Kurt era feliz. Y como Kurt era feliz, Burt lo era. Le gustaba ver a su hijo pasear por la casa sonriendo, con su cara de enamorado correspondido. Sin embargo, Burt temía lo que venía después. Kurt siempre había sido muy emocional, y era realmente muy fácil romperle el corazón. Blaine lo había hecho y eso era algo que el congresista no podía perdonarle al muchacho, el año y medio que había llenado de felicidad a su hijo no valía nada en comparación con los tres meses y medio de sufrimiento que había pasado Kurt tras la ruptura. No, Burt no podía perdonarlo, y eso que el chico siempre le había caído bien. Pero ver a tu hijo pasear con ojos enrojecidos e hinchados, negándose a comer bien y oírle llorar por la noche, bueno, eso mataba cualquier simpatía.
Y luego Kurt había perdonado a Blaine y habían vuelto a ser amigos. Y un día, Kurt volvió a casa con una dulce sonrisa en el rostro que hizo a Burt tambalearse. Él conocía esa sonrisa. Era la sonrisa con la que Elizabeth había mirado sus folletos de la universidad antes de guardarlos para siempre, la sonrisa con la que su esposa había mirado a Kurt en sus últimos días de vida. La sonrisa que tenía Kurt al iniciar la secundaria y en su primer día en Dalton. Era una sonrisa dulce pero triste, la sonrisa que tienes cuando ves algo que quieres, pero no puedes tener.
Burt comenzó a vigilar a su hijo de nuevo. Notó como comenzaba a cuidarse de nuevo, como se arreglaba otra vez con sus locos conjuntos, como cantaba por la casa, y sobre todo notó como los ojos de Kurt se iluminaban al recibir un mensaje y como la desilusión aparecía rápidamente al ver que no era de quien esperaba, al igual que los destellos que aparecían en su mirada y la sonrisa embobada que tomaba sus labios cuando si resultaba ser él. Sí, él, porque Burt estaba seguro de que había un nuevo chico en la vida de su hijo, alguien que valía la pena y le hacía totalmente feliz. El padre sobreprotector que vivía en Burt le instaba a conocerlo, y si era necesario, amenazarlo para que no lastimase a su niño. A su niño de cristal, que días después tuvo un accidente de tráfico y se quebró. Apenas unos rasguños y el hombro dislocado, pero el choque le quebró la mente. Burt le oía gritar en sueños por la noche y despertarse llorando, murmurando nombres. Poco a poco fueron convirtiéndose en leves gemidos de terror, seguidos de sollozos entrecortados. Hasta que Kurt gritó una noche, días después del accidente, y Burt entró en el cuarto para encontrar a su hijo siendo confortado por los labios de Sebastian Smythe.
Sebastian Smythe. Meses atrás, su hijo le había definido como el mismo diablo, alguien non grato, un subproducto mezcla de rata de alcantarilla y ardilla. Y ahora le estaba besando. En una cama. Burt carraspeó, consiguiendo la atención de los amantes.
-¿Qué hace él aquí?
Kurt se congeló, ruborizado, e intentó hablar, pero no consiguió nada. Sebastian le abrazó con fuerza contra su pecho.
-Kurt no podía dormir.-respondió el chico Smythe tranquilamente mientras abrazaba más fuerte al chico. Burt notó la ira floreciendo en su pecho.
-Sigo sin ver porque eso explica que estés aquí.
-Le ayudo a dormir.-le mantuvo la mirada con fijeza.-No va a echarme, señor Hummel.-Y miró a Kurt como si fuese lo más hermoso que hubiese visto en el mundo.
Burt salió del cuarto dando un portazo con ira, no sin antes escuchar como su hijo preguntaba a Sebastian si le dejaría solo y escuchar un nunca por respuesta. Dentro de su ira, Burt sonrió por su hijo.
Dos semanas después, al regresar del taller, encontró a su hijo llorando acurrucado en el sofá, mirando la televisión sin verla.
-Chico, ¿Qué pasa?
-E..es tan triste l..la película...-balbuceó Kurt limpiándose las lágrimas con las mangas del chaleco.
-Hijo...está puesto Modern Family...-se sentó a su lado y abrazó a su hijo cuando este rompió a llorar.
Burt acarició el pelo del ojiazul, dejándolo descargarse, escuchando el balbuceo entrecortado de su hijo, que salía entre sollozos desgarradores. Así se enteró de que Kurt estaba enamorado de Sebastian, que había creído que el chico le correspondía y que ahora estaba siendo ignorado por él.
Burt comenzó a odiar de nuevo a Sebastian Smythe.
Ese odio duró unos días, hasta que una de las noches, al pasar por delante del cuarto de Kurt, escuchó la música de una guitarra acompañada por una voz suave que no era la de su hijo, y que no pertenecía a ninguno de los cantantes que escuchaba el pequeño contratenor. Abrió la puerta y se encontró con Sebastian sentado en el alféizar de la ventana, temblando de frío, pero aún así tocando y cantando para Kurt, que estaba acurrucado en la cama con una sonrisa en los labios, dormido. Por la expresión de Sebastian, el otro chico no sabía que estaba ahí. Burt se apoyó en la puerta, escuchando al chico.
The words have been drained from this pencil
Sweet words that I want to give you
And I can't sleep
I need to tell you
Goodnight
When we're together, I feel perfect
When I'm pulled away from you, I fall apart
All you say is sacred to me
Your eyes are so blue
I can't look away
As we lay in the stillness
You whisper to me
"Sebastian, love me
Promise you'll stay with me"
Oh you don't have to ask me
You know you're all that I live for
You know I'd die just to hold you
Stay with you
Somehow I'll show you
That you are my night sky
I've always been right behind you
Now I'll always be right beside you
So many nights I cried myself to sleep
Now that you love me, I love myself
I never thought I would say this
I never thought there'd be
You
Bajo su mirada, el chico susurró un quebrado "Te amo" hacia el chico dormido, y solo entonces reparó en la presencia de Burt.
-Señor...yo...Kurt no duerme bien sin músic, y...
-¿Le amas, chico?-interrumpió sus balbuceos con tranquilidad.
-Yo...Si, señor. Con toda mi alma.-reconoció mirando de nuevo a Kurt como si fuese lo único en el mundo.
-Entonces no tienes que explicar nada.
Al día siguiente, cuando llegó del trabajo y se encontró a Kurt y Sebastian durmiendo juntos en sofá, abrazados y con sus extremidades enredadas entre sí, tan juntos que parecían querer fundirse, con una sonrisa idéntica en los labios, Burt no pudo contener la sonrisa.
Y decidió que Sebastian Smythe le caía bien.
Pero solo un poquito.
Holis :3
Hoy hace dos años que se conocieron Kurt y Sebastian en Glee, y demonios, TENÍA QUE PUBLICAR HOY. Feliz Kurtbastian Day(?)
Agradecimientos a los de siempre, Marina,a mi Astrid fangirl J, M, Sonia, Kurt Gemelo, Marinuqui la del bate/Labios de fresa e.e , a los que dejáis reviews, a los que dais follow, a los que dais fav...
Capítulo dedicado a Bea, mi Ellie :3 Tú y yo conocemos la canción ;)
Y pues...eso...
Besos y LA ESPALDA DESNUDA DE CHRISTOPHER FUCKING PAUL COLFER
Nina Bane :3
