N/A: Por si alguien lo olvidaba, mencioné en los primeros capítulos que Sakura estaba en otro salón distinto al de Naruto, uno específico para gente genio. Aclaró que en ese mismo salón esta Sasuke, por si no lo había dicho antes. Es por eso que Naruto se siente tan lejos cuando está con ellos. En fin, solo quería aclararlo por si alguien tenía dudas con respecto a eso. ¡Prosigan con la lectura!
Capitulo 9.
Mejor amigo.
La hora del receso estaba a punto de suceder y la gente ya se sentía ansiosa. Las cosas habían estado muy agitadas desde que se presentó un joven castaño frente a todos alegando ser, ante el profesor y todo el alumnado, un alumno de intercambio desde Suna. Había sonreído mostrando unos curiosos colmillos que muchos chicos y chicas reconocieron. Decir que había generado chismes y polémica había sido poco, había generado un verdadero revuelo.
¡Nadie se esperaba volverlo a ver desde su triunfal despedida el año pasado! Sin embargo ahí estaba. El tan aclamado Kiba Inuzuka del reconocido Equipo 8 hacia su aparición nuevamente por esos lares. Ino había esparcido la información por su teléfono móvil tan rápidamente que incluso los matones de los últimos años ya sabían que se había reintegrado aquella amenaza.
Ciertamente las cosas iban a dar un vuelco total ahora.
La hora del receso empezó y todos se levantaron de sus asientos a darle la bienvenido al afamado Inuzuka.
—¡Te hemos extrañado mucho, Kiba! —gritó Choji desde su asiento en la parte posterior. A su lado, Shikamaru asentía con una sonrisa.
—¡Bienvenido, Kiba! —le dijo Ino acercándose junto a Sai quien le sonreía de una manera muy extraña—¡Sakura y Sasuke también te mandan saludos! —Ino levantó su teléfono para mostrar un mensaje de un chat con Sakura, donde había una única frase resaltada: "¡Bienvenido! Sasuke dice que está ansioso por pelear contigo"
Ino movió su dedo sobre la pantalla táctil y mostró un chat donde hablaba únicamente con Sasuke que ponía: "Lo que sea que puso Sakura no es cierto, pero de todas formas bienvenido"
—¡Se te hacía mucha falta! —le sonrió Tenten desde su posición mientras un hiperactivo Lee movía los brazos atrayendo su atención. Parecía verse como siempre.
Escuchó su nombre venir de otras cuantas personas pero Kiba no quería a otras personas. Los quería a ellos. Justo ahí… estaban ellos parados con las sonrisas envueltas de alegría sincera y brazos abiertos. Tanto Hinata como Shino estaban esperando por él, a sabiendas que el Inuzuka correría hacia ellos. Y eso fue justo lo que hizo dejando a todos con la palabra en la boca, sobre todo a Naruto quien se había acercado ese último segundo para palmear su espalda y darle la bienvenida.
Pero Kiba ya estaba envuelto en un abrazo grupal con Shino y con Hinata quienes lo abrazaban fraternalmente. Estaban envueltos en un aura de alegría tan notoria que todos en el salón suspiraron de felicidad ante la vista y decidieron darles su espacio.
Pero Naruto no pudo quitarles la vista de encima. Con el brazo levantado, quedó prendado del rostro de Hinata rebosando de felicidad; se veía tan dulce, amorosa y tierna que Naruto fue incapaz de quitarle la mirada. Admiró su rostro y sus perlados ojos envolviéndose en lágrimas, que por algún momento en que no se dio cuenta, su algarabía por la llegada de Kiba quedo en un segundo plano. De hecho incluso su shock por ver a Hinata sonriéndole a Kiba y llorando por él quedaron en otro plano.
Por alguna razón, ver a Kiba dirigir su mano hacia la cintura de la chica y estrecharla lo obligó a voltear la mirada y dejo de verlo todo claro.
De pronto solo veía rojo.
Al terminar el receso Naruto pronto se dio cuenta de que no había pasado ni un solo momento junto a su "novia". Además de que estaba completamente distraído durante la comida, Sakura le mencionaba que se acercaban los exámenes y que tenían que estudiar. Sasuke había estado de acuerdo y aceptó quedar en casa del rubio para ayudarlo.
Naruto ni siquiera terminó de procesar la información cuando de pronto ya tenía una cita para el próximo del próximo fin de semana para estudiar con ellos. A pesar de que eran dos semanas de lejanía, ¡Naruto ni siquiera supo cuando les dijo que sí! ¡A él no le gustaba estudiar!
Cuando los tres se levantaron, Naruto notó que el Equipo 8 también se levantaba del comedor. Shino tenía una pequeña sonrisa en el rostro mientras le decía algo a Hinata y esta le correspondía la sonrisa un poco más ancha pero igual de dulce. Kiba pareció sentirse ofuscado por el comentario de Shino y acercándose a Hinata, la abrazo por los hombros para proceder a poner un rostro de ruego.
Naruto no se dio cuenta pero de pronto estaba apretando, hasta que sus nudillos se pusieron blancos, su bento vacio.
Hinata le había sonreído a Kiba de una forma tan dulce y complaciente que el Uzumaki empezó a rechinar los dientes.
—¿Naruto? —el llamado de la pelirosa de pronto lo trajo a la realidad—Te has quedado como tonto ahí parado, ¡rápido! Tienes que volver a tu salón, la campana ya sonó.
—¡Sí!
El resto del día, los Equipo 8 se fue en dirección a la salida, y Hinata ni siquiera le dedicó una mirada al rubio, quien, luego de darle muchas vueltas, se había dado cuenta de que se sentía furioso de ver a Kiba a pesar de que este acababa de llegar y había sido feliz por él en un inicio. Sin embargo, no podía. No podía tolerarlo por alguna razón y no sabía por qué.
Verlo le traía un mal sabor a la boca.
Al segundo día de la vuelta de Kiba sucedió igual. Ni siquiera pudo recoger a Hinata porque la chica había quedado con el castaño en que este la recogería de su domicilio para ir a la escuela en el coche de su hermana.
Claro, Hinata no le había dicho sobre el lujoso carro de la hermana de Kiba. Pero no fue necesario porque él mismo la vio saliendo de ahí seguido del Inuzuka. Naruto le dio una mirada extraña a su propia destartalada bicicleta mientras suspiraba.
Definitivamente necesitaba una aceitada.
Era la hora del receso nuevamente y las cosas no podían estar peor. ¡Hinata le había preparado el almuerzo a Kiba y a Shino! Naruto sintió un tic bajo su ojo cuando ambos dieron un probado a sus almuerzos y con una sonrisa de ensueño, alagaban a una sonrojada Hyuuga.
Mientras Naruto metió un bocado de arroz a su boca, vio perfectamente como Kiba dirigía su mano derecha hacia el hombro de Hinata y lo apoyaba sobre este.
Naruto masticó con fuerza mientras escuchaba a Sasuke decirle a Sakura que acompañar a comer a Naruto en su salón era la peor de sus ideas; después de todo estaban acostumbrados a comer en la azotea o en la cafetería. Ella le sonrió tristemente para luego prometerle que el siguiente día comerían en la azotea. Eso pareció dejar al pelinegro tranquilo.
Naruto no volvió a prestarles atención por seguir viendo la mano de Kiba sobre el delgado hombro de la chica. Ella no parecía incomoda por su cercano tacto mientras el moreno apretaba ligeramente como en un masaje y le sonreía reconfortante. Shino también asentía hacia la peli azul en concordancia mientras ella se limitaba a sonreír y bajar la mirada.
Pero lo siguiente, casi lo hace levantarse. Kiba soltó el hombro de la Hyuuga y en vez de dejarla en paz de una maldita vez, tomó con mucha confianza las dos manos de la chica con las suyas y le dijo algo que Naruto mataría por escuchar pero que no logró comprender.
La chica se sonrojó furiosamente en respuesta y volteando su mirada, negó en voz bastante alta. De pronto Shino y Kiba se reían de ella mientras le picoteaban la cara y ella hacia un puchero que Naruto jamás le había visto.
Ella se veía tan confiada y abierta…
—Oye dobe.
El Uzumaki volteó la mirada hacia Sasuke con el ceño fruncido.
—Acabas de romper tus palillos.
El rubio bajo la mirada hacia su mano derecha notando que, efectivamente, había roto sus palillos por ejercer demasiada presión sobre ellos. Los había roto al envolverlos en su puño.
El Uzumaki solo suspiró mientras recibía un par nuevo de la peli rosa quien por alguna razón traía un par mas envuelto en su pañuelo de bento. Ella dijo que ese día en especifico los traía por si acaso, y con una mirada extraña señalo que al parecer si sirvió su "por si acaso".
Sasuke pareció entender lo que dijo porque sonrió levemente pero Naruto no lo hizo.
Y eso lo puso más furioso.
(N/A: ¡Vengo para aclarar el chiste y darles un relajo, a pesar de que sé que no lo quieren! Sakura dice que ese día en específico trajo palillos extra porque sabía que Naruto rompería los suyos. ¿Cómo lo supo? Ni ella ni Sasuke son tontos como para no darse cuenta de que Naruto hervía de celos al ver a Hinata con Kiba. ¡Había sido tan obvio! Así que, como la pelirosa sabía que ese día comería con Sasuke y Naruto en el salón de este último… se aseguró de llevar unos palillos extras, por si acaso cierto rubio le diera un ataque de furia por sus celos y rompiera sus propios palillos. Casi esperando que no los tuviera que usar. Lamentablemente los uso, confirmando su propia teoría, es decir "si sirvió su por si acaso")
Al tercer día, tampoco pudo recoger a la peli azul. Misma excusa que el día anterior; Naruto solo se quedo mirando, desde la ventana del salón, con los ojos entrecerrados, como Kiba se despedía de su hermana por la ventana abierta del coche y luego seguía a Hinata hacia la entrada. Ambos entraron con una sonrisa muy ancha para luego perderse de su vista al entrar al edificio.
Por lo pronto recibió un mensaje de Sasuke en su teléfono: "No te olvides que hoy comemos en la azotea, dobe"
Naruto no le respondió y volvió a intentar guardar su teléfono pero otro mensaje lo obligó a prendar la pantalla.
"Y deja de mirar a Kiba y a Hinata tanto, los vas a gastar"
Con un gruñido, maldijo a Sasuke.
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—¡Me tengo que ir! —gruñó Sakura con la boca llena mientras rápidamente guardaba su bento y golpeando su pecho se obligaba a tragar.
—¿Es del consejo estudiantil?
—¡Son unos espesos, justo ahora cuando estoy almorzando!
Naruto solo se limitó a observar como la peli rosa se despedía de ellos rápidamente para luego responder su teléfono, el cual había estado sonando durante los últimos diez minutos, y gritar que ya estaba en camino.
—Bien, estamos solos —mencionó Sasuke muy despacio para luego introducir una salchicha en forma de pulpo dentro de su boca, al terminar de tragar eso, continuó—. Puedes empezar a hablar.
—¿De qué hablas?
—No te hagas el tonto. Desde que regreso Kiba, no has dejado de mirarlo y tu ánimo es distinto. Te ves… decaído. Y déjame decirte que no te pega.
—No tengo nada. Solo… —el Uzumaki negó con la cabeza después de pensarlo un poco—no, no es nada.
—En serio, deja de mentir —dijo Sasuke para después de eso darle un último bocado a su bento y guardarlo—. No podrás engañarme, no a mí.
Naruto lo sabía, no por nada eran mejores amigos. Además de que con eso último había puesto las cartas sobre la mesa. Esa había sido exactamente la misma frase que Naruto le había dicho una vez cuando el Uchiha había tenido algunos problemas serios con Itachi. Naruto lo recordaba bien y sabía que no podía dejarlo pasar. Así como él había ayudado a Sasuke en su momento, ahora él quería ayudarlo en compensación.
Definitivamente, la palabra "mejor amigo" le quedaba corto.
Con un suspiro, le contó al pelinegro sus inquietudes en estos últimos tres días de clase—No sé porque pero… cuando veo a Hinata y a Kiba juntos… siento que algo no está bien.
—¿Qué no está bien? ¿Con ellos o contigo?
Naruto lo repasó un momento en su cabeza.
—Con ellos y conmigo. Siento que pierdo los estribos cuando los veo juntos, Shino no me molesta pero Kiba… cada vez que él la mira y ella le devuelve la mirada… siento como si…
Los palillos de Naruto se volvieron a romper y ambos se quedaron mirando la mano del rubio durante unos segundos.
—Siento como si algo me empujara a tenerles tirria. No termino de entender por qué.
—¿Tirria? ¿Los odias?
—¡No, no! No los odio, mucho menos los desprecio… ambos son muy queridos amigos míos pero verlos juntos simplemente no me gusta. Me… ¿me pone de mal humor?
Sasuke pestañeo al escucharlo decir la última pregunta en un signo de interrogación… como si no terminara de comprenderlo. Al parecer tenía que decirle lo que tenía con todas las letras porque sino el tonto no se daría cuenta por sí mismo.
—Son celos, Naruto. Estas celoso.
—¿Celoso, yo?
—Sí, es probable de que te guste Hinata.
—¡¿Qué?! —Naruto parecía bastante escandalizado ahora—¿Acaso estás loco? ¡Eso no puede ser!
El pelinegro solo suspiro al ver que el Uzumaki estaba reacio a aceptar sus propios sentimientos, ¡vaya idiota! —Vamos a ponerlo simple, compara lo que sientes al verme con Sakura; con lo que sientes al ver a Hinata y a Kiba.
Eso pareció sorprenderlo pero hizo caso de lo que le dijo. Se puso muy derecho y cerrando los ojos hizo la respectiva comparación. Seguidamente de una reflexión rápida. Por un lado tenia a sus dos mejores amigos de toda la vida, Sakura y Sasuke, ambos lo habían apoyado año tras año y velaban por su seguridad todo el tiempo. Eran amigos ejemplares y bastante divertidos. Cuando Naruto los veía era como ver un altar forjado tan alto que ni poniéndose de puntillas podría alcanzar. Eran dos seres tan inteligentes como para estar en el salón de los cerebritos y lo suficientemente humildes como para no presumir de ello. Eran semi perfectos ante los ojos azules del Uzumaki, y además bastante unidos.
Naruto siempre fue un ser sociable, por lo que conseguir una amistad con todo el mundo le era muy sencillo, pero encontrar de esa ola de personas a quienes de verdad apreciará y por toda la vida, era difícil, y él lo había logrado, los había encontrado. Sin embargo, ellos se alejaban de él. Caminaban muy por delante de él y en vez de estar a su derecha e izquierda, ellos se seguían alejando y acercándose entre ellos.
Naruto se dio cuenta de lo que sentía de pronto. Los estaba perdiendo, lo estaban dejando atrás y eso le dolía. No era solo por Sakura, era por los dos. Porque ambos tenían un pie fuera de la línea y Naruto, aunque corriera no podía cruzarla.
Por otro lado, teníamos a Kiba y a Hinata, la última había calado en su corazón de una manera bastante eufórica. Era dulce y comprensiva, sabia escucharte cuando lo merecías y era una alma caritativa que no sabía decir que no. En muy poco tiempo paso de ser una conocida a una amiga, y a medida que la conocía mejor se volvió una mejor amiga. Sin embargo, no podía compararla con Sakura, Hinata tenía algo distinto que lo atraía como un mosquito a la luz y él no sabía lo que era.
Verla a ella sonreír le llenaba el pecho de felicidad, su tristeza era la suya y su molestia era su enojo. Hinata de pronto había tomado un lugar tan especial para él que ni siquiera se había dado cuenta de cuando había empezado a formarse un sentimiento tan complicado dentro de él. La quería segura, la quería en perfecto estado, feliz y saludable.
La quería sonriendo todo el tiempo hasta que se le entumecieran las mejillas.
Y Kiba era una amenaza. Es decir, si, él la hacia reír, la sonrojaba y la trataba bien, se preocupaba por ella puesto que era su mejor amigo pero… ¿Por qué Naruto no se sentía bien con eso?
Hinata era feliz y esa era su prioridad. Pero solo imaginarla sonreír… para él.
Hacía que su sangre estallará como un carbón metido en un horno de lava. Como pólvora al contacto con el fuego. Lo molestaba y muchísimo. Ahí estaba la diferencia.
Sasuke y Sakura lo ponían melancólico y molesto. Sin embargo Hinata y Kiba lo hacían querer empalar a alguien con hierro caliente. Se sentía un poco confuso pero a la vez como si las cosas se estuvieran esclareciendo.
En un voz baja le hizo saber a Sasuke el resultado de su reflexión.
—A lo mejor… si me gusta Hinata.
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Review?
