Konnichipuuu! :D

¡Bombones míos! Ya les traigo aquí un nuevo capi, disculpen por tardar. Tengo ya al fin una buena noticia, hace ya una semana que salí de vacaciones, motivo por el cual ya le pude dar continuidad a mi escrito. ¡Yay! ¡Celebremos todos! Jajaja

Vi de igual manera una buena respuesta de su parte, tuve 15 reviews nuevos (que fue mi meta, ¿recuerdan?) si no mal recuerdo o cuento mal jaja.

Como siempre, se los agradezco mucho y de antemano; gracias por leer. Este capítulo es para todos ustedes, pero quiero dedicarlo especialmente a mi Cabbage Patch Doll! Esta personita que ustedes conocen por sus maravillosos escritos, se echó de un jalón mi historia y comentó igualmente casi todos ellos, ¡te quiero nena y espero lo disfrutes!

Bueno, continuemos pues con la historia, no sin antes recordarles que dejen reviews y a los que dejan, respuesta a éstos al final :3

Disclaimer: Los personajes a continuación presentados, no son de mi auditoría, le pertenecen al respetable Kouta Hirano, si fuesen míos, yo haría que Hans Gunsche se quitara repetidamente la gabardina…y también todas sus otras prendas jaja °w°

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―Shh…Shh…―susurró tratando de calmarla pasando sus níveas por sus platinados cabellos y tras hacerlo volvió a besarla, Integra no daba crédito a lo que sucedía razón por la cual no correspondió ante ese gesto y volvió se separarse de él.

―Dime por favor qué es lo que tratas de...

―¿No es lo obvio amo?

La rubia se quedó perpleja analizando dentro de su mente, qué estaba sucediendo con su sirviente, qué lo impulsaba a comportarse así, tan cínicamente, sin escucharla, sin importarle sus sentimientos… Lo miró desafiante, no dejaría pasar esa clase de comportamiento aunque internamente se moría de ganas por besarlo también, y entonces se dio cuenta de que había algo malo con él, se dio cuenta de la obscuridad que se reflejaba en su mirada y del rojo enfermo de sus ojos… así que trató de alejarse, se dirigió hacia la puerta principal de sus aposentos, pero una mano la tomó de la muñeca y la hizo girar bruscamente. ―Suéltame― siseó la Hellsing. ―Es una orden.

―Lo siento maestra, no puedo esperar, no puedo más Integra, ya he esperado cientos de años por esto y ya esperado otros tantos años más por ti― y tras decirlo le tapó la boca y comenzó a sacarle el vestido a la fuerza…

Sintió como el cierre de su espalda descendía completamente, causando al instante que el vestido se volviera flojo, amenazando con abandonar su cuerpo en cualquier momento sobre todo ahora que ella comenzaba a temblar repetidamente. Pero no, ella era una Hellsing, no tenía por qué comportarse de esa manera tan cobarde, tenía que defenderse, tenía que pelear, no importa si fuera contra su propio y más amado sirviente, no se daría por vencida. ¡Eso jamás!

Mordió con ímpetu la nívea mano que tenía prisionera a su boca, lo escucho reírse de manera burlona y lo entendía, realmente ella también sabía que una mordida dada por un humano no significaría nada contra él, pero al menos, serviría de distracción, aprovechó mientras él se reía para meter una mano dentro de su vestido a la altura de su muslo, sacando de entre de ésta incisión una pequeña daga de plata bendita que estaba atada a su pierna en la parte superior. Obviamente Integra Hellsing jamás salía de su casa sin estar armada, ni siquiera cuando se trataba de un baile.

Una vez que sacó completamente su estilete, lo clavó en el brazo del valaco que la tenía cautiva por la cintura. Inmediatamente Alucard la soltó y comenzó a quejarse. Mientras el vampiro se mantenía ocupado tratando de sacar la pequeña cuchilla, la rubia corrió hacia su puerta al tiempo en que gritaba los nombres de sus subordinados.

―¡Walter! ¡Seras! ¡Capitán! ¡Anderson!

Alucard estampó fuertemente su mano derecha en la puerta evitando en el acto que ella pudiera abrirla completamente. ―No, no mi querida Integra, no tiene caso que corras, sólo estás retrasando lo inevitable… Además no tiene ningún caso que grites y lastimes más esa preciosa boca tuya―le dijo pasando uno de sus dedos por encima del contorno de los labios de su dirigente quitando con ello los restos de lápiz labial que se habían corrido debido a los besos que él le había robado a su virgen boca. ―De todas formas es absurdo, lamento informarte que ellos no te escucharán…

Los ojos lapislázulis de la inglesa se desmesuraron por completo, creyendo saber a qué se refería el mayor. ―¿Qué es lo que tratas de decirme?―preguntó con hilo de voz y lágrimas comenzándose a formar en las comisuras sus orbes.

―Bien, bien, no quería llegar a esto pero no me dejas alternativa, digo, no querrás hacer el amor conmigo si sigues pensando en ellos ¿verdad?―le preguntó socarronamente mientras el mismo abría la puerta, posteriormente la tomó de los hombros y comenzó a arrastrarla fuera de su habitación.

Una vez que salieron los dos, el Nosferathus comenzó a gritar imitando a Integra con burla. ―¡Walter, Seras, Capitán, Anderson! Vamos salgan de una vez, su maestra quiere verlos!― y tras decirlo comenzó a reír sonoramente pero seguía sosteniendo a la platinada dirigiéndola a un lugar en específico.

―¡Oh mira allí están esos traviesos! Creo que se estaban escondiendo de nosotros…

Cuando ella fijó su vista hacia el lugar al que el hacía referencia, se dio cuenta…

―¡No! ¡Maldito seas! ¿Qué les has hecho?―gritó a todo pulmón y girando la cabeza para encarar al monstruo. ―¿Qué hiciste?―volvió a cuestionar contemplando con terror y tristeza los cuerpos destruidos de su gente frente a ella empapados de un rojo carmín debido a las múltiples heridas que presentaban. Estiró inútilmente una de sus temblorosas manos hacia ellos en un intento burdo de llegar donde estaban tirados ―S-Seras…Capitán…Walter―. Articuló con la voz quebrada intentando no llorar, pero era imposible no poder hacerlo al ver a sus amigos en aquél estado fatídico ―Walter― volvió a musitar ella pues él era quién más le preocupaba debido a su edad y condición.

―Ya es suficiente―le reclamó Alucard dándole otro fuerte jalón. ―Ya viste que están aquí, bien dormiditos, ahora están bajo el cuidado de tú Dios, ya no tienes por qué preocuparte más― concluyó con una sonrisa que dejaba expuestos sus colmillos.

―¡AAHHH! ¡TE MATARÉ, TE MATARÉ LO JURO!―gritó desgarrándose las cuerdas vocales, al tiempo en que Alucard la arrastraba nuevamente hacia su habitación.

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Sus orbes se abrieron con bastante pesar, como si tuviera miedo de hacerlo o más bien era miedo a lo que pudiera encontrar al abrirlos en su totalidad. Movió de igual manera su mano derecha, que estaba herida y ensangrentada hacia la persona que se encontraba su costado, al sentir su piel fría, se estremeció, estaba pensando en lo peor. ―No, no…―susurró y trató de afinar su oído en busca de signos vitales, forzó su sentido al máximo para ver si escuchaba algún respiro, algún latido de ese corazón que le pertenecía sólo a ella desde hace tiempo…un indicio de vida, algo…al menos uno solo le serviría para conservar las esperanzas.

―Pip― chilló con voz aguda al no obtenerlo ―no me dejes, te lo suplico, sólo aguarda un poco más―. Posteriormente, nerviosa dirigió su cabeza hacia el otro lado y repitió la acción hacia su compañero. ―Walter-dono…― El silencio se hizo presente nuevamente. Rojas lágrimas se comenzaron a formar al borde de sus ojos. Viró hacia otra dirección ―Anderson-san―. Pero tuvo el mismo resultado que los anteriores, ¡nada!

De pronto unos golpeteos le hicieron desviar su atención, pronto notó la fuente, éstos venían del cuarto de Sir Integra acompañados de una serie de maldiciones y sollozos que provenían de ella misma. Su señora aún estaba viva, pero se encontraba en peligro. ―Integra-sama…

Trató de incorporarse, pero no lo logró, por más que lo intentaba, su cuerpo no le respondía, echó una rápida mirada hacia sus extremidades bajas y vio con horror que gran parte de tejido de sus piernas se habían ido, por lo cual era imposible pararse, sumado a ello estaba al hecho de que no había consumido sangre humana así que sus poderes no estaban tampoco del todo completos y por ende su poder de sanación era bastante pobre en esos momentos.

Ahora sí, ya no hizo esfuerzo alguno por contener el llanto, llanto que vino acompañado de un grito… ―¡MÁSTEEEER!

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―¡INTEGRA! ¡INTEGRA!―gritó con dolor Alucard mientras se estremecía de un lado a otro dentro del féretro con nuevas lágrimas que surcaban su rostro lleno de aflicción, ira y por supuesto impotencia al ver.

―¡Maldita sea detente, detente ya, no le pongas tus asquerosas manos sobre ella! ¡Shinigami, Anderson, Francés hagan algo por favor! ¡Chica policía!―continuaba gritando a la nada, sentía como los hilos de plata le cercenaba la piel, pero no le importaba, el dolor físico, no le importaba en absoluto pues no se comparaba en nada con que sentía en su interior; en su podrido corazón, que creyó nunca más volver a usar para amar a alguien…para amar a Integra.

―¡Chica policía, te la confíe y me fallaste, me fallaste!

Ya no podía más, sentía que ya no le quedaba sangre para llorar, sentía que estaba vacío, escuchó también el grito de su pupila que pedía a gritos su ayuda, que llegara y los salvara a todos porque ellos no habían sido capaces de ser rival de su réplica. ―¡No me jodas! ¡No me pidas ayuda a mí Seras…yo no puedo hacer nada. ¡No puedo con una mierda!― exclamó mientras hacía un esfuerzo sobre humano por romper los hilos, incluso mordió algunos de ellos como un animal que intenta desesperadamente librarse de la trampa de su cazador.

―¡Estoy encadenado como un maldito perro!― dijo mientras continuaba mordiendo las riendas con sus poderosos caninos, pero de pronto sus ojos carmines se abrieron como platos, ¡ya había dado con la respuesta!

Él era un perro; un perro que necesitaba libertad, necesitaba cortar su bosal, su collar y la correa en su totalidad…

Utilizó toda la concentración y energías que le quedaban para entablar una conexión secreta con su aprendiz, para que el que se hacía llamar "Vlad Dracutep" no fuera capaz de percibirlo con su vínculo.

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Sus labios se cerraron abruptamente, como si hubieran sido manejados con magia. Por ende los ruidos de su llanto también cesaron y junto con ello una débil sonrisa se hizo presente en su rostro.

―Hola Máster, estaba esperando por usted…

Trató de seguir toda la información que él le estaba transmitiendo y lo que ella debía de hacer para ayudarlo y de esa manera salvar a todos. ―Lo haré, cuente con ello máster y espero verlo en unos minutos―. Concluyó con un mohín de felicidad al recibir las órdenes de su maestro.

―Disculpen de verdad, pero les pediré prestado ésto―dijo la draculina acercándose a los tres que estaban a su lado y tras decirlo acercó su lengua y comenzó a lamer de las heridas que presentaban sus compañeros, extasiada en su totalidad por la mezcla genuina de las linfas que estaba consumiendo, salió con ello a relucir al verdadero vampiro que llevaba por dentro pero que con tanto empeño trataba de esconder. Al instante sus miembros comenzaron a regenerarse nuevamente de venas, tendones, músculos. Sus ojos se tornaron de un rojo más puro y brillante que la escarlata.

Llevaba ahora consigo la sangre de esos tres poderosos hombres y dentro de ella, por supuesto también la del mismísimo Rey de Valaquia. Ahora, podía controlar a merced dichos grupos sanguíneos. Pasó su mano sobre la sangre y comenzó a moverla -sin tocarla- de un lado a otro como si quisiera encontrar algo dentro de ésta. Después la fue dividiendo y finalmente del mismo modo pasando la mano por encima de la sangre la fue conduciendo e introduciendo a sus respectivos dueños; sangre de shinigami a Walter, sangre de humano a Pip, sangre de clérigo a Alexander, introduciéndola por los mismos espacios de las aberturas producto de las heridas que tenían. De esa manera no se desangrarían y no morirían. Por último, con su aliento infernal -que poseía la mezcla perfecta de gases, minerales y calor- cauterizó las heridas más grandes quemándolas un poco.

Una vez terminado, de las ropas del sacerdote retiró algo, cuando lo hubo hecho, se levantó por completo del suelo y corrió en dirección al cuarto de la dirigente de Hellsing.

*.°.*.°.*.°

Pateó la puerta de roble con fuerza descomunal que nunca nadie antes fue capaz de observar en ella, en el acto miles de pedazos de madera y escombros salieron volando, gracias a eso ganando la atención de ciertas personas.

―¿S-Seras?―preguntó la rubia platina a la parada frente a ella, pues era bastante diferente a la Seras que recordaba, esta parecía tener fuego por pupilas y dinamita pura en cada fibra de su cuerpo.

―Lamentamos haberla descuidado Integra-sama―dijo la aludida, luego posó su dilatada mirada en la criatura que tenía presa a su maestra sobre la cama y semidesnuda. ―¡Y tú, más vale que quites tus rastreras manos de mi ama! ¡O le haré a tus huesos lo mismo que hice con esa puerta!―dijo señalando donde segundos antes estaba dicha puerta.

El mayor sólo se limitó a soltar una carcajada ―¿Puedes repetir tu chiste mocosa? Creo que no te escuché bien…Digo, sí sabes que nadie de ustedes es rival para mí, ¿no? Si no mal recuerdo hace unos minutos atrás te dejé hecha puré de tomate, a ti y a tus amiguitos ¿o es que acaso viniste por la segunda ronda de humillación?

―Así lo creo―respondió sin titubear y con voz profunda―. Verás resulta que tengo un maestro bastante terco, supongo que también eso se lo aprendí― al concluir mordió con fuerza varias veces su propia mano izquierda al punto de arrancársela completa.

―¿Cómo? ¿Me quieres enfrentar y aun así te atreves a quitarte una de tus manos? ¡Qué patética! Sin duda eres pupila del hijo de puta de Alucard― contrarrestó el azabache dejando a Integra de lado, pues primero se encargaría de dicha molestia.

La inglesa mayor miró con recelo a los presentes. ¿Seras se había referido a otra criatura como su maestro y Alucard se había referido como alguien ajeno a él mismo? No entendía nada… Pero fue sacada de sus pensamientos cuando la menor del grupo gritó su nombre ―¡Integra-sama, cuide de mí!― tras decirlo aventó hacia ella la mano que se acababa de arrancar.

No teniendo tiempo de reaccionar debido a la confusión se quedó estoica, sin embargo y a pesar de eso, la mano de Seras cayó sin problema en el regazo semi-desnudo de la Hellsing.

―¡Pero ni creas que eso te ayudará en algo, cuando terminé haré polvo a tu repugnante mano también! ―gritó el transilvano y no dándole importancia a su acción se aventó directamente hacia su persona para atacarla.

Victoria sonrío, ―todo de acuerdo al plan―musitó por lo bajo. En ese entonces el vampiro captó la situación y se giró para encontrar a Integra quien tenía sobre sus rubia cabeza la mano de su subordinada. En ese instante, por medio de la sangre que escurría de esa parte de su cuerpo, Seras ya había logrado transmitir a Integra la conexión que mantenía con Alucard.

La mujer captó entonces a su verdadero sirviente, su estado, todo lo ocurrido y las trampas a las que todos ellos habían sido sometidos, pero también, mandó la única opción que quedaba para librarse de aquella escoria. Le costó algo de tiempo para creer todo lo sucedido, pero cuando el Rey No Muerto terminó, fue capaz de recomponerse y asimilar toda la información anterior.

La comisura de sus finos y rosados labios se curvearon ligeramente hacia arriba en una muestra de satisfacción. Con energías renovadas, se levantó de su lecho y de manera desafiante encaró a la criatura con aquellos zafiros que tenía por ojos, criatura que mostraba en esos momentos un rostro que denotaba una mezcla de confusión y desesperación. Sí, ya lo habían pillado todo…

―¡NO!―gritó con fuerza el occiso mientras se lanzaba a toda velocidad hacia ella, sin embargo, se había olvidado de Victoria, quien se apresuró también y tomándolo de la espalda, enrolló su único brazo por encima de su cuello y ejerció presión hacia abajo, frenando momentáneamente sus desesperados movimientos. Eso, le dio tiempo suficiente para que la dirigente gritara a los cuatro vientos lo siguiente:

―¡RESTRICCIÓN DEL NIVEL 0, LIBERADA! ―al preciso instante en que las palabras abandonaron su boca, una intensa luz con tonalidad rojiza emanó de su cuerpo y salió disparada hacia los cielos en busca del dueño de aquellos sellos.

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Sintió una cálida y reconfortante sensación de alivio en su mutilado organismo, recorría y llenaba de energía su ser, comenzó a ver como sus lesiones cerraban con rapidez, notó también que su cabellos como la noche crecían y se ondulaban por debajo de sus hombros, al igual que una ligera barba y tupido bigote cubrían las finas facciones inferiores de su rostro.

Hizo ademán de pararse, los hilos de plata que antes le cercenaban la piel, parecían ahora simples hilos de estambre que se rompían con el menor esfuerzo de su parte, una vez que se levantó en su totalidad, tomó el talismán en su pecho y como si se tratara del cristal más frágil, lo fracturó con su propia mano al cerrar su puño, echó los pedazos que quedaron de éste al suelo. Inhaló con tranquilidad y pasó el dorso de su mano derecha por sobre su rostro, con ello limpiando y eliminando los restos de lágrimas de sangre que dejaron marca en su pálida piel. Ya no había ningún dolor, ni cansancio, ni limitantes que pudieran frenarlo más… No, ya no.

Rápidamente, se acercó a un perchero y se colocó encima una gabardina de cuero rojo con detalles en negro para cubrir su desnudismo. Ahora sólo estaba a un paso de llegar con ella y salvarla de él mismo…Sin duda pelear con sus propias habilidades sería la misión más difícil de todas, pero estaba seguro que ganaría aunque eso significara morir también…Tras meditarlo unos segundos se esfumó en una nube de murciélagos.

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Su enojo era tal que parecía que de su cuerpo salía fuego. ―¿Cómo se atreven a hacerme esto? ¿No se dan cuenta de que todo lo que hecho ha sido por nuestro futuro?―dijo dolido encarando a las dos rubias que estaban frente a él.

―No queremos ese futuro si no es con el verdadero Alucard―contrarrestó Integra. Un gruñido se hizo presente por su parte ―¡Yo soy Alucard!― y comenzó a moverse de un lado a otro, Seras no pudo seguir y lo soltó, el vampiro enseguida se viró hacia ella y con su brazo y dedos totalmente estirados –a modo de estaca- comenzó a acribillarla repetidamente, Seras ni con todo su nuevo poder fue capaz de contrarrestar o siquiera protegerse de sus ataques, eran muy precisos, muy fuertes, con mucho enojo…

Dirigió su nublada vista hacia su pecho, había un hueco en el, después dirigió sus orbes hacia su ama. ―Lo lamento, Integra-sama, no pude hacer nada más…―y cerró sus ojos para después aflojar la firmeza de sus piernas, amenazando con caer en cualquier segundo.

―¡Seras, resiste!―dijo Integra y corrió hacia su subordinada, cuando llegó a su lado, la aludida se dejó caer, por fortuna, la mayor la tomó en brazos a tiempo y con delicadeza se dejó caer con ella al piso. ―Abre los ojos, anda…venga, es una orden ―al escuchar su mandato, Seras lo hizo, sin embargo los abrió muy poco, lo suficiente como para ver a Integra sonreírle ―debemos ser fuertes hasta su regreso―le dijo mientras pasaba una mano por su cabeza acomodándole cabellos traviesos que se pegaban a su rostro debido al sudor.

―¡¿Al regreso de quién?! ¡No entiendes, yo soy Alucard y tú eres mía!

El vampiro se acercó ahora a Integra, y la separó de Seras, alzándola por el cuello, la depositó en la cama y comenzó a sacar las ropas de su propio cuerpo. Gateó sobre el lecho de su ama hasta colocarse encima de ella, sacó de un tirón lo que quedaba de su vestido, mientras ella hacia lo imposible por resistirse a él. Con una sonrisa lasciva se dirigió a su pecho y arrancó el sostén.

La rubia comenzó a plañir, si su verdadero sirviente no llegaba pronto no sólo perdería su virginidad si no también su humanidad…El vampiro comenzó a reír como poseso, si Alucard iba a llegar, sería mejor que él mismo se apresurara para terminar aquél asunto pendiente con su maestra. Con una mano, capturó las pequeñas manos de Integra y las apoyó en la cabecera, evitando que ella pudiera seguirlas moviendo, aunque no representaba daño alguno, le era molesto tener que lidiar con ellas y los golpeteos que daba sobre su espalda y pecho. Dirigió la palma libre hacia su parte baja amenazando con quitar la última prenda para llevar a cabo su deseo, sin embargo, sintió que ya no era capaz de mover más sus extremidades, levantó la vista y vio con sorpresa como miles de murciélagos vampiro de color negro lo cubrían por completo.

De pronto un golpe con la fuerza de mil demonios le dio de lleno en el abdomen, acción que lo hizo volar y alejarse inmediatamente de la inglesa. Al reparar a su alrededor notó como una persona se hacía presente, ¡era él! Al instante sus músculos se tensaron en espera de nuevos ataques por parte suya.

Pero este sólo lo ignoró, su vista estaba concentrada en la mujer sobre la cama, se acercó a ella de manera lenta, casi como si temiera hacerlo. Se percató de la condición temblorosa de su ser, cómo se empeñaba en cubrir la desnudez y daño de su cuerpo con una sábana, sin embargo los golpes y moretones en su piel canela eran bastante notorios por mucho que tratara de ocultarlos, la sangre que empapaba de carmín las puntas de sus platinados cabellos, pero sobre todo, fue su mirada cubierta de restos de maquillaje que descendía hasta su barbilla, producto de incontables lágrimas, pero no, no sólo era eso, era más bien sus ojos…llenos de terror, de repulsión, de tristeza y decepción que ya no querían ver más; era la mirada de un corazón roto…

Acaso, ¿tardé demasiado…?

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¡Mis amores! Gracias por haberme esperado y por haberme motivado para darle continuación a esta humilde historia. Realmente y como en cada capítulo, agradezco mucho todo el apoyo que me brindan, por favor, no olviden dejarme un review para conocer sus opiniones y saber que les ha gustado, realmente he puesto toda mi imaginación y mi corazón en este capítulo.

Gracias también a los que leen y ponen en favoritos, espero ahora sí se animen a dejarme una opinión :D

Que por cierto necesito que me ayuden a decidir si quieren lemon o no en el siguiente capítulo jajajaja :P

¡Saludos, besos y abrazos! Muuuaaa *.*

Los quiere: ''''(◕‿◕)'''' …..€.ђ.α.n.ё.k.ΐ.n….…

Respuesta a reviews:

Mayra Niimura: Mi nena Mayra, mil gracias por tu review, no sabes como me llenan de alegría, que bueno que te haya gustado y por favor no tienes que dar gracias, si hay alguien que tiene que hacerlo, soy yo, por leer y comentar siempre. Te lo agradezco mucho. Jaja, si ya sabes que me gusta mezclar los capítulos con un poco de humor jaja, que padre que te agrade. No te preocupes entre más reviews me envíes más feliz me vuelves jaja. Te mando un montón de besotes y abrazos! :D PD: Espero que te haya gustado éste

Lalechugaloca (Cabbage Patch): Mi amor…¿qué hago contigo? ¿Qué te puedo decir qué no sepas? ¿Cómo más te puedo agradecer? Quizás te pueda pagar con cuerpo…jajaja ntc, perdón ya sabes que soy algo pervertida jajaja. Muchas gracias, por tus comentarios, palabras, ánimos, y regañones por no hacerte estudiar, por cierto, ¿qué tal tu examen? Jajaja. Por cierto ya vi que publicaste, te lo juro que me las voy a echar toditas ahora que tengo tiempo y salí de vacaciones ¡Te quiero mucho! Espero que te guste la conti y por supuesto verte en mis comments :P

Asdf: Muchas gracias amiguita! Jajaja, perdóname es uno de mis defectos, dejó en suspenso muy seguido, ¿verdad? Bueno, te agradezco tu review y espero leerte en los próximos. ¡Besotes!

Novy-chan94: Te extraño, dónde estás con tus escritos, ¿eh? Bueno, como quiera espero que te haya ido bien en tus exámenes. Muchas gracias ya sabes que siempre te lo agradeceré infinitamente! Cuidate mucho mi nena linda, espero pronto mensajes tuyo, ¿okay? Espero te haya gustado este cap. ¡Nos leemos pronto! Besos y abrazos linda.

Sthefany Naturely: Sthefy-chan! Amiga, no hay de qué yo sé que eso pasa muchas veces, pero siempre es bueno contar con alguien y para eso también estoy yo, eh! De verdad te gustó? Muchas gracias me halagas, sí verás que publicaré más seguido ;) Como siempre tienes mi infinito agradecimiento, ¡te quiero! Mando besos y abrazos hasta donde estés.

Zak: Baby! ¿Cómo andas? Todo bien espero. Sí, perdón, pero sabes que amo el suspenso jaja pero mira que ya vine con la conti y es larguita igual jajaja. Sí, ya no falta mucho para que se enfrenten, como te darás cuenta, será en la siguiente conti. Por lo pronto te dejo esta y espero de igual manera que te guste! Besos y abrazos! Muaaa! *.*

Abrilius: Bombón! Sí, sí es re pervertido ese hombre, pero me encanta, cada vez que escribo con él me da hemorragia nasal jajaja. Sí este también lo hice largo, para complacerlos más…Y como siempre gracias! PD: Ahora que estoy de vacas me aventaré los capis que has hecho tú ;) ¡Besos y abrazos mi niña!

Mary-chan: Gracias linda por tu review, espero te haya gustado la conti y también espero leerte pronto en los siguientes. Te agradezco tu apoyo! :D

Guest: Así es, se me hizo lindo/gracioso ponerlo en un capítulo aunque fuese más de humor jajaja. Gracias por tu review! :D ¡Besos!

Andy93: Mi Andy preciosa! Gracias! °w° sí, sí también a mi encanta verlo así, pero apoco tu no ves que al Anderson le gusta Integra? Yo digo que sí! Jajaja. No, no, publicaré pronto, ya estoy de vacaciones ;) Gracias por todo! Te mando abracitos! *.*

Vanian: Mi nuevo lector o lectora Vanian! Te agradezco mucho! Gracias por comentar, me alegra mucho porque sobre todo sé que te agrada lo que escribo! Espero leerte pronto también, y que te haya gustado la conti :D Kisses!