Albert y Gatúbela

en

El robo de las joyas

Por Coqui Andrew

Capitulo diez

-Mi hermosa felina, me vuelves loco – dijo El Murciélago agitado – eres bellísima y no sabes como excito cuando te vi pelear con la Hiedra –

-Por cierto, hablando de esa planta parlante, ¿tuviste un romance con ella? – pregunto molesta y separándose de él.

- No, mi amor, no tuve nada que ver con ella, siempre se me insinuaba, tienes que creerme, nunca fue mi novia o algo parecido, tu eres la única y lo sabes – se acercó y la volvió a besar, sus manos quitaron el collar de encaje con sus labios recorrió el cuello, hombros hasta llegar a su espalda, poco a poco fue bajando el cierre de su vestido, cuando este cayo El Murciélago continuo besando su piel hasta llegar a los senos a los cuales masajeo, lamio, succiono a placer, Gatúbela disfrutaba mucho, sus gemido lo excitaban cada vez más, ella con sus manos recorría la espalda, cuello y cabello de su amado, le deshizo la gazne, le desabotono el saco, chaleco y camisa para empezar acariciar su pecho, lamio y succiono también sus pezones, hizo que Murciélago se excitara, después Gatúbela le desabrocho el pantalón, una vez desnudos se amaron con la pasión que sentían, entregándose en cuerpo y alma.

Pasaron noches de escapadas entre azoteas y la mansión donde fuera se entregaban a la pasión. Tiempo después Candy se sentía mal, lo único que quería era dormir, entonces fastidiada de la familia, se fue. Albert preocupado se fue a buscarla.

Gatúbela estaba dormida en su guarida, el Murciélago entro sin hacer ruido, la vio tan hermosa acostada en sus cojines, se hinco y la beso, los hermosos ojos de la felina se abrieron lentamente y vio el rostro de su amado, acerco su mano al rostro, le retiro su antifaz, lo abrazo jalándolo hacia ella y lo beso con pasión, El Murciélago le correspondió. Al terminar le pregunto – Mi querida felina ¿qué hace usted aquí cuando en nuestra mansión tiene una gran azotea?

- ¡Miau! ¡Prrrrr! ¡Prrrr!, mi querido Murciélago, ahí no me dejan descansar, tu tía, siempre detrás de mí, qué vas hacer el día de hoy, tienes que decirle a la servidumbre que van hacer de comida, cuando vas al medico ya se tardaron en darme nietos, para cuándo, ¡Ya me tienen harta! Yo lo único que quiero es dormir. Me siento tan mal.

-Mi querida felina, ¿quieres que nos quedemos aquí un tiempo? – Pregunto él con mucho cariño.

-¿De verdad, nos quedaremos aquí?, ¿Me traerás leche? - me pregunto muy sensual y lamiéndose los labios, el Murciélago no pudo evitar sonreír y la beso.

-Claro que si mi querida felina, ¡te amo! Espérame iré por víveres. Duerme otro rato., la beso y se fue.

Gatúbela no se hizo del rogar, pero antes salió y maulló; un rato más, llegaron sus secuaces y les dio indicaciones para antes de que llegara su amado Murciélago. Se fue a dormir otro rato más.

Cuando regreso el Murciélago con varias bolsas, se llevo una gran sorpresa, el cuchitril estaba con una mesa al centro con velas y un florero con rosas, sentada estaba Gatúbela esperando a su amado - ¿qué trajiste, mi amor? -

El Murciélago se fue a dejar las cosas que traía en la mini cocina que había en esa habitación, busco en las bolsas, saco dos copas y vino. – ¿Te parece bien esto? - Acercándose a ella, tomo asiento, destapo la botella y sirvió las copas, Gatúbela le dijo – No, no, mi querido Murciélago, yo no puedo tomar vino. –

Moviendo su garrita negativamente, ¿No trajiste leche? Con esa delicia si puedo, además me haría bien. El Murciélago le dijo - Si traje, pero… ¿Por qué no puedes tomar vino, mi hermosa felina? –

- ¡Miau! ¡Prrrrr! ¡Prrrr!, mi querido Murciélago, porque vamos a ser papás, muy pronto – se acercó a él y lo lamio. El Murciélago abrió los ojos sorpresivamente se paró la tomo en sus brazos y la beso, cuando termino, le pregunto -¿Es verdad lo que me acabas de decir? ¿Seremos papás? –

-Si, mi querido Murciélago, por esa razón es que tengo mucho sueño, quiero que estemos solos tuyo y yo y disfrutar de este hermoso momento. l

-Tus deseos, son órdenes, mi amor, hablare con Archie para se haga cargo de todo junto mi fiel George. ¿Cuándo nace el bebé? -

-¿Cuál bebé? – pregunto Gatúbela

-¿Cómo que cual? Pues el que estamos esperando – dijo desconcertado el Murciélago

Gatúbela se acercó y le dijo que tomara una de las rosas que estaban en el centro de la mesa, El Murciélago la miro con desconfianza se acerco a la mesa y tomo una rosa blanca que destacaba (las demás eran rojas) en el centro de la rosa había una cadena de oro con tres dijes, dos murciélagos y uno de un gatito.

-¡¿Es en serio?!- Preguntó el Murciélago

- Si son dos del mismo sexo y el otro diferente, pero no quise saber realmente que serán, quiero que sea sorpresa. Albert se quitó su antifaz, tomo a Candy en sus brazos giro con ella, - Amor, no sabes la alegría que me das, esto no me lo esperaba, gracias, gracias, ¡Te amo! Y la beso. Ella también se quitó su máscara y también le dijo que lo ama.

En ese momento, tocaron a la puerta, ellos rápidamente se pusieron sus mascaras y el Murciélago abrió, ahí estaba el Joven Maravilla junto a la Chica Murciélago. - ¿Qué hacen aquí? -

-Pues verás venimos porque recibimos una nota donde nos informan que el Watson, el Acertijo y la Hiedra Venenosa, robaron una de las más prestigiosas joyerías, se llevaron más de 3 millones en joyas, nunca me imagine que estos tres se unieran. Tenemos que ir a buscarlos, esa fue la orden del comisionado.

-Mi hermosa felina, tengo que retirarme, pero nos quedaremos aquí como te lo prometí, descansa, volveré lo más pronto posible.

-¿Pero ella no vendrá con nosotros, Murciélago? – Pregunto el Joven Maravilla.

-No, no puede venir por el momento, tiene que descansar y cuidarse mucho…

-Pero necesitamos ayuda, esta bien que ella fuera una villana, pero ya no, o ¿sí? -

-MI querido Joven Maravilla y Chica Murciélago, me gustaría ir y luchar, pero mi embarazo me lo impide-

- ¡¿QUEEEÉ?! – Preguntaron a unísono - ¿Estas bromeando, ¿verdad?

-No, bromeo, es verdad, en unas 18 semanas más daré a luz.

-Pues caray, siendo así, los felicitamos, ¿quieres que la chica Murciélago se quede contigo?

- No, sabes que la requieren para la búsqueda de esos malvados, pero vayan, vayan, no se preocupen por mí. Se acerca al Murciélago y lo besa.

Ellos se van; ella se queda sola. Se estira cual felina es, se acuesta en los cojines, entran sus secuaces y la felicitan por su embarazo, de pronto Gatúbela empieza a bufar totalmente llena de miedo sus secuaces también sienten lo mismo se acercan a ella para protegerla, pero es inevitable, la secuestran.

Continuará…

Les ofrezco una disculpa por la tardanza, pero estoy trabajando en las tardes y no buscaba el tiempo para escribir, pues acabo totalmente cansada, pero lo encontré y aquí esta el penúltimo capitulo el siguiente es el epilogo.

Les propongo un reto, adivinen quienes son los villanos y héroes (Excepción del Murciélago y Gatúbela) que hasta este momento han sido mencionados aquí y les doy un regalo. En el FB, me encuentran como Lucy Morales Hdz.

El Joven Maravilla

La Chica Murciélago

El Watson

El Acertijo

El Espantapájaros

Herley

La Hiedra Venosa

Agradezco sus comentarios me gustan y me animan a seguir escribiendo, las quiero: Tutypineapple, Yuleni, Pivoine3, Elbroche, Katnnis, Wall-e17, Mercedes, Guest, Enamorada, Moonlove86, Venezolana López, Loreley Ardlay, Ana Isela Hdz, White Andrew, MadelRos, Ana Isela, Maravilla 121, Karito, Abril, White Andrew, AnneNov, Yagui y Anónimas.

Saludos y bendiciones.

Coqui Andrew