Capítulo 10
Conflictos
Sesshoumaru llegó a la casa con lágrimas en los ojos, Inuyasha corrió hacia él, pero se detuvo.
-Nii-chan...
-Inuyasha... dónde está Rin?
-Arriba...
Sesshoumaru subió, Rin apenas acostaba a Satoshi, al verla, la abrazó con fuerza.
-Kami, mi amor... me asustaste!
-Rin...
Rin lo vio, acarició sus mejillas.
-Qué pasó, Sesshoumaru?
-Max... asesinaron a Max...
-Kami!
A Rin se le salieron las lágrimas de inmediato, Sesshoumaru la abrazó con fuerza.
-Pero... cómo... qué pasó?!
-Lo asaltaron...
Después de los funerales, Amanda estaba destrozada, decidió irse a Estados Unidos, a vivir con su hermano y su padre.
-Nos vamos en dos semanas...
-Para lo que necesites, aquí nos tienes...
-Gracias...
Amanda vio a Inuyasha abrazando a la pequeña Kagome, que lloraba buscando a su papá. Nuevas lágrimas brotaron de sus ojos.
-Max apenas se había enterado de que estoy embarazada...
-Kami...
Rin la abrazó, intentando de alguna manera brindarle al menos la noción de que no estaba sola.
- 15 años después. -
Inuyasha llega a la casa, Rin está con una pequeña de unos 7 años ayudándola a hacer sus tareas. La pequeña de ojos dorados y cabellera negra, vio a su tío.
-Mamá...
-Hola, cariño, cómo te fue?
-Genial!
Inuyasha tomó una soda y se sentó junto a ella.
-Maya...
-Tío...
Inuyasha la abrazó.
-Estaba fácil, yo creo que entro...
-Eso espero...
Inuyasha vio hacia atrás.
-Sesshoumaru está aquí?
-No, aún no ha llegado...
-Quiero una laptop.
-Ya sabes qué hacer.
Inuyasha sonrió, se puso de pie y la besó en la mejilla.
-Me iré a dar un baño.
-Sí, apestas...
La pequeña se quedó recostada del regazo de su madre.
-Papa!!!
Al ver a Sesshoumaru, se levantó como resorte y corrió a sus brazos enganchándose como monito.
-Hola, princesa!
Sesshoumaru la besó en la cabeza.
-Preciosa...
Saludó a Rin con un beso.
-Vamos, papa, papa, vamos, tú lo prometiste!
-Qué cosa?
-Que la llevarías a la feria a montar caballos.
-Kami, Rin, porqué no la llevaste?
-No, mama no! Tú!
-Por eso...
Sesshoumaru bajó un poco y acarició las mejillas de su princesa.
-Lo siento mucho, mi amor, pero hoy no puedo... qué tal si lo dejamos para mañana?
-No! Hoy!
-Lo siento, no puedo, Maya...
La pequeña lo vio con los ojos cristalinos.
-Papa, onegai...
-Mañana iremos, te lo prometo...
La pequeña desistió, subió las escaleras desalentada, hasta ese momento, Sesshoumaru no había notado su ropa. Vio a Rin, desaprobarlo con los brazos cruzados.
-Qué?
-No tienes remedio...
-Qué?!
-Maya lleva toda la semana esperando el viernes para ir a montar caballos con su papá.
-No puedo llevarla!
-Ese es el punto! Nunca puedes!
Inuyasha bajó las escaleras.
-Será mejor que se callen y vayan a atender a su hija que llora desconsolada.
-La voy a llevar mañana! Mañana es y punto!
-Buena suerte, la feria se termina hoy...
Inuyasha tomó su chaqueta.
-La llevaría conmigo, pero ella no quiere. Quiere ir con su papá.
Inuyasha se marchó, Rin subió a la habitación dejando a Sesshoumaru solo.
-Maya, cariño...
-No!
-Maya, mi amor, no tienes que llorar así...
-Mama!!!
La pequeña se aferró a su cintura, llorando refugiada entre sus brazos.
-Mi amor, yo te llevaré...
-No...
-Por qué sólo quieres ir con tu papá?
-Porque si no, voy a ser la única niña que no fue con su papá... yo no quiero, yo tengo papá...
-Maya, cariño, eso no importa...
-Sí!!! Todas van a ir y tienen que verlo! Tienen que ver a mi papá! Si no, no me van a creer...
Sesshoumaru cerró los ojos, nunca tenía tiempo para ir a sus actividades, era lógico que nadie lo conociera. Entró en la habitación.
-Maya... Maya, mi princesita... lo siento mucho...
-Yo sé...
-Qué cosa?
-Tienes que trabajar...
Sesshoumaru bajó la mirada.
-No, princesa... ya no... haré lo que tú quieras.
-Y vamos a ir a la feria?
-Vamos, mi amor...
Rin le lavó la cara y los vio subir al auto.
-Papa, dile a mama que venga...
-Llámala...
-Mama!!!
Caminaban tomando cada uno a la pequeña de una mano, Maya solía distraerse y quedarse atrás viendo algo.
-Vaya, qué bellos están!
Sesshoumaru suspiró, ya Rin lo pondría a cargar paquetes. Se sorprendió cuando ella siguió caminando.
-No lo vas a comprar?
-Tal vez más tarde.
-Mama, caballos!
Rin sonrió y acarició las mejillas de su pequeña.
-Vamos a los caballos.
Había una larga fila de espera.
-Rin, quédate con Maya, iré por refrescos.
-No! Papa, quédate!
-Está bien, Maya... yo voy...
Rin volvió más tarde, la fila ya había avanzado bastante. Cuando finalmente fue el turno de Maya, la pequeña entró con Sesshoumaru, Rin se quedó viendo desde la baranda.
-No va a montar, señora?
-No...
Rin les tomó fotografías, y luego de dar un par de vueltas, volvieron con ella.
-Bueno, ya montamos caballo. Qué quieres hacer ahora?
Al volver a la casa, Rin bañó a la pequeña y le puso su pijama.
-Ve a despedirte de papá...
La pequeña fue con Sesshoumaru. Lo besó en la mejilla.
-Te quiero, papa...
-Te quiero, princesa...
-Papa...
-Dime...
-Arigatou...
Sesshoumaru sonrió y la abrazó con fuerza.
-Un placer, mi amor... pero no tienes que llorar, con decirme que hoy era el último día, te llevaba.
-Hai...
-Maya...
-Ve con mamá, a dormir...
La pequeña subió a su habitación, Rin la acomodó en su cama.
-Dulces sueños, mi amor...
-Te quiero, mama...
-Y yo a ti, cariño...
La pequeña se quedó dormida. Rin salió de la habitación sonriendo. Se encontró con Sesshoumaru en el pasillo.
-Mi amor...
-Preciosa...
Se besaron con ternura.
-Ah! Kami, en su habitación!
Se separaron riendo, Satoshi besó a Rin en la mejilla.
-Mamá, papá...
-Hola...
-Llegas tarde...
-Se me pasó la hora... además, Inuyasha no ha llegado.
-Inuyasha es mayor de edad. Y tú eres mi hijo.
Satoshi entró en su habitación mascullando algo entre dientes. Sesshoumaru tomó las manos de Rin.
-Me perdonas?
-Lo importante es que lo disfrutó...
-Te amo, preciosa...
-Y yo a ti, mi amor...
Entraron en la habitación, disfrutaron de un delicioso baño juntos, entre apasionados besos y ardientes caricias. Estaban en la tina, disfrutando del agua mientras sus músculos se relajaban, Sesshoumaru acarició sus mejillas.
-Kami, te mereces una medalla...
-Yo?
-Sí... por aguantarme estos 19 años...
Rin sonrió y se recostó de su pecho.
-Los repetiría feliz, uno y cada uno de esos años...
Sesshoumaru sonrió y acariciando su espalda, la besó en la cabeza.
Ambos dormían, abrazados, las sábanas corridas. Rin despertó con una sonrisa en sus labios, lo besó con ternura.
-Preciosa...
-Buenos días, mi amor...
-Hm... hola... Rin, es sábado!
-Yo no dije que quería levantarme...
-Rin...
Rin lo rozaba con sus muslos, haciéndolo retorcerse.
-Rin...
-Vamos, mi amor... sabes lo rico que es hacer el amor por las mañanas...
-Pero espera... déjame espabilarme...
-Ya estas bastante despierto...
Rin lo besó y desvió sus besos por su pecho, abdomen y hasta su hombría.
-Vaya, y todo eso es para mí solita?
-Todo tuyo, preciosa...
Rin sonrió y lo besó en la punta, comenzó un jugueteo de roces y caricias con su lengua, que lo hacía vibrar.
-Ah, preciosa!
Con una mano en su cabeza, disfrutaba de sus caricias. Rin lo interrumpió y se acomodó sobre sus piernas, lo guió a su interior.
-Kami, amor!
Sesshoumaru sonrió de manera arrogante y disfrutó de su mujer haciéndole el amor, apoyada en su pecho, moviéndose enérgicamente, hasta que finalmente una oleada de placer los sobrevino. Rin se quedó sobre su pecho.
-Preciosa...
-Lo sé...
Ambos rieron cortos de aliento, se besaron apasionadamente.
Maya salió al jardín y vio a su madre atacar a su padre, él la detuvo, haciéndola caer.
-NO! Mama!
Maya corrió hacia Rin y se arrodilló a su lado.
-Mama...
-Hola, mi amor...
-Papa, porqué? Eso es malo...
-Qué cosa?
-Le diste a mama!
-No, mi amor... estamos entrenando Kenjuutsu.
Rin se puso de pie con la ayuda de Sesshoumaru.
-Ves, estoy bien... sólo es una práctica...
-Demo...
-Nunca nos habías visto, verdad?
-No...
-No te preocupes, mi amor... Sessh... lo dejamos hasta aquí?
-Está bien por mí...
Se besaron con ternura.
-Qué tal si nos vamos a bañar, mi amor?
-Con mama?
-Sí, cariño... si quieres...
Se despidieron con otro beso y Rin se dirigió a la habitación con Maya, después de ducharse, Rin entró a la tina con la pequeña.
-Mama... cuándo voy a ser como tú?
-Cuando crezcas te vas a parecer mucho a mí.
-Demo tú dices que me parezco a papi...
-Sí, te pareces mucho a él...
Rin la tocó en la punta de la nariz.
-Tienes su nariz, sus ojos...
La pequeña sonrió por la caricia. Al salir del baño, se encontraron con Sesshoumaru a medio vestir, la pequeña lo abrazó.
-Papa!
-Mi princesa... ya no te puedo cargar, eres muy grande...
-Pero tú cargas a mama.
Sesshoumaru sonrió y la cargó, la pequeña lo besó en la mejilla.
-Mi papa es el más fuerte del mundo!
-Qué te parece si vamos al acuario hoy?
-Sí!!! Así conozco el pescado mortal!
-El qué?
-Mami dice que tienes cuerpo de pescado mortal y trasero de acero...
La pequeña trató de ver la espalda de su padre. Ambos rieron a carcajadas.
-Pequeño satélite!
Satoshi bajo las escaleras mientras desayunaban.
-Satoshi, vamos al acuario!
-Qué bien...
-Puedes mostrar un poco menos de emoción...
-Eso es para niños... dame dinero, voy a salir...
-Desayuna primero y lo pensaré.
-Papá!
-Satoshi...
Satoshi se sentó mascullando algo entre dientes.
-Dónde está Inuyasha?
-No sé, no soy su niñera...
-Satoshi...
Rin terminó de comer y se levantó, fue a la habitación de Inuyasha.
-Inu...
-Me duele la cabeza...
-Inuyasha...
Rin vio las fotografías de sus padres.
-Mi amor...
-Alguna vez desaparece, mamá?
Rin se sentó a su lado.
-Quisiera decirte que sí... que lo olvidas... que llega un día que no te duele... pero no es así...
-Siempre me pregunto y si... y si papá y mamá no hubieran muerto...
-Siempre te rondará esa pregunta...
-Tú eres feliz?
-Cómo?
-Eres feliz, viviendo con esto? Aún así eres feliz?
Rin bajó la mirada.
-Yo tuve una niñez muy dura, Inuyasha... muy injusta y dura... y eso deja marcas mucho peores que las de perder a mis padres...
-Pero tú ni los conociste! ...Yo no los recuerdo...
-Sólo tenías 3 años...
-No me has contestado, eres feliz?
Rin vio su mano, con sus anillos de compromiso y matrimonio.
-Durante los últimos 19 años lo he sido... increíblemente feliz... conocer a Sesshoumaru y a ti ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida... es como un manto que nubla toda la tristeza de mi pasado...
Inuyasha sonrió, la abrazó con fuerza.
-Te amo, mamá...
-Yo también te amo, mi amor... Sesshoumaru y yo iremos con Maya al acuario. Quieres venir?
Rin sonrió.
-Siempre olvido que ya no son niños... son hombres...
-No crees que es mejor que estén solo ustedes?
-Porqué?
-O sea, solos tu, Sesshoumaru y sus hijos...
-Inuyasha... tú también eres mi hijo, amor... no te excluyas...
Inuyasha se animó a ir al acuario con ellos. Iba con Maya tomada de la mano y veía de reojo a Rin y Sesshoumaru caminar abrazados.
-Tío, mira!
-Sí, qué feo! Se parece a tu papá cuando despierta!
-Ay, no! Mi papi es lindo!
-Feo! Es feo como un calamar!
La pequeña se soltó de su agarre y fue a abrazarse a las piernas de su padre.
-Qué pasó princesa?
-Tío me dijo fea...
-Yo no dije que tú eras fea, dije que tu papá es feo...
-Pero yo me parezco a mi papi...
-Vamos, princesa... cómo voy a decir que mi sobrinita favorita es fea?
-De verdad?
-De verdad, cariño... vienes conmigo?
-Papi...
-Ve, princesa...
La pequeña se fue con su tío nuevamente, Rin sonrió y lo besó en la mejilla.
-A quién te recuerda?
-Inuyasha era igual de sensible...
-Es así...
Sesshoumaru frunció el ceño y se llevó una mano al pecho.
-Qué pasa?
-Es-estoy bien... creo que me encogí un músculo...
-Del pecho?
-Con lo que hicimos anoche, no me sorprende...
Sesshoumaru la abrazó y la besó con ternura mientras decía esto, Rin rió sonrojada y alcanzaron a Inuyasha y Maya. Continuaron viendo las maravillas que ofrecía el acuario. Llegaron a la casa en la tarde, Inuyasha volvió a salir, Rin preparó la cena y luego, bañó a Maya y la llevó a la cama.
-... Y el príncipe youkai bajó desde los cielos, nunca se había sentido tan triste y no sabía qué sentía... Abrazó el cuerpo bañado en sangre de su protegida y sintió un frío incómodo en sus ojos...
-Estaba llorando?
-Sí... por primera vez en muchos años, el príncipe estaba llorando...
-No crees que esa historia es un poco triste para dormir?
-Mi amor...
-Papi, es buena! Ven!
Sesshoumaru entró a la habitación sonriendo, se sentó junto a su pequeña. Se llevó la mano al pecho.
-Sessh... estás bien? Todavía te molesta?
-Sí... estoy bien...
-Sessh...
-No es nada... Qué tal si la dejamos hasta aquí por hoy?
Maya rió.
-Te la quieres llevar para besarse!
-Eso, mi princesita, a usted no le importa. Si yo me la quiero comer a besos, me la como!
Sesshoumaru haló a Rin sobre él y entre cosquillas y besos la hacía reír a carcajadas.
-Yaaa!!! JA JA JA!!! Sessh! Ya!
-Hm... me quedé con hambre...
-No!!!
Sesshoumaru haló a Maya por los pies y le hizo lo mismo, mientras la pequeña se retorcía y clamaba piedad, Sesshoumaru frunció el ceño apretando los dientes y se llevó las manos al pecho.
-Papa!
-RIN!
-Sesshoumaru, ya deja de jugar...
-No es... un... juego...
-Kami, Sesshoumaru!!!
Rin llamó a una ambulancia de inmediato. Llegaron al hospital justo a tiempo, apenas lo entraron en la sala, perdió el conocimiento.
-Está fibrilando!
-Carga!
Rin abrazó a Maya, evitando que viera los choques eléctricos y los intentos para reanimarlo.
-Sessh...
-Mama, mi papá se va a curar?
-Maya, cariño...
Rin no llegó a responderle cuando vio que los médicos desistían.
-No! No! No se rindan!
-Señora...
-NO! NO LO DEJEN!!! NO SE RINDAN!!!
-Señora... SEÑORA! Tiene pulso...
-Tiene pulso?
-Sí...
Rin continuó abrazando a Maya mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas. Estaban en la sala de esperas cuando Inuyasha llegó.
-Mamá!
-Kami, Inuyasha!
-Qué pasó?!
-Sesshoumaru sufrió un infarto...
-Un infarto?! Pero... Pero cómo?! Si estaba bien...
El doctor salió de la sala y habló con Rin de manera más calmada. Pronto la dejarían pasar a la habitación.
-Dónde está Satoshi?
-No lo sé... lo estaba llamando para traerlo, pero no me contestó...
Rin intentó varias veces llamarlo, pero no lo consiguió.
-Tal vez está en el cine...
Rin entró a ver a Sesshoumaru, al verla sonrió.
-Preciosa...
-Kami, mi amor!
Rin lo abrazó con fuerza. Sesshoumaru la sintió llorar.
-Mi amor...
-Tenía tanto miedo! Creí que me ibas a dejar!
-Nunca, cariño...
-Estás bien...
-Voy a estarlo...
-Pero ni pareces que tuviste un infarto!
-Así soy yo...
-Estás abusando!
-No amor... ya hablé con el doctor... mañana me harán varias pruebas y posiblemente me hagan un cateterismo...
-Sesshoumaru...
-Voy a estar bien, preciosa... te lo prometo...
Maya entró y lo abrazó con fuerza, Sesshoumaru tardó casi una hora en calmarla. Cuando finalmente lo logró, Inuyasha se acercó.
-Kami, no puedo creerlo... tuviste un infarto...
-Son 45 años de comer porquerías... y pude evitarlo desde el día en que me casé con Rin...
-Sessh...
-Tenías razón, preciosa... siempre la tuviste... Inuyasha, por favor llévalas a la casa...
-No me moveré de aquí... pero lleva a Maya...
-Te traeré ropa...
-Gracias...
-Vamos, Maya...
-No...
-Maya, mi amor... Vete con tu tío a la casa, onegai... no puedes dormir aquí...
-Demo, papa...
-Te prometo que me voy a curar, princesa... ve...
-Te quiero, papi...
-Yo también te quiero, mi princesita...
La pequeña lo besó en la mejilla antes de marcharse, también a Rin.
-Mama, pero si tío va a volver, me voy después... déjame quedarme con papa...
Rin suspiró y asintió.
-Está bien...
La pequeña sonrió y volvió a abrazar a Sesshoumaru.
Inuyasha llegó a la casa, no podía creer el escándalo que había, Satoshi había aprovechado la corta ausencia para dar una fiesta. Inuyasha desconectó la música.
-Hey qué te pasa?
-TODO EL MUNDO FUERA DE ESTA CASA, AHORA!!!
-Quién es ese?
-Nadie, no le hagan caso...
-LARGO ANTES DE QUE LLAME A LA POLICÍA!
-No eres mi papá!
-Y no te imaginas la suerte que tienes de que no lo sea. Porqué no contestaste el celular?!
-A ti no te importa! Ya lárgate! No eres nadie para mandarme...
Inuyasha se incomodó y lo agarró por el cuello.
-El que te lleve pocos años no le quita a que soy tu tío!
-Para lo que me importa!
-TIENEN 5 SEGUNDOS PARA LARGARSE!
Satoshi le dio un puñetazo a Inuyasha.
-Ya te dije que no eres mi papá!
Inuyasha le dio un puñetazo de vuelta.
-TU PAPÁ ACABA DE SUFRIR UN INFARTO, IMBÉCIL!!!
Inuyasha lo dejó tirado en el piso y subió a recoger la ropa. De la misma manera se marchó. Al llegar al hospital, vio a Rin fuera de la habitación.
-Mamá...
-Inuyasha, viste a Satoshi? Qué te pasó?
-Sí, lo vi...
-Qué pasó? Porqué no vino contigo?
-No le digas nada a Sesshoumaru...
Inuyasha le comentó lo que pasó en la casa.
-Kami, qué voy a hacer?!
-Yo me encargo de todo... tú quédate tranquila...
Inuyasha se marchó con Maya, Rin se acomodó en la silla junto a él.
-Mi amor... deberías descansar...
-Dónde está Satoshi?
-Ya está en la casa...
Rin lo besó en la mejilla.
-Descansa, por favor...
Sesshoumaru se quedó inerte, Rin ya lo creyó dormido y dejó aflorar su angustia, con lágrimas en los ojos, se tapó el rostro temiendo lo peor del comportamiento de su hijo.
-Sabía que había algo mal.
-Sesshoumaru!
-Me dirás ahora mismo, qué pasó?
-Sesshoumaru, estoy preocupada, es todo...
-RIN!
Rin jugó su mejor papel, tenía que mentirle, sentándose a su lado en la cama, lo besó con ternura. Sin embargo sabía que no podría, que la descubriría, así que simplemente le habló de otra de sus preocupaciones.
-Toda mi vida... nunca he sido más feliz que mientras te he tenido a mi lado... compréndelo, Sesshoumaru, no te comienzas a imaginar el terror que sentí pensando que te perdería...
-Preciosa...
Sesshoumaru acarició sus mejillas mojadas, la atrajo a su pecho.
-Lo siento, Rin... perdóname... todo esto se pudo evitar...
-Sesshoumaru...
-También sentí mucho miedo... pensé en mis hijos... y en ti... también pensé que te dejaría sola... que tal vez no lo soportarías... no así de repente...
-Shhh... ya no hablemos más de eso... mi amor...
Sesshoumaru la besó con ternura. Se quedaron abrazados, continuaron hablando, recordando su vida juntos, 20 años era un tema muy extenso, se quedaron dormidos de aquella manera.
Rin despertó sintiendo una caricia en su espalda.
-Sessh...
-Preciosa...
-Kami, Sesshoumaru! L-lo siento!
-Está bien, preciosa... baja la voz, son las 6 de la mañana...
-Buenos días...
-B-buenos días...
La enfermera sonrió, medicó a Sesshoumaru y volvió a salir, Sesshoumaru haló la mano de Rin.
-Preciosa...
-Descansa, mi amor...
-Ven, sólo así puedo dormir...
Sesshoumaru la haló sobre él nuevamente y la besó con ternura. Inuyasha llegó con Maya al hospital, a Sesshoumaru ya le estaban haciendo varios análisis.
-Volveré más tarde, tengo un examen.
-Está bien...
Inuyasha se despidió con un beso en la mejilla y se marchó. Rin se quedó con Maya en la habitación, poco después llevaron a Sesshoumaru.
-Papi!!!
-Hola, mi princesita!
Sesshoumaru la recibió con los brazos abiertos y la llenó de besos.
-Ves, papá está bien...
-Entonces ya nos vamos a casa?
-No, aún no, cariño... mañana me van a hacer una pequeña operación...
El doctor habló con Rin. Ya a media mañana, Satoshi entró en la habitación.
-Papá...
-Satoshi...
Rin lo vio y frunció el ceño, más tarde ajustaría cuentas con él.
-Cómo te sientes, papá?
-Estoy bien... mañana me hacen un cateterismo y me voy a la casa dentro de dos días...
-Qué bien! ...Papá... anoche yo...
-Está bien que te sintieras mal... Inuyasha me lo dijo todo... no te preocupes...
Satoshi vio a Rin, asintió, Sesshoumaru vio a Maya dormida sobre su pecho y sonrió.
-Maya, princesa...
-Papa...
-Cariño, no prefieres la cama?
-Iie... papa no mune ga atatakai... (No... el pecho de papá es tibio...)
Sesshoumaru sonrió y la besó con ternura.
-Descansa, princesa...
El doctor entró a la habitación, sonrió al ver a Maya.
-Tal parece eres la almohada de la casa...
Sesshoumaru rió acariciando la cabeza de su pequeña.
-Es mi princesita, Maya...
-Hola, Maya...
-Tú curaste a mi papi?
-En eso estamos trabajando para curarlo y que vuelva a casa contigo...
La pequeña lo abrazó con fuerza.
-Arigatou...
El doctor sonrió y le respondió el abrazo.
-Es un placer, pequeña...
El doctor examinó nuevamente a Sesshoumaru y se marchó. Maya volvió a abrazarlo.
-Me parece que estás bien cuidado, iré a comer algo...
-Está bien...
-Te amo, mi amor...
-Y yo a ti, preciosa...
Se besaron con ternura, Rin se marchó, Satoshi se quedó en la habitación.
-Er- papá...
-Lo que fuese que pasó, no quiero saberlo...
Satoshi se quedó en silencio. Rin volvió poco después, Satoshi se marchó.
A Sesshoumaru le dieron de alta, se tomó unos días de licencia y se pasaba la mayoría del tiempo jugando con Maya.
-Maya, cariño... es hora de dormir...
-Un poco más, mamá!
-Mañana tienes clases... vamos, despídete de papá...
La pequeña lo besó en la mejilla y subió con Rin. Sesshoumaru estaba leyendo una revista, Rin bajó las escaleras y se sentó a su lado.
-Qué tal?
-Se quedó dormida mientras me pedía más tiempo...
Sesshoumaru sonrió y la rodeó con sus brazos, la besó en la mejilla.
-Te prometo que te voy a reponer...
-No tienes que hacerlo...
-Preciosa... en la habitación... cuando Maya me abrazó... pensé en lo cerca que estuve de morir sin conocer un verdadero abrazo de mi hija...
Rin acarició sus mejillas.
-Cuándo me volví un adicto al trabajo, Rin?
Rin le permitió recostarse en su regazo, acariciando su rostro y sus mejillas, lo besó con ternura.
-Poco a poco te dejaste consumir...
Sesshoumaru entrelazó sus dedos, cerró los ojos.
-Perdóname si en algún momento te he hecho sufrir...
-Es más la felicidad que insignificantes minutos de sufrimiento...
Inuyasha llegó a la casa cargando unos paquetes.
-Lo siento, no pude llegar antes... Sesshoumaru...
-Hola, Inuyasha...
Sesshoumaru se puso de pie, Inuyasha lo abrazó.
-Apuesto a que ahora aprendes a comer...
-Sólo lo que mi preciosa me cocine. Qué es todo eso?
-Espero que no te moleste, pero usé mi tarjeta para comprarme una laptop...
-Para nada, es tuya...
Rin vio a Satoshi entrar.
-Satoshi!!!
Estaba forrado en aretes en todo el rostro, las cejas tenían 2 en cada una, la nariz, tanto en las alas como en el tabique, 3 en la boca y 4 en cada oreja.
-PERO QUÉ DIABLOS HICISTE?!! MUCHACHO DEL DEMONIO!
-Papá...
-Sesshoumaru, cálmate, recuerda que estás en recuperación...
-RECUPERACIÓN?!!! ESTE IMBÉCIL ME VA A PROVOCAR OTRO INFARTO!
-Sesshoumaru, onegai, cálmate!
-Sí, papá, bájale, esa es la moda...
-MODA?! YO TE VOY A ENSEÑAR MODA!
Sesshoumaru le dio tremenda bofetada.
-TE QUITAS TODAS ESAS PORQUERÍAS AHORA MISMO, SI NO QUIERES QUE TE LAS ARRANQUE DE UN TIRÓN!!! YA!!!
Inuyasha se metió en el medio y los apartó.
-SESSHOUMARU, CÁLMATE!!!
Rin se llevó a Sesshoumaru al estudio, mientras Inuyasha intentaba calmar a Satoshi.
-Ya suéltame! Imbécil! Tú no tienes nada que buscar aquí!
Satoshi le asestó dos puñetazos. Inuyasha le contestó, cayeron al piso y se revolcaban en una lluvia de puñetazos.
-YA BASTA!!! LOS DOS!!!
Inuyasha se puso de pie.
-Qué es lo que les pasa?! Tienen que estar como perros y gatos todo el tiempo! Son...
-No somos hermanos!
-Para mí sí lo son!
-Eso es porque tú estás loca! Maldita bruja!
Inuyasha volvió a golpearlo.
-Respétala imbécil!
-YA BASTA!!! Búscame algodón y alcohol, Inuyasha...
-Sí...
Rin se quedó con Satoshi.
-Satoshi qué te pasa? De dónde sacas tanta violencia?! De dónde sacas todo esto...
Rin vio al piso y unas pastillas muy peculiares.
-Satoshi...
-Ma-má...
Rin tomó las pastillas reconociendo que eran éxtasis. Vio a su hijo con lágrimas en los ojos.
-Qué es esto, Satoshi? Porqué lo tienes?
-Ma-má...
-Dime de una vez qué haces con ésto?!
-Mamá...
Rin vio a Inuyasha.
-Dile a Sesshoumaru que venga aquí...
Inuyasha fue por Sesshoumaru.
-Mamá, no onegai... no se lo digas...
-Esto no es un juego de niños... Satoshi esto te puede matar!
-Qué pasa?
Rin le entregó las pastillas a Sesshoumaru. Satoshi se esperaba que le arrancara todos los piercings de un tirón. Sin embargo, la reacción de Sesshoumaru fue mucho peor. Con la tristeza en sus ojos y una gran decepción marcada en su rostro, tiró las pastillas al piso.
-Creí que lo había hecho mejor contigo...
-Papá...
-No lo hagas... no te imaginas la vergüenza que siento de que seas hijo mío...
-Sesshoumaru, no...
-No qué? Qué quieres que haga?! Yo hice todo lo que pude por él! Por cada uno! Les di la mejor educación! Le di solo lo mejor! Y así es como me paga! Volviéndose un parásito!
-Papá...
-UN MALDITO DROGADICTO!
Sesshoumaru le dio un puñetazo que lo mandó varios pies atrás.
-Sesshoumaru, no!
-Qué fue lo que hice mal?!
Sesshoumaru se llevó ambas manos al pecho, Inuyasha evitó que cayera.
-Sesshoumaru!!!
N/A: Hola!!! Espero que les haya gustado el cap. extra largo para compensar, mientras, yo sigo en examenes. Si! Sì es cierto! 1 mes completo en examenes!!!
Bueno, espero sus reviews
Besos
Mizuho
