Nuevo capítulo y este capítulo será algo cruel :P gracias por sus reviews, aquí respondo:

Euje: Ja, ja, ja, ya sé, yo también me quería reír cuando lo escribí XD

Writney: Qué bien que te fascinó, tus deseos son órdenes otro capítulo.

Por cierto, ya faltarían dos capítulos más para finalizar esta historia

¡Disfruten!

Capítulo 10

Error

Gary detestaba no ver a Ash, pero lo que más le llenaba de coraje y dolor fue el que Ash le dijera que se fuera, Ash no debió haberle pedido eso, no debía, toda la noche anterior pensó en aquello y un poco de molestia apareció en él hacia el pelinegro. Fue de nuevo a la casa de Paul para verlo sin siquiera importarle si le invitarían a estar ahí o no, tenía que estar con Ash y resolver las cosas. Cuando se acercaba a la casa vio a Paul y a su hermano salir de casa y alejarse, al parecer saldrían, cosa que el castaño agradeció, si Ash no estaba con ellos significaba que estaría en casa completamente solo; se esperó a que los dos hermanos se alejaran lo suficiente para no ser visto, llegó a la puerta y para su fortuna no tenía llave por lo que pudo entrar fácilmente, buscó en la sala y el comedor pero ahí no estaba el chico que buscaba, subió unas escaleras y la primera puerta que abrió era una recámara donde yacía en una cama Ash dormido y usando una pijama. Gary cerró la puerta en silencio y se acercó a mirarlo y sonrió al verlo descansar, una de las cosas que no sabía el pelinegro era que a Gary le encantaba verlo dormir. Pero ese no era momento para verlo descansar, necesitaba hablar con él, lo agitó un poco de su hombro mientras dijo su hombro, Ash abrió los ojos y vio a quien le había despertado.

–¿Qué haces aquí? –preguntó mientras se tallaba los ojos.

–Vine a hablar contigo –Gary se sentó en la cama–. Aproveché que Paul y su hermano no estaban.

–Será mejor que te vayas, no quiero que Paul te vea conmigo –dijo Ash preocupado.

–¿Te preocupa?, dime, ¿en serio le quieres? –preguntó preocupado el castaño.

–Por supuesto, ha sido muy amable conmigo y me ha ayudado bastante, él es… –

–Basta –interrumpió Gary–. A mí no me engañas, yo sé que aún estás enamorado de mí.

–Gary, no empieces por favor, lo nuestro terminó desde que me cambiaste por Harrison, tú así lo quisiste –dijo Gary sin dignarse a verlo.

El castaño le tomó de la barbilla para que se vieran.

–Pero he vuelto por ti –al decir eso, besó al pelinegro.

Adoró sentir sus labios de nuevo, pero le fue imposible tenerlos por más tiempo, Ash se separó de él con fuerza.´

–¡No vuelvas a hacer eso! –dijo Ash enojado–. ¡Vete!

Gary se enfadó por esa actitud, se posicionó encima del otro chico para dominarlo.

–¿Qué rayos te pasas? –preguntó el otro algo sorprendido.

–No permitiré que me rechaces –al decir es volvió a besarlo con fuerza y empezó a tocarle todo su cuerpo.

El pelinegro lo separaba lo más que podía pero le era un poco difícil ya que sólo contaba con la fuerza de sus brazos.

–Entiende esto Ash, esto será con o sin tu permiso –dijo Gary.

Al escuchar aquello Ash comprendió lo que Gary quería decir.

Gary le quitó de prisa su short de la pijama incluyendo su ropa interior.

–¡Gary! –exclamó Ash preocupado–. ¡Detente!

Gary no respondió, se desabrochó su pantalón para bajárselo y poder hacer de las suyas, Ash intentó levantarse pero Gary se lo impidió, Ash estuvo a punto de golpearle pero Gary le detuvo su puño y al hacer eso, le pegó al pelinegro en el ojo para dejarlo un poco aturdido, cosa que aprovechó para volver a tenerlo en su poder, extrañaba tenerlo, así que eso era necesario, al menos eso pensaba él, escuchaba los gritos de Ash de que parara pero no escuchaba, se incrustó en él sin compasión provocando lastimar al chico, mientras estaba concentrado en su placer y besando a Ash en el cuello y labios, sus manos sostenían con fuerza las muñecas del otro para que no le fuera fácil luchar. Ignoraba por completo los quejidos del otro, mientras para él era hermoso sentir aquello, para Ash era una pesadilla.

–Hemos llegado –dijo el hermano mayor con voz baja al abrir la puerta de la entrada.

–Te dije que no hablaras, Ash está dormido –le regañó Paul molesto.

Su hermano fue a la cocina mientras Paul decidió subir las escaleras y al subirlas un poco escuchó unos lloriqueos provenientes de un cuarto, supo en ese momento que se trataba de su pareja, algo le ocurría, fue rápido a saber qué pasaba, probablemente tenía una pesadilla, en eso escuchó un ruego "Gary, detente", al escuchar ese nombre su cólera apareció, estaba el indeseable ahí. Abrió la puerta con fuerza y vio lo que ocurría, un intenso odio le apareció de la nada al ver tal escena y sobre todo ver a Ash sufriendo. Gary al verle entrar volvió en sí, vio a Ash quien no dejaba de rogarle que le dejara, se separó del pelinegro asustado, no sabía que le había pasado.

–Ash, yo… –

Paul fue junto a Gary para darle un puñetazo en el rostro y le tiró al suelo para empezar a patearle.

–Maldito infeliz –le dijo furioso sin dejar de patearle.

–Paul, no, basta –rogó Ash preocupado por una pelea futura.

–¡Lárgate de aquí! –exclamó Paul a Gary.

Gary se levantó con dificultad, volvió a ponerse los pantalones y antes del salir del cuarto con rapidez vio a Paul acercándose a Ash para abrazarle y seguir viéndolo con odio.

Gary salió rápido de la casa angustiado por lo que había hecho, fue a su apartamento, se encerró, fue a su cuarto y se vio en un espejo y se dio asco al recordar todo lo que había hecho, había herido a Ash, ahora sí sabía que las cosas no volverían a ser las mismas.