FenixBludger:: Si te sirve de algo... la jerarquía Marine es un puro dolor de cabeza xD Y si, veremos bastante de los tipos del principio de este capi, sean quienes sean.
Natsu:: De nuevo, gracias por la review :D Tranquila, que no tendrás que tomar rehenes (pero toca a Johan o a Lucy y mañana una marine muy cabreada llamará a tu puerta XD ) Natsu-chan, capítulo va. Me alegro de que te guste :D
Alguien me coloca una daga en el cuello, y antes de que pueda verles me vendan los ojos y me atan las manos a la espalda. No retiran la daga, y yo no voy a revolverme si sé que podría acabar herida yo. No sé cuantos son, ni quienes, y sus voces no me suenan en absoluto. No tengo miedo. Estoy aterrada. Finalmente se hace el silencio, antes de que el líder, supongo yo, se dirija a mí.
-¿Que has hecho con el colgante? Sabemos que no se lo has dado a nadie de la Marina, así que dinos donde lo escondes.
Yo me callo. No voy a delatar a Lucy, no sé quienes són, pero por el respeto en que tratan a un agente de la Marina (porque llevo la banda puesta) deben ser piratas. Se hace el silencio. Alguien dá un paso hacia mí y yo me tenso. Más silencio. Me quitan el cuchillo de la garganta y luego oigo pisadas alejándose.
No tengo ni idea de qué acaba de pasar, pero nada más compruebo que estoy sola empiezo a intentar desatarme las manos, madientras la fricción me hace apretar los dientes. Me duele horrores, pero tengo que soltarme. Para distraerme le doy vueltas a lo que acaba de pasar. Me han estado siguiendo, Lucy podría estar en peligro y no tengo modo de avisarla. ¿Qué se supone que tenía ese colgante?
-¡Miryam! -Y de repente, mi salvación, en forma de recluta adolescente, de una voz inconfundible: Kaminn, una de las más recientes incorporaciones a nuestra división, y de lejos la más entusiasta. No será mayor que yo, pero bien que me saca diez centímetros. Tiene el pelo corto, rubio rojizo y completamente liso. Sus ojos son azules, una combinación un poco extraña, pero que por alguna razón le encaja a esta chica que se apresura a liberarme y a quitarme la venda.
-¿Que te ha pasado? -Parece preocupada, pero el que me hable de tú y no de usted, como manda el protocolo, me indica que estamos solas. Menudo alivio, que vergüenza si no. Al menos sé que me guardará el secreto, igual que se aguanta la preocupación mientras yo recupero el aire. Tras unos segundos, le detallo lo del colgante y la emboscada mientras ella me escucha con cara seria. No le menciono que Lucy es pirata por razones obvias, pese a que Kaminn es una de las personas en quien más confío. Prefiero que eso no se sepa, al menos por el momento. Y las paredes oyen.
Hacemos el camino de regreso al cuartel juntas, tranquilamente.
-Oye, ¿sabes que quieren enviarnos a perseguir a una banda pirata lo que se dice mañana? -me suelta ella, como si tal cosa. Yo al principio no entiendo lo que quiere decir, y cuando lo hago me paro en seco.
-¿A pata? -Sí, lo primero que suelto (imagínense como estoy) es si hay que perseguirlos a pié. Obviamente, no va a ser así, pero Kaminn parece entenderlo todo.
-Parece que han estado armando lío por este mar, así que tenemos órdenes de buscarlos y capturarlos. Son peces gordos, así que nos acompañarán dos divisiones más, pero será el Comandante quien lo dirija todo.
-Perfecto. -Musito, sin sarcasmo esta vez. Ya hemos llegado a la base.
A la mañana siguiente, tal y como decía Kaminn, salimos de caza. Nada más subir al barco me encierro con el Comandante Rallion y la propia Kaminn a discutir los planes de la captura. Sobre la carpeta están los wanted y todos los datos que la Marina dispone sobre "nuestros" criminales. Está a punto de darme un ataque. Los piratas en cuestión pertenecen a la banda de Barbablanca. No són sus más allegados, pero sí son peligrosos. Por suerte no es Ace. Pero siguen sin ser nada facil. Aunque tengamos diez (sí, diez) buques armados a nuestra disposición. Si no logramos preparar una trampa...
Cuando mi mirada se cruza con la de Kaminn, descubro que opina igual que yo. Esto es un problema. Me giro hacia Rallion.
-Comandante... ¿Porqué nos envian a nosotros a perseguir a estos piratas?
Él me mira, serio, pero cansado. -Són órdenes del cuartel general. Podemos usar todo lo que tengamos, los refuerzos quer necesitemos de las islas cercanas. Hay que parar a esos piratas a toda costa, y no han dicho el porqué. Aunque es una mala señal que todos los superiores hayan querido delegar la misión. Nos están ocultando algo, pero hay que seguir adelante. Centraos. Mirad el mapa. ¿Donde creeis que sería mejor atacar?
Sé que Rallion ha tomado una decisión, y aunque sus palabras me preocupan, tengo que cumplir mi deber.
-Hay una isla al norte de aquí, la costa es bastante grande, y allí hay al menos dos delegaciones atracadas. Más los de la base. Sí lográsemos guiarlos... podríamos tener una emboscada. -Propongo. Rallion asiente.
-Ya están en ello. Mañana por la mañana llegaremos, según el plan.
Según el plan, si. Pero las cosas se tuercen. Tras un día de entrenamiento y preparación, me retiro a mi camarote. Sobre las cinco de la mañana, recién amanecido, un zarandeo muy brusco del barco me tira de la cama. Me despierto al instante, y no me he vestido que un recluta llama a la puerta, pidiendo que salga. Ha empezado el combate. No hay tiempo. Cojo la espada y salgo a cubierta. El panorama es impresionante, y no en buen sentido. Hay dos barcos de piratas en la bahía, encerrados, defendiéndose con habilidades de Akuma no Mi. Un tercero no interviene, fuera del círculo. Uno de los barcos marines se ha incendiado, y otro de nuestros nueve seguidores no se ve por ningun lado. Kaminn está a los cañones, mientras Rallion, con la espada, lanza ondas de choque al puro estilo Mihawk contra los piratas. Yo empiezo a comprobar las velas y a ayudar a reparar los desperfectos, no tengo puntería con un cañon y de tan lejos no puedo hacer nada.
Y entonces, el principio del fin. Alguien de los piratas desvuelve la onda de choque, un tajo de dos metros de altura por un palmo de ancho. Lo esquivo de un salto, quedándome en la parte de la cubierta que dá al exterior del círculo. Un recluta no tiene tanta suerte. No me ha dado tiempo a respirar que un cañonazo impacta en el casco del barco. No llego a ver nada. El impacto me tira fuera del barco, al mar. Y mientras intento salir a la superficie, un ojo más grande que mi cabeza hace acto de aparición. Un Rey Marino. Y yo medio ahogada, sin ayuda, sola. Me fallan los pulmones. Todo se pone negro.
Sí, como algunos habían vaticinado, Miryam ha salido volando del barco, como todos los pobrecillos marines de los comics. ¿Cómo va a acabar la cosa? ¿Se acuerdan aún del colgante? ¿Que ocurrirá con Rallion, Kaminn y los pobres reclutillas? Continuará... ;)
