Capitulo 10: Contigo pero solo.

"Cada vez que me encuentro cerca de ti solo logras lastimarme."

Mientras tanto el otro par de chicos corría y corría hasta adentrarse profundamente en el bosque, hasta que no pudieron correr más. Mordecai estaba muy cansado y lastimado, pero no lo hacia notar mucho, llegaron hasta lo mas profundo, la noche ya era presente ahí y el bosque no era un buen lugar para permanecer por mucho tiempo.

-ay… oye… descansemos… un rato- dijo Mordecai recargándose contra un árbol, su voz sonaba entrecortada por el cansancio, se derrumbo contra el árbol y el suelo, revisando sus heridas que no eran muy profundas –"genial, aun puedo continuar"- dijo aliviado para si mismo y Rigby solo estaba como a cinco metros de distancia de él en otro árbol –ay…- suspiro y se levanto para acercarse a él -¿Rigby?-

El joven moreno solo le miro molesto –déjame en paz- murmuro y se giro para darle completamente la espalda a Mordecai, quien le hablo igual de molesto -¡oye por lo menos podrías darme las gracias por ir a rescatarte!- sintió un dolor punzante luego de eso pero no le puso mucha atención solo continuo hasta estar a unos pasos de él.

Rigby al escuchar eso por fin estallo – ¡pues si son las gracias lo que quieres pues bien, gracias!- se levanto muy molesto a pesar de que hace un momento estaba feliz por verle de nuevo -¡ya lo dije, ahora lárgate y déjame solo!- le dio la espalda nuevamente para salir corriendo.

-¡Rigby!... argg… mapache tonto- salio corriendo tras él hasta finalmente alcanzarlo y tomándolo del brazo le jalo para impedir que siguiera corriendo. Rigby al sentirlo quiso zafarse pero no pudo hacerlo -¡suéltame!- su grito hacia eco en la profundidad de aquel bosque, rasguñaba el brazo de Mordecai y le jalaba para intentar soltarse pero Mordecai no le dejaría ir.

-¡No!- grito Mordecai poniéndose mas molesto -¡no voy a dejarte ir, vine por ti y no me iré de este bosque si no te llevo conmigo!- le grito jalándolo y apresándolo contra su pecho –ya basta… no quiero discutir- su voz sonaba un poco mas débil, quizás por las heridas que tenia, era claro que algunos vidrios habían entrado en su piel haciéndole sangrar.

Rigby no podía controlarse al sentir la cercanía del cuerpo de Mordecai pero no quería nuevamente ser herido, sabia que saliendo del bosque lo único seguro era que volverían como antes, Mordecai regresaría a brazos de esa mujer y Rigby volvería con su corazón roto de nuevo –"no se puede romper mas de lo que ya esta"- pensaba mientras de alguna forma su cuerpo comenzaba a reaccionar y empujar a Mordecai –no…- murmuro, recordando todas las veces que éste le había tocado y hecho sentir el placer, todas las veces que le lastimo simplemente yéndose y finalmente aquello que lo rompió todo.

"Nunca debimos pasar la línea de amigos."

Al recordar eso su corazón por fin rompió en llanto, con todas sus fuerzas empujo a Mordecai -¡No!... ¡ya no mas!- le miro con los ojos llorosos, la expresión de Mordecai era de asombro e incertidumbre -¿no mas?... ¿a que te...?- pero antes de poder continuar Rigby le grito de nuevo.

-¡Que ya no quiero que me toques, no quiero que te me acerques, ni tampoco que me ayudes…!- hablaba lo mas claro que podía dado las lagrimas -¡no quiero seguir siendo simplemente tu amigo, pero tampoco quiero ser tu desahogo!... tsk…- rompió en llanto, cayendo de rodillas al suelo y apretando con los puños la tierra -¡yo no quiero ser solo un juego de una noche Mordecai… tonto…yo te amo!- grito eso con todas sus fuerzas, haciendo eco en el aire.

Mordecai solo le miro y bajo la mirada, se sentía realmente culpable por todo lo que estaba sintiendo en ese momento su amigo, pero no podía dar un paso adelante sin dar dos hacia atrás –"¿qué demonios he estado haciendo?"- se preguntaba para si intentando encontrar la respuesta en su confundido corazón, las gotas de lluvia comenzaron a caer lentamente y aumentando el ritmo poco a poco. No sabia qué decía o hacer –"di algo… ¡vamos di algo, estupido Mordecai!"- se gritaba a si mismo –"o lo perderás para siempre…"- se reclamo el solo durante unos segundos que para el fueron como horas.

-Rigby…yo…- cuando por fin le nombro sonó su celular, Mordecai lo saco del bolsillo de su pantalón, no era sorpresa de quien se trataba pero igual no se decidió a contestar hasta que escucho el ruido de su compañero levantándose –Rigby…- le llamo de nuevo, mirándole y dejando que el celular sonara una y otra vez, repetidamente.

-Contéstale… sabes que ella se molestara si no lo haces…- muy débilmente pronuncio eso, elevando un poco su rostro y develando una mirada vacía y melancólica, el celular seguía sonando y eso ponía de nervios a Rigby -¡contéstale!... ¡regresa con ella!... ¡y deja de lastimarme de una buena vez!- tras gritarle eso salio corriendo nuevamente, entre la lluvia podía camuflar fácilmente sus lagrimas que no dejaban de brotar –"¿Por qué viniste?... ¿Por qué lo llame?... yo…yo jamás debí conocerte"- repitió en su mente, mientras todos los recuerdos con su amigo daban flechazos en su cabeza –"desearía… jamás haberme enamorado de ti"- corrió y corrió hasta entrar a una pequeña cueva, refugiándose en si mismo.

Mordecai solo le miro correr pero por mas que quiso seguirlo sus piernas no respondían y el celular seguía sonando –"¿Qué haces? ¡muévete!... eres un idiota… ¡necesitas decidir ya!…"- apretando los dientes, tomo fuerte el celular y finalmente contesto –hola Margarita…- ella sonaba muy molesta y preocupada –si, lo se… no, Rigby no volverá… ya lo se pero…- cuando dijo eso, recuerdos de su pasado atravesaron su mente, Margarita solo intentaba convencerle de que volviera y de que dejara que Rigby regresara solo por su cuenta –"no, no lo puedo abandonar… de nuevo"- decidido y aspirando hondo le dijo a la mujer que creyó haber amado –voy a buscarlo- finalmente colgó y apago el celular para correr a buscar a su compañero.

En el trayecto, Mordecai pensó muchas cosas pero aun no estaba seguro de lo que sentía hacia Rigby, no sabia si era amor, cariño o simplemente el hecho de que quería hacer las pases para sentirse mejor. Las ultimas palabras de su amigo resonaban fuerte en su mente pero no lograba encontrar una respuesta para eso, deseaba simplemente pedirle perdón y ya, que todo volviera a ser como era antes pero muy en el fondo sabia que eso no podría ser nunca mas -¡Rigby!...¡Rigby!- repetía su nombre varias veces entre la oscuridad, los relámpagos y el viento le hacían mas difícil buscarle pero no dejaría de hacerlo -¡Rigby!... ¡oye perdóname, jamás quise causarte tanto daño… estaba confundido, y aun lo estoy… escucha solo quiero que me perdones, no quiero regresar sin mi hermano!-

Rigby pudo escucharle a pesar de todo ya que no estaba muy lejos pero igual se negó a salir –"¿aun me considera su hermano?... que tonto, tsk... aun no entiende nada de lo que le dije"- para si, ocultandose y abrazado a sus rodillas por el frio mientras que Mordecai gritaba constantemente para que le escuchara pero sin saberlo atrajo la atención de alguien mas.

De pronto una pandilla de maleantes apareció –vaya, vaya… ¿qué tenemos aquí?- el mas rudo de ellos se acerco a Mordecai –parece que no estas en tu casa, eh, niñato- al escucharle decir eso los demás rieron y sacaron sus bates, cadenas e incluso pistolas. Mordecai estaba nervioso –oigan, no quiero pelear… simplemente me iré y ya… solo estoy buscando a alguien, si me permiten encontrarlo nos iremos y no volveremos aquí- pero apenas acabo de decir eso, los maleantes se le echaron encima.

Riendo y burlándose de él le golpearon, a pesar de que Mordecai se defendía no podía contra tantos, la tormenta empeoraba y los relámpagos resonaban en todo el bosque, uno de ellos alumbro incluso todo el terreno y se pudo escuchar a lo lejos -¿eh?...- Rigby sintió un fuerte escalofrió dentro suyo al escuchar y ver ese relámpago -¿Mordecai?...- mirando afuera de la cueva en la que estaba, pensó si realmente debería ir a socorrerle –"¿por qué debería?... es un idiota, de seguro solo me asuste por el rayo, seguramente ya se marcho a casa el muy estupido…"- pero no podía dejar de sentir esa angustia en su interior.

-¡aaah!... tsk… argg…- Mordecai cayo de rodillas al suelo por los fuertes golpes que le arremetían, apenas podía ver, estaba perdiendo la visibilidad poco a poco pero igual no se había rendido aun –"no me iré sin él"- apenas podía levantarse, respirando muy agitado y con dificultad.

Los tipos le miraron y el líder hablo –je… eres resistente, pero no te dejaremos ir así nada mas- saco la pistola y le apunto a pocos metros de distancia –veamos si también eres inmune a esto- sin pensarlo mucho tiro del gatillo. Mordecai sentía su corazón correr a mil por hora, solo se quedo quieto, mirando con miedo aquella arma, instintivamente cerro sus ojos al escuchar el gatillo sonar.

Pero la bala no impacto en él -¿¡Qué diablos?!- grito el sujeto seguido por los gritos de asombro de sus demás seguidores; cuando Mordecai abrió los ojos noto un cuerpo delante suyo que había recibió el disparo, todo delante suyo parecía ir en cámara lenta. Las voces de los hombres se iban borrando poco a poco a medida que salían corriendo mientras que el ojiazul se lanzaba para cacharle antes de que cayese al suelo.

-¡Rigby!-

El eco resonó en todo el oscuro bosque. Continuara...