Autor: kaylamoonshoes

N/T: Este capítulo va con agradecimientos para Gabriela Cruz, AdryRamiss15, Paola Anderson Hummel, Adriana11, Lunatica Dark, andreajusbie, Elbereth3, GigiWagon, DCAndreaBA y a todos los que se toman el tiempo para leer.

N/A: ¡Yay, más! La poesía utilizada aquí es 'Vagaba solitario como una nube' de William Wordsworth, y 'Mi amor es como una rosa roja, roja' de Robert Burns.

888

10. Mi Amor es como una rosa roja, roja.

Kurt pasó el resto del fin de semana y la semana con el Prozac y fuertes mareos. Mercedes le prohibió el afeitarse porque le dijo que se veía 'Tan condenadamente sexy', así que sólo la recortó un poco y para el próximo miércoles, tenía una espolvoreada y moderna barba a lo largo de su mandíbula y mentón que realmente llegó a gustarle. Después de la escuela, saltó escaleras arriba y rebuscó entre su guardarropa, buscando el atuendo perfecto para usar al día siguiente. Se decidió por un par de jeans ajustados con unos tenis Diesel, una camisa púrpura de cuello abotonado y un chaleco negro. Burt estaba de pie en la puerta, a espaldas de su hijo.

"¿Mañana es el gran día?", bromeó. Kurt no hablaba de otra cosa desde que se enteró de que Blaine quería que volviera.

"Sí, me gusta pensar que sí", le sonrió Kurt. Sacó la foto que solía llevar con él en su bolsillo, una de él y Blaine en la playa. Se sentó apoyándola sobre su mesita de noche frente a la lámpara, sus lados desgastados y ligeramente doblados. "No crees que vaya a arrepentirse, ¿verdad?".

"Puede que alguna vez lo haga", Burt entró en la habitación, metiendo sus manos en el bolsillo de su chaqueta, "Pero obviamente se ha dado cuenta de que tú eres más importante. Simplemente no quiero que te hagan daño, Kurt. Sé que lo he dicho un millón de veces, pero en este momento, puede que también estés jugando con fuego".

"Tengo esa sensación de que él nunca me haría daño... como cuando me mira, parece que la confusión y el miedo abandonan sus ojos".

Burt suspiró. "Eso no fue lo que sucedió en el cuarto de baño, aparentemente".

"Fue mi culpa, papá, yo lo sujeté. Ahora sé que no puedo hacer eso y lo he superado. Cuando lo vimos la semana pasada, vi la misma mirada que siempre me da, esa en la que parece que está tratando de gritarme con sus ojos que él nunca haría nada para lastimarme...".

Kurt se detuvo, sintiendo sus ojos arder de nuevo. "Papá, sé que no estás emocionado de que todavía esté con Blaine después de lo que hizo. No todo el mundo entiende cómo se marchó tan fácilmente, pero en realidad no lo hizo. Está luchando consigo mismo en este momento y simplemente sería agradable si él tuviera a alguien más que sólo a mí. Quiero decir, ahora el club Glee está incluso un poco dudoso sobre él. Fueron tan buenos con él cuando estuvo aquí, pero ahora... ellos no nos quieren juntos, porque él puso un maldito moretón en mi brazo. Él podría haber hecho la misma cosa haciéndome cosquillas, o incluso abrazándome muy fuerte".

Burt se rió superficialmente. "Siempre ha sido muy fácil hacerte moretones".

Kurt secó sus ojos. "Así que... por favor, sólo dime que me apoyas en esto. Realmente nunca lo has hecho".

Burt vio el dolor en los ojos de Kurt. A Burt le gustaba Blaine... sólo tenía miedo de él. Nunca le diría eso a Kurt, pero el chico era capaz de lo peor.

Burt suspiró y tomó una decisión. Colocó una mano sobre el cuello de Kurt. "Siempre voy a apoyar lo que creas que es correcto... todavía estoy un poco indeciso, pero voy a hacer todo lo necesario para asegurarme de que seas feliz y si Blaine te hace feliz, te ayudaré tanto como me sea posible".

Kurt le dio una aguada sonrisa y Burt lo atrajo para un abrazo, sosteniendo su cabeza contra su pecho y acariciando su cabello.

"Ustedes, chicos, son demasiado jóvenes para tener que lidiar con todo esto", dijo Burt contra el cabello de Kurt.

Kurt apretó sus ojos y sostuvo a su papá más cerca.

"Aunque has dicho que está mejorando, ¿no?".

"Ha empezado a darse cuenta de que algunas de las cosas que está viendo están sólo en su cabeza", Kurt lo soltó, moviéndose para sentarse en la cama. "Eso era algo de lo que realmente estaban tratando de arreglar".

"Eso es bueno", le sonrió Burt. "¿Dijiste que Blaine tuvo una hermana que murió?".

"De acuerdo con Kathy, cuando Blaine tenía ocho y Laura seis años, se encontraban en el camino de regreso de una fiesta de cumpleaños con un amigo de Blaine y su mamá cuando un camión de dieciocho ruedas perdió el control y se cruzó en su carril. Blaine se rompió el brazo y la mamá y su amigo estuvieron en el hospital durante semanas, pero Laura murió al instante. Aparentemente, fue empalada por la rama de un árbol".

"Dios... pobre Blaine. ¿Él vio todo eso?".

"Él fue quien detuvo a alguien para que llamara pidiendo ayuda. Desde lo que la gente, el doctor Joseph y la policía dijeron sobre Laura, era que ella fue una clase de princesa para los Anderson. Blaine nunca pareció ser capaz de hacer lo suficiente para hacerlos felices, no importaba lo duro que estudiara, ni qué premios consiguiera, o a qué clases especiales se le pidiera unirse. Tenía un coeficiente intelectual de ciento cuarenta y tres, cuando lo examinaron en el séptimo grado".

"Wow... eso es terrible. ¿Cómo es posible que alguien favorezca a un niño sobre otro? Finn ni siquiera es mi hijo, pero lo amo de igual manera".

Kurt sacudió su cabeza. "No lo sé... supongo que nadie realmente lo sabrá hasta que Blaine hable un poco más. Todo lo que le dijo al doctor Joseph el otro día fue sobre su padre golpeándolo, la muerte de Laura y conseguir sobresalir en la escuela. Kathy dijo que, sin embargo, hay mucho más que cavar, pero que él está empezando a mejorar".

"Esa señorita, Kathy... me agrada".

Kurt le sonrió. "También me agrada. Ella llama casi todas las noches, sólo para ver cómo estoy".

Carol asomó su cabeza por la puerta.

"La cena está lista, muchachos", les sonrió. Burt y Kurt se pusieron de pie y se dirigieron hacia la puerta del dormitorio. Carol atrapó a Kurt en un dulce abrazo.

"Has sido tan valiente", le susurró.

"Gracias, mamá", Kurt se echó hacia atrás. Carol se veía gratamente sorprendida. "¿Qué fue eso?", le preguntó Kurt, luciendo como si tal vez hubiera dicho algo malo.

"Nada... me llamaste mamá".

Kurt no pareció darse cuenta de ello, pero no se sentía molesto con eso. "Bueno... ahora lo eres. Supongo que después de toda esta locura y todo lo que has hecho por mí... supongo que me imaginé que lo merecías. Gracias".

Carol sorbió su nariz y lo abrazó de nuevo, esta vez sosteniéndolo apretado. "De nada, cariño".

Kurt besó su mejilla y bajaron las escaleras, patatas y carne asada los esperaban sobre la mesa.

888

Blaine se sentó en el borde de su cama aquella noche, dibujando patrones con la punta de su pie sobre el frío suelo de baldosa. Estaba esperando que Kathy hiciera su ronda final de la noche y se sentía bastante a gusto.

"Hey, cariño", lo saludó Kathy con una sonrisa, la cual regresó con gusto.

"Me voy a casa, pero he escogido algo para ti de la tienda de libros bajando la calle". Metió la mano en su bolsa y sacó un pequeño y grueso libro y se lo entregó a Blaine. "Sólo son cosas generales de Wordsworth, Keats, Whitman, pero no sabía qué poetas específicos te gustan".

Blaine sonrió y abrió el libro, saboreando el olor del papel fresco. "Gracias, Kathy. Es perfecto. No deberías haberlo hecho".

Kathy palmeó su hombro. "No fue nada, Blaine. Kurt me contó la historia más dulce cuando le dijo al doctor Joseph acerca de cómo solías leerle. Me imaginé que ya que estás aquí, sin realmente nadie con quien hablar, tal vez podrías leer para pasar el tiempo".

Blaine cerró el libro y se paró cuidadosamente. "¿Está bien si te doy un abrazo?".

Kathy se rió y lo abrazó suavemente, con cuidado para evitar los puntos de sutura que aún estaban sanando sobre su pecho. "Te veré mañana, Blaine. La siguiente vez que lo haga, Kurt estará aquí".

Blaine sonrió ampliamente. "¡Casi lo olvido, maldición, me veo horrible!", Blaine vio su reflejo en el espejo.

Kathy se echó a reír. "Qué tal esto, mañana, si estás dispuesto a levantarte alrededor de las siete, conseguiré que una de las enfermeras te dé una afeitada y un corte de cabello".

"Haces demasiado por mí", Blaine se enderezó. "Eso sería genial".

"Voy a llegar temprano y enviaré a alguien aquí", Kathy se volvió para irse, pero no antes de inclinarse de nuevo contra la puerta. "Estoy muy orgullosa de ti, Blaine. Sé que crees que hago demasiado por ti, pero tú y Kurt tienen un lugar especial en mi corazón. Has sido muy valiente y él también. Sólo síganlo intentando, ¿de acuerdo?".

Blaine asintió y sonrió cálidamente antes de verla alejarse por el pasillo. Blaine se recostó en su cama y abrió su nuevo libro, comenzando con la primera obra.

Vagaba solitario como una nube

Que flota en las alturas sobre valles y colinas,

Cuando de pronto vi una multitud

De acogedores narcisos dorados;

A lo largo del lago, bajo los árboles

Estremeciéndose y bailando en la brisa.

888

La alarma en el teléfono de Kurt se disparó, pero para el chico la llamada del despertador había estado destinada a funcionar durante la última hora, mientras se preparaba para el día. Kurt terminó su rutina de hidratación mientras el sonido inundaba la habitación y rápidamente lo apagaba, no queriendo desperdiciar un momento. A las siete, estaba finalmente listo y haciendo un chequeo final en el espejo cuando su papá llegó a arrastrándose dentro de la habitación.

"Vamos, chico", bostezó Burt.

"¡Ya voy!", Kurt bajó su peine y comenzó a rebotar por la habitación.

"Oh, demonios, olvidé que eres una persona madrugadora", Burt gimió y se apoyó contra el marco de la puerta.

"Y yo olvidé que eres un viejo gruñón por la mañana", Kurt le sacó la lengua, haciendo reír a un somnoliento Burt.

"Vámonos, vamos a llegar tarde", Burt bajó las escaleras. Kurt se hizo una verificación final frente al espejo y luego se acercó a recoger la fotografía apoyada sobre su lámpara, dándole una larga mirada antes de colocarla en su bolsillo y dirigirse escaleras abajo.

El viaje fue tranquilo pero cómodo mientras Kurt bebía sorbos de café. Llegaron a San Patricio con dos minutos de sobra y fueron a registrarse.

"¡Kurt! Wow, eso es un cambio", Kathy soltó una risita, tirando juguetonamente de la barba incipiente sobre el mentón de Kurt. "Creo estarás gratamente sorprendido cuando veas a Blaine hoy, pero primero, tienes una cita".

Kurt gruñó, pero asintió. Kathy los condujo a él y a Burt a la oficina del doctor, donde sus ojos echaron una ojeada sobre un archivo dejado al descubierto con el nombre de Blaine.

"Oh, Kurt, entra", le sonrió, haciendo un gesto para que se sentara frente a él. "Dime cómo has estado esta semana".

"Muy bien. El Prozac realmente ayudó, pero creo que ha sido la emoción de ver a Blaine de nuevo".

El doctor Joseph sonrió. "Él también está muy emocionado de verte. Hablé con él ayer, en realidad. Ahora me siento muy bien acerca de su caso".

Kurt sonrió y asintió.

"Ahora, ¿has tenido cualquier sentimiento negativo desde que empezaste con la medicina?".

"En realidad, no. He estado prestando más atención en clase, estoy comiendo mejor, mi impecable sentido de la moda ha vuelto", Kurt señaló su cuerpo, "pero creo que he empezado a notar cosas acerca de otras personas que no había notado antes".

"¿Cómo qué?".

"Las reacciones de la gente hacia mí por seguir estando con Blaine. Mi Director parecía bastante frío conmigo cuando volví el viernes. Mis amigos en el club Glee tienden a callarse cuando Blaine es mencionado, pero supongo que es de esperarse después del último fin de semana".

El doctor Joseph asintió. "No voy a decir que no habrá consecuencias sociales para lo que Blaine hizo, pero sólo sigue fuerte, ayúdalo a darse cuenta de que eso no lo convierte en un monstruo. Él todavía tiene problemas con él mismo".

Kurt asintió. "No estoy seguro de si se supone que debo preguntar, pero ¿hicieron más progresos con él?".

"Casi lo mismo desde el día que salió del confinamiento. Todavía hay un montón que no nos está diciendo, pero el conseguir que hablara fue un comienzo. Finalmente conseguimos ponernos en contacto con amigos de la familia, unos profesores y un par de sus viejos amigos de Dalton para que pudieran llenar algunos espacios en blanco. La mayoría de sus profesores y amigos ni siquiera sabían sobre Laura".

"Yo tampoco", Kurt miró hacia abajo. Todavía estaba un poco triste de que Blaine no le hubiera dicho, pero aparentemente no era el único en la oscuridad.

"Estoy seguro de que tuvo sus razones en su momento, pero ahora es crucial que lo comparta. Todo lo que él me dijo fue que ella murió en un accidente automovilístico".

Kurt asintió.

"¿Hay algo más sobre lo que te gustaría hablar?".

Kurt lo pensó durante un minuto y preguntó, "Cuando todo esto termine, la estancia en el hospital y esas cosas, ¿cómo va a ser?".

El doctor Joseph sólo suspiró. "Creo que tendrá que seguirse viendo con un terapeuta para ajustar su encaje de nuevo en la sociedad y tendrá que continuar con sus medicamentos antipsicóticos, pero debería de ser capaz de llevar una vida normal. Sé que eso es lo que estabas esperando".

Kurt sonrió débilmente y asintió. "Sólo quiero hacerlo feliz".

El doctor Joseph le sonrió. "Yo también, hijo. Si no hay nada más, creo que tienes a alguien a quien visitar".

La sonrisa de Kurt se amplió y el doctor Joseph despidió a Kurt y a Burt antes de que los hombres salieran. Kathy estaba hablando con Andy, el guardia de seguridad, afuera de la puerta de Blaine cuando ellos se acercaron.

"¿Estás listo?", le preguntó Kathy, colocando una mano sobre el hombro de Kurt.

"Sí", asintió. Kathy tocó antes de abrir lentamente la puerta.

"¿Blaine? Alguien está aquí para verte".

Kurt jadeó suavemente. El cabello de Blaine había sido recortado y su barba había desaparecido por completo. Estaba sentado en su cama absorto en un libro. Blaine levantó la vista y se encontró con los ojos de Kurt. Le tomó a Kurt toda su fuerza de voluntad para no sólo correr y reunirse con Blaine entre sus brazos. Una cálida sonrisa apareció en el rostro de Blaine y Kurt vagamente recordó el primer día que se conocieron.

"La puerta permanecerá abierta, ¿de acuerdo?", le recordó Kathy. Kurt asintió aturdido. Mientras Kathy le daba unas palmaditas a su hombro y salía, Blaine se levantó lentamente de la cama.

"Hey", le dijo.

"Hola", respondió Kurt, dando un paso más dentro de la habitación. "Te afeitaste".

Blaine frotó su rostro por instinto. "Sí, el doctor lo hizo por mí. Tú no te has afeitado", bromeó.

Kurt se rió, su garganta pesando con un pequeño bulto. "Fue durante un tiempo donde realmente no me importaba... Mercedes no me dejó deshacerme de ella".

"Realmente me gusta". Los ojos de Blaine se suavizaron y se acercó a Kurt, tomando sus manos suavemente. "Lo siento tanto".

"No lo hagas... lo entendí. Simplemente fue doloroso".

"Nunca quise hacer eso. No quiero volver a hacerte daño". Los ojos color avellana de Blaine brillaron antes de mirar hacia abajo a sus manos.

"No lo harás". Blaine miró de nuevo hacia él, con sus ojos diciéndole que finalmente creía en lo que Kurt le decía. Kurt le sonrió antes de limpiar una lágrima perdida de la mejilla de Blaine con su pulgar. "Sé que probablemente no quieres hablar sobre ello-".

"Quieres saber acerca de Laura", finalizó Blaine. Kurt tragó saliva.

"Si no piensas que puedes hacerlo en este momento, Blaine, está bien".

Blaine sonrió y lo llevó hacia la cama, sentándolo junto a él, con sus manos todavía juntas. A Kurt no le habría importado si estuvieran pegadas.

"Tenía dos años cuando ella nació, así que no lo recuerdo realmente, pero el primer recuerdo que tengo es estar acostado boca arriba, mirando hacia su techo. Tenía pequeñas coronas de princesas y estrellas pintadas en él. Ella estaba junto a mí haciendo ruiditos de bebé. Me encantaba sólo recostarme ahí dentro escuchando su móvil y escuchando los ruidos que hacía". Blaine sonrió ante el recuerdo.

"Ella era mi mejor amiga. Empecé el jardín de niños y realmente no le agradaba a nadie porque decían que era demasiado inteligente. A los cinco, podía mantener una conversación con los padres de mis amigos mejor que con mis compañeros de clase. Sin embargo, a Laura realmente nuca le importó eso. Ella no se burlaba de mí. Sólo me daba una mirada divertida, me sonreía y me decía que era raro".

Kurt soltó una risita.

"Solíamos correr alrededor del patio trasero, trepar a los árboles, jugar al castillo, jugar en el fango, ese tipo de cosas. Incluso en aquel entonces sabía que a mamá y a papá ella les agradaba más que yo. Ella podía quedar tan cubierta de lodo, simplemente igual de sucia como yo, pero siempre era yo el que estaba en problemas. Realmente no me importaba en ese momento. Sólo podía divertirme con ella".

Los sonrientes ojos de Blaine se volvieron suaves una vez más.

"Una tarde, fuimos a una fiesta de cumpleaños con uno de mis amigos de la escuela. No se suponía que Laura fuera, pero convencí a mamá y a papá de que la dejaran ir. La mamá de mi amigo nos estaba llevando a casa. Ese camión de Safeway golpeó un trozo de hielo y comenzó a deslizarse hacia los lados. Recuerdo agarrar la pequeña mano de Laura y cerrar mis ojos. La siguiente cosa que supe fue que estábamos rodando por la orilla y cayendo dentro de un bosque de pinos fuera de la interestatal. Finalmente abrí mis ojos, porque mi brazo estaba doliendo demasiado. Trevor y la señora Riley estaban inconscientes y yo miré por encima de-".

Los ojos de Blaine se quedaron en blanco otra vez, su mente corriendo con los recuerdos. Logró controlarse a sí mismo, sacudiendo su cabeza y parpadeando, con lágrimas cayendo por su rostro.

"Miré hacia Laura para ver si necesitaba ayuda... su cinturón de seguridad se había roto y ella estaba contra la ventana... ha-había una rama atravesando su pecho".

Kurt reprimió la urgencia de sollozar. Blaine tragó saliva con dificultad.

"Me mantuve diciendo su nombre porque sus ojos estaban abiertos. Pensé que iba a estar bien, porque sus ojos aún estaban abiertos... pero ella nunca me respondió. Mi brazo quedó atrapado debajo de una rama, así que lo saqué. Estaba todo torcido y dolía. Finalmente pateé la ventana y me arrastré hasta la colina. El conductor del dieciocho ruedas había salido de su camión y corrió hacia mí, asegurándose de que estuviera bien, pero yo ni siquiera pude empezar a decirle sobre los otros... sobre Laura".

Blaine empuñó su cabello, luchando contra las ilusiones en su cabeza. Kurt apoyó una mano sobre la de Blaine, "Puedes detenerte si quieres".

Blaine tomó un par de respiraciones profundas. "No... está bien. Sólo que es difícil".

Kurt sorbió su nariz y descansó su frente contra la de Blaine. "Estoy tan orgulloso de ti, Blaine".

"¿Por qué?... No pude salvarla. Cada día después de eso, mis padres me recordaban que si no hubiera suplicado que Laura fuera conmigo, entonces ella todavía estaría viva. Al igual que si yo hubiera actuado más rápido, hubiera podido salvarla...".

"No, cariño, no es así", Kurt abrazó a Blaine acercándolo mientras él lloraba sobre el hombro de Kurt. "Fue un accidente. Ocurren todos los días y nadie puede detenerlos. Sólo tenías ocho años, Blaine, y resultaste herido".

"Eso no les importó", esnifó Blaine. "Siempre te dije que mis padres me odiaban, Kurt... no estaba mintiendo o exagerando... todo el mundo lo sabía. Cuando vi a Laura en mi cabeza, sin embargo... ella dijo que ellos estaban bien con eso ahora... me gusta creer que es verdad".

Kurt acarició los suaves rizos de Blaine. "Tal vez lo están, bebé".

Blaine asintió y se incorporó, secando sus ojos y dándole a Kurt una sonrisa. "Gracias".

"Cuando quieras, cariño. Si necesitas hablar de cualquier cosa, siempre puedes venir a mí. No voy a juzgarte. Te amo".

"Yo también te amo, Kurt", le sonrió Blaine, inclinándose hacia adelante para presionar un tierno beso sobre los labios de Kurt, enviándole un hormigueo por su cuerpo y hasta sus dedos de manos y pies. Kurt sonrió contra él.

"Te extrañé mucho".

"Creo que yo también lo hice... Siento haberte alejado".

"Lo sé...", susurró Kurt. Blaine acunó su mejilla.

"Nunca más", miró a los ojos de Kurt, proyectando su sinceridad.

Kurt asintió y lo besó de nuevo, no muy fuerte, pero con mayor pasión. Blaine rodó su pulgar a través de la suave mejilla de Kurt antes de soltarlo.

"Así que, cuando entré estabas leyendo. ¿Qué era?".

"Oh, sí", Blaine se empujó hacia atrás contra la pared y tomó el libro de su mesita de noche. "Es algo que Kathy me dio anoche. Es un libro de poesía".

Kurt le sonrió. "¿Recuerdas cuando solías leerme?".

"Sí, ¿y tú que siempre gruñías cuando lo intentaba y te leía a Sylvia Plath?", Blaine se echó a reír.

"Ella es tan deprimente", refunfuñó Kurt.

"Bueno, se suicidó con el horno de gas", se encogió Blaine. "Siempre fui más aficionado de Tennyson, de todos modos".

Kurt recordaba aquellos días, la calidez del sol brillando a través de la amplia ventana de Blaine en Dalton, la suave y melódica voz de su enamorado leyendo las hermosas palabras en las páginas, el modo en que los ojos de Blaine se iluminaban cuando leía una línea en particular que le encantaba.

"¿Blaine?".

"¿Sí?", Blaine levantó su mirada.

"¿Podrías... leerme? ¿Como solías hacerlo?".

Los ojos de Blaine brillaron y sonrió. "Por supuesto. Ven aquí".

Kurt se acomodó sobre la cama y Blaine lo apretó contra su pecho, la espalda de Kurt estaba tomando el calor del cuerpo de Blaine, justo como el sol por la ventana. Kurt suspiró con satisfacción.

Blaine hojeó el libro antes de que finalmente encontrara lo que estaba buscando.

Oh, mi Amor es como una rosa roja, roja

Que acaba de abrirse en junio;

Oh, mi Amor es como la melodía

Que se toca con dulzura y armonía.

Tan hermosa eres, mi preciosa pastora,

Tan enamorado estoy de ti;

Y todavía te amaré, amada mía

Cuando los mares se sequen.

El brazo de Blaine se apretó alrededor del pecho de Kurt, tirando de él más cerca. Kurt entrelazó sus dedos con los de Blaine mientras asimilaba la suave y melódica voz de su amante.

Después de terminar con Burns, Dickinson, y a medio camino de 'Fuego y Hielo' de Robert Frost, Blaine sintió la respiración de Kurt calmada y lenta. Levantó la vista del libro para ver a Kurt profundamente dormido contra él, con su cabeza enterrada contra su cuello y su suave aliento en su contra. Blaine sonrió y lentamente colocó el libro de nuevo en la mesita de noche. Peinó hacia atrás el cabello de Kurt, mirando sus pestañas aletear en su sueño contra sus mejillas. Blaine besó su frente con suavidad antes de susurrar su línea favorita de Burns contra ella.

"Y todavía te amaré, amada mía, cuando los mares se sequen".

888

N/A: OMG, ahora tengo que ir a comer algo súper salado después de tanto fluffy y dulzura :P lol. Pronto vamos a aprender un poco más sobre la vida escolar de Blaine, el trato por sus padres y a ver algunos deslices de Blaine.

N/T: Bueno, he aquí el décimo capítulo, debo decir que estuve como tres días tratando de terminarlo. Sí, ya lo sé, ¿qué quieren? Soy torpe, lenta y me distraigo con facilidad (más con las cosas brillantes). A parte de que como que tenía demasiadas palabras pululando en mi mente, me sentaba muy feliz a traducir, leía lo que había hecho y era como '¿Qué demonios es esto?'. Espero que las personas que nos dedicamos a las traducciones no suframos de bloqueos, como suele pasarle a nuestrxs amadxs escritorxs. En fin…

¡Que tengan un excelente finde!

Gracias por tomarte unos minutos para leer.