CAPITULO 10: LA DESPEDIDA

-Aseguren el perímetro-. Se oía por radio. Unos 8 hombres del FBI, entre ellos Seeley Booth comenzaban a rodear la casa de George Burns, el Sepulturero. –Perímetro asegurado-. Se oía por la radio.

Booth se acercó a la puerta de la casa, pero al estar herido no podía abrirla, así que le indicó con señas al agente detrás suyo para que la abriera y este de inmediato lo hizo. Con la puerta en el suelo, los agentes comenzaron a entrar en todas las habitaciones de la casa pero no encontraron nada. Luego de revisar unos minutos toda la casa un agente se acercó a notificarle a Booth lo que ya sabía. –Señor, no hay nada aquí. Ese hombre no está en la casa-.

Aunque ya lo sabía, luego de la notificación de uno de los hombres, Booth bajó la guardia, guardando su arma y saliendo de la casa mientras el resto de agentes se quedaba a buscar posibles pistas sobre el paradero del asesino y de Brenan.

El agente del FBI cruzó la calle y se sentó en el piso de la acera, sintiendo que sus esperanzas se iban poco a poco porque no encontró al asesino. Sus manos se posaron en su cara y un suspiro de derrota se apoderaron de él. Ahora solo pensaba en lo que le podía pasar a Huesos, la mujer que amaba mas que nada en el mundo. Luego de unos minutos uno de los agentes se le acercó a indicarle algo.

-Señor, encontramos algo y es necesario que lo vea-.

De inmediato el agente le indicó a Booth que fuera al sótano. Al llegar ahí Booth entró y un escalofrío repentino le recorrió el cuerpo. En una pared del sótano estaban fotos de Brenan, reportes periodísticos de ella y sus libros, además había una lista con el horario 'habitual', y los sitios que frecuentaba sola o en compañía de Booth, todos colgados en una especie de tablero. Este hombre sabía todo acerca de la vida de Brenan. Al agente le llamó la atención un recorte de periódico con el titular: "Escritora de Bet Sellers y colega de trabajo escapan después de ser enterrados vivos". Este recorte tenía el titular encerrado en un círculo. Booth infirió que luego de que Brenan y Hodgins sobrevivieran al primer entierro, el asesino se obsesionó con la antropóloga, porque ella fue su primer objetivo.

-Envíen este tablero al Jeffersonian. Si hay alguna pista ellos son los indicados para encontrarla-. Indicó Booth a uno de los agentes.

Booth llegó al laboratorio cabizbajo, pues cada vez las esperanzas eran pocas por encontrar al asesino, y ya no tenían pistas para seguir buscando.

-La encontraste?-. Preguntó Ángela ilusionada.

-No hay nada. La casa está limpia. Aún hay agentes revisándola. Ese tipo estaba obsesionado con Brenan. Tenia fotos de ella y los lugares que frecuentaba, todo. Sabía todo de ella desde que escaparon la primera vez-.

Hodgins, Zack y Cam llegaron a la oficina de Brenan, donde estaba Booth informándole a Ángela las novedades de la operación. Al ver a estos dos cabizbajos, no se atrevieron a decir palabra alguna. El silencio momentáneo que se formó en la oficina fue interrumpido por el timbre del celular del agente.

-Booth-.

-Quiero 10 millones en efectivo y los otros 10 en bonos al portador. Los dejará en mi casa, esa que ustedes allanaron y luego de que yo esté seguro de que no me siguieron y de que no me localizarán, llamaré por última vez y le diré donde está su compañera. Ya sabe, solo le quedan 9 horas para que los consiga-.

-Está bien-. Dijo resignado el agente. –Y como está ella? Si algo malo le llega a pasar, me las va a pagar. Lo encontraré así sea que dure toda mi vida en hacerlo-. Dijo el agente lleno de coraje.

-Ya le dije. Ella está bien. Aún viva y a mi lado. Ya sabe como es el manejo del dinero-.

-Y quien me asegura que ya no la enterró?-.

-Ella misma se lo va a asegurar-.

-Booth?-. Decía Temperance al otro lado de la línea con la voz demasiado débil, cosa que el agente notó inmediatamente.

-Huesos? Como estas?-.

-Estoy bien. Pero creo que esta será la última vez que hablemos-.

-Qué?.. no digas eso Huesos. Vas a ver que te voy a encontrar y..-,

Booth fue interrumpido por Brenan.

-Booth, he perdido mucha sangre, y no creo sobrevivir mucho mas tiempo-. Dijo en un hilo de voz.

-No. Escúchame Huesos. Debes aguantar lo mas posible y debes tener fé. Te voy a encontrar, y voy a dejar que nada te pase, me estás oyendo?-. Al otro lado se oyó como Temperance tosía un par de veces.

-Booth. Escúchame, quiero que le digas a Ángela que le doy las gracias por todo y por ser la mejor amiga que alguien pueda tener en el mundo…-. Decía Temperance mientras le empezaban a brotar lágrimas de sus ojos.

-No Huesos. No te despidas por favor. No digas mas-. Dijo el agente desesperado de ver como el amor de su vida se despedía.

-A Zack, Hodgins y Cam, que ha sido un placer conocerlos. Fue un honor trabajar con los mejores profesionales. A papá y a Russ, que los perdono y los quiero mucho…-

-No no, eso se lo vas a decir tú, por favor no me hagas esto-.

-Solo escúchame por esta vez. Quiero decirte tantas cosas pero ya no tengo tiempo. Me encantó besarte. Siempre quise hacerlo, pero había una línea que no podíamos cruzar-.

-Sí. Esa estúpida línea-. Dijo Booth dejando escapar una lágrima, que fue evidente para todo el equipo de Squints. Ángela notó que su amiga de verdad se estaba despidiendo y comenzó a llorar sentada en el sofá de la oficina.

-Ahora ya no podemos hacer nada. Y bueno, al estar en esta situación me he dado cuenta de una cosa-.

-Aún en esta situación tu cerebro sigue pensando demasiado-. Dijo Booth algo divertido, mientras la lágrimas caían de sus ojos bañando su rostro.

-Si. Creo que es algo que no podré dejar de hacer, pensar. Pero además de pensar, esta vez escuché a mi corazón y entendí algo-.

-Que entendiste?-

-Entendí que me enamoré de ti. Que me enamoré desde hace tiempo pero nunca lo quise aceptar. Eso es lo que te quería decir Booth, te amo y no quería irme sin que lo supieras-. Esta última frase la dijo envuelta en lágrimas y sollozos que el agente notó.

-Huesos, yo también te amo. Te amo mas que a nada en este mundo. Y ya no llores, que este amor lo vamos a poder vivir. Te lo prometo-. En ese momento se cortó la comunicación.

-Huesos?.. huesos?. Demonios!-. Booth pateó una silla que tenía cerca, y dejando caer libremente sus lágrimas cayó al suelo arrodillado. Todos estaban muy mal por lo que acababa de pasar. Ángela lloraba y Hodgins la abrazaba. Cam salió de la oficina envuelta en lágrimas. Zack no sabía que hacer y solo se fue.

NOTAS DE LA AUTORA

Encontré un espacio en la universidad y escribí esto que me daba vueltas y vueltas y ayer no me dejó dormir.

Espero que les guste y gracias a todos por los reviews, están chéveres. Nunca pensé que llegara a los 10 capítulos, pero aquí estoy jejeje, me lancé a la piscina y parece que no me ahogué en el intento, y eso gracias a todos lo que me leen. Gracias gente.

Bye. KATE GODDESS