esta historia es de mi autoria, los personajes son de CLAMP y ya saben el resto de mi sermón 3
-X-
-Diez-
Besos de Agua Tibia
Sakura está activa (hace 7 horas):
–Sakura, por favor cálmate- escuché a lo lejos, demasiado lejos para escucharlo con detenimiento, una vez que comencé a golpear todo lo que tenía cerca no existía manera de detenerme, me dolía el pecho y me faltaba la respiración, mis mejillas se sentían muy frías y mi corazón estaba secándose de afuera hacia adentro, cada vez dolía más, las manos me temblaban y no infringían ningún tipo de dolor a mi adversario -quién quiera que fuese-; todo lo contrario, me dolían los nudillos y se me adormecían las puntas de los dedos que intentaban hacer un puño. Entonces di por terminado mi juego. Comencé a derramar agua, mi nariz me obligaba a tomar aire con fuerza para no llenar mi cuerpo de agua, pero cada vez el pozo dentro de mí se llenaba más y más, gemía de dolor, estaba ahogándome. Tomaba aire por la boca con tanta fuerza que mi garganta quemaba, una caricia de vergüenza sopló mi cabello y me até a lo más cercano que tenía, estaba suplicante en mi pozo de dolor e ilusiones tanto que María Magdalena posiblemente lloró tanto como yo en estos momentos y mi gesto de arrodillarme atándome a mi Fe y lastima en un abrazo a mi ancla personal era semejante, solo que ella había sido una mujer de varios hombres…Yo era una mujer de ningún hombre ahora. En mi cabeza comencé a apreciar el latido acelerado de mi corazón intentando salvarse. Pero mi cerebro me dio a entender que ese latido estaba junto a mi tímpano derecho y supe que Syaoran seguía aquí, luego lo confirmé cuando lo oí hablar. –Eres lo único que he querido cuidar sin que me pertenezca, Sakura.
Luego solo caminamos en silencio.
Syaoran está activo, ahora:
– Hola, dulzura. – le dije mientras ella abría sus ojos.
– ¿Buenos días? – contestó sonriente.
Sakura estuvo activa (hace 4 horas.):
–Es lo que puedo ofrecer – dijo Syaoran al abrir la puerta
– Pues la verdad me imaginaba algo como dormir en un establo con paja y caballos y quizás un carnero – contesté riendo, Syaoran me miró inexpresivo por la idiotez dicha. –Bien, fue un mal chiste. – dije por lo bajo y aprecié el apartamento en cuanto entré. Syaoran cerró la puerta tras de mí. – es un bonito lugar. –agregué.
Un sofá y un televisor eran separadas por una mesa de centro pequeña; solo una habitación separada por una puerta corrediza que estaba abierta, la cama estaba tendida y algo empolvada.
– Debo sacudir un poco y…– coloqué mi mano sobre su hombro y le sonreí
–No hace falta, ya hiciste mucho. Yo me encargaré de esto– dije mientras miraba al rededor– que es lo más fácil de todo lo que ha pasado.
–Me parece un buen trato, pero tienes prohibido salir y abrir la puerta sin mi consentimiento– Miró su teléfono y frunció los labios – aún no hay internet, así que no podemos hacer uso de él para saber dónde estamos, así que iré a todas partes contigo.
–Pero es que yo soy…– esta vez el me interrumpió, pero no con una mano sobre mi hombro, sino con la mirada furica con la que lo conocí.
–Aquí se hace lo que yo diga, ¿entendido?
–Sí, señor.
– Ah… – titubeó mirándome algo aturdido– ¿Qué?
–Que sí.
–Ah… bien.
– ¿Estás bien? – Dije mirándole a los ojos, luego elegí no preguntar más por ello– ¿te gustaría enseñarme la casa?
Él asintió y tomándome de la mano me llevó por un pasillo corto con tres pórticos, el primero de izquierda a derecha me lo enseño como un cuarto de estudio, el siguiente "al fondo a la derecha" era un bello baño con una tina amplia al final junto a la pared y el ultimo, entre las dos puertas era su habitación; tenía una cama algo más grande que el tamaño estándar, pero no llegaba al tamaño matrimonial. ¿Será que los dos cabíamos allí?
–Tú y yo, vamos a…
–No lo sé Sakura, eso depende de ti. –dijo seriamente mientras me despeinaba y se alejaba en dirección a la cocina. Yo fruncí el ceño, no sabía exactamente que se supone que debía hacer. –Sakura…–Llamó y yo seguí el recorrido del sonido.
– ¿Qué? –dije y el me miró casi molesto, quizá por la manera de decirlo.
– ¿Qué deseas comer?
– ¡Oh! ¿Puedo elegir? – Syaoran me miró y se sonrió.
– Pues no me pidas un pollo a la naranja, porque… aparte de que no sé hacerlo, aquí hay más que nada productos no perecederos.
– ¿Enlatados? – el asintió con la cabeza como respuesta. –En ese caso cualquier cosa estará bien. Gracias por el ofrecimiento.
–Espero que no sea sarcasmo porque, al menos, fui educado. – dijo sonriente sacando las latas de atún de los anaqueles
–Yo jamás te hablaría con sarcasmo ¿arriesgarme a que me muerdas? Jamás, Señor Lobo. –dije riendo mientras salía de la cocina con paso lento hacia el sofá.
Yo ya sabía que nunca se tenía la última palabra con Syaoran, así que conté en reversa desde tres… y allí estaba.
– ¡La última vez no te quejaste! – gritó desde la cocina y yo me hundí en mi sitio riendo lo más bajito que pude apretándome el abdomen.
Escuché que se reía por lo bajo también y sonreí. Era guapo… me moví un poco en el sofá para verlo a través del marco de la cocina. Apoyé mi rostro del apoya brazos del sofá, solo podía verlo de espaldas a mí, la cual se marcaba debajo de la camisa mientras abría una lata, se detuvo y giró un poquito la cabeza para atrás y me miró, nuestras miradas se cruzaron intensamente fijas, escuché como dejaba la lata y venia hacia mí. Me paralicé desde la punta de mis pies hasta la hebra de cabello más fina y allí quedé observando cómo se aproximaba; rápido, seguro, serio; finalmente levantó mi rostro del apoyo y se arrodilló con ambas piernas en el piso y atrajo mi boca a la suya. Me dio un beso chispeante, la luz de mi conciencia se apagó y prendió cuatro veces, mientras mi cerebro grababa cada detalle de este beso por escrito, en video y sensaciones. Me inclinó hacia atrás y mi ser reposó en el espaldero del sofá. Sus labios soltaron los míos suave y lento, sin alejarse de mí rostro acarició dulcemente mi mejilla, informándome que no lo dejaba cocinar tranquilo o algo similar. Yo seguí con los ojos cerrados y asentí con la cabeza cuando me preguntó si podía volver a la cocina, en medio de los recuerdos creo que me dormí, porque no volví a abrir los ojos por mucho.
Syaoran está activo, ahora:
Alcé una ceja y ella me sonrió, estúpidamente le devolví el gesto quizá botando baba por la boca.
–Es casi media noche, pero no te podía dejar dormir sin comer– me senté junto a ella mientras ella se avivaba de una manera bastante infantil– ¿Cómo te sientes? – añadí entregándole un plato de ensalada de atún con vegetales en conserva, había hecho magia con esta cena, además de descubrir que tenía que buscar comida de verdad si quería mantenerla con el corazón latiente.
–Está sabroso, Syaoran – aun masticaba, definitivamente aún era una niña.
–Disculpa, la próxima vez te alimentaré mejor.
–No soy una mascota, no tienes deberes para conmigo – dijo llevándose un bocado más grande a la boca, luego de tragar me miró con una sonrisa socarrona – ¿hay más?
–Comes casi tanto como yo.
–Vivo con dos hombres y una mujer que cocina en abundantes proporciones, ¿qué esperabas?
Le señalé la cocina en ofrecimiento por si deseaba servirse más. Esta Sakura era mucho más confiada que la de a diario en clases, la del pasillo y la del grupo de amistades; posiblemente ya habíamos establecido un vínculo más fuerte que el acero, porque me tuteaba con muchísima más libertad de la que ocurría anteriormente.
–Syaoran… – llamó despistándome de mi mirada al vacío.
Me percate que había terminado de comer
– Hm
–… ¿te molesta que te trate con tanta libertad? – retomó, yo la atraje hacia mi luego de que dejó el plato sobré la mesa de centro, me pareció que sabía leer mi mente.
–Pues, me parece extraño – acaricié sus castaños cabellos– pero no me molesta. – al concluir, se relajó sobre mi pecho y me pareció que se deshizo de una duda bastante pesada. Sonreí y continué acariciando sus cabellos.
–Syaoran, tengo el cabello sucio, debería darte asco. –agregó por lo bajo.
–Sakura, también estoy repugnante, y tú tienes tu rostro sobre mi pecho. – dije sin dejar de acariciar su cabello suavemente, ella no se movió.
Yo tampoco lo hice, a excepción de mi mano. Pero ahí venia la pregunta, donde iba a perder todo el orgullo masculino si decía que no; uno casi inexistente que yacía en mí. Respiré profundo, lo contuve durante varios minutos, pero en el esfuerzo dejé de acariciarla, por supuesto ella se percató de esto, si ella dejaba esta posición yo no podría hacer la pregunta y la oportunidad desaparecería. Cuando visualicé la más mínima iniciativa de separarse lo dejé ir.
– ¿Quisieras bañarte conmigo?
Allí estaba, la mirada fija, el latido en los oídos y la garganta, la falta de respiración, su mejillas encendidas.
–Hoy no, Syaoran. – Dijo en voz baja mirando el plato y consecutivamente llevando al lavadero– Lo siento. – concluyó y la perdí en el pasillo.
Al oír la puerta del baño cerrarse suspiré para luego ponerme como un ungüento sobre mi lugar, seguía mirando el camino que su bello aroma había perfumado, ¿Qué estaba pensando? Claro que en ambos y una repetición más íntima y cómoda de todo lo que quería hacer con ella en mi mente. Hacerlo vivido y lo más placentero posible para ella… o quizá estaba pensando egoístamente en mí. Fui al armario y inquirí una toalla limpia en una de las gavetas dispuesto a dejarla sobre el neceser del baño donde Sakura se estaba bañando junto con un vestido de dormir de mujer que Meiling siempre dejaba allí cuando venía de China, simplemente porque me molestaba que se quedara en mi departamento cerca del instituto. Por ello el departamento estaba horriblemente sucio desde la última pelea; ella no vino más luego de decir que yo era un adicto al internet y que ya no quería casarse conmigo, tampoco es que yo quisiera casarme con mi prima… con lo irritante que era. Abrí la puerta del baño silenciosamente, recogí la ropa del suelo y deje la ropa limpia en el cajón de la ropa de cambio. Rodé la mirada y los vidrios ahumados de color beige en el baño me dejaron la silueta borrosa de Sakura, que estaba con la frente apoyada de la pared. Inhalé profundo el vapor de agua tibia que había en el baño con perfume a Sakura y me fui cerrando la puerta algo molesto, no con ella… si no conmigo que me estaba metiendo donde se supone que no me llamaban.
¿Qué estaba pretendiendo con todo esto? Es decir, yo sabía defenderme, si ella no sabía ¡ese era su problema! Tenía que reconocer que Sakura era una versión nueva de canalizar mi ausencia de internet, ¡claro! eso era ella, un filtro. Pero de no haberla salvado en aquella oportunidad no estaría tan comprometido sentimentalmente con ella, ahora, porque nunca lo había estado, y no lo quería estar. Quería tener maldad, para poder mirarla a los ojos y decirle muchas mentiras, como por ejemplo… que no estaba loco por ella y por hacer que me amara. Me puse una camiseta blanca para dormir, pero aun no me quitaba los jeans… se me prendió el foco, sabía que había cometido un error.
Abrí la puerta del baño dispuesto a disculparme, fui cruel al negarle un noviazgo digno, al abusar de ella, al secuestrarla para salvarla de un secuestrador, al abrir la puerta lentamente, oírla susurrar…
Sakura está activa, ahora:
Cerré la puerta del baño después de comer y me desvestí, me miré en el espejo, cansada y con un decaimiento sentimental que se reflejaba en el enrojecimiento de los ojos. Me agarré los cabellos de la frente y tomé el teléfono de mi bolsillo escribiéndole a Tomoyo que les dijera a mis padres que estaba en su casa, si es que ellos regresaban antes de lo previsto o si es que ya habían regresado. Justo ahora me encantaría estar en casa, conectada al internet, hablando con esos chicos que me caían tan bien, o estaría batallando online con mis juegos de DS. Era mi manera de estar lejos de todo esto, y mi teléfono no daba señales de existencia referente a ello. Me estaba ilusionando… ¿sí? O ¿yo estaba ilusionando a Syaoran? Me apoyé de la pared de la ducha y percibí cuando Syaoran entró pero no quise contestar, tampoco es que él fuese a contestarme de buena manera, si él estaba molesto solía actuar como el chico del primer día de clases, lo cual no era nada cómodo. Syaoran cerró la puerta enérgicamente y yo sentí que las paredes temblaron.
– ¿Qué sería de mi sin ti, Syaoran? – susurré para mí. –Me salvas y te pago mal. Pero es que cuando yo tenía todas las respuestas… – la puerta corrediza del baño me dio un sobresalto al abrirse.
–…Cambiaste todas las preguntas, Sakura.
Syaoran entró estrepitosamente dentro de la ducha y yo de frente a él no supe que hacer, me cubrí los pechos con una mano, la cual Syaoran quitó a la fuerza.
–Sakura, ¿cómo es que te amo? ¿por qué me haces esto?
–Pero si yo no hice na… –Syaoran me beso contra los grifos de agua tibia y fría, donde mi cintura encajaba solo forzando. Su camiseta blanca comenzaba a mojarse y su cabello bajo el agua tibia comenzaba a humedecerse, me parecía sumamente hermoso, como un chico de comercial de jeans o camisetas, ambas cosas ¿Por qué no?
–Eres tan bella–dijo acariciándome la boca con los húmedos dedos, yo enrosqué mis dedos en los cabellos de su nuca y lo atraje hacia mí para besarlo.
Extrajo mi cintura del sitio entre su vientre y los azulejos del baño y me subió a sus caderas, las cuales enrosqué con mis piernas. Entonces me miró con esos ojos color café, que me quitan el sueño.
–Se mi novia. – Dijo una vez en mi mente, –Se mía, mi novia– Repitió en mi cabeza.
–Sí.
– ¿Serás mi novia? – Asentí, con mi rostro en ardor vivo, millones de veces a esa pregunta como una respuesta indudable.
Nos besamos largo y tendido, mientras salíamos de la ducha, luego llamo mi atención cuando tomo aire para hablar.
– ¿Sabes lo que es una fractura en el V metacarpo? – alcé una ceja y negué con la cabeza, luego recordé y sonreí
– ¿No es una fractura común entre los boxeadores? –me apremió con un beso en los labios
– Sí, y espero que no me desesperes tanto como para golpear las paredes hasta tener que ir al hospital. –esta vez lo apremié yo.
–Lo intentaré. Mientras mantengas estos besos de lluvia de agua tibia.
– ¡Hasta que no queramos más! – dijo sonriéndome socarronamente.
Nicky, Online at 8:50 pm:
¿Hola? espero que las personas que están leyendo este fanfic no estén tan molestos conmigo, he publicado dos veces este año, y esta vez creo que fui lo suficientemente generosa como para que no me secuestren mi quemen mi casa, Espero. Ya que he estado estudiando y no es fácil, ¡tengo datos de esta historia por todas partes, y no recordaba como acomodarlos! Pero salí victoriosa momentáneamente mientras ansío que el resto de los datos se me haga menos complejo.
Estoy completamente agradecida de sus reviews, que son mi inspiración para seguir, ¡si pudiera les haría un rico pastel!
Sin seguir dando muchos giros, espero que les haya gustado este capitulo, Cada día Syaoran siento que se pone más dulzón, lo cual no debería ser natural en él, espero que se le pasé xD, mientras Sakura... sigue siendo Sakura, los hombres enamorados cambian, y la gran mayoría meten la pata en el progreso, pero es de humanos. ¿como terminará esto? ¿cual es el propósito de tener a Sakura? ¡rostros vemos, corazones no sabemos! Espero entiendan que coloqué momentos y horas como si realmente fuese una conversación de facebook, para que se sientan en ambiente con los personajes, es un moment bonito de disfrutar ya que es el cap. 10 y Syaoran finalmente hace lo que queriamos, uff que calor.
Bien, es hora de despedirme, les envío besos en agua tibia y como siempre, espero me dejen reviews 3 ya que todo esto es por ustedes.
Nicky is offline right now, please give her a review and she answer to you.
