Un Accidente Inesperado

La había extrañado más que a su propio ser, la amaba demasiado y ese beso lo corroboraba todo. ¡Nunca la olvidó!

- Sofía - susurró una vez que se separaron. - Debo decirte algo -

Su voz sonaba algo nerviosa, pero su semblante aún seguía calmado. Sofía en cambio si se preocupó, esas fueron las palabras exactas que él usó antes de irse del país, y quizás eran parte de una nueva despedida.

- Voy a casarme - abrió los ojos y la penetró con la mirada.

- ¿Cuando? - sentía el ambiente dar vueltas y quiso vomitar.

- No lo sé, hace unos días me comprometieron y esta mañana conocí a mi futura esposa - apretó el agarre de sus manos.

- Entonces - vaciló antes de seguir - ¿No fue por ti? Digo. - se aclaró la garganta - ¿Quieres casarte? -

- Si quiero casarme, pero no con ella -

- ¿Y, qué harás? -

- Aún no lo sé, pero hoy conocí a un tal Naruto Uzumaki y...- pero fue interrumpido por un gritillo de ella.

- ¡El guitarrista de Esperma! - Sai hizo una mueca de desagrado.

- Ya no grites Sofía -

- Lo siento - susurró.

- Ese mismo, con quien me casaré es baterista de la banda rival -

- ¿Hinata Hyuga? - Sofía abrió los ojos sorprendida.

- Si, creo que ellos se gustan. Tal vez tenga alguna posibilidad de que Naruto le haga cambiar de idea. - bufó cansado. - Aunque creo que será difícil, esos dos no pararon de pelearse. -

- Sai - tragó saliva - ¿Y si terminas por casarte? -

- Te estoy lastimando ¿cierto? - por primera vez su rostro de requebrajó, solo con ella se notaba tan débil.

- Yo, debo irme - si seguía ahí lloraría.

- ¡No! - ¿acaso había alzado la voz? Nunca se había limitado ni siquiera a cambiar el tono, era tan calmado y sumiso, pero el solo echo de pensar en perderla lo ponía en alerta roja.

- ¿Acabas de gritar? - pero cuando iba a estallar en carcajadas, él la besó.

- No te rías - la miró fijamente - Sabes que te amo -

Parpadeó 3 veces, quiso estrujarse los ojos o pellizcarse, pero estaba 100% segura que todo era real.

- Es la primera vez que dices que me amas - hizo un puchero demasiado tierno a la vista de Sai.

- La primera de muchas que te lo diré - le acunó la cara con las manos y le rozó los labios - ¡Maldición Sofía, cuanto te amo! -

Ella sonrió para despúes besarlo.

/***/***/***/***/***/

¿Que mierda había echo? Matsuri le había dicho que lo olvidaría y él no paraba de pensar en eso. ¿Cómo es que esa chiquilla tonta se le había metido tan adentro en el corazón? Tan adentro que era incapaz de sacarla.

Resopló molesto. Se supone que se iría de su vista antes de que la besara de nuevo, pero una estúpida tormenta se había desatado dejándolos solos en la casa.

Sasuke y Sakura se habían ido horas antes, Temari y Kankurou dejaron una nota alegando que estaban en la disco.

Matsuri se sentó cansada en el sofá de la sala, no solamente estaba molesta y enojada, sino nerviosa.

- ¿Tienes hambre? - Gaara empleó un tono algo tierno y ella bufó.

- No - respondió secamente girando su vista y viendo la ventana.

- Olvidemos lo que pasó - se sentó a su lado mirándola algo enternecido.

- Qué fácil para ti es hacerlo, pero para mí no Gaara. ¡Odio quedar como la estúpida enamorada! Ya no juegues más conmigo - lo vio por una ráfaga de segundo y volvió a girar el rostro.

- No estoy jugando contigo -

- Mira, no quiero hablar de nada. - vio su reloj dorado y abrió los ojos sorprendida. - ¡Es tarde! Debo irme -

Se paró cogiendo su abrigo y corrió a la puerta.

- ¡Matsuri no puedes irte así! - Gaara corrió hacia ella. - ¡Esta lloviendo demasiado, no verás nada! -

Empredieron una pequeña persecusión, Matsuri corría escapando de Gaara, y él trataba de alcanzarla.

- ¡Vete Gaara! -

- ¡No lo haré hasta que pares! -

Pero nada de lo que hacía la detenía, de pronto una calle apareció en frente y Matsuri no titubeó para cruzarla. Una fuerte luz apareció en el frente de ella, y el sonido desgarrador del freno se escuchó por todo el sitio. Gaara se horrorizó y trató de correr más rápido pero no pudo alcanzarla.

- ¡MATSURI! -

/***/***/***/***/***/

Una vez que salió de su shock, Hinata volvió a la oficina de su padre.

- ¿No te ibas? - pero ella negó lentamente.

- He dejado las llaves del auto - se dirigió al enorme sillón y las agarró. - Adiós. -

Pero Hiashi notó el estado depresivo de su hija, no era normal que se viera así.

- Hinata siéntate - ella se paralizó en la puerta y algo nerviosa giró el cuerpo.

- ¿Pasa algo? -

- Si - como veía que ella no se sentaba, Hiashi se levantó y le agarró una de las mejillas. - Estas enamorada -

Hinata abrió los ojos sorprendida, y luego pequeñas lágrimas se le amontonaron en los ojos.

- Lo siento -

- ¿Por qué lo sientes? - estaba confundido.

- Porque te decepcioné, me enamoré de la competencia - las lágrimas le azotaron las mejillas y luego caían por su mentón.

- No llores hija mía, odio decir esto pero, ese idiota te ama -

- ¡No papá! Nadie en su sano juicio olvidaría que tiene una relación con alguien más. - estrujó las lágrimas con un brazo. - Me utilizó -

- Hinata, no digas eso, te podrías arrepentir. - bufó cansado. - Si es cierto que eso me sorprendió, ¿como pudo haberse olvidado de ese detalle? Pero lamentablemente así somos los hombres, ¿no has investigado nada acerca de Shion? - ella negó - Te diré solo una cosa, esa mujer es una acosadora. -

- ¿A qué te refieres? -

- Que tal vez, ella se le apareció a Naruto y recuerda de los rumores que se esparcieron cuando ellos estaban juntos, se decía que él estaba perdidamente enamorado de ella. Pueda que eso haya bloqueado a Naruto, trato de decir que tal vez, él solo necesitaba algo de donde agarrarse para darse cuenta que te ama -

- ¡Pero nunca me lo ha dicho! -

- Quizás y nunca lo haga. - ella lo miró algo molesta - Hinata, el amor no se dice, se siente. Trata de ser razonable, nunca pensé que llegaría a decir esto. Pero me estoy retractando de haberte comprometido. -

- No papá. - lo miró decidida - Me casaré - cogió de nuevo las llaves y salió por última vez de la oficina.

Hiashi se volvió a sentar y pasando los dedos desde la raíz de sus cabellos, suspiró.

- Eres igual de terca que tu madre -

/***/***/***/***/***/

Estaba cansado de tanto esperar, las nubes se amontonaban unas con otras, seguro que ésta sería una tormenta digna de ver. Y había un detalle que él olvidaba, andaba en moto.

Soltó de golpe el aire que le quedaba al ver salir a Hinata, se desordenó los cabellos y a paso firme fue donde ella.

- ¡Tu otra vez! - lo miró molesta y se cruzó de brazos - ¡Es que no te cansas de molestarme! -

- No - la miró divertido - No quiero molestarte Hinata - se acercó para rozarle la nariz y ella se dejó. - Quiero que me ames -

Un trueno duro y seco los estremeció y ella se hundió en el pecho de él.

- Naruto sácame de aquí por favor -

El estómago se le revolvió juguetonamente, el corazón le bombeó con fuerza y entonces supo que estaba enamorado. Pero aún no lo admitiría.

- ¿Cargas tus llaves? - Hinata afirmó lentamente y se las pasó. - Vamos -

Le agarró la mano y se la llevó al auto. Una vez adentro, deslizó la llave y lo prendió, el motor rugió y así se pusieron en marcha. En el camino la miró varias veces de reojo y ella lo imitaba, rozó su mano y sus mejillas ardieron.

- ¿Por qué me olvidaste Naruto? - dijo por lo bajo. La tormenta se desató y trató de concentrarse en el camino.

- No lo hice Hinata, la llegada de Shion me tomó por sorpresa. Estaba estático, quería terminar todo de una vez con ella, pero no paró de insistirme. Perdóname -

- Quisiera, pero no puedo, me lastimaste demasiado - giró la cabeza y trató de ver por la ventana.

Por más que quería concentrarse en el camino, no podía. Siempre estaba buscando la manera de verla, quería aparcar el auto, poner el seguro y besarla, hacerle el amor. Quería escuchar su nombre en los gemidos de ella. ¡Esa mujer era descaradamente perfecta! Su cuerpo, su cabello, sus labios. Entonces supo el por qué olvidó su relación.

¡Shion era parecida a ella físicamente! Quizás no la había olvidado. La amaba demasiado que la vio en Shion.

¿Había dicho que, la amaba? ¡Maldición! La amaba. ¿Y por qué no se lo decía? Simple.

Tenía miedo. Pero ¡al diablo! Era ahora o nunca. ¡A LA MIERDA EL MIEDO Y SU FAMILIA!

- Hinata - ella volteó ansiosa. - Tengo que decirte algo. - respiró profundamente y quitando los ojos del camino la miró - Hinata, yo te...-

- ¡NARUTO FRENA! - gritó alarmada.

Pudieron ver una figura femenina posarse en el frente y Naruto pisó a fondo el freno. Pero ya era tarde. Lo último que recordó fue a Hinata decirle.

Que lo amaba.

/***/***/***/***/***/

¡Hola a todos!

¿Les gustó el capi? Siento la tardanza.

Pero aquí he vuelto con más.

Al parecer no terminaré tan rápido jaja xD

Espero volver antes de que termine la semana con el siguiente desenlace.

¡LOS REVIEWS SON GRATIS, PUEDEN DEJARME UNO!