Capítulo 9: "El chico sin recuerdos"

Vaya las primitas Brief y Dieciocho Android, decía irónica una rubia de cabello ondulado.

¿Qué haces aquí?, dijo con altivez Bulma.

Vinimos a investigar el ruido que produjo ese temblor, decía Yamcha que bajaba después de la rubia.

Pues nosotros también, pero aquí no hay nada, dijo Krilín mirando a todos lados.

Eso parece dijeron Ten y Piccolo mientras miraban a todos lados.

Creo que es mejor que se vayan, nosotras también estamos aquí por lo mismo y muchas personas en un mismo lugar se estorban, dijo Marón.

Hay Marón, sigues guardándome rencor por ese chico, yo lo único que hice como buena amiga fue abrirte los ojos, es más deberías de estarme agradecida, decía Lunch irónica.

Ya Lunch, decía Krilín tomándola del brazo.

Pues sea como sea no debiste de hacerlo de esa forma, no fue correcto que te metieras con su novio, para probarle que le era infiel, dijo Dieciocho.

Ya chicas, todos formamos un mismo equipo, estudiamos juntos, ya olviden eso, dijo Ten.

Algún día alguien te hará sentir el dolor que tú causaste en mí, por meterte en mi relación, algún día te enamoraras de verdad y sufrirás tanto como yo ahora estoy sufriendo, dijo Marón con rabia.

Yo no me metí, ¿te fue infiel conmigo por su gusto?, además no tiene sentido que sigas molesta, él no fue para ninguna de las dos, dijo Lunch.

Creo que es mejor irnos Bulma, dijo Dieciocho abrazando a Marón que empezaba a sollozar de la rabia que sentía.

Si, por lo visto no hay ninguna nave alienígena aquí, dijo Bulma.

Nos vemos cuando se reanuden las clases, dijo Yamcha, sonriéndole a Bulma.

Nos vemos, dijo Bulma subiendo junto a su prima y amiga al helicóptero.

Creo que también deberíamos irnos, dijo Piccolo.

¿Me pareció o me lanzo una maldición?, dijo Lunch.

Ya Lunch, olvídalo, dijo Krilín.

Mejor subamos ya, dijo Ten.

No aún no, dijo Lunch caminando hacia el lugar donde veía un bulto cubierto de arena.

¿A dónde vas?, dijo Ten caminando tras ella.

¿Ves eso?, dijo la rubia señalando hacia el lugar donde estaba el bulto.

Si, ¿qué es?, dijo Ten corriendo con Lunch hacia ese lugar.

Minutos después:

Es un chico y muy bello, dijo Lunch, mientras sacudía la arena que cubría el cuerpo del joven.

Está muy herido, pero aún tiene pulso, aunque débil, pero lo tiene decía Ten mientras Piccolo, Yamcha y Krilín se acercaban.

Pobre muchacho, ¿qué le hicieron?, decía Yamcha.

Tal vez alguna cuenta pendiente, será mejor llevarlo rápidamente a un hospital, dijo Piccolo mientras Lunch miraba embelesada al atractivo jovencito.

Horas después: "Hospital"

¿Cómo se encuentra doctor?, decían unos jóvenes.

Más estable, pero aún no despierta, ¿Quién de ustedes me dará sus datos?, necesito hacer los trámites del hospital, decía médico.

Pues no sabemos nada de él, como le dijimos nos lo encontramos en ese estado, decía Piccolo.

Pero no se preocupe por los gastos, yo me haré de cargo de todo, dijo Lunch.

Entonces acompáñeme señorita, decía el médico.

Pobre, ¿quién será?, decía Ten.

Lunch parece que se flecho con él, dijo Yamcha.

Pues espero que no, ni siquiera sabemos su nombre, ni qué edad tiene, ni donde vive, que tal si ya tiene novia y la maldición de Marón se le cumple, decía Krilín.

No digas esas tonterías, dijo Piccolo dándole un golpe en la cabeza a Krilín.

Planeta Vegita:

Una bella princesa pelinegra hablaba con su amigo cabello de flama dentro de su habitación.

No sé qué me pasa, estos días he sentido una fuerte opresión en mi pecho como si algo fuera a suceder, decía la pelinegra que estaba semisentada en su cama cubierta por sus sabanas, mientras el joven cabello de flama estaba sentado en el borde de la cama tomando su mano.

Cálmate Milk, estás muy nerviosa, es todo, nada va a suceder, decía Vegueta.

¿Aún no hay noticias de las naves que faltan llegar?, decía la pelinegra.

No pequeña, aún no hay, decía Vegueta.

Semanas después: "Planeta tierra"

Un hombre de bata blanca platicaba con una rubia.

Como le digo señorita el joven está estable, pero no recuerda nada de su pasado y yo no puedo forzarlo a recordar pues eso podría empeorar su condición de salud, además ya tiene que salir de aquí, pues está estable, decía el médico.

Le comprendo doctor, haré los trámites para llevarlo conmigo, decía la rubia.

Minutos después:

Un joven de cabello alborotado vestido con bata de hospital miraba a través de la pequeña habitación donde se encontraba.

¿Por qué siento mi cabeza en blanco?, no recuerdo nada de mi pasado, ¿quién es esa chica que siempre viene a verme junto a esos otros chicos?, ¿quién soy?, pensaba Kakaroto mientras se tomaba la cabeza con sus manos.

Pasadizo:

Lunch caminaba con unos documentos en la mano hacia la habitación del joven de cabello alborotado mientras pensaba: Ese muchacho es muy bello, no recuerda su pasado, tal vez esa sea una señal, tal vez él es el hombre que siempre espere, lo llevaré conmigo y con el abuelo Roshi, le daré un nombre y un apellido, si nadie lo ha buscado en ninguna agencia policial, es porque él no le importa a nadie, será mi novio y seré la envidia de todas las chicas de la universidad, pensaba la rubia mientras abría la puerta de la habitación del joven de cabello alborotado que giro al escuchar el sonido de la puerta.

¡Hola¡ dijo Lunch acercándose al atractivo jovencito de cabello alborotado a darle un beso en la mejilla.

¡Hola¡ dijo Kakaroto.

Tenemos que irnos a casa, ya no puedes seguir aquí, dijo Lunch.

¿A casa?, dijo Kakaroto.

Si a casa, dijo Lunch.

¿Tú sabes quién soy?, dijo Kakaroto ilusionado pensando que al fin alguien le aclararía el vacío que había en su memoria de su pasado

Claro tú eres mi novio, dijo Lunch con seguridad.

¿Novio?, dijo Kakaroto sorprendido.

Si hermoso, novio, dijo Lunch.

¿Y cómo me llamo?; ¿cuántos años tengo?, ¿dónde vivo?, ¿quiénes son mis padres?, ¿por qué no están aquí?, decía Kakaroto desesperado tomándose la cabeza.

Cálmate cariño, yo te ayudare ayudaré a despejar tus dudas, pero ahora es momento de empacar tus cosas y que te cambies de ropa, dijo Lunch acercándose a una bolsa de papel que había sobre una silla y entregándose la al joven de cabello alborotado.

¿Qué es esto?, dijo Kakaroto al recibir la bolsa.

Ropa limpia y zapatos, dijo Lunch.

Gimnasio:
Un grupo de chicos hacían unos ejercicios mientras platicaban.

¿Entonces el pobre aún no recuerda nada?, decía Yamcha.

No, dijo Krilín.

Pobre y nadie lo ha buscado ¿verdad?, decía Ten.

No, no hay ninguna denuncia de desaparición en ninguna estación de policía, decía Piccolo.

Si eso me dijo Lunch, dijo Krilín.

¿Y qué pasara con él?, dijo Yamcha preocupado.

No lo sé, Lunch se a encariñado mucho con él, ella se está haciendo cargo de sus gastos y se la pasa metida en el hospital, decía Krilín.

Creo que ahora el duro corazón de nuestra amiga ya cayó en las redes del amor, dijo Yamcha.

Si eso parece, dijo Krilín sonriendo.

Hospital:

Un atractivo jovencito de cabello alborotado salía de una habitación ya cambiado con ropa muy moderna.

Estás hecho todo un bombón, dijo la rubia acercándose a darle un fugaz beso en los labios al joven de cabello alborotado que quedo estático ante el contacto.

Kakaroto solo miro sorprendido a la rubia que al notar el desconcierto del joven dijo: ya te acostumbraras Gokú, ya lo harás, ahorita no te acuerdas, pero los dos nos amamos demasiado.

Gokú, ¿ese es mi nombre?, dijo el joven de cabello alborotado.

Si, Gokú Son, pero ya te contare más en el camino, es hora de irnos amor, dijo la rubia tomando la mano del joven que se sentía extraño al estar cerca de esa chica.

Minutos después:

El joven de cabello alborotado se encontraba dentro de un auto con la rubia.

Como te decía tu nombre es Gokú Son, tenemos la misma edad, 18 años, nos conocemos desde niños ya que tus padres y tu abuelo eran muy amigos de mi familia, hace 1 año nos hicimos novios, pero nuestro amor es de tiempos, vives en mi casa desde hace 3 meses, tus padres fallecieron en un accidente cuando eras niño no tenías más familiares que ellos mi abuelo Roshi te acogió en su casa y desde la muerte de tus padres vivías con él, bueno ahora como te dije vives conmigo, ahora yo soy tu única familia claro mi abuelo y mis padres también lo son, ellos te adoran, decía Lunch mientras el joven de cabello alborotado escuchaba sorprendido todo.

¿Y vivimos aquí?, dijo Kakaroto mirando por la ventana del auto la moderna ciudad.

Si, vivimos en un departamento, bueno es de mis padres como ellos se fueron al extranjero por unos negocios estamos ahora los dos solos allí hasta que ellos regresen, para mudarnos a la casa, vivimos aquí en época de estudio y en vacaciones vamos a Kame House donde vive el abuelo, dijo la rubia muy segura de sus palabras.

¿Y por qué estuve en el hospital?, decía Kakaroto.

Tuviste un accidente automovilístico, por suerte nada grave, pues no te hiciste mayor daño solo perdiste tus recuerdos, dijo Lunch.

Dices que vivimos juntos, dijo sorprendido Kakaroto.

Sí, pero no pienses mal, dormimos en cuartos separados, cuando nos casemos compartiremos la misma habitación o tal vez antes todo dependerá de ti, dijo Lunch de manera melosa, mientras acariciaba con una mano el rostro del joven de cabello alborotado que prefirió girar su rostro a la ventana para impedir que la rubia siguiera acariciándolo.

¡Disculpa¡ pero no me siento bien, dijo Kakaroto confundido con todo lo que la rubia le decía.

No te preocupes, seré paciente, llegaras a amarme como antes, dijo Lunch.

Que me pasa, porque siento un vacío en mi corazón, pensaba Kakaroto mientras miraba por la ventana las calles mientras era llevado por un auto a su nuevo hogar.

Nota:

¡Gracias a todas las personas que estén siguiendo esta historia de amor¡ en especial a "Camila", me alegra mucho que te guste mis historias amiga.

Con mucho cariño.

PrincesaLirio.