Hola a todos mis lectores; sé que éste capítulo está muy corto, pero era la única manera de subirlo tan pronto. Prometo que se vienen capítulos más largos y divertidos.

Ojala lo disfruten

CAPITULO 10

El día continuó de manera normal; en el desayuno conversamos tranquilamente, con Harry, Ron y Ginny, de temas que no tienen mayor importancia. Extrañamente, a pesar de haber estado 100% conciente durante todo el desayuno, de lo que me esperaba luego, no me molesté en mirar al profesor Snape.

Cuando terminé de desayunar, se formó un nudo en mi estomago, al sentir como el tiempo y la situación se esmeraban en aplastarme. ¿Qué le diría a mi profesor sobre aquellas marcas? Opté por dejar mi orgullo de lado y simplemente soltar la verdad.

Bueno, un asunto solucionado, ya sabía que le diría, pero, ¿cómo se lo diría? No podía simplemente llegar y decir "No, solo fue Draco, mientras paseaba distraída, él se divirtió conmigo" Según creo, Snape lo único que haría con aquella afirmación, sería liberar una sonora carcajada.

Mientras pensaba en la manera de contarle todo lo sucedido, caminé con lentitud hacia su despacho. Pasé por varios pasillos atiborrados de gente, pero pronto, estuve caminando por uno más bien vacío.

Mientras me acompañaba del sonido de mis pasos, resolví el asunto, mas, no tuve tiempo de repensarlo; Draco aparecía por mi espalda, y como en nuestro último encuentro, me acorraló contra la pared. Esta vez, no me daño tomándome por el cuello o las muñecas; Me sujetó con sus manos fuertes por la cadera y me inmovilizó con su pelvis.

-¡Ayuda! –Grité con desesperación, rogando no llegar a algo peor, pero no fue una buena idea; al gritar Draco golpeó mi mejilla.

-No se te ocurra volver a hacerlo, Granger- susurró en mi oído.

-Déjame, Malfoy.- dije mientras me sacudía con intención de liberarme- No eres más que un aprovechador; abusas de mí con tu fuerza. Pero te juro que esta será tu última vez; pronto el profesor Snape estará enterado del asunto.

-Oooh, ¿la pequeña Hermione busca apoyo en su profesor de pociones?- dijo burlándose de mí- ¿Cómo puedes estar tan segura de que este será nuestro último encuentro?, en realidad, dudo que llegues a soltar palabra alguna, Granger.

-No te tengo miedo, Malfoy. Voy a culparte sin resentimiento alguno, solo quedan algunos minutos para que yo me encuentre hablando con el profesor ¿O piensas "secuestrarme" para que así, él sospeche por mi falta?

-Já, que ingenua eres. No pienso "secuestrarte" como dices; no tienes tanta suerte…

-Duaj

-No pongo en duda que hablarás con él, pero estoy seguro de que no le hablarás de mí.

-¿Qué quieres decir, Malfoy?- Se acercó peligrosamente a mi oído.

-Lo sé Hermione, sé que en tu supuesto castigo estuviste hablando con él. Tus amigos no están enterados ¿O me equivoco?

-Nadie te creería, Malfoy.

-Claro que sí. Ginny me ama; es tan fácil manejar su corazón.

-No te atreverías.

-OH, claro que sí. Me pregunto qué pensará Potter cuando se entere de que su mejor amiga tiene más confianza en su mortal enemigo, que en él.

-Él jamás tiraría mi amistad por algo como eso.

-Quizás, pero si creyese que… amas al profesor…

-¡Eso es una mentira!

-Lo es, pero ¿Porqué Ginny lo sabría?, o mejor aún, si no me creyera, ¿Porqué no hacerla sufrir?

-¡Eres despreciable, Malfoy! –Grité mientras nuevamente intentaba liberarme.

-Lo sé- susurró mientras apretaba más su cuerpo al mío- Pero algo me dice que cooperarás conmigo. ¿O prefieres perder a tus amigos?- Cerré los ojos dejando caer una lágrima silenciosa.

Malfoy bajó su mano derecha para acariciar mi pierna, y con la izquierda, sujetó mi rostro; pude sentir como comenzaba a besar mis mejillas y mi mentón. Pronto comenzó a besar mis labios, y a intentar introducir su lengua en mi boca; en el último punto, no quise ceder.

-Al parecer no estás haciendo tu mejor esfuerzo, Granger. –Murmuró antes de reintentar besarme; esta vez, no tuve más opción que ceder y dejar que me besara. Tristemente seguí su beso, sintiendo su lengua y sus labios, mientras rogaba que nada pasara con mis amigos.- tus manos; no las siento.- Susurró con malicia dentro de mi boca. Rogando que todo eso terminara, subí mis manos a su nuca, y acaricié su cabello.

Dejó mi pierna tranquila, y me aprisionó fuertemente contra él, sujetando la parte baja de mi espalda. Su mano izquierda se perdió entre mi pelo.

-Podrías hacerlo con más entusiasmo- murmuró para continuar presionándome. Nerviosa, e intentando no pensar en el asunto, profundicé el beso y afirmé con seguridad su nuca; acercándolo aún más a mí.

Cuando pensé que no podría soportarlo más, sentí provenir desde la espalda de Draco, una voz diferente.

-¿Se podría saber que está ocurriendo aquí?- Jamás pensé que agradecería tanto la presencia del profesor Snape, aunque ¿No podría haber sido alguien como Luna quien nos encontrara en el hecho? Malfoy se alejó bruscamente de mí.- 20 puntos menos para cada una de sus casas, por realizar acciones indebidas en los pasillos del colegio. Vuelva a su casa señor Malfoy, y, usted señorita Granger, sígame.