Capítulo 10


PEETA POV

***Ver nota al final***


Peeta ha aprendido a vivir con las pesadillas. Ellas vienen todas las noches y lo dejan paralizado. Katniss le grita, estira una mano hacia él mientras las bombas explotan a su alrededor, y él está desesperado por alcanzarla, pero no puede. Se encuentra atrapado viendo como los escombros se la tragan, y ve como aparecen heridas en su rostro y sus dedos se vuelven negros, sangrientos y ella grita su nombre.

Se despierta de esa pesadilla, pero no se puede tranquilizar cuando se pone a caminar para distraerse.

Lo peor es cuando encuentra alivio por un momento: cuando por un instante, su mente adormilada le juega trucos, y piensa que se encuentra en el Doce, y que Katniss está con él, y que el bombardeo solo fue una pesadilla. Pero ella no está ahí, y él observa la oscuridad mientras se hace consciente de que ella quedó atrapada por las bombas, enterrada en los escombros, y que él no pudo alcanzarla, no estuvo con ella, la abandonó.

La mayoría de las veces, solo duerme lo necesario, y eso le da un respiro de las pesadillas; es imposible soñar cuando se encuentra exhausto. Pero las pesadillas encuentran la forma de alcanzarlo eventualmente, y sabe que siempre lo harán.


Ellos atraviesan el Distrito Ocho en dos semanas. El distrito fue bombardeado esporádicamente; ellos caminan entre las ruinas hasta calles intactas y de nuevo entre los escombros por días. Gale les dice que varios huyeron hacia el norte, les explica que hay huellas por doquier que apuntan hacia allá.

Pero ellos no van a seguir las huellas; ellas no van a guiarlos hacia las respuestas que buscan.

Deciden cortar camino hacia el Distrito Dos, que parece haber sido destruido por completo, y están entre las ruinas del Distrito Uno por un día cuando de pronto son rodeados por varias personas, demandándoles que les digan quiénes son. No les dan oportunidad de responder antes de que una mujer reconozca a Finnick, y después sus ojos se posan en Peeta, y ella grita emocionada bajando su rifle, y por fin les explican la situación.

Las bombas que el Capitolio lanzó sobre el Trece debieron haber destruido por completo al distrito.

Simultáneamente, el Capitolio bombardeó todos los distritos forzándolos a rendirse. Fueron cuidadosos de bombardear los pueblos más que las secciones de los distritos que les proveían de recursos. Fue calculado, y debió haber funcionado. Excepto que Coin contraataco.

El Trece bombardeó el Capitolio, arrasándolo.

El bombardeo en el Capitolio creo mucho caos, y fue cuando los rebeldes del Tres atacaron. Ellos pusieron un virus en el sistema que congeló las computadoras que manejaban al país, y destruyeron las plantas hidroeléctricas que proveían de electricidad para todo Panem, dejaron al país en la oscuridad.

—Fue fácil tomar el Capitolio después de eso— les explica Gene. Él es alto, canoso, con barba, y hay algo en la forma en que luce que hace desconfiar a Peeta, pero él parece estar a cargo.

—¿Y qué pasó con Snow? — pregunta Boggs —Nosotros tenemos entendido que murió en el bombardeo.

Gene sonríe, revelando dos dientes amarillos que están un poco hacia adelante. —Nop, esa rata fue capaz de escapar de las bombas. Pero no pudo escapar de nosotros.

Él guía al grupo hacia el Capitolio; están a un día de camino, y ellos llegan cuando el sol va a desaparecer por el horizonte, dejando un cielo con tonos morados sobre ellos. La luz es suficiente para ver los cuerpos que están apilados como lo estaban en el Diez. Meses colgando los dejaron irreconocibles. Pero una señal del cuerpo que cuelga en el medio dejan en claro de quién se trata: el presidente Snow.

Ash se queda observando los cuerpos hasta que Peeta lo voltea tomándolo por los hombros.

—¿Hay sobrevivientes? — pregunta Finnick — En el Capitolio, quiero decir.

Unos pocos, hubo algunos que se escondieron en sus búnkeres, pero los sacamos y los eliminamos — les dice Gene.

Peeta observa de reojo como Effie esconde sus lágrimas en el pecho de Haymitch, quién le acaricia la espalda y le susurra algo al oído.

En la mañana, Gene los guía hacia el Tres.

La alcaldesa en el Distrito Tres es una mujer alta, gruesa de cabello completamente blanco. Ella los recibe con una sonrisa.

De hecho, todos en el Tres están emocionados con su llegada: fascinados de conocer a Finnick, Annie, Peeta y su familia y dan la bienvenida al grupo al distrito. Ellos observan a Peeta con los ojos llenos de lágrimas cuando él les explica que Katniss murió, y ellos les explican con lujo de detalle lo que Gene les contó de forma resumida. Y es cuando Peeta se da cuenta de que se acabó. La guerra terminó y ellos ganaron. Realmente ganaron.

Pero no se siente como una victoria; no siente nada.

Viajaron a través del país ¿y para qué? Para saber que Snow está muerto.

Él necesitaba hacer algo, y eso fue algo. Ahora que sabe que Snow está muerto y que la guerra terminó, eso no parece importante. Hay muchas conversaciones a su alrededor, y escucha que Madge le pregunta a la alcaldesa por contactos de sobrevivientes alrededor del país. Pero eso no trae de vuelta a Katniss, saber que Snow está muerto. ¿Qué se supone que hará ahora? ¿A dónde va a ir ahora?

Se encuentra sumergido en sus pensamientos cuando Ash exclama de pronto —¡Escoge una carta papá!

—Ewww — dice Davey, hacienda una cara antes de obligarse a comer una rebanada de tomate de una lata — Los tomates son asquerosos.

—Tú eres asqueroso — Le dice Ash

— ¡Cállate! — le dice Davey.

—¡Tú cállate!

—¡Cállate!

—¡Tú…!

—Niños — les dice Peeta.

Davey le saca la lengua a Ash, y Ash también saca su lengua haciendo una cara para burlarse de Davey. Pero Davey se pone de pie y patea a Ash en la rodilla, y corre antes de que su hermano lo alcance gritando:

—¡Tío Finnick! ¿Te cambio una galleta por un tomate?

Ash no se molesta —Tío Bannock me enseñó un truco, Papá. ¡Elige una carta! —Él le sonríe a Peeta y Peeta le devuelve la sonrisa eligiendo una carta


De alguna forma, las cosas parecen mejorar. Ellos tienen todo lo que necesitan en el Tres, y ellos están a salvo con la seguridad de que los bombardeos se terminaron, Snow está muerto.

Pero de otras formas, las cosas permanecen igual.

Katniss ha muerto, y eso no está bien; nunca va a estar bien. Nunca va a mejorar para Peeta, para sus hijos. Para Prim.

Las cosas entre Prim y Rory explotaron de pronto, sorprendiendo a Peeta, pero él sabe que la situación ha estado así por un tiempo. La relación entre ellos dos ha sido muy tensa por meses. Realmente todo empezó a ir mal entre ellos desde el búnker en el Trece, pero hasta que están aquí en el Tres las cosas explotaron.

—¿Te mataría voltearme a ver? — le dice de pronto Rory, su voz es fuerte, la señala y todos en la bodega voltean a verlo.

Prim gira sobre sus talones, y lo voltea a ver —Ahí está. Te estoy mirando.

Sus mejillas se tensan, pero él no responde de inmediato. Su mirada se dirige a los ojos que están puestos en ellos. Él baja su voz.

—¿Podemos hacer esto en otro lado? — le pregunta en voz suave.

—¿Hacer qué? — pregunta Prim.

—Hablar— le dice Rory.

—¿De qué quieres hablar? — el rostro de Prim es serio.

—Yo … yo quiero hablar de esto— le dice él, y el enojo en su voz está mezclado con frustración, y con un tono que demuestra una súplica desesperada —¿Cómo puedes verme y … ?

—Yo creí que el problema era que no te miraba— le dice Prim.

—…y cómo me hablas. ¿Cómo es que no tienes tiempo de hacer nada conmigo, y tú … ?

—Siento que tú sientas que yo no lleno tus necesidades lo suficiente, Rory — le contesta Prim

—¡Basta! — le grita él— ¡Sólo, basta! — su cara demuestra frustración —¡Está no eres tú Prim!

Ella se cruza los brazos sobre el pecho —Yo no sé quién crees que soy— le dice ella — O qué es lo que me quieres decir. Yo siento mucho que tú no ... disfrutes de mi compañía, o cualquiera que sea tu problema. ¿Pero qué se supone que haga al respecto? — ella lo ve —¿Qué es lo que quieres?

—Quiero a mi esposa de vuelta— le dice Rory.

Las palabras parecen quebrar la expresión de Prim, y Rory continúa hablando despacio y desesperadamente.

—Yo sé que tú extrañas a tu hermana. Yo sé que su muerte fue muy muy difícil para ti. Lo sé y lo siento. Yo también la quería, y odio que la hayas perdido. Yo también perdí a mi familia ahí. Pero es cómo si tú estuvieras enojada con el mundo por su muerte y te negaras a … eso te cambió Prim.

Están en silencio.

—¿Qué se supone que debo hacer? — le pregunta Prim —Estoy enojada, estoy sola, y quiero a mi hermana. Yo necesito a mi hermana — ella tiene los ojos llenos de lágrimas.

Rory da un solo paso vacilante hacia ella —Yo sé que es difícil. Mi hermana también murió y …

—No— Prim pasa saliva, y sus manos se cierran en puños a su lado. — No. No actúes como si me entendieras. Tú no. Yo sé que perdiste a Posy, pero no es lo mismo. No lo es y … yo sé que es una cosa horrible de decir ¿ok? Yo lo sé. Pero es la verdad. No es lo mismo — ella explota —¡Katniss me crió! Yo hubiera muerto de hambre sin ella, y … ¿tú crees que yo hubiera sobrevivido en los Juegos? ¡Ella siempre estuvo ahí! ¡Siempre! ¡No se suponía que yo la perdiera!

—Prim— le dice Rory.

Sus lágrimas caen libremente, y ella niega con su cabeza —Yo siento mucho que no sepa vivir mi vida sin ella. Siento mucho que no haya sabido ajustar mi vida en un mundo sin mi hermana en tu agenda. ¡Pero no es así como funcionan las cosas! Lo siento … lo siento, yo no puedo … — ella le da la espalda.

Él la toma del brazo, pero ella se zafa de su agarre y se va. Rory se le queda viendo.

Lentamente, Peeta se pone de pie. Le sonríe a Davey, quién tiene los ojos muy abiertos, y a Ash quién tiene el rostro pálido, y le jala la trenza a Penny para tranquilizarla.

Encuentra a Prim atrás de un edificio con su espalda pegada a los ladrillos. Sus manos están sobre su boca cubriendo sus sollozos, y su cuerpo está temblando. Ella se deja abrazar, y sigue llorando en su pecho.

—Yo… yo sé que … yo— ella no es capaz de decir las palabras, pero no tiene que hacerlo.

—Yo también — le murmura él. Ella jadea en respuesta, y él le soba la espalda, recordándole que respire.


No pasan mucho tiempo en el Tres antes de que Gale se vea envuelto en planes para reconstruir el país. Madge también.

Ellos están ansiosos de discutir sus ideas para un nuevo y democrático gobierno, y es claro que este es un plan que han estado pensando por un tiempo. Quieren conectar a los sobrevivientes de todo el país, permitiéndoles reconstruir juntos los distritos, y dándoles voz a todos en el gobierno que quieren formar. Hablan sobre la radio, y de cómo necesitan estar en el aire para comunicarse con el país. Cómo necesitan arreglar las vías del tren, y que van a necesitar la ayuda de los sobrevivientes del Seis. Cómo ellos juran que reconstruirán el Capitolio, y van a enterrar a los muertos, y eso incluye todos los cuerpos que están colgados.

—Es tiempo de avanzar — dice Madge — De sanar.

La alcaldesa del Tres está de acuerdo con todo lo que sugieren.

—Tengo que admitir, que su charla hace que suene todo posible de alcanzar — dice Finnick.

Peeta se encoge de hombros —Yo creo que lo es.

—¿Eso quiere decir que irás con ellos al Capitolio? — le pregunta Finnick.

Madge también lo quiere. Ella dice que necesitan su ayuda para reconstruir el país desde las cenizas. Pero él está cansado. No quiere ayudar a reconstruir el país. Él ya hizo su parte. Y eso le tomó todo lo que tenía, y ya no le importa el país ahora, o el gobierno, o los extraños que lograron sobrevivir a lo largo del país.

—Podría quedarme aquí en el Tres— dice él —Un nuevo comienzo, y tratar de convertirlo en nuestro hogar.

—Claro —le dice Finnick —Pero si ese es tu plan, ¿Qué te parece hacer del Cuatro tu hogar? — lo dice de manera casual, pero está claro que sus palabras no fueron al azar.

Peeta lo mira con sorpresa.

—Yo estoy listo para irme a casa — explica Finnick — Annie también — hace una pausa —Ya va a cumplir 8 meses de embarazo y queremos que nazca en el Cuatro.

—Es verdad, me alegro por ustedes

Finnick le sonríe —De cualquier forma, ya es tiempo de que nos vayamos. Y si tú quieres, nos gustaría que vinieran con nosotros. Hablé con Annie ella está bien, bueno, ya dio por sentado que ustedes vendrían con nosotros. No se le ocurrió pensar lo contrario — él le sonríe — Adora a tus hijos, sabes. Y yo también. Y bueno, tú no estás tan mal. ¿Qué piensas?

Peeta no necesita pensar su respuesta. Realmente no. No hay ninguna razón para permanecer en el Tres.

Si él tiene que tratar de hacer un nuevo hogar para sus hijos, mejor hacerlo con la familia que les queda.

—Ok


Ellos permanecen en el Tres para la ceremonia del Tueste. Penny junta dientes de león para hacer una corona para Madge, Gale se viste con la ropa que pertenecía al esposo de la alcaldesa, la ceremonia es corta y simple.

Utilzan un pan de manzana que Peeta horneó para ellos, y Madge llora cuando le confiesa a Gale que ha estado enamorada de él desde que era una niña. Ella no trae el pañuelo en su cabeza, y Gale se inclina para besarle las pequeñas cicatrices que rodean sus ojos. Besa sus mejillas y sus labios, y la toma de las manos, y le dice que él no creía posible amar tanto a una persona como la ama a ella.

Penny comienza a aplaudir, y rompe el hechizo que parecía tener capturados a todos.

Ellos animan a los recién casados, y Madge se ríe y le sopla un beso a Penny.

No es hasta en la tarde que Madge encuentra a Peeta —Voy a extrañarte— le dice ella y sonríe un poco, pero su rostro se muestra impaciente.

—¿Qué?

Ella se muerde un labio y él espera —Te quiero — ella le dice — Te quiero mucho Peeta, y sé que tú te vas a asegurar de que tus hijos nunca olviden a Katniss — hace una pausa y él asiente lentamente —Pero me temo que ellos van a olvidarte — ella le dice —Me refiero al tú que solías ser. No me puedo imaginar que significó para ti perderla, y no estoy diciendo que tengas que ser la persona que eras antes de perderla, pero tú no puedes … tú no puedes perderte a ti, Peeta.

Ella lo observa excusándose, y él es forzado a bajar la mirada.

Pero él recupera su voz después de un momento, y trata de sonreírle — Yo también te quiero — le dice él — y … y entiendo lo que me quieres decir, estoy tratando. Honestamente estoy tratando.

Ella asiente — Lo sé— Se quedan en silencio.

Él sonríe y ella también, asiente y lo jala en un abrazo —Yo sé que será difícil mantenernos en contacto, pero más te vale. Escucha la radio. La alcaldesa cree que vamos a poder estar al aire muy pronto — Ella se hace para atrás y espera, y él se lo promete.


Él se da cuenta la noche antes de partir que Rory no irá con ellos. Haymitch y Effie van, después de todo han sido como unos padres para él y adoran a los niños. Bannock también va, no puede separarse de su familia, y quiere trabajar con Peeta. Hestia también va, junto a otros del Trece. Pero resulta que Rory tiene planes para irse al Capitolio.

—Él quiere quedarse con su hermano — le dice Prim — Yo entiendo.

Su voz es calmada, y Peeta observa como ella toma un carrete de hilo de una caja y una aguja y cuidadosamente comienza a remendar la camiseta de Ash que está rasgada.

—Pero tú vas a ir al Distrito Cuatro con nosotros— Peeta le dice y Prim asiente. Sus ojos permanecen en lo que está haciendo —Hay cosas que no puedes cambiar Prim. Esto es algo que no puedes cambiar Prim — él hace una pausa —¿Realmente quieres dejarlo?

—Yo quiero ir a dónde vaya mi familia, y tú te la estas llevando al Cuatro.

—Yo no tengo que hacerlo — Ella lo voltea a ver, y él le ofrece una pequeña sonrisa — Si tú te quieres quedar con Rory, yo no te voy a hacer escoger.

—Pero tú quieres ir al Cuatro — le dice Prim —Yo sé que quieres y es mejor para ellos, ¿no? — ella no espera una respuesta —Si la situación fuera al revés, ¿Qué crees que ella haría? — Su boca se cierra en una línea, y lo ve retándolo con la mirada.

Peeta suspira —Ella haría lo que tú quieres hacer — le dice —Pero eso no significa que es lo correcto.

Prim baja la mirada, y mira atentamente las puntadas que hizo en la camisa de Ash. Pero ella terminó. Está remendada —Si la situación fuera al revés, tú seguirías a Katniss— ella susurra, y sus ojos están llenos de lágrimas cuando regresa su mirada a Peeta — No importando nada, tú te quedarías con ella. ¿no?

No hay una razón para que él conteste, y ella conoce su respuesta — Es diferente— le dice él.

—No lo es— Le dice Prim, meneando la cabeza — Yo solía pensar que la forma en la que tú amabas a Katniss era la forma en la que los esposos amaban a sus esposas. Pero la forma en la que tú la amas …— ella pasa saliva, y sacude su cabeza — Yo te prometo que yo … yo he pensado en esto — ella logra darle una sonrisa — Es lo mejor.

Él no trata de discutir con ella.

Rory no está ahí en la mañana para despedirse, y Prim toma la mano de Ash, y le pide que le cuente un chiste.


Ellos llegan al Cuatro en menos de una semana, pero les toma un par de días más llegar al mar, y es hacia donde se dirigen ellos: es dónde creció Finnick, es dónde se encuentran los sobrevivientes del Cuatro. El país fue bombardeado hace medio año, y Peeta está asombrado con todo lo que ha logrado hacer el Cuatro; ellos crearon su propio gobierno después del bombardeo, y fueron capaces de limpiar todo el escombro. Enterraron a sus muertos y comenzaron la reconstrucción del distrito.

Es claro que los sobrevivientes del cuatro no están tan perdidos como para saber qué deben hacer sin el Capitolio.

De hecho, es fácil establecerse en la vida del cuatro.

La casa que pertenecía al tío de Finnick está vacía, y es donde ellos van a vivir en primera instancia.

Finnick toma un bote de los que se encuentran en el Puerto, sin dueño, lo arregla fácilmente y se lo lleva al agua. La mayoría en el Cuatro hacen su vida del agua, y Finnick está contento de unirse a sus filas. Cuando Peeta se da cuenta que el dueño de la panadería de ese distrito y su familia murieron en los bombardeos, decide arreglarla junto con su hermano. Los sobrevivientes del Cuatro están fascinados con el proyecto y los ayudan con los recursos para dejarla en funcionamiento.

Los niños disfrutan del sol y la playa, y pronto su pálida piel se broncea.

Las pecas aparecen en la nariz de Penny, y eso hace sonreír a Peeta —Mami solía tener pecas por el sol también — le dice tocando su naricita. Ella sonríe contenta, y se muerde el labio; y durante el día él observa que ella se toca cuidadosamente las pecas de su nariz fascinada.

Él le cuenta la forma en la que Katniss solía bañarla cuando ella era un bebé, y como ella solía quedarse dormida —Cinco minutos en los brazos de tu madre en el agua, y empezabas a roncar — le dice él — Mami pensaba que era gracioso. ¿Quién se duerme en el baño? Mi bebé, decía ella. Pero lo amaba, le encantaban esos momentos contigo. Yo creo que ella sola te bañó todas las noches.

—¿Es cómo ella me llamaba? — pregunta Penny.

—¿Su bebé? Es lo que eras, su bebé. Ella fue la primera en llamarte Penny. Ella te decía Pen de vez en cuando. ¿Lo recuerdas?

Él sabe que ella no lo recuerda, pero ella asiente de todas formas.

No se supone que sea así; ella no debería vivir de historias. Pero es lo que les queda, y él se las cuenta constantemente, tratando de que Katniss sea real para su hija.

Finnick le enseña a los niños a nadar, y ellos están ansiosos por pescar también.

Con dos semanas de atraso, un día de primavera nace la bebé de Annie.

—Romy Odair— dice Finnick, mirándola con asombro que lo hacen ver más joven. Romy pesa tres kilos y medio, y tiene una suave pelusa rojiza en la cabeza, y demuestra ser una bebé muy tranquila y feliz.

—Ella es hermosa— dice Effie.

—Ella es perfecta— le dice Finnick.

Pero ella también es un recordatorio. Lo peor son los momentos en los que Annie está confundida, y se olvida: cuando ella está en la cocina y Romy comienza a inquietarse, ella suspira

—Shh Nell, mi amor, shh— O cuando ella está cansada y acuesta a Romy en su cuna, susurrándole — Dulces sueños, mi dulce Nell— haciendo que el nombre haga eco en el silencio que se hace.

Finnick le sonríe a Annie con ojos tristes y cansados — Romy, mi amor. Ella es Romy.

Annie asiente regresándole la sonrisa.

Finnick voltea al piso y Peeta desvía la mirada a otro lado.

Sabe lo que se siente tener un fantasma a tu lado en donde quiera que vayas, o lo que hagas. La felicidad no es lo que solía ser, y no importa los cambios que hagas en tu vida o cuánto tiempo pase.

Los niños están mejor, ajustándose poco a poco a la vida sin ella.

Terminan de arreglar la panadería a principios de verano, y Peeta se muda con su hermano y sus hijos en el departamento que está sobre la cocina. Prim también viene y comparte la habitación de Penny. Es extraño no vivir con Finnick, Annie y Romy después del mes y medio que compartieron con ellos, estaban amontonados, pero estaban bien.

Es sano al menos. Es lo que se supone que deben hacer: seguir adelante, empezar de nuevo. Florecer.

A Ash le gusta escuchar la radio en las mañanas, diciendo que se lo prometió a su tía Madge. Por semanas, él lenta y cuidadosamente gira la perilla de la radio y se encuentra con estática. Pero cuando el calor del verano se vuelve insoportable, él gira la perilla y escucha la voz de Madge. Grita de emoción, y sube el volumen. Ellos escuchan a Madge hasta que ella anuncia que se despide por esa noche, recordándoles sintonizarla mañana, y su voz es reemplazada con música.


Me voy de vacaciones por semana santa, yo creo estaré ausente por semana y media, pero yo creo que subiré el próximo capítulo de este viernes que viene al otro.

Por lo pronto los invito a leer otras dos historias que escribí, soy Hayffie shipper:

El mentor y la escolta que lo amó: Esta es la historia de cómo se conocieron Effie y Haymitch, como se hicieron amantes y algo más, hasta el final de la guerra. ***Contiene Lemmons

El señor y la señora Abernathy: Para que Haymitch pudiera llevar a Effie al Distrito 13 tiene que ser como su esposa, ya que en el 13 odian a los capitolinos y sobre todo a las escoltas, y es la forma en la que el mentor puede protegerla. Es romántica.

Si se pasan por alguna de mis otras historias, agradeceré mucho que me dejen un review para saber que opinan de ellas y que las leyeron.

***Vamos a traer de nuevo a la vida a una persona del Capitolio o alguien que no haya sido mencionado en el Distrito 13. Así que pueden votar por su favorito, mándenme un review, de quién les gustaría que estuviera vivo. (Cinna, Portia, alguien del equipo de preparación, o alguien de los distritos)

Y bueno como siempre agradeceré me dejen sus reviews. Sé que dije que serían 10 capítulos, pero creo que serán unos 15.

Gracias por sus reviews, follows y agregar esta historia a sus favoritos.

saludos!

Marizpe