Diario de Hikari Yagami: "Día 15: El pasado oscuro de Takeru. "
Aproveche los días para ponerme al tanto de nuestros enemigos, solo teníamos que esperar a que llegaran los padres de Takeru a que nos den una mano. No podía dejar pasar mi oportunidad de hablar bien con Natsuko quien seguro me ayudaría con mis poderes, le mostraría el grimorio de ser necesario así podía comenzar con mi inventario de pociones.
Era de noche, afuera caía la nieve, de a poco la luna desaparecía para llegar a su fase lunar nueva, luego se repetiría su ciclo y volvería a ver a Takeru como un lobo, eso me causaba mucha ansiedad, porque admiraba su pelaje ébano y lo grande que se veía entre los arboles del bosque, como todo un alfa se destacaba entre la manada.
Hasta el día de hoy me preguntaba por qué era tan hermoso, no solo me conquisto con sus rasgos perfectos de sangre pura y real, sino también con su aspecto salvaje, no me molestaba que cazara animales, que me abrazara y sentir la sangre de su víctima, al contrario aumentaba mis deseos de querer estar con él, cada vez me costaba más mantenernos distanciados…
No dejaba de gemir, apreté la fibra de sus hombros, el abrazaba mi cintura y posiciono sus manos sobre mis muslos, yo apoye las mías sobre su torso, acerque mi rostro para besarlo cuando ambos quedamos satisfechos, caí sobre su cuerpo y me abrazo con fuerzas, acaricie su rasposo rostro, mordí su cuello, nos besamos.
-Te voy a extrañar- mencione un poco triste.
-Son solo unos días, me puedes tener cuando desees…- Observaba el techo.
-Ese es el problema- Dije enojada. –Que te quiero tener siempre, cada vez que respires…- Empezó a reír.
-Sabes que soy un lobo, no me voy a cansar tanto como tu…- Mordí mi labio.
-Eso es lo que más odio de ti, quiero complacerte…- Observe hacia un costado con vergüenza.
-Lo haces Hikari… Por algo te elegí a ti…- De un solo movimiento cambio la posición, dejándome bajo y apretó mis muñecas, me regalo una sonrisa macabra pero tentadora, se acercó a mi cuello dejando pequeñas marcas hasta que llego a mi hombro y dejo una grande.
-Oye…- Observe mi miembro.
-Nadie lo va a notar, perdón pero sabes que la luna nueva me debilita…- Se acostó en mi pecho.
-¿Y eso que?- pregunte sin entender.
-Que se me antoja comer humanos…- Lo mire asustada. –Era broma, pero enserio se me hace tentador probar tu carne Hikari…- Acaricio mi clavícula –si tu sangre sabe tan bien me imagino todo de ti- Posó su mirada en la mía.
-¿Piensas devorarme?- Estaba un poco asustada.
-No, el problema es si pierdo el control, tal vez te muerda como sucedió esa noche…- Suspire.
-¿Cuando me mordiste?-
-Sí, es que entre al castillo y me deje llevar por mis instintos y bueno llegue a tu habitación y no pude evitar mis deseos probarte…-
-¿Pero cómo lo recuerdas?-
-Estaba volviendo a ser humano, pero todavía tenía los caninos, por eso no sentiste tan fuerte el dolor… Una mordida mía en mi transformación puede ser letal para un humano…-
-Comprendo… ¿Pero no has matado humanos verdad?- Quedo serio sin responder. –Takeru…- Pedí.
-Si he matado, a varios…-
-¿Por qué?-
-No lo sé, solo sé que los mate… Pierdo el control de mí, no recuerdo nada ¿qué le puedo hacer? Además Hikari no pienses que soy buena persona…- Hubo silencio –he hecho cosas, muchas cosas por mi propio bien, si te soy sincero los Kuran me buscan porque yo he matado a varios de sus descendencia…- No lo podía creer –y bueno tú, si no es porque estás de acuerdo con que estemos juntos seria otro acto de mi maldad porque te sometería, soy egoísta y ya te debes haber dado cuenta de ello…-
-Si sé que eres egoísta, pero ¿por qué mataste a uno de los Kuran?- Aun no me cerraba la idea.
-No mate a uno Hikari, mate a cinco de ellos… Por invadir mis territorios, porque uno intento apoderarse de tu familia, y a ese maldito de Kaname por intentar acercarse a ti…- ¿Quién era ese que nombro? Jamás escuche de él.
-Espera, ¿quién?-
-Kaname Kuran, tuve pelea a muerte con ese maldito engendro… Cuando naciste bruja, los dos pueblos ya nos enteramos de tu existencia y de lo importante que serias para nosotros… El problema fue que los vampiros quisieron hacer una coartada y buscaron la forma de convencer a tus padres de que unieran a las familias, tus padres como idiotas y por no comprender nada de las descendencias aceptaron, por lo que para mí ya era tarde, de alguna u otra forma tenía que conseguirte así que lo rete a ese idiota en un duelo a muerte, yo estuve transformado y él tuvo muchas víctimas que lo fortalecieron, fue una lucha larga pero logre la victoria quedándome con la aprobación de los Yagami… Solo les dijimos que Kaname murió por tuberculosis y fue así como me dejaron a mí como tu futuro esposo…- Ahora sí que estaba más confundida que antes…
-¿Eso quiere decir que desde antes ya estábamos destinados a estar juntos?-
-Los gitanos hablan mucho del destino, pero si esa fue mi idea por ello rete a los vampiros desde ese momento me odian… Porque me quede con el botín…-
-Asusta un poco…- Mencione…
-No te asustes, piénsalo caíste en buenas manos- Dijo con una sonrisa orgullosa.
-Eso espero…- Lo abrace con fuerzas, de a poco sentí que gemía y roncaba, como lo pensaba se había quedado dormido, yo lo seguí ya que en la mañana tendría muchas cosas que hacer porque recibiríamos visitas.
