Saludos mis amigos, es bueno estar con ustedes una vez más. Y celebramos hoy que el evento ha terminado con este Capítulo, el cual representa la parte cinco de cinco (5/5). Imaginen que una vez pensé publicar esta aventura en un Capítulo, pueden imaginar su tamaño. Bien con esto comienza un nuevo curso para la historia, pues se acerca el final de la primera parte de la historia lo que representa nuevas inscripciones.
Ahora como los introduzco al Capítulo... El verdadero mal ha dejado de ocultarse
[Castillo Equinoccio]
Debajo de los pasillos reales, muy por debajo de la ciudad, donde la luz del sol es un mito, se encuentra la prisión imperial, conocida por el hecho de que quien entra no vuelve a salir. Las paredes de piedra sedimentada con magia pura, guardias tan bastos como un ejército, con prisioneros que representan un peligro potencial para el Imperio, un lugar donde la voz del Emperador Solsticio es cuestionable.
La luz de las antorchas impide que la oscuridad se propague más; dentro de una habitación oscura emerge como estrella un vórtice de colores por donde se adentra el equipo de Amalthea, Kiara y Viribus. La oscuridad se intimida por la presencia de Amalthea; su cuerpo irradia luz e ilumina la habitación. El sonido de los cascos al avanzar es opacado por el rechinido de la puerta al abrirse.
- Se nota que las puertas no se abren en años – comenta Kiara al escuchar el horrible ruido de la puerta
- Sin mencionar la limpieza – agrega Amalthea al ver el polvo que hay a su alrededor – ¿Para qué era que venimos exactamente? – agrega al acercarse a la puerta y ver el exterior
- Discord, el Draconequus de los tiempos inmemorables esta cautivo dentro de estas paredes. Necesitamos su sabiduría para saber que le ocurrió al mundo – responde Viribus al salir de la pequeña habitación y entrar al pasillo
- Me resulta extraño que nos eligieras para esto – comenta Kiara al ver el inexpresivo rostro de Viribus al caminar por los pasillos
- ¿Por qué? – pregunta Viribus sin desviar su rostro del frente, pero virando sus ojos hacia ella para prestar mejor atención a ella
- Nosotras somos las únicas que sabemos usar magia curativa y por lo que sé, rara vez te hieren. Entonces para que nos pides acompañarte, pudimos acompañar a los demás que se enfrentaban a los Capitanes… ¿y si están heridos? – dice calmada Kiara al pensar en sus demás amigos – Los Capitanes no son débiles y si ellos peligran tendrán que esperar nuestro regreso – agrega al pensar más detalladamente
- Tranquila seguro hay una razón lógica para que ambas lo acompañemos, no creo que expusiera a los demás a ese riesgo sin una buena razón… ¿Verdad? – le dice tranquila Amalthea a Kiara para tranquilizar sus miedos
- He escuchado que la mente del Draconequus está enferma, la locura lo ha vuelto inestable, necesito a ambas para curar esa atrofiada mente – responde serio Viribus al doblar en una esquina
Los guardias se sorprendieron al chocar con ellos, el rostro de todos mostro sorpresa pero mientras unos mostraban nervios y desconfianza, los demás mostraban ira, valor y fuerza al correr tras de ellos. Viribus ilumino su cuerno para colapsar las paredes y escapar. Los guardias dispararon hacia ellos con las mismas rocas que obstruían su paso. Amalthea miro hacia sus perseguidores y con un ligero uso de magia hizo emerger una pared de piedra con la cual esperaba detenerlos pero las rocas de los guardias la atravesaron como si estuviera hecha de papel; Kiara miro aterrada como las piedras se acercaban: esta trago saliva e hizo brillar su cuerno al explotar el suelo debajo de ellos; mientras avanzaban el piso se colapsaba e impedía que los guardias los siguieran pero sus proyectiles continuaban: Viribus miro alegre el acto de sus compañeras seguido ilumino su cuerno y genero un vórtice detrás de ellos, el cual se comió las piedras sin retrasó seguido lo cerro para escapar.
Los pasillos eran todos similares a todos, perderse era muy fácil la magia del prisionero favorito hacia que subir fuera bajar y que bajar fuera subir, las puertas al abrirse una vez mostraban un camino pero al volverse a abrir mostraba otro. Amalthea estaba frustrada sabía que ya habían pasado por ese pasillo. Cada vez que avanzaban regresaban al mismo lugar, sin importar que rumbo tomaran regresaban al mismo pasillo. Kiara miro extrañada la condición en que se encontraban, después de caminar un tiempo decidió esperarlos en el pasillo: mientras ambos caminaban y se adentraban en la prisión; Kiara se recostaba junto a una puerta para descansar un poco. Después de varios minutos la imagen de como Kiara dormía frente ellos hizo explotar la rabia de Amalthea: esta se enfureció al ver como regresaban al principio.
- ¡Esto no tiene ningún sentido! – exclama molesta Amalthea al sentarse junto a Kiara – Se supone que avanzábamos hacia delante sin dar vuelta, sin detenerse ¿cómo es posible alejarse y regresar? – comenta frustrada al ver como Viribus mira las puertas
- Hay que continuar… - decía Viribus al ver como su amiga exhala exhausta – Yo continuare, no se preocupen de una u otra forma siempre nos encontraremos
- Buena suerte – dicen ambas al ver como se adentra nuevamente a la prisión
- ¿Crees que lo logre? – le pregunta tranquila Kiara al ver como se despide de ellas
- No tengo dudas… se perderá – responde con gracia Amalthea, dejando escapar una sutil risa
- Estas puertas están hechizadas… mientras más cerca estemos más difícil será acercarnos – comenta Kiara al ver la cantidad de puertas del pasillo
- ¿quieres ver a donde nos llevan? – pregunta Amalthea al levantarse y abrir una puerta con su magia
- No podemos perdernos más – responde entre risas Kiara al acompañarla. Avanzaron un largo tiempo por las puertas sin poder encontrar nada más que habitaciones vacías y pasillos, era frustrante no encontrar nada, pero la imagen de que estaban acompañadas les tranquilizaba eventualmente
- ¿Cómo fue que conociste a Viribus? – le pregunta tímida Kiara al pensar en la diferencia de ambos
- Oh… - respondió apenada Amalthea al recordarlo
[Relato de Amalthea]
"Fue hace mucho tiempo, yo vivía en un bosque antiguo, hace ya varios siglos que vivía en el extenso bosque Everfree, un día solo desperté ahí, sabía que había escapado de algún peligro y que había aterrizado en aquel bosque. No me quejaba, el bosque era tan grande como para llamarlo selva, tenía comida, agua, refugió, todo lo que podía necesitar. Pero ya después de algún tiempo el Imperio nació, algo que tienen en común todos los líderes del Imperio es la maldad, podía estar a varios kilómetros
Ver lo bien era vida dentro del bosque hizo que me quedara. Dentro del bosque nadie podía verme y con eso estaba a salvo. Tras algunos años vi nacer el Imperio, entre guerras y muertes, alimentados con el odio y el rencor. Líderes del Imperio… todos son malos, su corazón es negro y su crueldad es brutal. Por varios siglos, cada Rey tenía esa fragancia de putrefacción; Algo que siempre he podido hacer es sentir la presencia de energías oscuras, eso me ha mantenido a salvo cuando los Reyes invadieron y arrasaron con el bosque poco a poco.
Buscaban magia antigua dentro del bosque, pero nunca me podrían encontrar, mientras más se acercaban más me alejaba. Yo no podía enfrentar a los Reyes Oscuros, sus corazones eran tan negros que podrían manchar mi pureza.
Finalmente confirmaron mi existencia y me buscaron dentro del bosque, pero al no encontrarme lo quemaron hasta volverlo cenizas… mi nuevo hogar fue destruido por sus ambiciones. Fundamentaban la sangre que derramaban con el bien mayor pero sus palabras eran falsas solo buscaban más poder. Al final me rodearon y entre combate me apresaron con cadenas, seguido me encarcelaron dentro de una jaula en la cual me transportaban al Reino. Yo ya había perdido mi voluntad por luchar, fuera a donde fueran todos buscaban mi poder.
La última noche del viaje una explosión evito que siguiéramos avanzando. Cuando me acerque a los barrotes eléctricos, mire sorprendía como un unicornio enmascarado peleaba contra el ejército que me apresaba, su poder hizo virar sus vehículos y con una barrera de fuego nos aisló. Viribus me rescato de mi prisión, en ese entonces no acepte su ayuda, no confiaba en él, no me sentía segura estando a su lado, sin embargo ver como frenaba hasta con su propio cuerpo los ataques me obligaron a confiar. Viribus hizo pedazos el vehículo para incrementar el fuego: él me pidió que lo acompañara, seguido salto al fuego. Yo tenía miedo pero algo me dio el valor de seguirlo: un vórtice dentro del fuego nos permitió escapar.
Cuando me di cuenta donde estaba él estaba retirándose esa ropa negra, seguido me invito a comer pero yo lo rechace para irme enseguida; él no hizo nada para detenerme, solo me acompaño a la puerta y me la abrió. Algo me intranquilizaba, su aspecto, su sonrisa, su confianza, su orgullo. Le agradecí y me presente, yo no tenía hogar entonces y me ofreció esa casa; Viribus era muy joven cuando lo conocí y hasta hoy lo he visto crecer, se de lo que es capaz y de lo que no.
Yo me quede para cuidarlo, lentamente su 'familia' fue aumentando en número, hasta ser lo que es hoy. Y hoy tú eres parte de nuestra familia."
[Fin del Relato]
- Entonces te convertiste en su niñera – comenta entre risas Kiara al escuchar la breve historia
- Bueno, él era muy impulsivo, siempre andaba metiéndose en problemas y cuando no desaparecía por semanas – responde tranquila Amalthea
- ¿Y adonde se iba? – pregunta Kiara al pensar en ese tipo de conducta
- No lo sé, un día se iba, pasaban semanas y regresaba como si no hubiera pasado nada. Es alguien con muchos secretos, he llegado a pensar que tiene alguna familia secreta – responde entre risas Amalthea, virando la vista al pensar en que este tuviera una segunda familia
- ¿Enserio? ¡eso es terrible! – comenta Kiara con una risa burlona
- Sí, pero no es nada con lo que dice Jonydius. Él siempre se ha peleado con Viribus, siempre lo ve como una especie de monstruo, hasta en un punto diré que no confía en él su vida. Hoy antes de partir me pidió que lo vigilara atentamente, que no le perdiera el rastro. Yo le dije que él ya era un adulto y que no tenía por qué cuidarlo, pero el hecho es que Viribus es algo descuidado – responde confiada Amalthea al avanzar - Y qué Jonydius es algo dramático – dice con gracia al pensar en lo ultimo
- A mí me resulto extraño como nos dividió, es decir, los Capitanes son serios: Flor es peligrosa, y envió a tres que nunca la han enfrentado; Amore es fuerte lo mejor hubiera sido enviar a un unicornio contra ella y Máximum, Jonydius ya lo ha enfrentado creo que le sería fácil ganarle. Me resulto extraño las combinaciones – comenta Kiara al abrir una nueva puerta – además piensa, si nos capturan a ambas el Imperio tendrá lo que buscaba a ti y a mí, no me parece lo mejor pasearnos en su prisión si consideras que nos quieren a nosotras – agrega al pensarlo un poco más
- Tienes razón, pero Viribus siempre tiene un plan, siempre sabe el resultado de todo – comenta tranquila pero pensante Amalthea
La puerta de un costado se abre bruscamente y las jala con fuerza hacia su interior: ambas intentan oponerse pero el ver como Viribus se acercaba para llevarlas a dentro las sorprendió. Este cerró la puerta ligeramente y miro como varias docenas de guardias entraban al pasillo donde estaban. Él suspiro al ver como las puertas nuevamente se cerraban. Amalthea estornudo, la luz de su cuerpo revelo su ubicación, era la misma habitación de donde emergieron. Kiara se levantó y abrió la puerta para salir de la pequeña habitación; ambas miraron con desagrado y desaprobación a Viribus, que estaba ligeramente herido por los guardias.
- Ya sé cómo encontrar a Discord – dice como defensa Viribus al ver como ambas iluminaban sus cuernos para golpearlo por el susto. Estas se sorprendieron al escucharlo
- ¿Cómo? – preguntaron ambas con curiosidad
- Las puertas tienen números dentro del marco: al abrir una puerta el número se revela, lo que hay que hacer es pasar por las puertas correctas. La celda de Discord es la 10102010. Si pasamos por las puertas con estos números llegaremos a su celda. Las puertas y toda la magia dentro de la prisión es impulsada por la magia drenada de su cuerpo para mantenerlo nivelado – explica Viribus tranquilo a levantarse y abrir una puerta con el número 10, seguido la cierra y la vuelve a abrir para mostrar el número 32 – Tenemos que cazar las puertas – añade al cerrarla nuevamente y avanzar hacia el corredor
Las puertas eran infinitas, mientras más avanzaban más difícil era encontrar la puerta que buscaban. Avanzar sin saber a dónde terminarían era lo de menos porque podrían terminar frente de los guardias y aunque pudieran pelear por horas, era el castillo donde se encontraban. Los tres pasearon por los pasillos una y otra vez en busca de las puertas; al paso de algunas horas solo les faltaba una última puerta. Para su des fortuna en cuanto Kiara abrió una se topó con una tropo de guardias que al verla ataco: ella se oponía a los guardias que intentaban entrar, Amalthea se acercó y la ayudo a cerrar la puerta, al momento en que la puerta se cerró cedieron los golpes, Kiara la volvió a abrir y se miró a si misma abrir la puerta, esto la intranquilizo, hasta hizo que temiera por su cordura al verse a sí misma. Su contraparte sonrió y seguido fue arrastrada por una garra dorada que la tomo de un costado y la arrojo contra la pared: la garra alargo sus uñas y la asesino brutalmente; Kiara miro esto aterrada, acababa de verse ser asesinada; Viribus cerró la puerta y la aparto para continuar.
- ¿Qué ha sido eso? – le pregunta tímida Kiara al recordar como las uñas atravesaban su cuerpo de lado a lado
- Una Paradoja. Estamos cerca del Draconequus – responde serio Viribus al avanzar y abrir otra puerta en busca del número. Al abrir la puerta se ve a sí mismo colgado en el centro de la habitación. Amalthea cierra la puerta y lo levanta contra la pared con su magia
- ¿una paradoja?, ¡tienes idea del riesgo que representa solo estar aquí! – exclama furiosa Amalthea al ver su inexpresivo rostro
- Debemos continuar, si atravesamos una puerta que no sea la correcta tendremos que repetir todo el proceso de nuevo – comenta Viribus al romper la magia que lo sostenía en el cielo
- ¿Qué era esa garra? – pregunta Kiara al recordar esa garra dorada
- Posiblemente sea Discord. Su locura es peor de lo que pensé – responde tranquilo Viribus al acercarse abrir lentamente otra puerta
- Deberíamos tener más cuidado, siendo un ser de caos las puertas son peligrosas – comenta Amalthea al recostarse contra la pared y ver como Viribus le respondía al abrir la puerta
- Lo peor que podría pasar es que escape antes de que nosotros lo… - decía Viribus hasta ser apuñalado por una lanza dorada que se lo lleva de paso hacia otra puerta que se abre oportunamente, de donde emerge otro Viribus. Mientras tanto los guardias rodean a Amalthea y a Kiara, estas se cubren una a la otra mientras iluminan sus cuernos y se defienden de los guardias. Viribus ilumina su cuerno y con un resplandor desmalla a los guardias
- ¿Pero te vi morir?, ¡moriste hace unos segundos! – exclama alerta Amalthea al ver como se acerca
- Recuerden que estas habitaciones no obedecen la lógica: cuando recibí la lanza no morí, pero quede herido, avance un poco y me cure; luego busque el momento en que yo mismo entraba herido, por eso estoy aquí – responde tranquilo Viribus sin apartar la vista de sus amigas – la puerta que buscamos es esa – agrega señalando la puerta de un costado
- ¿Cómo estas tan seguro? – pregunta Kiara al ver su sonrisa
- He caminado por estos pasillos alrededor de un año, he memorizado sus cambios – responde al abrir la puerta y mostrar a estos mismos en el mismos corredor – eso es nuevo – agrega al saludarse a sí mismo como a las demás, seguido cierra la puerta y la vuelve a abrir mostrando un corredor sin puertas – como les dije, este corredor nos llevara a la puerta de Discord – agrega confiado al mostrar la oscuridad absoluta
Ambas se miraron nerviosas al ver el interior; Amalthea fue la primera en avanzar, su cuerpo hizo retroceder a las tinieblas revelando que la oscuridad estaba viva: esta danzaba alrededor de ella, buscando tocar su luz, garras oscuras se elevaban a su alrededor; Kiara se apresuró y salto hacia ella para evitar que las garras la atraparan: ambas cayeron al suelo; Amalthea se levantó y miro la oscuridad que se manifestaba frente de ella, la cual se volvía cada vez más oscura, tanta que ni su luz la podía cortar. Una explosión de luz desintegro las sombras, Viribus iluminaba su cuerno al disparar un solo disparo de magia: este avanzaba sin problemas por el ahora vacío pasillo. Ambas continuaron avanzando hasta llegar a una gran puerta metálica, con bastas cerraduras mágicas, cadenas de magia y varios condensadores de magia que absorbían la magia que expulsaba el prisionero. Kiara miro la magia extraída y la siguió hasta un costado donde vio como gran cantidad de la magia era condensada e introducida en un cilindro: estas eran las baterías de los androides. Amalthea miro la mesa de un costado donde se reportaba el historial clínico de Discord: ella ilumino su cuerno y leyó los documentos para saber con qué era lo que trataban. Viribus miro alegre las cerraduras y con un movimiento de su cuello rompió los sellos y cadenas: la puerta estaba abierta.
Kiara se acercó a Viribus para ver el interior mientras Amalthea terminaba de leer los documentos, el rostro de incertidumbre y horror la apenaba al leer los informes. Al abrir la puerta un humo blanco emergió por debajo de ellos, cuando las puertas mostraron el interior, nadie podía creer lo que miraban.
Discord, el amo del caos, colgaba de sus garras, sus alas y patas estaban estiradas con pesas, cadenas inmovilizaban sus movimientos, sus ojos estaban vendados y se encontraba suspendido en el espacio, en una zona negra que simulaba el espacio, la oscuridad acariciaba el cuerpo de Discord a la par en que lo cortaba para drenar su magia, largas sombras de magia eran expulsadas de su cuerpo; agujas en su espalda lo mantenían con vida. La expresión sombría de su sonrisa mostraba la locura de la cual era protagonista.
- "Bienvenidos a mi morada" – dice tranquilo el viejo Draconequus – "Me hubieran dicho que vendrían, habría limpiado este desastre" – agrega al agitar con dificultad su cola y remover las estrellas de sus alrededor para formar muebles con ellas.
- Discord… – decía Viribus al dar un paso adelante. Al avanzar se cae al vació del espacio al pensar que era solido; Amalthea lo toma del crin para evitar que cayera, ella lo hace regresar para que ella pudiera avanzar: cuando su casco toco la infinidad esta retrocedió mostrando el suelo de la habitación
- Tan grande es su poder como para crear un infinito dentro de una pequeña habitación – dice para sí misma Amalthea al ver la infinidad del espacio, estrellas, planetas, cometas, oscuridad; todo dentro de una habitación
- "Hija de luz que brilla cual sol ardiente, vete y no fíes tus palabras en la oscuridad eterna" – comenta Discord al mover ligeramente una de sus garras y lanzar un planeta contra ella. Un rayo blanco impacta contra el mundo y hace una penetración por la cual pasa Amalthea sin problemas: la velocidad del planeta al pasar era tan alta que hizo caer a la unicornio al sentirse en peligro
- Hemos venido a curarte – dice firme Amalthea al acercarse y cubrirlo con su luz; el espacio se desvaneció lentamente mostrando las paredes de la celda: la oscuridad se despellejaba de las paredes mientras más luz cubría el cuerpo del Draconequus, cuando el suelo fue visible Kiara se acercó para ayudar a Amalthea en su hechizo de curación.
Viribus se mantenía al borde de la habitación pendiente de si alguien se acercaba, sus ojos miraban de lado a lado en busca de algo inusual. Kiara y Amalthea sanaban la perdida mente de Discord, pero entre sus disparates la razón podía escucharse.
- "Sangre rota que vive hoy, tú hogar peligra ante la marea verde que se acerca. Escapar, actuar, sin retrasó hay que pensar" – dice Discord al ser tratado. Kiara retira la venda de sus ojos solo para ver las órbitas oculares vacías
- Esto puede ser más difícil el daño de su mente fue masivo… es como si alguien hubiera destruido su mente con… magia – decía Amalthea al ver la dificultad del trabajo, seguido mira su vista para ver a su compañero el cual frenaba la horda de guardias que había entrado
- "Se fue la luz de la oscuridad, ¡Interfiere! La mascota traerá a su ama" – dice Discord al romper las cadenas de sus garras y atacar a Viribus sin misericordia: este se telestransporta evitando el ataque, mientras que los guardias eran ensartados en sus garras doradas. Discord se agita con furia y rompe sus ataduras, con un rápido giro lanza a ambas contra la pared mientras este escapa
- ¡Rápido hay que atraparlo! – grita Viribus al aparecer cerca de ambas y perseguirlo
- ¿Pero por qué?- pregunta curiosa Kiara al comenzar a perseguirlo
- Su poder mantiene estas paredes, si escapa todo se caerá sobre su propio peso… además de que atacara a cientos de inocentes – responde nervioso y preocupado Viribus al dispararle para detenerlo
Los tres comenzaron a perseguir a Discord por los corredores pero él era quien tenía control de todo por lo que cuando se dio cuenta de que lo perseguían abrió las puertas liberando a diferentes prisioneros que están dentro, estos atacaron con rayos a los unicornios. Las paredes hicieron emerger púas de roca que asesinaron a algunos prisioneros e hirieron al equipo al ser demasiadas para continuar. Viribus destruyó las paredes para continuar pero una garra lo tomo y lo arrojo a una pared que al momento se abrió y seguido se cerró para evitar que lo persiguieran; Amalthea tomo a Kiara sobre ella e intento teletransportarse pero una segunda garra la tomo de los cascos y la arrastro hacia una pared que se la consumió. En segundos Kiara estaba sola en un pasillo oscuro.
Kiara trago saliva al ver como las luces se rompían por una creciente neblina que emergía de las paredes. Intento retroceder pero de algún modo estaba contra la pared, al ver hacia esta miro la simbología de las paredes, cuando regreso la vista al frente, estaba frente a una nueva pared, de pronto lo noto estaba rodeada de paredes: ella ilumino su cuerno y rompió la ilusión; su respiración estaba agitada y sus sentidos alerta.
- "Sangre antigua, hija generosa que brilla tímidamente" – dice Discord al formarse con la neblina, la ausencia de sus ojos intimida a Kiara – "¿Conoces la identidad de tu enemigo?" – le pregunta al acercarse para acariciar su rostro
- ¿Mi enemigo? – repite confundida Kiara al sentir sus frías garras
- "La Primavera" – responde con una sonrisa Discord al separarse y tomar la niebla para mostrar una ventana
[Relato de Discord]
"Hace muchos años, un grupo ataco Equestria. Fue tan repentino, pero estaban organizados: ellos asesinaron a las Princesas y a las portadoras de los elementos.
La Princesa Luna hizo lo que pudo para evitar que dañaran más Equestria, y llego al punto de autodestruirse con el ejército… los cuales se hacían llamar Primavera. Mientras que las Princesas los enfrentaban en Canterlot, la Princesa Cadance los enfrentaba en el Imperio de Cristal.
Yo por mi parte evite que el daño de los meteoros fuera mayor, pareciera ser el mejor plan pero en realidad, todo fue una trampa. Ellos no buscaban matar a las Princesas, solo buscaban separarlas de su verdadero objetivo…
Cuando me di cuenta de su obra, fue demasiado tarde, el Imperio de Cristal desapareció y las Princesas habían muerto, solo la Princesa Luna y Twilight sobrevivieron pero ya era el fin; Luna se autodestruyo para terminar con su avanzada.
Cuando me acerque para ver qué era lo que había ocurrido me tomo por sorpresa un destello de luz; el líder de la Primavera sobrevivió a la explosión, por la expresión de su rostro supe que no esperaba ese resultado.
- Discord te habías demorado – me dijo al avanzar hacia mí, su cuerpo estaba petrificado y solo por magia muy antigua había sobrevivido
- ¿Qué quieres? – le pregunte en ese entonces, ver como sus labios sangraban y solo su ojo derecho era funcional me daba confianza, no habría forma de que me ganara ahora
- Lo que escondes dentro de tu cuerpo – me dijo. Me confié no esperaba verlo saltar y apuñalarme con su cuerno. Me sorprendió lo suficiente para tomarlo y romper su cuello; sin embargo algo paso me pateo y puso su cuerno contra mis ojos.
Lo siguiente que ocurrió fue que caí al suelo sin poder moverme, el seguía hablando pero yo ya no lo escuchaba… el hechizo que utilizo destruyo mi mente. Ya furioso arremetí contra él hasta matarlo. Después de aquel momento perdí la cordura, ataque y desate el caos más puro para evitar que mi mente se perdiera por el efecto de ese hechizo.
Varios siglos después lograron derrotarme y encarcelarme dentro de esas paredes… aunque yo ayude un poco, me había convertido en un peligro para todos. Aunque muy dentro de mí sabía que ellos regresarían para terminar su trabajo, y aunque Luna destruyo a la mayoría de ellos, algunos escaparon y continuaron con su misión, sin embargo por la condición en la que me encontraba no podían acercarse. Y ahora que mi mente fue restaurada… lo mejor que pudieron hacer, deben escapar, eviten que ella acceda a este mundo.
[Fin del Relato]
- "No confíes en el Hijo Nocturno" – agrega Discord al desaparecer y dejar a Kiara frente de una puerta. Ella la abre y ve el salón del trono del Castillo, esa puerta era la salida
Mientras tanto Amalthea era arrastrada por el suelo hasta detenerse y ser levantada desde sus cascos por las garras doradas de Discord, este una vez que se acercó noto como la oscuridad escapaba de ella. Esta miro la garra y con una pequeña explosión de magia se liberó, pero olvido que estaba siendo levantada por lo que cayo. Una garra la atrapo y la bajo lentamente, las sombras se movían a su alrededor.
- "Hija de luz. Tu hogar lejos está" – dice Discord al materializarse frente de ella
- Tranquilo solo queremos ayudarte – comenta Amalthea al avanzar y tratar de hablar con él
- Ayudarme… No. Tienen que escapar. Ya mi mente la han curado… lo mejor que se puede en realidad. Pero su obra ya fue hecha yo me encargare desde aquí – le dice Discord al abrir una puerta y mostrar a Kiara del otro lado
- Espera… ¿Por qué Viribus te necesita? – pregunta Amalthea antes de entrar
- El Hijo Nocturno no es de confianza – responde al empujarla junto con su compañera
- ¿El Hijo Nocturno? – repite confundida Amalthea al avanzar hacia Kiara
Ambas se miraron y atravesaron la puerta con rapidez, ahora estaban en el salón del trono, ellas lo miraron incrédulas, estaban a cientos de metros por debajo y en un sencillo paso estaban presentes en el salón imperial más alto del castillo. Solsticio que descansaba sobre su trono se apoyó en este para ver a sus invitadas que emergieron a espaldas del trono. Los guardias alzaron lanzas y las rodearon rápidamente. Kiara trago saliva e ilumino su cuerno para crear una cortina de magia mientras que Amalthea disparaba rayos amplificados hacia los guardias.
Los Guarias imperiales saltaron y dispararon una insoluble luz que hacia explotar todo al chocar. El escudo de Kiara las defendió mientras Amalthea frenaba el rayo de magia de un guardia. Explosión tras explosión los guardias se acercaban más a ellas; Kiara protegía a su compañera mientras esta atacaba y derrotaba a los guardias. Un guardia avanzo esquivando los rayos de magia de Amalthea, con el choque de su cuerno atravesó el escudo de Kiara, seguido giro para derribarla y con su lanza ponerla contra el suelo. Amalthea intento ayudarla pero cadenas de magia la atraparon y apartaron de su amiga; ambas fueron atrapadas y levitadas por gruesas cadenas de magia. Kiara señalo las cadenas para que Amalthea viera su origen; las cadenas se arrastraban por el suelo, rodeando el trono, colgando de un casco de color amarillo suave.
- Bienvenidas chicas, a que debemos su visita – comenta Solsticio al retraer su casco y levantarse de su trono para verlas – se habían demorado – agrega al ver el reloj de pared
- ¿Sabías que estábamos aquí? – pregunta incomoda Amalthea al ver su rostro de confianza, ella colgaba de cabeza mientras las cadenas de magia se apretaban cada vez más
- Sí, después de todo es mi castillo. Qué tipo de Emperador seria si no fuera consiente de los intrusos, pero afortunadamente el par de intrusos que preveía están capturados, aunque hubiera preferido que no liberaran a Discord, su mente es inestable si escapa desatara el caos mortal sobre nosotros… y a diferencia de sus crueles intenciones – dice al avanzar hacia ellas – yo tengo a miles de ponis que proteger. No permitiré que ustedes los lastimen – agrega al verlas a ambas colgar
- Eh, ¿estas protegiendo a tus ciudadanos de nosotras? – pregunta confundida Kiara al escuchar la firmeza de sus palabras – ¡Nosotras los protegemos de usted, del tirano Emperador! –agrega fuerte y claro al verlo de cerca
- ¿Habías dicho que éramos un par? – pregunta confundida Amalthea al analizar la situación – pero nos acompañaba Viribus – agrega viendo a Kiara en busca de alguna respuesta
Solsticio mira el rostro de Kiara, su preocupada mirada y esos grises ojos reflejaban su juventud. Él miro directamente la profundidad de sus ojos, sentía que ella tenía algo importante, pero no podía hacer uso de sus poderes frente de sus guardias.
- Kiara Corpse, es un placer conocerte – comenta Solsticio al parpadear, su voz elegante hizo estremecer el cuerpo de la unicornio
- ¿Quién eres? – pregunto tímida Kiara al ver como la llamaba por su nombre sin habérselo dicho o escuchado
- Él es el Emperador, Solsticio Brillante – le comenta Amalthea al girar en sus cadenas al intentar romperlas
- ¡¿Para qué me necesitas?! – pregunta Kiara con firmeza al balancearse y acercarse al Emperador: este al ver como se acercaba la atrapo de las cadenas con su casco y la acerco a él
- Aun eres joven e inexperta… tal vez ahora no lo entiendas… y puede que nunca lo entiendas… pero yo no soy su enemigo – comenta Solsticio al iluminar su cuerno y desvanecer las cadenas de magia que las aprisionaban, él usando su magia las baja lentamente
- ¡A qué te refieres! – exclama molesta Amalthea - ¡Hemos estado en tú contra por todas tus despreciables acciones y ahora pretendes ser bueno! – agrega molesta al iluminar su cuerno y tomar una lanza con la cual lo pone contra la pared. Sus guardias la rodean de lanzas, pero ella no baja la lanza con cual ataca
- Sé lo que has escuchado… pero yo no las he ordenado – dice con firmeza al desintegrar la lanza que punzaba su garganta. Kiara miro impresionada el hechizo, y solo pensando vio que él estaba en otro nivel, uno completamente diferente al suyo
- ¿Entonces qué significa eso? – pregunta Kiara con curiosidad, se acerca con esperanzas de una respuesta
- Gracias a Máximum sé que alguien trata de asesinarme, dentro de mis filas hay un traidor. Él me ha dicho que han ejecutado a cientos en mi nombre, no puedo decir que algo anda mal o alborotaría al pueblo y lo último que necesito es que comience una batalla entre mi gente. Máximum ha hecho contacto con un tal "Rage", y aunque ustedes los Rebeldes son peligrosos, la amenaza que se acerca es mayor y no puedo permitir que mi tiempo se desperdicie con un grupo de niños que buscan matarme. Prefiero luchar con quien amenaza a mi Imperio y a mí gente – explica tranquilo Solsticio
- ¿Tal vez Viribus sepa algo al respecto? - se pregunta a sí misma Amalthea, se acerca a Kiara lentamente
- ¿Quién es Viribus? – pregunta intrigado Solsticio al escuchar ese nombre – Como dije solo he detectado a ustedes, hasta donde sé no hay nadie más abajo que Discord – agrega al revisar nuevamente el fondo del castillo con una pulsación de magia – ¡Discord! – grita al sentir su condición
[Prisión]
Viribus se liberó de las garras con su magia pero ahora se encontraba solo, en la oscuridad y a merced de Discord: garras de oro emergieron de la pared y lo aplastaron contra la pared; él utilizo un escudo burbuja para defenderse del ataque del fuego abrazador que emergía de las grietas.
- Hijo Nocturno, ¿seguirás con el plan de tus ancestros? – pregunta Discord al materializarse dentro de las sombras
- El Plan va bien, solo necesito lo que ocultas dentro de ti. Puedes dármelo o te lo sacare por la fuerza – dice firme Viribus, el paso que da hacia adelante destroza el suelo y aparta las sombras con una tenue luz blanca, sus ojos se tornan rojos al ver al Draconequus cerca
- Quisiera ver que lo intentaras – dice audaz Discord al disparar un inmenso rayo de magia que triplica su tamaño
Viribus toma una postura firme y con un golpe de su casco desvía el rayo hacia un costado: las paredes fueron destruidas y en la parte superior hubo un leve temblor en la ciudad. Él reclino sus rodillas y salto envistiendo contra Discord, rompiendo paredes mientras lo derriba y lo arroja contra el suelo mientras ilumina su cuerno y dispara un rayo de luz. Discord interpone su garra frente del rayo y atrapa la energía en su garra hasta aplastarla totalmente; se levanta de un golpe y toma al unicornio de sus cascos mientras lo azota contra las paredes: este se protege con magia, seguido hace estallar el suelo debajo de ellos; Discord lo sostiene y lleva su garra su rostro mientras ilumina la punta de sus garras, seguido dispara un tremendo rayo dorado que perfora la tierra y todo lo que está a su paso: Discord retrocede al recibir un golpe en su rostro: Viribus ladeo su cadera para emitirle una patada en su rostro para liberarse y evitar el ataque letal.
Viribus cae al vacío mientras ilumina su cuerno y agrede a Discord al estar aturdido por el golpe: este recibe el rayo y queda inmóvil contra la pared. Este aparece cañones rosados en el trayecto de Viribus con los cuales dispara ráfagas de luz que lo perforan y proyectan contra el suelo al no poder esquivarlo. Seguido toma un trozo de piedra y lo arroja hacia este: la piedra aumenta su tamaño y se trasforma en una manzana roja; Viribus esta adolorido por los cañones y cuando recibe el golpe de la manzana queda aplastado por esta: él ilumina su cuerno y la levita para salir, es entonces que Discord cae sobre la manzana aplastándolo nuevamente, este rasguña la manzana y la convierte en una bomba. El unicornio se refugia en un escudo burbuja pero la explosión lo rompe como cristal, Viribus queda suspendido en el fuego y rocas ardientes mientras que Discord se refugia en una caja musical. Cuando la explosión termina la melodía de la caja musical termina y emerge un viejo Discord que sostenía una espada azul, de empuñadura dorada y resplandor morado.
- Terminare con tu plan ahora... ¿Sabes qué es esto?, es la espada que hice para combatir a la Primavera después de que ustedes mataron a las Princesas. La Fuerza de Celestia, la Intensidad de Luna y las Esperanzas de Twilight. Esta espada las representa a las tres y serán ellas quienes terminen contigo – dice Discord al avanzar y elevar la espada sobre el cuerpo herido de Viribus, el rastro de sangre de su boca muestra que sus órganos internos fueron lastimados
- ¡Ven gran perdedor! – exclama exhausto Viribus al estar recostado en el suelo, mirando de reojo a Discord
Este desciende la espada con fuerza, pero en un resplandor: Viribus se teletrasnporta frente de él evitando el corte de la espada, un casco evitaba que levantara nuevamente la espada mientras que el otro casco reposaba sobre el pecho de Discord. La sonrisa sangrante, los ojos rojos resplandeciente hacían inmemorable olvidar el rostro de Viribus.
- Que predecible eres – comenta Viribus al descansar su cabeza junto a la de Discord: este furioso encajo sus dientes en el cuello del unicornio hasta llenar su boca de sangre
- ¡Muérete! – grita Discord al retraer la espada y atravesar de lado a lado al unicornio
- Lo mismo digo – responde Viribus al expulsar una onda de magia desde su casco: el cuerpo de Discord fue penetrado totalmente por esa breve explosión de magia, la sangre y pedazos de hueso mancharon la pared; Discord cayo sin fuerzas, ahora un enorme agujero estaba sobre su pecho, su vida ya era limitada
- ¡Miserable! – exclama Discord con sus últimas fuerzas, su corazón se detiene y las paredes y corredores caen sobre ellos lentamente
Los guardias ya habían evacuado, Viribus miro el inerte cuerpo de Discord y se acercó lentamente al orificio de su pecho, se inclinó y tomo el tesoro que escondía. Las puertas se desactivaron, los corredores se inundaron de escombros y oscuridad. Viribus miro calmado los trozos de piedra que caían junto a él, pero por más limitado que se volviera la zona él no temía.
[Salón del Trono]
Solsticio esta aterrado no podía sentir a Discord; el rostro de pánico del Emperador cambio a uno furioso al escuchar como un vórtice de magia se abría en el centro de su salón, los guardias giraron y apuntaron con sus lanzas a quien emergía con grandes heridas, sus cascos bañados en sangre ajena avanzaban tranquilos.
- Hola ¡hermanito! – dice Viribus al ver la espalda de Solsticio
- Soliloquió… - responde con voz quebrada el Emperador al darse vuelta
- ¿Viribus es tu hermano? – pregunta confundida Kiara al ver como ambos rivalizaban en miradas
- Su nombre no es Viribus… él es mi hermano mayor, Soliloquió Brillante – comenta tranquilo Solsticio al ver el rostro de ambas, ninguna sabía que era lo que ocurría – él les ha mentido
- Es cierto, ya no necesito esconder mis intenciones – dice con firmeza Soliloquió al avanzar: el tenue brillo de su cuerno hace emerger lanzas del suelo con las cuales asesina a los guardias cercanos – me han servido de mucho, en especial ustedes dos al curar la mente de Discord, yo no podía acercarme a él en ese estado, necesitaba de ustedes para sanarlo y luego asesinarlo para obtener mi premio – agrega orgulloso al caminar sobre los cuerpos muertos
- ¡Entonces vete! – exclama furiosa Solsticio, el brillo de su cuerno hace desaparecer a sus guardias y a la vez levita las lanzas de estos
- No puedo, aun. Necesito del poder de Kiara, así como tú, yo necesito de su poder para traerla con nosotros – comenta con una sonrisa fina Soliloquió al acercarse
- Pero… ¿Cómo pudiste, confiamos en ti? – pregunta rabiosa Amalthea al disparar un inmenso rayo de magia hacia él, este abre un vórtice frente de él y atrapa el rayo en su interior
- Como lo hice, fue muy simple en realidad, me tomo años buscar un grupo que pudiera enfrentar a mi hermanito y asesinar a sus queridos Capitanes – responde maliciosamente Soliloquió, mirando la expresión de su hermano al decir lo ultimo
- Mis Capitanes… ¿Qué has hecho con ellos? – pregunta molesto Solsticio al lanzar las lanzas que esquiva su hermano
- Yo no he hecho nada, pero si mande a mis compañeros a una misión suicida… después de todo también llame a las Repúblicas y les di la misma información. Espero que hayan cumplido con su misión… e incluso si mis compañeros murieran eso me asegura que tus Capitanes también murieron – explica inexpresivo Soliloquió, mira a sus amigas aterradas por su crueldad
- ¡Los mandaste a morir! - grita Kiara al escucharlo; el recuerdo de como Jonydius siempre lo dijo atraviesa su mente – Jonydius lo sabía era una trampa desde el principio – dice para sí misma, virando su vista para tomar confianza en los ojos de Amalthea
- Él siempre supo que no era de fiar, qué todo era una trampa; agradezco que lo tomaran de paranoico si lo hubieran escuchado esto sería diferente – dice entre risas Soliloquio al iluminar su cuerno y mostrar todas las veces que Jonydius les advirtió de que era una trampa
- Pero es imposible, hubiera sentido tu oscuridad… ¿por qué no la sentí? – le pregunta confundida Amalthea al ver sus rojos ojos
- La sentiste, no puedo reprimir mi naturaleza totalmente, sin embargo cuanto más reprimía mis poderes, más difícil era para mí usar magia, por lo que cada vez que te sentías insegura, sentías mi oscuridad. Además de que compartimos años juntos, es natural que te acostumbraras a ese bajo nivel de oscuridad… pero en el fondo tú lo sabías y me permitiste continuar – explica con arrogancia Soliloquió al mostrar las imágenes de ambos juntos
- ¡Tú, Me manipulaste! – exclama con lágrimas Amalthea al ver a quien enfrentaba, quien era el verdadero villano
- Manipule a muchos, no te sientas especial, solo fuiste una pieza más en este juego y como todos los demás… has cumplido con tu función… y debes ser desechada – dice con frialdad y sin rasgos de sentimientos Soliloquió
Rayos de luz negra son disparados hacia todos, Amalthea tambalea sus pasos y salta frente de sus rayos provocando una explosión de luces, su cuerpo rechaza la magia oscura por lo que no es afectada por ella; sin embargo dentro del rayo se escondía la punta de una lanza, por lo que ella cae sobre su peso al sentir como su sangre se desliza sobre su pecho.
- No olvide tu inmunidad a la oscuridad, tantos años no significaron nada pero tampoco fueron inútiles, ustedes me facilitaron el trabajo de matar a los Capitanes de mi hermanito. Honestamente yo nunca hubiera derrotado a los tres solo, y difícilmente a enfrentaría a alguno… es por eso que mande a los demás contra ellos junto con alguna Republica cercana, solo era cuestión de que murieran – dice confiado Soliloquió al apartar el humo con su magia
- Confiamos en ti – comenta entristecida Kiara al auxiliar a su amiga y curarla, sus lágrimas brotan al ver la penetrante imagen de su líder
- Necesito que se vayan, yo enfrentare a mi hermano – comenta Solsticio, este miraba atentamente los movimientos de su hermano, analizando su alrededor – No eres rival para él – agrega dirigiéndose a Kiara
- ¡Pero te podría matar! – grita entre llantos al ver como Amalthea se desmallaba ligeramente al sanar sus heridas internas, la herida de su corazón la agoto
- Tranquila hay una razón por la cual soy Emperador – le dice confiado Solsticio al abrir un vórtice de luz – Ese vórtice es especial, te llevara a donde quiera ir tu corazón… vayan con sus amigos y díganles la verdad – agrega al levantarlas a ambas y llevarlas al vórtice; una vez que lo atravesaron lo cerró
- Me asombra que aun puedas hacer vórtices – comenta Soliloquió al ver como su hermano salvaba a ambas unicornios
- ¿Qué quieres lograr con esto? – pregunta Solsticio, su cuerno se mantiene alerta por cualquier ataque, sus ojos negros reflejan a su hermano
- Quiero el poder prometido por nuestra maestra. Ya tengo al Espacio de mi parte, solo resta Tiempo y romper el hechizo que conjuraste para proteger este mundo. Tus Capitanes interferían en mi camino, es por eso que no espero que vuelvan – dice con una sonrisa y malicia horrible
Solsticio miro en el horizonte una estruendosa explosión que le hizo helar su sangre: bajo la mirada para saber si era cierto pero no pudo ver nada, algo interfiere en su visión. Cuando eleva la vista mira a su hermano, su ojo derecho portaba una espiral; Soliloquió miro la ardida mirada de su hermano menor, la espiral de su ojo derecho le hacía imposible saber que era lo que ocurriría.
- Fue por eso, que no pude verte, hacías uso de tu ojo del mañana – comenta Solsticio al ver como su hermano le sonreía
Soliloquió ilumino su cuerno e hizo caer el techo sobre su hermano; este lo desintegro con un resplandor seguido disparo un ardiente rayo de magia que choco contra el de su hermano. Ambos desactivaron su ojo y se enfrentaron; corrieron hacia el otro chocando sus cabezas al impactarse, en un rápido giro disparaban rayos de magia que destruían el salón del trono hasta lanzar escombros sobre las casas, los guardias las atrapaban y evitaban que los civiles fueran heridos al evacuar las zonas cercanas, los ponis de abajo miraban asombrados las explosiones y el retumbar de los choques de magia, nunca habían visto a su Emperador luchar.
El salón del trono se incinero después de recibir un rayo de Solsticio, la imagen de como dos hermanos se enfrentaban atrajo la atención de muchos. Soliloquió disparaba rayos de magias y fragmentos de roca mientras su hermano las frenaba y disparaba pequeños pero letales golpes que esquivaba rápidamente. Solsticio solo tenía que acertar un golpe y terminaría con él pero sus agiles movimientos le dificultaban verlo; Soliloquió impacto el suelo haciendo volar a su hermano, ya en el aire con una teletransportación se acercó y lo golpeo para luego arrojarlo hacia el suelo del castillo, los espectadores se horrorizaron al ver parpadear la barrera de magia que protegía el Imperio. Solsticio era golpeado de lado a lado con cascos recubiertos en magia mientras descendían por los pisos del castillo: este no podía concentrarse, si bajaba el escudo las Repúblicas lanzaría misiles hacia la ciudad y miles morirían, no podía ni considerar eso, por lo que generó una explosión sobre su pecho para quitarse de encima a su hermano; su corazón latía fuertemente al girar sobre el fuego y patear con sus patas traseras a su hermano y lanzarlo solo un poco sobre él, seguido girar y disparar un único rayo que lo envolvió en energía totalmente. Solsticio suspiro aliviado al ver el cumulo de humo sobre él, se levantó lentamente pero fue arrojado hacia el cielo por la magia de Soliloquió, este logro sobrevivir y con toda su fuerza lo tomo y lo regreso a la superficie.
Solsticio cayó nuevamente sobre el suelo de su salón del trono cansado, esos golpes si lo habían lastimado. Un resplandor hizo presente a Soliloquió que cayó sobre él emitiendo una patada sobre su cabeza, seguida de un rayo que lo arrastro por el suelo. Solsticio está cansado, no había descansado en mucho tiempo; su hermano se acercó herido, el brillo de su cuerno invoco el arma de Discord, una espada.
- ¡La Espada de la Discordia! – exclama Solsticio al escupir sangre al levantarse - ¿tienes algo en mente para ella? – le pregunta sarcástico al ponerse firme y escupir un poco de sangre
- Te cortare la cabeza con el poder de tus amadas Princesas – responde enérgico Soliloquió al empuñar la espada con su magia
- Es inútil que intentes derrotarme – dice firmemente Solsticio al cubrirse con su magia la cual acariciaba el cielo al cargarse, sus ojos negros resplandecían al sonreír – No hay forma de que me derrotes por qué… - decía firme hasta quebrarse y caer sobre sus cascos, un agudo y estruendoso grito opaco los misiles que chocaban contra el escudo de la ciudad
En lo lejano, todas las Repúblicas recibieron el mensaje de atacar el Imperio cuando su escudo parpadeara, y cuando lo vieron ser debilitado y casi desaparecer, abrieron fuego hasta llenar el cielo de misiles y cubrir la ciudad con fuego y explosiones. Solsticio contuvo con su poder las enormes explosiones, eran tantas que rompieron el escudo, él generaba un nuevo escudo y resistió hasta que lo atravesaron nuevamente, seguido genero un nuevo escudo; Solsticio gastaba mucha magia la cubrir el Imperio entero con su magia con un escudo cada vez más resistente: su mente estaba cansada, lo único que pudo ver mientras resistía el ataque era a su hermano que se acercaba con la espada. Soliloquió alzo la espada lo más que pudo y la hizo caer sobre el cuello de su hermano, sin embargo, los escudos no bajaron y la espada no toco el cuello de Solsticio.
- Las Princesas no me mataran – dice orgulloso Solsticio al levantarse y derribar a su hermano mayor con un juego de cascos, seguido lo levanta con su magia – no puedo decir lo mismo de ti – agrega al quitarle la espada y arrojarla contra este, los ojos negros se tornaron azules brillantes al lanzar la espada
Soliloquio, se impresiono y se convirtió en humos para escapar de su hermano, su nivel de magia esta sobre él suyo. El castillo ha quedado convertido en escombros, el escudo resistió hasta que los misiles cedieron, Solsticio se acercó a la orilla de su castillo y miro a todos los que emergían de sus casas alegres de verlo a salvo. La sangre sobre su cuerpo solo es visibles para los guardias en entras después de todo el escándalo, acompañados de los enfermeros que comienzan a tratar las heridas de su Emperador, el cual se acercaba a su trono para descansar y reflexionar sobre lo que será de mañana: con un casco termina de bajar el sol y con el otro termina de alzar la luna, su respiración es agitada pero no es el peor estado en que lo han visto sus enfermeros.
[Cuartel Secreto]
En medio de la sala un vórtice ajeno se abre de donde emergen Kiara y Amalthea, ambas se miran entristecidas al saber que tenían que decirles la verdad a sus compañeros, que Viribus los había engañado para hacer el trabajo sucio. Sin embargo al ver a sus compañeros vieron que ninguno estaba listo para saberlo, sus heridas eran graves, y si ellas no hubieran llegado abrían muerto en algunas horas. Los que estaban en mejor estado ayudaron a llevar a los heridos a las habitaciones donde ellas los atenderían.
- Jonydius… - dijo nerviosa Kiara al verlo, su rostro entristecido le daba mala imagen a lo que diría – tenías razón, Viribus los mando a misiones suicidas para que murieran en estas… nos manipulo para enfrentar a su hermano – agrega tímida de lo que dijeran todos
- Nos engañó a todos, ni siquiera se llama Viribus, su verdadero nombre es Soliloquió, y es el hermano mayor del Emperador, nos manipulo para enfrentarlo – dice confiada Amalthea al tratar las heridas de todos
- ¡Él es el conspirador que busca matar a Solsticio! – grita Stellar al recordar lo que les dijo Máximum antes de separarse
- Es imposible, a nosotros nos atacó una de las Repúblicas, Máximum nos ayudó a combatirla y gracias a su ayuda estamos con vida – comenta a dolorido por el veneno Comet, el veneno era tan impredecible que parecía irse para luego regresar más dolorosamente
- ¿Qué intentaba lograr en realidad? – les pregunta Silver Shield a ambas al ser las únicas que saben la verdad ahora
- Nos mandó a morir – dice con furia Kiara – además él fue quien alerto a las Repúblicas para que estuvieran en el mismo momento – añade disgustada
- Eso tendría sentido – dice cansado Inkstory en su cama – era improbable que nos encontráramos con un Capitán y una Republica al mismo tiempo, tenía que ser arreglado – agrega al pensarlo
- Y por su culpa, Sebastián tuvo que sacrificarse – dice entristecida Moonlight al ver su cama vacía
- ¿Qué fue lo que ocurrió? – pregunta confundida Amalthea al escucharla
- Nos enfrentamos a la Capitana Amore, y nos sometió, Sebastián se sacrificó para que pudiéramos escapar… y el resultado fue una explosión que fulmino a ambos – responde seria Moonlight al recordar lo ocurrido
- Aprecio mucho su sacrificio, La Capitana Amore era demasiado fuerte para nosotros, e incluso para mí – dice humildemente Avalon al acercarse
- Sabía que él tramaba algo – comenta orgulloso Jonydius - ¿Y qué planea? – pregunta nervioso al no saber en realidad que era, él solo sabía que era malo
- Hasta donde se nos intentó matar, junto a los Capitanes – responde Hope Light al moverse en su cama y ser curado lentamente por la magia de ambas unicornios
- Tendremos que esperar a saber más, por el momento el Imperio ya no es un enemigo – dice Stellar al imaginar lo mejor – Amalthea… hay algo que tengo que mostrarte – agrega nerviosa al imaginar la respuesta de su amiga
Ambas avanzaron por los corredores, Stellar estaba nerviosa por lo que le iba a decir. Amalthea vio que se dirigían a su habitación, las sospechas se incrementaban.
- Veras… – dice nerviosa al abrir la puerta y mostrarle su cama desarreglada
- La arreglaran ahora – comenta molesta sutilmente Amalthea al ver el interior de su dormitorio, sin embargo su furia se reduce al acercarse y ver que una pequeña unicornio dormía bajo de sus sabanas
- Ella es Brote… es la hermana menor de la Capitana Flor –agrega tímidamente Stellar al ver el rostro de asombro de Amalthea
- ¡Es muy linda! – dice suavemente al verla – Y que con ella… ¿ahora somos guardería? – se corrige nerviosa Amalthea
- No… pero cuidaremos de ella, el equipo de Silver Shield dice que Flor fue derrotada por las fuerzas de la Republica y una avalancha le hizo de tumba… Brote está sola desde ahora, es por eso que nos ofrecimos para ser su familia – responde sería Stellas, ella sabía que Amalthea tenía un grado jerárquico superior por lo que tenía que hablar fuerte ante ella
- Muy bien, algo más veo que el equipo de Rage, ¿ha vuelto, pero y él? – pregunta Amalthea al cerrar la puerta de su habitación
- Su equipo informa que mientras escapaban el vórtice se volvió inestable y fue consumido por un vórtice blanco; hasta el momento está desaparecido – informa con firmeza Stellar
- Un vórtice blanco dices… nosotras regresamos por un vórtice similar… si ese vórtice funciona igual, el ira a donde su corazón quiera estar…. – las memorias de como ella bloqueo sus recuerdos sobre los sentimientos hacia Flor le dan una corazonada – Él tenía la máquina de vórtices… volverá – agrega confiada al retirarse y regresar a curar a los demás, no podía dejar sola a Kiara, su magia aun es inexperta.
Después de varios minutos, como si fuera profetizado un vórtice se abrió en su hogar, por el cual emergió Rage acompañado de Flor, sus amigos estaban entristecidos por la pérdida de uno de sus amigos y por la revelación de Amlathea y Kiara. Tomaron a ambos y los recostaron sobre las camas vacías, la de Sebastián y la de "Viribus". Amalthea y Kiara trataron completamente las heridas de ambos debido a que eran los únicos que no habían sido atendidos: Amalthea sanaba los tejidos del cuerpo de Flor mientras Kiara removía el metal roto y unía los vasos sanguíneos rotos. Ambas lograron salvar la vida de sus amigos, pero la memoria de lo que habían perdido les hacía sentir una victoria vacía, incluso cuando miraban a los tres alicornios que conversaban entre ellos.
[Castillo Equinoccio]
Después de una conversación con su hermano, Solsticio restauro la firmeza del escudo, utilizando la luz de la luna cuido de su pueblo mientras buscaba el escondite de su hermano, su salud ya era estable pero eso no significaba que estuviera bien, sus poderes siempre están en funcionamiento por lo que su mente siempre estaba ocupada. Ver la Espada de la Discordia le hizo pensar en su hermano y en el error que cometieron en el pasado. Este tomo la espada y la teletransporto hacia su habitación secreta donde se encontraban los cuernos; una vez hecho esto descanso sobre su trono mientras busca nuevamente con la luz lunar.
- Me alegra verte – dijo al ver algo que le hizo sonreír. Gracias a su luz de la luna encontró algo más valioso
- Solsticio ¿estás bien? – se escucha en la oscuridad de la destruida sala imperial
- Sí Luna, gracias por preguntar – responde Solsticio al desactivar su visión lunar y ver que la princesa se manifestaba tenuemente sobre los rayos de luna
- Casi pierdes la cabeza hoy – dice Twilight al manifestarse a su lado
- Deberías descansar, mañana será un nuevo día – comenta Celestia al emerger de los rayos de luz
- De acuerdo – responde Solsticio bostezando y retirándose hacia su dormitorio, las princesas se desvanecieron con una mirada de satisfacción al verlo irse a descansar
Y eso fue todo, los eventos que ocurrieron en un día marcaron el transcurso de la historia. Aun no ha empeorado lo suficiente y lo que sigue es peor.
Espero nuevamente que les haya gustado, agradezco a quienes me dejan un comentario, me gusta leerlos (jeje) e invito a dejar uno. Ademas de invitarlos a seguirme por las diversas paginas. Debo recalcar que gracias a ustedes lectores yo escribo; y porque se qué es "Especial" dejare que ella de los avances:
"Hola, soy Flor Silvestre y he venido a acompañarlos para dar los avances de los siguientes Capítulos: Como verán las cosas están mal y parece que van a empeorar debido a qué él ya nos ha rebelado su identidad, es un miserable al hacer eso... bueno continuando, mi despertar esta cerca, junto con la visita de alguien muy importante, sin embargo lo más estremecedor será cuando El Invierno se presente y confronte a la Primavera... Ahora que lo pienso el guión no dice nada de qué es en realidad... Verán malas intenciones seguidas de algo revelador"
