Dije que iba a tardar? Pues parece que al final no, aun me quedan tres días de vacaciones y me dio tiempo de escribir otro más. Muchas gracias a esas personas que dejan reviews, los quiero :D
Capítulo 9: Plan
—¡La mejor manera en la que te puedes meter en este mundillo es leyendo manga! —Chizuru le exclamó a Shiro lo más bajo que pudo ya que Ichigo los seguía varios pasos más atrás. —A próposito... Parece que te sigue a todos lados —dice mirando a Ichigo de reojo.
Es una larga historia... —se dijo Shiro para sí mismo.
—Ahí está la tienda... Hime-chan es tu turno —le sonrie a Orihime quién estaba caminando al lado de ambos y ella le devuelve la sonrisa antes de retroceder e ir con Ichigo y entretenerlo en otra tienda.
La pelirroja tiró del brazo del albino y lo llevó adentro de la tienda.
—Creo que estaba por aquí... —van caminando, buscando una sección en concreto. Los ojos de Chizuru se iluminaron cuando se pararon frente a unas estanterías. Eso para ella era el paraíso. Pasó el dedo índice a través de los lomos de los libros manga buscando un título hasta que lo encontró y lo sacó del estante y se lo mostró a Shiro. —¡Junjou Romántica*! ¡Ideal para empezar con suavidad! Leértelo será tu tarea —se lo entrega y Shiro le da la vuelta para leer la contra portada. —Te ayudará, en serio. Pero que Ichi no lo vea, ¿eh? —le guiña un ojo y le tiende la mano para que se lo devuelva y poder pagarlo.
Con el manga ya pagado, salen de la tienda y Shiro se lo guarda dentro del shihakusho antes de que Ichigo lo vea.
—¿Qué estaban haciendo? —preguntó el peli naranjo cuando se reunieron con ellos.
—Mirando manga —sonrió Chizuru y Shiro asintió.
Ichigo frunce el ceño y se rasca el cabello sientiendo un aura de complicidad entre aquellos dos. A petición de Orihime, se marchan a una cafetería para tomar algo.
—¿Dónde está Kuchiki? —pregunta la de las lentes.
—Está ocupada. —responde Ichigo. Haciendo dios sabe qué con Renji... Algo me dijo —pensó para él.
—Venga Shiro-kun, vamos a pedir —Shiro asiente y se levanta con ella y la sigue.
Ichigo los mira irse de reojo, frunciendo más el ceño. Recordó entonces la conversación de esa mañana en su mundo interno. Shiro estaba enamorado... ¿De Inoue tal vez? Siente un pinchazo en el pecho ante ese pensamiento. ¿Qué fue eso? ¿Por qué se sintió así de repente? Gruñe, molesto consigo mismo.
Chizuru lo observa y sonríe. Primera parte del plan, adelante.
—¿Ichigo-san? —carraspea para que el peli naranjo le preste atención, este mira hacia ella. —¿Puedo preguntarte algo? —el chico asiente. —¿Qué opinas de las relaciones entre hombres?
Un leve rubor tiñe las mejillas de Ichigo y mira hacia la mesa un poco avergonzado ante la pregunta. —P-pues... No me molesta, supongo. Si se aman de verdad, ¿cual es el problema? —estaba siendo sincero.
—Buena respuesta —la subconsciencia de Chizuru da saltos de alegría, ese era el primer paso, pero es uno bastante grande. —Digamos que un chico se te declara, ¿qué haces?
Las mejillas de Ichigo se tornan más rojas. ¿A qué venían esas preguntas? Pero de pronto se encontró pensando en la respuesta. Sí... ¿Qué haría? ¿Rechazarlo? Es lo más seguro, es decir, no tiene esos gustos. —No sé Honsho-san... Supongo que lo rechazaría.
—¿No le darías una oportunidad si quiera?
Ichigo traga saliva. ¿Por qué sentía como que estaba en un dilema?
Chizuru sonrie victoriosa por dentro. ¡Sí! Aquello iba sobre ruedas porque él se lo estaba pensando.
—Dependería de quién sea —contesta finalmente. Se reprime mentalmente... ¡¿En serio acababa de decir eso?! ¡Pero si él no tiene esos gustos! Aún sí así era, la idea no le disgustaba... Oficialmente está preocupado por su orientación sexual. Mierda.
—¿En serio? ¿Te lo pensarías? —los ojos de la pelirroja se iluminan con ilusión. ¡Eso iba mejor de lo que esperaba!
Ichigo asiente con un gruñido deseando cambiar de tema.
—¡Cuando se lo diga a Shiro se va a alegrar un montón!
—¡Ya regresamos! —anunción Orihime soltando la bandeja sobre la mesa. —¡Chocolate caliente para Kurosaki-kun, té para Chizuru-chan y zumo para mi!
Shiro observa las bebidas. Cuánto deseaba poder tomar algo de eso. Ichigo lo mira de reojo mientras bebe y deja la taza sobre la mesa. Mira a la taza, luego a Shiro. Apreta los labios dejando una fina línea y suspira. Le tiende la taza a Shiro. —Pueba.
—Pero Ichigo-
—Inténtalo. No soporto verte con esa cara —bufó.
Shiro toma la taza entre sus manos y mira al líquido del interior. Las otras dos chicas también lo miran expectantes.
—Cuidado que está caliente —le advierte Ichigo por si acaso.
Shiro hace un sonido de asentimiento y se lleva la taza a los labios. Siente el líquido chocolate en sus labios. Toma un pequeño sorbo. Sus ojos se abren de par en par ante la extraña sensación. ¿Así eran los sabores? ¡Pues era increíble!
—Por su cara puedo decir que le gusta —Orihime sonríe de oreja a oreja a la vez que se pone un mechón de pelo tras su oreja.
—¿Te sabe? —pregunta Ichigo. Shiro asiente rápidamente, sintiéndose emocionado.
Aparta un poco la taza y sonrie como siempre lo hace. Ichigo suspira y sonrie levemente —Iré a buscar otro entonces —se levanta de la silla y se marcha.
—¡Es increíble! —exclama con los ojos cerrados y una sonrisa de felicidad.
—Shiro tengo buenas noticias en el frente —susurra Chizuru. —A Ichigo no parece importarle ese tipo de relaciones y además se lo pensaría si un chico se le declara. ¿No es genial?
Shiro asiente. Vaya día, el mejor de los que lleva en su corta vida. Su corazón late más rápido solo de pensarlo.
Ya en casa de Ichigo, mientras este se ducha, Shiro comienza a leer el manga que Chizuru le compró. Solo leyendo las primeras páginas ya le había atrapado la historia. En cuanto escuchó la puerta de la habitación abrirse, cierra rápidamente el manga y lo guarda de nueva dentro de su shihakusho.
Lo siguiente que pasó fue totalmente inesperado.
Ichigo había entrado a la habitación solo con una toalla alrededor de su cintura. Gotas de agua resbalaban por su cuello y sus hombros debido a su cabello mojado.
Shiro sintió el calor subirle a las mejillas. Dios santo... Esa vista de Ichigo debería de estar prohibida. Y no entendía por qué se ponía así cuando él era exactamente igual. Aún estaban en invierno y hacía frío, pero Shiro sentía que los grados en la habitación acababan de subir de repente.
Ichigo estaba hablando con él, pero entendía nada. Lo estaba escuchando pero no atendiendo. Lo vio agacharse para tomar la ropa del cajón y la dejó sobre el borde de la cama.
—¿Shiro? ¿Me estás escuchando? —mira a su hollow con una ceja alzada. ¿Qué demonios le pasaba?
—S-sí —contestó autómaticamente. En realidad no sabía ni a que demonios le había dicho que sí. Se sentía estar debajo de un trance donde lo único que hay era la vista de Ichigo.
Ichigo frunce el ceño no creyéndolo del todo, pero rueda los ojos y decide dejarlo pasar. De verdad que cada vez estaba más raro. Exhala y deja caer la toalla para poder vestirse.
De repente ve a Shiro desaparecer fuera de su habitación. Sacude la cabeza, confuso. ¿Qué mosca le picó?
—¡Mierda! —gruñe en voz baja recargado por fuera de la habitación del adolescente. Se llevó una mano a la nariz y luego la mira. ¡¿Por qué demonios estaba sangrando?! Su corazón latía tan fuerte que parecía que quería salirse de su pecho. Maldice una, dos, tres veces. Tenía ganas de estrangular a su Rey por hacerlo sentir así, pero al mismo tiempo deseaba abalanzarse sobre él. Sentía una excitación y un deseo oscuro que hace tiempo que no sentía. Amaba eso. Instintos. A pesar de tener ahora un corazón no dejaba de disfrutar de esas cosas. Una buena batalla siempre era bienvenida.
El problema era... ¿Con que cara miraba a Ichigo ahora? Tenía que borrar esa escena de su mente, en serio. ¡Sin embargo era muy difícil olvidar algo así! Se lleva las manos al cabello y lo revuelve, frustrado.
La puerta de la habitación se abre revelando a Ichigo (ya vestido gracias a Kami-sama), voltea la cabeza para ver a Shiro mirándolo con ojos que se mueven nerviosos.
Ichigo alza una ceja, ¿qué le pasa? Empezaba a estar curioso.
—Ya que sí puedes comer ayúdame con la cena. Mi familia no va estar en casa para cenar —le hace un gesto con la cabeza para que lo siga escaleras abajo.
Shiro asiente y sin decir nada baja tras él.
Las cosas se estaban poniendo un poco tensas.
Junjou Romántica*: Seguro que muchas conocen este manga/anime, ¿no? Para las que no, es muy recomendable :D
Pobre Shiro, tendrá que lidiar con algo llamado "hormonas" XD
