Capitulo 10
Era un día normal para Alice, ese día estaba en la habitación de un mortal mas quien lo rodeaba su familia y a su lado se encontraba Jasper quien le habían pedido que se quedara junto a ellos por si algo sucedía.
Un niño de 5 años miraba con atención a Alice, Jasper se dio cuenta que aquel niño la miraba por lo que decidió ignorar el suceso.
Mami. Mami—el pequeño llamo a su madre quien se encontraba llorando—hay una chica extraña al lado del doctor.
Robert compórtate—le dijo su madre un poco enojada con su hijo.
Cuando todos se fueron el niño se despidió de Alice con la mano y ella le devolvió el saludo con una hermosa sonrisa.
Ese niño te vio—le comento Jasper un poco sorprendido.
Usualmente los niños mortales pueden vernos porque ellos a un no saben lo que es real y no—le explico Alice—ya me tengo que ir, debo entregar esta alma a tiempo o papa se enojara.
Alice se despidió de Jasper con un beso y sin decir más desapareció.
Una vez que Alice entrego aquella alma a su padre se dirigió al mundo de los mortales donde se encontró con otra alma más, quien pertenecía a una chica de 16 años quien patinaba alegremente en un rio congelado.
¿Por qué tan sola?—le pregunto Edward apareciendo junto a ella.
Hola Edward—lo saludo Alice sin quitar la vista de aquella chica.
Siento no haber estado contigo estos últimos días—le contesto Edward—e tenido tanto que hacer estos últimos días.
No te preocupes, la he pasado bien a un sin ti a mi lado, pero me hubiera gustado pasar más tiempo contigo como antes, como cuando éramos niños—le comento Alice—cuando solíamos hablar por horas y cuando molestábamos a Emmett metiéndolo en problemas con nuestros padres.
Me encantaría volver a aquellos tiempos—le respondió Edward sonriendo.
De pronto el hielo de aquel rio se rompe haciendo que callera aquella chica al agua, ella trataba de salir del agua pero la corriente se la llevaba haciendo que por fin se ahogara.
Alice sintió pena por la chica, si tan solo hubiera escuchado las advertencia de sus padres al no salir a patinar tal vez ella aun seguiría con vida, pero la vida era así y nadie podía escapar de la muerte.
¿Quién se llevara el alma?—le pregunto Edward.
Prefiero hacerlo yo si no te molesta—le contesto Alice.
Edward la miro sorprendido, pues Alice era de dejarle casi todo el trabajo a él para así no sufrir tanto.
Has cambiado Alice—le comento Edward dándole una sonrisa burlona.
Si, y me alegro por ello—Alice le devolvió la sonrisa.
Edward evitaba tomar cualquier decisión respecto a su plan ya que Alice lo veria.
