No pos, 2014...
Tarde porque me retuvieron la computadora ;w; lindo ¿No?
Bueno, solo eso \._./ feliz año del caballo
Pocos días habían pasado desde que Nagisa se había hecho esa herida, y desde que Makoto investigaba el paradero del tal Rin Matsuoka, para poder recuperar a su Haru. Era una noche sin estrellas, como la mayoría de las noches en las grandes ciudades. Y como las mayorías de las noches, el peliazul se hacía presente en aquel bar de mala fama, propiedad de Tachibana. Pero está vez se llevaría una gran decepción.
-Lo siento, Nagisa no se encuentra disponible en estos momentos.- Dijo el proxeneta mientras despedía a Rei, que como siempre había llegado un viernes para encontrarse con su amante.
-¿Q-qué?... Pero... ¿Qué le paso?- Preguntó preocupado.
-Nada, simplemente no se siente bien, no quisiera contagiarlo a usted señor, vuelva en una semana.
-Quiero saber que le paso a Nagisa.
-Creame, no quiere saberlo.
-¡Pues no me importa contagiarme! ¡Quiero estar con él!
-... ¿Seguro?
-Pago para estar con él, así que puedo venir cuando yo quiera.
-Creame que es algo permanente si se contagia.
-¡Poco me importa! ¡Yo quiero estar con Nagisa!- Sacó de su bolsillo un fajo de billetes verdes, exactamente 5000$.
-... Bueno, si esos son sus deseos.- Aceptó el dinero, y dejo a Ryugazaki pasar a la habitación de quien era su amante.
Rei entró en la habitación. Nagisa no estaba ni acostado, ni durmiendo, ni con una seña de estar enfermo. Sospechó que su esposa, que cada tanto podía ver por el lugar, convenció a Makoto de alejarlo de él. Pero sus sospechas se esfumaron al ver la mano del rubio, vendada, y Nagisa admiraba su herida con tristeza.
No notó la presencia de Rei en la habitación, hasta que se acercó a su cama y se sentó a su lado.
-Rei-chan, ¿Que haces a...?- Su pregunta fue cortada por los labios del peliazul sobre los suyos. En un principio se dejo llevar, pero cuando intentó abrazar a Rei, recordó su herida, y se apartó.- ¡No! ¡Alejate!
-¿Qué te pasa Nagisa-kun?
-Yo... es que... estoy enfermo...
-Una herida no es nada, a menos que te duela mucho, pero si es así, hare lo posible para no lastimarte, ¿De acuerdo?- Comenzó a besar su cuello despacio, considerando que Nagisa se sentía mal.
-No, no es eso... ¡Alejate! ¡Por favor!- Comenzó a golpearlo con su mano sana. Rei hizo caso y se alejó, confundido por la actitud del joven.- Yo... no quiero contagiarte, en serio, aunque no te parezca es algo mucho más grave de lo que crees Rei-chan.
-Pues si algo te pasa dimelo.
-... Bueno, si somos tan cercanos... Es que... mi sangre... con mi sangre podría contagiarte.
-¿Que te pasa? ¿No necesitas un hospital?
-No, Makoto-sensei me cuida bien, lo que pasa es que... ¿Sabes por qué siempre te digo que hay que cuidarnos?
-Para que no me olvide, ya se, es que a veces se me olvidó y...
-¡¿CÓMO SE TE PUDO OLVIDAR ALGO ASÍ?! ¿Qué no sabes lo serio que es?
-¡No es para tanto Nagisa-kun! Ni que vayas a quedarte embarazado.
-No... pero... tu... tu... no podría vivir sabiendo todo el daño que te hice... no quiero pensar que te contagie no quiero.- Se cubrió el rostro con ambas manos y rompió en llanto.
-Nagisa-kun...- Rei lo abrazó para consolarlo.- Nagisa... por favor... dime que te pasa...
-Yo...- Se apartó del peliazul de nuevo.- Yo...- Tenía miedo de verlo a los ojos, pero lo hizo.- Tengo... Tengo Sindrome de Inmuno Deficiencia Adquirida... es por eso...
Rei se quedó impactado. Tenía razón, era un asunto de extrema importancia. ¿Cómo no pudo habérselo dicho antes? ¿Por qué su proxeneta no se había preocupado de la salud de ese joven niño? Tenía 16 años, merecía atención medica para tal grave enfermedad. Pero lo que más le preocupaba por el momento era que el también podría tener ese mal.
-Tu... ¿Por qué no...? ... ¿Por qué no me lo dijiste antes?
-Lo siento Rei-chan. Makoto-sensei me dijo que todavía podía seguir trabajando aquí si me cuidaba bien...
-¡Este trabajo no es tan importante Nagisa-kun!
-... Y si no lo hacía me mataría.- Las lagrimas volvieron a caer por sus ojos.- Lo siento...
-Está bien.- Lo abrazó para consolarlo.- No es tu culpa, no te preocupes. No estoy enojado.
-¿No lo estas?
-No, solamente quisiera llevarte a un doctor para cuidarte mejor que aquí. No puedes vivir de sexo y drogas, menos en tu condición, ¿Sabes eso, verdad?
-Pero... si me llevas a un medico se darán cuenta de quien soy, y me devolverán a mi familia... y mi familia me quería casto hasta los 18 años.
-Explicales tu historia, podrías meter en prisión a ese maldito.
-¿En serio Rei-chan?- Preguntó esperanzado.- Pero... me gusta trabajar aquí.
-No necesitas trabajar aquí, me tienes a mi, y tu sabes que yo estaré contigo cuando me necesites.
-¿Pero me seguiras pagando verdad?
-¿Ah?
-¡Es broma, es broma!... Rei-chan, me encantaría meterlo a prisión, y salir de aquí... pero no se como hacerlo.
-Tu déjaselo al periodista detective, el periodista detective sabrá que hacer. El periodista detective tiene contactos policiacos importantes, el periodista detective te liberará a ti y a todas las chicas que hay aquí. Esa es la labor del periodista detective.
-¡Deja de decir periodista detective!... Oye... ¿El periodista detective podrá rescatar a Haru-chan?
-¿El chico que se escapó? Claro, si el monstruo está tras las rejas tu amigo estará bien.
-Eso espero, Rei-chan... bueno, no podremos hacer nada hasta que mi herida se cure, así que... ¿Qué hacemos?
-Pague los 5000$ correspondientes.- Tomó una sabana, y cubrió la mano de Nagisa.- Así que me debes una noche, y mañana te rescatare como un príncipe que rescata a su prostituta princesa, ¿De acuerdo?
-De acuerdo.- Asintió con una sonrisa.
Haru ya podía trabajar en paz en aquel bar en donde trabajaba Rin, su primer amistad fuera del prostíbulo, y su primer amor verdadero. Vestía aquel traje blanco, con chaleco negro, como su compañero de piso. Aunque la mayoría del tiempo no hacía prácticamente nada, porque nadie iba a ese bar.
Y cuando digo nadie, me refiero a NADIE. Desde la administración de la madre de Rin, aquel bar de los 50', se había convertido en un restaurante al estilo oriental, cosa que no era muy popular por el centro de San Francisco. Por eso los empleados de allí tenían suerte si tenían 4 clientes por semana. Además de que sus precios, por su falta de clientela, eran altísimos, y muchos se abstenían de pagar esas cantidades para comer algo de sushi y caballa. Y ese restaurante era un gran fracaso.
Se escuchó el sonido de la campanilla que había en la puerta, y que sonaba cuando se abría la puerta. Ambos camareros miraron asombrados a la entrada, pero se decepcionaron cuando vieron que se trataba de Aiichirou.
-¿Que haces aquí Ai?- Preguntó su novio.- Creí que estarías en el trabajo.
-Pues si, pero me tome un descanso.- Trajo algo envuelto en servilletas, obviamente comida, y se la dio a Haru.- Prepare un poco de caballa frita para Haruka-kun.
-Arigato gozaimasu.- Respondió sin entusiasmo, aunque realmente estaba feliz de poder comer caballa en medio de un día tan aburrido.
-¿Y a mi no me traes nada?- Preguntó Rin con un tono mezclado de burla y celos.
-A ti te gusta cualquier cosa de este restaurante Rin, pero puede que no haya suficiente caballa para Haruka, es por eso que decidí traerle. ¿Está bien Haruka-kun?
-Está bien, sigue caliente.- Dejo su almuerzo sobre una mesa. Lo comería después, cuando fuera la hora correspondiente.- ¿Y aquí nunca vienen clientes?
-No realmente, es el trabajo más fácil del mundo. Aunque la paga no es muy buena, no pude comprar ningún anillo lo suficientemente bueno.
-¡No digas eso Rin! ¡Es perfecto!- Acotó Nitori.- Miralo.- Le mostró su mano a Haruka, allí tenía un anillo dorado con una pequeña piedra azul.- ¿No es lindo? La piedra combina con mis ojos.
-Es... es muy hermoso...- Suspiró, admirando aquella alianza.- Yo tenía una así... tenía...
-¿Estuviste casado Haruka-kun?
-Estuve, hace poco tiempo. Pero... no era feliz, no tan feliz como ustedes son ahora.
-Oww, lo siento tanto. Pero... aunque nos casemos no significa que vayamos a abandonarte. Te cuidaremos de personas como el que intento atacarte el otro día. ¿No es cierto Rin?
-Pues claro, nunca dejaría que alguien dañara a Haru.- Miró al pelinegro, dándole una sonrisa de seguridad.
-Bueno, mi descanso del trabajo es demasiado corto, así que ya tengo que irme. Espero que te guste tu almuerzo Haruka-kun, nos vemos a la noche Rin.- Se acercó a su prometido y se despidió con un beso en la mejilla.- Preparare Nikujaga hoy a la noche, ¿Si?
-De acuerdo.- Respondió sin animos.- Sayonara, Nitori.- Lo despidió, sin darse cuenta de como lo había llamado.
-¿Ah?... Tu... ¿Qué dijiste?
-Que está bien, cocina Nikujaga, y nos vemos a la noche Ai.
-Oh, eso... yo... creo que escuche otra cosa... ¡Sayonara!- Se retiró finalmente.
-Tu...- Haru lo miro algo decepcionado.- Prometiste no herirme.
-¿Ah?... Oh, si, ya lo se... pero también le prometí a Ai casarme con él.
-Entonces, ¿Planeas no herirme manteniéndome como tu amante de por vida?
-... Pues si...
-Las cosas no funcionaran así.
-¿Pues que quieres? ¿Qué nos casemos? Si quieres nos casaremos, pero tendría que divorciarme de Ai, y considerando que sus padres podrían darme una paliza, creo que me quedare con él.
-... Entonces...- Su voz sonaba quebrada. Bajo la cabeza, cubriendo su rostro con su cabello.- Tu también me utilizaste...
-¡Claro que no Haru!
-¡Pues termina con todo esto! ¡No puedes amar a dos personas! No puedes mantener una promesa para dos personas... yo te amo Rin, y estoy seguro de que él también... pero el amor verdadero es solo para una persona.- Tomó su caballa de la mesa, y se dirigió a la cocina.- Tienes que elegir.- Dejó al pelirrojo en el salón principal, solo.
Pues era cierto. Era demasiado cierto. Tenía que elegir a uno solo de por vida. Y claro que elegiría a Haru... pero era algo mucho más complicado que eso. Nitori lo salvaba de la precaria condición económica en la que estaba, y Haru estaba siendo perseguido por un violento proxeneta. Sin embargo lo amaba con todo su corazón, eso no lo negaba.
¿A quien elegir?
.Sueño ;-;
Bueno, si me salio mas corto que los demás capítulos es que no tengo Word para escribirlo :D
Solo eso, feliz 2014, feliz año de Jean, y coman mucho helado de chocolate.
Matta ne ^-^
