nelyakai: regresamos nuevamente con el capitulo 7 y el capitulo 8, seguimos con el paseo y unas misteriosas criaturas hacen aparicion
Capitulo 7
Luego de haber comprado el libro de Andru, Baruk invito a los otros dos a tomar un helado… los tres estaban mirando el menu cuando unas chicas con uniforme se acercaron de manera un tanto extraña murmurando entre si, una sin embargo se armo de valor y se acerco a la mesa —Konoe san— hablo de pronto mirando a Melkor, este simplemente no entendió nada de lo que pasaba —Konoe san, soy Hitomi estamos en la misma clase… pensábamos que seguías en el hospital, ya sabes luego de…— Melkor siguió parpadeando mientras ladeaba un poco la cabeza—ahhh lo siento chicas, ella es mi prima no sabemos de quien hablan— Andru se adelanto sonriendo como siempre haciendo que las chicas simplemente se miraran para luego irse por otro lado al igual que la chica que se había acercado; Andru suspiro mientras Baruk se quedo confundido al igual que Melkor —¿que fue eso?— pregunto el peliblanco de pronto —Aiko no usa su verdadera identidad, es mas que nada para protegerle… fue una petición que le hicieron a mi padre; lamentablemente la identidad que le dieron es de una chica que intento asesinarse hace algunos meses y bueno acaban de ver lo que paso—la mesera llego pronto y tomo los pedidos de los 3, Andru y Baruk ordenaron un banana split para ambos con dos cucharas para poder compartirlo mientras Melkor pidió una malteada de chocolate (en parte porque nunca había escuchado sobre el chocolate y por otra parte tampoco sabia que era una malteada). Luego de unos minutos llegaron los dos helados ademas de que les dejo galletas extra, finalmente los tres comenzaron a degustar el helado y el vala se quedo fascinado al probar el sabor estaba frío pero de la misma manera era una mezcla entre el agrio y el dulce… pronto estaba feliz disfrutando de aquel postre sin reserva, ademas de acompañarlo con las galletas, por primera vez en lo poco que llevaba Andru y Baruk vean al vala sonreír de manera genuina y natural; de alguna manera les traiga una cierta ternura y al mismo tiempo calma, tal vez era la naturaleza misma de la raza en la que había nacido originalmente ese fue el pensamiento de Andru o solo tal vez, simplemente era una inocencia de un momento de descubrir algo completamente nuevo finalmente al terminar ambos al terminar pagaron para luego dejar el lugar.
Atem estuvo dando vueltas por todo el edificio, era bastante grande y ciertamente aun era mas amplio de lo que se veía a simple vista; Bakura se había quedado dentro de la habitación con la excusa de que prefería quedarse a dormir un poco mas; casi no había mucha gente dentro del castillo ese día a diferencia del anterior que estaba completamente lleno. Luego de un rato finalmente llego a la biblioteca, era enorme y realmente se encontraba muy bien organizada, paso sus manos por las estanterías para luego detenerse en las novelas y tomar un libro cualquiera y hojearlo por uno rato… escucho finalmente un ruido que provenía de la estantería del lado derecho por lo que rápidamente se dirigió al lugar del ruido encontrando a Bakura ni mas ni menos leyendo un libro sobre el dios del sol; tenia un par de lagrimas saliendo del ojo derecho ademas de tener, finalmente se acerco con sumo cuidado preguntándose porque ahora no veía a su antiguo enemigo como un ser peligroso si no mas bien como un ser humano. Después de todo, Bakura siempre había sido un ser humano al igual que el… ambos atados a un juego que ninguno había deseado, encerrados dentro de dos artículos milenarios y condenados a luchar uno contra otro solo por el juego de un dios oscuro del cual no sabia nada; podría ser la verdadera cara de su enemigo, después de todo nunca lo conocido mas allá del loco psicópata que siempre aparento ser —¿te encuentras bien Bakura?— pregunto de pronto con un tono preocupado en su voz, el mencionado solo giro su rostro tratando de ocultar sus sentimientos que se encontraban a flor de piel —quiero ayudarte, pero no podré hacerlo si te niegas a verme—el albino pareció meditarlo un poco pues finalmente solo se encogió de hombros —toda mi vida creí que lo había perdido todo, mi familia, mis amigos, mi aldea— comenzó sin siquiera mirar al otro —preferí culpar a faraón porque me era mas sencillo y ahora que veo a Baruk una vez mas me pregunto que fue lo que realmente hice y no lo entiendo— una lagrima se dejo caer por la mejilla que no tenia cicatriz —temo que cuando mi hermano vea lo que ocurrió en mi ojo este no se perdone… dime como quieras, pero yo no quiero que se culpe por mis errores—se golpeo un poco la cabeza con el librero —¿que crees que piense el cuando vea mi cicatriz?… hasta ahora no se ha dado cuenta de milagro— Atem pareció comprender un poco al ladrón por lo que se sentó a su lado sin dejar de mirarlo hasta perderse por completo en los detalles de la cicatriz que este tenia. Unos minutos de completo silencio transcurrido antes de que Atem se levantara de manera sorpresiva y tomando la mano de su compañero para arrastrarlo por la mayor parte de la escuela hasta llegar de nuevo al dormitorio D6, una vez allí, el antiguo faraón comenzó a mover cajones y demás objetos buscando algo… pero a final no encontró nada de lo que buscaba. Unos golpes se escucharon desde afuera de la habitación, por lo que Atem se dirigió a la puerta para abrir la puerta y se encontró con el profesor de música mágica con una expresión inexpresiva —perdonen la interrupción, pero algunas de sus compañeras de los dormitorios de abajo se quejan de que hacen mucho ruido— dijo de pronto tratando de mantener un semblante frío, el tricolor solo giro su cabeza levemente viendo al peliblanco suspirando —estábamos buscando una forma de ocultar su cicatriz… ¿cree que podría ayudarnos?— mas lanzo esa como una pregunta al aire, el maia pareció meditarlo por unos segundos para luego hacer una señal de que lo siguieran; Atem tambien le hizo una seña al otro para que los siguiera durante algunos minutos y luego de recorrer diferentes pasillos hasta llegar al piso principal donde llegaron al salón de teatro, todo estaba apagado y un tanto lleno de telarañas… subieron al escenario para luego entrar por la parte de atrás del telón para llegar a la parte de los camerinos, Mairon se dedico a buscar entre los cajones cuando finalmente encontró un tuvo de maquillaje base y un par de esponjas; coloco un poco en su mano justo detrás de la palma para luego distribuir un tanto en la esponja que poco a poco fue usando para esparcir el maquillaje sobre la cicatriz, solo tardo unos minutos y finalmente la cicatriz había desaparecido —bien… termine, ahora ustedes dos me deben un favor— dijo el maia una vez terminado su trabajo. Ambos jóvenes se miraron desconcertados —me dejaron a cargo de este taller, por lo que ahora ustedes dos tendrán que inscribirse en el— río un poco —a menos de que quieren que el hermanito de el— apuntando al peliblanco —se entere sobre la cicatriz— Ambos jóvenes quedaron anonadados por el chantaje; finalmente no les quedo mas que aceptar y aguantar.
Melkor, Andru y Baruk siguieron dando un par de vueltas por las calles hasta llegar a un centro comercial algo grande, decidieron entrar y distraerse por completo, entre unas tiendas y otras los tres chicos se encontraban realmente entretenidos y olvidaron por completo el paso del tiempo; tiendas de ropa, de dulces, de música y de juguetes… Melkor fue capaz de ir conociendo como el mundo había cambiado; ya no había caballos tirando carruajes, ni las plantas rodeaban el mundo como antaño. La historia ya no contaba a los valar, el mundo ciertamente había cambiado ademas de que los humanos ya no se regían por el honor y la justicia e incluso algunos le parecieron mas como orcos. ¿Tanto había cambiado la humanidad?, al parecer si, estos eran los hijos de iluvatar ahora esa fue la reflexión de Melkor durante su primer paseo … finalmente luego de hacer un par de compras los tres entraron nuevamente —reditus— dijeron simultáneamente una vez que entraron por un callejón, un momento después finalmente estaban de regreso; los tres se dirigieron nuevamente a la cafetería, aun se encontraba algo vacía; tal vez se encontraban aun afuera por lo que no le tomaron importancia. Baruk giro su cabeza preguntándose si su hermano estaría por algún lado, y fue entonces que sin querer lo vio colgando un par de carteles junto al tricolor egipcio. Ambos se acercarse pudieron darse cuenta que se trataba de carteles sobre que nuevamente el club de teatro, parecía una mala pasada hasta que Melkor y Andru vieron al profesor de música el cual llegaba con mas carteles pequeños ademas de una lista y una pluma; finalmente los tres se intrigaron tanto que en poco tiempo estaban leyendo uno de los carteles… Mairon se acerco a los tres extendiéndoles la invitación para ser parte del club, Andru se emociono, Baruk se quedo pensando un momento antes de aceptar y Melkor… el vala ya estaba firmando antes que los otros dos pudieran hacer algo.
