Capítulo 9: Caricias y besos
6 días… ese es el tiempo que me queda antes de atarme de por vida. Solo seis días y mi libertad se irá a la basura…
El tiempo estos últimos días han pasado a una velocidad alarmante, arreglando asuntos con la orden, divirtiéndome con Ron e intentando que no se sintiera abandonado, convenciendo a mis compañeros y repitiendo mil y una veces la historia que Draco inventó… y hablando con Draco… porque ahora ya es Draco, ya me he acostumbrado a llamarle por su nombre y a que él me hable por el mío, solo en nuestras ocasionales riñas volvemos a ser Potter y Malfoy. Su presencia es algo que ya no me molesta, y la idea de ser su esposo es algo que ha cambiado de forma extraña, al principio ese pensamiento me producía terror y asco, mientras que ahora solo me produce nervios y miedo…
El beso de hace cuatro días aun sigue rondando por mi mente y ni yo mismo entiendo muy bien porque. No me gusta recordarlo, me pone nervioso y me da miedo porque me hace recordar que Draco se convertirá en mi marido y tendré que hacer algo más que besarlo… y sin embargo me es imposible apartarlo de mi mente.
Mi mente estaba muy lejos de la conversación que mantenía con Ron así que decidí ir a mi habitación, estaba vacía, y eso me extrañó porque juraría que había visto a Draco subir. Me senté tranquilamente en la cama y entonces oí abrirse la puerta del baño.
- ¿Harry? Pensaba que estabas con la comadreja…
Me giré hacia Draco dispuesto a reprenderle por llamar así a mi mejor amigo, pero las palabras nunca llegaron ha salir de mi boca. Me quedé en silencio, completamente en silencio mirando a mi prometido con la boca abierta y seguramente con cara de idiota… pero no pude evitarlo. Allí ante mi tenia a Draco Malfoy tapado únicamente con una pequeña toalla alrededor de la cintura mientras las gotas de agua se deslizaban lentamente por su escultural cuerpo, porque así es como era… perfecto... delgado y delicado pero fuerte y marcado… ¿Desde cuando yo pensaba esas cosas de un chico? Peor… ¿Desde cuando pensaba esas cosas de Draco? gracias a Merlín él no reparó en mi vergonzosa reacción ya que estaba ocupando sacando su ropa del armario.
- Perdona… - Balbucee torpemente. – No sabia que te estabas duchando, no quería molestar.
- No importa. – Añadió él sin dejar de buscar algo en el armario. – Por si no lo recuerdas la mayor parte del año convivo con cuatro chicos, como supongo que tu sabrás no hay mucha intimidad ¿me pasas mi varita?
Se giró hacia mí y me tendió la mano esperando que le diera la varita que estaba cerca de mí, me apresure a dársela y él se lanzó un hechizo de autosecado, me lo imaginé paseando con solo una toalla por su habitación de Slytherin bajo la mirada de sus cuatro compañeros… y no me gusto nada. Fue una vez secado y con la ropa preparada (aunque tapado aun solo por la toalla) cuando me presto atención.
- ¿Y que haces aquí? ¿Te has peleado con la comadreja?
- Y dale con el dichoso apodo…
- Malfoy… - Él hizo una mueca al oírme, sabia que eso significada que estaba enfadado. Bueno… en realidad no lo estaba, solo estaba molesto. – ¿No podrías intentar dejar de llamar así a Ron?
- ¿Es necesario?
- Si. Si vamos a casarnos al menos me gustaría que intentaras llevarte minimamente bien con mis amigos. Yo me he llevado bien con tu madre, me dejé cambiar de loock, incluso estos últimos días te he dejado sermonearme sobre como debería comportarme. – Recordé su charla sobre como comer, sobre la puntualidad, sobre la elegancia… - y yo solo pido que dejes de insultarlos ¿tan difícil es?
- En realidad si lo es… - Estaba a punto de gritarle de todo pero con un gesto me pidió que le dejara explicarse, mientras se sentaba a mi lado en la cama. – Verás Harry… puedo dejar de llamar a tu amiga sabelotodo, sangre sucia o muggleborn y llamarla Granger, puedo dejar de llamar licántropo al lobo y llamarlo Lupin… pero no puedo dejar de llamar comadreja a Weasley.
- ¿Y se puede saber porque?
- A ver Harry… no pienso llamarle Ron… y si le llamo Weasley ¿Cómo demonios vas a saber a cual de todos me refiero? ¿Weasley hija, Weasley padre, Weasley madre, los otros Weasley…? Hay tantos… como no los numere… - La idea le pareció buena porque sonrió. – Vaya podría numerarlos… Weasley 1, Weasley 2…
- ¡¡No!!
- ¿Entonces que quieres que haga?
Le mire confuso… sabia muy bien como liarme cuando le interesaba. Pero al parecer verme tan confundido hizo que se apiadara de mí.
- Bueno… vamos Harry, prometo que intentare ser amable con él ¿feliz?
- Supongo que si.
- Bien… tú tendrás que hacer lo mismo con mis amigos, y no… no me pongas mala cara que no me convences.
Se paso una mano por su cabello rubio y eso me recordó que estaba casi desnudo, casi desnudo y muy cerca de mi, el corazón se me desplazó hasta la garganta mientras palpitaba a gran velocidad.
- Bueno… lo intentare.
- Bien… he recibido ya la carta de Blaise sobre la despedida. Lo comente con la Orden y me dijo que podría hacerla si llevaba a un miembro para que vigilara si había peligro. Iba a pedir que viniera Snape… pero luego recordé que se trataba de una fiesta así que se lo dije a mi prima. No la conozco mucho pero parece divertida. He oído que tú también celebraras una ¿no Harry?
- Aja… - ¿Era cosa mía o allí hacia mucho calor? ¿Y de que estábamos hablando…? De despedidas creo… - Pero yo no haré nada raro… solo cenare con mis amigos en Grimuald Place.
- Claro… un día tendrás que enseñarme ese lugar. Aunque de todas maneras pretendo que nos quedemos a vivir en mi casa, donde celebraremos la boda.
- Aja… - ¿Espera? ¿Qué había dicho? Le mire a los ojos. – Eso será si a mi me parece bien.
- Ooo… no empecemos con peleas matrimoniales antes de la boda. Seguro que te gustara. Y hablando de boda ¿tus amigos creyeron nuestra historia?
- Si, pero preguntan mucho. Tendremos que aclarar algunos detalles.
- Bien ¿Qué preguntan?
Intente recordar todas las preguntas que me hacían mis compañeros en sus cartas.
- Quien se declaró, donde, como, si el otro aceptó de inmediato…
- Ok, ok… espera un momento… ¿Quién quieres que se declare?
- No se… ¿no eras tu el experto en mentiras? Elige.
- Bien, pues te declaraste tú.
- ¿Por qué yo?
- Eeee… ahora no te quejes me has dicho que eligiera. Y te declaraste TÚ porque TÚ eres el Gryffindor, TÚ eres el valiente y si alguno de los dos debía recoger valor para declarar sus sentimientos a su rival ese eres TÚ. Desde luego, yo no lo haría.
- Bien… vale… pues yo me declaré ¿Cómo y donde…?
- No se… uff… que te parece si te sonrojas y dices que eso es privado. Creo que eso puedes hacerlo. – No pude evitarlo y me sonrojé. - ¿Ves?
- ¡Draco!
- Bueno… y ¿si acepte?… se trata de mi, así que es evidente que al principio no te creí.
- ¡¿Eeee?! ¿Por qué no me creíste?
- Porque es la relación más normal, eras mi rival y creí que solo querías reírte de mi.
- ¡¡Pero mis sentimientos eran sinceros!! – Draco empezó a reírse a carcajadas.
- Ni que estuviéramos hablando de una situación real, Harry… además al final me convenciste ¿no ves que vamos a casarnos? bueno ¿Qué mas preguntan?
- Eeee… si tienes mascota.
A Draco aquella pregunta le extrañó, aunque no es como si yo supiera porque querian saber mis amigos si él tenia alguna mascota.
- No tengo, solo mi águila para el correo.
- Y si es verdad que… - me sonrojé. – Si es verdad que salías con Pansy.
- No ¿Algo más? – Yo me sonrojé al recordar el resto de preguntas sin decidirme si debía decírselas y mas cuando verlo así me hacia sentir tan extraño. – Por el color de tu rostro si que las hay.
- Bueno… quieren saber hasta donde hemos llegado.
- Uff… si, eso también lo va a querer saber Blaise, y va a querer detalles lo que puede ser bastante problematico. Por lo tanto no puedes decir que hemos tenido sexo porque si preguntan algo tedremos que coincidir con la versión y Blaise me pedirá detalles que no puedo darle.
¿El color rojo? Si alguien no lo había visto nunca solo tenia que observar mi cara en ese momento ¡¡hablando de sexo con Draco!! ¡No, peor aun…! ¡¡Hablando de sexo con Draco medio desnudo y muy cerca de mi!! ¿Qué había dicho? ¿Contarle a Zabini? ¡Ni loco!
- ¡¡Ni hablar!! ¡¡No le hablaras de nuestra vida sexual a Zabini ni ahora ni nunca!! – Él rió.
- Tranquilo no hay nada de que hablar… aun… - Eso no me tranquilizaba.
- Draco Lucius Malfoy… te diré esto muy en serio. Si me entero que le vas contando "eso" a Zabini, nuestra "vida sexual" directamente acabara antes de empezar y me importa un bledo si hay una profecía de por medio.
- Entendido, entendido… vaya genio. Acordamos que no hemos tenido sexo, sin embargo se supone que llevamos ya algun tiempo juntos asi que ¿hasta donde hemos llegado entonces "Harry"? – Se acercó más a mi divertido. – Al fin y al cabo llevamos más de un año juntos.
- Maldito sea… ¿Por qué tenia que acercarse tanto? ¡Así era imposible pensar! Sus labios parecían apetitosos…
- No se… solo nos hemos dado un beso. - ¡¡bien Harry!! ¡¡tu si que piensas!! Draco solo sonrió.
- Por tu respuesta deduzco que no puedes decir que hemos ido más allá porque ni sabrías explicar lo que es exactamente ir más allá.
- ¡¡Eso no es verdad!!
Bueno, vale… yo no era un experto en estos temas. Sabia que… ¡Oh, Merlín…! solo de pensar en esas cosas me puse rojo rojo y ¿de verdad que no hacia mucho calor allí? Porque yo me estaba ahogando… y Draco estaba demasiado cerca… demasiado…
- Ya, claro… Harry… y dime ¿te has enrollado alguna vez con un tío? – Me hubiera sonrojado mas, pero no lo hice porque ya era imposible que me pusiera mas rojo de lo que estaba. – Ahí tienes tu respuesta.
- ¿Acaso tu si te has enrollado con uno?
- No, pero al contrario que tu yo si se mentir. Y lo hago muy bien.
- Ya…
¿Debía responder algo más? Porque yo no era capaz de juntar más de dos silabas y si Draco seguía preguntando quedaría como un idiota… tal vez si no estuviera tan desnudo y sentado tan cerca de mí… tan cerca… y esa boca que…
- A ver… pues decimos que…
Pero nunca supe que iba a decir a continuación. Mis labios se habían posado sobre los suyos acallando cualquier palabra que fuera a salir de ellos. Pareció sorprenderse del repentino acto… ¿pero como no sorprenderse? ¡Incluso yo me sorprendí! No había pensado nada, ni pensaba nada en esos momentos solo quería besarlo, volver a besarlo como aquella vez. Y él de inmediato respondió a mi beso… su boca se abrió y la mía hizo lo mismo permitiendo que nuestras lenguas se encontraran profundizando el beso. Sus manos fueron hasta mi cintura y me acercaron más a él pegando su pecho al mío, maldije mil veces a mi camiseta que era la única separación entre su cuerpo y el mío. Él pareció pensar lo mismo… o tal vez no pensó, porque en unos segundos mi camiseta estaba tirada por el suelo. Nuestras bocas besándose ansiosamente y su pecho fuerte y duro contra el mío… y me gustó… nunca pensé que me gustaría estar así con un hombre, pero me gustó, sus duros pectorales contra los míos completamente pegados me excitaban mas que los blandos pechos de Ginny cuando ella me abrazaba… su cuerpo delgado pero fuerte, su piel pálida y suave… sus labios que besaban con maestría… mi mente estaba tan concentrada en mis actos que no era capaz de pensar en nada mas.
Nos besamos con pasión durante largos minutos y sus manos que me estrechaban contra él recorrían mi espalda mientras las mías recorrían la suya de forma totalmente inconsciente. Me pegué más y más a él hasta que quede inclinado de tal manera que finalmente Draco se acostó sobre la cama arrastrándome encima de él. Ahora podía sentir la totalidad de su cuerpo bajo el mío apenas tapado por la pequeña toalla, en ningún instantes dejamos de besarnos. Sus manos bajaron por mi cintura hasta posarse en mi trasero haciéndome soltar un gemido que quedo ahogado por sus labios. Sus manos empezaron a deslizarse dentro de mi pantalón… acariciando mi trasero…
- ¡¿Harry?! Harry… ¿estas ahí?
Hasta que la voz de mi estúpido amigo nos sobresaltó…
De un salto me aparté de encima de Draco como temiendo que Ron se atreviera a entrar. Pero no lo hizo… tal vez porque la última vez que entró sin llamar Draco le hecho una maldición, y Molly se puso de parte de Draco porque hay que respetar la intimidad.
- ¿Harry?
- Maldito sea… - refunfuñe por lo bajo mientras me levantaba a toda prisa de la cama y colocaba mi pantalón en su sitio intentando evitar la mirada de Draco.
- ¿Harry? – Y dale… el chico no podía estarse calladito…
- ¡¡Ya voy!!
Recogí mi camiseta del suelo y me la puse rápidamente una vez vestido me volví hacia Draco que se acababa de levantar de la cama. Tenía los labios rojos por el beso y parecía algo acalorado, supuse que yo debía tener un aspecto similar, quitando que además yo estaba completamente sonrojado.
- Bueno Harry… supongo que podemos decir que hemos llegado hasta aquí. – Cogió su ropa y se dirigió al baño para vestirse. – Si preguntan porque no hemos llegado mas lejos puedes darle la culpa a Weasley.
Cerró la puerta dejándome sonrojado acalorado y teniendo que atender a mi inoportuno amigo. Abrí la puerta donde Ron esperaba impaciente.
- ¿Te encuentras bien, Harry? Pareces acalorado.
Decididamente si no hubiera interrumpido podría encontrarme mejor…
