Bueno criaturitas, ojala la espera valga la pena. Nos leemos al final.

Disclaimer applied.


Regresaron al salón una hora después para sorpresa de ambos cuando llegaron a su mesa, ya estaba desocupada. Pronto distinguieron a Fugaku y Kakashi en el bar, Hana al otro lado del salón acompañada de otras madres y, lo más imprevisto, Naruto y Hinata bailando juntos.

Sakura pudo notar como su amiga era un manojo de nervios y se movía torpemente en los brazos del rubio, sin atreverse a mirarlo a los ojos, mientras que su rostro blanquecino brillaba con rubor. Naruto parecia estar disfrutando del baile, pero era totalmente casual con sus gestos hacia la chica.

― ¿Que tan idiota tiene que ser para no darse cuenta?― Habló el azabache a su lado. Sakura volteo a verlo.

― ¿Tu sabías...?.― Pregunto al saber que se refería a los sentimientos de Hinata.

― El único que no se entera es Naruto.― Señalo.

Sakura viajo su mirada de su pareja de amigos al resto del salón, en busca de su antiguo profesor, pero parecía que no estaba por ninguna parte. Sasuke mencionó que el tampoco lo miraba y que lo más seguro es que se hubiera marchado temprano. Aquello solo agrego más tranquilidad a la noche que parecía por fin mejorar.

Sasuke la tomó de la mano y la llevo hasta el centro del salón para volver a sumirse en el baile. No paso desapercibido para ninguno que eran observados, aquello no incómodo a Sakura en esta ocasión, y Sasuke parecía estar más acostumbrado a la atención que ella.


― Al parecer la pequeña Haruno ha pescado a Sasuke. ― Hablo Fugaku desde el otro extremo del salón, observando a la joven pareja. ― Nunca lo había visto bailar. ― Concluyó. En tantas ocasiones fiestas, ceremonias y en ni una había visto a su hijo bailar. Todas las chicas, citas informales, de la mayoría ni siquiera había llegado a escuchar el nombre.

Uchiha y Haruno, la idea no era totalmente descabellada, la pelirrosa era la accionista mayoritaria de las empresas un futuro prometedor podía salir de esa unión.

― Solo espero que tu hijo no la lástime. ― Dijo Kakashi sacándolo de su ensimismamiento. Por otra parte siempre estaba esa opción que Sasuke desperdiciara esa oportunidad y arruinara todo.

― Kakashi, suenas como una niñera. Son adolescentes, lo que tenga que pasar va a pasar.

Aquel comentario no le gusto a Kakashi, Sakura había pasado ya por muchas cosas como para volver a salir lastimada por una relación.

Él no era estúpido y desde el primer instante había notado ese parecido que tenia Sasuke con Itachi, de primera impresión eran la misma persona, para cuando mirabas una segunda vez empezabas a notar las pequeñas diferencias entre ambos, estuvo a punto de hacer un comentario por el parecido cuando Fugaku llegó y la verdad, agradeció descubrir que aquel muchacho era hijo de su amigo antes decir algo que pudo haber arruinado la noche.

― Sakura debe regresar conmigo, pero ella tiene la idea de quedarse en Japón. ― No había cambiado de opinión acerca del destino de la Haruno.

― Concuerdo con ella. Nació aquí, pertenece aquí siempre pensé que los Haruno habían cometido un error al dejar Japón, aunque fueron bastantes astutos al tomar la oportunidad de negocio que se les puso enfrente. Ella está decidida con lo que quiere y te repito no eres su niñero.

― Tu hijo también parece decidido con lo que quiere y no es la empresa. Lo recuerdo de niño, siempre fue un buen chico. ― Habia visto a Sasuke un par de veces cuando aun era un infante, claro que el azabache estaba muy pequeño para recordar aquello. Sonrió al darse cuenta que aquella no era la primera vez que aquella pareja bailaba junta.

En el mismo salón Karin observaba a la pareja, pensó que en cualquier momento vomitaría. Seguía el paso de Suigetsu que bailaba con ella, pero en ningún momento alejando su mirada de ellos. La odiaba. Indudable, positiva e intensamente. Odiaba a la pelirrosa. Estaba segura que antes de su llegada había llegado a tener mayores posibilidades con Sasuke. La pelirrosa lo habia arruinado todo. Ella y su farsa de niña que no mataba ni a una mosca.

No iba a pasar el incidente del baño por alto, apretó el agarre de Suigetsu inconscientemente, sin darse cuenta que el peliazul la miraba curiosamente.

Tenia no uno si no dos as bajo la manga, información valiosa, no había olvidado el asunto de la misteriosa enfermedad de la chica, aunque talvez no podría sacar mucho provecho de eso, podía hacerla pasar un mal rato, pero la conversación que escucho desde el baño, a eso si le podía sacar el jugo. Y aunque en primer instancia quería ir a contarle a Sasuke lo que oyó, sabía que tenia que ser más astuta, su credibilidad valía cero con el azabache en este momento, tenia esperar el momento indicado. No solo lograría que Sasuke odiara a la pelirrosa, tenía que lograr su expulsión del instituto, aquello era mucho más sencillo de lograr con lo que escucho. Definitivamente el Señor Akasuna estaba aún interesada en la chica, su insistencia lo dejo en evidencia y aunque ella no lo estuviera, conseguiría ponerla en una posición dudosa, y a nadie le cabria la menor duda que Sakura y el Señor Akasuna mantenían un romance.

― Puedes dejar de ser tan obvia. ― Dijo el chico frente a ella. Karin volteo en dirección a Suigetsu, que tenía una mueca de fastidio. ― Puedes dejar a Sasuke por una sola noche y disfrutar, en serio. ― Soltó el agarre de la chica con hastió. Estaba cansado de ser la segunda opción de la pelirroja.

―¿A donde vas?. ― Pregunto al verlo alejarse.

― Decide Karin. ― Dijo con el semblante serio. ― Vas a seguir pensando en Sasuke o vas a ser mi cita esta noche. ― La pelirrojo volteo los ojos, Suigetsu podía ponerse realmente fastidioso en ocasiones.

― Tienes razón. ― Dijo acercándose nuevamente a él. ― No vale la pena.― Pondría su plan en marcha el lunes, esta noche se olvidaría de la pelirrosa.


La mañana no podía ser mas agradable, una suave brisa entraba por el ventanal, despeinando su cabellera rosa e impregnando el aire con un olor a cerezos que revoloteaba por todo Japón. No se había sentido tan bien desde hacía mucho tiempo. Verdadera y auténticamente feliz. Sonrió mientras llevaba un pedazo de fruta a su boca, rememorando cada detalle de la noche anterior. Aun podía escuchar cada una de las canciones que había bailado, era estúpido e infantil, no le importaba. Era feliz. Te estas precipitando demasiado. ― Hablo aquella voz en su cabeza que actuaba como conciencia. Si, lo estaba haciendo acordó, pero tampoco era como que estaba creando un plan a futuro con el chico, simplemente quería disfrutar el momento era todo. Cuando algo es demasiado bueno para ser realidad, bueno… De repente sintió la fruta amagarse dentro de su boca. Recuerda a Itachi. Fuiste feliz con el alguna vez. Sasuke es diferente. Contraataco. No lo conoces realmente. De nuevo tenía razón. No conocía casi nada del azabache. ― O peor aun, que el descubra la verdad. El entendería. ¿En serio?. ― Sakura. ― Escucho en algún lugar la voz de su padrino, sin salir de sus pensamientos.

― Sakura. ― Volteó en dirección a Kakashi frente a el. ― ¿Estas bien?.

― Lo siento Kakashi. ― Se disculpo rápidamente.

― Has estado distraída durante todo el desayuno.

Se volvió a disculpar torpemente diciendo que solamente estaba más dormida que despierta. Aun inquieta por su último pensamiento.

― Debo volver a Nueva York. ― Dijo con pesar Kakashi.

― ¿Tan pronto?.― Pregunto sin entender, Kakashi había vuelto hace apenas unas semanas, había hecho lo imposible para encontrarla, se habia negado a escucharla cuando le pidio que no la buscara y ahora ¿se marchaba?

― Solamente debo de hacer un papeleo, regreso lo más pronto posible.― Dijo sin dar mayor detalle.― Deidara se quedara contigo.

Automaticamente volteo en dirección al rubio que estaba sentado frente a ella.

― ¿Me dejaras un niñero? ― Y ahí estaba de nuevo, así de rápido y sencillo volvía a salir la Sakura infantil y caprichosa de siempre. La única razón por la que podía dejar Japón con algo de tranquilidad era por que Deidara le aseguró que se encargaría de ella. Que la cuidaría y preevería que nada malo pudiera pasar, si, tal ves una especie de niñero, pensó en las palabras de Fugaku. Solamente estaba pesándole el título al rubio. Tal ves hacer las cosas diferentes en esta ocasión ayudarían con Sakura.

― ¿Me permites? ― Pregunto Deidara refiriéndose a él. Kakashi simplemente asintió curioso a lo que podía decir. ― No Sakura, no seré tu niñero, no es para lo que me pagan o para lo que Kakashi me contrato. Hay negocios de los cuales me tengo que hacer cargo desde aquí. De paso puedo ayudarte en caso de que necesites algo, nada más.― Dedico una sonrisa para ambos y después volvió a concentrarse en su desayuno, permitiéndoles continuar la conversación con calma.

― Lo siento.― Dijo hacia su padrino.― Aun pienso que quieres mantenerme vigilada.

― Lo unico que quiero es cuidarte.― Aseguró. Termino su desayuno y se puso en pie.

― ¿Podría… ― Empezo como una niña pidiendo permiso. Lo pensó dos veces antes de continuar ― Regresar a mi apartamento?. ― Termino de preguntar. Deidara levanto la mirada interesandose por la respuesta.

― No hay problema. ― Dijo sin hacerla esperar Kakashi, ya tenia prevista esa pregunta y pensó que darle más libertad a la pelirrosa ayudaría en esta ocasión.

La pelirrosa siguió con la vista a su padrino hasta que dio vuelta en uno de los pasillos, entonces fijo su mirada en Deidara, que parecía más entretenido en el periódico que otra cosa.

― Lo siento.― Dijo en referencia al cuasi ataque de hace unos minutos.

― No hay cuidado, no lo tome personal. ¿Cuándo piensas regresar a tu apartamento?. ― Pregunto bajando el periodico.

― Después de que Kakashi se vaya. ― Deidara la vio sin saber como continuar la conversación, debía buscar una manera de ir al apartamento de la pelirrosa con ella.

― Sakura, hay algo que he querido preguntarte.

Ella lo vio con atención.

― Cuando pregunte a Kakashi por que habias dejado el país, bueno, el simplemente dijo que te estabas escondiendo, pero nunca supe de que, o de quien.― Empezó sabiendo que tocaba un tema delicado.

― Yo…― Sakura no sabia que decir, estaba enterada que Deidara era el encargardo de hablar con la prensa acerca de todo lo relacionado con ella, ocultar posible informacion que pudiera manchar su imagen y por eso le debía mucho.

― Disculpa. ― Dijo el rubio. ― No quise incomodarte.

― No, descuida. ― Se limpio la boca con la servilleta que tenía en su regazo. ― Huí de alguien, es muy peligroso y… quiere hacerme daño.

Deidara sabía perfectamente eso, conocía a Itaachi y sabía que si lo había contratado para encontrar a Sakura era por que tenía alguna fijación con ella o eso pensó. Pero ahora quería conocer la otra parte, la versión de Sakura, por que estaba seguro que había algo más que Itachi estaba ocultando.

― ¿No hubiera sido más fácil que Kakashi se encargara de el?

Vio a la chica palidecer, recordando algo talves. Bajo la mirada tratando de evitar la de él como si estuviera avergonzada. Hubiera sido prudente dejar de insistir pero necesitaba información y ahora que ya estaba el tema puesto sobre la mesa no dejaría que se le escapase. Pasaron un par de segundos en silencio, si presionaba más se arriesgaba a obtener una mentira como respuesta. La vio nuevamente, ahora parecía dudar, no segura de que decir o de cómo empezar a decirlo. Para desgracia de el el teléfono de la pelirrosa empezó a sonar.

― Bueno. ― Contesto sin haber visto de quien se trataba.

― ¿Qué hacés?. ― Pregunto la voz del azabache al otro lado de la línea. Sakura miro la pantalla para cerciorarse que se trataba de él y después pensó en lo tonto que había sido de su parte.

― Terminando de desayunar. ― Contesto.

― Paso por ti en 15 minutos. ― Y sin esperar respuesta corto la llamada.

Sakura pensó que no estaría de más enseñarle un par de modales al azabache, pero primero tenia que ingeniárselas para arreglarse en menos de 15 minutos, bebió un sorbo más de jugo y despidiéndose del rubio salió disparada para su habitación.

Se sorprendió al darse cuenta que había terminado de arreglarse en exactamente 9 minutos, había elegido una falda circular color azul índigo, una camisa de tiras gruesas en tono fuscia y unos zapatos bajos color plata,terminaba de ponerse unos zarcillos, cuando se topo nuevamente con Deidara que seguía en la mesa, ahora fumando un cigarro.

― Disculpa por si te incomode hace rato.― Hablo el rubio.

Sakura tuvo que hacer una pausa en medio de su ajetreo para recordar a que se refería Deidara.

― No es no confie en ti. ― Empezo para terminar de acercarse a el. ― Es difícil para mi hablar de esa etapa de mi vida.

Escucho de nuevo su celular sonar y no dudo que se trataba nuevamente del azabache, se despidió de Deidara mientras contestaba la llamada que le confirmaba que Sasuke la esperaba afuera del hotel. Busco a Kakashi para despedirse, su padrino se encontraba ocupado atendiendo una llamada, por lo que no quiso interrumpirlo para decirle con quien iba a salir o a que horas regresaría.

Tomó su bolso y metió solamente lo esencial. Efectivo, teléfono, algo de maquillaje y su medicamento.

Deidara vio a la pelirrosa irse, apago su cigarrillo y termino su jugo. Estaba cansado, llevaba demasiado tiempo en el mismo papel, al principio como siempre era divertido, entretenido, emocionante. Pero nunca había interpretado la misma parte durante tanto tiempo.

Deidara Seyru era el mejor espía empresarial, sus trabajos eran siempre impecables. Robaba información a empresas para sus clientes. Su trabajo era tan perfecto que nunca dejaba huellas o cabos sueltos. Era el culpable de cientos de fraudes, lo mejor de todo, nadie lo señalaría nunca como el culpable.

Nunca pensó en llegar a trabajar con alguien con el perfil de Itachi, estaba acostumbrado a dueños de compañías, empresarios que buscaban apoderarse del mercado en el que se desenvolvían. Sin embargo Itachi no era nada más que un narcotraficante, un chico de casi su misma edad, alguien que había acabado en la cárcel acusado de asesinar a otra persona. Un tipo con quien nadie quisiera verse involucrado. Sin embargo la codicia y su orgullo le pudieron, y después de una exorbitante cantidad de dinero y de escuchar el apellido Haruno, no puso ningún pero.

Buscar una vacante en la empresa Haruno había sido la parte más difícil, debía de ser la plaza correcta, un puesto que lo dejara accesar a la información que necesitaba. Se las ingenio para deshacerse del asistente ejecutivo del CEO y fue su turno para tomar el puesto. No solo era eso, debía de convertirse en la mano derecha de Kakashi, ganarse su confianza en un tiempo casi record, para su tener acceso a información. Pasaron meses antes de poder completar esta estapa, sin embargo su buen perfil de empleado lo ayudo a ganarse rapidamente la confianza de Kakashi Hatake.

Cuando se puso en contacto con Itachi para informar que la primera etapa esta terminada, ahora debía de dar con cualquier tipo de datos que Itachi requiriera, sin Itachi solo le dio un nombre Sakura Haruno.

Sabía muy bien quien era Sakura Haruno, la heredera de los Haruno se encontraba en alguna institución privada fuera del pais terminando sus estudios, Itachi le aseguro que aquello era una mentira. Sakura tiene algo que me pertenece, además que es la única que me puede ayudar a salir de la cárcel. Aquella misión estaba muy lejos a lo que el hubiera imaginado. Lo primero que le recomendo fue contratar un investigador privado. El no se iba a dedicar a buscar a una niña por el mundo. Entonces Itachi ofrecio el doble de dinero. Roba toda la información de los Haruno que quieras, no te haran falta compradores. Y de nuevo había aceptado. Fue hasta hace un mes que Kakashi le confesó la verdad.

― Encontre a Sakura.― Y con aquella oración había empezado la tercera fase de su plan.

Gánate su confianza, acercate a ella, consigue mi dinero de vuelta y traémela de vuelta.


Cuando salió del edificio su mirada magnéticamente se dirigio hacia el azabache, que, la esperaba afuera de un auto deportivo, no había un chofer o una limosina esta vez. Se acercó despacio,sintiendo la mirada penetrante del azabache a través de aquellas gafas oscuras que llevaba puestas. Escuchó el murmullo de un par de chicas frente a ella, hablan de lo guapísimo que se mira Sasuke, a ella no lo quedo más que estar deacuerdo.

Al llegar frente a él, Sasuke le dedicó un fugaz beso en forma de saludo y sin decir nada abrió la puerta del copiloto para que ella entrara.

Se acomodo en el asiento de cuero y abrocho su cinturón de seguridad sin que Sasuke se lo pidiera, espero a que el azabache se subiera pero al ver por la ventana seguía afuera, haciendo una llamada. A los pocos minutos Sasuke entró por su puerta. Encendió el auto y emprendió marcha.

Sakura se encargo de poner la música en el reproductor del azabache, aunque desde el principio supo que queria poner, se traslado por toda la lista de reproducción para conocer más acerca de sus gustos musicales. Se dio cuenta que no había nada muy modernas, las bandas más recientes se situaban en los 90's y que le gustaba basicamente el rock, no encontro nada que a ella le disgustara y puso algo de Oasis.

― ¿A dónde vamos?.― Se atrevió a preguntar al darse cuenta que se alejaban de la ciudad.

― Es una sorpresa.― Fue la única respuesta que obtuvo.

En ocasiones el silencio la incomodaba, quiso hablar acerca del clima, la carretera o el tránsito, pero se dio cuenta que a Sasuke no le interesaban ninguno de esos temas. Pensó que a nadie le gustaba hablar acerca de eso, mucho menos en un viaje de carretera, abandono la misión de encontrar tema de conversación y se relajó en el asiento del vehículo, mientras apreciaba el paisaje.

No lo supo, pero Sasuke miraba con atención y todos los gestos que hacia. Estuvo a punto de saltar de su asiento al sentir la mano del azachache en su regazo. Dirigió una sonrisa hacia él, intentando ocultar su nerviosismo.

Sasuke se saco el par de gafas y los coloco sobre el tablero del auto, masajeo sus ojos durante unos cuantos segundos mientras se habituaba a la luz.

― No estoy acostumbrado a despertar a esta hora un domingo.― Fueron las primeras palabras que dirigió a la pelirrosa.― Hola.- Saludo después.

― Hola.- Respondió Sakura fijándose en las ojeras marcadas en Sasuke.― ¿Problemas para dormir?

― Naruto se quedo a dormir, no fue una buena noche.

Sonrio al imaginarse como el rubio probablemente bombardeo con miles de preguntas a Sasuke, algo así como Ten Ten lo había hecho con ella la noche anterior y entendió el humor del chico.

Sasuke fue ahora quien empezó la ronda de preguntas, empezando por Kakashi, quería saber si había hecho algún comentario acerca de él, aunque él no pregunto directamente, ella lo pudo intuir. Así que le contó todo lo que queria escuchar ademas agrega que Kakashi dejaria el país por unos días y que ella podria regresar a su apartamento. El azabache pasa ahora al tema de Sasori, le recuerda que tienen clases de arte dos veces por semana y que lo mejor seria no darle demasiada importancia al asunto del pelirrojo. Después de todo para Sasuke, Sasori solo había sido un maestro de la chica, nada más.

Sakura no había pensado en eso, ni siquiera recordaba que la noche anterior había encontrado a Sasori. ¿Deberia decirle a Sasuke la verdad?.

Sasori había sido quien la saco de la oscuridad, la persona que la había ayudado a su condición, y la persona en la que vio alguien completamente distinto a Itachi. Por eso me enamore de él. Una de las dos únicas personas que sabían su verdad, sin nada oculto.

Hacía mucho tiempo que no pensaba en Sasori, se dio cuenta que quizá solamente había sido una ilusión, ella tan vulnerable como había estado solo necesitaba a alguien que le pudiera brindar ayuda y protección. Eso lo encontró en Sasori Akasuna.

Era de noche muy bulliciosa, su amiga, la había abandonado para volver a entrar al bar y seguir bebiendo, mientras ella devolvía todo lo que había ingerido en uno de los callejones cercanos. Se le había pasado la mano una vez más, al levantar la vista lo único que vio fueron luces de diferentes colores, talvez provenientes de su imaginación o consecuencia del "superman*" que habia tomado. Pero aquello en vez de sentir que volaba como el vendedor había prometido, se sentia fatal. Como pudo se apoyo en la pared, todo daba vueltas. Empezó a caminar en dirección al bar o eso pensó ella, tratando de mantener el equilibrio empezó a cruzar la calle, con cada paso se le hacia más dificil orientarse. Escucho un bocinazo a lo lejos, pero sus reflejos estaban tan retaidos que al voltear a ver a su derecha solo pudo percibir una luz acercándose rápidamente, se quedo ahí en medio de la calle, ni siquiera cerro los ojos, solo espero que lo peor pasara.

― ¡Señorita!. ― Sintió como con fuerza alguien la arrastraba desde su lugar y a ella no le quedo más a aferrarse a quien fuese la estuviera rescatando.

Trato de enfocar, de entender que había pasado y se percato que un par de brazos masculinos la rodeaban. Levanto la vista y se encontró con unos ojos marrones, un rostro que no reconoció, después de eso todo se volvió negro.

Sin abrir los ojos supo que se encontraba en un lugar que no conocía, aquel lugar olía a limpio, sintió las suaves sabanas sobre su piel, y el aroma de cafe recien hecho. Abrio los ojos, estaba en una habitacion de paredes grises, se sento sobre la cama y las sabanas resbalaron de su cuerpo, entonces vio el atuendo que llevaba puesto, se asusto al reconocer la bata de hospital. ¿Que le había pasado? Justo cuando salia de la cama la puerta se abrió dando paso a un sujeto totalmente desconocido a ella.

― ¿Como te sientes?.― Pregunto el sujeto de cabello rojizo y ojos marrones.

― ¿Donde estoy?.― Pregunto a la defensiva.

Vio al hombre cerrar la puerta detrás de el.

― ¿Recuerdas lo que paso anoche?.― Su corazón se aceleró al escuchar aquella pregunta, ¿acaso había cometido alguna estupidez?.― Espera no es lo que tu crees.― Contesto al ver su reacción, anoche un auto casi te arrolla. No tenias papeles, no tenias teléfono y estabas demasiado drogada para dejarte a tu suerte.

― ¿Por que me ayudaste?.― Pregunto dudosa. Se sentía terrible, su cabeza dolía y el malestar de estomago seguía presente. No recordaba nada de la noche anterior, se suponía que Sai la recogeria en el bar, pero no recordaba donde había dejado sus cosas.

― Es mi trabajo― Dijo el pelirrojo.― Soy terapeuta en un centro contra adicciones. Y quiero ayudarte. Mi nombre es Sasori Akasuna.

Regreso a la realidad cuando el auto se detuvo. Dirigió entonces su vista a los alrededores, la pelirrosa no espero a que Sasuke le abriera la compuerta, bajo del auto apenas reconoció el paisaje y camino dudosa al mismo tiempo que maravillada.

Talvez tenía cinco años la última vez que estuvo en un lugar parecido. Inhalo una gran cantidad de aire, llenando sus pulmones al máximo, sobrecogida estar ahí.

La laguna frente a ella era de un azul turquesa, que reflejaba las nubes y el sol que casi se encontraba en el cenit. Al otro lado de la extensión de agua se erigía una colina verde, que sumaban a aquel lugar una sensación de majestuosidad.

Los arboles, el sonido del viento, el canto de las aves, creaban una armonía total.

Recordo la vida en la ciudad, o mejor dicho en las ciudades en las que había estado, la vida nocturna, el barullo de la civilización y las ocasiones en las que se había propuesto dejarlo todo para vivir a un lugar parecido a este.

Se abrazo al sentir el viento, no es que hiciera frió, pero el su ropa no había sido la indicada para el lugar. Sintió la calidez de una prenda sobre sus hombros. Hasta ahora había estado tan abstraída que no había en la presencia del azabache. Se cubrió con la frazada que Sasuke le había colocado.

Es hermoso. Dijo la pelirrosa sonriendo, sin quitar su vista del paisaje. Un sentimiento de paz la embargaba.

Hn.Sasuke había aprendido que los restaurantes lujosos o las citas elaboradas no sorprenderían a Sakura. Desde hace algunas semanas tenia pensado en visitar la casa que sus padres tenían en las montañas, uno de sus lugares favoritos.

Sasuke-chan. Hablo una voz detrás de ellos, ambos voltearon en su dirección.

Sakura volteo y vio a una anciana que se acercaba a ellos a paso lento, y por primera vez se fijo en la hermosa cabaña de madera que estaba a unos cuantos metros a sus espaldas. Sasuke camino de regreso y ella lo imito de cerca. Sakura pudo apreciar mejor a la anciana de cabellos grises que arreglaba en un impecable moño y sonrisa amable.

Sasuke-chan...- Volvio a repetir. Y entonces reparo en la presencia de la pelirrosa.- ¡Oh! No me dijiste que vendrías acompañado.- Dijo realmente sorprendida. Mucho gusto, mi nombre es Chiyo.

Soy Sakura.- Se presento la pelirrosa extendiendo su mano para saludar, pero la anciana la tomo en un cálido abrazo que la sorprendió.

Es un verdadero placer conocerte. ¿Por qué no entran a comer algo?.- Sakura vio en dirección a Sasuke, pero este ya se dirigía en dirección a la cabaña así que lo siguió cerca de Chiyo.

Entraron juntos a la cabaña que de lejos le había parecido más pequeña, sin embargo supo que había subestimado el lugar. Al entrar el calor de una chimenea encendida los esperaba brindándoles una acogedora bienvenida.

Sasuke-chan ¿Trajiste lo que te encargue?. Sasuke pareció molesto por la pregunta.

Ire a traerlo al coche. Dijo mientras dudaba en dejar a Sakura con la amable anciana.

Me encargare de Sakura.- Agrego la de cabellos grisáceos. Te serviré un poco de té. Dijo a la pelirrosa.

El azabache salio de la cabaña a regañadientes.

La anciana le mostró la mesa tradicional japonesa que estaba frente a la chimenea. Y le pidió que se sentara mientras ella iba por la merienda. Sakura se quito la manta que llevaba hasta ahora en los hombros. Dejándose calentar por el fuego de la chimenea. Paseo su mirada por el lugar, las paredes de madera, aunque no fuera un lugar demasiado decorado, tenia un toque de elegancia y sofistificacion característico en Sasuke y en los Uchiha, pensó. Después de todo ya había conocido a Fugaku y su esposa.

Debes ser alguien muy especial para Sasuke-chan. Dijo la anciana mientras servia un poco de te de una tetera de cerámica.

La pelirrosa no pudo evitar sonrojarse por el comentario y negó rápidamente.

Es la primera vez que trae a alguien aca. Dijo con una sonrisa.Siempre le ha gustado venir solo, ni siquiera coincide cuando viene Fugaku o Hana.

Puse las bolsas en la cocina.- Dijo Sasuke haciendo su entrada, parecía serio, poso sus ojos en Sakura y aquello la puso más nerviosa. Puedes dejar eso ahí. Dijo refiriéndose a la tetera y los dangos.

La sonriente anciana se retiro obediente.

¿Qué te dijo?.- Pregunta casi tosco, sentándose a su lado.

Nada.- Mintió, no por ella sino por protección a la agradable abuela.

Mientes. Aseguró. Estas sonrojada.

Es por el calor. Se excuso rapidamente.

El azabache se acerco peligrosamente a ella, quedando a escasos centímetros de sus labios.

No me gustan las mentiras. Dice provocando un escalofrió en la pelirrosa, no por sus palabras, si no por tenerlo tan cerca. La pelirrosa no hizo nada para apartarlo, al contrario se vio atraída y sin pensarlo terminó de unir sus labios a los del moreno.

Sasuke aunque al principio se sorprende por la acción de la chica, coloca sus manos en su cintura casi posesivamente, besando con arrebato los labios de la pelirrosa, muy diferente a como lo había hecho la noche anterior, provocando suspiros por parte de la chica. Se inclina tanto sobre ella que termina por obligarla a recostarse sobre el suelo de madera, que esta cálido por el calor que desprende el fuego que esta a metros de ellos. El azabache se pierde en su cuello, besándolo y mordisqueándolo, provocando diferentes tipos de jadeos por parte de la chica.

Sakura recobro un poco la compostura recordando que a escazos metros hay alguien más. Y le pide a Sasuke que se detenga, aunque es lo ultimo que desea en ese momento. Él la entiende y aunque le cuesta detenerse accede a su petición.

Ambos regresan a su lugar y Sakura lleva el te a sus labios para apagar un poco del calor en su interior, si antes tenia frio, ahora esta seguro que su cuerpo se encontraba febril. El té se había enfriado y sin decir nada el azabache dice que ira por una tetera nueva.

Sakura toca su rostro, si esta tibio, se da cuenta nuevamente que esta nerviosa, dándose cuenta que nunca se había sentido así con otro chico, dandose cuenta que no podia controlar sus sentimientos. Te estas adelantando demasiado. Escucha aquella voz en su cabeza, aquella que le advierte que no caiga tan rapido en Sasuke. Después de todo el era un playboy ¿no recuerdas?.

Sasuke vuelve con más té, le pregunta si le sucede algo al verla tan queda, ella vuelve a mentir aquel día, diciendo que se encontraba perfectamente bien.

Después de la merienda, Sasuke ofreció un recorrido por el terreno a Sakura, y llegaron a un pequeño muelle donde estaba anclado una azabache le pregunta si sabe nadar antes de ofrecerle un salvavidas, pero la pelirrosa responde que sí. Sube a la canoa con ayuda del azabache mientras con sus manos hacia malabares para que su falda no se levantara por el viento.

La próxima vez tendré que decirte como vestir. Dice cerca de su oído.

No hagas eso!.- Reprocha la pelirrosa. Terminando de acomodarse en su lugar. Mientras Sasuke la ve entretenido.

La pequeña embarcación se mece cuando Sasuke se sienta frente a la pelirrosa y toma el remo para impulsarse lejos del muelle. El clima ya no es tan fresco como en la mañana, el sol se encuentra pasado el cenit apuntándoles candentemente, mientras no deja de haber viento.

Escuche perfectamente lo que te dijo Chiyo. Dice Sasuke distraídamente mientras sigue remando. A Sakura no le queda más que asentir. Te dije que no me gustan las mentiras.

No te lo dije por que pensé que la meteria en problemas a ella, además, no pensé que el asunto tuviera realmente esa importancia… quiero decir… Aunque le gusto aquella declaración creía que atribuirse como alguien especial dentro de la vida de Sasuke era casi absurdo. No solo acaban de iniciar algo, si no que lo que fuera que tuvieran aun no tenia nombre.

Es cierto. Empieza Sasuke. Cuando vengo acá lo hago para estar solo, pero no se por que pensé que a ti te podría gustar este lugar.

Me encanta. Responde sin pensar la pelirrosa adornando su rostro con una sonrisa.

Pero no tomes a la ligera lo que dije. Aclaró el azabache. No me gustan las mentiras Sakura, y se que dijiste que habían cosas que me contarías a su tiempo y prefiero esperar a que te veas obligada a mentir.

Sakura bajo la mirada hasta ver su reflejo en el agua, había olvidado el asunto de sus medicamentos, aparte de saber quien fue Itachi, Sasuke desconocia muchísimas cosas. No dijo nada por que no había nada que decir, Sasuke lo había dejado todo clarísimo.

Ve el remo que reposa en el fondo de la canoa.

¿Te ayudo a remar?. Sasuke esta a punto de decir que no. Nunca lo he hecho.Agrega como si fuera lo más excitante del mundo.

El azabache le da instrucciones de como tomar el remo y en que dirección impulsarse para que no terminen dando vueltas en círculos, al principio se le dificulta un poco la coordinación, pero después de varios intentos siguen su rumbo. Llegan al otro lado de la laguna, donde pero no hay muelle, al estar a escasos metros de la orilla, Sasuke baja del bote, hundiendo sus piernas en el agua y después lleva la embarcación hasta lo seco ayudando nuevamente a Sakura a bajar.

Hace algún tiempo pensé en hacerme mochilera. Confiesa la pelirrosa. Pero creo que hubiera fracasado. Dice entre risas, no soporto el frío extremo ni tampoco el calor extremo.Dice en referencia al sol que sigue resplandeciendo fuertemente y ha ocasionado que ambos empiecen a sudar por estar bajo de el remando.

Yo te podría ayudar con eso. Dice el azabache para luego quitarse su camisa.

¿Qué-que haces?. Preguntó al ver que también se quitaba los zapatos.

Ayudarnos con el calor. Contestó, para después bajarse los pantalones y quedar simplemente con unos bóxer negros ajustados. Dijiste que podias nadar.Y después camino hacia el agua empezando a sumergirse, dejando a Sakura colorada hasta las orejas.

Si había notado que Sasuke tenia las facciones de un dios griego, ahora también se percataba que su cuerpo no tenia nada que envidiarle a las esculturas renacentistas.

Trago en seco antes de contestarle.

¡No tengo un traje de baño, Sasuke!. El azabache solo se encogió de hombros dentro del agua.

Tu te lo pierdes.

Sakura vio el agua, que se miraba más que tentadora. Tendría que quedar semidesnuda frente a Sasuke si quería un chapuzón. ¡JAMÁS! ¿Dónde esta esa chica liberal de antes? Ya no soy así. Respondió de inmediato. Ya no. No tiene nada de malo que lo seas, siempre y cuando sepas como serlo. Vio en dirección a Sasuke que parecía más estar disfrutando del agua que pendiente de ella. Se deshizo de la falda, por suerte no se había puesto ropa interior tan reveladora. Se desabrocho el sujetador debajo de su camisa de tirantes. Era eso o quedarse con su sujetador blanco que seguramente se transparentaría. Camino dirección a la laguna, con cada paso sumergiéndose más, no dejaba de temblar, una parte dentro de ella, se reprimía por lo que estaba haciendo.

El agua estaba perfecta, vio a Sasuke a unos metros de ella, el azabache al percatarse de su presencia nado hacia la pelirrosa. Sakura termino de ocultar su cuerpo en el agua quedando solamente expuestos sus hombros, mientras sus pies tocaban todavía el fondo de la laguna

¿Y? Pregunto el azabache.

El agua esta deliciosa. Covino la pelirrosa.

Nunca había hecho aquello, nadar en una laguna, sentirse libre mientras nadaba y sin nada en su mente más que disfrutar el momento.

― ¿Has subido hasta la cima?.Pregunto Sakura señalando la colina que se alzaba frente a ellos.

Un par de próxima vez que vengamos podemos subir si quieres.Dijo el azabache acercándose a ella.

Eso me encantaría.

Sakura atrajo al azabache pasando sus brazos alrededor de su cuello. El contacto con él causo que su epidermis se erizara, talves era el agua, el hecho de estar semidesnuda o el paisaje, talves era una mezcla de todo. Sasuke termino de acabar con la distancia entre ellos y unió sus labios a los de la pelirrosa. Era un beso impaciente, demandante, Sakura lo responde con el mismo impetú.

La pelirrosa recorre la espalda desnuda del azabache, sintiendo sus músculos tensarse por la caricia, al mismo tiempo el la sujeta por la cintura y desciende su mano por la curva de sus caderas. En un primer impulso la pelirrosa quiere apartarlo nuevamente pero cuando Sasuke apreta sus glúteos, deja escapar un gémido que el azabache aprovecha para profundizar su beso. Un hormigueo intenso se instala en su vientre, una sensación que no es nueva y que la hace perder la timidez inicial. Abre sus ojos jade, ahora nublados con excitación, reconoce en los ojos oscurísimos de Sasuke el mismo efecto. El azabache ataca ahora su cuello y ella lleva su cabeza hacia atrás dándole acceso, debajo del agua siente sus manos juegan con el elástico de sus bragas. Sakura lo deja tomar la iniciativa, se sujeta de su cabello jaloneando a medida que el reparte besos y da mordiscos a su cuello.

Sakura se abrazo con a él atrapándolo con sus piernas. Y Sasuke la sujeto con facilidad, mientras camina de vuelta a la orilla. Recuesta a la chica, la grama, y se recuesta sobre ella y desliza la blusa de la chica sacándola y revelando sus blancos senos, la pelirrosa cubre su pecho instintivamente, mientras muerde su labio.

― No haré algo que no quieras.― Promete el azabache

Quiere esto, no tiene duda que lo desea, lentamente se descubre los senos permitiendo a Sasuke que la admire. El chico la acaricia, robándole suspiros y ocasionando pequeñas descargas eléctricas en todo su cuerpo.

Y aunque al principio lo deja tomar toda iniciativa, lo sorprende cuando es ella, que acaricia su entrepierna encima del bóxer.

Lo siente, caliente, duro e impaciente, así que baja la prenda para liberar su miembro, Sasuke se frota contra ella, encima de sus bragas. Impaciente aparta las bragas para acariciar su sexo, ocasionando en la pelirrosa una repentina convulsión. Gimió cuando el azabache ataco sus senos, besando, mordisqueando, cerró los ojos con fuerza mientras jadeaba al sentirse cercana a un orgasmo. Sintió todo su cuerpo temblar cuando llego al clímax. Abrió los ojos para encontrarse con la mirada de Sasuke, lo vio alcanzar sus pantalones y colocarse la protección mientras ella los esperaba.

Se colocó en medio de sus piernas y se metió dentro de ella lentamente, mientras recargaba su cuerpo en el de la pelirrosa, sintió como la chica se tensaba debajo de él, al mismo tiempo que hundía sus uñas en su espalda. La vio confundido.

― ¿Eres...― Empezó, sin saber como tocar el tema.

La vio negar.

― No.― Con respiración entrecortada.― Pero ha pasado mucho tiempo desde que...― No quiso decir lo demás y no hacia falta Sasuke lo había entendido.

La embistió suave mientras esperaba que se acostumbrará a la intromisión. Lentamente Sakura empezó a relajarse y disfrutar sentir a Sasuke dentro suyo. Sus dedos se aferraron a la tierra mientras arrancaba grama. Jadeando suavemente, las embestidas empezaron a intensificarse y ella empezó a seguirle el ritmo, lo acerco para buscar su boca nuevamente, mientras sus lenguas empezaban una danza sin fin. Se mueven juntos, en un vaiven rítmico. Sakura hunde su rostro en el cuello de él al sentirse culminar, no aguanta el impulso y grita su nombre, aquello provoca que el termine después de un par de embestidas más dejando escapar un ronco gemido.

Se desploma sobre ella y la pelirrosa lo recibe en un abrazo, sin permitir que aun salga de ella. Escucha su respiración acelerada y sonríe para después plantarle un beso en los labios.

Algo de cordura vuelve a ella y busca algo para cubrirse, por suerte la camisa de Sasuke esta cerca, la alcanza para cubrir su desnudez al mismo tiempo que el empieza a vestirse. Su ropa esta empapada, Sasuke le dice que se ponga su camisa, al llegar a la cabaña podrá secar su ropa.

De regreso a la cabaña ninguno dice nada, Sakura se abraza ya que la tarde a empezado a refrescar. Miraba discretamente a Sasuke que llevaba el cuerpo descubierto para ver como sus musculos se marcaban por el movimiento con el remo.

Al llegar a la cabaña tomo sus cosas y camino hasta la habitación que Sasuke le señalo, le dio una bata seca y tomo su ropa aunque la pelirrosa se mostró reacia a dársela.

― ¿No te daria más pena que Chiyo te viera en bata? No te preocupes, la pondré en la secadora.

Accedió por que era lo más sensato, mientras esperaba reviso su celular por primera vez en el día. Tenia algunas llamadas perdidas, una de Kakashi y otras de un número que no tenia registrado. No conocía el código de país y aun así se atrevió a marcarlo.

Después de tres timbrazo una voz al otro lado contesto.

― Hola fea.


De todo corazón espero que este capitulo les guste, que el lemmon (o intento de) no este forzado. En cuanto a Karin, dejenme adelantarme que ella jodera todo. Punto. En cuanto a quien llamaba, bueno creo que mejor pista no pude dejarles. ¿Que creen que pasara?

Disculpen si hay algun error de dedo, les juro que leo el capitulo hasta cinco veces antes de subirlo y aun así después de publicarlo encuentro más de un error.

Preguntas, comentarios, dudas existenciales, reproches, alabanzas o amenazas podrán hacerlas por medio de un review y alegraran mi vida.

Nos leemos a la próxima