MY ALL

Jamás pensé que siendo un hombre que disfrutaba del sexo casi diariamente al estar junto a mi cachorro con el solo hecho de sentir su aroma o recibir aunque fuese un beso en la mejilla me era suficiente para sentirme completo, eso si no niego que deseaba hacerle el amor con locura, no había noche en la que no fantaseara con tenerlo en mis brazos haciéndole el amor hasta caer exhaustos de pasión, dormir a su lado el uno abrazado del otro, sí aunque nunca me había pasado deseaba poder dormir con el resto de nuestras vidas, pero no me atrevía a pasar el límite de respeto que el merecía y que me había autoimpuesto, recién a los casi ocho meses hicimos el amor por primera vez, y como todo en nuestra relación comenzó con una discusión.

BLASH BACK

- ¿Cómo pudiste hacerlo? -no se a qué se refiere, luego de lo que me costó convencer a su perro guardián para que me dejase pasar unos minutos y lo encuentro en este estado de enfado.

- Cachorro por favor explícame -trato de acercarme y el solo me rehúye poniéndose a buscar ropa en su vestidor para luego guardarla en una mochila- si no me dices lo que se supone que hice ¿cómo podré defenderme?

- Mai Valentine -¿no sé a que viene el nombre de esa mujer? Creo que mi rostro demuestra mi absoluto desconocimiento, pues me explica aunque con enfado- ¡te acostaste con ella!

- ¡¿Estás….yo no…? -¿de dónde sacó semejante idea? Ni siquiera puedo hablar de lo sorpresivo de la acusación, su rostro luce enrojecido, señal inequívoca de que está realmente enfadado.

- ¡Sabes bien que incluso trató de inmiscuirse en el matrimonio de mis papás y aún así…! -mi cachorro me contó que varias veces se le había insinuado a Atemu e incluso se presentaba en esta casa a deshoras sabiendo que Moto no se encontraba- ¡¿POR QUE TE REVOLCASTE CON ELLA SETO?

- ¡NO LO HE HECHO! -no quise gritar pero me siento confundido, lo tomo del brazo para que me vea a los ojos y pueda ver que no miento- ¿quién te dijo tal mentira?

- Hoy me llegó esto -se suelta de mi agarre y busca en su mochila, me pasa un sobre en el que al abrirlo puedo observar una docena de fotografías ¡DIOS! Supuestamente soy yo teniendo sexo con esa vulgar mujer.

- Cachorro….-voy a averiguar quien hizo esto y deseará estar muerto, veo como unas silenciosas lágrimas recorren su rostro- yo no he estado nunca con ella.

- Talvez no sea ella -me dice sentándose en la orilla de la cama sin siquiera mirarme- pero el lugar lo conoces y la fecha es de cuando visitaba a mis abuelos.

- Entonces no puedo ser yo -realmente no me había fijado en la fecha impresa en el calendario digital que se puede observar en la fotografía, o si, se supone que soy yo con esa mujer o alguien que se le parece teniendo sexo sobre mi escritorio.

- ¡Sabes? -por primera vez en todo este tiempo me mira a la cara y puedo ver que se encuentra realmente triste y sobre todo decepcionado- sabía que eras como un….maldito gato en celo cuando te conocí, que no podía estar sin sexo ¿pero…? -su último comentario realmente me sorprendió, pues lo dijo con un tono de voz algo sarcástico, estoy apunto de interrumpir su monólogo pero creo que es mejor dejarlo desahogarse, ya tendré tiempo de defenderme- creo que lo mejor será que cada uno sigo su camino -se pone de píe dirigiéndose hasta la puerta, pero al pasar frente a mi lo detengo abrazándolo.

- ¿No puedes estar hablando en serio? -¿qué se supone que se debe hacer en estos casos? Jamás he tenido que explicar algo concerniente a mi vida personal a otras personas, nunca me he sentido mas perdido que ahora- Cachorro ¿si es por las fotografías yo….? -sin romper el abrazo me mira al parecer esperando que continúe- esas fotos son un montaje…se supone que es mi oficina y yo….en esa fecha….pues estaba fuera de la ciudad.

- ¿Entonces…? -me empuja con todas sus fuerzas alejándose de mi y ante mi sorpresa casi termino en el suelo al perder el equilibrio- cuando me decías que estabas en Kaiba Corp. era mentira ¿en qué otras cosas me has mentido? -su voz suena dura y fría para nada común en el, tanto que me sorprende que ni siquiera me atrevo a replicar algo- ¿sabes algo….? Olvídalo, eso ya no importa, ahora comprendo el por qué si llevamos mucho tiempo juntos nunca has intentado nada aparte de una que otra caricia ¿tan poco atractivo soy para ti…..que buscas otras personas?

- ¡Dios esto es vergonzoso! -desvío la mirada de mi cachorro pues no deseo vea lo patético que soy y me siento en su cama ocultando mi rostro entre mis manos, tomo aire tratando de relajarme, sonrío al pensar que fue el mismo quien me enseñó este método para calmarme- solo te pido me escuches unos momentos sin interrumpir o no podré aclararte todo.

- Esta bien….-se sienta en el sofá frente a su cama pero permanece sin mirarme-…te escucho.

- Soy patético…pero -soy la prueba viviente de que el amor cambia a las personas, apenas me despedí de el en el aeropuerto supe que no podría soportar el estar sin verlo tanto tiempo- yo…te seguí….soy patético te lo dije….

- ¿Qué? No te escuché -no me di cuenta que mi voz fue casi un murmullo- ¿Qué fue lo que decías?

- Dije que soy patético, que te seguí, a mi edad y no fui capaz de no verte por dos semanas -luego de hacernos novios trataba de no hacer viajes muy largos, máximo de un par de días, si era imposible acortarlos Roland terminaba con los pendientes- y no te mentí cuando me llamabas….¿recuerdas lo que te respondía cuando preguntabas por lo que estaba haciendo? -se pone a pensar, seguro tratando de recordar mis palabras exactas.

- Que…que estabas haciendo la segunda cosa que mas te gustaba -por primera vez me mira sin esa tristeza en su rostro, aunque tímidamente- di por hecho que te referías a trabajar.

- Lo primero es estar a tu lado abrazándote -una vez le dije el orden de mis prioridades a mi cachorro y por su rostro ahora sonriente comienza a recordar- el ver tu rostro todos los días, aunque sea por unos minutos es lo segundo.

- ¡Sabía que te había visto en el mercado del Cairo! Bakura me dijo que el amor me hacía verte en todos lados -me dice realmente feliz lanzándose sobre mi tirándome sobre la cama y besándome todo el rostro.

Me siento un maldito por haber sido el culpable de su tristeza, prometo que jamás llorará si de mi depende evitarlo, quien o quienes hayan sido los responsables de hacerlo sufrir hoy, me pagaran todo lo que mi cachorro a padecido, no todos saben que en Kaiba Corp hay cámaras ocultas, solo Roland y yo somos quienes tenemos acceso a estas y con ellas podré llegar hasta los responsables.

Es delicioso sentirlo moviéndose sobre mi mientras nos besamos, mis manos impacientes recorren su espalda por sobre la ropa tratando de que nuestros cuerpos se unan todo lo que humanamente sea posible, todo el es una tentación para mis sentidos que se me hace imposible el poder contenerme, mi conciencia se nubla al tenerlo así, tan entregado a mi, beso su cuello que gentilmente pone a mi disposición, en un segundo de lucidez siento como mis manos tratan de introducirse bajo su ropa para acariciar mas íntimamente, por suerte puedo reaccionar a tiempo y detengo mi avance, trato de levantarme y alejarlo de mi para ponerme de pie y huir como acostumbro hacerlo en estos casos.

- ¿Qué ocurre…Seto? -su voz suena muy agitada debido a la falta de airte- ¿acaso no te gusto?

- Mi cachorro -le beso la frente y me siento aún con el sobre mi regazo, mientras el trata de quitarme el saco- si supieras cuanto te deseo no pensarías eso, no sabes lo que debo controlarme para no hacerte el amor cada vez que estamos solos.

- Nadie te lo impide -me susurra en el oído lamiendo de forma tan sensual que me provoca una desconocida sensación en todo mi cuerpo a la cual no se como reaccionar.

- Seto…si ambos lo deseamos ¿por qué te detienes? -enreda sus dedos en mis cabellos y me besa con una pasión que es poco común en el- quiero ser tuyo.

Como si con esa simple y a la vez maravillosa frase por fin mi cordura y buen sentido se hubiesen ido de paseo, muy, muy lejos, comienzo a tomar el control nuevamente de nuestros besos mientras mis manos viajan hasta las caderas de mi cachorro y en un al principio suave movimiento circular hago que nuestras pelvis se rocen provocando que pueda sentir como nuestros miembros reaccionan, al estar nuevamente perdido en el delicioso cuerpo de mi Joey no siento que tocan a la puerta de forma insistente.

- Señorito Joey -escucho la voz del ama de llaves que por fin logra bajarnos de nuestra deliciosa nube de pasión- es hora de que su amiguito se marche.

- ¿Amiguito? ¿acaso piensa que tengo tres años? -por suerte para la salud de esa anciana mi cachorro aún está sobre mi regazo- esa mujer me odia cachorro, será mejor que me marche.

- ¡Quédate Seto! -continúa besando mi cuello y moviéndose deliciosamente- te necesito, no puedes irte así.

- Yo estoy igual que tu -mi cachorro se refiere a la leve erección que se puede apreciar en sus pantalones, pero yo no luzco mucho mejor que el- ella es capaz de tirar la puerta si no salgo- el rostro de mi cachorro es toda una mezcla de súplica u deseo contenido- hablaré con ella, espérame que en unos minutos estoy de regreso.

- Asegúrate de no demorar -su rostro me dice que si no lo hago me traerá muchas malas consecuencias, lo dejo sentado en la cama y le doy un pequeño beso, luego de acomodar mi ropa salgo.

En cuanto estoy fuera de su habitación me encuentro con el guardián de mi cachorro mirándome con rostro de odio, sí no es exageración, esa mujer realmente me odia, me guía por las escaleras hasta la puerta principal, asegurándose al parecer que no me pierda en el camino, en cuanto salgo y estoy fuera de la propiedad la veo poner el seguro a la puerta del antejardín y caminar hasta la casa, obviamente también la ha cerrado con llave, creo que definitivamente deseaba me largara de allí, la veo mirándome por la ventana a que me suba y parta definitivamente, pero nadie me impedirá regresar con mi cachorro, me subo al automóvil y apenas doblo en la esquina me estaciono y regreso hacia mi pequeño caminando.

Debo estar atento para que nadie me vea saltando la verja de entrada, son casi las nueve de la noche y hay bastantes personas en la calle, en cuanto se despeja la avenida cruzo la calle y de un solo salto estoy dentro, por suerte cerca de la habitación de mi cachorro que da al jardín trasero hay una enredadera que me sirve para trepar hasta el, me paro en el pequeño balcón y puedo observar por entre las cortinas que aún está sentado en la cama, así que golpeo suavemente la ventana.

- ¿Me demoré mucho en regresar? -me sonríe realmente asombrado al encontrarme en ese lugar- ningún ama de llaves me podrá alejar de ti.

- Solo un poco -en cuanto entro y cierra tras de mi se lanza nuevamente a mis brazos y me da un delicioso beso para luego encender el reproductor de música- así pensará que estoy dormido.

- Eres realmente sorprendente -siempre dice que no puede dormir si no es oyendo algo de música, sus difuntos padres hacían lo mismo- ¿te había dicho que te amo?

- Creo que sí, pero me encanta que me lo digas -nos besamos suavemente, solo pequeños y casi tímidos besos- ¿en dónde nos quedamos?

Regresamos a nuestra antigua posición, el sobre mi regazo y yo sobre la orilla de la cama disfrutando de su calor sobre mi, lo dejo quitarme finalmente el saco y luego la corbata para comenzar a desabotonar la estorbosa camisa, mis manos por fin han decidido introducirse bajo su camiseta y sentir por primera vez la delicada piel de su abdomen, ante tal osadía siento como da un pequeño salto, me detengo pues al parecer esto lo ha incomodado y regreso mis manos a su cintura.

- Perdón cachorro, no quise ir muy rápido -el hecho que me haya dicho que desea entregarse a mi no significa que sea en este momento- además estamos en casa de tus padres y el ama de llaves está abaj….

- No es eso -interrumpe mis disculpas con un suave beso y me sonríe, ante mi asombro rápidamente toma mis manos y las lleva cerca de su boca para soplarle a ambas un poco de su tibio aliento- tus manos….estaban algo frías -me siento realmente sorprendido antes su acto y en cuanto termina de hacerlo las posa sobre su abdomen.

- No me había dado cuenta -creo que todo lo acontecido ha hecho que me sienta realmente nervioso, por fin le quito su camiseta mientras el hace lo mismo con mi camisa.

Me siento mucho mas excitado de lo que normalmente estoy en este tipo de situaciones, lentamente recorro su abdomen tratando de subir hasta llegar a uno de sus rosados pezones, por primera vez siento uno de ellos ser acariciado por mis dedos y un escalofrío me recorre ante tan deliciosa sensación, la falta de aire ha ganado y debemos detener nuestros besos, pero bajo hasta su cuello el cual mi cachorro ofrece tímidamente, aspiro su aroma y acerco mis labios para besarlo, trato de no dejar alguna marca en su delicada piel, nunca he hecho este ritual de caricias y mimos en ninguna relación anterior, todo se trataba de satisfacer mi deseo del momento, aunque ninguno de mis amantes se sintió decepcionado por mi desempeño, subo mi mirada para ver su rostro sonrojado y su respiración alterada al sentir mi boca y lengua recorrer su cuello para luego emprender el camino hacia donde mis manos se divierten, siento que sus pezones me llaman a probados, tímidamente acerco mi rostro hacia uno de ellos y lo recorro con la lengua con un nerviosismo que desconocía en mi.

- ¡Ahhhh Seto! -ese gemido termina por convencerme que estoy haciendo algo bien, así que continúo.

Todo en este momento es desconocido para mi, al igual que mi cachorro nunca he hecho el amor, puedo ser experto en dar placer sin que los sentimientos estén de por medio, así que cual adolescente inexperto voy actuando casi en forma inconciente, solo reaccionando a los estímulos que Joey me entrega por medio de sus gemidos y caricias, me pongo de pie con el en mis brazos, es realmente liviano, todo el luce realmente etéreo, me acerco hasta el medio de la cama, sin dejar de mirarlo a los ojos y darle algunos pequeños besos en el rostro, con una mano tiro a un lado la ropa de cama y lo deposito todo lo suavemente que me es posible sobre las sábanas, el solo me mira totalmente sonrojado y anhelante, lo contemplo en silencio y no me atrevo a continuar pues realmente estoy nervioso, creo que el se ha dado cuenta y estira sus brazos invitándome a posarme sobre su cuerpo, nos besamos nuevamente y de igual modo me hago lugar entre sus piernas pero sin posar todo mi cuerpo sobre el. Mis besos nuevamente se han adueñado de su cuello y mis manos regresan a sus tetillas, poco a poco mi boca va reconociendo su cuerpo hasta llegar a probar nuevamente aquel pezón que para mi sabe a gloria, cuando ambos están completamente erectos producto de mis besos y succiones desciendo por su torso hasta llegar a su ombligo el cual acaricio con mi lengua, entro en el como si lo estuviese penetrando, veo el rostro de mi cachorro totalmente sonrojado tratando de no gemir.

- No te contengas deseo oír tu voz -le digo al ver que se cubre la boca con sus manos- deseo saber cuanto te gusta lo que hago con tu delicioso cuerpo.

- Yo….ahhh….es extraño -lo miro algo sorprendido, no se si eso es algo bueno o malo para el- me gusta.

Regreso a besar nuevamente sus labios mientras mis manos expertas tratan de quitar su estorboso pantalón, finalmente lo quito junto con su ropa interior, por fin puedo observar su cuerpo desnudo, ante mi puedo ver como se eleva su miembro pidiendo por atención, mi cachorro trata de cubrirse al ver que lo observo detenidamente pero entrelazo mis manos con las suyas para impedir que me prive de este momento, se que estoy con la boca abierta como un idiota ante el hermoso y delicado cuerpo desnudo frente a mi, con algo de timidez acerco mi rostro a su palpitante erección, jamás he hecho esto así que espero que todas las veces que he recibido una felación por lo menos ayuden a desempeñarme bien frente a mi cachorro.

- ¿Qué vas a hacer? -me dice algo confundido al ver que me preparo para meter su miembro en mi boca- no necesitas…..

- Deseo probar cada parte de ti -sin dejar de mirarlo por fin puedo degustar su dureza, realmente todo en el es una delicia.

Lamo y succiono cada parte de su ser, tomo sus manos para que las pose en mis cabellos y marque el ritmo que desea que yo le de a mi boca, al principio no hace ningún movimiento, pero luego a medida que el ritmo de mi boca aumenta el presiona mi cabeza para marcar el ritmo que desea, mientras escucho los gemidos cada vez mas fuertes que mi cachorro ya ha dejado de acallar, realmente es un momento sublime el oírlo gemir palabras incoherentes mezcladas con mi nombre y la suave música que se reproduce (NA: watch?v=VmLsvQaxw3g&feature=related) hacen que todo mi cuerpo reaccione como nunca antes lo ha hecho, pues mi erección está casi completa, realmente todo es nuevo para mi.

- Seto…..yo…..-trata de retirar su miembro, pues ya siento que esta por derramarse en mi boca, pero se lo impido y solo me dedico a aumentar el ritmo sintiendo por fin en sabor algo dulce llenar mi boca- ¡AHHHHHH!

- Eso fue….-pude tragar todo lo que salió de el, no tengo palabras para descubrir la sensación que me recorre en estos momentos, cuando finalmente he bebido hasta la última gota de su simiente limpio completamente su miembro, mi cachorro me atrae para besarnos nuevamente- te amo.

- Te amo Seto -nuevamente desciendo buscando su ano y sin dejar de mirarlo esperando su aceptación introduzco mi lengua todo lo que me es posible- ¡DIOS! Eso se siente….bien….

Solo pruebo su interior unos minutos y luego me levanto y me quito los pantalones y la ropa interior que ya me es molesta ante la curiosa mirada de mi cachorro, nuevamente su rostro se ha cubierto de un delicioso carmín que solo lo hace lucir toda una tentación, regreso a mi antigua posición en medio de sus piernas y llevo mis dedos hasta mi boca para poder lubricarlos con mi saliva, nuevamente introduzco mi lengua pero esta vez es acompañada con uno de mis dedos, Joey solo se arquea al sentir esa intromisión por primera vez en su interior, lo miro esperando que mi maravilloso sueño acabe al ver su rostro desencajado por el dolor y el arrepentimiento, pero solo me sonríe y acaricia mi rostro lo que me hace continuar el movimiento de mi dedo, regresamos a los besos esta vez mas lujuriosos y aprovecho de meter un segundo dedo haciendo movimientos de tijera para poder ensanchar lo mas posible su esfínter, cuando meto un tercero siento como sus manos que antes acariciaban mi espalda ahora han clavado sus pequeñas uñas en mis hombros tanto que creo me ha sacado algunas gotas de sangre.

- Voy a entrar -le digo casi en un susurro, estoy realmente excitado, acomodo una de sus piernas alrededor de mi cintura mientras la otra la levanto casi verticalmente- si te duele….me detendré…..

- No te detengas…..por nada -me sonríe aunque su rostro demuestra lo expectante que se encuentra.

Una de mis manos se aferra a su pierna levantada mientras la otra toma mi miembro para posicionarse en su entrada, rodea mi cuello con sus manos y nos besamos y voy entrando todo lo lento que mi ansiedad me deja hacerlo, sintiendo sus gemidos ahogados entre nuestros besos, cuando he entrado por completo detengo cualquier movimiento y me dedico a acariciar sus muslos para tratar de calmar el dolor que se debe sentir aunque ni su rostro o gemidos lo demuestran.

- Estoy….listo ahhhhh -siento que presiona la pierna que rodea mi cadera atrayéndome hacia el- te amo Seto.

- ¡Ahhh! Cachorro -comienzo lentamente a moverme, solo saco la mitad de mi miembro de su delicioso interior- ¡jamás ahhh…he estado tan excitado!

Siento como nuestros cuerpos se acoplan perfectamente, mi mano libre toma su pene que nuevamente esta duro para masturbarlo al mismo ritmo que mis penetraciones, el calor en ambos va aumentando en forma realmente rápida, cierro mis ojos a pesar de no desearlo pues no quiero perder ninguna de las reacciones de mi pareja, las veces que soñé con este momento nunca me imaginé que sería mil veces mejor, me había hecho tantas ideas sobre lugares, posiciones, una vez que me encontrase dentro de el lo haría venirse un par de veces antes que yo como era mi costumbre en mis encuentros sexuales, y ahora estoy casi a punto de llegar al clímax junto con mi cachorro así que apresuro mi mano en su pene y lo siento mojar nuestros torsos.

- ¡AHHH SIGUE AHHHH SETO! -sus gemidos en mi oído solo hacen que me caliente mucho mas- ¡ASIIIII!

- ¡ERES TANNN ESTRECHO AHHHH! -creo que no podré soportarlo mucho mas tiempo, estoy en una vorágine de pasión que hasta ahora no conocía- ¡AHHHH CACHORRO!

- ¡AHHHH SETOOOO AHHHHH AHHHHH! -finalmente termina por derramarse completamente provocando que sus músculos internos me aprisionen en una deliciosa jaula de carne- ¡TE….AMOOOO!

- ¡DIOSSSS JOEY AHHHH! -no puedo soportar mas y termino por derramarme en su interior cayendo sobre su cuerpo sin poder evitarlo- ¡TE AMO TANTO!

En silencio ambos tratamos de controlar nuestra respiración mientras beso la piel que tengo a mi alcance y mi cachorro acaricia mis cabellos húmedos al igual que los de el, lentamente me salgo de su interior sintiendo un pequeño gemido de su parte, me coloco a su lado y ahora puedo darme cuenta que su cama es realmente pequeña para ambos, lo que me provoca un poco de risa al pensar que en cualquier momento me podría caer de ella, atraigo el delicado cuerpo de mi cachorro y lo poso sobre el mío acariciando su espalda baja para calmar el dolor que debe sentir luego de tenerme dentro de el.

- Seto….-no se por que su voz suena realmente nerviosa- ¿te quedarías….?

- ¿Qué? -lo último lo dijo en un susurro imposible de oír incluso para mi que estoy a su lado- no te oí cachorro.

- Digo si….¿dormirías conmigo? -jamás he pasado la noche con alguien, su petición me resulta algo realmente maravilloso que inunda mi corazón de un delicioso sentimiento.

- Me encantaría -lo cubro con la manta que habíamos dejado en el suelo con todo nuestro movimiento y poco a poco en medios de caricias ambos caemos dormidos.

FIN DEL FLASH BACK

- Pueden intercambiar anillos -por suerte mi cachorro me apretó la mano para que prestara atención.

- Te amo Seto Kaiba -las manos de mi cachorro tiemblan un poco mientras me pone la alianza que Yugi le ha pasado.

- Te amo Joseph Kaiba -finalmente le pongo la alianza de bodas que tenía Roland y mi cachorro se sonroja al oírme llamarlo así por primera vez- prometo dedicar el resto de mi vida a hacerte feliz como lo mereces.

- Así como el gobierno de la ciudad de Domino me confiere el derecho, los declaro esposos ante la ley, ahora si puede besar a su esposo -me dice el hombrecito con una notoria sonrisa de burla hacia mi anterior impulso.

Ante las miradas de nuestros amigos y familiares nos besamos al principio suavemente, algo que poco a poco va cambiando, pero antes de cometer alguna tontería como lanzarme sobre mi cachorro lujuriosamente lo aferro a mi cuerpo y comienzo a girar con el riendo como un tonto por la felicidad que me embarga en estos momentos ante las risas y aplausos de nuestros invitados.