CAPÍTULO X. CONTROL.
EDWARD POV.
Eso fue relativamente rápido... La llamada no tardó mucho en realidad.
Aún así creo que quedé bastante sorprendido con el tal Derek... Parecía ser padre de Bella, fue aún más estricto que Matt... ¿Sabría él algo?
-Mmmm...- Bella se aclaró la garganta a mi lado...
-Oh... Disculpa...
-Ajá...
-En fin... ¿vamos? ...
-Edward no creo...
-Escucha, será divertido, estaré siempre a tu lado y no dejaré que nada malo te pase...
-Pero...
-Bella me lo prometiste...- Sonaba como un niño de 5 años al que no quieren darle su paleta.
-Bien... pero espero que cumplas eso de no separarte de mí...
-Lo juro...- le dije poniendo la mano derecha sobre mi corazón y levantando la otra.-¿Entonces vamos? ...
-Vamos...- acepto por fin.
Ambos nos paramos de la cama, salí para dejar que se preparará, me quedé esperando en la sala hasta que ella estuviera lista.
Ahora eran las 9:30 de la mañana, estaba seguro que todos estarían ya en mi casa.
Cuando bajo, salimos de su casa para subir al coche y dirigirnos a la mía.
BELLA POV.
¿Nerviosa? ...
Sí, eso era exactamente la forma en la que me sentía. Y es que no era para menos...
Sabía perfectamente, por la reacción de Derek, que él aun lo recordaba, y ahora que no sabía que me deparaba el destino pero con Edward estaba segura que fuera lo que fuera estaría bien...
Estábamos llegando al bosque por donde estaba el camino para llegar a su casa. Cuando llegamos a ésta, todos los autos estaban afuera... ¡genial!... ahora pasaría mi fiesta tardía con todos.
- ¿Bella?...- Estaba tan metida en mis pensamientos que no me había Dado cuenta que Edward se encontraba con la puerta abierta de mi lado esperando a que yo decidiera bajarme. Me sonroje e inmediatamente salí del auto...
Pero bueno por las prisas mi falta de coordinación hizo presencia, tropecé y ni si quiera se con parte del auto.
Cerré los ojos esperando el golpe, pero en su lugar sentí dos fuertes brazos tomarme, al abrir los ojos me di cuenta que era Edward...
-Gracias...- dije, pero lo empuje levemente con mis manos para que soltará su agarre y envolví mi cuerpo con mis brazos Alrededor de mi. Ante eso Edward frunció el seño y sus labios formaron una línea.
-Claro... vamos...
Hizo un ademán para que fuera por delante.
No me solté, y caminé hacia su casa.
Al entrar note que no había nadie en la sala...
-Ya regrese... - Gritó Edward
-Estamos en el comedor cariño... - Esa era Esme ...
Edward me guió hasta el comedor y una vez ahí todos nos observaron... Al parecer nadie esperaba que estuviera aquí... sin embargo Esme me veía con una sonrisa maternal en su rostro.
-Buenos días...- traté de no ser descortés.
-Buenos días Bella ... Vamos Tomen asiento ... - Nos invito Carlisle.
-Gracias...
Nos sentamos uno junto al otro.
-Podríamos ir de compras...- dijo Alice. Quizás retomando las actividades que querían hacer.
-No mejor vayamos al cine... acaban de estrenar una película ...- Emmet sonriente exclamó.
-Sí... PD. Te amo ...- gritaron entusiasmadas Alice y Rosalie ...
-No... Yo me Refería un tranformes ... no quiero ver películas cursis que terminarán haciéndome dormir y no poder disfrutar lo que pague ...
-Pues SEAS cursilerías le gustan a tu novia y a mi... -contraatacó Alice. Ambos se miraron con "odio" de familia.
-Bueno supongo que por eso deja descartado el cine... - Dijo Edward, tomo mi mano por debajo de la mesa y nos miramos.- De hecho, hay algo que queríamos decirles...- Ok aquí iba, todos dejaron de comer y voltearon a vernos.- Ayer fue el cumpleaños de Bella. .. Creo Que sería bueno que pudiéramos celebrárselo hoy...
-SÍ...- gritaron Alice, Emmet y Jacob...
-Bien... iremos al centro de compras... Nos separaremos para comprar el regalo de Bella, podríamos Después ir a comer a "La Bella Italia "... Después podríamos ir a un antro...
-Me parece un plan razonable...- acepto Edward...
UN ANTRO... Como podía pensar que eso era razonable.
Miré a los padres de Edward para que pusieran alguna objeción.
-Chicos, me parece bien, aunque saben las reglas.
-Por supuesto papá las seguiremos al pie de la letra.
-Entonces no tengo impedimento para retenerlos.
-Sí...- Grito Alice.- Será mejor que salgamos en una hora cuando mucho.
Cuando todos terminaron de comer cada quien se levanto y llevó su plato a la cocina. Estaba por hacer lo mismo cuando Edward se me adelanto y recogió mi plato.
-Ven, podemos jugar algo mientras las chicas se arreglan.
-Ok... - le susurré.- Con permiso...- les dije a los padres de Edward que seguían en el comedor.
-Pasa cariño...
Caminamos y mi mirada tropezó con el hermoso piano de cola negro que estaba en la sala.
-Es mío...- Me dijo Edward al observarme.- Es una de mis grandes pasiones.
-Oh...
-Ven...
Tomo mi mano y tiró de ella; nos sentamos en el banco y él puso sus manos sobre las teclas.
Comenzó a jugar con las teclas era como si se decidiera que tocar.
-Las reglas...- dije para romper el silencio.
-¿Perdón?...- me contestó confundido.
-¿De que reglas hablaba tu padre?
-Oh... en realidad son cosas que no haríamos. Si salimos a ese tipo de lugares mis padres solo tienen unas cuantas reglas para nosotros. 1) que siempre les llamemos si ocurre algo, 2) Que no tómenos con exceso; 3) Si tomamos mucho, rentemos en un hotel y les avisemos; 4) Si estamos con las chicas, jamás las perdamos de vista... en realidad son cosas que siempre hacemos, y no porque nos lo pidan.
-¿Han salido muchas veces así?
-Ellos sí... yo en cambio soy un poco más reservado, muy de vez en cuando salgo con ellos de esa manera.
-¿Y escogiste hoy para salir así?...- pregunté un tanto sarcástica.
-Quizás sea porque ya tengo con quien pasar tiempo... me agrada estar contigo...
Estaba cohibido... parecía dudoso con sus palabras, estaba sonrojado e irreparablemente lucía... "lindo".
-LISTO...- se escucho la voz de Alice retumbar por toda la casa. No sé cuanto tiempo estuvimos así, pero fue agradable.
Edward se levantó y me invito a seguirlo.- ¿Vamos?...
Acepte la ayuda que me brindaba y salimos al encuentro de los demás.
Sus padres nos esperaban en la salida...
-Se divierten mucho, y por favor con cuidado.- Les dijo Esme abrazando a cada uno de ellos, por último a mí. ¿Qué extraño cariño mostraba a los demás?
-No te preocupes Esme, nosotros cuidaremos a las chicas…- Dijo Emmet con una gran sonrisa…
-Exacto Esme… y nosotras cuidaremos a los chicos…- Siguió Renesme.
Nos despedimos de los señores Cullen y salimos. Una vez más cada quién escogió un auto. Jacob y Renesme iban en el Jeep de Emmet; Rose y Emmet en el convertible de ella, Jasper y Alice en el Mercedes; y Edward y yo en el volvo.
Edward en esta ocasión puso a Peter Heremans, estábamos escuchando en un silencio cómodo.
-¿Por qué cada quién va en un auto diferente?- Le pregunte…
-Ah… bueno es que son pareja, créeme no querrás estar con ellos en el mismo auto. A veces no se controlan…- Me respondió frunciendo un poco el seño.
-Es tan malo…- Aventure.
-Es muy malo.
Yo lo observaba atentamente, y él de vez en cuando dirigía su vista hacia mí pero como conducía la ponía sobre la carretera rápidamente.
-Edward…- le susurre…- Sobre el antro… no creo que sea buena idea…
-Será divertido lo juro…
-No… no me gusta… no quiero ir…
-Vamos Bella…
-No… no quiero…
-Escucha… que te parece si vamos nos quedamos unos minutos y si no te gusta nos vamos de ahí… creo que es un trato razonable.
Lo pensé,,, es verdad que era un buen trato… además no creo que pase nada ¿o sí…?
-Está bien….
En media hora habíamos llegado al centro comercial de Port Angeles.
Todos nos abandonaron, queriendo comprar un regalo para mí… y Edward había hecho que no dijera ni pío. En lo que los esperábamos comíamos helado sentados en las bancas rodeados de todos los murmullos que conlleva al estar en un centro comercial en sábado.
A decir verdad estaba nerviosa, por si llegaba a pasar algo malo… pero a la vez estaba muy feliz… porque hace mucho que no salía con… "amigos".
Entonces lo pensé… estaba considerándolos como amigos… tenía amigos una vez más… y ante el simple pensamiento… ante el simple hecho de decir esas palabras para mis adentros, mi pecho y mi estómago se encogía ante el sentimiento tan aplastante que me rodeaba en ese momento.
-Te doy un dólar por tus pensamientos…- Escuché la voz de Edward llamándome.
-No creo que quieras malgastar tu dólar por algo que piense.
-Yo creo que sí…
No conteste y baje mi rostro.
-Supongo que no los sabré, ¿no es así?
-Es que no es nada importante.
-Mmm…
-¡CHICOS!... Listo, vámonos.- Nos gritó Alice efusivamente.
Todos llevaban una bolsa en sus manos, Alice y Rosalie llevaban algunas más, que yo suponía que eran de compras que no pudieron resistir.
Salimos del centro comercial y nos dirigimos a un pequeño restaurant, no era al que siempre íbamos. Se veía un poco más formal, y en cierto modo me sentí expuesta, es decir, era como si de todos, la única que no se veía bien entrando en ese lugar era yo. Todos íbamos informal, eso era cierto, sin embargo; ellos mostraban una elegancia nata en sus movimientos y ademanes, por otro lado yo era corriente… como todos los demás.
No sé en qué momento deje de caminar, pero sentí el brazo de Edward colarse en mi cintura.
-¿Qué ocurre?..- me habló lo suficientemente bajo, para que solo yo lo escuchará… los demás ya estaban entrando.
-Es que…- Me señalé… él hizo una mueca mostrándome que no entendía, ¡como no podía ver lo obvio!, alcance a ver a Jasper, observarnos y segundos después terminando de entrar al restaurant.
-Bella, no entiendo…
-Vamos Edward, no estoy vestida para entrar a un lugar así.
-Ninguno de nosotros lo está…
-Quizás… pero todos ustedes tienen elegancia propia, no necesitan de ropa para mostrarla…
-Eso no es verdad, tú te ves muy bien…
-No lo creo…
-Bells… me prometiste que la pasaríamos bien en tu cumpleaños, piensas romper esa promesa…- Me puso esos ojos verdes que tiene como su acabaran de atropellar a su perrito… Ja… ahora quería chantajearme… lo peor de todo es que lo estaba consiguiendo.
Agache la mirada, simplemente no es justo, él sabe que me ganará en cualquier momento, y se aprovecha de todo su ser para hacerme decir lo que quiere que haga.
-Es que….- No sabía cómo continuar… ¿se burlaría de mí?
-Es que… ¿qué mi Bella?- Me susurró y levanto mi barbilla para que lo viera a los ojos… me veía con ¿ternura?...
Esperen me dijo MI BELLA, no lo creo, debí de haberlo soñado. Pero no por ello pude evitar sentir millones de mariposas en mi estomago. Sus ojos me atraparon y perdí todo hilo de mis pensamientos.
-Es que… ustedes se ven tan hermosos juntos, que no quisiera que todos observarán como desentono en su grupo… no quisiera avergonzarlos…- Lo dije lo más rápido que pude, o más bien, lo más rápido que mis nervios me lo permitieron.
Edward quedó en una especie de shock, y cuando se recupero de éste, sus ojos lucían ligeramente amenazantes.
-Ven…- me dijo con autoridad y no me atreví a contradecirlo.
Caminamos en silencio, íbamos a su auto… ¿por qué siempre terminábamos en su auto?
Su celular sonó cuando él me abría la puerta trasera.
-¿Qué ocurre Jasper?...No todo está bien…. solo que tenemos que hablar algo… arreglen todo en seguida entramos….
Terminando la pequeña conversación cerró su celular de golpe, se sujeto el puente de su nariz y cuando recupero su respiración, abrió sus ojos, que hasta el momento estaban cerrados, y se enfrentó a mí…
No tenía miedo… no… es solo que… no sé, me sorprendió que lo tomará así… pero… claro que no temblaba de miedo…
(Nota de la Autora: POR SUPUESTO QUE SI ESTABA ASUSTADA)
EDWARD POV.
-Es que….- ¿Qué ocurría con mi Bella?... ¿Por qué se detenía así?
-Es que… ¿qué mi Bella?- Le susurre, e hice que me viera a los ojos. Quería observar sus hermosos y cálidos ojos color chocolate.
Nos observábamos intensamente, solo existíamos nosotros dos, nadie más de por medio, al principio registre el hecho de que le había llamado mi Bella, solo esperaba que no me trajera ningún inconveniente.
-Es que… ustedes se ven tan hermosos juntos, que no quisiera que todos observarán como desentono en su grupo… no quisiera avergonzarlos…- Lo dijo relativamente rápido, pero… como se le ocurre que desentonaría…
No puedo creerlo es simplemente absurdo,… como puede pensarlo siquiera, quien se atrevería a dañar tan hermoso ángel tanto como para que crea que desentonará… tan solo quisiera tenerlo enfrente y …. …. Quizás sea momento de hablarle a Derek….
Desperté de mis pensamientos y la observe serio… Teníamos que hablar…
-Ven…- le dije, y comencé a caminar sujetando su mano y teniendo en cuenta que no podía hacerle daño.
Caminamos en silencio, no sabía a dónde llevarla, bueno, más bien no tenías muchas opciones, por lo que le lleve al mi auto.
Le abrí la puerta trasera del auto y cuando ella subía mi celular sonó.
Era Jasper…
-¿Qué ocurre Jasper?
-Yo debería decir eso ¿no crees?... no han entrado, "ocurre algo malo"…- Lo último me lo dijo más bajo debo suponer que los demás están cerca.
-No todo está bien…
-Estás seguro… puedo ir si ocurre algo….
-Solo que tenemos que hablar algo
-Ok… entonces los esperaremos
-arreglen todo en seguida entramos….
Terminando mi pequeña conversación cerré con más fuerza de la normal el celular, aún no se me había pasado mi coraje, notaba mi respiración acelerada por lo que me tome el puente de la nariz, esperando a que me tranquilizará. Cuando me sentí listo, abrí de nuevo mis ojos. En verdad tenemos que hablar.
Pero al verla me di cuenta de que había temor en sus ojos, además de que temblada ligeramente, me apresure a entrar al auto y la abrace, ella no se opuso. La retiré un poco de mí, y tome su cara entre mis manos.
-No me temas… jamás te haría daño… perdóname no quería asustarte…
-Ajá… -más que una respuesta parecía un gemido.
La volví a abrazar y ella me correspondió.
Nos quedamos así unos minutos, pero como todo lo bueno, esto tenía que terminar.
-Bella…. – la llame, ella tenía la cabeza agachada, me parecía una pequeña niñita que sería regañada por su padre.- Bella…. Tenemos que hablar recuerdas…
Solo asintió, no volteaba a verme. Tome su barbilla y levante su cara. Sus ojos se veían cautelosos, como si se estuviera preparando para lo que fuera que viniera.
-Quiero que hablemos de lo que me dijiste hace un rato…
-¿Para qué quieres que lo repita?... ¿tratas de hacerme sufrir con lo obvio?...
-Bells, jamás te haría sufrir, pero es que no te ves tú misma…
-Eso no es verdad, lo que pasa es que tú no sabes nada…
-Entonces déjame saber….
-No, se alejarán… todos terminan alejándose o mal…
-Jamás me alejare de ti…- Tome sus manos que ahora comenzaban a temblar.- Bella… por favor déjame ayudarte.
-Noooo…- su voz salió quebrada, y trataba de soportar el llanto. La atraje hacia mí una vez más.- Eres hermosa…- le comencé a susurrar, contra su cabello, ¿acaso olía a fresias?...-Eres muy hermosa, todo en ti es hermoso… jamás en toda mi vida, había visto un ángel tan hermoso como tu…- coloque su frente contra la mía, la veía directamente a los ojos; y ella me observaba a mí.- Tus ojos son hermosos, son color chocolate, no son cafés son como el chocolate… y tu cabello, es increíble; es castaño, pero si la luz del sol lo acaricia, tiene destellos rojizos.- pase mis dedos por su cabello.- Tu piel es tan blanca como la nieve, pero tan cálida como un rayo de sol.- Tome su mejilla e hice círculos en ella.- Tú eres hermosa… jamás desentonarías en ningún lugar.
BELLA POV.
Wao…. quería llorar…
Jamás nadie, en toda mi vida me había dicho cosas tan hermosas. De pronto, sentí que algo cálido surgía en mi pecho. Deje de mirar sus ojos… y note sus labios, un poco pálidos, entre abiertos.
Como si se tratará de un maremoto, todo lo que había ocurrido en mi vida, paso frente a mí. La fiesta antes de la graduación, las peleas que tuve con Derek, mi violación; mi soledad, como me fui consumiendo ante el dolor, el "accidente" de Derek, mi intento de suicidio, de nuevo mi soledad, el dolor, la rabia, mi segunda violación, mi huida de Phoenix, mi llegada a Forks, mis días de escuela, mis enfrentamientos con Mike, Edward salvándome, la vez que trataron de violarme, Edward defendiéndome, Edward….
No importaba todo lo que había pasado… ya no quería que importará, quería sentirme amada, quería que alguien me quisiera, quería que Edward me quisiera.
No lo pensé, en realidad no sé como llegue ahí, lo único que sabía es que tenía a un Edward muy sorprendido frente a mí. Yo estaba sentada a horcadas sobre él, y mis brazos estaban rodeando su cuello.
Poco a poco fui acercando mi rostro al suyo.
Solo quería sentirme amada por alguien.
Era mucho pedir.
Ya no quería seguir atormentándome.
EDWARD POV.
No sé como lo hizo, no sé cómo es que no hacía nada.
¿Por qué demonios no reaccionaba mi cuerpo ahora?
Ella,… mi Bella, estaba sentada a horcadas sobre mí, sus brazos rodeaban mi cuello, y me sentía tan indefenso.
Poco a poco, fue acercando su rostro al mío y yo no hacía nada…
Dios sabe que anhelo besarla, pero… estará bien; ella tiene que superar sus problemas, pero… no se qué hacer… yo solo…. Quiero hacerlo bien, pero el anhelo es tanto.
Siento sus labios sobre los míos. Son tan… cálidos. Tan suaves.
Comienzo a mover mis labios. Quizás me vaya al infierno, pero no podría dejar de aprovechar esta oportunidad.
Ella me corresponde, Dios… había tenido novias y las había besado, pero jamás en toda mi vida había sido tan placentero. Nos seguimos besando, y ella se mueve ligeramente, pero !Dios!, la fricción hace que jadee, eso fue excitante. Sujeto sus caderas y la pego más a mí. La siento tensarse, pero no deja de besarme. Ahora soy más demandante. La beso con mayor ansia, y noto que mi pantalón resulta ser bastante estrecho. Ella jala mi cabello. ¡Dios! Me está volviendo loco. La necesito. La necesito. La necesito.
¿Cómo lo hice?... no tengo la menor idea, pero ahora ella está entre el asiento de mi volvo y yo. Nos seguimos besando con desesperación, como si en cualquier momento fuéramos a parar. Encuentro un lugar en su cadera, donde la blusa se levanto un poco y el pantalón no la cubre. Le acaricio, suavemente, hago círculos en su piel. Ella suelta un gemido, pero no es de éxtasis, no, es de temor; y eso me detiene, recuerdo porque no puedo hacerle esto a ella.
Mi respiración es agitada, me quedo quieto, no quiero espantarla más. Encuentro un hueco en su cuello y ahí es donde me escondo, creo que no soportaría su mirada acusatoria.
-¿Qué…?... ¿Por qué… te… de.. tu..viste?...- Me dice jadeando.
-Esto… no está… bien…- Le respondo.
-Pero, … sé que no soy mucho… pero … por favor… lo necesito… - Me levanta mi cara, ahora nos vemos a los ojos…- por favor… por lo que más quieras… por favor lo necesito…- Toma mi mano y la va subiendo hasta llegar al inicio de su pecho, pero yo la detengo.
-Bella… no me lo hagas más difícil…
-Es que… no lo deseas… es que estoy tan sucia…
-Shhhh… no digas nada…
-Dime porque….
-Bella…
-DIMELO…..- Me grita… su rostro está lleno de lágrimas.
-Bella, por favor escúchame… te deseo, no sabes cuánto, y no solo eso… yo…. Estoy muy atraído hacia ti… pero no puedo hacer lo que me pides… aunque yo lo desee también…
-¿Por qué no?
-Bella… mi Bella…- le sonrió un poco…- no ves que te amo tanto como para que te haga algo por lo cual tú puedas arrepentirte después…
-Pero yo quiero….
-No es verdad, si hacemos esto, estoy seguro que después no me querrás ver, yo no podría soportar tu rechazo.
-Pero…- Le puse mi dedo índice en sus labios, si permitía que viera duda en mi lo aprovecharía y yo no podía dejarme llevar.
-Esto se salió de control….- medio susurre, ella agacho la mirada.
- Te doy asco…- No fue una pregunta, me lo afirmo.
-CLARO QUE NO….- No quería gritarle, pero es que esto comenzaba a frustrarme, casi la hago mía y ella no se puede apreciar a si misma.- Perdón, no debí alterarme… Bella…- Tal vez era momento de decírselo todo.
BELLA POV.
- Perdón, no debí alterarme… Bella… no lo ves, porque te es tan difícil, te acabo de decir que te amo, acabo de decirte que eres lo más importante para mí, y acabo de mostrarte cuanto te deseo; pero no permitiré que mis hormonas te hagan daño. En serio, no tienes ni idea de lo que me cuesta alejarme un centímetro de ti en estos momentos.
Sentí enrojecer, por las palabras de Edward.
¿Sería posible que un ánima tan hermosa como la de Edward pudiera fijarse en alguien como yo, de la forma en la que él decía?
-Te estoy incomodando… quizás no debí decírtelo…. Sería mejor que lo olvida…
-No…- me apresure a responder…-Es solo que me es difícil de digerirlo…
-Entiendo…
Nos quedamos en silencio… ¿y ahora qué? Creo que ambos teníamos ese problema, después de todo esto, no sabíamos como continuar…
Como si se tratara de una especie de milagro, su celular comenzó a sonar…
-Jasper ¿qué ocurre?... o es verdad…., no, no todo bien, nos quedamos platicando… en seguida vamos… claro, controla al pequeño duende…
-Tenemos que regresar, al parecer nos hemos tardado, y Alice quiere arrancarme la cabeza por secuestrar a la festejada.
Trate de sonreír, pero al parecer no salió eso… puede ser que una extraña mueca, pero no una sonrisa. Él suspiro.
-Mira… no te estoy obligando a nada, como ayer te dije, se que paso algo, y no te voy a forzar a hacer algo que no quieres, o que no estás segura de hacer, se esperar; y sé que por ti esperaría una eternidad. Pero me gustaría que pienses en todo lo que pasó…. – Espero a que yo dijera algo, pero no lo hice.- Ok… vamos nos esperan.
Abrió la puerta y salió, espero a que saliera y después de cerrar nos dirigimos al restaurant.
-¡Edward….!- Grito Alice, como forma de recibirnos…- Como se te ocurre llevártela…. Pero qué te pasa, estamos festejando su cumpleaños… TODOS, no solo tu…
-Lo siento, no lo volveré a hacer… bien…
EDWARD POV.
-Tienes suerte de ser mi hermano…
Pero que duendecillo tan molesto.
Todos se reían de la escena que Alice estaba haciendo… todos menos ella, Bells, Jasper (aunque tenía una ligera sonrisa) y desde luego yo.
Pasamos a nuestra mesa.
La comida paso sin más. De vez en cuando, Jasper nos miraba a Bella y a mí, lo notaba, aunque al parecer los demás no. Sabía que se había percatado de que algo no andaba bien.
Yo estaba aterrado, es decir; perdí por completo el control con Bella en el auto, y ahora, en cierto modo trataba de evitarme, le ponía más atención a todos en la mesa en lugar de ponerme a mi atención, y eso me dolía. Sabía perfectamente que lo más probable es que haya echado todo a perder.
No sé cómo puedo ser tan idiota. Yo planeaba declararme a ella con una cena romántica, quizás un paseo por el parque de Port Angeles… o algo mucho mejor que lo que acababa de hacer.
Pero no… tenía que hacer esa enorme estupidez. Pero vamos… no me pueden culpar, era simplemente imposible para mí resistirme a Bella. Por Dios solo soy un hombre… quizás una pobre excusa, pero al fin de cuentas es la verdad.
-Edward…. Edward…
-¿Qué?...- Note que Jacob me hablaba y movía su enorme mano frente a mis ojos.
-Cielos hermano… te nos perdiste….- Trate de hacer caso omiso de su comentario.
-¿Qué pasa?-
-Solo queríamos saber si vas a comer más o nos vamos al antro ya… pasan de las 7…
Apenas y había probado bocado por estar pensando, pero notaba que todos se querían ir ya.
-No… está bien, ya no quiero… vámonos.
