Epílogo
- ¡Vamos pequeño! ¡Tú puedes!- Exclamó la chica rubia sosteniéndolo por atrás del asiento.
- No… no puedo mami…- Titubeante contestó.
- Sí puedes, no debes temer.
- Pero me caeré.- Dijo mirando hacía el suelo.
- Sí, sí lo harás.- Ella lo miró fijamente.- Pero aquí, lo que importa es que pierdas el temor al dolor, porque, la primera vez siempre caeremos.- Le sonrió cálidamente.- Además, sí tú piensas que te caerás, así lo harás, sí piensas que no caerás no lo harás.
- Pero…
- ¡Vamos! Además recuerda que tu papi te espera del otro lado, el te sostendrá si tienes miedo.
- De…de acuerdo…- El pequeño tragó saliva, colocó un pie en el pedal, se aferro muy fuertemente del manubrio, su madre comenzó a caminar sosteniendo su asiento, impulsando la bicicleta, y después de unos pasos lo soltó.
- ¡Pedalea rápido!- le gritó mientras lo veía en la bicicleta. En pequeño niño de cinco años subió el otro pie al pedal y con torpeza comenzó a andar en la bicicleta, que sus padres ese día, le habían regalado.
- ¡Papi!- Exclamó contento cuando pudo llegar con el hombre que lo esperaba del otro lado del patio de su casa.
- ¡Pequeño!- Lo abrazó cuando llegó a él.- ¿Ves que si pudiste?
- Sí papi, tenía mucho miedo, pero mi mami me dijo que tú me sostendrías sí me caía.
- Claro que sí pequeño, yo siempre estaré ahí, cuando tú me necesites.- Le sonrío.
- ¡Y es hora que el chico del cumpleaños apague las velitas!- Exclamó la chica rubia llegando con ellos dos.
- ¿Ya está listo el pastel June?- preguntó el peli verde mientras cargaba a su pequeño haciéndole caballito.
- Así es, ya está listo Shun.- Y los tres entraron dentro de la pequeña casa en donde vivían.
- ¿Te gustó tu regalo pequeño?- preguntó Shun mientras lo bajaba.
- ¡Es el mejor regalo de todos papi!- Exclamó contentó.- Siempre había querido una bicicleta ¡Y ya se andar en ella!- Afirmó enérgicamente el pequeño rubio.
- Bueno, ya tienes cinco años y tu mami y yo pensamos que ya tenías edad para tener una.- Le revolvió los cabellos y los tres se sentaron en la mesa para degustar los alimentos.
Ya en la noche, un joven peli verde batallaba con un pequeño travieso, intentando cambiarlo para dormir.
- ¡Haber pequeño ya es hora de dormir!
- ¡Pero no quiero!- Negaba dando saltos en su cama.
- Mira, si te vas a dormir te contare un secretito… ¿sí?
- ¡¿Un secreto?- preguntó entre sorprendido e intrigado el niño.
- Así es.- Respondió con un tono divertido y susurrante.- Pero que tu mami no sepa que te lo dije ¿De acuerdo?- le guiñó un ojo divertido. El pequeño asintió con la cabeza, y Shun se sentó con él en la cama y el niño dejo de saltar y prestó total atención. Shun susurró en su oreja.- Tu tío Ikki vendrá a visitarte mañana.
- ¡El tío Ikki vendrá a…!
- ¡Shhhh!- Lo calló de inmediato Shun.
- A sí.- El pequeño le guiñó el ojo tapando su boquita con su mano.
- ¿Qué tanto traman ustedes dos?- preguntó la chica rubia desde la entrada.
- ¡Mami!- Exclamó el pequeño sorprendido.
- Shun… ¿No le habrás contado lo de Ikki o sí?- preguntó June con tono acusador a su marido.
- Eh… bueno… es que…- Ella negó divertida.
- Se suponía que era una sorpresa.- El peli verde sonrió rascándose la cabeza nerviosamente.
- Bueno, yo venía a avisarles a ustedes que tiene visitas.- June asomó su cabeza por la entrada.- Puedes pasar Seiya.
- ¡El tío Seiya está de visita!- Exclamó contento el pequeño.
- ¡¿Dónde está mi sobrino favorito?- Interrogó con un tono divertido el castaño, entrando a la habitación del pequeño.
- ¡Aquí!- Le respondió el pequeño levantando sus brazos, para que Seiya lo cargara, y después de eso comenzó a darle vueltas en el aire. Cuando terminaron lo volvió a dejar en la cama.
- Que gusto verte Seiya.- Saludó alegremente Shun.
- Lo mimo digo amigo.- Y ambos se abrazan fraternalmente.
- Los dejaré para que puedan hablar entre hombres.- Sonríe June y sale de la habitación.
- ¿A qué se debe tu visita?- pregunta Shun.
- Bueno, ¿que no puedo visitar a mi sobrino favorito el día de su cumpleaños?
- Pero la fiesta es mañana…- Le susurra Shun en forma de secreto.
- Lo sé, pero el día es hoy, y por eso ¡le he traído un regalo de cumpleaños!- Dice Seiya mientras saca una pequeña caja de su mochila.
- ¡Un regalo!- Sus ojos se iluminaron al ver una caja envuelta por Seiya.
- Así es pequeño, ábrelo.- Le dijo Seiya mientras se lo entregaba, el pequeño rápidamente lo abrió.
- ¡Un estuche de pinturas!- Exclamó contento.- ¡Me encanta!
- Sabía que te gustaría.- Sonrió Seiya.
- ¡Muchas gracias tío Seiya!- El pequeño lo abrazo.
- De nada pequeño, además sabría que eso le gustaría a mi sobrino favorito.
- Creí que tu sobrino favorito era mi primo Ryuho- Mencionó el pequeño con sonrisa pilla.
- Los dos son mis favoritos.- Sonrió Seiya. Shun sonreía divertido cuando de pronto se llevó una mano al corazón, cayó al suelo.
- ¡Papi!
- ¡¿Estás bien?- Seiya lo ayudó a levantarse.
- Sí… estoy bien, no deberías preocuparte.- Le sonrió y Seiya lo ayudo a sentarse en la cama del pequeño, quién lo abrazó de inmediato.
- No te preocupes hijo, estoy bien.- Lo abrazó sonriendo.- Sabes que algunas veces papi se siente agotado, pero no es nada malo.
- Sí, y todo eso gracias a ese maldito.- Mencionó Seiya con enojo.
- No lo llames así.- Shun intentó convencerlo.
- ¡¿Qué?¡- Interrogó Seiya sorprendido.- Shun, sabes que si no hubiera sido por Hades tu no tendrías problemas de salud ahora.
- Seiya, eso es algo que quedo en el pasado ¿de acuerdo? Lo importante es que ahora tenemos vida.- Shun le sonrío mientras acariciaba con ternura la cabeza de su hijo.
- Aún no comprendo cómo a pesar de todo el daño que te hizo sigues y finges como si nada hubiera ocurrido.
- No solo me hizo daño a mi ¿sabes?- Shun lo miró.- Pero… todos merecen ser perdonados ¿no crees?- Sonrió.
- Sí, pero cuando se arrepienten de lo que hacen, dudo mucho que Hades se haya arrepentido de todos los problemas que causo.
- Yo no diría eso…- Susurró, recordando…
"Aquel que entre debe abandonar toda esperanza"- Leyó un confuso chico de cabellos castaños a la entrada de aquel mundo infernal.
- Hemos llegado al inframundo.- Susurró Shun, y para todos ellos, aquel mundo les era muy familiar.
- Los estaba esperando.- Mencionó en la entrada un sujeto alto y de cabellos rizados, vistiendo una túnica blanca.
- ¿Quién eres tú?- preguntó uno de ellos.
- Yo seré su guía…- Les extendió la mano.- Acompáñenme.- La energía que irradiaba les traía paz y tranquilidad, no era malvada, por lo cual ellos no dudaron en seguirlo. En el camino no se fijaron en nada, solamente miraron al sujeto que los guiaba, al final llegaron a un lugar hermoso, lleno de flores y bellezas, mariposas y hermosa vegetación.
- Los Campos Elíseos…- Susurró admirado Shun.
- Aquí es donde permanecerán.- Mencionó el sujeto.
- ¿Aquí?- preguntó admirado uno de ellos y su acompañante asintió con la cabeza.- ¡Es hermoso!
- ¡Mira!- Exclamó contento uno de ellos.- ¡Que bella flor!- Se agachó un poco para poder apreciarla mejor.
- Es muy lindo este lugar.- Otro de ellos sonrío.- ¡Que lindas mariposas!- quedo admirado al ver sus diferentes colores, y maravillosas formas. Prontamente todos ellos comenzaron a jugar divertidos en aquel lugar.
- ¡Ven a jugar Shun!- Le invitó Alone mientras era perseguido por uno de ellos. Shun le sonrió cálidamente.
- Con que los dioses también han pecado…- Mencionó el sujeto que los guío, colocándose a su lado, Shun volteo la mirada hacía él.- Me gustaría saber de dónde proviene este pensamiento.- El sujeto volteo la mirada a él.
- Los dioses también han pecado…- Repitió más para sí mismo.- Ellos siempre fueron el modelo de perfección, pero… sí fuera así ¿Por qué se esmeran tanto en destruir a la humanidad, sí fueron ellos quienes la crearon?- preguntó para sorpresa del sujeto que lo acompañaba y quién no dijo nada.- Hemos peleado contra dioses, protegiendo a la tierra, y los dioses se excusan de que la tierra se ha llenado de sufrimiento y odio, cuando en verdad son los mismo dioses los que también poseen esos sentimientos.- Shun volteo la mirada a los chicos que jugaban divertidos en el pasto y entre las flores.- Hades dijo que el sentimiento del amor era solo un sentimiento que los humanos crearon para engañar a Athena, pero sin ese sentimiento, el odio es lo único que nos queda, si los dioses no tienen amor, entonces están llenos de odio, y el odio los ciega y los hace cometer errores, al igual que nosotros los humanos. Pero lamentablemente su poder divino llega más allá, y también ciega todo sentimiento que hay en ellos. El poder que se le fue concedido a los dioses, no es para los dioses, sí no para ayudar a los demás. Pero en vez de ayudar, lo único que quieren, es acabar con la humanidad ya que los humanos no los veneran como según ellos es debido. Sí ellos fueran perfectos, entonces no se esmerarían en que los humanos pagaran por sus pecados, más bien intentarían purificar sus almas, porque todo aquel que es perfecto, sabe aceptar errores, y más que nada… perdonar… tal vez esa es la razón por la que los humanos ya no veneran a los dioses… porque ellos no conocen el sentimiento del amor… solo son ególatras consigo mismos…
Su acompañante se apartó de su lado, y se dirigió con ellos, les habló, Shun no logró escuchar lo que les decía, pero observó las miradas de todos ellos. Prontamente observo que Alone se acercaba a él.
- Shun… ese sujeto dice… que debemos beber las aguas del río que está a nuestro lado.- Escuchando el murmullo del agua correr a su lado, miró a su lado el río Lete.
- Es hora de olvidar Alone…- Le sonrío Shun.
- Eso significa, que cuando beba sus aguas… ¿ya no te reconoceré?- Shun negó con la cabeza, cerrando los ojos, y de pronto, recibió un gran abrazo por parte de Alone.- Muchas gracias por ayudarme… por ayudarnos…
- Les prometí que los ayudaría a salir…- Lo abrazó también.
- Gracias a ti pude cumplir mi promesa.
- Ya es hora Alone… debes ir…- Le dijo separándose de él, y le sonrío cálidamente.
- ¿Volveremos a vernos?- le preguntó esperanzado. Shun lo miró con ternura. Después de ello, el fue conducido por aquel sujeto, hacía las orillas, para beber el agua del Lete.
- Es hora de que olviden…- Mencionó Shun, observando a cada uno de ellos, con ojos puros, miradas hermosas, su verdadera apariencia, uno de ellos tenía cabellos castaños, otros dos eran rubios, otro tenía cabellos azulados…
- Es tu turno.- Le dijo aquel sujeto.
- ¿Mi turno? ¿Yo también debería beber de esas aguas?- Preguntó Shun confundido.
- Has matado a mucha gente, te atreviste a atentar contra tu propia vida, y además has desafiado a los dioses como nadie lo ha hecho al llamarlos pecadores, así que…- Negó con la cabeza.
- No sé a cual prisión del inframundo me lleven todos esos errores, pero lo aceptare.- Afirmó sonriente.
- Yo no solo soy guía de las almas que llegan al inframundo, también soy mensajero de los dioses, y uno de ellos te envía un mensaje.- Shun lo miró intrigado.- Solo te envía las gracias.- Terminó por decir y él al escuchar esto, sonrío cálidamente.
- Durante mucho tiempo, perdió todas las guerras santas contra Athena, el odio y el orgullo llenó su corazón, que inclusive también fue cegado por él, hasta el punto de llegar a creer lo que el mismo les decía a todos ellos.- Acotó Shun mirando a los chicos a las orillas del río.- Que la muerte era salvación, él mismo llego a creer esa mentira, por esa razón, aún estando débil se empeñó en acabar con la humanidad a pesar de que esta guerra santa ya había terminado… y por esa razón tampoco los quería dejar ir… los guardó consigo, ya que sus corazones lograron llenarlo, y, por esa razón los mantuvo a salvo, lo que creyó él, y no los dejó ir… en el momento que vi retratado aquel ángel en aquella pintura lo supe… el es un dios, y a pedido perdón… a pesar de su orgullo, a podido aceptar su error…- Shun miró cálidamente a todos aquellos que ya habían bebido las aguas del río Lete.
- Aún no es tiempo para que tú bebas de ellas.
Alone sintió el suave tacto del agua con sus manos, y, antes de poder dar un sorbo, sonrió.- Tenma.- Pensó.- Tú cumpliste tu promesa, y regresaste como un caballero de Athena, ahora yo he cumplido la mía, y por fin pude terminar la pintura amigo, ya es hora.- Y al final sintió como el dulce sabor de agua le quitaba la sed de su paladar.
- ¿Shun? ¿Sucede algo?- preguntó Seiya al notarlo perdido.
- ¿Ah? ¿Qué?- después lo miró y sonrío.- Descuida Seiya, solo estaba recordando.
- Tú siempre perdido en tu mundo, no es de esperarse.- Sonrío divertido. Hablaron por algunos minutos, después Seiya tuvo que reiterarse, puesto que ya era noche. Llego a la mansión, y se dirigió a su habitación, ahí Saori dormía tranquilamente, le dio un cálido beso en la frente, pues para él, ella se veía preciosa, y tan bella, durmiendo. Pero después de ello, volteo la mirada al cuadro, a ese mismo cuadro que Shun se esmeró en retratar sobre él, hacía ya quince años…
- De tal palo, tal astilla.- Mencionó sonriente Seiya, observando el cuadro colgado en la pared, acordándose de que el pequeño hijo de Shun también gozaba mucha al pintar.
Shun arropó a su pequeño, le dio un beso de buenas noches en la frente. A su pequeño de ojos azules y cabellos rubios. Sonrió al recordar la conversación que tuvo hacía unos instantes con Seiya…
- Seiya…
- ¿Sí?
- Bueno… me gustaría saber…- Mencionó Shun, cuando acababa de recordar, la hermosa amistad que debió haber tenido Alone con Tenma, y la pregunta en su mente se formulo.- Sí, tú, y yo… bueno, todos… seremos amigos para toda la vida ¿no es así?- Seiya sonrío.
- No, te equivocas.
- ¿Qué?
- Es hora de que duermas, Alone.- Le dijo suavemente a su pequeño.- Dulces sueños.
- Hasta mañana papi.- El pequeño sonrió, y prontamente cerro sus ojos, quedando profundamente dormido, iluminado por el brillo de las estrellas a través de la ventana.
- No lo seremos para toda la vida.- Seiya sonrío.- Lo seremos… para toda la eternidad.
Fin.
Notas de la autora:
¿En verdad creyeron que YO sería capaz de matar a Shuni? Me indigna, (nota: inat hace su berrinche dramático) Jaja lo malo de escribir es que el sarcasmo no se entiende muy bien :P
No les miento, tenía planeado un epílogo, jaja era una pequeña sopresita y espero este final les haya gustado. ¡Ya viste SakuraK Li! no se nos murió, aunque, bueno, jeje quedo con June, pero ella era perfecta, digo, si quería que la reencarnación de Alone estuviera en el hijo de Shun necesitaba a alguien en parecido, y ambos son rubios y con ojos azules n_n (aunque de diferentes todos, pero eso es lo de menos)
Espero este final les haya gustado, y quiero pedir perdón a quienes se habían quedado inconformes, jeje no era mi intención, gigichiba, espero este final te haya gustado ;)
Muchas gracias a todas por sus reviews que me llenaron de animo, en verdad los aprecio mucho, en verdad, muchas garcias a todas ustedes: Tepucihualt-Shun, darkacuario, Tot12, SakuraK Li, Shun4Ever, Gigichiba, que me siguieron en esta locura hasta el final. También a quienes leyeron aunque ya no dejaron reviews, no importa, lo que importa es que se hayan interesado por este fic: Nyuu- Yaraiza y Andorea.
Finalmente, muchas gracias a todas por leer.
