer también - explicó Nicholas.

Y yo hable con Keneth y Frederick, y dicen que están listos también - concluyó Terrence.

¡Genial! - exclamó Sirius con una sonrisa complacida - entonces está noche nos vemos fuera del gran comedor a la misma hora en que se abren las puertas. No se olviden de sentarse cerca de nosotros en la mesa. Ellas deben vernos juntos, vamos a inquietarlas, que se asusten con la posibilidad de que los sepamos todo, luego de eso actuamos.

Perfecto - exclamaron los otros tres al mismo tiempo.

Después de esa corta charla Sirius, James y Remus habían seguido su camino, desplazándose por pasillos secretos hasta la sala común. Peter había tenido que quedarse después de clases para limpiar el desastre que había hecho en el aula la media gallina que había hecho aparecer en vez de la gallina completa que era la tarea. El incompleto animal se había puesto a volar sin control; y sin cabeza o patas, por todo el salón, rompiendo innumerables frascos de tinta frascos de tinta y derramado su contenido por toda el aula. Los chicos de séptimo año habían seguido también su camino, tratando de llegar a la biblioteca sin ningún nuevo ataque por parte del estudiantado femenino.

*********************

Un grupo numeroso de alumnos se agrupaban como todas las noches frente a las puertas cerradas del gran comedor en espera de que estas se abrieran para dar inicio a la cena; y frente a ese grupo, en primera fila para entrar al gran comedor y flanqueados por la profesora McGonagall de transformaciones y el profesor Carlyle de pociones, quienes con sus miradas serias y amenazadoras mantenían a raya a las numerosas e inquietas alumnas del colegio.

Las puertas se abrieron y los doce chicos de adelante se fueron a sentar en su mesa, cada uno en silencio, concentrándose en lo que estaban a punto de llevar a cabo.

*********************

Anímate Stella - exclamó Lily pasando la mano por el hombro a su amiga.

Estoy bien, en serio, ya lo acepte - dijo Stella con una sonrisa de resignación - ¿qué hacen todos ellos juntos? - preguntó, deteniéndose en la entrada del gran comedor, con la vista fija en la mesa de Gryffindor.

No cambies el tema, estamos aquí para ayudarte - exclamó Arabella con vehemencia.

No cambio el tema - exclamó Stella con impaciencia - miren para allá - dijo Stella después, cogiendo a Arabella por la barbilla y girando su rostro para que viera a los doce modelos juntos y conversando.

Oh por Dios, lo saben, lo saben, estamos perdidas lo saben - susurró Arabella abriendo mucho los ojos y hablando muy rápidamente.

Contrólate Bella - dijo Lily con voz firme, y zarandeando a su amiga por los hombros y haciendo que su cabeza y sus dos colitas se agitaran para atrás y para adelante.

Ya me calme, ya me calme - se apresuró a decir Arabella para que Lily dejara de zarandearla.

Estás segura porque si no estás calmada te puedo abofetear, dicen que eso funciona muy bien - exclamó Olive con una sonrisa emocionada y rebotando ligeramente en su sitio.

Por supuesto que no puedes abofetearme - dijo Arabella con cara de indignación.

OH, está bien - dijo Olive con ligera decepción - pero si algún día estás histerica de verdad..

En esa circunstancia y sólo en esa, te doy permiso para darme una cachetada, ¡sólo en esa!!!! - puntualizó Arabella.

Eres tan buena amiga gracias - dijo Olive abrazando a Arabella por el cuello.

Ya déjame Olive - dijo Arabella con una sonrisa divertida.

Vamos a la mesa - empezó Stella, mirando nuevamente hacia donde los doce chicos empezaban a llenar sus platos, sin dejar de hablare entre ellos - tengo hambre y además quiero oír que hablan - terminó Stella y las cuatro empezaron a caminar de nuevo hacia la mesa de Gryffindor.

*******************

No lo sé chicas, ayer en la cena estaban todos juntos y cuchichean en los pasillos cada vez que se encuentran con alguno - exclamó Stella revolviendo la comida del plato con su tenedor, pero sin acercársela siquiera a la boca.

Sí, y hoy en el almuerzo se sentaron juntos otra vez - agregó Lily.

Puede que tengan razón pero no creo que sea prudente hacer algo al respecto hasta que tengamos pruebas concretas de que lo saben - exclamó Arabella con visible duda.

Pero Bella ¿y lo de la ropa que se nos encogió? Eso fue obra de los cretinos - afirmó Olive.

Pues sí, pero no tenemos pruebas de que los otros ocho estén involucrados y sin ellos en las bromas no tenemos prueba de que se estén organizando en contra nuestra - argumentó Arabella - además recuerden que casi todos ellos se conocen entre sí, por una u otra razón, podría ser coincidencia el que ahora anden juntos - concluyó Arabella.

Supongo que tienes razón - accedieron sus tres amigas.

De todas maneras, que quede asentado que a mí me parece demasiada coincidencia - agregó Olive.

Queda asentado - dijo Arabella escribiendo en una libreta inexistente con una pluma también inexistente.

Con toda esta preocupación y la venta individual de las otras fotos, no hemos tenido tiempo de gastar nada del dinero que ganamos - se quejó Stella con un mohín de disgusto.

Cuando todo se calme podremos hacerlo, solo hay que tener paciencia - exclamó Arabella.

¿Cuándo será eso? Las chicas parecen iguales de histéricas que en los primeros días - opinó Lily - con la diferencia de que ahora ellos han aprendido a esconderse cada vez que no hay un maestro cerca.

Ya pasará, esta situación no puede durar para siempre - opinó Arabella.

Por supuesto que no - la secundó Olive.

****************** ¿Listos? - dijo Sirius a los chicos sentados enfrente de él y a sus lados, todos asintieron e inmediatamente se pusieron de pie disimuladamente, y separándose en cuatro grupos que se colocaron lejos los unos de otros colocándose formando un cuadrado, todos medio ocultos en las sombras.

Los grupos eran formados por Sirius, James y Remus por un lado; Terrence, Michael y Nicholas por otro; Mathew, Anthony y Julius en otro grupo; y por último otro formado por Keneth, Frederick y Peter. Cada grupo sacó una pequeña fotografía que agrandó y mandó al centro del gran salón, en donde las cuatro fotografías formaron un cubo que flotaba y giraba en su sitio, mostrando a todo el mundo imágenes en movimiento de Arabella Figg, Lilian Evans, Olive Henassy y Stella Burbank. Cuatro gritos simultáneos sonaron en el gran salón seguidos por fuertes y distorsionadas voces que narraban las imágenes que todo el mundo podía ver, y que en realidad no requerían explicación alguna. A causa de la sorpresa y de la multitud que se agolpaba alrededor del cubo de fotos, ninguna pudo hacer nada para detener el humillante espectáculo.

Las fotografías mostraban a cada una de las cuatro chicas, todas de manera muy embarazosa. La primera fotografía narrada fue la de Lily, fue narrada por el grupo de los chicos de séptimo; y mostraba a la linda y seria pelirroja totalmente ebria después de una escapada de las cuatro chicas a Hogsmeade, y vomitando en una de las plantas de la profesora Sprout.

La segunda fotografía narrada fue la de Olive, fue narrada por el grupo de los golpeadores del equipo de Gryffindor y Peter Pettigrew; y mostraba a la divertida y dulce rubia de largas de trenzas igualmente ebria que su amiga, bailando sobre una mesa de con un chico que obviamente no era su conocido novio Loui, y luego cayendo de dicha mesa al suelo del lugar, terminando con la falda en cualquier sitio menos en donde debía estar.

La tercera foto narrada fue la de Stella, fue narrada por el grupo de los chicos de quinto año; y mostraba a la tímida y amable Gryffindor tan ebria como las otras dos chicas y obviamente el mismo día. En la foto Stella aparecía con un cigarrillo en una mano y apurando una copa entera de Hidromiel, para luego eructar cortamente y empezar a reír como tarada entre la en medio de manos que aplaudían y cuyos dueños no se veían en la foto.

La última foto narrada fue la de Arabella, y fue narrada por tres muy alevosos merodeadores; en ella se veía a la femenina y popular Gryffindor igual de ebria que sus amigas, tratando de trompearse con una chica que según ella la había empujado y que ni siquiera era una chica, sino un colgador de capas, y que para colmo la noqueo a ella cuando falló un puñetazo y se dio de cara con el bendito palo; cayendo al suelo y para luego exclamar en algo que no se oyó en la foto, pero que fue repetido por la distorsionada voz.

Si se preguntan que exclama nuestra adorable Arabella es lo siguiente "Y que eso te enseñe desgraciada" - dijo la voz con clara burla - bueno hasta aquí nuestra pequeña exhibición fotográfica que esperamos halla sido de su agrado.

¡Ustedes!!! - gritaron a las cuatro chicas a voz en cuello, llegando a donde los doce muchachos ya estaban reunidos y riendo de lo lindo.

Voy matarte Black, lo haré lo juro - exclamó Arabella quien estaba más roja que nunca, mezcla de la vergüenza y la furia - sepan todos ustedes que esto significa la guerra - bramó por último la furiosa muchacha y se alejó, seguida por sus tres no menos furiosas amigas.

Por supuesto que es guerra - gritó un también furioso Remus - pero que conste que ustedes la iniciaron.

Muérete Lupin - le grito Stella girando para echarle una mirada de intenso odio antes de volverse y seguir a sus amigas.

Fin del capítulo 9. ******************

Nota de la Autora: Hola gente hermosa, por fin acabé el capítulo nueve; después de tantos problemas para hacerlo y subirlo, al fin lo acabé. Y a pesar de todo me gusta, no sé que les parecerá a ustedes, así que dejen muchos reviews para decírmelo. Este fic se alarga aun indefinidamente, en este capítulo por fin se declaró la guerra entre chicos y chicas, ambos bandos saben que el otro sabe y planean hacerse la vida imposible el uno al otro. Cada grupo quiere vengarse, y tratarán de vengar también las bromas que se harán en el futuro, a cuál más humillante y asquerosa, a eso súmenle el alboroto de las demás alumnas del colegio, y los profesores que a partir del capítulo próximo intentaran, con Dumbledore a la cabeza, descubrir que sucede en el colegio para ponerle fin. No se pierdan el próximo capítulo, uno lleno de más caos del que se ha visto hasta ahora, y que espero disfruten. Besos para mis lectores hermosos y para la gente linda del ff.net. Promocionen mi fic please, Lorien Lupin.