CAPÍTULO 10
Here I am! Más o menos de vuelta, os traigo este capítulo, no se si podré actualizar regularmente, no crea que tenga mucho tiempo, pero acabaré la historia, no quiero dejarla inacabada. Siento mucho este gran paréntesis, muchos de vosotros no os debéis de acordar de la historia. Mea culpa. Debido a eso he decidido hacer un remembering de capis anteriores. Espero que ayude. Y muchas gracias por los nuevos follows, fav etc, hoy justo cuadno abrí para escribir el capi me llegó un review de un guest que deseaba que lo continuase pronto, gracias seas quien seas, ha influido a la hora de escribir!
Como intento de disculpa este capítulo creo que os va a gustar (?) o esa es mi intención, es cortito, pero creo que vais a estar satisfechos. Os dejo con el capi.
EN CAPÍTULOS ANTERIORES…
Regina tras el abrazo de Emma, se encierra en su casa. Poco a poco se da cuenta de sus sentimientos, de lo que siente y se está perdiendo por culpa de lo que hizo en el pasado. Está encerrada en sí misma, y Emma al darse cuenta del castigo que se está afligiendo Regina a sí misma se propone ayudarla. Emma se encuentra a Regina en su mansión claramente en mal estado y después de algunas escenas, Emma toca el brazo de Regina, y ella en respuesta lo siente. Lo curioso fue que antes de eso Regina parecí haber estado en algún tipo de trance, porque actuaba como si tuviese magia y quería utilizarla en contra de Emma, no obstante, al producirse ese contacto, Regina vuelve en sí.
¿Qué significa eso? ¿Emma está rompiendo las barreras de la magia? ¿Cómo?
Mientras tanto, después de varias escenas, Emma va a Granny's y tras tener una conversación con Neal, éste le entrega una llave que se le había caído a Emma de la chaqueta.
Una llave que en capítulos anteriores, cuando Emma va a casa de Regina y ve que la han secuestrado (de los primeros capis), la recoge de un jarrón roto en el suelo (por vuestros reviews lo habías olvidado). Esa llave abre un cajón donde Regina guarda una de las cosas que más le ha costado hacer: plasmar sus propios sentimientos en papel.
El último capi acabó con Emma y el tema de la llave y Regina metiéndose en la ducha y diciéndose a ella misma:
"Piensa en lo que te ha dicho Emma, imagina, recuerda el contacto con el agua, evita no sentir nada, o piensa en ella y olvida el resto."
-Regina ya he vuelto, deberías arreglar la ventana, se te podría colar cualquier persona en casa, cualquier indeseable, que no sea yo por supuesto… traigo sándwiches vegetales, he cogido dos, uno para ti y otro para mí – chillaba mientras subía por las escaleras – pero te doy el mío encantada, lo he cogido por acompañarte, pero sinceramente… me da grima tanto verde… tendría que haber cogido algo más grasiento y carnoso… ¡pero mis modales me pueden! – acabó diciendo cuando llegó a la habitación de la morena y vio que aun no había salido de la ducha, fue entonces cuando se preocupó ligeramente. ¿Cuánto llevaba en la ducha, media hora? No, había tardado por lo menos cuarenta minutos en ir y volver a Granny's.
Emma picó a la puerta del baño y no contestó nadie. Volvió a insistir, y continúo insistiendo, impacientándose.
-¡Regina contesta, no tenías permiso para romperte la cabeza en la bañera! – gritó.
Tan solo se le ocurrió una cosa, muy típica de películas y poco a poco se estaba tornando una costumbre en su vida. Esta sería la segunda cosa propiedad de Regina que rompería después de la ventana. Fue entonces que su instinto de sheriff hizo que actuase, estampando su pierna contra la puerta del baño repetidas veces, cada patada que metía a la puerta era más fuerte que la anterior. Emma, en un momento de lucidez, paró un momento y decidió girar el pomo, cosa que no había intentado hacer con anterioridad porque su sentido común había decidido que tirar la puerta abajo, o un intento de aquello, era mejor opción que girar el pomito de la puerta. La puerta se abrió.
Emma, eres idiota – se dijo a sí misma.
Abrió la puerta con gran velocidad, cortando el aire. Entró como un resorte en la estancia y Regina asustada se incorporó en la bañera. Se había quedado dormida en ella. Emma se quedó paralizada por un momento, observándola. Cuando se dio cuenta, instintivamente se llevó una mano a los ojos, para tapárselos y se giró para salir del baño. Pero antes de llegar a conseguirlo se chocó con la puerta que anteriormente había intentado tirar abajo.
¡¿Desde cuándo las puertas hacen complots en mí contra para dejarme mal?!
-¿Estás bien? – preguntó la morena acabando la pregunta con una carcajada.
-¿Te estabas riendo? – había oído la risita del final.
-No, sí, no… - comenzó indecisa - ¿puede?
Emma resopló ante la respuesta.
-¿Cómo estás tú? Casi rompo la puerta por ti – dijo Emma, se dio cuenta de lo cómo se podría malinterpretar aquello y continuó – no contestabas y temía que no me hubieses hecho caso cuando te dije que no te descalabrases con la bañera.
- Parece que teniéndola cerca implica mi ruina económica Srta. Swan – ¿podía malinterpretar mal aquello que había dicho la rubia antes? En el buen sentido… ¿cuánto se preocupaba por ella?
-Formalismos… vaya, ¿viejas costumbres de vuelta? – rió y movió la mano para no chocarse otra vez.
-Emma.
-¿Huh? – se giró hacia ella, pero esta vez sin la mano tapando sus ojos.
Regina se quedó mirando sus ojos, profundizándolos, ¿intentaba decir algo con ellos?
-Gracias – pronunció lentamente – por ayudarme, por estar aquí.
-Siempre – se giró y se encaminó a salir de la habitación - si me necesitas estoy aquí fuera.
Cerró la puerta y se tiró en el sillón que había en la habitación de Regina. Era cómodo, muy cómodo, como todo lo que debía ser en aquella casa. Se imaginó cómo sería la cama, dormir en ella…
Borró aquel pensamiento de inmediato, junto con los diferentes sentidos que podía tener. ¿Enserio estaba teniendo esta clase de pensamientos? Sacudió la cabeza y se obligó a cerrar los ojos. Descansaría hasta que la morena saliese del baño.
Regina salió de la bañera y se puso la ropa interior, buscó la ropa que había cogido para ponerse, pero no la encontró. La había olvidado encima de la cama. Puso sus ojos en blanco, aparecer en ropa interior delante de Emma después de que ella, no sabía hasta qué punto, la había visto desnuda, no era una buena idea. Se envolvió en la toalla, respiró hondo y salió.
Se encontró a la sheriff durmiendo en su sillón favorito. Caminó hacia donde se encontraba y se la quedó mirando. Su constante respiración, veía cómo su pecho subía y bajaba, la paz que mostraba su rostro.
Paz. Eso era lo que le transmitía. Acercó su mano al rostro de la rubia y acarició su mejilla. Al instante a la rubia le recorrió un escalofrío. Regina se fijó y vio como la rubia tiritaba, fue hasta su armario y alcanzó una manta, pero se le cayó al suelo. Inmediatamente la recogió.
Emma abrió los ojos de golpe y distinguió una silueta en la oscuridad de la habitación. Era de día pero las ventanas estaban tapadas, impidiendo que la luz del día entrara. La persona seguía acercándose más, ¿llevaba una bolsa? ¿Alguien quería dejarla fuera de juego para hacer daño a la morena? Saltó del sillón y embistió a aquella persona, totalmente desprevenida, la tiró encima de la cama.
-Joder, Regina, me has dado un susto de muerte – soltó la rubia con la respiración entrecortada.
-Parecías… tener frío – consiguió articular la morena, claramente paralizada ante aquella situación – cogí la manta para…
Emma miró el objeto que yacía en el suelo y volvió su mirada a Regina, observó el cuerpo que había debajo del suyo, ¿estaba desnuda? La observó a los ojos y la morena hizo igual, tan solo las separaban, ¿cuántos, dos centímetros?
Ambas, rompieron la distancia que había entre ellas y se enzarzaron en una batalla no muy verbal… Al final iba a acabar probando la cama (?)
Nota de la autora: aunque lleva pocos capis, no creo que alargue mucho más la historia. Espero que os haya gustado el capi, Y NO ES UN SUEÑO, como anteriormente ha pasado, es REAL. Umm, ¡Emma está con Neal!
¡Decidme que os ha parecido!
