Por mas que lo intentas la pregunta "¿Por qué yo?" nunca puede escapársete, y nunca encontramos la respuesta. Tal vez porque el karma te esta cobrando las cosas malas que has hecho en tu vida, tal vez porque el destino tan solo saco tu nombre al azar de un sombrero, tal vez porque no mereces ese algo bueno que quisieras que te pasase, tal vez porque es un error que te pase. Nunca nadie podría estar seguro, pero el hecho de preguntarnos nos hace sentir miserable ¿o no? Entonces ¿Por qué lo hacemos? Porque es un impulso, y no podemos escapar a nuestros impulsos.

Yamato Ishida y Mimi Tachikawa comprobaron esto muy bien. Ya habían perdido la cuenta de cuantas veces aquella pregunta había pasado por sus mentes, y cuantas respuestas se habían dado, tratando de convencerse de que su amor nunca estaba destinado a ser… aunque esto solo los lastimara más.

¿Qué tan difícil es renunciar al amor de tu vida cuando estas seguro de que también te corresponde? Muy difícil, casi imposible ¿o era imposible? Tal vez si… ¿Cuánto les duraría la negación? Nadie podía saberlo.

Mimi por fin se había desecho del acoso de Valery al hacerle creer que dormía, ahora la oji-verde estaba sumida en un profundo sueño, lo que le daba a Mimi tiempo para pensar, o torturarse, que venia siendo lo mismo. Ahora que contaba con la certeza de que Matt la quería era mas difícil que nunca negarse a la posibilidad de un final feliz, aunque fuera en la distancia, pero sabia que debía hacerlo, Sora no se merecía que ella continuara apuñalándola por la espalda, y ella sabia que seguía queriendo a Matt, tal vez ahora mas que nunca, que no podía tenerlo, lo que encapricharía mas a la muchacha pelirroja. Mimi lo sabia porque había pasado por lo mismo, y la resignación es asunto difícil, el hecho es de que ella nunca se resigno del todo a perder a Matt, la prueba era que lo seguía queriendo y cada vez mas.

Yamato por su lado, observaba el techo completamente consiente de que, aunque lo intentara, no podría dormir, había recibido un mensaje de Dayu hacia ya algunas horas diciendo: "Tengo una idea, pongámosla en practica" pero Matt no le contesto, no tenia interés en realizar un plan que no le devolviera a Mimi, tenia que resignarse de algún modo a estar sin ella, porque Mimi nunca traicionaría a Sora y Sora nunca estaría de acuerdo con una relación entre ellos. Estaba furioso consigo mismo y desearía nunca haberse relacionado con Sora, no haber sido tan cobarde y hablar a tiempo con Mimi… deseaba tantas cosas… cosas que nunca podría cambiar, ni solucionar.

Tan solo esperaban poder pasar aquella noche tan larga, sin que el dolor de sus corazones los matase en el intento…

El teléfono de Mimi vibro, al comienzo se negaba a mirarlo pues temía que fuera el rubio intentando hacer contacto, pero al final reunió las fuerzas que necesitaba para mirar este, no era Matt.
"Meems, soy yo, conéctate por el MSN" Joe.
"¿Por qué?" Mimi.
"Por favor, no tengo mucho saldo. Conéctate" Joe.
"Bien" Mimi.
Mimi se levanto a la computadora.
- ¿Qué haces, Meems? – pregunto Valery mas dormida que despierta.
- Voy a conectarme…
- ¿Por qué?
- Joe quiere hablarme.
- Bien – dijo Valery volviendo a sumirse en su sueño.
PinkPrincess se ha conectado.
PinkPrincess: Hola, Joe, ¿que pasa?
JoeKido: Hola Meems. Creo que sabes de qué quiero hablarte.
PinkPrincess: ¿tiene algo que ver con Matt?
JoeKido: bingo…
PinkPrincess: suponía eso.
JoeKido: ¿Qué ha estado pasando entre ustedes dos?
PinkPrincess: ¡nada! Solo somos amigos, no ha pasado nada. No hemos estado saliendo ni he tratado de quitárselo a Sora, como ella piensa, ¡Joe tu lo sabes! Yo no haría eso…
JoeKido: Tranquila. Lo se. Y cuando Sora lo piense lo sabrá también.
PinkPrincess: ¿tú crees?
JoeKido: claro, por ahora solo te vio como una razón palpable para su rompimiento. No quiere culparse a si misma.
PinkPrincess: tampoco es su culpa.
JoeKido: es verdad. Es de Yamato.
PinkPrincess: tampoco creo que sea de Matt.
JoeKido: el comenzó todo este enredo en primer lugar.
PinkPrincess: solo estaba confundido y todos cometemos errores.
JoeKido: igualmente, Meems.
PinkPrincess: no seas tan duro con el Joe.
JoeKido: y tu no lo defiendas.
PinkPrincess: no lo estoy defendiendo, solo digo la verdad.
JoeKido: corrió a los brazos de la primera que le paso por enfrente sin considerar sus sentimientos, y tu lo sabes Mimi.
PinkPrincess: yo no soy mucho mejor.
JoeKido: ¿Qué quieres decir?
PinkPrincess: Salí con Tai estando perfectamente consciente de que tenia sentimientos confusos por Matt, no debía hacerlo y por mi culpa Tai también esta dolido, así que si serás así de duro con Yamato deberías serlo conmigo también.
JoeKido: yo no haría eso, porque se que no era tu intención lastimar a Tai.
PinkPrincess: ¿y fue la de Matt lastimar a Sora?
JoeKido: supongo que tienes razón…
PinkPrincess: ¿lo ves, Joe?
JoeKido: ¿y que vas a hacer?
PinkPrincess: no tengo la menor idea.
JoeKido: ¿lo quieres?
PinkPrincess: tu sabes que si.
JoeKido: si, lo se.
PinkPrincess: no se que hacer, no quiero lastimar mas a Sora, pero tampoco creo ser capaz de olvidarme de el.
JoeKido: estas en un dilema muy grande.
PinkPrincess: ni que lo digas.
JoeKido: ¿que hay de el? ¿Qué piensa hacer?
PinkPrincess: no tengo idea.
JoeKido: ¿no te hablo?
PinkPrincess: quiso hacerlo, pero no lo deje.
JoeKido: ¿Por qué no?
PinkPrincess: mientras menos trato tenga con el mejor… me lastima tenerlo cerca si no puedo tenerlo conmigo…
JoeKido: entiendo…
JoeKido: Sora va a entender.
PinkPrincess: permíteme dudarlo.
JoeKido: de verdad, es tu amiga, si de verdad es el amor de tu vida entenderá que Matt es tu felicidad y se alejara. Por ahora esta dolida, permítele que sane.
PinkPrincess: me gustaría creer en tus palabras, Joe.
JoeKido: confía en mi ¿Cuándo te he fallado?
PinkPrincess: nunca, Joe.
JoeKido: no pienso empezar ahora.
PinkPrincess: espero que tengas razón.
JoeKido: la tango. Y por Tai ni te preocupes, antes de que lo sepamos se le pasara, ya sabes como es.
PinkPrincess: si…
JoeKido: bueno arriba el ánimo, Meems.
PinkPrincess: gracias.
JoeKido: para eso somos los amigos.
Mimi charlo un poco más con el chico y luego se fue a acostar de nuevo, no ha dormir, ya que esta conversación no había aliviado demasiado su situación, aunque si le había dado una luz en el túnel.

Yamato siempre había sido un amante de la soledad, sin embargo, nunca se había sentido tan solo como se sentía en ese momento, sentía como si fuera la única persona en el planeta y lo abrumaba aquella soledad, quería que terminara, pero no había modo de acabarla… no sin poder tener entre sus brazos a Mimi de nuevo, y eso nunca volvería a pasar, al paso que iba. Aquella soledad era terrible… y la odiaba.

A la mañana siguiente…
- ¡Meems! Despierta… - llamo Valery.
- Estoy despierta – dijo Mimi.
- ¿no dormiste nada o si?
- No.
- ¿no quieres dormir o si? – pregunto Valery conociendo la respuesta.
- No.
- ¿tampoco te quieres levantar o si?
- No… - dijo Mimi abrazando su cojín.
- Mmm… bien… - dijo Valery.
Dio la vuelta y llego al otro lado de la cama por el cual halo a Mimi por las piernas.
- ¡VAL NO!
- Oh, si…
- ¡suéltame! – grito Mimi riendo cuando ya llegaba al suelo.
- Anda a bañarte, tenemos que desayunar.
- ¿tu? ¿Cocinando? Eso hay que video grabarlo.
- ¿Quien dijo algo sobre cocinar? Saldremos.
- Demasiado bueno para ser cierto.
- Claro, date prisa. Tu madre esta abajo, estuvo aquí hace un rato a preguntar como estabas.
- ¿Qué le dijiste?
- Que estabas bien, que habías atrapado un resfriado anoche por caer al lago en el Paintball, eso explicara tus ojos rojos e hinchados – dijo Valery.
- ¿los tengo así?
- Oh, si. Te sale maquillaje amiga.
- Genial…
- Te esperare abajo.
- Bien.

Por otro lado Takeru y Dayu tenían problemas para que Matt si quiera abriera la puerta.
- ¡YAMATO!
- Hermano…
Matt estaba acostado en su cama con su almohada aprisionada al rostro haciendo todo lo posible por no oír a su hermano y mejor amigo, quienes no parecían dispuestos a rendirse.
- Váyanse.
- Oh, por dios Yamato, deja de actuar como un niño. Abre – dijo Dayu
Matt a regañadientes se levanto, y abrió la puerta.
- ¿qué quieres?
- Vaya que derroche de simpatía…
- Dayu, no estoy de humor, habla.
- Arréglate –
- ¿para…?
- Solo hazlo. Confía en mí.
- ¡la ultima vez que me dijiste eso termine empeorando mi situación!
- Es algo necesario, Yamato, solo hazlo.
- Bien… - se resigno Yamato con un suspiro.

Mimi se estaba terminando de arreglar cuando escucho sonar el teléfono, pero dejo que Valery contestara por ella.
- Buenos días. Residencia Tachikawa…
- Buenos días, ¿se encuentra Mimi?
- Si, ¿Quién la busca?
- Dayu Hakasawa.
- ¿Dayu? Hola, es Valery.
- Oh, genial, aun mejor – dijo Dayu.
- ¿disculpa?
- Es que creo que es importante que estos dos se vean – dijo Dayu
- Es verdad.
- Tengo un plan. Llévala al parque – dijo Dayu
- Bien, ¿es ese todo el plan?
- No, tenemos que hablar con Sora.
- Eso te lo dejo a ti, creo que no seria buena idea llevarme a Sora – dijo Valery.
- Tal vez tengas razón. Nos vemos allá en 20 minutos ¿de acuerdo?
- Hecho.
- Nos vemos.
- Nos vemos.
Valery colgó el teléfono y fue con Mimi.
- Vamos Meems, no esperemos todo el día – dijo Valery.
- ¿Cuál es el apuro?
- Mmm… tengo hambre – dijo Valery.
- Que raro…
- Vamos, Meems.

- Ya estoy terminando.
- Bien.
Valery bajo las escaleras de nuevo.
- Sra. Tachikawa…
- ¿si, Valery, cariño?
- Mimi y yo saldremos al parque.
- ¿se siente mejor?
- ¿mejor? – Valery recordó la mentira del resfriado – ah… si, debió ser algo de paso…
- Bien, yo debo ir de compras, por favor informa a Mimi.
- Así lo haré.
- Genial, adiós.
- Adiós.
Se fue, dejando a Valery sola de nuevo.

Dayu colgó el teléfono.
- ¡YAMATO!
- ¡te esperas! – escucho decir al rubio por la puerta.
- Deja de modelar tu cabello, de una vez – dijo Dayu
- No presiones a un artista – soltó Matt.
- Artista… seguro, solo apresúrate – dijo Dayu
- Si, si…
- ¿tu vienes, Takeru?
- Ahm… no, voy a reunirme con algunos de los chicos – dijo Takeru evadiendo la mirada del chico.
- ¿algo que ver con lo que paso ayer?
- Supongo que si…
- Mmm… si tienes oportunidad de hablar con Sora, trata de que se tranquilice – dijo Dayu
- Lo intentare.
10 minutos después, de ambas casas los chicos salían y caminaban al parque, al llegar allí, Mimi comenzaba a sospechar algo.
- ¿y que quieres comer?
- No, lo se, lo que sea.
- ¿no que tenias mucha hambre?
- la tengo…
- ¿entonces porque no dejas de moverte? ¿Buscas a alguien?
- No, como crees…
- Si, claro… ¿a donde iremos a comer? Ahora yo tengo hambre.
- A donde sea siempre y cuando sea chatarra estamos despechadas, traducción, 0 dietas – dijo Valery.
- ¿estamos? ¿Tu cuando te despechaste?
- ¿yo? Para nada, solo soy solidaria contigo – dijo Valery.
- Seguro…
- Sentémonos aquí.
- ¿y el desayuno?
- ¿que tal un hot dog?
- ¿de desayuno?
- ¿Porque no?
- Ok…
- ¿Qué estamos haciendo aquí, Dayu?
- Mmm… ¿desayunar?
- Genial, me muero de hambre – dijo Matt - ¿que tal un hot dog?
- Como quieras…- dijo Dayu
- ¿buscas a alguien?
- No… ¡allí esta!
- ¿Quién?
- Valery… y Mimi.
- ¡DAYU!
- Oh, vamos, no puedes huir para siempre.
- ¿a no? Obsérvame…
- Yamato…
- Allí esta… - soltó Valery mientras Mimi compraba la comida.
- ¿Quién?
- Dayu… y Yamato.
- ¡Valery! Te dije que…
- Si, si… pero no puedes huir por siempre.
- ¿según quien?
- Tienes que ir a ella – dijo Dayu empujándolo.
- No, no tengo que hacerlo.
- Ve con el – dijo Valery empujándola.
- No, no quiero…
Siguieron empujándolos hasta que estuvieron frente a frente.
- Matt…
- Mimi…

- Bien los dejamos solos… - dijeron los dos yéndose.
- Vaya planes los de ellos – dijo Mimi después de un rato de silencio.
- Si… solo quieren ayudar – dijo Matt.
- Si…
- Y es verdad, tenemos que hablar…
- Creo que si…
- Sentémonos – dijo Matt.
Caminaron y se sentaron debajo de un roble, un silencio prolongado siguió esto. Finalmente Matt tomo aire y dijo:
- Se que todo esto es mi culpa…
- Eso no es verdad. Es de ambos.
- No, es mía, yo fui quien involucro a Sora en todo esto…
- Yo involucre a Tai…
- Fui demasiado cobarde para decirte que te quería…
- También yo…
Ambos se vieron a los ojos, y sus palabras se silenciaron por un momento que pareció eterno, aunque hubiesen deseado observarse por la eternidad…

- Te amo – dijeron los dos al mismo tiempo.

Matt se acerco a ella y coloco su mano en la mejilla derecha de Mimi, esperaba que esta retrocediera, pero no lo hizo, cerraron los ojos y se fundieron en el beso más tierno que jamás habían tenido. Sus labios se rozaron por un segundo antes de besarse, un beso que fue creciendo y convirtiéndose en mas apasionado, finalmente se separaron por la falta de aire, pero continuaron abrazados.

- Dicen que se puede reconocer a tu alma gemela con solo un beso… - dijo Mimi.
- Antes no lo hubiera creído. Ahora estoy seguro – dijo Matt.

- Te amo, no tienes idea de cuanto, estoy seguro de que eres el amor de mi vida, Mimi, no me cabe la menor duda – dijo Matt.
- Tampoco a mi, estoy completamente segura de que eres mi alma gemela, y que nunca podré sacarte completamente de mi mente y de mi corazón… - dijo Mimi.
- Lo supe desde el primer momento que te vi. Estuve seguro.
- También yo…
- Nunca quiero que te vayas de mi lado.
- Tampoco deseo irme…
Volvieron a besarse y Mimi se recostó sobre el pecho de Matt. Por esos minutos nada pudo perturbarlos. Absolutamente nada. Fue como si abandonaran su cuerpo y se alejaran de todo, tan solo por esos minutos.
- Pero esto no puede ser – dijo Mimi.
- Lamentablemente no – dijo Matt.
- Por tanto – dijo Mimi levantándose – lo mejor es que me aleje.
- ¿Qué quieres decir?
- Regresare a América.
- ¿Qué?
- Es lo mejor, y lo sabes – lo beso una vez mas.
- Siempre te amare…
- También yo a ti… - dijo Matt observándola.