Mocoso probeta – Uhuru-Chan
Disclaimer: Hetalia es de Himaruya. El prompt de un anon.
Advertencias: OoC, Mpreg, Omegaverse, sexo, lenguaje inadecuado, chistes aburridos.
-.-.-.-.-.-Capítulo 10-.-.-.-.-.-
Matthew ayudó a Alfred a reunir comida y a armar su nido de almohadones y cobijas lo más rápido que pudo, mientras Peter ordenaba su bolso con ropa y sus útiles del colegio para pasar unos días en la casa de su tío.
-Ya nos vamos. Llámame si necesitas algo y recuerda cerrar las cortinas.-Matthew se acercó a la puerta y la abrió, cruzando el umbral.-No se te vaya a ocurrir salir, Alfred.
-A já.
Alfred asintió y miró a su hermano con urgencia, esperando que saliera de una buena vez. Matthew bufó y cerró la puerta, yendo a buscar a su sobrino para dejar al omega en celo en intimidad. Peter tomó sus bolsos y agarró la mano de su tío. Ambos caminaron fuera de la casa en dirección a la parada de buses. Peter miró brevemente hacia la casa de Arthur, logrando ver las cortinas moviéndose suavemente.
-¿Cuándo puedo volver?-Preguntó el niño, mirando a su tío a los ojos.
-No lo sé, Pete. Cuando mamá se sienta bien.
Peter asintió y miró el pavimento. Le había prometido a su vecino que iría a tomar té con él en la tarde, pero no tuvo tiempo de explicarle que no podría asistir debido a la súbita "enfermedad" de su madre. Supuso que podría explicarle luego, sólo esperaba que Arthur no se molestara con él.
-…_...-0-…_...-
Alfred se acomodó en su nido una vez se encontró solo. Encendió su computadora portátil y comenzó a tocarse con videos de omegas masturbándose, que era lo que él miraba usualmente cuando llegaba su celo, pero esta vez no se sentía satisfecho y no podía acabar, a pesar de tener el vibrador en máxima potencia y de estarse jalando el pene sin descanso. Emitió un gruñido frustrado y cerró el video, dejándose caer de espaldas en su nido de almohadones y cobijas.
-Mierda…
Alfred siguió tocándose, quejándose y sintiendo un par de lágrimas formándose en sus ojos. Con cada año que pasaba sin un compañero peor se sentía en su celo. Era por eso que los omegas se comprometían cuando aún eran jóvenes y los celos no eran tan dolorosos, molestos e irregulares. Había veces en las que Alfred tenía celo una vez cada seis meses, otras veces tenía un celo mensual por tres meses y así. El americano rezaba porque este celo durara tres días como máximo, y no una semana como le había sucedido otras veces.
Alfred volteó, quedando en posición fetal y sintiendo uno de sus dildos bajo su brazo. Lo tomó y lo lanzó con rabia contra su bolso de trabajo que estaba cerca de la pared, y fue entonces cuando un aroma se abrió paso hasta él.
El pañuelo del alfa acosador.
El omega tragó saliva y negó con su cabeza, hundiendo su nariz en una de las almohadas, intentando bloquear el aroma que, gracias a su celo, era intensificado dos o tres veces. Se masturbó con más fuerza, pensando, sin querer, en la sonrisa y brindis que el alfa le dedicó esa noche al verlo.
-Hijo de puta, no, no, ¡no!
Gimió involuntariamente al recordar al alfa cerca de él, tocándolo y oliendo su cuello. Dios, el hombre olía tan bien, su piel era tan caliente y sus jadeos en su oreja le habían puesto como roca.
¡Y una mierda, todo el asunto del celo era su culpa!
-Mierda, cojones, joder…
Abrió uno de sus azules ojos para espiar el bolso apoyado contra la pared. Nadie lo sabría, ¿verdad? Sintió sus mejillas arder y se incorporó, yendo a gatas en dirección a él, hurgando entre sus contenidos hasta encontrarlo. Se sintió tensar por completo y su pene dio un bote. El olor era mucho mejor de lo que recordaba.
-Ahh… uhm.
Hundió su nariz en el trozo de tela, exhalando profundamente mientras se tocaba y apretaba su ano alrededor del vibrador que seguía obedientemente en su lugar, acabando finalmente con un chillido indigno de un omega tan orgulloso como él. Gimió nuevamente al sentirse "vacío", por lo que sacó el vibrador de su interior y volvió a su nido a rastras, tomando un consolador inflable. Lo introdujo, algo desesperado, y lo infló hasta sentirse "lleno".
Suspiró, recostándose a descansar en su nido. Dejó el pañuelo sobre su nariz y se quedó dormido lentamente, sintiéndose más cómodo y tranquilo que nunca.
-…_...-0-…_...-
Arthur estaba alterado. Habían pasado cuatro días y Libertad no había mostrado ni un pelo en su trabajo, además había visto a Peter y Matthew yéndose con un par de maletas del niño. Arthur generalmente era muy racional, y no podía evitar pensar que con el pañuelo que Alfred le había robado, éste lo había identificado como "el vecino", después de todo, él y Peter pasaban mucho tiempo juntos y su olor pudo haberse impregnado en el niño, y quizás ahora Alfred quería alejar a Peter de su lado, porque, vamos, sinceramente, ¿Qué clase de omega en su sano juicio dejaría que su pequeño hijo se juntara con un alfa que va a puticlubs? Y eso si es que era optimista, porque esperaba que Matthew no le hubiese contado a su hermano sobre el inmenso parecido entre él y Peter.
A decir verdad, Arthur no sabía qué hacer. Quizás debía juntar todo su coraje e ir a hablar con su vecino como los adultos que eran.
El alfa se dejó caer sobre su sofá y se tapó el rostro con sus manos. No podía hacerlo, tenía miedo, porque si Alfred se lo llevaba, él no podría hacer nada. Peter no era legalmente su hijo. Demasiadas posibilidades.
Supuso que sólo podía esperar hasta obtener una respuesta a sus dudas.
-…_...-0-…_...-
-¿Ya estás mejor?
-S-sí, ya puedes traer a Pete.
Alfred rodó sobre su nido y suspiró, tocando las letras A.K bordadas en la esquina del pañuelo que había sido su compañero durante la semana. Pestañeó y recordó que estaba hablando con su hermano.
-Lo extraño tanto, tráelo rápido ¿sí?
-Está bien, Al, no te preocupes.
-Gracias.
Alfred cortó la llamada y se cubrió con sus cobijas, sintiéndose increíblemente solo, incluso tenía ganas de llorar. Odiaba ponerse hormonal durante sus celos, se sentía vacío y lloraba hasta que acababa todo y se quedaba con la dolorosa presión en su pecho. Sus instintos le pedían estar con su familia directa, y su familia directa sólo constaba de Peter, a falta de un compañero, por lo que cada vez que terminaba sus celos sentía la necesidad de pasar tiempo con el niño.
Matthew llegó media hora más tarde, ya eran cerca de las doce de la noche, pero si su hermano lo necesitaba, no le importaba salir de la cama para ir a dejar a su sobrino a la casa de Alfred. El niño dejó sus maletas en la entrada de la casa y corrió por las escaleras hasta estar frente a la puerta de la habitación de su madre. Golpeó suavemente.
-¡Mamá!
-Pete. –Susurró Alfred, volteándose en su nido. Se sentó y se aseguró bien de que no hubiese juguetes sexuales a la vista ni ningún tipo de residuos. –Peter, ven.
El niño abrió la puerta y la cerró detrás de él, yendo emocionado hacia los brazos abiertos de su madre.
-Mi bebé, Pete, te extrañé tanto.
Alfred acarició su cabello y lo apretó con fuerza, sintiéndose mejor después de pasar una semana sin su compañía.
-No soy un bebé…-Murmuró Peter, frunciendo las cejas y dejándose acariciar.-Yo también te eché de menos, mamá.
Matthew se apoyó en la puerta para escuchar lo que hablaban, sin atreverse a interrumpir el momento. Peter le contaba animadamente sobre las cosas que había hecho en la escuela y en la casa de su tío, y Alfred reía y preguntaba cosas triviales. Matthew sonrió y fue hacia la cocina para dejar preparado el almuerzo para el día siguiente, sabiendo que su hermano aún estaría algo débil por un par de horas.
-…_...-0-…_...-
Arthur entró en el local y se escabulló entre las sillas y escenarios hasta llegar al colorido cartel donde se anunciaban los horarios de los bailes y sus protagonistas. Escaneó la lista rápidamente hasta encontrar, finalmente después de una semana, el nombre de Libertad. Sonrió y sintió un cosquilleó en su estómago. ¡Libertad seguía trabajando aquí! Volteó y fue hacia el escenario del omega, quedándose en un rincón cercano a la puerta de donde salían los bailarines después de sus shows para conversar con los clientes.
Libertad salió con poca ropa, como siempre, y bailó por un par de minutos. Arthur lo miró en silencio, notando que el omega lucía recompuesto, parecía que su piel estaba más lisa y su cabello más brillante. Sus ojos y sonrisa parecían reales, como si se sintiese mucho mejor que la última vez.
Libertad terminó su espectáculo sin notar que los ojos en los que había pensado durante la semana anterior lo estaban siguiendo. Entró a los camerinos, se sentó y secó el sudor de su rostro, arregló su maquillaje y volvió a salir, pero esta vez por la puerta lateral. Era desagradable tener que soportar a los alfas que insistían en comprarle bebidas y alcohol, pero era su trabajo y dejaba ganancias para el local.
Arthur crispó sus dedos al ver a Libertad saliendo de la puerta del escenario. Se puso de pie y tragó el nudo que se estaba formando en su garganta. ¡Era un alfa y no era nada que no hubiese hecho antes!
-H-hey.-Llamó Arthur, acercándose al omega.
Alfred lo miró sorprendido y se sonrojó notoriamente, pero intentó pasar desapercibido y sonrió burlonamente ante la exagerada postura derecha del alfa.
-¿Vienes por otro baile, señor?
-No estaría mal, -Respondió Arthur, sonrojándose al saber que se estaba burlando de cómo lo había dejado en vergüenza sobre el escenario la última vez.- pero venía a invitarte a un trago.
-Tengo gustos finos.-Mintió el omega, puesto que si fuera por él sólo bebería Coca-Cola. Se le acercó, batiendo sus pestañas coquetamente, para susurrar en el oído del mayor. -¿Crees que puedas pagarlos?
-No me hubiese acercado si no fuese así. –Susurró Arthur, deslizando sus manos por las caderas del omega, acariciándolo lentamente hasta sacarle un suspiro.- ¿Me acompaña?- Lo abrazó con su mano derecha desde la cintura y lo guió hacia la barra. Alfred frunció el ceño levemente ante el posesivo gesto, pero se dejó llevar después de asentir y sonreírle traviesamente.
Lo siento por tardar tanto, estoy intentando decidir si alargarlo o si ya debo ir terminando la historia :/
Je :'D Creo que ya debo terminarla y dejar de escribir cosas de muchos capítulos xD
También pensaba en hacer un tumblr donde sólo suba mis porquerías de fics cortos y sus dibujos, siempre se me ocurren cosas cortas que darían para hacer más capitulos, pero que sé que no sabré cómo terminar. Además así puedo responder a todos, incluso a los guest /anon. ¿Les parece buena idea? Digo, a mi se me hace más cómodo seguir a mis escritoras favoritas en tumblr, en fanfiction hasta se me olvida ponerles favorito y después no las encuentro ;W; Aunque seguiría posteando las traducciones y otras cosas aquí.
Who knows ? Dejo una encuesta en mi perfil.
Bye! Se cuidan!
