Lexa no había podido resistirse cuando Clarke la beso, no pudo contener las ganas que ella tenía de besarla, las ganas de quitarle esa camisa azul y hacerlo allí mismo en la cocina. Ni todos los glaciares de la mismísima Antártida habían conseguido que pensase en otro cosa que no fuese dejarse llevar y entregarse en ese beso.
Cuando sintió las manos de ella en su cintura por fin pudo pensar con claridad y se alejo de golpe. No podía permitirse tener algo con esa chica, no podía dejarla sentir algo por ella cuando ella ya sabía que no podía volver a querer a alguien. Por eso se alejo y se fue, tenía que centrarse. Lo que no se esperaba Lexa era que la razón de que perdiese su autocontrol la seguiría hasta su propio apartamento.
Se había quitado la chaqueta y ahora solo estaba en una camiseta, se humedeció los labios mientras miraba a la rubia que se encontraba enfrente de ella con cara de enfado y de algo más.
- No deberías estar aquí- dijo Lexa casi gritando.
- ¿Por qué no? Es el pasillo, que yo sepa esto no es de tu maldita propiedad- le respondió mirándola fijamente a los ojos.
- Es cierto, pasa. – Dijo Lexa mientras se apartaba de la puerta y miraba a Clarke esperando que la rubia entrase. Tenían que hablar y parecía que no se iba a rendir sino lo hacían. No podía evitarlo esa chica tenía algo que hacía que quisiese sonreír todo el tiempo pero mantuvo su cara de seria y borde. Contente Lexa, solo es una chica.
Clarke entró hecha una furia. Lexa no pudo evitar recorrer el cuerpo de la rubia mientras esta caminaba delante de ella. Cerró la puerta y la siguió hasta el sofá sentándose cada una en un extremo. Se miraron fijamente a los ojos, hasta que Clarke comenzó a hablar.
- Mira no se qué problema de bipolaridad tienes – le dijo mientras hacía aspavientos con las manos. Lexa no pudo evitar que se le escapase una sonrisa al verla así, estaba realmente sexy enfadada- pero no es normal que me beses y te largues así.
- Fuiste tú quien me beso a mi- se limito a responder Lexa mientras alzaba una ceja mirando a la rubia.
- Vale, si- dijo Clarke dubitativa mordiéndose el labio intento pensar algo más que decir- pero tú no es que te apartases al contrario- termino la frase cruzándose de brazos mientras mirada los ojos verdes de Lexa que brillaban como burlándose de ella.
- Clarke, quería besarte pero- dijo apartando la mirada, buscando las palabras adecuadas para decir aquello.
- ¿Pero qué?- respondió Clarke acercándose a ella y poniendo su mano en la mejilla de Lexa para que esta volviese a mirarla a los ojos- Por favor dime..primero eres amable, luego saltas como un furia, ¿Qué problema tienes Lexa?
Lexa la miró a los ojos mientras se mordía el labio. ¿Qué qué problema tenía? Tu ropa mi principal maldito problema es tu ropa que está totalmente sobrando. No Lexa eso no lo digas.
- Tu..-dijo casi sin querer.
- ¿Yo? – Clarke quitó su mano de la mejilla de Lexa pero esta la agarro acariciándola con sus dedos mientras la miraba y se acercaba más a la rubia.
- Tú, que haces que quiera saltarme todas las normas que tengo – le dijo en un susurro cerca de sus labios mientras miraba sus labios. Estaba deseando volver a besarla.
Clarke aún no podía creer la conversación que estaban teniendo, no podía pensar en nada con Lexa tan cerca de ella, estaba casi rozándola. Todo a su alrededor era Lexa, no había nada más. Sus neuronas estaban oficialmente en huelga, derretidas. Lexa. Solo Lexa. No pudo evitarlo. Ni siquiera pregunto cuáles eran esas normas que la hacían alejarse de ella, solo quería romperlas.
Clarke termino con la distancia entre sus bocas y volvió a besar a Lexa, quien esta vez le respondió introduciendo su lengua de nuevo en su boca. Dios. Como podía besar tan sumamente bien. Sus manos fueron directas a la cintura de Lexa, quién esta vez no se aparto, sino que rodeo la cintura de Clarke con las manos y la atrajo más hacia ella para que terminasen una encima de la otra besándose.
Lexa no podía creerse lo que estaba pasando después de tanto tiempo se iba a saltar cada una de sus normas, pero ya se arrepentiría más tarde, ahora solo quería disfrutar de esa chica. Aparto su boca de aquel beso y la miro fijamente como pidiendo permiso, empezó a besarla por el cuello mientras sus manos iban desabrochando los botones de la camisa de la rubia. Le quito la camisa y la miro. Joder tenía un cuerpo increíble. Mordió el labio de Clarke y volvió a besarla mordiendo suavemente su lengua. Clarke gimió mientras Lexa acariciaba su espalda y la torturaba con ese beso.
Clarke desabrocho el botón de los pantalones de Lexa mientras seguía besándola cada vez con más intensidad, con más ganas. Se alejaron un poco intentando tomar un poco de aire. Clarke le quito la camiseta a Lexa y empezó a cubrir el cuerpo de Lexa de besos desde su cuello hasta debajo de su ombligo. Lexa cerró los ojos disfrutando de los besos de Clarke, solo dejándose llevar.
Clarke deslizo sus manos por la espalda de Lexa, desabrochando al fin su sujetador y quitándoselo. Mordió suavemente el pezón de Lexa que no pudo evitar gemir de placer mientras la rubia torturaba su pezón con pequeños besos y muerdos. Deslizo su mano por dentro de la ropa interior de la morena, acariciando primero su clítoris mientras seguía mordiendo suavemente el pezón de la morena. No pudo evitar que se le escapase una sonrisa al notar lo mojada que Lexa estaba, introdujo uno de sus dedos mientras la miraba de nuevo a los ojos. Esperando algún gesto de negación por parte de la morena pero nada, se limito a mirarla mientras sonreía como invitándola a seguir.
Lexa mordió su labio atrayéndola hacía su cuerpo, mientras Clarke aumentaba el ritmo haciendo que Lexa no pudiese evitar gemir dentro de la boca de Clarke. Lexa le clavaba las uñas en la espalda mientras no podía evitar gemir mientras Clarke la torturaba con sus dedos haciéndola llegar al mejor de los orgasmos que recordaba.
Clarke sonrió al terminar y le dio un pico mientras apoyaba su cara en el pecho de Lexa para reponer un poco de aire. Lexa le acaricio la espalda mientras besaba el pelo de Clarke y al final susurro.
- Ahora me toca a mí, pero vamos a mi habitación- Clarke beso el pecho de Lexa, se levanto y se limito a seguirla hasta su habitación cerrando la puerta tras de ellas.
Después de repetir una y otra vez lo del sofá hasta quedarse casi sin fuerzas, ambas se quedaron dormidas totalmente desnudas, sin más necesidad que la de una sabana y sus cuerpos para no perder el calor.
Fue Clarke quien se despertó primero y sonrió al encontrarse a la morena dormida. Estaba guapísima mientras dormía, si era posible estarlo más. Le parecía increíble lo que había pasado, no siquiera habían hablado pero las ganas de ambas habían hecho que sucediese todo. Le acarició la cara con los dedos mientras le retiraba unos mechones rebeldes del rostro. Lexa sonrió cuando sintió la caricia. Clarke se mordió el labio. Joder como podía ser alguien tan perfecta.
Miró a su alrededor y vio la hora en el reloj despertador de la mesita de Lexa. Oh no. Llegaba tarde a su turno al hospital. Tenía que irse pero no quería despertarla, ya sabía de qué mal humor se ponía cuando se despertaba. Le dejaré una nota. Sí, eso es una gran idea.
Se levanto con cuidado intentando no despertarla, la tapo bien con la sabana y sonrió mientras le daba un pequeño beso en los labios. Le dolía demasiado no poderse quedar, tenían que hablar o mejor no hablar en absoluto. Clarke por dios céntrate.
Busco papel en el escritorio, cogió un folió y le escribió:
"No sé cuáles eran tus normas, pero creo que me encantaría volver a romperlas una y otra vez cuando quieras. Tengo turno en el hospital tenía que irme, no te desperté porque ambas sabemos cómo te pones cuando te despiertan. No quiero arruinar el momento.
Un beso, Clarke"
Se vistió y dejo la nota en le mesita de noche para que la viese cuando se despertarse. Tenía el tiempo justo para darse una ducha e irse al hospital. Tenía turno de noche, se pasaría toda la noche fuera. No podía evitar pensar si Lexa se enfadaría cuando viese su nota.
Llego a su piso se dio una ducha, preparo su bolso y cuando estaba abriendo la puerta la voz de Octavia llamándola la hizo voltear la cara y verla allí con Lincoln. Ups. Se había olvidado completamente de estos dos, cuando se fue a casa de Lexa ellos ya no estaban en el salón, así que por lo tanto. No era la única que no lo había pasado mal esta tarde. Sonrió al mirarles.
- Clarke necesito un favor- dijo Octavia mirándola un poco avergonzada.
- Bueno necesitamos- la interrumpió Lincoln.
- ¿Y es? No tengo todo el día, LLEGO TARDE- les dijo mirándolos.
Dios que querían ahora. ¿Condones? Joder que tengo prisa. Les miró esperando que alguno de los dos contestase de una vez. Su madre la iba a matar como llegase tarde al hospital.
- Clarke, pasado mañana es el cumpleaños de Lexa- soltó Lincoln. Oh dios. Genial. El cumpleaños de la chica de la que acabo de escaparme de la cama.
- Si vais a seguir sin contarme lo que sea me voy y me lo mandáis por mensaje, por dios que tengo prisa- dijo Clarke desesperada por irse al ver que iba a llegar tarde. Además de que la idea de ir al cumpleaños de Lexa sin haber tenido una conversación..puf
- Eres inaguantable- Dijo Octavia de mal humor- Necesitamos que pintes un retrato de Lincoln y Lexa, pare regalarle, además de que tenemos fiesta de disfraces mañana por la noche por su cumple y estas obligada a ir.
- Genial- dijo sonriendo y casi sin pensar- que alguien me mande la foto al móvil, tú encárgate de los disfraces y hablamos por mensajes, os quiero.
Les lanzo un beso y salió corriendo de allí. Iba a llegar jodidamente tarde. En el viaje en coche de camino al hospital no pudo evitar pensar que regalarle a Lexa. ¿Qué podía gustarle? Si aún casi ni la conocía. Aunque. Si. Eso seguro que le gustaría. ;)
Lexa se despertó en su cama. ¿Qué hora era? ¿Dónde estaba Clarke? Se giró en la cama mirando a su alrededor hasta que se dio cuenta de que había un papel en la mesita, alargo su mano para cogerlo y leyó la nota que le había dejado.
Esta chica es increíble. Sonrió mientras volvía a leer la nota que le había dejado. No podía decir que a ella no le había encantado romper sus propias normas. Nada de sentimientos era su norma, solo sexo. Pero después de un tiempo intentando buscar solo sexo se había dado cuenta de que era bastante difícil separarlo para otras personas y al final decidió abstenerse tanto del sexo como del amor.
Pero Clarke. Si, esa chica hacía que quisiese cuestionarse todas sus normas. Sonrió y decidió darse una ducha. Seguro que Lincoln la esperaba en el salón con un montón de preguntas. Se puso una camiseta y unos pantalones cortos de sport para no pasearse desnuda por la casa y se encamino al salón.
Increíble. El tanga negro de Clarke seguía encima del sofá. Menos mal que su amigo todavía no había vuelto lo recogió y se lo guardo en el bolsillo de sus pantalones. Iba a darse una ducha y pensar en cómo devolverle eso.
Después de la ducha ya tenía la idea. Metió la ropa interior de Clarke en una cajita, la cerró y ató una nota.
"Es mejor que no vayas dejando esto en cualquier sitio, pensé en dártelo en persona pero creo que habrías muerto de vergüenza si presento con esto delante de tu compañera.
-Lexa"
Camino hacia el apartamento de Clarke, Lincoln estaba en la puerta despidiéndose de Octavia con un beso.
- Bueno parece que ya sé donde te habías metido- le soltó sonriendo mientras se acercaba a ellos. Dejaron de besarse y miraron a Lexa sorprendidos.
- Bueno, no creo que me echases de menos- se limito a responderle Lincoln.
- Octavia dale esta caja a Clarke cuando vuelva, ¿vale?- Dijo sin responder a su amigo.
- ¿Puedo? – dijo Octavia refiriéndose a la caja.
- No, es mejor que Clarke lo vea primero y luego ella decida, tiene una nota dentro. Ella sabrá que hacer- Dijo un poco borde y se marcho dejando a los dos sorprendidos mirándola desaparecer de nuevo.
Octavia abrazo a Lincoln por el cuello y le susurro a este al oído.-Creo que vamos a tener mas sorpresas , no solo la fiesta ¿no crees?
No he podido resistirme a actualizar, el siguiente también esta escrito pero me espero a que comenteis si os esta gustando o si teneís alguna idea de qué es el regalo que Clarke tiene en mente. Un Saludo !
