Naruto y todos sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto, la historia aqui plasmada en cambo, es de mi complete autoría.

ROOMIES

TODOS TIENEN ALGO QUE OCULTAR

Cuando escucho el timbre lo primero que pensó era que seguramente Menma había olvidado sus llaves, no le paso por la mente que la persona del otro lado de la puerta fuese precisamente Jiraiya. Ahora estaba sentado en la mesa con él, fingiendo interés en el fondo de su taza de té, jugaba con el borde astillado de la misma.

"Tengo tiempo – dijo el mayor interrumpiendo el silencio – podemos continuar así toda la noche si lo deseas"

Orochimaru ni si quiera se inmuto.

"Hasta Menma me lo ha perdonado – exclamo en su defensa – tu deberías ser igual de razonable"

El azabache no estaba dispuesto a cooperar en los mínimo, el otro por su parte debería darse por bien servido debido a que no le había corrido antes, claro que el moreno intento estrellarle la puerta en la cara cuando lo vio en el portal, pero pareció recordar que era un hombre maduro. En ese momento no se comportaba como uno.

"Orochimaru, el chico tenía derecho, él debía saber de dónde venía – suspiro y recargo su peso en el respaldo de la silla – Menma no es más un pequeño, ni un adolescente, no podrías protegerlo del mundo atándolo a tus piernas…"

"Estaba funcionando hasta que lo usaste para expiar tus culpas" Le recrimino.

"Mis culpas dices – sonrió con dolor – no estaba intentando hacer eso… ¿realmente crees que le haría daño al chico solo para sentirme mejor conmigo mismo?"

Orochimaru le miro con un deje de rencor, toda la respuesta la tenía en la mirada.

"Sé que pase totalmente del chico cuando más necesito de una familia, sé que tu pretendías que juntos llenáramos el vacío que dejo su madre y Minato, pero…"

"¿Llenar el vacío? Jiraiya yo nunca te pide sustituir a nadie, no quería que ocupases un lugar que no te correspondía… si yo saque a Menma del infierno que vivía no era para traerlo al polo norte, esa mujer es un demonio, pudo matarle con las golpizas que le daba ¡lo hubiese logrado si aquel no hubiera intervenido, yo!" En un momento estaba de pie y dio un puñetazo a la mesa derrumbando su taza de te.

"No puedes seguir guardándome rencor por aquello"

"Pues lo hago y lo hago con todas mis fuerzas – dijo conteniendo el enojo – ¿sabes que pasaba por mi mente mientras le llevaba en el asiento trasero con aquella hemorragia tan tremenda? Jiraiya, iba a perderlo, permití que Minato y tú le mintiesen a Kushina, que dejara ahí al niño luego de que ella descubriera su procedencia pero no podía permitirme quedarme de brazos cruzados luego de saber que lo golpeaba"

"Es solo una mujer herida… la culpa no es de ella"

"No, no lo es, pero tampoco lo era de Menma – se sentó de nuevo – yo no sé por qué Menma encontró dentro de sí, la nobleza para perdonarte o perdonar a su padre, pero puedes irte resignando a que yo no lo hare…"

"¿Es todo por Menma?"

"¿No lo entiendes Jiraiya? Nunca ha sido por Menma, no se trata de que tú y Minato le condenasen a vivir bajo el yugo de Kushina, no es para nada sobre eso…"

"¿Entonces?"

"Ese chico y todo lo que paso, que nunca debió suceder, todo eso es algo que él ha superado a su manera…"

"Si, emborrachándose y yendo de busca pleitos cada noche"

"El cómo lo resuelve no es tu problema, no cuando el solo necesito un poco de compasión de tu parte y tu simplemente le miraste como un mueble más en casa, por más de 6 años… Jiraiya se trata de ti y de mi… este asunto con Menma solo me hiso ver más allá"

"¿De que estas hablando?"

"De nosotros – se quitó la argolla de matrimonio, dejando ver la clara huella de la marca que dejo su uso por aquellos años al lado de Jiraiya – de que quiero que tome cada uno su propio camino, quiero el divorcio"

Directo y sin escalas, lo que Jiraiya quería de esa platica era calmar las cosas, quizá dejar un par de cabos pero calmar la marea de momento, no espero encontrarse con un tifón, ni que este le arrastrara lejos, tan lejos y lo dejara tan perdido como las palabras del moreno. El azabache dejo el anillo frente a la taza de té de Jiraiya, aun intacta. Orochimaru se paró en busca de un trapo y seco el líquido que derramo minutos antes, deteniéndose solo para mirar la fisura en la taza, ahora era más larga.

"¿Realmente es eso lo que quieres?" Pregunto tomando la mano que sostenía la taza medio rota.

"Lo que realmente quisiera es que me hicieras ver dentro de mí una razón para perdonarte, como lograste con Menma, pero la verdad es que no es que no pueda… si no que yo realmente no quiero perdonarte"

"Orochimaru…"

"Acordaremos lo que quieras, firmare lo que me pidas, solamente hazme fácil el tramite…"

"No es por Menma, tampoco es que tengas esos problemas para perdonarme de los que hablas – le miro con atención sin soltar su mano, esta estaba helada y se sentía el sudor en la palma – aquí hay algo más que no quieres decirme… y no firmare ningún puto papel hasta saberlo"

Dicho lo último, salió de ahí en segundos. Solo se quedó Orochimaru en la cocina, de pie junto a la mesa con un trapo en una mano y el corazón en la otra. Jiraiya no toma la argolla del menor, se limitó a las últimas palabras y salió del lugar, escucho un auto arrancar y de nuevo el silencio de aquel departamento. Orochimaru se sentó donde estaba al principio, la taza resbalo al borde de la mesa y colisiono contra el suelo de madera.

*.*.*.*.*.*.*.*

Minato tenía más de 40 minutos en la línea de teléfono, Fugaku hacia su parte en el computador, por las ventanas del despacho se asomaba ya la media luna de aquella noche de julio y el ambiente no podía estar más tenso. El Uchiha solo podía pensar de cuantas maneras podría darle aquella noticia a su mujer antes de que ella colapsara, negándose a la idea de verle llevar a cabo ese plan, se sobo las sienes intercambiando una mirada de circunstancia con Minato. El Namikaze no se hallaba en una mejor situación con respecto al tema, pero lo cierto es que no había marcha atrás y con o sin el consentimiento de su mujer, el iría a por todo con el plan. Había fallos, en eso trabajaba, por ello llevaba media hora en la línea esperando ser comunicado con el alto mando. Ciertamente el plan de esos dos hombres necesitaba afinarse y tomando en cuenta que les diesen o no el permiso, aún existía el hecho de que ya no eran un par de jóvenes mozos. Minato rosaba los 45 y Fugaku los había alcanzado hace poco.

Fugaku mando el último correo y se levantó de la silla, sintiendo un pequeño tirón en el talón por la forma brusca de interrumpir el reposo, negando a la vez con la cabeza y un gesto de desaprobación. No, Fugaku Uchiha no tenía más la condición de aquel elemento elite de la fuerza policial, el que hubiese sido la mente detrás del mejor escuadrón anti narcóticos, era ahora sin duda solo un vejete con cara dura. Fue hasta la ventana recargándose en el marco, observo aquel patio, las flores a las que Mikoto dedicaba al menos dos horas de jardinería diarias y los pastizales donde se suponía que un día sus nietos usaran como patio de juegos, Alemania era un lugar enorme y esa casona no podía ser más segura, pero no podía fingir que esos muros protegerían por siempre a su amada y delicada esposa o que el supuesto anonimato, elementos de las fuerza secreta y varios kilómetros de distancia con sus hijos les mantendría a salvo. Era un Uchiha ¡Por Dios! Se negaba totalmente a vivir un solo día mas temiendo por la vida de su familia, cuando paso muchos años lejos de casa con la sola intención de hacer del mundo un lugar seguro para sus dos varones y aquella hermosa esposa. Fugaku Uchiha no viviría condenado por hacer lo correcto y tampoco se perdería un segundo más de participación en su propia familia por mantenerlos alejados.

Minato había sido atendido, ahora estaba al teléfono con el alto mando, si bien el rubio tenia buenos años retirado, su apellido aun tenia peso dentro de la fuerza, apenas fue atendido por Sarutobi le informo sobre sus intenciones y de no ser porque confiaba en que contaba con el respeto y aprecio del jefe, habría temido ser arrestado cuando le comunico que con o sin apoyo llevaría a cabo el plan. No quería cometer desacato a la ley, pero tampoco quería someter a su esposa a un día más temiendo por la vida de Naruto, Naruko o la suya propia. Bastante le había hecho sufrir antes con otros fallos como para agregar una muerte a la lista, o dos… o tres, aunque sabía que si alguien estaba a salvo de toda esa mierda, era Menma. Se lamentó por dentro convenciéndose que una cosa buena podía resultar de su distanciamiento con el moreno. Nadie sabía que le honorable juez Namikaze tuvo un bastardo viviendo en casa.

Desde que Fugaku y Minato se integraron a la academia de fuerzas policiales, destacaron del resto por un gran margen, tuvieron una muy buena posición dentro antes de graduarse y apenas concluyo la ceremonia: fueron reclutados por el servicio secreto. Sarutobi les reconoció como elite y les deslindo de un trabajo tan inferior como lo era atrapar vulgares ladrones o patrullar un vecindario, ese hombre vio en ellos un potencial tremendo que no se podía desperdiciar de aquella manera. Fugaku con un adolescente en casa, un recién nacido y una hermosa esposa, no podía concebir la idea de perderse un segundo de aquella familia pero tampoco podía ignorar su sentido del deber y el orgullo que le causaba poder crear un mundo mejor para su prodigioso primogénito y para el seguramente brillante hijo menor. Minato por su parte se estaba llevando una buena serie de malas rachas, una con Kushina su mujer y otra con la chica que tenía como amante, no soportaba pasar un segundo más escondiendo su amor por la madre de Menma y manteniéndole en la sombra como una vulgar querida, pero tampoco podía ignorar el hecho de que había desposado a Kushina Uzumaki por algo más que su apellido e influencias. Con ambas en cinta y a unas semanas de hacerle padre de varones, lo suyo consistía en cualquier cosa, menos estar cerca de ambas chicas y sentirse una mierda por dentro por saber lo que les hacía.

Minato y Fugaku requirieron de menos de un año dentro de la fuerza para poner peso sobre sus nombres y hacerse de poder dentro de la corporación entera, logrando luego de su primer año: emprender el primer operativo masivo anti narcótico en todo Japón. Fugaku no pudo asistir a la ceremonia de graduación de Itachi ni verlo obtener honores por ser el mejor de la academia, o estar en el nacimiento de Sasuke. Pero logro llevar a 3 de los más buscados de la nación nipona a juicio. Minato no pudo estar mucho tiempo con Kushina cuando Naruto nació, a la par de Menma y mucho menor pudo darse el lujo de llorar a la madre del azabache o colmar de mimos a sus recién llegados hijos, pero llevo a prisión a esos 3 hombres con la ayuda de Fugaku.

Como en aquel entonces, como cuando solo tenían 25 y 26 años respectivamente, pudieron sonreírse el uno al otro con complicidad, empeñados en retomar lo que empezaron, la tarea que les tomo 11 años enteros y tuvo sus frutos. Era hora de regresar al trabajo y con o sin longevidad, reintegrarse a la acción.

"Gracias Sarutobi-sensei" Se despidió y dejo el teléfono, tomo su lugar al lado de su viejo amigo y camarada.

"Tenemos el permiso" Concluyo Fugaku aun viendo por la ventana.

"Y dos escuadrones completos, de elite a nuestra disposición" confirmo.

"No será fácil"

"Habrá bajas"

"Regresaremos a la tarea de dar malas noticias a viudas y huérfanos" Recordó la peor parte de sus años formando parte de la fuerza.

"Quizá no regresemos"

"No, vamos a regresar – dijo sin titubeos – me niego a arriesgar el trasero y aun así no ver a mis nietos nacer"

"Cuida esa boca Uchiha, aún falta la peor parte – dijo señalando al jardín, donde sus esposas caminaban platicando de algo que seguramente les hacía gracia – aún falta lo más temible de todo el plan"

A Fugaku le resbalo una gota de sudor en la frente azulada por el pánico repentino. Delicada, hermosa, dulce y pasiva eran palabras que usaba el mundo para hablar de su mujer, pero tras puertas nadie sabía que de pasiva no tenía un ápice, informarle a Mikoto que regresaría al trabajo donde estuvo a dos pasos de la muerte en más de una ocasión, no la haría feliz. Ni hablar de Kushina, Minato temía más por la reacción de su explosiva mujer que todas esas ocasiones en las que atravesó un campo de tiroteo.

"¿Crees que debamos esperar a mañana para decirles? – Fugaku le miro con burla, casi tanta como la que Sasuke siempre mostraba cuando retaba a Naruto – no es que tenga miedo o algo jeje pero cariño regresare al servicio secreto para proteger a los niños y a ti, así que probablemente muera pero es porque los amo no es algo que mi esposa se tomara muy bien"

Fugaku no pudo burlarse y menos cuando vio la maestría con la que su mujer manejaba las herramientas de jardinería, mostrándole a Kushina.

"Sería lo más correcto" Admitió con un leve temor por dentro.

*.*.*.*.*.*.*.*

No había otro ruido aparte de los cubiertos y una pluma volando sobre el papel, Hinata tenía la frente azul, pero no era para nada por su anterior colapso, si hasta convenció a las chicas de que la dejaran cenar en el comedor por que se sentía mejor, sino más bien porque temía cuando la venita en la frente de Ino estallara o la molestia de Sakura se enfocara en algo más que doblar aquel cubiertos. No era para menos, tenían más de 10 minutos cenando y el nuevo inquilino les observaba fijamente desde la sala, haciendo lo que sea que pretendía, escribiendo en su libreta.

"¿Qué tal fue hoy tu sesión Ino-chan?" Pregunto con una sonrisa Hinata.

"Lo mismo de siempre" Respondió un poco más animada.

"¿Y las entrevistas?" Pregunto a Sakura.

"Igual" Respondió la pelirrosa dándole tregua al tenedor.

El ambiente paso de tenso a depresivo, pero si algo sabia Hinata era cambiar el humor de las personas, sonrió con emoción y tomo la mano de Sakura.

"Pues yo tengo buenas noticias – se puso de pie y fue al corredor, regresando con un papelito en mano – hoy han llamado temprano, quise entregártelo antes pero las he tenido ocupadas atendiéndome" Dijo con pena.

Sakura tomo el papel, en él había un nombre, una dirección y un numero de teléfono con la perfecta caligrafía de Hinata. Aquello alegro totalmente a la pelirrosa iluminando su rostro y con la exclamación de victoria de su alter ego interior.

"Ha dicho que te esperan mañana a primera hora en esa dirección"

"¿Un empleo? – Ino parpadeo confundida – ¿Conseguiste un empleo?"

La chica afirmo y entonces las tres se pararon de la mesa a dar brinquitos de felicidad por la cocina y gritar como festejo por la oportunidad de Sakura, Hinata empezaba a sentirse aliviada, cuando todas notaron que Sai les miraba más y escribía aún más rápido sobre su libreta.

"Yo lo mato" Pidió Sakura encaminándose hacia el chico.

Hinata se adelantó y se inclinó al lado del chico, extendiendo una mano, evitando así el avance de Sakura y sus intenciones totalmente homicidas.

"Hinata" Se presentó con pena.

"Sai" Le respondió sin estrechar la mano y con una sonrisa muy extraña.

"Etto… Sai-kun, no es muy educado mirar así a las personas"

"Tampoco lo es presentarte sin apellido – le sonrió hablando más bajo – pero por tratarse de la princesa Hyuga, lo dejare pasar"

Hinata retrocedió dos pasos inmediatamente, con una mirada de alarme, la escondía antes de que Sakura o Ino le preguntaran la razón, Sai se puso de pie cerrando su misteriosa libreta y regresando a la habitación de los chicos, pero se detuvo justo al lado de la chica y le sonrió de nuevo con aquella sonrisa que la Hyuga solo supo identificar como falsa.

"Eres más hermosa de lo que leí" Y se retiró.

Hinata hubiese enrojecido hasta la medula de no ser porque dentro de su pecho se instaló un miedo y una incertidumbre terrible. Repitió los ejercicios de relajación que practicaba día con día, para poder encarar a sus amigas con una sonrisa.

"¿Le has dicho que tu apellido es Yamanaka?" Quiso cerciorarse Ino.

La chica asintió.

"Hinata-chan – Sakura le tomo el hombro – ¿Qué te ha dicho?"

Hinata negó, callada y se fue corriendo a la habitación con sus amigas tras ella, fue más rápida y consiguió encerrarse en el baño antes de que alguna detuviera la puerta, pero no corrió la misma suerte con el otro seguro: Sai entro por la puerta de la habitación de los chicos y le tapó la boca antes de que gritara, haciéndole una seña para que entendiera que no le haría daño pero que no debía gritar.

"¡Hinata! ¡Hinata abre!" Gritaba Sakura frenéticamente.

Sai soltó a Hinata, el pecho de la chica subía y bajaba con agitación, espero expectante por lo que el chico quisiera decirle, porque era obvio que su estancia ahí y el pleno conocimiento de su verdadero nombre no eran meras coincidencias.

"Necesito que me prestes atención – dijo serio, la chica asintió – diles algo que las calme y las aleje de la puerta, para que pueda hablarte"

"¡Hina! ¡Hinata por favor déjanos entrar!" Grito Ino.

"E-estoy b-bien chicas – Hinata se tapó la boca, hacía años que supero el problema de tartamudeo y la intimidación el miedo y la presencia que imponía ese chico la estaban haciendo recaer – solo necesito un momento… h-ha sido l-la so-pa…"

Escucharon a Sakura e Ino discutir por aquello.

"Hina ¿cariño, está todo bien?"

"Si, solo… solo necesito… unos minutos" Logro decir.

"Estaremos en la terraza" Dijo la pelirrosa alejándose con el ruido de los pasos de Ino, tras ella.

Sai sonrió con suficiencia, haciendo la mímica de aplausos para la actuación de Hinata, ella se recargo de espaldas en la puerta donde antes estaban tocando sus amigas, el moreno por su parte se sentó en el borde de la bañera mirándole de esa manera escudriñadora y amenazante.

"Oh Hinata-sama – le llamo haciendo que la piel de la chica se erizara – crei que usted había superado ese problema del habla a los 12 años"

"Y-yo…"

"Debo actualizar mis informes – medito en voz baja y regreso su mirada a la chica – bueno, debo decir que sus medidas y rostro están dentro de los estándares que la naturaleza y sociedad suponen como ideales pero hay algo que no me queda claro y esperaba que usted me lo aclare" Le entrego un papel doblado.

La chica miro el papel, luego al chico, él se lo extendió y ella lo tomo, su rostro palideció aún más.

"Hágalo de nuevo – pidió Sai, acercándose a centímetros de su rostro, la chica enrojeció totalmente – ¡Por Dios!" Exclamo extasiado.

La chica tenía los ojos como platos, el rostro enrojecido, la boca entre abierta y su pecho subiendo y bajando a punto de un colapso nervioso. Sai tomo un mechón del pelo de la chica y lo coloco metódicamente tras su oreja derecha, repasando mentalmente los pasos que leyó en una revista, entonces la hubo: otra reacción. Hinata dejó de respirar un par de segundos.

"Debo decir, que es usted un ser fascinante" Dijo casi a punto de un clímax, Hinata volvió a respirar cuando él se alejó.

Sai lucia realmente complacido.

"Debo decir que me intriga conocer que otras reacciones puedo hacer surgir en usted Hinata-sama – ahí, de nuevo ese apelativo con el que hace tiempo nadie le llamaba – pero realmente me gustaría que me aclare eso" Señalo el papel.

Hinata lo desdoblo con dedos temblorosos, Sai prácticamente estaba por babear con aquel placer malsano brillando en sus ojos.

"15 millones – leyó la chica, mas pálida, si se podía – 15 millones por mi…"

"Han subido esa oferta hace 6 horas – le informo – debo decir que mi tarea aquí no tiene para nada, algo que ver contigo o los millones que representas, pero lo que me tiene más sorprendido es que en sí, eres lo que se dice bella y también provienes de un muy rico y prodigioso clan, pero no me explico que haces tú aquí y con esas chicas…"

"Son mis amigas" dijo sintiendo crecer el temor.

"No sabes cuánto se de ti – dijo divertido – no creo que tenga mucho caso ocultártelo así que te lo contare: yo estoy aquí para cuidar de Naruto-kun y Sasuke, soy del servicio secreto, la fuerza de elite y tu mi querida Hinata-sama eres la heredera del cabecilla más buscado dentro de toda la mafia Nipona"

Hinata trago en seco, temiendo que ese fuere el momento, poco importaba porque o de quien estaba protegiendo el chico a Naruto y Sasuke, porque si el sabia de ella y el precio que había sobre su cabeza, no tardaría en estar muerta o peor, de regreso en casa con su padre y el clan listos para enviarla a su destino.

"Tu familia no ha dado aviso de tu huida de casa, la información de tu desaparición se ha filtrado hace apenas unas horas, por el medio día quiero decir y quiero mencionar que cuando he visto que la princesita Hyuga estaba bajo el mismo techo que yo no deje de darle vueltas a todo el asunto y el cómo mejoraría mi reputación dentro de la fuerza si te llevo frente a la ley para atraer a tu padre"

Hinata quería contener las lágrimas, pero estas no cedían. Sai se acercó precipitadamente a ella hasta quedar a menos de dos centímetros de la menor, esta siguió llorando.

"No lo hare, así que tranquila – le seco una lagrima y luego la lamio, observo meramente fascinado la piel erizándose en el pecho el rostro y los brazos descubiertos de Hinata – no voy a entregarte, ni a mi gente ni a los Yakuza… pero, tienes que decirme todo lo que tengas en conocimiento sobre tu clan, tu clan, tu padre y sus sucios negocios"

Hinata ya no cabía de tantas emociones: el miedo, los nervios, la vergüenza de verse descubierta y la contrariedad entre salvarse de su padre o mandarlo ella misma a la cárcel.

"Tienes que decirme cuales son los planes de tu familia – dijo, se agacho, levanto un mosaico del piso del baño y saco una bolsa de plástico con el móvil de Hinata dentro – no basta con quitarle la batería" Dijo mientras desarmaba con sus propias manos el móvil y quitaba la etiqueta de la pila.

Hinata había encontrado ese escondite hacía apenas unos días, creyó que nadie lo conocía.

"Con esto – le mostro una curiosa estampilla bajo la etiqueta de la pila – pueden encontrarte donde sea con apenas unos días de trabajo" Saco un encendedor y quemo la estampilla.

"Un chip de localización" Concluyo Hinata.

"No tan sofisticado, pero conoces el concepto – termino de quemarlo – ahora bien, puedes empezar por decirme donde reside actualmente tu padre"

La mirada de Hinata de repente cambio, a una casi amenazante.

"¿Qué te hace pensar que entregaría a mi padre al servicio secreto?"

"El hecho de que si no lo haces, yo podría ponerme un poco molesto – la acorralo contra la puerta con ambos brazos a los costados de la menor – ¿y sabes? Me han dicho que soy pésimo, manejando esa emoción en general"

*.*.*.*.*.*.*.*

"Explíqueme de nuevo porque tengo yo algo que ver con el problema entre usted y mi sensei"

El mayor le miro resoplando, con la mirada oscurecida de enojo y aun esperando en el marco de la puerta del departamento, a que le invitaran a entrar.

"¿Vas a invitarme a pasar?"

"Le he hecho una pregunta"

"Por qué se de tu aventurilla con el chico, Kabuto"

El peliblanco retrocedió un paso, lo suficiente para dejar entrar a Jiraiya, se descalzo tranquilamente mientras Kabuto caía de sentón en el corredor de la entrada. No sabía cómo reaccionar, estaba perdido.

"Personalmente no me molesta, Menma aún era menor cuando el rollito entre ustedes dos empezó y él estaba consciente de ello, aun así es ilegal y sé que a Orochimaru no le agradara saber que abusaste así de su confianza y su querido hijo – miro a Kabuto, este movía la boca sin poder decir palabra – aunque el crea que no, conozco bien al chico y puedo imaginar de que se valió para que cayeras a sus pies, pero te repito no me interesa"

"¿Desde cuándo…?" Pregunto en voz baja, desde el piso, abrazando sus piernas, sintiendo vergüenza y temor a la par.

"Desde la primera vez – entro tranquilo y tomo asiento en el sofá de la sala de Kabuto – salí de casa en silencio apenas entendí que no estaban precisamente estudiando en la cocina, también evite que Orochimaru les descubriera un par de veces…"

"Entonces…"

"Quiero cobrar ese favor"

Mientras Jiraiya le ponía al tanto de todo el lio con su sensei, Kabuto no paraba de imaginar cómo cada cosa que tenía valor para él podía venirse abajo con la sola mención de su rollo con Menma. Como lucho por cada cosa que logro y obtuvo en el camino a su futuro, como todo fue tocado por la llegaba de Menma y cómo podía también derrumbarse por el azabache. Sobre el chico no pesaba nada: apenas iniciaría la universidad, dependía de Orochimaru que sin pena ni demora le daba de todo a manos llenas y en su nueva vida de universitario no le faltarían candidatos y candidatas para el puesto que Kabuto recientemente desocupo. El peliblanco apenas estaba lidiando con sus sentimientos rotos por el claro rechazo de Menma, aun no terminaba de llorar por su derrota de horas antes y ahora tendría que preocuparse por ver destrozado su futuro además de su corazón.

"No quiero recurrir al chantaje, pero necesito de tu ayuda – Kabuto fue a la sala y se sentó en silencio – sé que serás profesor adjunto con Orochimaru, pasaras horas con él y le veras a diario"

Kabuto asintió.

"Bien, entonces quiero que lo aproveches, que lo aseches y uses esa confianza que te tiene para saber que le sucede"

"Orochimaru tiene decisiones firmes, si le ha dejado debe ser por algo"

"Lo sé – dijo entre dientes – pero, no quiere contarme que es ese algo y ahí es donde entras tu"

Kabuto le miro con aburrición, no pretendía ese hombre realmente usarle como celestina ¿o sí? Jiraiya parecía serio respecto al asunto, el menor no tenía dudas de ello, pero de eso a aceptar. No era como si tuviese muchas opciones realmente o algo que debatir con el mayor. En algún punto de la noche Jiraiya se instaló cómodamente en la sala del departamento de Kabuto mientras este tecleaba incesantemente en su computador, observando sobre sus gafas, con enfado al nuevo inquilino.

La investigación de Kabuto se vio facilitada ya que su maestro le había confiado contraseñas y números de cuenta desde hacía tiempo y por suerte seguían siendo las mismas. El tema le fastidiaba bastante hasta que encontró algo que cambio su ceño fruncido por una cara de preocupación.

"Si, nena – chillaba Jiraiya desde la sala, viendo en televisión un programa sobre spring breakers – ¡amo a las jovencitas de hoy en día!" Exclamo luego de que empezara el concurso en vivo de camisetas mojadas.

Kabuto siguió tecleando con más desesperación en cada archivo, su gesto se ensombrecía más con cada clic. El mayor quien lo noto, se acercó a él.

"Esos correos"

"Si"

"No, no pueden ser suyos"

"Lo son"

"No – negó de nuevo – él no podría hacerlo, él no me ocultaría algo así"

"Pues lo hiso – dijo con pena – lo ha estado haciendo desde hace un año"

*.*.*.*.*.*.*.*

La música sonaba a un volumen exageradamente alto, era de un gusto malísimo para el Uchiha y las luces estrambóticas y jóvenes ebrios moviéndose de aquí a allá, no eran algo que le gustara más. Bufo irritado tratando de proyectar toda la mala aura que le llenaba para ver si con eso las chicas de la barra desistían de sus nada sutiles coqueteos.

"Veo que nada ha cambiado con respecto a tu popularidad, Sasuke-kun" Concedió Menma que venía con dos cervezas, le dio una, Sasuke dudo dos segundos y luego la acepto.

"Tsk"

"Ni con lo poco que te importa – sonrió, se recargo en la barra a su lado, ambos veían a la pista, Naruto bailaba con una hermosa chica de moños, castaña y menuda – y por lo visto la de mi hermano ha mejorado"

Eh ahí una de las razones por las que Sasuke no disfrutaba un ápice estar en su primer antro. Las chicas eran como cuervos hambrientos y ni que decir de cómo le abordaron apenas lo vieron llegar, Menma había bailado con un par, él se había negado a todas las chicas pero Naruto, él no se había cortado ni un poco con las féminas y ya llevaba más de media hora en la pista con aquella vulgar chica – a ojos de Sasuke, claro – Menma quería reír.

"¿Aun te preguntas como logre arrastrarlos hasta aquí?"

"Ni hoy ni antes" Sentencio dando un sorbo de la cerveza, torció el gesto.

Menma rio, deduciendo que sería la primera que probo en la vida y sopesando la idea de emborracharle y reírse un poco más.

"Esta en ti" Acoto de repente interesado en el curioso sabor del alcohol.

"Según yo, tú eras el líder cuando éramos niños"

"No había tal cosa entre nosotros"

"Claro que sí, solo piénsalo – sorbió un largo trago de su bebida, bajo la atenta mirada de Sasuke – siempre eras el primero en la clase, el de las ideas…"

"Para nada – lo corto y seguidamente imito su gesto con la cerveza – tu eres el de las ideas, muy malas por cierto, yo solo soy el listo"

"Uno tenía que ser inteligente – le guiño el ojo y de repente Sasuke sentía un ligerísimo calor en sus mejillas – nos sacabas de los problemas"

"En los que ¡Tu! Nos metías"

"De alguna manera había que divertirnos" Y se bebió hasta el fondo su cerveza.

Naruto estaba algo embelesado con los sugerentes movimientos de la castaña sobre su entrepierna, pero algo le decía que lo que acontecía en la barra con Sasuke y Menma juntos, era más interesante. Los chicos platicaban animadamente, cada vez mes sonrientes en la última hora. El rubio no dejaba de preguntarse sobre qué y la razón por la que Sasuke, Uchiha Sasuke estaba sonriendo. La intriga pudo más y salió de entre toda la gente de la pista, su antigua compañera de baile encontró nueva pareja enseguida y no siguió a Naruto.

"Eh chicos ¿Qué es tan divertido?" Pregunto algo incómodo

Ambos guardaron silencio cuando notaron al rubio.

"Oh, no, nada, no es nada – dijo aun riendo Menma – solo hablábamos de tonterías ¿Cierto Sasuke-kun?" y paso un brazo sobre el hombro del moreno.

"Menma, respeta el espacio personal, al teme no le… - miro como el moreno seguía bebiendo una cerveza la mar de tranquilo y nada incomodo por el brazo de Menma sobre su hombro – bueno… este… creo que necesito ir al baño"

"Suerte" Dijo su hermano.

El rubio se sintió confundido por la escena y mientras buscaba los baños en aquel antro que olía a alcohol, tabaco y jóvenes transpirando. Llego e hiso aquello a lo que iba, preguntándose por que se reían Menma y en especial Sasuke, atribuyó la diversión del chico a que quizá Menma le dejo beber más de la cuenta, porque era obvio que Sasuke no sonreía así a cualquier persona, porque solo sonreía así para su amigo, para él, para Naruto.

En la barra.

"No"

"¡Sasuke! – le reprendió Menma – lo siento linda, él se refiere a que más tarde"

"No, no es así" Alego.

"Si, si lo es, Sasuke" Le dijo entre dientes, disculpándose con la quinta chica valiente que invito a bailar a Sasuke esa noche.

Naruto se refresco, miro al espejo, se reprendió mentalmente por aquel pensamiento tan posesivo respecto a Sasuke y regreso con los chicos, siendo capturado en la pista de baile por la misma castaña de antes, le engancho los brazos al cuello y lo beso.

"Como sigas así, no follas esta noche, amigo – dijo serio, después miro a la pista – bueno, tu no, pero seguro que Naruto si"

Sasuke siguió la dirección en que miraba Menma encontrándose con la escena: la castaña vulgar de los moños le estaba dando una inspección de anginas gratis al Uzumaki. Sasuke sintió una breve molesta en el cuello, como cuando Naruto le estresaba y le hacía enojar.

"Como siga besándole así, lo va a empalmar a mitad de la pista" Añadió Menma divertido.

"¿No le habías ayudado tu a lidiar con ese inconveniente?" Dijo molesto, bebiendo de un solo trago su cerveza.

"Oye que yo pago, pero con calma – le sugirió, alzando la botella vacía y el mesero enseguida atendió, le puso la nueva en la mano a Sasuke sintiéndolo tibio – Hey que no es ponche, bébela con calma, Sasuke" Le dijo algo preocupado.

Miro a la pista y la expresión de Sasuke, por unos segundos creyó experimentar algo parecido a un dolor de estómago, pero se desentendió y dio otro sorbo a su botella.

"Oye ¿a qué te refieres con ese de que le ayude?"

"Una falda de colegiala, el, tú en su regazo ¿Más detalles?" Pregunto alzando una ceja.

"Ninguno" Negó de repente con un tono azul en el rostro.

Ambos regresaron su vista a la pista de baile, ahora la castaña restregaba su trasero en la bragueta de un rubio bastante contento y la chica movía las manos del rubia a su antojo sobre su cintura, cadera y casi rosando sus bien proporcionados pechos que sobresalían de ese mini vestido.

"Oye, con lo de antes – codeo delicadamente al Uchiha – no he querido molestarte, realmente pensé que nunca le contarías a mi hermano"

"Yo también" Bebió un poco más despacio.

"Pero parece haberlo tomado muy bien – miro a la pista y luego a Sasuke – es decir, nada parece haber cambiado entre ustedes"

"En lo más mínimo" Confirmo y dio otro sorbo.

"Debes sentirte muy bien con haberlo sacado – Sasuke no respondió – aunque por otro lado, de tus sentimientos estoy seguro que no le has hablado"

"Lo hice"

Menma escupió la cerveza y esta salió hasta por su nariz, provocándole un escandaloso ataque de tos, Sasuke se limitó a seguir mirando a la pista sin interés y terminar su 5ta cerveza en la noche. Cuando el rubio menor controlo su tos y ritmo cardiaco pidió su siguiente cerveza y se reincorporo en la barra, más cerca ahora de Sasuke.

"No ha ido muy bien si ahora está allá, – miraron a la pista – con el trasero de esa chica en las manos y la bragueta"

"Ha entendido que estoy enamorado – dijo con ironía – de ti"

Menma sintió resbalar la cerveza de su mano sin poder detenerla en la trayectoria contra el piso.

"¡Menma!" Reclamo Sasuke, cuando la cerveza salpico sus jeans y zapatos.

Un mesero atendió el desastre. Naruto giro solo para ver si Menma y Sasuke seguían tan animados hablando, ahora era otra cosa y la escena le causaba picor en la nuca, dejo a la chica ahí, sin notar que esta se fue de espaldas al suelo. Iba dando zancadas para llegar hasta donde estaban su hermano y Sasuke.

"Ejem – se aclaró la garganta – chicos…"

Se giraron a verlo, incluida la hermosa albina de ojos turquesa que tenía su mano sobre el antebrazo de Sasuke.

"Oh, Naruto ella es…" Menma se giró a ver a la chica.

"Realmente no importa – dijo con simpleza, poniendo con descaro una nota en el bolsillo delantero de los jeans de Sasuke – tu por otro lado, llámame cuando quieras" Y le guiño un ojo al moreno.

"No lo haré"

"Si lo hará, nena – codeo a Sasuke – ¡Era perfecta! ¿Cuál es tu problema?"

"¿Me quieres explicar que fue todo eso?"

El mesero de antes regreso con otra cerveza para Menma.

"Gracias – dijo tomándola – he dejado caer mi cerveza y el primor de curvas hermosas ha venido en auxilio del agrio de nuestro amigo" Señalo muy obviamente a Sasuke.

"Y yo le he dado las gracias" Dijo Sasuke con una sonrisa puramente etílica.

"¿Cuántas llevas teme?"

"Nunca lo sabrás" Dijo divertido dando el ultimo sorbo.

"Ocho" Respondió Menma.

"¡Por traidor!" Lo acuso arrebatándole su cerveza.

"Nueve, ahora – dijo mirando mal al moreno – pensé que sería divertido verlo un poco más suelto"

Los Namikaze miraron al moreno, este les reto con la mirada: no era muy amenazante con esa mirada cristalina, las mejillas sonrojadas y ese ceño mal fruncido que parecía más bien un puchero. Naruto supo que moriría si le mencionaba a Sasuke lo adorable que lucía con esa expresión y reprimió la risa.

"Creo que ha sido suficiente teme – hiso ademan de quitarle la cerveza – debemos irnos a casa" Le reprendió.

"No quiero – dijo como niño malcriado – para empezar tú has insistido en venir"

"Si, pero a divertirnos un poco, no a que te pusieras como cuba"

"Así me divierto yo, dobe" Dijo con hipo y meneándose levemente.

"Él se emborracha, tú tienes sexo con ropa en la pista de baile, yo me rio de ambos – menciono Menma divertido – todos ganamos"

Como pudieron sacaron a Sasuke del bar, lograron sentarlo en una pieza junto a la jardinera frente al local y los hermanos le miraron parecía mareado y a punto de botar.

"Teme…"

"No voy a vomitar" Alego serio, mirando el piso.

"Creo que sería lo mejor Sasuke – admitió Menma – necesitas sacar todo lo que te metiste…"

Escucharon como llamaron a Naruto, en la puerta del antro estaba de nuevo la castaña, haciendo escándalo, llamando a Naruto, la chica corrió hacia ellos y le sonrió enormemente al rubio. Sasuke entrecerró los ojos. Se puso de pie, Menma le ayudo a mantener el equilibro. Mientras la de los moños pasaba de ellos hablando animadamente con Naruto. A Sasuke le entro un ataque de hipo, la chica le lanzo una mirada de asco.

"Tienes que sacarlo, es lo mejor Sasuke" Dijo el azabache sobándole la espalda.

La castaña se alzó de puntitas intentando repetir la auscultación de las anginas de Naruto y Sasuke boto toda la cerveza sobre el vestido y las zapatillas blancas de la chica que salió gritando histérica, seguramente hacia el baño de chicas más cercano. Menma y Naruto empezaron a reír a carcajadas sin poder evitarlo.

"Sostenlo – le dijo a Naruto pasándole a Sasuke – iré a buscarle una botella de agua"

Naruto pasó su brazo bajo el hombro de Sasuke y lo llevo a sentarse en la banqueta, tomo asiento junto a él, viendo el tránsito de media noche pasar a unos metros de ahí. Sasuke lucia del asco. Naruto decidió sacarle la chaqueta, le limpio torpemente con ella, la hiso bola y la tiro en el contenedor más cercano, se quitó la suya y se la puso al azabache. Sasuke le miro extrañado.

"Yo aguanto mejor el frio – le recordó, sonriendo de esa manera dulce que hacia cuando niños – estaré bien"

Sasuke sintió calor en su pecho y en sus mejillas, aquel gesto de verdad que no lo esperaba y en medio de la borrachera, pedía poder recordar eso al día siguiente, se sintió tonto por ese pensamiento.

"Oye teme ¿estás bien? – le miro el rostro sonrojado – le diré a Menma que busque aspirinas"

"Estoy bien, dobe" Lo detuvo.

Se quedaron de nuevo en silencio, sentados el uno al lado del otro, viendo los autos pasar, Sasuke sentía sueño y fue poco a poco hacia un lado hasta recostar su cabeza en el hombro de Naruto, este rio bajito, haciendo comentarios que seguro el moreno no escuchaba en medio de la ensoñación.

Menma venia regresando cuando vio la escena.

"¿Se puede ser más idiota?" Dijo apretando los puños, luego los relajo y fue hacia los chicos.

Agito el hombro de Sasuke.

"Oye – le dio la botella – enjuágate la boca y bebe un poco"

Sasuke obedeció muy calladito, Naruto se puso de pie tras él, al lado de Menma.

"Me ha llamado papá"

"¿En serio? – pregunto emocionado, luego recordó – te refieres a Orochimaru"

Menma asintió sin saber por qué la mirada triste de Naruto le dolió de esa manera en el pecho. Ambos miraron a Sasuke, hacia gárgaras con el agua y escupía tosiendo como un anciano, al día siguiente lo lamentaría.

"Si, debo irme a casa"

"Está bien – acepto Naruto, le sonrió – la hemos pasado genial"

"¡No es verdad!" exclamo Sasuke haciendo otra gárgara.

Los chicos rieron.

"Espero verte pronto de nuevo" Dijo Naruto animado.

"Más pronto de lo que crees, hermanito – le guiño el ojo – ¿crees poder llevarlo, tu solo?"

Miraron a Sasuke, aun tambaleante.

"Me las arreglare, pero tu encárgate de volver a coincidir con nosotros, no exactamente en el contexto de esta tarde" recordó incómodo.

"No fue una coincidencia del todo – explico apenado – realmente es que vivo a una hora de aquí y recién me entere de tu nueva dirección, así que pensé en visitarles para darle una buen sorpresa a Sasuke… pero pronto nos veremos" Se despidió de Naruto dándole un golpecito en el hombro y fue a despedirse de Sasuke.

"¿Sorpresa?"

Vio como Menma le daba un fuerte abrazo a Sasuke y sacaba un pequeño sobre con un moño de su chaqueta para entregárselo y seguidamente cantarle algo animadamente, mientras gente que pasaba se reía y Sasuke trataba de esconder su rostro en la capucha. Naruto detuvo del hombro a un tipo que iba pasando.

"¿Qué día es?"

"Oye ¿pero qué te…?"

Naruto apretó el agarre.

"¡23 de julio! ¡23 de julio!"

Naruto lo dejo ir, el tipo se fue murmurando cosas como menudo idiota y ciertamente Naruto se sentía como uno. Vio el gran reloj de la casa de cambio en la esquina de la avenida, desde exactamente 27 minutos atrás, era oficialmente el cumpleaños número 19 de Sasuke y el dobe, como buen amigo que es…

"Lo olvide por completo…" Se golpeó la frente.

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Hola, hola, me da mucho gusto ver que muchos siguen aquí y quisiera mandarles y muchos besos y abrazos a:

Funeral-Of-The Humanity

Muchisimas gracias por tus mega reviews siempre me alegra leerlos y verte tan compenetrada con la historia, es que vez tantos angulos que casi parece que llevas el hilo a la perfeccion y me siento orgullosa de poder lograr eso en quien lee mis fics, en fin que espero sigas apareciendo por aquí y mas por que tengo aun muchas y variadas sorpresas con la trama y mas con Menma que ya lo creo que tienes un no-se-que con el.

jennitanime

Gracias por seguir mis fics, me siento honrada y veras, muy pronto llega el momento Hinata-Neeji por este capitulo espero haber dejado en pausa y suspenso ese punto con el encuentro de la chica con Sai y si en cuanto a tus preguntas sobre Menma, aun no estoy segura como soltar la bomba XD

Zanzamaru

Si, Kabuto muy bien, Menma … hummm asi es el jeje. Respecto a tu duda… tendras que seguir leyendo y espero sigas dejando reviews que me ecanta leerlos

kioko527

Muchas gracias, creo que fuiste de los primeros en leer este nuevo capi anterior, gracias por tu espera y espero haya valido la pena para poder seguir leyendo tus review

Buenas vibra para todos y besos, hasta pronto (de 3-5 dias…)

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