Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.

¡Hola! Bueno, primero que nada, quiero disculparme por tardar más de lo normal en subir capítulo, pero tenía visita y fue bastante complicado eso de usar el ordenador, sólo me queda agradecer el apoyo, sus favoritos, sus follows y sus reviews, muchas gracias, espero que el capítulo sea de su agrado.


Capítulo 10: Química.

Lily observó a su madre, completamente curiosa, le había dicho a su prima Victoire que no le interesaba la vida sexual de sus padres, y que no se sentiría cómoda hablando de la "suya" con ella, pero ese comentario, el imaginar a sus padres como unos jóvenes hormonales y sin cerebro era algo nuevo, incapaz, nunca se hubiese atrevido a imaginar algo así.

—Así que tú y papá lo hicieron antes de casarse –Ginny le sonrió, su hija tenía una mirada completamente brillante, ahora era materia de estudio toda ella y su relación con Harry.

—No –contestó honestamente, la desilusión en el rostro de su hija fue inmediato.

—Oh –suspiró decepcionada.

—Tu padre y yo no mantuvimos relaciones antes del matrimonio entre nosotros –sonrió ante la mirada incrédula y asustada de su hija –pero sí con otras personas antes de, te diré, no fuimos la primera vez del otro, no es una historia cursi y románticas que lees, Lily –sonrió –y aun así fuimos felices, lo que quiero que entiendas que el sexo es normal, y placentero, claro que lo es, pero no por eso te acostarás con todo mago que se crucé en tu camino, tienes que sentir algo, amor, pasión, algo –abrazó a su hija.

—No me he acostado con él –admitió y Ginny la estrujó más.

—No tienes de qué preocuparte, salí con medio Hogwarts y no me acosté con ninguno de ellos –la consoló.

— ¿Con quién sí? ¿Quién fue más intrépido que papá?

—Bueno, a veces bebes mucho whiskey de fuego y no sabes bien lo que haces, porque eres joven –sonrió –no sigas mi ejemplo en eso, supongo que con tus hermanos siguiendo ese ejemplo mío es suficiente, tú sigue el de tu padre.

—No lo comprendes, quiero tener sexo con Jarvis, el previo a, el sexo oral es asombroso, pero cuando él quiere... –hizo una pausa –simplemente me congelo, y todo el previo desaparece.

—Estás pensando demasiado, Lily, pero lo agradezco, Jarvis no es la clase de chicos que te llevarían bien por la experiencia de la primera vez.

— ¿Quien sí? –sonrió.

—Bueno, los chicos serios por lo regular son bastante buenos en ello –sonrió –pero no quiero que vayas investigándolo.

—No soy esa clase de personas, no voy a volverme una aventurera e iré de cama en cama.

—Eso suena bien ¿puedo dedicarme a ir de cama en cama y que me paguen por eso? –se burló James.

—No dije eso –reprochó y observó a su hermano, Teddy apareció detrás de él.

—Pues a eso sonó, así que Jarvis no te cumple tan bien para pensar en ir de cama en cama.

—Con él –frunció el ceño –no hables de lo que no sabes.

—Jarvis Whisp –negó James –tiene bastante cola que le pisen esa serpiente al menos en los años de Hogwarts, no sé ahora, y sabes lo que dicen de eso ¿no? –sonrió.

—No, no lo sé y no me importa.

—Sí, ya lo sé, es el primero y por lo tanto, es un mundo nuevo para ti, hermanita, pero de papá aprendí que los buenos hombres la mantienen bien guardada, y de Teddy rompe corazones Lupin aprendí, que mientras más mujeres hay en tu lista de cama, más inepto eres en ella, aprende al maestro –golpeó el hombro de su amigo –mujeres oficiales, dos, y comprometido con una –le guiñó un ojo.

—Basta, James –pidió Teddy.

—Admítelo, Victoire siempre alardea de lo bueno que eres en la cama, y tu ex novia la Slytherin, se arrepiente de haberte dejado ir, por eso fue el pleito con Vic, ¿recuerdas?

—Ignóralo Ginny, por favor.

—Justo de eso hablaba con Lily, sobre que los hombres callados suelen llevar mejor a las mujeres en los inicios, Teddy es un buen ejemplo de ello, ya has oído a James.

—Supongo que James lo sabe por experiencia propia las habilidades de Teddy.

—No –sonrió su hermano –pero Victoire sí, y le ha dado ciertos consejos a mi novia que acá el profesor Lupin usa con ella que por cierto hermano, te agradezco mucho –sonrió –pero sí quieres saberlo por experiencia, deberías decirle a Teddy que te muestre sus habilidades, puede ser tu profesor en eso también ¿cierto?

—Lo siento, no soy el mejor buscador del mundo –se encogió de hombros y Lily se sonrojó.

Para su fortuna, su padre regreso a salvarla de esa charla incomoda, pero sus ojos estuvieron en Teddy más de lo que le gustaría.

—Ya me tengo que ir –se disculpó Lily –nos veremos en ese evento de Jarvis ¿cierto?

—Vamos a ser tan civilizados con tu novio como nos sea posible, cariño –la tranquilizó su padre –llévala a casa, Teddy.

—Usaré la chimenea, últimamente han estado buscando noticias de la novia del buscador más encantador del mundo –puso los ojos en blanco.

—Busca un novio como Teddy, que sea bueno en su trabajo y no lo acosen los reporteros –sugirió James.

—Nos veremos luego –negó Lily y fue a la chimenea.

Teddy llegó cuando ella estaba sentada en el sofá comiendo un poco de avena, le sonrió y él se dejó caer en el sofá frente a ella.

—Siento la charla con James –se encogió de hombros y sonrió incómodo.

—No tienes por qué disculparte, Ted, tú tienes que soportar al entremetido de mi amigo, yo tengo que soportar al entremetido del tuyo, para mi desgracia, es mi hermano, porque, si es mi hermano ¿verdad? –sonrió.

—Es lo que a Ginny le gusta decir, pero creo que es más bien adoptado.

—Tengo mis teorías –sonrieron.

—Pero aun así, no es de mis temas favoritos para hablar con la familia –negó –le diré que controle sus pocos temas de conversación.

—Ya te lo dije, tú nos escuchaste a Victoire y a mí hablando de lo mismo y ninguna se disculpó, es algo normal, tengo 17, ya puedo ser incluida en pláticas de adultos, papá ya me dio permiso para acostarme con Jarvis –se burló.

—Vaya, Harry sí que se ha vuelto moderno –se llevó las manos detrás de la cabeza, haciendo que los bíceps se marcaran más, Lily observó a otro lado.

Hablaron un rato más, e incluso a base de bufidos, Teddy le ayudó con los deberes que le había dejado el señor Cooper, la regañó un par de veces por no saber algo tan básico y aun así lo explicó para ella de una forma sencilla y eficaz, y no es que fuera tonta, sino más bien, nadie había entendido esa clase.

—Iré a dormir, tengo clase con el señor Cooper a primera hora –sonrió –gracias por ayudarme.

—Ni creas que se volverá costumbre, no soy Scorpius, que siempre te ayuda con mis deberes.

—Oye, eso no es cierto –frunció el ceño.

—Vamos, Lily, conozco tu forma de redactar mejor que nadie en la Academia, cuando haces los deberes que dejo, usas palabras que usaría un Auror, y eso sólo se aprende en misiones, no en la Academia –le sonrió.

—Y aun así lo has dejado pasar –negó.

—Que te relaciones con un profesor fuera de la Academia no es mi asunto.

—Cierto, tampoco de la Academia –se despidió y fue a su habitación.

oOo

Scorpius Malfoy escuchó paciente todo lo que ella le estaba diciendo, cuando se sentó frente a él, explotó en una risotada que casi la tira de la cama de la sorpresa.

—Eres un idiota –gruñó con las mejillas rojas –eres mi único amigo en el mundo, Scorpius –frunció el ceño y le sorprendió cuando él recuperó la compostura y no intentó convencerla de que debería olvidar el tiempo pasado y volver a ser amiga de Teddy.

—Ya lo sé, y no, no necesitas ir a San Mungo por una cosa así, Lily –negó –para ustedes las mujeres es más normal que eso suceda.

—Claro que no, eso es… sexista –se cruzó de brazos.

—Por supuesto que no, incluso a los hombres les pasa, es menos común pero es normal que no nos sintamos atraídos sexualmente por la otra persona, puede ser muy guapa, atractiva, sensual, lo que tú quieras, pero suele suceder que la química no se da, también hay mucha clase de química, la que nosotros tenemos, no es para nada sexual –admitió.

—Así que no te provoco nada –puso mala cara.

—Eres bonita –la tranquilizó Scorpius –hubo un momento en mi adolescencia en el que pude verte como una chica más y llevarte a la cama.

— ¿Por qué no lo hiciste? –frunció el ceño.

—Por una y sencilla razón.

Scorpius se acercó a ella y la besó, Lily siguió el besó, se dejó guiar hasta quedar recostada en su cama y sintió las manos de Scorpius recorrer su cuerpo, los labios del rubio fueron a su cuello y a su hombro y descendió más, se colocó entre sus piernas mientras regresaba sus labios a los de ella y sus manos acariciaban suavemente su estómago, sus pechos y se deslizaban hacia sus piernas, aumentó la intensidad del beso y se detuvo.

Scorpius se quedó sobre ella, le sonrió y besó su frente en complicidad.

—No te ofendas, Scor, pero no sentí nada –suspiró derrotada.

—No te ofendas pero a mí me sucedió lo mismo –se observaron y rieron divertidos –somos algo así como hermanos, hijos de diferentes padres.

—Dominique no será muy feliz de esto –bromeó.

—No es como si engañara a Dominique, no ocurrió nada, y fue un buen experimento para ti, para que veas que aunque te lleves bien con un sujeto guapo y súper inteligente y perfecto como yo, no siempre hay química en la cama –alborotó su cabello –vamos por algo de beber que lo que esto me ha provocado sin duda ha sido sed.

Lily se sentó en el sofá, en lo que Scorpius tomaba agua, frunció el ceño sorprendida, no pensó que hubiese nadie en casa, y la vocecita feliz de Victoire que salió cantando la sorprendió un poco.

La sonrisa burlona se apoderó de los labios de Lily al ver a su prima salir a la sala casi desnuda, su rostro fue de sorpresa.

—Hola, hola –hizo una mueca divertida que sonrojó a Vic.

—Aún creo que deberíamos usar un poco más de ro...

Teddy se quedó quieto al ver a Lily, los ojos de la chica descendieron más para notar a Teddy en bóxer.

—Regresaré a vestirme –argumento y regreso en sus pasos.

—Haré lo mismo –sonrió.

La pareja no tardó mucho en volver a la sala, el rostro de Teddy demostró aún más confusión al ver a Scorpius.

—No sabíamos que estaban en el apartamento –se justificó Teddy.

—Hubiésemos podido recién llegar –objetó Lily.

—El hechizo de silencio es para que no salgan los ruidos, hubiese escuchado la puerta o la chimenea.

—Cierto –se burló.

—Por eso te agrada tener sexo con Jarvis en el apartamento de él ¿cierto?

—No tenemos estos inconvenientes ciertamente –admitió una parte.

—Yo me voy, tengo un par de cosas que arreglar, nos veremos después.

—También me voy –se puso de pie Vic.

Lily se mordió el labio al ver a Teddy, tenía que hacerlo para no reír hasta morir, es más que obvió que el querido profesor Lupin no estaba acostumbrado a que lo vieran en situaciones así.

—Ya puedes reírte –ordenó.

—Aquí no eres mi profesor para ordenarme cosas –le recordó –pero me alegró que las cosas entre tú y Vic mejorarán.

— ¿A qué basas a que las cosas van mejor? –indago.

—Bueno, claramente ustedes...

—No sé cómo lo manejan tú y Jarvis, posiblemente estén aún en la etapa enamorados todo por momentos especiales y que sé del momento, pero Vic y yo hemos pasado esa etapa desde hace años, sexo, es sexo –se encogió de hombros.

—Espera ¿qué?

—Ella y yo nunca hemos dejado de tener sexo por muy enojados que estemos, no somos esa clase de pareja, tenemos acuerdos específicos respecto al sexo.

—Tienes que estar bromeando.

—No, no bromeo.

—Pero... Lo bonito de...

—Ya –la interrumpió –cada pareja es diferente en el sexo, Lily, esa etapa en que todo era color rosa y unicornios pasó, tenemos sexo porque nos gusta, por el placer, más que nada, y todas las parejas tienen sexo por lo mismo, es sólo que prefieren adornar el título.

—Ya –negó.

—Lo comprenderás en un tiempo, cuando te cases con Jarvis.

—Supongo, tal vez la magia se les acabó a ustedes y no son más que un par de squibs desagradables apareándose –se incorporó para ir a su habitación.

—Posiblemente –se levantó y quedó junto a Lily, acercando su rostro al de ella y sonriendo –pero a Vic y a mí nos queda algo que se llama pasión, y algo que sin duda es importante para todo –los labios de Teddy rozaron sin querer la oreja de Lily –química –susurró, la pelirroja sintió una chispa en su oreja que le ocasiono un fuerte escalofrío recorrerle la columna vertebral.

—Claro –se burló.

—La química es lo importante en las relaciones, Lily, y es algo espontáneo.

—Es como el amor –rebatió.

—Claro que no, la química es instantánea, se da en un segundo de la nada, más no se da con el tiempo y el trato, si no se da de forma instantánea y de la nada, no se dará jamás con esa persona –le guiñó un ojo y entro a su habitación.

oOo

Lily observó a los hombres de su Academia, había evitado ir al trabajo sólo para experimentar lo que le había dicho Teddy y que Scorpius ya había mencionado. Pero ninguno le llamaba la atención, eran guapos en su mayoría, y en algunos podía sentir un poco de emoción al verlos, pero era esa clase de emoción que tenía al ver a Jarvis, que incluso a pesar de gustarle y todo, no era lo suficiente para llevarla a tener sexo con él.

—No quiero que te atrases en esos envíos –la regañó Draco Malfoy, haciéndole fruncir el ceño –ya, ¿qué va mal? ¿Problemas con Whisp?

—No es eso –lo observó sería –ya sé que a usted le importa poco la vida de sus empleados y todo lo que no tenga que ver con el equipo y usted.

—Por lo mismo vamos al grano ¿sí? –sonrió.

— ¿Por qué es tan difícil el sexo? –la mirada angustiada de la pelirroja lo hizo reír a carcajadas.

— ¿Te das cuenta de que podría ser tu padre? –le sonrió.

—Mi madre jamás se fijaría en usted, mucho menos se acostaría con usted –contestó sin darle importancia.

—Bueno, digo técnicamente porque tu padre y yo tenemos la misma edad –Lily sonrió apenada –el sexo no es difícil, al menos no de tener.

—Claro que lo es, Jarvis es un chico atractivo, atento, encantador...

—Pero no tienes química con él Lily, yo podría llevarte más rápido a la cama que él.

— ¿Qué? –chilló y se puso completamente roja, observó a su jefe y de inmediato comenzó a tartamudear.

— ¿Lo ves? –Se puso de pie –lo noté desde la primera vez, y no te culpo, sigo siendo lo suficientemente atractivo para seducir a chicas de tu edad, pero a pesar de que eres realmente atractiva, las pelirrojas no son mi fuerte –se encogió de hombros.

—Pero...

—Una lección rápida, a veces la incomodidad es una buena señal de que vas por el camino correcto.

— ¿Porqué? –volteo a verlo y en un segundo el rostro de su jefe estaba a centímetros del suyo, haciéndole tragar saliva, ciertamente, se sentía extrañamente incómoda, pero una clase de incomodidad diferente.

—Sí te beso no me abofetearías –le contestó, pero no era una sugerencia de que no lo hiciera, él estaba tan seguro de que si se atrevía a besarla, ella no lo haría, le observó un momento y sus labios se pegaron a su mejilla, bastante cerca de su comisura –sonrió y caminó hasta la puerta –tal vez mi maldición con las pelirrojas término, que curioso –se burló y salió del lugar.

Se mordió el labio mientras el rubor en sus mejillas no se iba, Draco Malfoy ni siquiera la había besado en los labios y sentía todo tipo de sensaciones, ni siquiera el beso con Scorpius había hecho algo así.

Sacudió la cabeza, no era momento para que su mente comenzara a ir por el camino equivocado, encontraría algo similar en un lugar más correcto.

oOo

Lily ayudo a su madre con los bocadillos, platicando de sus tiempos de Hogwarts, de cómo se sentía cuando veía a su padre, y de cómo se sentía cuando salía con sus antiguos novios, y pudo ver cierta emoción de parte de su madre cuando habló de uno de sus ex novios al que no le dio mucha importancia, pero sus ojos brillaron más de lo que lo hicieron cuando dijo la forma en la que se sentía con su padre.

—Es complicado, pero muchas veces es cuando estás con alguien Lily –sonrió –tienes toda clase de emociones cuando él te toca, tu piel se eriza, tu corazón late aprisa, tu respiración se altera, te sientes nerviosa, como sí no estuvieses segura de nada en ese momento, y cuando el contacto se pierde aunque sea de escasos segundos, deseas que vuelva a ocurrir.

—Ya veo –suspiro, de alguna forma, sus palabras le recordaban a las de su jefe.

—Ya me dio hambre –se quejó Scorpius y la abrazó.

Intentó por todos los medios reproducir la sensación que el padre del rubio había provocado, pero no, era tan normal como siempre.

La mañana avanzó tranquila, Teddy llegó un poco tarde, haciendo que Jarvis se pegara como lapa a ella, haciéndole fruncir el ceño, Jarvis odiaba a Teddy y no entendía la razón.

—Llegue tarde, lo siento, cosas de la boda –se encogió de hombros.

—No hables de compromisos –pidió Scorpius.

— ¿Va mal el tuyo? –bromeo.

—No, el de mis padres –admitió y observó a lo lejos, donde Ginny Potter estaba con Harry, y este la besaba –no se aman tanto como los de allá –suspiro.

—No creo que alguien se ame más que ellos –admitió Teddy.

—No hay como refutar eso –admitió Scorpius.

—Tal vez no hemos conocido a alguien que se ame más –se encogió de hombros Lily, alguien puede amar más.

—Yo te amo más –la besó Jarvis y la hizo sonreír.

—Lo sé –lo besó.

—Por favor, dejen de eso –pidió Scorpius –si querían besuquearse, hubieran venido solos.

—Bien, juguemos un poco de Quidditch –sugirió James.

— ¿Seguro que quieres perder? –se burló Jarvis.

—Sobreviviré a eso, pero no serás buscador, más bien, serás cazador –sonrió.

—De acuerdo, mis buenas habilidades en Quidditch no se limitan sólo a buscar –le guiñó un ojo a Lily.

—Pido a Ginny –sonrió Teddy y se puso de pie.

—Te pido a ti, en ese caso –sonrió James.

— ¿Nos verás? –indagó Jarvis y la vista de Lily fue hasta Teddy.

—Será divertido, vamos –le sonrió el chico y ella suspiró, cerró los ojos un momento y meditó la respuesta.

—Bien –fingió una sonrisa.

Lily se abrazó a sí misma y levantó la vista, era la única que observaba, el juego fue bastante normal, ya que todos ellos estaban riendo ante los comentarios que se decían, era el partido más suave que alguno de ellos hubiese tenido, Lily dudaba que los juegos profesionales fueran igual a ese.

— ¡Lo siento! –se disculpó Jarvis con una sonrisa burlona en los labios cuando golpeó sin querer, a Teddy en la cabeza.

—Descuida –contestó torciendo una sonrisa –mi trabajo como Auror me ha preparado mucho, esos golpes son como rasparse las rodillas.

—Cierto –admitió James –esto es tan simple que incluso Lily lo haría de maravilla.

— ¡Te escuché, James! –chilló la pelirroja.

—Tienes razón, confío en que ella puede lograr lo que se proponga –admitió Jarvis guiñándole un ojo a su novia.

—Vaya, eso es nuevo, gracias –sonrió satisfecha por el cumplido de su novio.

El juego fue divertido y tranquilo, salvo por los pequeños altercados entre Teddy y Jarvis, fue Ginny quien decidió terminar el juego cuando en una jugada el metamorfomago se cayó de su escoba a causa de otro golpe de Jarvis.

—Lo siento, a veces me cuesta un poco ponerme a nivel principiante –se encogió de hombros.

—Sí, lo comprendo, me pasa seguido en mis clases.

— ¿Estás bien? –lo interrogó Lily.

—Perfectamente –contestó y sonrió.

—Hubieses visto cuando lo atacaron en…

—James –lo reprendió su padre –sabes mejor que nadie que no se pueden hablar de las misiones con los demás.

—Cierto –negó y puso los ojos en blanco.

—Deberías volver a la Academia por eso –se burló Scorpius.

—Sí, eso sería fabuloso, una competencia entre Potters –admitió Teddy.

—Patearía el trasero de Lily, porque ni crean que no sé qué ambos la ayudan con la tarea –se burló.

—Eso no es cierto –se apresuraron a negar los tres al unísono.

—Confirmación hecha –se burló Harry.

—Rayos –bromeó Scorpius.

—Eso va contra toda regla –se quejó Albus.

—Bueno, las reglas dicen que los profesores y los alumnos no pueden relacionarse amorosamente, pero no menciona en ningún lugar que no se pueden tener relaciones de amistad con los alumnos, y mucho menos si éstas comenzaron muchos años antes de que alguno decidiera ser Auror.

—Scorpius tiene toda la razón –sonrió Lily –no hay nada en esas circunstancias.

—Debería –soltó Jarvis y Lily le empujó con una sonrisa.

Todo el mundo parecía estarse divirtiendo, Scorpius, James, Teddy y Albus habían decidido hacer una actividad que solían hacer cuando eran novatos, así que ella los veía completamente fascinada de ver la habilidad que habían adquirido en tan poco tiempo siendo Aurores, sin duda, el mejor de todos era Teddy, pero tenía ventaja, tenía más tiempo en misiones que los otros tres, cuando Harry decidió unirse, las cosas se nivelaron entre Teddy y él.

—Que mirada tan brillante –soltó Jarvis.

—Lo siento, pero me fascina ver a Teddy en su ambiente natural –sonrió.

—A tus hermanos y a tu padre no –soltó.

—Bueno, a papá lo veo como el mejor, pero a veces sólo pienso que es por su fama, más que otra cosa, y mis hermanos –negó –vi a Teddy practicando en el colegio en una de las aulas especiales, tan concentrado, tan… no lo sé, quiero ser igual de buena que él con el tiempo.

—Tú misma lo has dicho, él tiene siglos como Auror mientras que tus hermanos son unos bebes ¿no es así?

—Cierto, no tienen mucho que son parte de las misiones, y aun así, han mejorado demasiado.

—Tú eres mejor que ellos, yo lo sé –la besó.

—Pero que bien se siente estar en movimiento –soltó Teddy dejándose caer junto a ellos, haciendo que Ginny le sonriera.

—Lo dices como si hubieses estado petrificado –se burló la mujer.

—Oh vamos Ginny –soltó el chico –tú mejor que nadie lo comprende, recuerdo cuando dejaste el Quidditch, parecías una leona enjaulada, casi nadie te soportaba, decías extrañar estar volando, yo cuidaba de James y Albus para que pudieses escaparte y volar un rato, sólo eso te calmaba, hasta que nació Lily, pudiste volverte una reportera seria –sonrió.

—Tienes razón –admitió –es difícil ir de la acción a la tranquilidad, y más cuando amas la acción.

—Vic no lo entiende aun, pero lo comprendo, es bastante activa ¿sabes a lo que me refiero? –se burló.

—Eso es desagradable –frunció el ceño Lily.

—Escuchabas –soltó el chico sin prestar mucha atención y posó su cabeza en el regazo de Ginevra que de inmediato acarició su cabello.

—No están muy lejos, es obvio que escuchamos.

—Ginny y yo nos tenemos bastante confianza, su marido es mi padrino, pasaba mucho tiempo con ellos incluso antes de que planearan casarse o traer a la vida a James –sonrió –sabe todo de mí, y no me avergüenza el hecho, además, yo me mantengo al margen cuando charlas de tus actividades sexuales y tu novio con mi novia.

—Les dices a todo el mundo lo que hacemos, Lily, por favor, no quiero que tu padre quiera asesinarme después.

—No lo intentará, no te preocupes –lo besó.

—Eso espero –sonrió y la abrazó.

Lily observó a su madre consentir a Teddy, no sabía quién había sido el que había dejado ese tipo de escenas, si Teddy había evitado pasar tiempo con ellos, o ella había dejado de pasar tiempo con ellos, y optó por la segunda opción, porque Teddy seguía comportándose tan normal, como si nada hubiese pasado, era tan hijo de Ginny y Harry, como James, Albus y ella, y eso le agradó de alguna forma, aunque ella jamás lo había visto como parte de la familia, por eso le agradaba que se casara con Victoire, así Teddy realmente sería un miembro de la familia.

— ¿Estás seguro de que quieres casarte con Victoire? –interrogó Ginny.

—No te unirás a los molestos ¿cierto? –suplicó.

—Yo no digo que no se casen, sólo sugiero que esperen un poco, las cosas no están del todo bien en su relación, Ted –le recordó.

—Bueno, eso es gracias a tu esposo, que me puso como profesor en la maldita Academia, tengo derecho a estar enfadado por ello, y bueno, ella sufre porque no la quieren en los Cannons.

—Todo eso lo sé, ambos me lo han contado, pero Teddy –suplicó Ginny –sólo detengan los planes de boda y esperen un poco más, por mucho que tengan química y que el sexo sea bueno, no lo es todo.

—No es la razón por la que sigo con ella, Ginny –contestó él frunciendo el ceño.

oOo

Teddy observó la correspondencia y fue a revisarla, Lily se dejó caer sobre el sofá, completamente agotada.

—Tal pareciera que hubieses hecho mucho ejercicio en ese paseo –murmuró Teddy.

—No me critiques –gruñó enfadada.

—De acuerdo –le extendió un par de cartas.

La pelirroja observó sorprendida y no pudo evitar soltar una carcajada divertida, todo eso le parecía lo más bizarro que le hubiese pasado en sus diecisiete años.

—No lo podrás creer –se puso de pie y fue hasta él, que leía su propia correspondencia.

— ¿Qué ocurre? –la observó dejando de lado su carta.

—Witch Weekly quiere que aparezca en su portada –se burló –es lo más ridículo que he visto en mi vida –aventó la carta a la mesa ¿algo interesante en tu carta?

—Lo mismo de siempre –se encogió de hombros –pero ahora parece que hay un problema en el Departamento de Aurores –frunció el ceño –uno de mis reportes parece ser erróneo.

—Teddy Lupin equivocándose en un reporte, vaya, tendré que correr y pedir al ministro que marque este día como feriado –sonrió y él la observó enfadado, para después sonreír.

—Ese día en que me equivoque no ha llegado todavía –acercó su rostro al de ella –y dudo que llegue pronto –le dijo al oído, haciendo que su aliento golpeara su mejilla y una extraña sensación bajara hasta su estómago –tendré que ir al Ministerio –le informó –iré a tomar una ducha.

Se quedó quieta, la revolución en su interior tardó un momento más en desaparecer, su estómago tardó más que su corazón en tranquilizarse, sacudió la cabeza, fue su imaginación.

—Mira esto –le dijo Audrey y dejó caer una revista en su escritorio –han estado publicando en todas las revistas fotos clandestinas, los siguen a todos lados –informó –excepto cuando usas chimenea, supongo.

—Pero que ganas –frunció el ceño.

Lily observó las fotos del paseo que había estado involucrada toda su familia y Jarvis, la nota decía que el noviazgo entre ellos era tan serio que incluso ya era invitado a las reuniones familiares de los Potter, negó frunciendo el ceño.

—Ahora entiendo porque Witch Weekly quiere que salga en su portada ¿todo esto por ser la novia inútil de un talentoso buscador? –gruñó.

—No eres inútil –la regañó Audrey.

—Lo sé, pero hasta el momento no tengo méritos propios, lo único a mi favor es que soy hija de Harry Potter y la novia de Jarvis Whisp –negó y alejó la revista.

—Si aceptas aparecer, te dejarán un poco en paz –sugirió Audrey sonriendo.