Después de un tiempo sin subir nada, aquí traigo la continuación, espero que os guste.
Disclaimer: Los personajes de Detective Conan y Magic Kaito no me pertenecen a mí, sino a Gosho Aoyama.
CAPÍTULO 9 Planes para una semana de ensueño (Parte 2).
La cena fue tranquila y no hubo ningún incidente ni problemas por parte de los chicos o discusiones por partes de los adultos, pero ellos no estaban para nada felices; primero, solo verse ya habían discutido; luego, teniendo que compartir asientos en el avión porque Yukiko tenía que "arreglar" algunos problemas, pero la gota que colmó el vaso, fue la habitación.
Unas horas antes.
Tras haber recibido el número y la llave de la habitación se dirigieron silenciosamente a su habitación a vez que giraban sus cabezas disimuladamente para ver mejor a su compañero de cuarto, y también era la persona con la que había pasado buenos momentos y deseaba tener muchos más.
"Desearía poder hablar con ella tranquilamente y solucionar los problemas, pero ella jamás me volverá a querer" pensó él, con la mirada perdida hacía el suelo.
"La vida es injusta, siempre nos está gastando bromas y no podemos hacer nada para evitarlo, pero siempre podemos sacarle algún provecho" pensó ella mientras esbozaba una tímida sonrisa.
Eso es lo que pensaba la pareja, al mismo tiempo que se dirigían hacía la habitación que les había asignado Yukiko.
―Así que durante un tiempo vamos a tener que compartir habitación.
―Sí, como en los viejos tiempos, ¿crees que podremos convivir sin discutir?, Ran no se merece eso.
―Podemos probar, deseo más que nadie que nuestra hija disfrute de las vacaciones, además también necesita a su madre.
―Sí, tienes toda la razón, durante estas vacaciones ¿qué te parece si hacemos una tregua?―Preguntó Eri, para ver cómo reaccionaba Kogoro.
―Me parece buena idea, no discutamos y pasemos esta semana como una familia normal, además en la habitación tampoco habrá problemas ya que están separadas en dos cuartos diferentes―Decía Kogoro abriendo la puerta y bajado el tono de voz cuando vio la cama única que se encontraba en la habitación― ¿Por qué hay solo una cama de matrimonio?
―Yukiko, mañana tú y yo vamos a tener una charla, en que posiblemente acabes con heridas de gravedad.
―Yo te acompaño y hago de coartada―Comentó lanzando una mirada de maldad hacía la habitación contigua.
―Me parece perfecto, pero… ¿dormimos los dos justo o uno duerme en ese sofá de allí?
―Ya duermo yo en el sofá, no me importa mucho.
―Me sabe mal que tengas que dormir en el sofá, ya duermo yo, en el trabajo hay veces que me he dormido sobre el teclado del ordenador.
―Ahora sí que duermes en la cama, tienes que descansar, no quiero que duermas incomoda por mi culpa, además dormir sobre el teclado del ordenador, te puedes clavar una tecla y hacerte daño, no lo voy a permitir, ¡disfruta las vacaciones y ponte cómoda!
―Gracias, pero solo aceptaré dormir en la cama si tú también duermes en ella, también quiero que pases una buena semana.
―Acepto, espero que no ocurra ningún problema ni destrocemos nada.
― ¿Cómo puedes pensar que vamos a romper algo?―Preguntó Eri escandalizada mientras se reía.
Y hablando sobre cosas sin importancia empezaron la semana que les cambiaría la vida para siempre.
En la habitación de Yusaku y Yukiko solo había saltos de alegría y felicidad por lo que habían logrado en solo unas horas de viaje.
―Yusaku, ¡estoy tan feliz!, todo está preparado, nuestro querido Shinichi vendrá oficialmente y como no hay más camas que la que habrá dejado Conan, ellos van a tener que pasar tiempo juntos, Heiji y Kazuha por mucho que se peleen, verás como consigo lo que quiero y..
―Por favor, deja de hacer locuras, te lo ruego que ¿pasaría si Ran descubre que nuestro hijo es Conan?, seguro que lo matará; o ¿si Aoko descubre el secreto de su amigo?―Dijo el escritor harto, pero al darse cuenta de lo último que había dicho se calló de repente, esperando que su esposa no lo haya escuchado.
― ¿Qué sabes tú que no se yo sobre ese chico?, y no trates de negarlo, lo he escuchado perfectamente.
―Buenas noches me voy a dormir, tengo mucho sueño y ya estoy desvariando con tonterías.
― ¡Hasta que no me lo digas no te vas a dormir!―Gritó Yukiko muy enfadada, por la reacción de Yusaku.
―Si eso mañana te lo digo, son las doce de la noche, buenas noches y que tengas sueños felices.
―Sí, tendré unos sueños preciosos, pensando como despedazar a mi esposo lentamente por no contarme nunca las cosas―Susurraba Yukiko con una voz escalofriante y una sonrisa como si viera a su futura victima cosa que su marido respondió apartándose un poco de ella con mucho miedo.
A la mañana siguiente.
Kaito cumplió lo prometido y se fue a pasear junto a Aoko para ver el mar y pasar algo de tiempo junto.
― ¿Qué te pasa Kaito?, te veo muy pensativo y triste―Preguntó Aoko ya más calmado por lo de ayer, aunque las ganas de pegarle no se le habían ido todavía.
―Yo, quiero pedirte perdón por lo de ayer Aoko.
―Espera, ¿qué?, repite que quiero grabarte para enseñártelo en un futuro.
―No lo pienso volver a repetir así que escucha―Sentenció Kaito enfadado por la reacción de su amiga, ¿él tampoco había hecho cosas tan malas?―. Quiero pedirte perdón, no quería que te molestaras tanto.
―Acepto tus disculpas, pero, ¿estás enfermo?, no es una cosa muy normal en ti.
―Solo quiero que pasemos unas buenas vacaciones nada más, pero sobretodo porque me sabe mal que estemos siempre discutiendo.
―Esa es nuestra forma natural de ser.
―Tienes razón, no se para que te he pedido perdón si realmente no te importa.
― ¿Por qué es bueno pedir perdón de vez en cuando?
―Por eso será, o porque cada día que pasa nos estamos separando y alejando más.
―Kaito, ¡eso no es verdad!―Exclamó sorprendida porque también se había dado cuenta, pero lo intento ocultar.
―Es verdad y lo sabes, pero esta semana la aprovecharemos para volver a ser los mismos de siempre, ¿qué te parece mi idea?
―Me parece estupenda.
Los dos chicos siguieron caminando tranquilamente, hasta que Aoko decidió hacer una pregunta que cambió tanto la felicidad de los amigos como la forma de pensar en su mente.
―Kaito, ¿por qué te gusta tanto Kaito Kid?, el solo es un ladrón que roba por diversión.
Tras pensarse Kaito unos instantes su respuesta Kaito decidió ser un poco sincero con su amiga de la infancia y su primer amor.
―Pues… porque es mago.
―No hay alguna otra respuesta, donde me des más explicaciones―Dijo Aoko todavía en shock por cómo le había contestado su amigo.
―Sí, pero no te las voy a decir―Respondió Kaito mientras le guiñaba un ojo y se iba corriendo.
―Ven aquí y dímelo, ¡payaso!―Exclamó Aoko enfadada, por no tener una respuesta válida,"¿por qué siempre me da respuestas tan simples cuando le pregunto sobre el ladrón?, ¿y si él sabe algo y no me lo quiero decir?, o ¿y si él es el ayudante del ladrón?...eso sería una razón lógica de porque desaparece las noches en que trabaja, tengo que descubrirlo" pensó la chica mientras corría a por su amigo que estaba delante de ella riéndose, haciendo que ella también tuviera que esbozara una sonrisa, apartando esos pensamientos muy lejos de su mente.
Conan estaba esperando junto con Kogoro, Eri y Ran a la puerta del hotel porque sus padres tenían que hablar con ellos, el niño se intentó librar de todas las maneras posibles pero Hattori había desaparecido, Kuroba estaba con su amiga en la playa y aunque también fuera una opción de pasar tiempo con la liga de detectives prefirió ir, quería saber que planeaba la loca de su madre.
―Conan, ¿qué crees que querrá Yukiko de nosotros?
―Seguramente pedir perdón por el error de nuestra habitación, ¿no crees Kogoro?
―Estoy totalmente de acuerdo contigo Eri, y si no es eso ya hablaremos más tarde con ellos.
―Sí―Declaró junto con una gran sonrisa sádica.
―Vaya, vosotros dos estáis muy felices, hoy.
―Es que hemos encontrado un pasatiempo en común.
― ¡Ya estáis aquí!, me alegró mucho―Exclamó Yukiko muy contenta apareciendo por detrás junto con Yusaku con un moratón en la frente.
― ¿Qué te ha pasado Yusaku?
―Nada que me he golpeado con algo y me ha salido un pequeño moratón―Respondió el escritor con un poco de miedo por si decía la verdad.
―Ve con cuidado la próxima vez―Comentó Eri preocupada.
Conan al ver la cara de su padre se acercó y decidió descubrir la verdad.
―A mi no me mentiras tan fácilmente, ¿qué te ha pasado?
―Tú madre, me ha tirado de la cama esta noche, cada día da más miedo.
― ¿Y por qué te lo has ganado?
―Por intentar convencerla de que esto era una tontería y que lo tenía que dejar.
―Eres mi héroe, te has atrevido a hacer lo que yo ni los chicos hubiéramos hecho y además has aguantado las consecuencias.
Antes de que Yusaku pudiera responder alguien apareció por la puerta, el chico se giró rápidamente pensando que ahora entraría todo el mundo y le dirían que esto era un Reality Show pero su cara cayó todavía más al ver que la persona que entraba no era otra que la "madre" de Conan Edogawa, Fumiyo Edogawa.
―Hola, Yukiko, ¡cuánto tiempo sin verte!
― ¡Es verdad!, creía que no sabríais llegar―Exclamó Yukiko muy alegre lanzándose a los brazos de la chica, mientras Conan se escondía detrás de su padre con cara de terror.
―Tranquila, tus explicaciones han sido perfectas―Contestó Fumiyo, girándose hacía los otros presente―. ¡Cuánto tiempo sin veros Ran, Kogoro!
―Es verdad, ¿estáis todos bien?―Preguntó Ran muy feliz.
―Todo nos va estupendamente, pero lo mejor de todo es que tenemos vacaciones y hemos venido a por nuestro hijo para llevárnoslo por toda Italia.
―Disculpe, pero ¿quién es usted?―Preguntó Eri bastante interesada.
―Soy la madre de Conan, Fumiyo Edogawa―Explicó la mujer dándole su tarjeta.
―Yo soy Eri Kisaki, la madre de Ran―Correspondió la abogada, entregando su tarjeta también―. Es todo un honor conocer a la madre de este pequeño diablillo.
―Igualmente, cuando conversaba con Conan y me relataba sobre cómo le iba y me hablaba de usted, me daban ganas de conocerla personalmente.
―Gracias por el cumplido, pero ¿por qué no se quedan aquí?, lo han pagado ustedes.
―No podemos, él siempre ha querido conocer Roma, Venecia, Siena, Pisa y muchos otro sitios por lo que aprovecharemos para hacerlo en familia.
―Tienes toda la razón, espero que te lo pases muy bien Conan te echaremos de menos.
―Yo también, por eso me quedo.
―No, tú te vas con tus padres―Sentenció Yukiko con cara de demonio, haciendo que Conan aceptara.
―Vale, adiós―Dijo Conan tristemente a la vez que se despedía de Ran, Kogoro y Eri.
― ¡Qué pena!, no sé si lo volveremos a ver en todas las vacaciones—Comentó Kogoro sorprendiendo a todos.
Los dos se alejaron y al salir de la puerta Conan harto de este silencio decidió hablar.
―Si me dejas volver, te doy el doble de lo que te haya pagado.
―Lo siento, pero no se acepta, ella me había dicho que lo me lo comentarías y me ha prohibido aceptar, lo siento chico.
―Por lo menos me dirás quien eres, ¿no?
―Soy una amiga de tú madre y me llamo Kasumi Ayugai, y el que se está haciendo pasar por tu padre y nos está esperando en el coche es Sasuke Komatsuzaki.
― ¿Dónde vamos?
―A la parte trasera del hotel pero daremos una gran vuelta, tiene que parecer que nos hemos ido.
Kasumi y Conan entraron en el coche y mientras se quitaba su disfraz hablan de sobre su carrera.
― ¿Por qué aceptaste este trabajo?
―Yukiko, me ha estado enseñando durante un tiempo y me ha dicho que para pulir tenía que hacerme pasar por un personaje que ella había creado y era este, bueno, ya hemos llegado, si surge algún problema ella nos llamará y volveremos, adiós―Se despidió la actriz dándole un beso en la mejilla entrando en el coche mientras Sasuke se despedía con la mano.
Conan ahora estaba solo y no sabía qué hacer así que se quedó esperando hasta que su madre y su padre salieron por la puerta de atrás discretamente.
― ¿Cómo se te ocurren estas locuras?, ¿ahora qué hago?, Conan está con sus padres y Shinichi no puede volver porque los antídotos solo duran un día.
―Cariño, tienes que tranquilizarte, Haibara me ha dado un antídoto nuevo, y este dura una semana.
―Espera, eso significa que…
―Shinichi vuelve a la acción.
