Saludos a todos! Después de una década jajjaj.. honestamente no tengo palabras para pedir disculpas por no actualizar esta historia... La verdad es que he tenido muchos problemas y poca creatividad, pero... Les dejo esta continuación que espero que les guste!

Mi aliento en seguirla es debido a sus favs y reviews que dejan! Cada review de ustedes es un ánimo para mí, seguiré continuando si ustedes me lo permiten.

Para una mejor lectura y comprender algunos hechos, pasen al capítulo 1 de esta historia y leanla para que continuen conmigo esta gran aventura! :)

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Las chicas superpoderosas no son de mi propiedad solo esta historia dirigida hacia ustedes :)

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La noche llegó con normalidad en Nueva Saltadilla, las calles ya se encontraban algo solitarias debido a que pese han pasado años de no haber ataques de supervillanos y el crimen había disminuido considerablemente, los ciudadanos todavía guardaban viejos hábitos. El frío nocturno se hacía notar y recorría el ambiente dejando a los pocos ciudadanos que aún se encontraban en las calles obligados a cubrirse con sus prendas.

En la casa de la familia Akatsutsumi las luces se habían apagado ya hace algunas horas y todas sus habitantes se encontraban descansando, cuando un pequeño sonido provino de la ventana de la habitación de Momoko.

Dicho ruido fue muy pequeño para escucharlo a la primera y menos para la pelirroja, quien poseía un orgulloso sueño pesado.

Nuevamente un segundo ruido un poco más fuerte se hizo escuchar desde la ventana de su alcoba, pero solo hizo moverla un poco para acomodarse en su almohada.

Por tercera vez otro ruido aún más fuerte suena desde la ventana haciendo que la pelirroja abriera ligeramente sus ojos.

-Hmamam… -susurró ella entre bostezos mientras debatía entre despertar o seguir durmiendo.

Ella tenía el sueño pesado y era un tanto floja para todo; algo que le quedó como un mal hábito desde pequeña. Levantarse era sin duda el esfuerzo más grande que ella sufría en su vida y ahorita mismo le estaba ganando.

Tras casi regresar al mundo del sueño un cuarto sonido la estremeció, levantándose fuertemente de su acogedora cama.

-¿¡Qué fue eso!? -se preguntó agitadamente y con un pulso acelerado mientras se colocaba sus pantuflas rosadas.

El ruido no había sido completamente fuerte, pero si lo suficiente como para despertarla.

Momoko tomó su transformador en su mesita de noche rápidamente con su mano y se dirigió a la ventana con cautela, no tenía miedo en sí pero tampoco estaba muy tranquila que se diga.

Al llegar a la ventana dudó si abrirla o transformarse en Blossom y prepararse para ante cualquier posible ataque o algo fuera de lo normal.

Tras meditar unos segundos, tragó saliva y abrió la ventana cuando de repente un zapato volador la golpeó en toda la frente haciéndola caer sentada hacia atrás.

-¡Aaaauuuuuhhh! -exclamó adolorida mientras se sobaba con ambas manos su frente tras el duro golpe. -¿¡Qué fue eso!? -se preguntó al ver el objeto que la había golpeado.

Ella tomó el zapato con su otra mano y arqueó la ceja confundida y extrañada.

-¿Un… zapato? ¿Qué ray… -no pudo terminar su frase cuando otro zapato cayó bajo sus pies.

La pelirroja dirigió su mirada hacia el segundo objeto y tras extrañarse aún más decidió acercarse a la alcoba y ver qué rayos estaba ocurriendo.

-¿Se puede saber qué está pasando? -preguntó algo molesta por la peculiar interrupción de su sueño.

Tras salir y buscar una respuesta a todo eso, notó que desde abajo alguien le llamaba mientras hacía gestos extraños con sus manos.

-¡Mocoro! -exclamaba el pelirrojo lo más bajo posible, lo menos que quería era despertar a la extraña madre de la supertonta, seguramente lo interrogaría el por qué estaba a esa hora allí o aún peor, le pediría que se quedara a dormir allí.

-¿Brick? -se cuestionó Momoko aún más confundida al ver a su "amigo" allí gritando en voz baja y haciendo cosas extrañas con sus brazos.

El chico estaba desarreglado, nada parecido a como estaba hace horas en el restaurante, ya no llevaba su chaleco abotonado, sus mangas estaban enrrolladas hacia arriba, no traía ya corbata y toda su ropa se veía como si hubiera estado mojada.

-¿¡Qué rayos haces a esta hora aquí!? -le preguntó enfadada la pelirroja y tras hacerle dicha pregunta, pudo notar que este no llevaba zapatos. -¿¡Y por qué andas descalzo!? ¡Pareces un loco! -puntualizó ella.

-¡Ja! ¿A qué no te esperabas que el gran Brick apareciera a estas horas por aquí? Soy como un fantasma… o Santa Claus.. -pausó otro de sus estúpidos chistecitos para continuar. -Y por supuesto que estoy descalzo daahh, tuve que utilizar mis zapatos para llamar tu atención. -

Momoko levantó una ceja para comprender un poco mejor la situación… Eran casi las 12 de la noche, ella ya se había dormido 2 horas antes, estaba profundamente dormida y quería descansar después de haber tenido un día bastante malo y vergonzoso por culpa de ese tipo.

-Al principio utilicé piedras para que me escucharas, pero parece que a un oso se le despierta con cosas más bullozas, así que comencé a lanzarse latas y todo lo que encontraba pero al no encontrar nada más me vi obligado a lanzarte mis zapatos… -hizo una pausa para llevarse una mano a la cintura y proseguir. -¿Me devolverias mis zapatos por favor? Está haciendo frío. -aclaró lo obvio.

La pelirroja frunció el ceño de rabia y no dudó en devolverle sus cochinos zapatos, naturalmente se los aventó a la cara como si fueran misiles.

-¡Toma tus cochinos zapatos! -dijo mientras se los aventaba fuertemente.

El pelirrojo llevó rápidamente sus brazos a la cabeza por inercia para tratar de cubrirse del feroz ataque.

-¡En la cara no! -exclamó tras cubrirse para agregar a continuación. -Que soy muy guapo. -

La chica se metió su transformador en el bolsillo de su pijama para apretar con fuerza sus puños y reclamarle con enojo. -¡Eres un completo idiota! ¡Me hiciste pasar un momento espantoso en ese restaurante y ahora vienes aquí a tirar basura en mi alcoba, querer partirme mi ventana y pegarme en la cara con tus cochinos zapatos!

Brick levantó sus manos hacia adelante en señal de tranquilidad.

-Calma, calma Mocoko; Relax… -dijo él para doblarse y tratar de colocarse nuevamente sus zapatos. -No te espasmes..- finalizó.

Este chico hacía desesperar al más calmado y lamentablemente ella no era la excepción.

-¡MO-MO-KO! ¡Mi nombre es Momoko! -exclamó harta ya de que siempre le cambiara su precioso nombre y lo editara con cosas estúpidas y sin sentido. -¡Deja de cambiarme mi nombre! -aclaró.

-Como sea Momi… -mofó para ponerse nuevamente de pié y colocar una expresión más seria y un poco triste.

-Bien Brick… Acabemos con esto… -se auto-apoyó mentalmente para dar un fuerte suspiro y sonreír ligeramente.

-Soy un idiota. -

El comentario seco y sin sentido de Brick hizo a Momoko cambiar su rostro de ira y extrema rabia a mostrar una expresión de confusión.

-Eso ya lo sabemos… genio. -comentó ella arqueando la ceja y cruzándose de brazos.

Brick cerró sus ojos y bajó su cara para tras unos segundos volver a tomar aire y armándose de valor comenzó a subir hacia la alcoba de Momoko trepando por unas enredaderas que habían allí.

-¡Oye! -le gritó la pelirroja al ver semejante acto. -¿¡Qué crees que estás haciendo!? ¡Puedes caerte! -le gritó aún más, corriendo el riesgo de que su madre o peor aún; su hermana, la escucharan.

-¡Jejeje! Tranquilidad Rosita, yo soy un experto en esto. No por nada me gané el título al mejor acróbata de esta ciudad. -comentaba el pelirrojo con soberbia mientras escalaba con dificultad por esas no tan fuertes enredaderas.

-¡La acrobacia ni siquiera es eso de lo que estás haciendo! ¡Estúpido! -le aclaró mientras se apoyaba al barandal de su alcoba, mirando a su no invitado subir con dificultad. -¡Si te caes puedes matarte! ¡Imbécil! -

-¿Caerme? ¿¡Yo!?... ¡Por favo..wehhh! -no pudo completar su frase al resbalar su mano del peldaño y casi caer al suelo, afortunadamente se sujetó fuertemente de su otra mano y logró apoyar con fuerza sus pies en la pared.

¿¡Ves!? ¡Imbécil! ¡Casi te caes! -le gritaba una Momoko más asustada que enojada.

-¡Uffffff! Casi no la cuento ¿eh? -bromeó el Ruwdyruff para continuar con su escalada que tras varios segundos logró llegar a la alcoba de la pelirroja, sujetándose de uno de los barandales y tras un movimiento rápido posicionarse dentro de este.

-¡Taaadaaaann! -exclamó el pelirrojo extendiendo sus brazos y mostrando una sonrisa en señal de una indiscutible hazaña.

Cosa que realmente no fue así, el chico se ganó un fuerte golpe en toda la cabeza propinada por parte de ella, con una lata que había caído en el lugar lanzada por él desde hace rato atrás.

-¿¡Pero qué rayos te pasa mujer!? ¿¡Acaso en verdad quieres matarme!? ¡Loca! -le gritó mientras se cubría inútilmente después de haber recibido el golpe.

-¡Mereces eso y más! -exclamó la chica tirando la lata nuevamente a la calle y llevando sus manos a la cintura. -¿¡Se puede saber qué haces aquí!?

-¡Pues es muy claro! Vengo a disculparme. -le respondió imitando la postura de ella.

-¿De hacerme pasar vergüenza en el restaurante? ¿De haber lanzado basura a mi alcoba? ¿De haberme golpeado con un zapato? O… ¿¡De haberme despertado invadiendo mi habitación!? -preguntaba la pelirroja mostrando claramente su enojo.

-Ehhh.. dije disculparme, no arrepentirme de todo lo que he hecho. -aclaró. -Además Blossom, lo de haberte lanzado cosas y todo lo que le sigue fue para llamar tu atención. -

-¡Pues qué manera de hacerlo! ¡Un poco más y llamas la atención de toda Nueva Saltadilla! -le respondió apuntándolo con su dedo.

-Lo sé, soy muy irresistible… Cuando se tiene el don, se tiene. -dijo este elevando sus hombros al aire.

-¡Eres un… Fuera de aquí! ¡Pedazo de niñato inmaduro! -le exclamó fuertemente Momoko, tomándolo de los brazos y queriendo lanzarlo de la alcoba.

-¡Weeeeh, eeeehhh! ¿¡Acaso quieres tirarme!? ¡Bruja! -Brick trataba de poner resistencia con su cuerpo, evitando que la loca esa lo tirara de cabeza desde ese altura.

-¡Cállate! -Momoko empujaba con fuerza varias veces, no queriendo matarlo pero si alejarlo de su vista. -¡Me tienes cansada!... Primero actúas como todo un buen chico, me invitas a comer y vas como todo una persona bien respetuosa… ¡Y luego lo arruinas todo con tus estupideces! ¡Señora Conleche! ¡Menuda estupidez! -puntualizó la heroína que en estos momentos no mostraba nada de heroica.

-¡Era Conlichi! ¡Que no sepan pronunciarlo es culpa de ellos! -afirmó Brick tratando de defenderse inútil y estúpidamente.

-¡Ya me tienes harta!... -exclamó esto último con una voz algo quebradiza y disminuyendo la fuerza de sus golpes.

Brick notó esto y comenzó a sentirse un poco culpable de todo, él sabía que no era culpa suya; muy pocas veces lo es… pero una parte suya también sabía que había lastimado a la chica, tanto emocional como físicamente.

-Blossom… yo… eh… -trató de decir algo estúpido pero misteriosamente no pudo y su boca comenzó a hablar por él. -Lo...Lo lamento de verdad. -esto hizo que Momoko lo soltara y diera unos pasos hacia atrás, con la cabeza cabizbaja y sin siquiera mirarlo.

-Sé que hice y hago cosas muy estúpidas pero… Así soy.. así fui creado… yo.. yo quería im..im...im…

-¡menuda estupidez estoy haciendo! ¿¡Qué carajos más falta!? ¿Qué me tiñe el cabello amarillo, me ponga ropa azul y hable pendejadas todo el día? ¡Maldita sea!... ¡Maldito Boomer!... Venga Brick… mientras más rápido acabemos con esto mejor… Hazlo por la comida! -por segunda vez se auto-apoyó mentalmente para así lograr tranquilidad y sobre todo, valor.

-No sé porqué te invité a comer… no era una cita o algo parecido… pero la verdad es que en estos últimos días la he pasado… Aunque odie admitirlo… la he pasado bien aquí y bueno… -respiró profundamente y continuó. -¡Quería impresionarte ¿¡Sí!? -esta aclaratoria hizo que los ojos de Momoko se abrieran de golpe y alzara su vista hacia el pelirrojo.

El silencio reinó por un par de minutos, hasta que el chico sonrió y comentó con una sonrisa. -¡Je! ¡Mira esto! -y de la nada, saltó bruscamente hacia atrás; afuera del balcón, tirándose fuertemente hacia abajo.

Esta acción tan inesperada hizo reaccionar a Momoko, corriendo asustada al barandales y mirando hacia el suelo desesperadamente.

-¡Brick! ¿¡Qué demo… -la chica retrocedió espantada al ver como nuevamente de un brinco este chico se colocó frente a ella.

-muy bien… aquí vamos… a lo Boomer..

Brick carraspeó un par de veces y tras un movimiento sutil y rápido, de su espalda sacó un pequeño ramo de flores rojas.

-Di-disculpame por favor… -le dijo tratando de mostrar una voz serena y sin nervios o asquerocidad.

Momoko estaba en shock, ¿Esto era real? ¿O se trataba de un mal sueño? ¡Brick entregándole un precioso ramo de flores! ¿¡Brick!? ¿¡El mismo chico asqueroso y patán que hace 4 años quería eliminarla a ella y sus amigas!? ¿¡Ese Brick que se asqueaba con solo verla!? ¡No era posible todo esto!

Tras unos minutos de silencio y en que ella no mostraba acción alguna, Brick rompió el hielo.

-Ehhmmm… sabes, ya me está doliendo el brazo. -dijo calmadamente.

-Eh… Bri...Brick.. yo… -la superpoderosa no encontraba palabras para decir o responder ante tal cosa. ¡Jamás, jamás de los jamases alguien le había dado un ramo de flores! ¡No podía creerlo!

-Bueno si no lo quieres puedo dárselo a alguna de las chicas de mi club de fans. -afirmó el pelirrojo mostrando indiferencia.

Ella reaccionó nuevamente tomando con nerviosismo y pavor el regalo que este le estaba dando.

-¡Al fin! Ya se me entumeció el brazo, ¡Después de esto tendré que ir a un médico! Y que consté, no pagaré ni un duro. -dijo el chico moviendo su brazo como una hélice tratando de ejercitarlo.

-Brick… esto es… -la chica no pudo completar su diálogo cuando otra vez fue interrumpida por él.

-¡No digas ni hagas suposiciones raras fea! -exclamó el joven pelirrojo alarmado de que esto pasara a mayores. -Te entrego esto en señal de paz, de perdón y de petición. -esto último llamó la atención de Momoko en todos los aspectos.

¿Petición? ¿Qué tipo de petición?

-Pe… ¿Petición? -Momoko empezó a temer lo peor.

-Sí.. y la petición del gran Brick es que… Seamos amigos. -esto último lo dijo justo al instante en que levantaba su mano hacia ella para estrecharla.

Momoko estaba en un segundo estado de Shock, ¿En serio su enemigo, contraparte malvada y archirival le estaba pidiendo amistad? ¿¡En qué cabeza entraba todo eso!?

-Ehh.. Rosadita, yo sé que tu cuerpo tarda en responder lo que envía tu cerebro pero ¡Harás que se me caiga el brazo! ¡Ya se me está durmiendo otra vez! -exclamó el pelirrojo entrando en el enfado, quizás todo eso no fue una buena idea.

-Eh.. yo… -La pelirroja tragó saliva y tras unos breves segundos respondió. -Está bien… Te disculpo sólo por esta vez… Y sí, seamos… amigos. -le estrechó la mano suavemente.

-¡Genial! -exclamó Brick muy alegre como si se hubiera quitado un gran peso de encima.

Momoko sonrió ligeramente al ver la expresión del chico, en verdad parecía que se preocupó por lo que sentía ella y era sorprendente el hecho de que le pidiera amistad después de haber combatido con él durante tantos años… Quizás Brick… quizás Brick estaba cambiando.

-¡Ahora dame un poco de comida que muero de hambre! -exclamó felizmente mientras pasaba al lado de Momoko para entrar a la habitación.

Sí… casi estaba cambiando, pero muy poco...

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Continuará :)


Espero que les guste y ya estoy activo nuevamente aquí, porfavor ayuden con esta gran historia que apenas con 9 capitulos ya llevamos casi 90 reviews! Pprfavor, compartanla y dejen sus comentarios :)! Saludos!