Malos entendidos
El viernes fue un día de sorpresas para los estudiantes de la academia CAEMSA. La prof. Mongar había publicado la fecha del tan esperado festival guitarrista en el que todos los alumnos tendrían parte, lo cual emocionó a muchos para empezar a organizarse con sus grupos.
-Dos semanas y media. Apenas el tiempo necesario para decidir qué canción tocaremos-aseguró el moreno a sus otros compañeros.
-No exageres, Calvin. Yo pienso que las grandes interpretaciones son las más espontáneas-le objetó Alex sonriendo con seguridad.
-Es lo que digo yo. Pienso que una buena parte de ser músico conlleva también el ser espontáneo-concordó la rubia.
-Ahí lo tienes, hasta Candy me da la razón-añadió arrogante, feliz de saber que era apoyado por la joven.
-En lo que sí debemos darle la razón a Calvin es en decidir que canción tocaremos-intervino Ruby para terminar con la pequeña discusión.
-Pienso que si escogemos una canción que sea fuerte y con un buen mensaje podremos cumplir con las expectativas de los profesores-habló Carola, iniciando el debate entre ellos.
-Correcto. Y en estos últimos dos días, aunque no se los había mencionado, he estado pensando en las mejores posiciones para todos.
-¿Mejores posiciones?-preguntaron los 4 a coro, confundidos por las palabras de Ruby.
-Sí. Como antes dijimos, Calvin será el baterista y Alex el apoyo de Carola en el bajo-los nombrados asintieron en son de acuerdo-. Yo estaré en la guitarra, y Candy será nuestra cantante.
-¿Qué? Pe, pero Ruby… ¿desde cuándo has decidido eso?-preguntó la susodicha.
-Desde que descubrí que soy mejor que tú en la guitarra.
-Un momento, eso no es justo. Yo soy la mejor guitarrista en toda la academia, y puedo probártelo, Ruby.
-¿En serio, Candy?-preguntó con una sonrisa de maldad.
-No discutan, chicas. Saben que para tocar en el laboratorio de guitarra ahora hay que reservarlo-las frenó Carola.
-Y nuestra reservación no concuerda con esta semana, ni con la siguiente-añadió Calvin.
-¡Candy! ¡Ruby, Carola!-una voz en el corredor comenzó a hacerse más cercana.
-¿Claudia?-reconoció la rubia a una de sus amigas.
-Chicas…llevo bastante rato buscándolas-habló la recién llegada con algo de dificultad por su agitada respiración.
-Eh…Claudia ellos son los nuevos miembros de nuestra banda. Seguramente ya los conoces, también van en nuestra clase-habló Ruby tratando de acabar con el ambiente tenso que recién se había formado.
-Ellos son Calvin, y Alex-Carola los señaló con una amplia sonrisa.
-Hola-respondieron los dos apenas fueron nombrados.
-Hola, soy Claudia-les devolvió el saludo antes de girarse hacia la rubia-. Candy te estuve buscando por todas partes, tienes que venir a ver esto.
-¿Qué cosa, Claudia?
-Es una tarima. Nos colocaron una de ensayo en el patio trasero, por el problema de no poder ensayar en el laboratorio de guitarra cada vez que queramos.
-¿De verdad?
-Sí, de verdad. El prof. Steckley fue quien habló con la prof. Mongar, y ella le permitió colocarla en el patio. Tienen que venir a ver ensayar a los demás grupos.
-Un momento, ¿desde ya están ensayando?-preguntó interesado Calvin.
-Sí, no tiene que ser algo profesional, basta con ponerse de acuerdo en tocar la misma melodía. Incluso los instrumentos ya están ahí.
-Entonces podríamos subir y tocar algo, muchachas-sonrió Alex.
-¿Tocar, dices?-repitió Carola haciéndolo sonar como locura.
-Sí. Después de todo Candy le iba a demostrar a Ruby que es la mejor en la guitarra, ¿verdad? Podemos subir y ver quién de las dos es la más indicada.
-Seguro está muy lleno-replicó Ruby.
-Si hay muchos estudiantes, pero están alrededor. La mayoría de los grupos no están completos, por eso la tarima está un poco sola-aclaró Claudia.
-Pues qué esperamos. Vayamos a demostrarles que somos el mejor grupo para tocar-las animó Alex.
Los 6 jóvenes siguieron el corredor, llegando a un patio bastante lleno. Claudia se despidió con la excusa de un pendiente con su grupo, y ellos se comenzaron a abrir paso entre los demás.
-¿Qué sucede, Candy? ¿Por qué te quedas atrás?-preguntó Carola al notar que la rubia estaba a varios pasos detrás de ellos.
-Es que…Al está llamándome-levantó el teléfono como evidencia-. Me envió un mensaje para preguntarme si tengo alguna otra clase, y obviamente yo le dije que no.
-Pero, debiste decirle que estábamos practicando, Candy.
-Lo sé, lo sé, pero dice que quiere pasar para verme y comprobar que estoy bien.
-Ah bueno, entonces no te preocupes. Dile que venga y así nos ve tocar-le aconsejó Carola.
-De acuerdo, eso haré-aceptó la rubia antes de retomar su conversación telefónica.
Los minutos transcurrieron entre los otros tres grupos que se subieron al escenario. La mayor parte de su tiempo se limitaron a tocar únicamente las melodías, más no a ensamblar una canción. Y así tan rápido como llegaron, el tiempo voló hasta que pudieron subir al escenario.
-Gracias, Julio-agradeció Alex al encargado de dar las instrucciones relacionadas con los instrumentos.
-¿Qué tocaremos?-preguntó Calvin con las baquetas de la batería ya en mano.
-¿Qué les parece si, tocamos algo suave? ¿Algo que sea con guitarra pero a la vez permita el sonido libre?
-¿Y qué algo podría ser eso, Ruby?
-De Belanova. Toquemos algo de Belanova. Del álbum "fantasía pop"-pidió Candy.
-¿Quieres un duelo de voces? Porque yo te lo puedo dar-ofreció Ruby.
-Para nada, se me ocurre mejor un duelo de guitarra. Tocaremos las dos y yo cantaré al mismo tiempo-al ver el atisbo de duda, sonrió- Calvin, Alex y Carola decidirán quien de nosotras toca mejor la guitarra. ¿Hecho?
-Hecho. Y como tú escogiste el álbum, yo escogeré la pista que más me gusta. "Por ti".
-Por mi no hay problema. Igual la voz no es lo que cuenta en este mini duelo.
-De acuerdo, todos preparémonos entonces. Julio, por favor danos una guitarra más-habló Alex poniendo el orden entre ellos.
Mientras Candy ajustaba la correa de la segunda guitarra, avistó a cierta persona de azules ojos entre los demás estudiantes.
-¿Todavía no ha llegado Al?
-¿Eh?-la voz de Carola, con el bajo ya ajustado a ella, la alarmó- No, todavía no ha llegado.
-¿Ya viste quién está en el fondo, Candy?-preguntó intencionalmente la chica- Granderson está con sus amigotes. Me pregunto porqué no han subido al escenario.
-Seguramente cree que su grupo es demasiado bueno para necesitar de un ensayo-respondió tratando de concentrarse en la guitarra, tratando de restarle importancia al nombrado.
-Bueno, allá ellos. Ya veremos quien toca mejor el día del festival.
-¿Lista, Candy?
-Lista, Ruby. Cuando quieras-sonrió la rubia a su amiga.
-Calvin, danos el toque de entrada por favor. Es hora de hacer música.
El muchacho no hizo esperar a las damas, y de inmediato inició el sonido en la batería. Los notas atrajeron a los demás estudiantes, y hasta los más apartados se interesaron por la nueva melodía.
-No sabía que en el grupo de Whiton había hombres. Esto es una novedad-se burló Brandon.
-No es de extrañarse cuando ellas son sólo 3. Y además les faltaba un baterista-señaló Oscar.
-Según parece la tal Candy va a ser la intérprete en esta pieza. Nos va a divertir con sus cacareos de gallina.
-No sé. Me da la impresión de que la pista que escogieron le puede ir muy bien a ella-contrarió Terry tratando de no poner mucha atención a sus amigos.
-Antes de dar la razón a uno de ustedes, quiero oír su voz-dictaminó el moreno, pidiendo con ello el silencio de sus amigos.
El sonido de los bajos despertó a los demás estudiantes, cansados de escuchar melodías incompletas. La voz de Candy fue lo que inició el silencio general.
Yo sé muy bien
Que a veces no suelo decir, lo que
Mi corazón siente por ti, y sé
Que a veces yo no estoy aquí, por ti
Pero te quiero confesar, a ti
Si mi vida ha de continuar
Si otro día llegará
Si he de volver a comenzar
Será por ti
Si mi vida ha de continuar
Si otro día llegará
Si he de volver a comenzar
Será por tu amor
La voz de Candy retumbaba en los altavoces, al igual que la melodía de su propia guitarra. Todos los demás comenzaron a corear la canción, a gritar en son de apoyo y hasta aplaudir la interpretación del grupo.
-Definitivamente, concuerdo con Terry. Esta pieza le va de maravilla a Whiton-dijo Oscar alzando la voz para hacerse oír.
-Es más que eso-la voz de Terry fue ahogada por las notas musicales-. Ella es muy buena en verdad.
Y sé también
Que yo te puedo lastimar
Perdóname
Sé que me suelo equivocar
Si mi vida ha de continuar
Si otro día llegará
Si he de volver a comenzar
Será por ti
Si mi vida ha de continuar
Si otro día llegará
Si he de volver a comenzar
Será por tu amor
Candy estaba tan animada y feliz por los resultados de la canción, que apenas y se percató que, entre los demás estudiantes, estaba su hermano. Verlo ahí, sonriéndole mientras cantaba, le dio el suficiente valor para dedicarle la canción. Se acercó al borde de la tarima, y extendió las manos para señalar al único hombre al que podría dedicarle una canción de amor.
Uh, uh...
Si algo te puedo asegurar
Uh, uh...
Es que mi vida la soñé contigo
Eres todo lo que necesito
Y aquí me quiero quedar
Si mi vida ha de continuar
Si otro día llegará
Si he de volver a comenzar
Será por tu amor
Ah, ah...
Por tu amor
Ah, ah...
Será por ti, Será por ti
Será por ti
Será por ti...
-Pues parece que tiene buenos motivos para ser buena hoy-Brandon señaló al muchacho que, entre los demás, le devolvió la sonrisa cuando ella le miró directamente-. Tal parece que, nosotros la juzgamos mal. No es lesbiana después de todo.
-¿Qué dices?-el castaño se acercó hasta él movido por la curiosidad.
-Que tú tenías razón, Terry. Ella no es una lesbiana. Nada más, mira la sonrisa que tiene su novio en el rostro.
-¿Su novio?-repitió Oscar extrañado.
-Claro, su novio. ¿A quién más le dedicaría una canción de amor?
-Su novio…-repitió Terry en voz baja, sintiendo extrañamente como aquel muchacho se transformaba en un rival para él, sin encontrar una sólida explicación para aquello.
Oscar revisó su reloj por tercera vez. El correr del tiempo le estaba haciendo perder la paciencia.
-¿Dónde está Brandon? Se supone que ya debería estar aquí.
-No te impacientes, Oscar-lo calmó Terry-. Seguro ya vendrá.
-Y con ustedes, Sres., Brandon Marlon-el rubio se anunció al entrar en el laboratorio de guitarra.
-¿Dónde estabas? Sabías que teníamos que comenzar nuestro ensayo hace 20 minutos.
-Tranquilo, Oscar amigo. Estaba husmeando entre los pasillos para saber más de cierto grupo-explicó Brandon a la vez que tomaba su guitarra y la ajustaba para si.
-¿Cierto grupo?
-Así es. El de Candy Whiton. Y no te imaginarás la información que conseguí.
-¿Y de qué nos sirve eso?-preguntó exasperado el moreno.
-De mucho. Nada más escucha esto. La cantante del grupo, será Holden. Y la guitarrista, será Whiton. Y eso, amigos, nos da una oportunidad más de demostrarles que no pueden competir contra nosotros.
-Ya veremos, Brandon, Al paso que vamos, hasta los del 1er año nos podrán superar.
-No inventes, Oscar. El hecho de que Whiton ya no sea lesbiana no quiere decir que tenga oportunidad de sobresalir.
-¿Podrías dejar de decir eso de ella? Creo que fui bastante explícito la última vez que te lo pedí-habló Terry con desánimo.
-Pero es que no es un insulto, es la pura verdad. Y mira que realmente le gustan los hombres, porque de otra forma, no estaría viviendo con uno.
-¿Qué dices? ¿Viviendo con un hombre?-Oscar no entendió su aseveración.
-Aja. El muchacho que vino hoy a verla no sólo es su novio, sino el hombre con quien comparte, probablemente, la cama.
-Cuida bien lo que dices, Brandon-lo previno el castaño, molesto por sus palabras.
-Es que no es una calumnia, Terry, te digo que es la verdad. Yo mismo las escuché despidiéndose, y la propia Whiton dijo "me voy a casa con Al, chicas"-aclaró el rubio imitando la voz de una mujer-. Y no sé qué opines tú, pero eso a mí me suena como si compartieran la misma casa.
-Tal vez. Pero como antes te dije, no es de nuestra incumbencia, y se acabó-terminó Oscar con sus chismes-. Ahora, toquemos algo por favor, quiero salir temprano de aquí.
Mientras los dos terminaban de ponerse de acuerdo para ensamblar la melodía, el castaño meditaba en silencio. Si era cierto lo que decía Brandon o no, lo averiguaría. Después de todo, tenía todo el sábado para eso.
El reloj de los neoyorkinos marcaba las 2 de la tarde, mientras que en Central Park el sol brillaba sobre los árboles y las sonrisas de los demás transeúntes. Aunque el ambiente era animado y llamativo, Candy no dejaba de preguntarse qué hacía allí.
-¿Te gustaría tomar algo, Candy?-preguntó el castaño a su lado, previendo su sed por la larga caminata.
-Una soda no me sentaría nada mal-respondió ella avistando un pequeño kiosco, desviándose hacia él.
Terry la siguió en silencio. Cuando pidió las bebidas, ella se adelantó a pagar la suya.
-¿No dejarás que haga nada por ti?
-Más de lo que has hecho, no-afirmó ella antes de darle un sorbo a su botella-. Y me parece que esto tampoco era necesario.
-¿Qué cosa?
-Venir aquí. Se supone que teníamos que hacer un ensayo musical de "Sviatoslav Richter"-aclaró ella con algo de dificultad para nombrar al músico.
-Y para eso vinimos-Terry no dijo nada más hasta haber terminado su bebida y dejar la botella en un cesto de basura-. ¿Qué mejor forma de estudiar a Richter, que escuchando sus propias melodías?
-¿Sus propias melodías?-repitió ella tontamente, apresurada en imitar su gesto para seguirle al mismo paso.
-Así es. Aquí en Central Park, cada 15 días se presenta un grupo musical que interpreta melodías clásicas, de Mozart, Beethoven, y demás músicos famosos.
-¿Y?
-Hoy se cumplen los 15 días. Y casualmente van a tocar algunos sonetos de Sviatoslav Richter. Eso puede inspirarnos para hacer un mejor ensayo, ¿no crees?
-Tal vez. ¿Dónde se presentan?
-Allí mismo-señaló la caseta más próxima-. Podemos sentarnos y esperar si quieres.
-De acuerdo-aceptó ella sentándose en un banco cercano. Al verlo pararse junto a ella, preguntó-. ¿No vas a sentarte tú?
-No lo sé. ¿Te molesta?-preguntó viéndola con escepticismo.
-No-negó ella haciéndose a un lado para que él se sentara-. Creo que juzgue mal tus acciones.
-¿Por qué?
-Pensé que me habías pedido venir aquí para hacerme perder el tiempo.
-Sabes que no te haría eso. O al menos ya no-reconoció él con una sonrisa pícara.
-Lo sé. Es sólo que, como has estado algo distante en la última semana-la rubia se arrepintió de sus palabras al entender que, sin quererlo, le dejo entrever que le hacía falta su trato.
-Ha sido por los ensayos. Es por eso que mi grupo no ensayó el día de ayer.
-Entiendo. Me extrañó que no subieran al escenario-al estudiar sus palabras, agregó para ser más convincente- como normalmente son uno de los que siempre participa, fue raro no verlos.
-Pero tú si participaste. Y estuviste genial.
-¿De verdad?
-Sí, en serio. Tienes una voz muy bonita, Candy. Te sentó bien la canción.
-Pues, creo que mi voz se dará unas vacaciones. Para el festival, la cantante no seré yo.
-Así escuché. Me dijeron que Holden será quien cante, y tú serás la guitarrista.
-Aja. Creo haberte dicho que me gusta más la guitarra. Es por eso que se lo pedí.
-Pensé que lo habías aceptado así porque tenías prisa por irte con tu novio.
-¿Mi novio?
Terry se levantó abruptamente del banquillo. El barandal cercano a ellos le sirvió de apoyo para conservar su rostro indiferente cuando volvió a mirarla.
-Debo admitir que me engañaste, Candy. Casi podía jurar que decías la verdad sobre tus decisiones amorosas.
-¿De qué estás hablando?-preguntó ella un tanto molesta por su actitud.
-De tu novio. El muchacho que ayer fue a buscarte.
-¿Te refieres a Al?
-No sé cómo se llame. Sólo sé que tú racha como lesbiana acabó ayer cuando todos te vieron salir de la academia con él-explicó con ironía-. Felicidades.
-Un momento-lo frenó ella levantándose para avanzar a su lado-. Creo que estás confundiendo las cosas. Te dije que no tengo novio.
-¿Y entonces le dedicas una canción de amor a todo el que va a buscarte a la academia?-le preguntó con aire de superioridad.
-¡Deja de hablarme así, Terry!-gritó ella cansada de su sarcasmo- Si te dije que no tengo novio, es porque no lo tengo. Y el muchacho que fue por mí ayer, es mi hermano.
-¿Tú hermano?
-Sí, mi hermano. Al, Alberto-habló despacio como si él necesitara asimilarlo bien.
-Ya entiendo. Eso explica el por qué de la canción…-dijo él más para si mismo.
-No sé por qué tienen que ser así todos los de la academia-esta vez, fue ella quien le dio la espalda-. Es como si estuvieran siempre al pendiente de mí, nada más para criticar.
Por un momento, el castaño se sintió mal. No era como ella pensaba. Aunque si hubiesen iniciado las habladurías por verla irse acompañada de un muchacho, no era tal punto como para especular que era su novio. Eso sólo había surgido por Brandon. Brandon…él era el culpable de esos pensamientos, de ese malentendido entre ellos dos.
-No sólo eres tú-Terry le tocó levemente el hombro para hacerla girar y verla a los ojos-. De mí también se dice mucho. Y aún así, no todos creen lo que se dice, ¿verdad?
-Sí-afirmó ella con una sonrisa esperanzadora-. Creo que viene a propósito el sabio refrán: "a palabras necias, oídos sordos".
-Exacto. Simplemente has caso omiso de lo que digan de ti. Y mejor préstale atención al conjunto musical que va a tocar para nosotros esta tarde.
Candy se giró hacia la caseta y comprobó que, en efecto, el pequeño grupo ya estaba listo para iniciar su interpretación. Varias personas ya reunidas alrededor para disfrutar también de la presentación.
La rubia se volvió hacia Terry con una amplia sonrisa antes de concentrarse totalmente en la banda.
La interpretación del conjunto musical había sido un éxito. Varias personas se acercaron atraídas por las armoniosas notas.
Candy exhibía una gran sonrisa cuando se sentó en la misma mesa que Terry. Ambos habían decidido ir a comer algo después de que el acto finalizó.
-Creo que fue buena idea venir después de todo. Ahora sabemos más de Richter.
-Sospecho que esta actividad nada tuvo que ver con él-insinuó ella con voz irónica-. Pero igual ha sido educativo venir.
-Vamos, Candy. ¿No irás a decirme que piensas que te pedí que vinieras con algún motivo disfrazado? ¿O sí?
-No he dicho tal cosa. Sólo que me parece que ocultas algo más con esta salida.
-Tienes razón-confesó ante la mirada asombrada de ella-. Tenía pensado algo más con este paseo. Y ya que lo descubriste, mejor dejo los rodeos.
-Me parece lo más sensato que comiences a confesar que… ¡espera! ¿A dónde vas?-inquirió la rubia al verlo levantarse de la mesa.
-Vuelvo en un momento. Espérame aquí, no tardaré.
Candy suspiró con frustración mientras le veía alejarse de ella. El sol aún estaba en lo alto del cielo, iluminando con sus rayos el pequeño café boulevard en medio de Central Park. Concentrada en esto, no pudo ver a Terry volviendo a la mesa con dos copas muy llamativas.
-Aquí esta, mi motivo oculto-señaló el contenido de la bandeja que acababa de depositar en la mesa-. Quería que probaras este helado. Supuse que te gustaría.
A la rubia se le hizo la boca agua de solo verlo. Eran por lo menos tres porciones de distintos sabores, envueltos en una capa de chocolate, lluvia de caramelos y glaciado, terminando con una cereza jugosa en la altura.
-Terry…esto… ¡se ve delicioso!
-Algo me decía que eras aficionada a los dulces-sonrió entregándole una cucharilla para que empezara a comer.
Candy comió su helado con demasiada prisa. Hacía mucho tiempo que no se detenía a saborear algo tan delicioso. Pensó con nostalgia que, aquello era producto de los recientes cambios que había dado su vida en la academia.
-¿Qué pasa?-el castaño notó algo cambiar en su rostro.
-Nada. Es sólo que…-desvió la mirada de todo lo que tenía en frente-. Estaba pensando en lo que dijiste de la academia.
-¿De la academia?
-Sí. Dices que ellos hablan de ti, pero al menos lo hacen con respeto. De mí en cambio, sólo se dicen vulgaridades.
-No entiendo a qué te refieres.
-Sólo piénsalo. Basta con el hecho más reciente-sonrió con desánimo-. Mi hermano Al va a verme a la academia, y ya todos están diciendo que es un romance secreto.
Terry se arrepintió de haber sido tan vocecilla interna le taladró el cerebro en ese momento. "¿Por qué tenía que decirle de los cuentos de Brandon? ".
-¿Quién sabe si hasta divulgaron que era mi amante de turno?
-No, no es así, Candy, nadie ha dicho eso-Brandon lo había dicho, y hasta se lo había comentado, pero no podía decirle aquello a la rubia-. Recuerda que ya nadie tiene nada contra ti. Nadie tiene motivos para inventar algo así de ti.
-Pero sí tienen motivos para pensar que Al es mi novio.
-Seguramente lo han dicho porque le dedicaste esa canción. Es muy extraño verte manteniendo contacto con alguien del sexo masculino.
-¿Y quiénes son ellos para decidir, eh? ¿Acaso tengo que rendirles cuentas a todos para que dejen de chismear a mis espaldas?
-Vamos, Candy, no te molestes. Ya te dije que es mejor ignorarlos, son tontos chismorreos nada más.
-Tal vez sean así contigo. Pero es obvio que cuando se trata de mí no miden sus palabras-aseguró resignada.
-Lo hacen para molestarte, Candy, pero no debes darles el gusto.-Terry se atrevió a tomar sus manos por encima de la mesa y acercarse más a su rostro-. Sé que suena poco creíble si lo digo yo. Pero la verdad es que eres una gran persona, Candy. Y la mayoría de los que estudian en la academia lo saben, por eso actúan así. Tienen celos de tu madurez, y de tu capacidad de hacerle frente a todo el que te insulta.
-Incluso a ti…-dijo ella fugazmente, sintiendo que charlaba con un Terry diferente.
-Incluso a mí-repitió él dándole la razón-. Es raro encontrar a alguien que tenga tanta seguridad en si mismo como para hacerme frente a mí, aún cuando sabe que está en desventaja. Por eso hablan de ti. Critican lo que quisieran tener.
Candy suspiró una vez más antes de desviar la mirada al camino junto al parque. Cayó en cuenta de que sus manos seguían unidas cuando dos personas pasaron junto a ella, sonriendo y mirándoles como si fueran una pareja. Sintiendo el rubor en sus mejillas, separó sus manos sin quitarlas totalmente de la mesa.
-¿Qué?-preguntó él viendo como retraía su mirada.
-Creo…que piensan que somos una pareja.
-¿Quiénes?
-Todo mundo que nos mira. Piensan que somos novios, por tomarnos de la mano-a la rubia le costó mucho decir aquello sin titubear, y Terry lo notó.
En vez de cohibirse, de retroceder y de empeñarse en demostrar que no era su caso, el castaño tomó sus manos de nueva cuenta y se acercó a su rostro para darle un beso.
Era el tercero que le daba. "Y el segundo que le robo también", pensó él con picardía. Suaves y deliciosos toques sobre sus labios aumentaron la temperatura para ambos. Terry concluyó que no había estado soñando en las dos veces anteriores. Besar a esa rubia era la experiencia más excitante que había tenido en su corta vida. Un calor conocido en su bajo vientre le exigió a gritos que penetrara en su boca.
Candy, al sentir la intromisión de su lengua salió del trance. Estaba tan ensimismada disfrutando de las caricias de sus labios que no notó el momento en el que se había rendido a su voluntad. Pero no más…
-¡¿Cómo te atreves?-fue todo lo que pudo decir al separarse de él- ¡¿En qué estabas pensando?
-Tal vez en lo mismo que tú pensaste cuando te quedaste quieta y me correspondiste.
-¡Eres un idiota, Terry Granderson!-lo insultó antes de levantarse de la mesa- ¡Y si creíste que puedes tratarme como al resto de tus "amigas" estas muy equivocado!
Terry tardó un par de minutos en entender su falta. Aunque Candy se hubiera mostrado sumisa, él se había propasado con ella. Tenia que pedirle disculpas cuanto antes si no quería que se repitiera la historia del ataque y la defensa otra vez.
Se levantó al instante y siguió el mismo camino que ella había tomado. Se le hizo un poco difícil escoger entre los dos caminos en los que se dividía la intersección, pero al final supuso que la rubia se dirigía a salida principal del parque. Supo que no se había equivocado cuando la vio parada en la acera, probablemente esperando un taxi.
-Candy, te debo una disculpa. Me he comportado como un animal contigo-habló con sinceridad cuando estuvo justo detrás de ella.
-Que bueno que lo reconoces. Un poco tarde por supuesto, así que ya no hay nada que se pueda hacer-se volvió para mirarlo con desprecio y nuevamente le dio la espalda.
-Candy tienes que escucharme, por favor-la tomó del brazo y la hizo mirarle a los ojos-. Sé que fue una falta de respeto lo que te hice, y te pido perdón por ello.
-Lo lamento, pero no es suficiente para redimir tus acciones-se zafó de su brazo con la justa intención de cruzar la calle-. Pensé que habías cambiado, pero veo que sigues siendo un desgraciado.
-¡Sí, si he cambiado, y ha sido todo por culpa tuya!-le espectó sujetándola de nueva cuenta, dejándole en claro que no la dejaría ir.
Terry se apresuró en retractarse a comprender lo que había dicho. ¿Estaba admitiendo que realmente había cambiado por una chiquilla? ¿Lo estaba confesando?
-Perdóname, Candy-habló después de respirar hondamente-. No era mi intención tratarte de ese modo.
La rubia evadió su mirada mientras revisaba su brazo. Las marcas de las largas manos masculinas se borraron en poco segundos.
-¿Te hice daño?
-No-contestó ella aún con el ceño fruncido y la mirada esquiva.
-Perdóname, Candy-se atrevió a tomar sus manos y a acortar el espacio entre ellos-. Créeme que no quería ofenderte. Es sólo que…a veces no sé por qué hago ciertas cosas. De verdad, perdóname.
La rubia lo miró aún con desconfianza. Estudió su rostro con detalle, buscando en él alguna señal que desmintiera sus palabras. Se mordió la lengua antes de darle la razón a sus sentidos. ¿Cómo no perdonarlo cuando resultaba tan convincente?
Sus ojos azules mostraban verdadero arrepentimiento, sus manos cálidas sosteniendo las suyas le sugerían franqueza, y hasta su postura le decía que no estaba mintiendo esta vez.
Terry vestía una camisa azul celeste, un chaleco que se ajustaba a los músculos de sus brazos, un pantalón azul marino y un par de tenis que hacían juego con su atuendo. Su cabello, un poco más largo que el del resto de sus compañeros, estaba ligeramente despeinado por el viento. Se veía demasiado varonil, demasiado masculino y sobre todo, demasiado fiable para su paz mental. No había nada en él que le indicara que decía una mentira.
-Entonces, Candy-habló él ante su palpable mutismo-. ¿Me perdonas?
La rubia cerró los ojos en un esfuerzo por alejar cualquier pensamiento que involucrara a ese muchacho atractivo frente a ella. Tenía que pensar con la cabeza en frío si quería escoger bien sus palabras.
-De acuerdo. Te perdono-dijo antes de retirar sus manos con lentitud-. Pero si esto vuelve a repetirse, Terry, ya no habrán más disculpas, ni más oportunidades. Esta es la última vez que juegas conmigo, y te advierto que si intentas hacerlo otra vez, no voy a darme la vuelta y dejarte ileso.
-Entiendo. No se repetirá. Tienes mi palabra.
-Eso espero-concluyó ella antes de retomar sus pasos, esta vez, en una nueva dirección.
-¿A dónde vas?
-A mi casa. Tomaré el autobús que me lleva de regreso.
-No, espera-la detuvo sujetándola por tercera vez-. Te llevaré a tu casa.
-Creo que has hecho demasiadas cosas por mí en un día.
-No, de verdad, Candy. Déjame llevarte a tu casa, por favor. Tendrás que caminar mucho para llegar hasta la parada del autobús-insistió él.
-Me servirá de ejercicio.
-Pues no te irás, no permitiré que te vayas sola.
-¿En serio? ¿Y cómo piensas impedírmelo? ¿Me arrastraras por todo el parque hasta llegar a tu coche? ¿Y estando ahí, me atarás y amordazarás para que no grite?-lo retó ella, dándole a entender que no la asustaba.
-Candy…-Terry cerró los ojos un instante, antes de usar su mejor arma contra ella: la humildad-. Por favor. Deja que te lleve a tu casa. Quiero asegurarme de que llegues sana y salva. Por favor.
Fue el tono de su voz, el brillo en sus ojos lo que le hizo imposible negarse a su petición. Podía mostrarse altiva, segura y hasta retante cuando él la miraba con desafío; pero mientras él se mostrara sincero y delicado con ella, jamás podría rechazarlo.
-Está bien. Llévame a mi casa-aceptó sin dar su brazo a torcer del todo-. Pero ni una más de tus bromas, Terry.
El castaño asintió en silencio y camino sin siquiera rozarla hasta el estacionamiento del parque. Le abrió la puerta para que subiera al coche y luego él mismo se subió para ponerlo en marcha. Como era su costumbre, encendió el reproductor de música sin poner demasiada atención a la emisora sintonizada.
Pero al cabo de un rato, ninguno de los dos pudo evitar ponerle atención a la pista que sonaba. La canción compuesta por Alberto Vázquez hacía tantos años, "Perdóname mi vida", parecía recordarles los últimos momentos que habían pasado juntos.
Candy desvió su mirada hacia la ventanilla, negándose a admitir si quiera a si misma, lo bien que se había sentido recibiendo los besos de Terry.
El convertible negro se detuvo con lentitud frente a la casa de la rubia. Cuando el castaño apagó el auto, únicamente los rodeó el silencio.
-Gracias por traerme-dijo ella sin mirarle a los ojos.
-No hay cuidado. No me lo agradezcas-habló él en el mismo tono retraído.
-Bien…adiós-fue lo único que se le ocurrió decir antes de tomar la manilla de la puerta.
-Candy, espera…-Terry la sujetó rápidamente al notar que se marchaba.
La rubia se extrañó por su gesto y descubrió que él también estaba confundido. Cuando sus miradas chocaron, él aflojó el agarre en su brazo.
-Yo…quería preguntarte… ¿cuándo comenzaremos a hacer ese trabajo?
-¿Trabajo?
-El de historia de la música. ¿Recuerdas?-preguntó él con una sonrisa burlona.
-Ah sí. Lo olvidaba-Candy se sentía desorientada, como si se hubiese perdido en un punto de la conversación-. Supongo que podemos hacerlo en dos días. La prórroga es hasta el miércoles.
-Entonces, ¿nos reuniremos mañana en la biblioteca?
-Tal vez. ¿No tienes nada pendiente mañana?
-¿Cómo qué?
-Tocar en la tarima del patio, ensayar en el laboratorio de guitarra. Tú sabes, pendientes con tu grupo.
-No lo sé. Oscar no mencionó ninguna práctica en el laboratorio. Y aunque tengamos que tocar en la tarima, les puedo pedir que lo pospongan por el día de mañana.
-Eso sería estupendo. Yo puedo hablar con mi grupo también, mañana nos toca practicar en el laboratorio de guitarra, pero podemos hacerlo temprano.
-Entonces nos veríamos… ¿al final de la última clase?
-Creo que sí. La última clase que tenemos mañana es audio perceptiva, y por lo que escuché, nos dejaran salir más temprano de lo normal.
-Eso nos dará suficiente tiempo para hacer una buena parte del trabajo.
-Sí. Aunque no lo terminemos todo, podremos avanzar más de la mitad.
-Perfecto. Tú hablas entonces con los de tu grupo y…
-Y tú hablas con los de tu grupo también-completó ella la frase sin terminar-. Sólo espero que no se molesten.
-¿Quiénes, tus amigas?
-Yo me refería a tus compañeros. Seguramente ellos querrán practicar contigo en los momentos libres que tengan.
-No hay cuidado, ellos saben que tengo otras ocupaciones aparte de practicar en la banda.
-Bien-asintió ella y de nuevo se hundieron en un incómodo silencio-. Bueno…hablaremos mañana de esto…adiós-sintiendo el ambiente tenso, tomó la manilla y se apresuró a salir del auto.
-Hasta mañana, Candy-le recordó con una sonrisa que su despedida no sería muy larga.
-Hasta mañana, Terry-fue lo último que escuchó de ella, porque la rubia caminó a un paso acelerado hasta el pórtico de la casa y desapareció en un parpadeo detrás de la puerta.
Terry encendió su auto otra vez y lo colocó en marcha. Mirando el bonito atardecer frente a él, sonrió pensando en el trabajo pendiente que los mantendría a ambos unidos durante los siguientes dos días.
Notas finales: ¡Holas a todas y todos! Después de lo que para mí fue como un siglo AL FIN regreso con ustedes y a las actualizaciones, jijiji. Y antes de hablar de todo, quisiera explicarles las razones que me mantuvieron lejos por tanto tiempo (creo que al menos les debo eso, ¿verdad?).
Hace algún tiempo, tuve un pequeño inconveniente en otro de los rincones del Candy mundo, pues una de mis historias fue usada sin mi consentimiento para hacer una adaptación, y bueno, eso provocó que perdiera mis ánimos para escribir. Por supuesto, como toda persona normal, ahora intento dejar ese altercado en el pasado y para muestra un botón, aquí les traigo el cap que desde hace mucho debí entregarles. Entiendo que esta no es suficiente excusa para ausentarme por tanto tiempo, pero espero que al menos puedan entenderme. En pago, les prometo continuar escribiendo y actualizándoles c/2 semanas, todo como antes.
En fin, pasado el trago amargo, les hablo del cap. Como vemos, una vez más, nuestro Terry demuestra que el amor es ciego porque sólo un ciego creería que la pecas está de novio con su propio hermano (bueno, démosle indulgencia, el pobre no sabía que era su hermano…pero como se puso celoso, ¿verdad? Jajaja); y para colmo no sólo se mostró arrogante sino que al final se atreve a robarle un beso a la pecas (Mm eso seguro a ninguna le molesta, jejeje). Uno de estos días Candy no lo va a perdonar si le sigue lanzando respuestas tan ambiguas, jejeje.
Antes de que lo olvide, las canciones que disfrutamos en este cap, fueron y son cortesía de:
-"Por ti", del exitoso grupo mexicano Belanova. Les dejo la canción al alcance de un clic:
http:/ www. /watch?v=olADiNAeK64&feature =PlayList&p=E17937F2441FF974&playnext_from=PL&playnext =1&index=17 (sin espacios)
-"Perdóname mi vida", de Alejandro Vázquez, que aunque no añadí la letra, si se las dejo para que confirmen, que al menos para el momento, concuerda bien (para que Terry se la dedicara, claro está :D). Si lo quieren comprobar, aquí les dejo la dirección:
http:/ www. youtube. com/ watch?v= cHGZcDKU v-g (sin espacios)
Auro, me alegra que te haya gustado el beso del cap anterior porque entonces este también te gustara (y si no es así, me lo avisas con un review, ¿vale?).
EDStarblue, ante todo quiero darte la bienvenida a mi fic (bueno tal vez lleves tiempo leyéndome pero este es el 1er review que recibo de tu parte así que eso amerita bienvenida, jejeje). Con respecto a tu comentario, te diré que yo al menos no voy a correrte diciendo "si no te gusta, no lo leas", para mí toda crítica tiene importancia y eso más bien ayuda al autor a crecer. Ahora sí para hablarte un poco de ello, pues sí, esta es la 2da vez que le intentan hacer algo a la pecas (pero la 1ra no fue con alcohol ni drogas, ¿eh?), incluso tal vez me excediera tocando un tema algo polémico pero tuve que hacerlo así para crear la escena que quería. Mm sólo quería que supieras que estoy al tanto de que es la 2da vez que uso el tema y que todo lo escribo tiene su explicación (aunque tarde en llegar, pero prometo que llega, jijiji). Espero que este cap nuevo cap sea de tu agrado y si no me lo dices con un review, ¿vale? Aquí estaré para lo que sea ;-)
Eli de Grandchester, pasado el trago fuerte me alegra que aún quieras leerme, jejeje. Y pues como querías romance (y tenía que compensar el cap pasado), aquí dejé otro de esos momentos sublimes que tanto disfrutamos nosotras las Terryfans. Por supuesto, si no quedas satisfecha tu escríbeme y buscamos solución, jejeje.
Lizethr, en primera espero que la incertidumbre no te haya matado porque sé que me ausente por mucho tiempo, y en segunda que bueno que el cap anterior te gustó a pesar de la parte feita, y claro, para compensarlo todo aquí les traigo otro beso hermoso y la promesa de que el next cap estará… ¡intenso! Ya luego si quieres replicarme con algo como: no fue un buen cap, tú me envías un review y solucionamos, jejeje.
¡Valerys! Antes que nada, quiero decirte que me desinfle de preocupación al saber que pese a todo la parte fea de las lesbis si la compensó el beso en el cap anterior, jejeje; pero para ser más justos aquí te complací: un beso entre Terry y Candy ¡lúcida! (el que la pecas reaccionara así no es culpa mía, jajaja). Si voy a agregar a más personajes o no…Mm, no puedo dar respuesta concreta, sólo que por los momentos voy a dejar este panorama así (tengo que tenderle una manito a Terry, ¿no? Jejeje). Con respecto a los temas que usaré para el festival de rock, te cuento que si el que te gusten grupos que canten "rock de verdad" es ser una mujer con gustos masculinos pues ya somos 2 entonces, jejeje; a mi me gustan las canciones de Rocks fuertes pero también que sean movidas, y para el festival tengo ubicada una canción que me gustó de una peli y algo de Blink 182 (aaaa mejor ya no te doy mas adelantos, jejeje).
¡Conny! Como siempre, tus reviews me hacen reír, jejeje, ¿qué es eso de un cap 90? Sí apenas vamos por el 10 ahora, jajaja. De Alex puedo decirte que le des una oportunidad, además, como ves Terry ya esta sintiendo celos hasta del hermano de ella, jajaja (eso es normal en él, ¿verdad?). Y claro, para compensar la parte incómoda del cap pasado quise traerles este beso, que no sé si pueda repetirlo 90 veces porque ya ves como reacciona la pecas (risa malvada, jajaja). En cuanto a todas esas preguntas que aún tienes, jejeje, no te preocupes que las iré respondiendo en los caps por venir. Me costó un poquitín ubicar la canción que me dejaste porque la añadiste de review en el cap 1, jejeje, y debo decirte que "tu corazón" ya la había oído antes pero igual me la descargué para oírla de nuevo (de hecho, me ayudó a decidirme a volver y a terminar este cap, así que te dejo mi gratitud por eso, jejeje). Por lo del festival de rock tú no te preocupes que ya tengo algo planeado y aunque no es romántico…¡será una bomba! PROMETIDO, jejeje. Antes de que lo olvide, mi amiga Ruby y yo nos estamos sincronizando ya para traerles prontito un nuevo cap de ADS, no se me olvida que aún se los debo, jejeje.
Tania, me alegra que pese a todo no te hayas asustado con la parte incómoda del cap anterior y claro en pago a ese detalle ahora dejé otra escena de un beso para que sigas imaginándote con Terry en el lugar de Candy, jajaja. Si no te gusto me lo avisas con un review, ¿vale?
Annita, siento mucho que tu máquina se haya dañado, pero si te sirve de consuelo a mi se me dañó mi monitor y gracias a Dios que tenía uno de repuesto viejito, jejeje. Con respecto a los últimos caps, las partes que mas disfruto siempre es cuando Terry cuida de la pecas, y claro cuando la besa (risa malvada, jajaja). Por ADS no sabía que lo leías, pero me da gusto y pues si aún no le dejas review tu no te preocupes que en alguno de los futuros caps podrás hacerlo, jejeje; en realidad ADS lo tengo abandonado pero ya estoy sincronizándome con mi amiga Ruby y ambas prometimos traerles prontito el next cap, así que no tendrán que esperar tanto después de todo. Por cierto amiga, de las canciones que me diste la que más disfruté fue la de Gloria Trevi "Con los ojos cerrados" (esta la tengo entre mis carpetitas y la voy a usar incluso de inspiración para el prox cap…ya veras, jejeje); "a tu lado" si no la había oído antes pero me pareció muy bonita también.
Gema, antes que nada te doy la bienvenida a mí historia y te agradezco que aunque llevabas tiempo leyéndome te animaras a escribirme un review, jejeje. También quiero disculparme contigo porque me he tardado tanto en actualizar peor la verdad ese pequeño percance que tuve me tenía bloqueada. Espero que este nuevo cap que les traigo compense la espera, y sino me lo avisas con un review, ¿vale?
Reyko, primero que nada, permíteme darte la bienvenida a mi fic y agradecerte por este review que me has dejado, jejeje. En verdad quiero agradecerte por esas lindas palabras que me dejas y pues, jeje, aquí seguiré por ti y por todas las chicas que como yo, siempre quieren leer más sobre esta historia y esta parejita tan querida. Y aunque tarde bastante en actualizar (aunque tenía una razón para andar así de ausente), prometo abocarme de nuevo a la historia para seguirlas deleitando con más y más caps. Espero que este nuevo cap te anime a continuar el fic y claro esta, sino es así, me lo comentas con un review.
Avances del próximo cap: Tal como Terry esperaba, el dichoso trabajito de historia que tiene en común con Candy los ayuda a unirse más. Por los eventos recientes, la pecas empieza a pensar en frío sobre la relación que mantiene con Terry, pero caminando por los pasillos de la academia se topa con un escenario totalmente inesperado.
Como es mi costumbre, quiero hablarles de la segunda historia que publico aquí, junto con mi amiga, Ruby-PknaPcosa:
AMOR, DESEO Y SANGRE
Esta vez, quiero darles razón de ella porque tampoco la he actualizado en bastante tiempo. Ya ven que, mi amiga Ruby, con quien escribo el fic en cuestión, tuvo un percance similar al que tuve yo en ese rincón del Candy mundo, y pues cuando lo supimos fue un acuerdo tácito el darnos tiempo para reflexionar, aunque nunca pensamos que sería tanto. El caso es que ambas estamos conscientes de que debemos seguir la historia, así que a las lectoras de ADS, les pido una disculpa y en retribución les digo que prontito les haré la entrega de un nuevo cap de esta historia, les doy mi palabra :D.
Y entonces amigas, llegamos a la parte donde me toca decirles hasta lueguito, pero antes les recuerdo que todo lo que quieran enviarme, sean críticas o tomates, pueden hacérmelos llegar con un review.
Nos leemos en 2 semanitas, ¡bye!
