Disclaimer: Hetalia ni LatinHetalia me pertenecen.
Pareja: ArgentinaxChile/MartínxManuel.
Advertencia: Los inventos re-grosos de Martín, mucho "amor" y celos. Participación especial del rompe hogares.
10.
• Hσlσfσníα •
No entendía. ¿Para qué crearía inventar una nueva forma de sonido? Había hecho millones de teorías con respecto a esto…sí, tenía bastante razón, no negaría. Incluso él fue su conejillo de indias para ver si funcionaba su invención. Y seguía sin entender, si sonaba bien o no sonaba, buscándole la diferencia sobre algo de 3D.
Pasaron dos semanas cuando terminó su proyecto siendo aceptado y negados por otros. No le importó, siguió y siguió hasta…bueno…que el primero en interesarse fue Arthur.
¿Cómo pasó esto? Bien, ayer recibió una llamada telefónica del británico diciendo que estaba muy interesado en el invento de ese argentino no rubio natural, según Arthur; y como no quería hablar con él por teléfono, el único contacto leal, cercano y querible era él, Manuel. De esta forma habló con Martín quien le dio un ataque de pánico diciendo que el mayor vendría para llevarse lo suyo, también se refería a Manuel. Luego de una larga discusión, lo convenció, solo era negocio.
Ahora, ahí yacían. Los dos rubio mirándose frente a frente. Martín protegía a su chileno manteniéndolo detrás de su cuerpo, que no hiciera ningún movimiento en gritar de alegría e ir abrazar al pirata. Arthur, por su parte, únicamente miraba a ambos.
―Solo lo hago por dinero. No me agradas.
―Oh, créeme, a mí tampoco me agradas. Pero me interesa el nuevo sonido que has creado. Lo necesito para un grupo musical que grabará su nuevo disco, esto te puede servir.
― ¿Qué querés a cambio? ―sospechaba algo no bueno en él. Si quiere cambiar su invento por su Manuel, no lo haría, jamás.
―Nada. ―dijo sincero levantando y bajando los hombros.
― ¿Quieres un té? ―ofreció sonriente el castaño, eso le molestó demasiado al argentino.
―Por ahora no, gracias Manuel. ―contestó devolviéndole la sonrisa.
― ¿Enserio no quieres? No me molesta prepararte uno. ―insistió.
―No, la verdad no.
―Pero…
―Dijo que no quiere Manuel ―le dijo Martín para que la cortara con el ofrecimiento, aparte de los nacientes celos. El menor bufó―. Ahora ya tenés lo quereías. Vete.
―Ya me iba. Eh, Manuel… ―llamó.
― ¿Sí?
― ¿Te gustaría ir a la grabación?
― ¿Eh? ¡Sí, por supuesto! Acepto tu invitación.
― ¡¿Qué? ¡Vos no vas a ir a ninguna parte, menos con este sujeto! ―exasperó Martín.
―No necesito de tu permiso, es cosa mía si voy o no voy con Arthur, es mi amigo además. ―se defendió.
El argentino estaba que explotaba del enojo y celos. Justo en ese momento antes de que se creara una guerra, Carlitos apareció diciendo que dibujó al chileno y al argentino tomados de la mano con muchos corazoncitos y más cursilerías alrededor. Le llamó la atención la presencia de Arthur, mirándolo fijamente.
― ¿Qué hace aquí? ¿Molestando a mamá?
―No me está molestando. ―dijo Manuel.
―Claro que sí ―corrigió enseguida el rubio latino―. Bien, como sea. Ahora vete, che.
―Okey, como si me quedara. Adiós Manuel, espero verte en la grabación.
―Así será. ―respondió una vez más surcando los labios mientras eran respondidos por el europeo, a lo que al pequeño rubiecito le molestó y pisó el pie de Arthur con mucha fuerza.
― ¡Mocoso del demonio! ―gritó con ganas de agarrar al aludido, pero el padre argentino lo echó a patadas de casa, manteniendo el negocio.
―No debiste pisarlo, ¿hasta cuándo lo tratas así? ―Manuel comenzó a regañar al isleño, este fruncía el entrecejo pensando en lo idiota que era su mamá.
―Te coquetea. ―respondió.
―No me coquetea. ―le llevó la contraria.
―Si lo hace ―apareció Martín―. No iras a la "grabación", te quedas aquí como buena madre cuidando a tu hijo.
― ¿Eh? Ándate a la…
― ¿Carlitos, podés ir a la habitación? Mamá y papá tienen que conversar.
―Bueno. ―obedeció yéndose a su cuarto. Ambos mayores quedaron solos, el castaño frunciendo el ceño por obligarlo en no ir a la invitación de Arthur, y el rubio estaba de la misma manera.
Sin previo aviso, el argentino lo tomó de la cintura atrayéndolo a su cuerpo y darle un caliente y apasionado beso, robándole totalmente el aliento, donde Manuel se sonrojó, para luego separase y susurrarle en el oído…
―Vamos a ver si querés ir a su grabación, después de escuchar unos placenteros sonidos esta noche.
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N/A: Martín defiende lo que es suyo, junto con Carlitos. Amé lo que puse al último x3. Por cierto, fue lo que más pude hacer con este invento…
•Holofonía: El sonido holofónico (Holophonics TM) fue desarrollado y patentado por primera vez en 1980 por el argentino Hugo Zuccarelli. Aplicando el concepto del holograma al sonido, conseguía perfeccionar el sistema de grabación binaural. Esta se basa en la teoría de que las relaciones interaurales (diferencias de tiempo e intensidad entre los oídos), no podían por si solas determinar la localización de una señal en el meridiano de la cabeza (adelante-atrás, arriba-abajo), dado que éstas son nulas. A todos los efectos prácticos, un sonido que llegara a los dos oídos al mismo tiempo no podría ser localizado (mono). Otro fenómeno detectado por Zuccarelli era el hecho de que sonidos percibidos en forma directa, no grabados, eran posibles de ser localizados aun cuando un solo oído era empleado.
El primer prototipo de oído artificial holofónico fue usado para grabar el disco de Pink Floyd (banda británica).
Saludines, nos vemos!
