Estableciendo prioridades
Blaise brusó a su hijo a una hora prudente, sin embargo, Lily y Tedd aún seguían en casa de Malfoy.
Tocaron a la puerta. Hermione, quién se había acostumbrado a abrir la puerta, contestó. Tras ella se encontraba el señor del Ministerio.
-Buenas noches señorita Granger.
-Buenas, señor Carlys. Que sorpresa verlo a estas horas de la noche. –Se volteó a mirar el reloj, 10:00pm. –En qué puedo ayudarle?
-No se preocupe, solo es inspección rutinaria.
-Pues ya lo sabe. Ahora, vamos a San Mungo.
-Para qué?
-Ya se lo dije, inspección rutinaria.
-La cuestión es… que tengo que cuidar de mis sobrinos; Tedd Lupin y Lily Potter.
-No le había dicho que cancelara ese compromiso?
-Si pero…
-Yo le dije que podíamos cuidarlos.
-Cómo pretende cuidar de otros si no sabe cuidar de los suyo? Cómo aprenderá a cuidarlo si no le dedica el tiempo suficiente? Cómo…
-Señor Carlys, Draco s está esforzando por tener a su hijo con él. Cuidarlo, protegerlo. La visita de mis sobrinos solo nos benefició. A Scorpius le hizo bien interactuar con otros niños, se divirtió. Además, hasta ahora no ha tenido ningún brote de magia.
-Espero que eso sea suficiente. No sé como se van a ahcer, pero hay que hacerle el chequeoal niño.
-Iremos todos. Tedd, Lily, vamos a dar un paseo. –Viajaron por red flu a pesar del cansancio de los niños.
Al aparecer, se encontraron con varias personas que tomaban fotos indiscretamente. Pero eso ya se lo esperaban. Más tarde, vendría el periódico con información manipulada. A pesar de eso, llegaron al consultorio y revisaron al niño.
-Bien, todo está en orden. Solo una ligera alteración en la temperatura, pero eso es producto de la temporada. Les recomiendo tomar precauciones. En ésta época muchos niños se enferman. Deberá tomar un tipo de leche que fortalezca su sistema inmune.
-Lo tomaremos en cuenta doctor, gracias.
Salieron del consultorio, muy pendientes de lo que Carlys les iba a decir.
-No me lo llevaré señor Malfoy. Puede respirar tranquilo. –Éste soltó un suspiro. .Sin embargo, hagan caso al doctor. Que tengan buenas noches.
Para ese entonces eran las 12:00 pm. Los bebés no se despertaban con nada. Draco cargaba a Tedd y las pañaleras. Hermione traía a Lily y a Scorpius. Así se encaminaron hasta llegar a la mansión. Ginny aún no llegaba.
-Cuándo llega la pelirroja?
-Lo siento. Siempre se retrasa.
-Antes no podía decir nada, pero ahora que soy padre puedo decir que no es una buena conducta. Está bien, están contigo. Pero en mi casa. No es que yo les vaya a hacer algo, pero deben preocuparse más por esos niños.
-Lo siento.
-No te disculpes, no es tu culpa. Lo que pasa es que ellos no tuvieron una entrenadora como tú para que los ayudara. –Hermione se sonrojó ante el aparente cumplido. –Vamos a llevarlos a una habitación para que estén más cómodos.
Al instante de poner a Scorpius en su cuna, este empezó a llorar. Lo sacaron para que no despertara a los demás y lo mecieron para ver si se quedaba dormido. No funcionó. Lo alimentaron; edjó de llorar pero aún no se dormía.
-Te sabes la canción ##########
-Sí. –Responde Hermione.
-Vamos a cantarla. A ver si se duerme más temprano. No quiero tener que pasar por esto otra noche más.
-Funcionó! Se durmió! Al bajar las escaleras Draco y Hermione se sentaron en un amplio mueble a esperar a Ginny.
Tedd se despierta y baja a ver dónde está su tía. Bajó las escaleras y la vió durmiendo en el pecho de Draco. Se acercó lentamente, se posicionó delante de ellos y… gritó
-AAAAHHH! –un grito tan fuerte, tan estridente, tan insoportable que automáticamente los adultos se despertaron espantados. Por la posición, al Hermione levantarse golpeó a Draco en la quijada. Éste gimió de dolor.
-Lo siento! Discúlpame. Te hice daño?
-Aw Aw Aw… -Tedd tenía las manitas en la boca tratando de no explotar a carcajadas.
-Perdón.
-Está bien. Siempre pensé que eras cabeza dura.
-CABOM! –rió fuertemente Tedd.
-Qué será de este niño cuando crezca? Ese es el producto de juntarse con la familia de la pelirroja.
-Ey! Son buenas personas. –Dijo Hermione a lo que Draco sonrió.
-Lo sé. Si no fuera por Potter y la pelirroja yo no estaría libre.
-Sí… perdón por no estar aquí cuando pasó todo ese proceso. Estaba resolviendo algunos problemas.
-Señor Malfoy, el invitado tiene hambre. –Interrumpió la elfa.
-Hay que ir preparando los biberones y darle una papilla a Tedd.
-Vamos.
Luego de la hora del desayuno, sonó el timbre. La elfina aprovechó la distracción de Hermione para abrir la puerta.
Una imponente mujer de cabello rojizo entró al enorme patio para encontrarse con sus hijos.
-Mamá llegó! –Ellos ni se inmutaron. –Lamento la tardanza.
-Tarde? No para nada… -Dijo Hermione con sarcasmo.
-Sé que te molesta que te haga esto pero es que tenía asuntos muy importantes.
-Más importantes que tus hijos?
-Nada es más importante que mis hijos.
-Tenemos que hablar.
-Puede ser en otro momento? Es que tengo que…
-Ahora! –Hermione sacó su varita y se teletransportaron a Hogwarts.
En otro plano, Draco estaba como; Qué carajo? Y todos los niños lo miraban como diciendo… y ahora qué?
Hermione aparació en la oficina del director.
-Hermione? Ginny? Pasó algo?!
-No. –contestó Ginny.
-Eeh… si! Ha estado lanzando cosas últimamente. Cosas con respecto a sus hijos. Cosas que ustedes se están perdiendo. Tengo que hablar de esto y para mí es muy difícil. No quiero ser la mala del cuento, pero yo amo a esos niños, los amo a ustedes y solo les deso lo mejor.
-Hermione… dinos qué pasa.
-Sí. Tengo una reunión.
-Ese es el problema. Siempre están ocupados y sus hijos no pueden pasar tiempo con ustedes. Lily ya está diciendo incoherencia e intenta caminar. Un día lo logrará y ustedes no estarán ahí para verlo.
-Perdón. No sabíamos que te molestara. –Dijo Ginny.
-No me molesta. Me encanta pasar el tiempo con ellos. Pero no puedo parar mi vida y adquirir una responsabilidad que no me corresponde.
-Lo entiendo. Esto le puede causar problemas. Pero Harry… qué haremos?
-Los dejaré discutir eso en privado. Sé que es una transición un tanto complicada. Por lo que si lo necesitan, cuidaré de ellos hasta hoy en la noche.
-Gracias, por preocuparte por mis hijos. –Agradeció Harry.
-Para mí es un placer. –movimiento de varita desapareció y apareció en casa de Draco.
-Cómo te fue? –Preguntó él.
-Mejor de lo que esperaba.
-Y dónde están? –Hermione se alarmó
-Lo lamento. Les dije que cuidaría a los niños sin preguntarte.
-No hay problema.
-Te has encariñado con ellos, no?
-Y cómo no? –Ambos rieron.
Y así pasaron un día lleno de altas y bajas con Lily, Tedd y Scorpius.
