Capítulo 10: el dueño de su corazón
Los tres llegaron a salvo a una base militar secreta donde había cientos de soldados, cuando ellos bajaron del helicóptero Jill le pregunto a Barry
-¿oye que es esto?-
-es una base secreta del gobierno para derrocar a umbrela-
-ho ya veo así que por fin la quieren destruir-
-sí, así es, pero por el momento no tenemos ninguna prueba contundente aunque dentro de poco la conseguiremos. Por lo visto tu si conseguiste algo cariño-
Le decía Barry mientras le guiñaba el ojo, Jill sin percatarse de nada venia abrasada del brazo del joven mercenario quien solo se limitaba a mirar todo el lugar con cierta desconfianza.
-hey Jill-
Escucho a lo lejos una voz familiar y la chica corrió rápidamente a sus brazos soltando al mercenario
-ho Chris te extrañe tanto-
Le decía mientras lo abrasaba apasionadamente, Carlos al verlos solo se quedó con la cara si expresión, serio tratando de fingir que no le importa nada y se decía así mismo.
-vamos Carlos tranquilo, ella te beso dijo que te amaba-
Jill se quedó perdida en los brazos de Chris y cuando volteo vio a Carlos y se soltó rápidamente de Chris
-hey Carlos espera-
Corrió para detener a Carlos y explicarle todo
-no tienes nada que explicar preciosa, pero voy a dormir un rato nos vemos después-
-pero Carlos espera-
-no te preocupes sé que estas feliz de ver a tus amigos-
Y Carlos se fue con Barry para que le mostrara su habitación.
Bueno Oliveira esta es tu habitación, tienes agua caliente, ropa limpia y una cama así que descansa soldado ya has hecho demasiado protegiendo a Jill.
-oye Barry ¿te puedo hacer una pregunta?-
-claro, ¿qué sucede?-
-¿qué es lo que hay entre Jill y Chris?-
-bueno, no estoy muy seguro pero por lo que siempre me ha parecido ellos dos se aman ¿Por qué tú pregunta?-
-no por nada, gracias-
Y Barry salió de la habitación dejado a Carlos solo. Lo primero que hizo el mercenario fue tomar un largo baño de agua caliente y después se acostó en la cama pensando.
-vamos Oliveira ella dijo que te ama y debes de estar seguro de ello, Chris solamente es su amigo-
Convencido de lo que su mente le decía el mercenario se quedó profundamente dormido.
Tres horas después ya eran las 8 de la noche, Jill y Chris hablaban
-oye Jill, la noche es hermosa, ¿qué te parece si salimos a tomar algo?-
-muchas gracias pero debo ir a ver a Carlos-
-ho ya veo ¿que acaso ya lo amas a el?-
Le decía cris como broma
-a decir verdad si Chris y de eso quería hablarte hoy, lo que siento por ti es solo atracción y agradecimiento por lo de la mansión, a él lo amo por favor compréndelo-
-valla es difícil, pero te entiendo, además yo también quería hablarte de eso. Conocí a alguien increíble y me sentía mal al no decírtelo, solo quiero pedirte un último favor ¿me darías un beso?-
-está bien Chris, que sea el de despedida-
En ese momento Carlos pasaba por allí y se escondió detrás de un pilar del edificio mientras sentía que su pecho se quedaba sin fuerzas como si tratara de respirar con un yunque que le aplastaba el pecho
-ya veo entonces ella si lo ama, debí esperarlo, lo único que siente por mí es agradecimiento creo que mejor me voy, nunca debí hacerme ilusiones-
Carlos salió a la tienda, pasó a comer algo y dos horas después paseaba por un parque de aquella ciudad y lo vio, era Chris quien caminaba de la mano felizmente con otra chica, Carlos rápidamente se escondió detrás de un árbol y dejo que se fueran.
-maldito, así que engañas a Jill, esto no se quedara así-
Chris regresaba tarde a la estancia y seguía feliz por el pasillo hasta que escucho a alguien que le gritaba
-¡alto!, detente Chris Redfield, détente y pelea como un hombre-
-ho tu eres Carlos, ¿qué pasa? ¿Acaso hice algo que te molestara?-
-eres un sínico, te venceré ahora así que prepárate-
Carlos se arrojó sobre Chris golpeándolo fuertemente en la quijada tirándolo al suelo, Chris extrañado se levantó y vio que Carlos se encarreraba para propinarle otro golpe, el ex S.T.A.R.S quien lo recibió de una patada y lo mando contra la pared del lugar, después de dos golpes más lo mando al suelo
-hey no sé porque haces esto pero detente antes de que alguien salga lastimado-
-mal nacido, eres bueno pero te matare-
El mercenario comenzó a lanzar desesperadamente golpes a Chris quien los bloqueaba fácilmente y contra atacaba
-hey, estas demasiado enojado, así no puedes ni pelear-
-cállate-
Le gritaba Carlos que seguía atacando
-bueno si así lo quieres-
Chris esquivo con facilidad el golpe y le regreso un derechazo que lo dejo casi inconsciente después le dio dos patadas y de la tercera derribo nuevamente al mercenario. Chris era mayor y más experimentado en combate así que para él era fácil vencer a Carlos y aún más cuando el mercenario no podía ni siquiera concentrarse para pelear.
El mercenario se levantó aturdido por los golpes y se abalanzo sobre Chris pero en ese momento escucho a Jill
-hey Carlos alto, ¿qué está pasando?, ¿qué es esto?-
Y Jill corrió hacia Chris para que le explicara todo
-ya entiendo, lo prefieres a el-
-oye Carlos espera…-
-déjalo así, no digas nada, lo comprendo-
-no Carlos espera…-
-no quiero saber nada, y tú bastardo, peleas bien y solo quiero decirte que dejes a la otra y solo tengas a Jill, no la hagas sufrir por favor-
Carlos se dirigió a su alcoba y dejo a Jill y a Chris solos
-oye Jill, no vas a detenerlo-
-no, por ahora no escuchara nada, mejor hablo con el mas tarde-
A la mañana siguiente, Jill fue a la recamara de Carlos para dejar todo en claro pero el ya no estaba
-oye Jill, tu amigo se fue y te dejo esto, por lo que veo no va a volver ya-
Jill leyó la carta que decía
Jill me voy de aquí, no tengo nada que hacer soy solo un mercenario y no me llevo bien con los del gobierno, te amo aunque tú no lo hagas y espero que seas feliz con Chris, suerte preciosa-
La castaña fue rápidamente a buscar a Carlos pero no encontró nada hasta que escucho mucha bulla en un bar, miró fijamente y vio que tiraban un cuerpo a la parte de atrás
-hey que hacen-
-este tipo ya está muy ebrio, le da mal aspecto al lugar-
Y se fueron, Jill fue a ver que aquel sujeto estuviera bien y cuando se acercó noto a Carlos que estaba noqueado por el alcohol, lo beso y llamo a Barry para que lo llevaran a su cuarto en la base.
-ho mi cabeza, ¿dónde estoy?, ya veo, seguramente en la cárcel-
-no pero cerca, soldado-
-Carlos volteo rápido y vio que Jill estaba a su lado-
-valla que acaso no deberías estar con Chris-
-Carlos quiero hablar contigo de eso-
-no hay nada de qué hablar, tú lo amas y yo no puedo interferir-
-pero de donde sacaste eso, yo te amo a ti y te lo dije además él ya tiene a otra y yo te tengo a ti-
-pero los vi besándose-
-bueno, sé que eso no estuvo bien pero fue como nuestra despedida, por favor comprende-
Carlos se levantó, tomo a Jill entre sus brazos y la beso con ternura, los dos se quedaron así un par de segundos y Jill le dijo
-Carlos, tu, eres el dueño de mi corazón nunca lo olvides-
Y Carlos la volvió a besar seguro del amor de la mujer que salvo en ciudad Racoon.
FIN
Este es el fin de mi fic. Espero que le allá gustado y que lean los que pronto subiré, también le agradezco a todos los que se tomaron un tiempo para leerlo y la paciencia que tuvieron porque tarde algo en actualizarlo, muchas gracias de nuevo, espero reviews de lo que opinan hasta luego
